
Fitness en la Nube
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21 Cosas que te enseñarán más del fitness que un grado en ciencias del deporte
Quizás te pueda sonar un tanto soberbio este título, especialmente viniendo de alguien que no hizo la carrera de ciencias del deporte. Pero he conocido y tratado con mucha gente que sí que la ha hecho y te puedo asegurar que en materia de entrenamiento, nutrición y salud, cualquier alumno de la academia que haya prestado un poco de atención y que haya alcanzado un nivel de «Maestro» en adelante (si, la academia está dividida en niveles), podría mantener una conversación de igual a igual con respecto a esos temas. Y hoy voy a compartirte 21 cosas que explico en la academia. No voy a explicarte los por qués, si quieres saberlos y profundizar en ellos, para eso está la academia. Solo voy a «disparar» algunas conclusiones que puedes sacar cuando estudias y aplicas el material. Allá vamos: 1 La sal ayuda a mantener el volumen sanguíneo y la hidratación celular (que a su vez ayuda a minimizar el hambre). 2 Los carbohidratos no te hacen estar gordo. 3 Dormir acorde a tus ciclos de sueño y respetar al menos 5 de ellos cada noche, te dará más energía que 4 tazas de café. 4 Sudar más no implica quemar más grasa. 5 Tener agujetas no implica (necesariamente) haber entrenado bien. 6 Cualquier actividad física es «cardio» por naturaleza. Pero no toda actividad física es ejercicio aeróbico. 7 Cuando piensas que tienes hambre, generalmente solo tienes sed. 8 Ganar medio kilo de músculo quemará más del doble de calorías que engordar medio kilo de grasa. 9 No comer 200 calorías es mucho más sencillo y plausible que quemar 200 calorías haciendo ejercicio. 10 El entrenamiento libera una serie de endorfinas que irónicamente te hacen estar más activo y ser más productivo en tu día a día. 11 Para perder peso, es necesario, imperativo, obligatorio, esencial y mandatorio que generes un déficit calórico. 12 Fisiológicamente es perfectamente posible ganar masa muscular y perder grasa corporal a la vez. 13 Es imposible reemplazar músculo por grasa o viceversa. 14 Caminar 10 minutos después de las comidas puede ser el doble de efectivo para manejar tu glucosa en sangre que medicamentos como la metformina. 15 Aunque la mayoría de la gente se preocupa por obtener suficiente proteína en su dieta, es mucho más común la falta de fibra que la de proteína en la alimentación. 16 El ejercicio NO SIRVE para perder grasa en el largo plazo. Es mucho más inteligente centrarse en entrenar para construir, no para destruir. 17 No existen los programas de entrenamiento duros o fáciles. Todo depende de cómo los apliques tú (el efecto ICE). 18 Es absurdo tomar en cuenta el volumen de entrenamiento cuando la unidad de referencia (repeticiones) es tan abstracta. Si aprendes a dominar la ejecución de 1 repetición, no tendrás que preocuparte nunca más por el volumen. 19 Solo existen 2 razones para considerar tomar suplementos. Una es potenciar el rendimiento físico y la otra es rellenar vacíos en tu alimentación. Y para ambas se debe analizar su uso de forma objetiva. 20 La temperatura ideal para irte a dormir es de 15-20 grados. 21 La academia es la plataforma mejor diseñada para que aprendas todo lo que necesitas para optimizar tu estilo de vida. Puedes unirte desde aquí. Origen

Los «bloqueos» que te impiden ponerte en forma
Ayer te estuve hablando de uno de los mayores obstáculos que tiene la gente para ponerse en forma. Lo típico de «A mi es que no me gusta el gimnasio». Puedes sustituir gimnasio por entrenamiento de fuerza, de musculación o en definitiva, lo que se hace en los gimnasios. Este obstáculo es muy fácil de derribar cuando entiendes que el entrenamiento de musculación no es un hobby que puedes tener, es un medio para alargar tu vida útil. Cuando entiendes eso, es mucho más fácil aceptar el entrenamiento de musculación como parte de tu día a día. No obstante, hay muchas más de estas creencias que probablemente te están impidiendo mejorar tu forma física y tu estilo de vida. Por ejemplo la archiconocida del «No tengo tiempo». Esta es curiosa porque la gente siempre tiene tiempo para sus prioridades. Por ponerte un ejemplo, esta noche hay partido de Champions y los bares estarán llenos de esa gente que dice no tener tiempo para entrenar y ponerse en forma. Aceptar tu falta de preocupación por tu cuerpo es menos glamuroso, pero es mucho más real. Luego hay otra que me gusta mucho que es la de «Es que tengo familia, hijos y muchas responsabilidades». Esta me gusta porque la gente que la usa parece que piensa que son los únicos que tienen hijos y otras responsabilidades. Pero la realidad es que por muchos hijos o familia que tengas, si no eres capaz de cuidar de ti mismo, tampoco serás capaz de cuidar de nadie. Eso significa que renunciar a cuidarte tú para cuidar de los demás no es un acto de generosidad, es una negligencia. También está la gente que piensa que son demasiado mayores para empezar a cuidar de su cuerpo. Algo que no tiene mucho sentido si te paras a pensar que cada día que pase, serás un día más mayor. Por eso los 2 mejores momentos para empezar a cuidar de tu cuerpo fueron ayer y hoy. Porque mañana ya irás un día tarde. Y por último están los que piensan que fallan en la motivación «Es que me desmotivo enseguida». Esto demuestra una ignorancia mayúscula de lo que en realidad significa motivación. La motivación es solo una emoción, como estar contento o estar triste. Y de igual modo que no estás siempre contento o siempre triste, tampoco puedes pretender estar siempre motivado. Por eso necesitar desarrollar hábitos, constancia y disciplina. Generar una política de no negociaciones contigo mismo, para que aquello que dices que vas a hacer, lo hagas independientemente de la motivación que tengas. Sigue estos consejos y te aseguro que mejorarás tu forma física o como mínimo tendrás un camino con muchos menos obstáculos. Pero al final, el que tiene que tomar la decisión eres tú. Por eso yo estoy al otro lado esperando a que digas «sí» a tu cuerpo, «Si» a un mejor estilo de vida, «si» a una mejor condición física. Cuando hayas tomado esa decisión, la siguiente decisión que tendrás que tomar es si necesitas o no mi ayuda. Y si resulta que la necesitas, puedo ayudarte desde aquí. Origen

Para evitar perder 5-8% de masa muscular cada década, mira esto
A día de hoy, la palabra de nuestro vocabulario que más miedo genera, es la palabra «cáncer». Es un temor bastante legítimo y fundamentado porque al fin y al cabo todos hemos visto esta enfermedad de cerca en algún momento. Amigos, familiares, conocidos… Sin embargo, al mismo tiempo todos tenemos la esperanza de que no nos toque a nosotros. Esto de que no nos «toque» podría ser discutible si tenemos en cuenta que esa enfermedad tiene mucho que ver con lo que haces (o con lo que no haces) en tu día a día. Pero eso es un tema para otro día. Lo que te quiero decir con esto, es que vivimos aterrados por una palabra mientras esperamos que nunca tengamos que enfrentarnos cara a cara con ella. Y ojalá que nunca te tengas que enfrentar a ella, por supuesto que no. Pero existe otro peligro, quizás no tan letal, pero si 100% seguro al que te vas a tener que enfrentar. Se llama sarcopenia. La sarcopenia es la degradación de la masa muscular que sucede con el paso de la edad. Y lo realmente peligroso de esto es que no funciona por azar. Es decir, no es una cuestión probabilística de que te vaya a tocar a ti o al compañero de trabajo que tienes al lado. Os va a tocar a los 2. Concretamente, desde los 30-40 años (las mujeres antes, los hombres un poco después), empezarás a perder un 5-8% cada década que pase. Lo que significa que cada 10 años serás un 5-8% más disfuncional. Esta disfuncionalidad «natural» es la responsable de cosas como: Fragilidad en los huesos. Resistencia a la insulina. Sistema inmunitario débil. Síndrome metabólico. Mayor riesgo de obesidad. Entre otras muchas cosas. Por eso soy tan pesado con el entrenamiento de musculación. Hay gente que lo llama entrenamiento de fuerza o levantamiento de pesas. Yo le llamo entrenamiento de musculación porque creo que es la palabra que mejor lo define. Al fin y al cabo estás poniendo una carga sobre tus músculos que éstos deben levantar. Eso genera un estímulo en el que básicamente le estás diciendo al cuerpo: «No puedes deshacerte de esta masa muscular porque el cabrón este me va a hacer mañana de levantar 2 kilos más». Así es como se retiene la masa muscular. Y así es como puedes alargar tu vida útil. Sé que esta no es una actividad que le guste a todo el mundo, pero ¿Qué quieres que le haga yo? Solo te digo lo que va a pasar si no implementas trabajo de musculación. Puede que te guste o puede que no. Pero como dice Bonnie Ware: «La salud te da una libertad que pocos valoran. Sólo la valoran cuando ya no la tienen». Eso significa que lo mismo no te gusta el entrenamiento de musculación, pero seguro que te gustan las cosas que haces actualmente. Pues el entrenamiento de musculación solo es un medio para que puedas seguir haciendo las cosas que te gusta hacer ahora, por mucho más tiempo. Cuando lo miras desde esta perspectiva, el entrenamiento de musculación se hace más apetecible porque comprendes el fin que realmente tiene. Sea como sea, yo tengo una academia donde te enseño a eso, a alargar tu vida útil. Con entrenamientos de musculación y con decenas de estrategias más. Mi misión es ayudarte a que sigas siendo la persona que eres ahora (y probablemente mucho mejor), durante el máximo tiempo posible. Si esto te interesa, puedes inscribirte a la academia desde aquí. Pd: Recuerda que hoy es el último día que puedes descargar TODOS mis libros gratis desde la zona de «Recursos» de la academia. Si no lo haces hoy, mañana ya no estarán. Origen

Sujétame el cubata… (salió mal)
¿Conoces ese meme donde alguien hace algo y de repente otra persona se ofrece a hacerlo mejor usando la frase de «aguántame el cubata»? No sé, igual es una idiotez pero hoy me he acordado de esto porque ayer viví una situación de «sujétame el cubata» pero con un final un poco ridículo. Esperable, pero ridículo. Verás, resulta que un amigo mío, Óscar, lleva haciendo los entrenamientos de la academia durante un tiempo. Concretamente desde enero de este año. Cuando empezó estaba bastante gordo. Lo único que ha hecho han sido los entrenamientos de la academia, no ha aplicado nada más. No le hables de alimentación, ni de descanso ni de nada más. Solo entrenar. No es lo que yo recomendaría, pero es su decisión. El caso es que cuando empezó, era incapaz de hacer flexiones, y eso le frustraba mucho. En este momento pesa 15 kilos menos que cuando empezó en enero y su condición física ha mejorado notablemente. Hasta el punto de que ya necesita añadir algo de resistencia para hacer las flexiones porque hacerlas solo con su peso corporal le parece demasiado sencillo. Pues resulta que el otro día me mandó un vídeo haciendo uno de los finishers que hay en la academia. Un finisher de pecho, donde uno de los ejercicios son flexiones con los pies apoyados sobre el fitball. Hizo como 8 o 10 repeticiones hasta que ya no pudo aguantar más la posición y tuvo que parar porque ya le fallaba la estabilidad. Me mandó el vídeo super ilusionado. -¡Mira Luis, ya casi llego a hacer 10! Yo le di la enhorabuena, por supuesto. Ten en cuenta que hace apenas un año no era capaz de hacer ni una sola flexión sobre el suelo. Por eso lo valoro tanto, porque sé de donde viene. Por eso y porque yo también he hecho ese finisher muchas veces y aunque hago bastantes más repeticiones que él, sé lo que cuesta hacerlas y jamás se me ocurriría burlarme o despreciar ese esfuerzo. Pues este amigo ha ido enseñando muy orgulloso ese vídeo a gente dentro de su entorno. Y curiosamente, casi todos le responden lo mismo. -Te caes del fitball porque necesitas más fuerza en el abdomen. Lo irónico de esto es que ayer viví esta situación en mi propia casa. Estábamos Óscar, otro amigo y yo. Y a Óscar se le ocurrió la idea de enseñarle el vídeo a este otro amigo. Su contestación fue la esperable. -Tienes que trabajar más el abdomen eh. Lo que este amigo no esperaba es que apareciera yo con un fitball en las manos. Lo puse en el suelo y le dije: -Enséñame lo que quieres decir. Se subió al fitball y no completó ni una sola repetición. Me hizo mucha gracia porque es una parodia de lo que pasa en la vida real. El que más habla es el que más tiene que callar. Por eso yo siempre he seguido el consejo de no aceptar críticas constructivas de alguien que no haya construido nada nunca. Porque es curioso que la gente que mejor condición física tiene son los que más se van a alegrar de tus logros, mientras que la gente que apenas puede andar un poco rápido, serán los que primero te sacarán los defectos. Sea como sea, esta es la realidad de muchos alumnos de la academia. En el momento en el que empieces a destacar, tu entorno intentará desacreditarte, desanimarte y por qué no decirlo, hundirte. ¿Es porque son malas personas? No, es porque son humanos. Y a los humanos no les gusta que otros humanos sean mejor que ellos. Porque cuando tú le enseñas un logro a otra persona, le estás recordando que tú estás haciendo algo para mejorar y la otra persona no lo está haciendo. Por eso la única arma que le queda es intentar echar por tierra tu esfuerzo. Lo he visto decenas de veces en diferentes contextos. Es una situación común para muchos alumnos de la academia. Por eso yo siempre digo que mi trabajo es ayudar a gente normal, a que deje de ser normal. Y cuando dejas de ser normal, eso le escuece a la gente que sí que es normal. En fin, para dejar de ser normal, puedes apuntarte a la academia desde aquí. Origen

Cómo pasar un 80% menos de tiempo en el gimnasio y conseguir resultados MEJORES de los que estás teniendo ahora (en serio)
Cuando empecé a entrenar en el gimnasio, era un auténtico «machaca». Iba a entrenar 5-6 días a la semana. Hiciera frío, hiciera calor, lloviera o nevara. Tiene sentido si te paras a pensar cómo era mi día a día. En esa época estaba en la universidad y salvo un par de meses al año, el resto del tiempo era como estar de vacaciones. Eso significa que no tenía mucho más que hacer que pasar media tarde en el gimnasio. Progresé bastante en esa época. La juventud y las horas al final acaban dando sus frutos. Pero conforme han ido pasando los años, las responsabilidades se han ido multiplicando y por qué no decirlo, mi «devoción» al gimnasio se ha ido apagando. A día de hoy me sigue gustando entrenar, pero lo hago principalmente porque es el mayor seguro de salud que se puede tener. De hecho, ya ni siquiera voy al gimnasio porque entreno en mi propia casa. Todo esto hace que, paradójicamente, aunque en casa pueda entrenar todos los días a todas horas si quisiera, mi tiempo entrenando es mucho menor del que era antes. Y el de mis clientes también. Al fin y al cabo, casi todos mis clientes son hombres y mujeres de familia, que trabajan a jornada completa y que durante el fin de semana les gusta salir a tomar algo o hacer algún plan con amigos o familiares. Sería inviable exigirles ir a entrenar 5 o 6 días a la semana. Al mismo tiempo también sería injusto exigirles eso, sobre todo cuando yo solo entreno 3x semana. Por eso mi sistema de trabajo pasa por diseñar programas de entrenamiento que puedas llevar a cabo con solo 3 días por semana. En esos 3 días me aseguro de que tengas un trabajo más que suficiente para que puedas progresar físicamente. Y además, me aseguro que cada una de esas sesiones no dure más de 45-50 minutos. Esa es por ejemplo la esencia del entrenamiento PHA que hacemos en la academia. En cada sesión entrenamos el cuerpo entero. Con una batería de ejercicicos que podemos emplear tanto en un gimnasio como en nuestra casa. Llevando sangre por todo el cuerpo y aprovechándonos de ese efecto cardiovascular (porque sí, el entrenamiento de musculación es un trabajo cardiovascular, especialmente este programa). Eso significa que tampoco vas a necesitar añadir nada de «cardio» a esos entrenamientos. Eso es todo lo que tienes que hacer. Con la ventaja de que estos entrenamientos son tan flexibles que si en lugar de entrenar 3x semana prefieres entrenar 4 o incluso 5, puedes hacerlo. Al final, tú decides si estar más tiempo en el gimnasio o estar menos. Y esa decisión vendrá determinada por tus preferencias personales, pero sobre todo por tus circunstancias personales. Lo que te debe de quedar claro es que entrenar más de 3 veces por semana y por más de 45 mins, es solo una decisión. Una decisión que muchas veces ni siquiera se puede respaldar con la recuperación necesaria. Con lo que hacer más que eso ni siquiera es inteligente en muchos casos. Sea como sea en mi academia buscamos constantemente la mínima dosis efectiva. ¿Para qué vas a estar en el gimnasio más tiempo si con la mitad vas a obtener lo mismo? Por supuesto, ese recorte de tiempo en el gimnasio tiene que venir compensado por un aumento de la intensidad. Pero esto es algo que también explico en la academia. Solo para las personas que quieren ser más eficientes con sus esfuerzos y que son conscientes de que el «fitness» puede ser un estilo de vida, pero no es una vida. Para apuntarse, es aquí abajo: Unirse a la academia Origen

El camino a un mejor y más saludable estilo de vida
Aunque para mucha gente llega a suponer la GRAN batalla de su vida, mejorar tu forma física y tu estilo de vida es absurdamente sencillo. El paso más difícil es tomar la decisión de hacerlo. Y es el más difícil porque es el primero. Y ya sabes lo que dicen, el primer paso no te lleva adonde quieres estar, pero te saca de donde estás ahora. Una vez que tomas la decisión de cambiar, el resto no tiene demasiado misterio. Solo tienes que hacer una evaluación de tu situación actual. De forma fría, sin juzgarla, solo analizarla como si fuera la situación de un extraño. Esa información te va a servir para saber dónde estás ahora, y en función de esa situación, deberás llevar a cabo unas estrategias u otras. Aquí es donde falla la mayoría de la gente que se deja guiar por los «expertos» de las redes sociales. «Expertos» que llevan años o puede que décadas con un físico esculpido por los mismos dioses. ¿Crees que puedes compararte con alguien que lleva toda su vida con un comportamiento radicalmente opuesto al tuyo? Por eso es tan importante que conozcas tu situación actual y que actúes en función de ella, no en función de lo que diga nadie en una red social. A partir de aquí lo único que te queda por hacer es tener un sistema de control para comprobar que vas evolucionando hacia donde quieres ir. A esto le puedes añadir un elemento de coaching que te ayude a reforzar la idea de que lo que estás haciendo tú es lo mismo que están haciendo cientos de personas. Que no estás solo ni eres un demente por querer cuidar de tu cuerpo. Y al mismo tiempo aprender de las experiencias de toda esa gente que va por el mismo sendero que tú. Repite todo lo anterior y tendrás un sistema infalible para verte mejor, sentirte mejor y rendir mejor. Pues ese mismo sistema es el que he creado yo dentro de la academia. Paso 1: Auditoría metabólica → Con esta herramienta podrás saber cuáles son tus puntos fuertes y sobre todo cuáles son los débiles y en función de ello empezar aplicando unas estrategias u otras del apartado de formación. Paso 2: Puntos de control → Cada lunes se abre en la academia un formulario para que puedas reportar como ha sido tu comportamiento durante la semana. Los resultados aparecen en tu página inicial para que te asegures de irlos mejorando cada semana. Paso 3: Coaching grupal → 2 Veces al mes nos reunimos en directo para resolver dudas y exponer ciertas temáticas que puedan ayudarte a que tu camino para optimizar tu estilo de vida sea más fácil. Paso 4: Repite todo lo anterior. Siempre digo que si lo más efectivo para mejorar tu forma física fuera darte un pdf, te daría el mejor pdf del mercado. Pero para cualquier persona que busque mejorar su estilo de vida, un pdf es solo una gota en el océano porque lo que necesitas es un ecosistema enfocado a que mejores la persona que eres hoy. Por eso tengo una academia. Porque me he asegurado de que sea una plataforma con todo lo que necesitas para verte mejor, sentirte mejor y rendir mejor. Si no me crees, entra y dime que me equivoco. Serías la primera persona en decirme algo así. En cualquier caso, para entrar se hace desde aquí: Aprende a construir tu cuerpo, mejorar tu salud y optimizar tu estilo de vida Origen

¿Cuál es tu % de grasa ideal?
Hoy iba a hablar de otra cosa, pero me ha llegado una pregunta de una alumna para responder en las sesiones de la academia y me ha parecido tan interesante que he tenido que parar rotativas para comentarlo hoy en este email. Aida, que es la alumna de la academia me decía esto: «Quisiera saber como calculas el % de grasa y porqué no tienes en cuenta la edad para esta estimación. El % de grasa que tiene que tener una persona de 20 años no debiera ser el mismo que el de una persona de 50 años, sobre todo en las mujeres en edad de perimenopausia/menopausia. Por tanto, la edad debiera ser un factor muy importante a tener en cuenta ya que desde el punto de vista de la salud % de grasa muy bajos en está etapa es peor que en edades más tempranas. Además estos índices no tienen en cuenta el % de masa muscular de partida. Así en mi caso, estimas un 25% de grasa corporal cuando con medidas en maquina Inbody profesional (con el modelo usado para los deportistas de elite) me marca un 19% de grasa corporal, porque tengo mucha masa magra en piernas y brazos». Realmente en la academia no usamos la edad para determinar el % de grasa porque la edad no tiene nada que ver con el % de grasa. Es decir, el % de grasa es solo una métrica que indica una parte del total y ese total es independiente de los años que tienes. Por poner un ejemplo simple, imagina que pides una pizza y la quieres mitad de bacon y la otra mitad la quieres de atún. Da igual que la pizza sea pequeña, mediana o familiar porque el % de atún de la pizza va a ser del 50%. Donde si suele haber una implicación de la edad es en la tolerancia hacia ese % de grasa. Como bien dice Aida, una mujer joven probablemente tenga un % de grasa menor que una mujer perimenopaúsica. Pero fíjate que he dicho probablemente, porque tampoco es algo matemático ni universal. Y aunque es cierto que un % de grasa muy bajo puede generar complicaciones, la realidad es que ese es un problema al que casi ninguno de los alumnos se va a enfrentar nunca. Por eso no doy un límite inferior, porque el problema que tiene casi todo el mundo es que tiene un % de grasa demasiado elevado, no demasiado bajo. Y de ahí sale mi recomendación general de que las mujeres deben esperar estar por debajo del 30% de grasa y los hombres por debajo del 20%. Eso significa que seas una persona mayor o una persona joven, esos límites siguen siendo perfectamente válidos. Por ejemplo si eres una mujer joven lo mismo tienes un % de grasa del 25, y si eres una mujer de 60 años, lo mismo lo tienes del 30. ¿Podríamos aumentar la tolerancia para esta mujer a 33 en lugar de 30? Podríamos. Pero si tienes un 33, prefiero que trabajes para estar en un 32, en lugar de acomodarte en ese 33. Porque si te enfocas en estar por debajo de 30, tengas 20 o 60 años, siempre vas a estar en una mejor posición que si tienes un 33%. Porque una mujer de 60 años con un 29% de grasa no tiene ninguna complicación. Y está por debajo de 30. Por eso doy esos límites independientemente de la edad. Por eso y porque la forma de «calcular» el % de grasa ya sea la forma que usamos en la academia o la máquina inbody para atletas profesionales que dice Aida, son solamente estimaciones. Mi forma, y la de los atletas profesionales, las 2 son solo estimaciones. La diferencia es que mi forma la puede usar todo el mundo en su casa, y la máquina que dice Aida cuesta más de 4.000 Euros. 4.000 Euros para no tener un resultado 100% preciso. Por eso da igual que esa máquina la usen los atletas más top del mundo, porque lo interesante de esto no es la precisión del sistema que utilices. Lo interesante es ver la trayectoria de ese número manteniendo la forma de medición constante. Solo así vas a poder ver si estás mejorando o estás empeorando. Por eso mi forma de ESTIMAR el % de grasa es tan simple, para que todo el mundo pueda tener acceso a ella. No te hará falta comprar ninguna maquinaria y solo con la herramienta de la academia podrás ir haciendo tus propias mediciones. Puede que no sea el sistema que usen los atletas de élite pero te aseguro que no tiene nada que envidiarle. Así que si quieres saber cuál es tu % de grasa estimado y como puedes trabajar para meterlo dentro de los límites que recomiendo, en la academia tienes todo el plan para hacerlo. Origen

Lo que ningún entrenador quiere admitir
Como entrenador, seguramente ya te hayas dado cuenta de que soy bastante excéntrico. Excéntrico significa que se sale de la norma. Y una de estas excentricidades pasa por no usar esas infames fotografías del «antes y después». Normalmente, la estrategia de marketing más habitual de un entrenador es inundar sus redes sociales con los cambios físicos espectaculares de sus clientes. A mi ni siquiera me gustan las redes sociales, para que veas el nivel… Pero en todo caso, siempre me he negado a usar las redes sociales para utilizar al mejor 1% de mis clientes con el fin de crear la narrativa de mi marca. Porque si, ese es el único fin que tienen estas fotografías. Son solamente armas de marketing. Armas bastante peligrosas y de cuestionable moralidad. Pero esto no te lo reconocerá ningún entrenador. Cuando ves una de estas fotografías donde a la izquierda sale un saco de carne triste y sin expresión y a la derecha sale un ser de luz dispuesto a ser reclutado por los Vengadores, lo que en realidad estás viendo es la representación del 1% de los clientes de ese entrenador o influencer. Teniendo en cuenta esto, ¿Crees que sería honesto que te expusiera a mi mejor 1% y que en base a ese 1% te dijera «Contrátame» o “Haz mi dieta”? Pues así es como tristemente funciona esto. Un entrenador utiliza el progreso de sus mejores clientes para atraer a más clientes. Conforme tiene más clientes, ese 1% de resultados extraordinarios también se incrementa (aunque siga siendo un 1%). Ahora ese entrenador tiene más material para atraer a más gente en base a unos resultados que solo el 1% de esa gente que intenta atraer lograrán conseguir. Así funciona la maquinaria del fitness, y conforme esa maquinaria crece, es más fácil utilizar ese diminuto percentil para conseguir más ventas. Pronto tendrás al 99% de tus clientes viviendo de la esperanza de alcanzar lo que solo el 1% tiene. A eso lo llamamos fitness, lo llamamos transformación, lo llamamos marketing. Pero ni es fitness, ni son transformaciones, ni mucho menos es marketing. Por esa razón yo no uso ese tipo de fotografías, por honestidad. Por honestidad hacia ti, por honestidad hacia todos mis clientes y sobre todo, por honestidad hacia mi. Por eso no verás fotografías de mis clientes en ropa interior. ¿Significa eso que mis clientes no tienen resultados? Bueno… Si no los tuvieran no tendría clientes. Creo que el que mejor puede valorar tu trabajo como entrenador es el mercado. Sobre todo cuando usas estrategias de comunicación directas y sinceras, como creo que es la mía. Hay gente que en mi programa de coaching obtiene resultados muy buenos. Hay otra gente que obtiene resultados extraordinarios. Y hay otra gente que tiene unos resultados aceptables. ¿Pero qué opinarías de mi si solo te mostrara los resultados extraordinarios? Pues eso es lo que hacen casi todos los entrenadores. Y es algo que a mi nunca me ha gustado y sinceramente, ni siquiera esos resultados asombrosos me parecen importantes. ¿Sabes por qué? Porque incluso los clientes de mi programa de coaching que obtienen resultados aceptables o incluso mediocres, están en una mejor situación de la que estaban antes de apuntarse. Y eso es lo que a mi me importa. Que tu trayectoria te esté llevando hacia una situación mejor. ¿Cómo de mejor? ¡Qué más da! Mejor es mejor. Por eso mi programa de coaching está enfocado para personas que quieren verse mejor, sentirse mejor y rendir mejor. ¿Mejor que quién? Mejor de lo que están ahora mismo. Así que si tú quieres embarcarte en este viaje en busca de una mejor calidad de vida, yo puedo ayudarte. Puedes inscribirte al programa de coaching desde aquí. Pd: Si haces clic en el enlace de arriba comprobarás que lo que no uso ninguna fotografía de mis clientes, solo te planteo mi propuesta clara y directa. Origen

Invertir en ti es lo único que sale rentable (y te explico por qué)
El primer consejo financiero que aprendí en mi vida, lo aprendí hace muchos años en un viejo libro que se escribió en 1.926. Se llamaba «El hombre más rico de Babilonia». El libro trata sobre un hombre pobre que pide consejo a un hombre rico para saber cómo llegó a hacerse rico, y la regla de oro que le enseña es esta: El primer 10% de todo lo que ganes, te pertenece a ti. Eso significa, que el 10% de tu nómina es tuyo, no es de la compañía eléctrica. Ni del banco. Ni de Hacienda. El libro no te enseña a ser un moroso. No te enseña a dejar deudas pendientes. Solo te enseña a ser financieramente independiente poniéndote a ti mismo en primera fila para cobrar. Pasas de ser el último a ser el primero. Este consejo egoísta de pagarte a ti primero, puedes aplicarlo para manejar mejor tus finanzas así como puedes utilizarlo para manejar mejor tu tiempo. Ten en cuenta que, especialmente conforme nos vamos adentrando en la edad adulta, las responsabilidades se multiplican y eso puede convertirse en una losa muy pesada para tu vida, sobre todo si eres de los que les encanta ayudar a los demás. La mayoría de la gente entra en la rueda de cuidar a los demás descuidándose ellos mismos por completo. Tienen tantas responsabilidades con los de su alrededor que se quedan sin tiempo, sin energía y sin ganas de cuidarse ellos mismos. Hombres y mujeres desviviéndose por sus padres, sus hijos, sus carreras profesionales, sus matrimonios… Esta apretada agenda que te impone el mundo moderno te hace pensar que vives por y para los demás. Y lo peor de todo es que eso te hace sentir bien. A todo el mundo nos gusta sentirnos útiles, a todo el mundo nos gusta que nos pidan ayuda, y a casi todo el mundo nos gusta la sensación de bienestar que tenemos cuando hacemos algo por los demás. Sin embargo, seguir el consejo de pagarte a ti primero y priorizarte tú frente a los demás, no significa que no puedas cuidar de los demás. Al contrario, cuanto mejor cuides de ti mismo, mejor podrás cuidar de los demás. Recuerda, el primer 10% es tuyo. El primer 10% de tu sueldo es tuyo así como el primer 10% del día también es tuyo y tú decides qué hacer con él. No hay grandeza en cuidar de los demás si no sabes primero cuidar de ti mismo, y para eso es muy importante tener una estructura, unas reglas, una organización. Por eso es importante aprender a invertir en ti mismo ese primer 10% de los recursos que tienes. Porque eso va a ser lo único que va a darte rentabilidad. A nivel financiero, a nivel de salud, a nivel de productividad y a nivel vital. Usa ese 10% para hacerte un 1% mejor en algún área, y ya estarás muy por delante de la mayoría. Por eso te hablo cada día de mi academia, porque mi academia no es una inversión en productividad, ni en finanzas, pero es una plataforma que cada euro que pones, te devuelve una mejor salud. Y lo mejor de todo es que cuesta mucho menos que el 10% de tu nómina. En fin, que si quieres invertir en ti, lo que yo puedo ofrecerte es un mejor estilo de vida. Se accede desde aquí abajo: Aprende a construir tu cuerpo, mejorar tu salud y optimizar tu estilo de vida Origen

Como simplificar tu estilo de vida (es fácil)
Guillermo de Ockam fue un fraile franciscano inglés del siglo 14. También era filósofo y excelente en lógica. Y aunque él lo desconocía en aquel entonces, pero su trabajo iba a ayudarte a ti a optimizar mucho tu estilo de vida. ¿Cómo? Pues a través del secreto que escribió en el año 1300 y que hizo que el Papa le excomulgara. Ese secreto fueron simplemente 2 principios bajo los cuáles vivió este monje y por los que hoy se le reconoce. Esencialmente, eran 2 principios: Pluralidad: A menos que haya necesidad, la pluralidad debe ser evitada. Parsimonia: Para qué hacer con más, si puedes hacer con menos. Aunque estos principios puedan parecer acertijos de un escape room, se pueden resumir de una forma mucho más elegante: En igualdad de condiciones, la explicación más simple suele ser la más probable. A este principio se le llama la navaja de Ockam y aunque no se puede considerar parte del método científico, se utiliza mucho para guiar a los científicos a desarrollar modelos teóricos. Sea como sea, esto te lo cuento porque no es tan diferente de lo que necesitas hacer tú para mejorar tu estilo de vida. Habitualmente, cuando alguien quiere ponerse en forma o mejorar algún ámbito de su vida, siempre se centra en agregar cosas a su día a día. Sin embargo, es mucho más inteligente plantearse qué es lo que deberías eliminar, antes de agregar nada nuevo. Por ponerte un ejemplo, hoy he recibido un email de un chico llamado Abraham que me decía esto: «Mi mayor problema a la hora de mejorar mi físico sin duda ha sido la ingesta de alcohol, no de manera excesiva pero si, y no tener una hoja de ruta en torno a la alimentación». Te pongo este correo porque creo que resulta muy evidente (no digo fácil, digo evidente), ver donde está el problema. En otras palabras, si sabes que tu mayor limitación es el alcohol, lo primero que deberías hacer es eliminar el alcohol. Hacer esto puede que no sea fácil para muchas personas, pero comprenderlo sí que lo es. Al fin y al cabo yo siempre digo que antes de trazar ningún plan para mejorar tu salud, debes estar dispuesto a eliminar lo que te hizo perderla en primer lugar. Por eso cuando una persona se apunta a mi programa de coaching, solamente trato de responder 2 preguntas. -¿Qué cosa puedo eliminar de la vida de esta persona para que su vida sea mejor? (solo una). -¿Qué cosa puedo añadir a la vida de esta persona para que su vida sea mejor? (solo una). Pero antes de añadir siempre me centro en quitar. Porque un nuevo estilo de vida no se forja a base de añadir, se forja a base de quitar. Una vez que hayas quitado lo que te ha hecho llegar a tu situación actual, podrás empezar a añadir. Pero no antes. Y si quieres hacer una evaluación de tu estilo de vida y que te aconseje qué cosas deberías eliminar y cómo deberías empezar a añadir, puedes rellenar la solicitud para entrar en el programa de coaching. Origen

3 Señales que te manda tu cuerpo para que dejes de hacer lo que estás haciendo
Ayer estaba dando una charla y en el turno de preguntas me preguntaron sobre las apps de salud. En concreto las apps de trackeo del sueño. Personalmente no uso ninguna app para monitorizar mi salud, por una razón muy sencilla. Ninguna app puede competir con tu biofeedback. En otras palabras, si te levantas hecho una porquería, cansado, perezoso e irascible, da igual lo que diga tu app de sueño. Has dormido de puta pena. ¿Te imaginas sentirte así, mirar la pulsera y ver que según tu app de sueño has dormido maravillosamente? ¿Qué es lo que harías en ese caso? La gente con dos dedos de frente sabría interpretar que las sensaciones que le manda su cuerpo son más importantes que los datos que te da una pulsera. Así que, ¿Para qué quieres una pulsera si tú ya sabes como te sientes? En cualquier caso, interpretar ese biofeedback no siempre es fácil, y requiere que prestes algo de atención. Al fin y al cabo, todo lo que pasa en el cuerpo está interconectado, lo que significa que lo que pasa en un área de tu vida, influye en el resto. Por eso es importante que prestes atención a tus digestiones. La gente suele decir que somos lo que comemos, pero en realidad somos lo que absorbemos. Así que, tus digestiones serían el primer lugar donde tendrías que mirar para interpretar ese biofeedback. Luego tendrías que fijarte por supuesto en el sueño. Y de nuevo, no te hace falta ninguna app para saber si duermes bien o no. Tu rendimiento físico es otro punto que deberías monitorizar. Si estás constantemente cansado, apático o tienes dolores musculares o articulares frecuentes, es que algo no va bien. ¿El qué? No lo sé. Solo tú (o tu entrenador/coach/profesional), puede saberlo cuando analices tu biofeedback. Por eso es importante saber analizar tu biofeedback y sobre todo, saber interpretarlo. Y eso no siempre es fácil. Ahí es donde reside la ayuda de un entrenador. Mis clientes no me pagan por darles una dieta y una rutina. Especialmente porque yo no hago dietas ni rutinas. Yo enseño a planificar la alimentación y diseño programas de entrenamiento. Podrías pensar que es lo mismo, pero es completamente diferente, porque mi trabajo se basa principalmente en recoger tu biofeedback e interpretarlo para darte las indicaciones más adecuadas según tu situación actual. Ese es mi trabajo, a eso es a lo que me dedico. Puede que sea menos económico que una «app de sueño», pero es infinitamente más efectivo. Así que, si quieres que me encargue de ayudarte a gestionar tu biofeedback y trazar un plan de acción en función de tus necesidades, puedes rellenar la solicitud para entrar en el programa de coaching Origen

Como ahorrar (mucho dinero) en material para entrenar en casa
Una de las creencias más populares (y equivocadas) que tiene la gente, es que entrenar en casa es gratis. Es cierto que el ahorro de dinero puede ser muy significativo si lo comparas con entrenar en un gimnasio comercial. Pero eso no significa que entrenar en casa no tenga un coste. Para empezar, el coste «silencioso» y el que nadie ve, es el coste de oportunidad. Básicamente que hayas decidido entrenar en casa, implica que has renunciado a entrenar en un gimnasio. Ese es el primer coste que tienes, pero hoy no quiero hablarte de esto, quiero hablarte del coste de verdad, del que se nota en la cartera. Cuando das ese paso para entrenar en casa, ya debes tener claro que vas a necesitar hacer un desembolso inicial. Si, por supuesto, también puedes optar por entrenar en casa sin material. Al fin y al cabo, millones de vídeos de YouTube no pueden estar equivocados… El problema de esto es que si entrenar en casa ya es una limitación (recuerda que tu primer coste es renunciar a un gimnasio), no puedes limitarte aún más porque un señor o una señorita te diga en un vídeo que haciendo su rutinilla de 7 minutos te vas a poner en forma. Esto no funciona así, y aunque pueda ser viable entrenar sin material, no es lo más recomendable y puesto que una de las ventajas principales con respecto a entrenar en un gimnasio comercial es el ahorro de dinero, creo que sería muy inteligente dedicar una parte de ese dinero a conseguir material para entrenar en casa. ¿Qué material? Pues depende de con quien hables, te recomendarán una cosa u otra. Tal y como lo veo yo, lo que siempre he recomendado y lo que les recomiendo a todos los alumnos que se inscriben en la academia, es que empiecen con solamente 3 cosas. Unas mancuernas ajustables. Las mancuernas son una herramienta bestial para añadir resistencia de una forma cómoda, versátil y práctica. Y el hecho de que sean ajustables te permitirán adaptar la resistencia para diferentes ejercicios. Un fitball. Un fitball es una de esas pelotas grandes que se usan en algunas clases colectivas. Sinceramente, no soy muy fanático de ese elemento de inestabilidad que te ofrece el fitball (por ser una esfera), pero es una buena forma de poder manipular la posición de tu cuerpo igual que harías con un banco de entrenamiento. Solo que el fitball es infinitamente más barato. Unas bandas elásticas. Las bandas elásticas son la única forma (además de las poleas y máquinas de los gimnasios) de poder modificar la dirección de la resistencia sin modificar la posición de tu cuerpo. Por eso entre otras cosas son tan valiosas. Por eso y por el coste que tienen, que es muy bajo. Además las puedes guardar en cualquier sitio y no te ocupan apenas espacio en casa. Eso si, asegúrate siempre de comprar las bandas elásticas en packs. De la misma forma que te he recomendado mancuernas ajustables, tiene el mismo sentido que puedas disponer de bandas elásticas de diferentes resistencias. Tener solo una «banda elástica roja» es lo mismo que tener una mancuerna de 5 kg. Habrá ejercicios para lo que esa resistencia sea adecuada y ejercicios para los que no. Por eso ¡Cómpralas siempre en pack! Con esto puedes tener un gimnasio casero relativamente versátil y sobre todo económico. Comprar todo esto no te costará mucho más de 2 mensualidades en un gimnasio comercial, con lo que en un par de meses lo tendrás amortizado. A partir de aquí, podrás ir ampliando el gimnasio a medida que vayas ahorrando y podrás añadir otros equipamientos. En el curso de «Cómo montar un gimnasio en casa» te explico cuáles son los siguientes elementos que deberías incorporar a tu gimnasio. Si quieres hacer este curso (y todos los demás), lo tienes dentro de la academia. Origen

Crédito a quien se le debe el crédito
El pasado viernes, hice un podcast hablando de la historia de Dave Brailsford, y tuve un feedback bastante positivo. No obstante, ya sabía que gustaría porque esa historia no he sido yo el primero que la ha contado. Y hubo al menos una persona que se dio cuenta y me escribió esto: «Estás leyendo literal un libro, era bueno que hicieras mención. hábitos atómicos» La verdad, desconocía que esta historia venía narrada en el libro, pero es cierto que yo escuché esta historia en una conferencia de James Clear (el autor del libro). Para ser justos, el libro se publicó en 2018 y la charla donde yo lo escuché se publicó mucho antes. Por eso no recordaba que esa historia estuviera también en el libro. Sea como sea, ese comentario tenía razón, debí hacer mención a James de una forma u otra. Pero eso también me hizo darme cuenta de una cosa y es que, por mucho que ese comentario tuviera razón, yo no soy precisamente sospechoso de no mencionar los mentores o las fuentes de donde aprendo las cosas. De hecho tengo un episodio de mi podcast que se llama literalmente así «Mentores», donde nombro muchos de mis mentores de los cuáles aprendo a diario. ¿Qué te quiero decir con todo esto? Que cuando hago mención a cualquiera de estas personas, nadie me escribe para decirme «muchas gracias porque gracias a ti he descubierto a X persona». En absoluto. La gente no lo agradece cuando lo hago, pero lo critica cuando se me pasa. Me recuerda a la historia de un profesor de matemáticas (aviso: No recuerdo donde leí esta historia). Un día este profesor estaba en clase con sus alumnos y empezó a escribir en la pizarra la tabla del 8. 8 x 0 = 0 8 x 1 = 8 8 x 2 = 16 8 x 3 = 24 8 x 4 = 32 8 x 5 = 43 En ese momento uno de los alumnos empezó a reírse. El profesor se giró y le preguntó al alumno que de qué se reía. El alumno le dijo que se había equivocado, que 8 x 5 no eran 43, sino que eran 40. Entonces, profesor centró la mirada en toda la clase y dijo: -¿Veis? Así es como funciona el mundo, de 6 cosas que he escrito, he acertado en 5 y he fallado en 1, pero nadie me ha hecho un elogio por las 5 que he hecho bien, sino que se han reído de la única que he hecho mal. ¿Qué quiero decir con esto? No lo sé, la verdad. Solo quería aprovechar este podcast para darle el crédito que debí haberle dado a James Clear y para reivindicar que yo casi siempre doy crédito a quien se le debe el crédito. Además, hacerlo me parece una estrategia inteligente. Mira lo que hizo Moisés. Subió al monte Sinaí y bajó con los 10 mandamientos que le había dado Dios. No eran suyos, eran de Dios. Imagínate que en lugar de ser Dios quien le da los mandamientos, sale Moisés de su habitación y dice: -Estás son las 10 cosas que van a regir la humanidad a partir de ahora. No le hubiera hecho caso nadie. Por eso me gusta decir de donde aprendo las cosas, porque de alguna forma, eso también me da autoridad. Y por eso, cuando sigas el contenido de la academia, verás que menciono a mucha gente, a gente mucho más inteligente que yo. Porque yo me dedico a aprender, a estudiar, a leerme un libro de 3.000 páginas para dar 4 claves que tú puedes ver en un vídeo de 10 minutos. Para eso hago yo ese trabajo de estudio, para que tú no tengas que hacerlo. Y por eso cada cosa que aprendo que puede ayudarte a optimizar tu estilo de vida, va a la academia para que tú también la puedas aprender de una forma mucho más fácil, rápida y simple. Y de esta forma puedas tener un plan para optimizar tu estilo de vida. Un plan que he desarrollado yo, apoyándome en todos los conocimientos que he adquirido de gente mucho más lista que yo. Y si tú también quieres acceder a estos conocimientos, puedes inscribirte en la academia desde aquí abajo: Aprende a construir tu cuerpo, mejorar tu salud y optimizar tu estilo de vida Origen

La regla del 1% que podría cambiar tu cuerpo para siempre
Durante alrededor de 100 años, el equipo británico de ciclismo había sido increíblemente, como decirlo… Mediocre. No habían ganado una sola medalla de oro en los Juegos Olímpicos desde 1908 y en las competiciones individuales les iba aún peor, ya que en 110 años ningún ciclista británico había ganado el Tour de Francia. Incluso una marca top de bicicletas se negó a venderles productos por miedo a que su imagen se devaluara cuando otros profesionales vieran a los ciclistas británicos usando su marca. Era un completo desastre. De repente un día en 2003, decidieron contratar a un tal Dave Brailsford como director de rendimiento del equipo. Le contrataron como si fuera su última esperanza para volver a ser competitivos en el panorama internacional. El bueno de Brailsford, llegó al equipo con una filosofía muy peculiar que él llamaba «la agregación de ganancias marginales». La forma en que describía esto era la búsqueda de una mejora del 1% en todo lo que tú haces. Al principio se centró en todas aquellas cosas que te podrías esperar que un equipo de primera tuviera perfectamente controlado. Re-diseñaron los asientos de las bicicletas para hacerlos más cómodos, cambiaron las cubiertas de las ruedas para que tuvieran un mejor agarre, añadieron maillots térmicos especiales para mantener de forma perfecta la temperatura de la musculatura de los ciclistas etc. Pero luego empezaron a optimizar otras cosas a priori menos importantes. Hicieron pruebas con varios tipos de geles de masaje para quedarse con el que mejor recuperaba la musculatura, probaron varios tipos de almohada para cada ciclista y escogieron la mejor para que la llevaran a todas las competiciones y dormir en ellas cada noche… Incluso cambiaron la forma en la que los corredores se lavaban las manos para evitar riesgo de infecciones. Y lo mismo con otras decenas de cosas que cualquiera, especialmente en esa época, diría que no son demasiado relevantes. Brailsford sostenía que si eran capaz de seguir esta estrategia, podían llegar a ganar el Tour de Francia en 5 años. Se equivocó. Lo ganaron en 3. Y luego en el cuarto volvió a ganar un ciclista británico. Más tarde, en los Juegos Olímpicos de 2008, el equipo británico ganó el 60% de las medallas disponibles. 4 años más tarde, en Londres, fijaron 9 récords olímpicos y 7 récords mundiales. Esta idea de mejora del 1% choca frontalmente con lo que casi todo el mundo piensa, especialmente cuando se trata de ponerse en forma. Todo el mundo quiere cambios muy radicales, que pongan su vida patas arriba, sin darse cuenta que un 1% de mejora puede suponer una diferencia notable a lo largo del año. Matemáticamente, si te haces un 1% mejor cada día, al final del año serás 37 veces mejor de lo que eres ahora. Pero lo peligroso y lo que realmente debería asustarte, es que las matemáticas también funcionan a la inversa. Lo que significa que si te haces un 1% peor cada día, al final del año habrás decaído prácticamente a 0. Esto significa que al principio no hay apenas diferencia entre hacerse un 1% mejor o hacerse un 1% peor. Pero conforme pasa el tiempo, la diferencia entre una persona que se hace un 1% mejor y la que se hace un 1% peor, va siendo exponencialmente mayor. Por eso las personas que toman buenas decisiones con su salud y su forma física, están cada vez más lejos de las personas que habitualmente toman malas decisiones. Esto explica por qué las decisiones que habitualmente tomas en tu día a día no tienen apenas importancia. Que hoy escojas las escaleras en lugar del ascensor. Que hoy digas que NO a ese trozo de tarta que te han ofrecido en la oficina. Que hoy vayas al gimnasio a entrenar. Que hoy apagues la tele y te vayas a acostar pronto. Sinceramente, nada de esto importa. Pero importará cuanto más lo repitas. Por eso yo tengo una regla muy simple y al mismo tiempo muy poderosa que te invito a copiar. La regla es no fallar 2 veces seguidas. Matemáticamente ya sé que cometer un error una vez no es ninguna catástrofe porque lo que causa problemas es el efecto compuesto de esos errores. Y si me aseguro de no cometerlos 2 veces, ya estaré ganando. Eso significa que si hoy fallo en una comida no pasa nada, porque la siguiente no voy a fallar. Eso significa que si ayer me acosté tarde no pasa nada, porque hoy no lo voy a hacer. Eso significa que si hoy me salto mi entrenamiento no pasa nada, porque mañana no lo haré. Cuando eres consciente del poder que supone en el largo plazo estas pequeñas decisiones, y la poca importancia que tienen esas decisiones de forma aislada (para bien y para mal), eso te hace estar mucho más relajado porque sabes que lo único que tienes que hacer para evitar el desastre es asegurarte de que los errores no empiecen a acumularse como una bola de nieve. Y si quieres saber cuáles son todas esas decisiones, todos esos aspectos, a primera vista incluso ridículos que deberías empezar a mejorar para optimizar tu estilo de vida, yo tengo una academia donde te lo explico paso a p

La «magia» de los entrenamientos fullbody
Aunque no me gusta casarme con ninguna metodología de entrenamiento, tengo que decir que los entrenamientos de cuerpo completo o fullbody siempre han tenido para mi algo especial. Para empezar, es una distribución que te permite trabajar todo el cuerpo en una única sesión. Lo que significa que con 2-3 veces que vayas al gimnasio (o que entrenes en casa) ya tienes el cuerpo entero cubierto. Esto hace que sea un estilo de entrenamiento perfecto para aquellas personas que no tienen demasiado tiempo para entrenar, o que no quieren dedicarle demasiado tiempo a entrenar o que quieren combinar los entrenamientos de musculación con otros deportes y actividades. Por eso, sin decir que es la mejor, creo que es la que más se adapta a la mayoría de personas. Pero hay que saber entender este estilo de entrenamiento. Te cuento esto porque hoy he recibido una duda de una alumna de mi academia, acerca del entrenamiento PHA. El entrenamiento PHA es el primer programa (a parte del Lanzadera) que se hace en la academia y por supuesto, tiene una estructura fullbody. Básicamente es un fullbody con un componente añadido de trabajo cardiovascular que lo hace tremendamente efectivo al mismo tiempo que adictivo. La duda que tenía esta alumna era la siguiente: «Encuentro que no hay muchos ejercicios para el tren inferior ¿Está diseñado este plan pensando en nosotras también? Muchas gracias.» Verás, cuando diseñas un entrenamiento fullbody, realmente la única regla que hay es que puedas trabajar todo el cuerpo en una sola sesión. Eso hace que tu energía y tu tiempo debe ser suficiente como para darle un estímulo a todo el cuerpo. Si empiezas a añadir más y más ejercicios para un grupo muscular específico (sean piernas o sea lo que sea), el entrenamiento se te haría demasiado largo (2 horas perfectamente). Y lo peor no es solo que se haga inviablemente largo, sino no vas a tener la suficiente energía como para llegar al final del entrenamiento aplicando intensidad. A menos que seas un atleta sin mucho más que hacer en tu día a día que estar en el gimnasio. Por eso decía que los entrenamientos fullbody son una maravilla, cuando entiendes lo que fullbody significa. Fullbody significa no sobrecargar especialmente ningún grupo muscular, y en lugar de eso centrarse en una sobrecarga total del cuerpo. Y luego eso repetirlo varias veces por semana. Si haces la cuenta verás que en el fondo es el mismo trabajo que en otros tipos de programas de entrenamiento, aunque no lo parezca. En el caso del PHA, que era la duda de esta alumna, «solo» hay un ejercicio para las piernas en cada entrenamiento. De la misma forma que solo hay uno para el pecho, otro para la espalda etc. PERO, suponiendo que entrenes por ejemplo 3x semana (y podrías entrenar más si quisieras), eso serían 3 ejercicios para las piernas. Si le añades que además, el entrenamiento PHA tiene un componente de especialización, donde cada día se enfoca más trabajo a una zona muscular concreta (a pesar de ser cuerpo completo), te encuentras con que al finalizar la semana habrás hecho unas 12 series para las piernas (incluso más si entrenas más días por semana) Solo que todo ese trabajo está distribuido a lo largo de la semana en lugar de hacerlo en una sola sesión (que es lo que la gente suele estar acostumbrada). Así que si, los entrenamientos PHA son tanto para hombres como para mujeres, y el hecho de añadir trabajo adicional para las piernas (o cualquier otro músculo), haría que hubiera que quitar trabajo de otras zonas (porque tus recursos de tiempo y energía son limitados). Por tanto ya no sería cuerpo completo. Además, hacer más trabajo para un grupo muscular no te va a dar mejores resultados si no eres capaz de aplicar intensidad. Es decir, si no eres capaz de estimular las piernas con 3 series, tampoco vas a ser capaz de hacerlo con 12. Por eso los entrenamientos fullbody son tan «mágicos». Necesitas menos tiempo de gimnasio. Son válidos para todo el mundo. Tienen el mismo trabajo que otro tipo de programas (o incluso más), solo que distribuido a lo largo de la semana. Si a esto le añades la «esencia» PHA, que aplicamos en la academia: Mejoran tu composición corporal. Mejoran tu sistema cardiovascular. Mejoran tu recuperación. Sea como sea, estos entrenamientos son diferentes a los demás, pero cuando los entiendes, te das cuenta de que son igualmente efectivos y posiblemente bastante mejores. Así que si eres hombre, si eres mujer o si eres extraterrestre, estos entrenamientos son para ti. Y para empezar a hacerlos, solo tienes que inscribirte en la academia: Unirse a la academia Origen

Por qué un enfoque diferente puede ser más inteligente
Decía Marco Aurelio que todo lo que vemos no es más que una perspectiva y todo lo que oímos es solo una opinión. Y cuando te paras a pensar en la forma en la que aprendemos las cosas, te das cuenta de que es cierto. Es decir, desde que nacemos vamos aprendiendo copiando lo que hacen los demás. De tal forma que cuando tú aprendes copiando lo que hace otro, lo más probable es que acabes adquiriendo la misma perspectiva que tenía la persona a quien copiaste. Esto se repetirá cuando llegue otra persona y te copie a ti. Por tanto, la misma perspectiva se va replicando una y otra vez haciéndose cada vez más sólida llegando a un punto en el que se nos olvida que solo era una perspectiva y empezamos a creer que es la realidad. Al final, si tantas personas tienen la misma perspectiva ¿No será eso la realidad? Puede que esto lo veas como mucha metafísica, pero es necesario que te pares a pensar esto, porque cuando lo haces, es cuando empiezas a cuestionar todo lo que te rodea. ¿Será esto la realidad, o será solo mi perspectiva? Es lo segundo. Recuerda, todo lo que ves es una perspectiva. Por eso cuando tú pisas por primera vez un gimnasio, ves a casi todo el mundo haciendo lo mismo, o al menos cosas muy parecidas. Tiene sentido que cuando un montón de gente (que encima está fuerte y tiene experiencia) hacen las cosas de una determinada manera, debe ser así cómo se hacen las cosas. En unos meses alguien nuevo llegará a ese mismo gimnasio y te verá a ti haciendo las cosas de esa misma manera que tú aprendiste. Dentro de unos años llegará otra persona nueva y se encontrará con la misma situación. Así es como se perpetúa una misma perspectiva. Una perspectiva tan clara, tan sólida y tan común que parece imposible que no sea la realidad. Pero no lo es. Solo hay una forma de pinchar la burbuja de cualquier perspectiva. La única forma de romperla es usando la pregunta que más dolores de cabeza te traerá nunca. ¿Por qué? Cuando abres la puerta a esta pregunta empiezas a verlo todo más claro. Te das cuenta de que las cosas muchas veces se hacen porque alguien vio a otra persona hacerlas antes. Básicamente, mono mira, mono hace. Por eso la gente sigue haciendo los mismos ejercicios dentro de los gimnasios. Ejercicios que en muchas ocasiones son ineficientes y potencialmente lesivos. Pero por alguna razón, la gente que ves haciéndolos aprendieron a hacerlos de otra gente que aprendió antes de otra gente a hacerlos. ¿Significa esto que esos ejercicios «no funcionan»? Si, claro que funcionan. Pero si te hubieras preguntado el por qué de esos ejercicios, te habrías dado cuenta de que existen muchos otros ejercicios que son más eficientes y que tienen mucho menos riesgo de lesión. ¿Por qué seleccionar unos ejercicios que son menos eficientes en lugar de otros que son más eficientes? La única respuesta es: La costumbre. La costumbre es la que hace que una perspectiva se camufle como realidad, y eso es justo en lo que no deberías caer tú. Al menos según mi opinión. Por eso mi programa de coaching es diferente, porque todo lo que te aconsejo tiene un por qué y generalmente es muy diferente de lo que hacen otros. Puedo argumentarte por qué te digo cada cosa que te digo. Y si no pudiera argumentártelo, es que no sería un buen entrenador. Pero sí que lo soy, o al menos me considero. Si tú quieres si soy bueno o no lo soy, puedes inscribirte al programa de coaching rellenando esta solicitud. Origen

O mueres como un héroe o vives los suficiente como para verte convertido en un villano
Mira, hoy voy a hablarte de una anécdota sociológica que demuestra lo que yo llevo años diciendo. Verás, resulta que James Smith, un influencer con millones de seguidores, consiguió esa cantidad tremenda de seguidores haciendo algo que yo respeto y admiro mucho. Subiendo contenido, ayudando a la gente. Cada día está picando piedra. Eso es algo que ya te puede gustar más o menos su contenido, pero yo al menos lo respeto mucho. Básicamente porque yo soy de la misma opinión. Poner trabajo diario. Además, James no suele promocionar ni siquiera sus propios servicios en el contenido que crea. Y por si fuera poco, cualquier marca le daría lo que fuera para que promocionara sus productos y él no ha promocionado nunca (que yo sepa) nada de ninguna marca que no se a él, y además rara vez. De repente, un día se junta con otro influencer, Chris Williamson. Un chico que tiene un podcast con invitados bastante interesantes. Ambos deciden unirse y sacar al mercado una especie de bebida energética. Es como bebida energética pero a base de nootropicos que se supone que te ayuda a concentrarte. La verdad no tengo ni idea de como es la bebida pero tampoco es importante para lo que te quiero contar. El caso es que decide crear un producto propio. Ni siquiera está patrocinado por una marca, es SU marca. ¿Sabes qué pasó cuando la lanzó? En los comentarios se lo comían. Para ser sinceros había de todo, cuando llevas tantos años creando contenido generas una audiencia fiel, pero había muchas personas indignadas con este lanzamiento. ¿Era por la bebida? No, ni siquiera la habían probado. Era porque se habían acostumbrado a recibir constantemente contenido gratuito sin ninguna orientación hacia la venta. Uno de los comentarios que recibió me hizo mucha gracia, porque le pusieron una de las frases célebres de la película El Caballero Oscuro. «O mueres como un héroe o vives lo suficiente como para verte convertido en un villano». Haciendo referencia a que al final se había convertido en lo que «juró» destruir, en un vendedor. La verdad, no me sorprende esta reacción. No digo que la apoye, ni mucho menos, es una reacción incendiaria de niño de patio de colegio. Pero esto pasa porque normalizamos las cosas y nos acostumbramos a que la gente trabaje gratis. Y es algo que yo siempre he defendido y por eso tengo tantas discrepancias con algunos marketeros que hay por ahí. Esos que te dicen que tienes que dar mucho contenido gratis y que así cuando alguien quiera comprar, pensarán en ti y contratarán tus servicios para «agradecer» el contenido que les has dado gratis. Menuda gilipollez. Los seres humanos somos egoístas por naturaleza y queremos hacer lo que nos viene bien a nosotros. En cualquier caso, cuando actúas así dando todo gratis y sin vender nada, esto es lo que pasa. Que como tienes acostumbrada a tu audiencia a que las cosas sean gratis, el día que vas a venderles sienten que les has traicionado. Por eso yo prefiero ser un villano de primeras y siempre hago mención a mi academia, a mi coaching o a cualquier servicio que yo controle. Porque eso si que lo tengo claro que lo que yo «patrocino» es mi trabajo, es lo que yo hago. Y lo hago SIEMPRE porque sé que mis servicios ayudan a mucha gente cada día y porque evidentemente confió en ellos ciegamente porque confió en mi y en mi habilidad como entrenador para poder ayudarte a cambiar tu estilo de vida. Yo no te lo voy a cambiar, el trabajo lo tienes que poner tú, pero yo te puedo guiar y aconsejar y darte un plan de acción para que solo tengas que preocuparte de seguirlo. Y lo hago siempre, en cada email que mando, para que la gente no llegue a sentir un día que les he traicionado. No mira, este es mi trabajo yo soy un profesional y cada vez que me escuches te lo voy a recordar. Si no te gusta está bien, te puedes dar de baja y no recibir más emails ni escucharme más, pero seguro que no te vas a quedar con la sensación de que parezco una cosa y luego soy otra, porque voy de frente. Y mañana puedo sacar una bebida energética y la gente me puede decir que sabe a mierda, pero no me van a decir que me he convertido en nada porque yo cada día te ofrezco lo que tengo. Y como dice mi madre, el que da lo que tiene no está obligado a más. Así que ya lo sabes, yo soy entrenador, no soy influencer ni divulgador ni creador de contenido. Soy un profesional que puede ayudarte a verte mejor, sentirte mejor y rendir mejor. Si esto te interesa, rellena la solicitud para entrar en el programa de coaching. Origen

Cómo ponerte en forma sin romperte el bolsillo
Siempre digo que para que puedas ponerte en forma, debes estar dispuesto a invertir en 3 cosas: Tiempo Dinero Energía Hoy voy a hablarte de la segunda, del dinero. Porque sí, mejorar tu forma física te va a costar dinero. Ahora bien, que te cueste dinero no significa que deba hundirte el presupuesto. Cualquier cosa que quieras mejorar, va a costarte dinero. Si quieres ser un mejor profesional, necesitarás leer libros, asistir a cursos, seminarios… Si quieres tener un perro a tu cargo, te hará falta alimentarlo, ir al veterinario… Incluso si quieres solamente salir a correr por la calle, te hará falta tener como mínimo unas zapatillas medio en condiciones. Todo en la vida cuesta dinero. Además, justo hace un par de días un amigo me comentó que los precios en los gimnasios habían aumentado mucho. Hace ya muchos años que no controlo los precios de los gimnasios porque yo entreno en casa, pero según me comentó mi amigo me pareció una subida bastante considerable. Sin embargo, cuando pones las cosas en perspectiva, te das cuenta que realmente ponerte en forma no es tan caro como te puedas pensar y que incluso puedes ahorrar mucho dinero si haces las cosas bien. Como siempre, hacer las cosas bien significa tener un plan. Y por eso siempre aconsejo tener un plan para todo, empezando por un plan de alimentación. Verás, con un plan de alimentación podrás tener más o menos variedad (eso ya lo decides tú), pero ese plan te permite tener, lo que en la academia llamamos un shopping planner. Es igual que una lista de la compra con la diferencia de que el shopping planner siempre se crea a raíz de un plan de alimentación. Si no hay plan de alimentación, no puede haber shopping planner. Este shopping planner te permite poner sobre la mesa los alimentos que necesitas para aplicar tu plan de alimentación. Y cuando tienes esa información delante de ti, te haces mucho más eficiente a la hora de ir al supermercado. Es fácil que a final de mes te ahorres varios cientos de euros en comida utilizando un shopping planner, solo con eso ya sale financieramente rentable tu plan de alimentación. No solo te vas a poner en forma sino que además vas a ahorrar bastante dinero haciéndolo. Y esa no es la única forma de ahorrar. Si por ejemplo, en lugar de pagar el gimnasio mes a mes, lo pagas anual o semestral, ahorrarás bastante dinero al final del año. Siempre y cuando vayas al gimnasio, claro. El negocio es para el gimnasio cuando la gente paga todo el año y luego no va. Otra alternativa es plantearse entrenar en casa. Mucha gente piensa que esto es gratis, pero no lo es. Entrenar en casa también tiene costes porque necesitarás material para poder entrenar en casa. Es decir, entrenar en casa no significa entrenar a coste 0, solo significa que eres tú quien decide donde pone el dinero. Muchos alumnos en la academia optan por entrenar en casa y el material que recomiendo para empezar apenas ronda los 100 Euros. Y es un gasto que solamente debes hacer una vez. A partir de ahí, cuanto más uses el equipamiento, más se reduce el coste por uso. Es ese coste por uso el que va a determinar si una cosa es cara o es barata. El mejor ejemplo lo puedes ver con los hoteles. En los hoteles pagas un precio por cada noche que te alojas allí. Por eso, que una cosa cueste 100 euros o cueste 10 no significa que sea cara o barata. Todo depende de su coste por uso. Si compras unos pantalones por 10 euros que nunca te pones, esos pantalones te han salido jodidamente caros. Por eso, invertir en material para entrenar en casa solo es caro cuando no lo usas. Lo mismo sucede con mi academia. Son 30 euros al mes. O 180 al año. Escojas una opción u otra, solo será caro si no aprovechas el material que hay dentro. Por eso te doy la opción de coger el pago anual, porque es una forma de premiar el compromiso. Pero no te voy a engañar, podrían ser 180 euros tirados a la basura si no los aprovechas. De hecho, solo con seguir los consejos que te he dicho en este email, en un solo mes ya podrás ahorrar mucho más de los 180 euros anuales. Así que te propongo un trato. Aplica lo que te acabo de decir, y si efectivamente consigues ahorrar 180 euros, úsalos para inscribirte en la academia. No es una academia para enseñarte a ahorrar, pero aprenderás a rentabilizar cada euro que dediques a ponerte en forma, eso te lo garantizo. Para inscribirse, es aquí. Origen

Algunos «entrenadores» lo han entendido todo mal
Si me conoces un poco, ya sabrás que soy un entrenador un poco controvertido. No soy controvertido por gusto, solamente doy mis opiniones que apoyo con argumentos. Y esos argumentos no siempre son del gusto de todos. Y no siempre concuerdan con lo que dice la mayoría. Para mi esto supone una ventaja, nunca me ha gustado ser como todo el mundo y me cuesta aceptar que las cosas «son como son» y ya está. Me encanta estudiar los por qués de las cosas y sacar mis propias conclusiones. Esto hace que prácticamente cada semana, reciba algún comentario de una persona al límite de la frustración. Por ejemplo, este ha sido el último comentario de este tipo que he recibido: «Unos dicen una cosa y otros dicen otra ¿A quién tengo que creer? A ver si os aclarais ya». Esto ya me dice que el pensamiento crítico de esta sociedad es bastante lamentable. Ya casi nadie es capaz de sacar sus propias conclusiones. Prefieren que les digan esto es así, así y así. Hazme caso que yo sé lo que digo. Y paradójicamente, los entrenadores que hablan con esa seguridad, son precisamente a los que menos caso deberías hacer. Todos los que hablan con palabras como mejor, nunca, siempre, todo, nada, son los que yo al menos no tomaría mucho en cuenta. Es curioso porque cuando quieres encontrar a un entrenador que verdaderamente sea un experto, resulta totalmente contraintuitivo. Necesitas encontrar a alguien que suene inseguro. Gente que use palabras como depende, puede ser, quizás, a veces… Sé que internet es un juego social y que de alguna forma se necesita llamar la atención. Yo también lo hago, faltaría más. Pero si me sientas en una mesa de debate con otro entrenador, probablemente tengamos más puntos en común que diferencias. Y esto es porque las cosas no son blancas o negras. Y quien quiera convertirlas en blanco o negro, posiblemente sea del que no te deberías fiar. En cualquier caso, yo tengo mis opiniones, mi forma de trabajar y mis argumentos para respaldar lo que digo. Esto no significa que lo que diga otro sea mentira. Pero curiosamente, cuando más aprendo más me doy cuenta de lo poco que sé. Y cada vez más uso esas palabras tan desesperantes para la audiencia: Depende, quizás, puede ser, a veces… Encuentra a alguien que use esas palabras a menudo y posiblemente estarás encontrando a un buen entrenador. Sea como sea, si quieres que el entrenador que se encargue de diseñarte un plan para optimizar tu estilo de vida sea yo, puedes rellenar la solicitud para entrar en mi programa de coaching. ¿Dónde? Aquí abajo: Programa de Coaching Origen

3 Formas de predecir un fracaso con la dieta
Hay una estadística que dice que cuando una persona se pone a dieta, tiene un 83% de probabilidades de que acabe fracasando. No es extraño que esto ocurra, al fin y al cabo todos conocemos a alguien que pasa su vida de dieta en dieta. Es irónico porque son las personas que más falta les hace optimizar su dieta, pero al mismo tiempo son los que pasan toda su vida a dieta (según ellos, claro). El tema está en que este fracaso continuo con la dieta no es algo sorprendente. De hecho, es algo bastante esperable y en concreto hay 3 señales de alerta para que puedas apostar casi con total seguridad, que tus esfuerzos con tu dieta van a fracasar. La primera señal es cuando quieres empezar una dieta nueva mirando con la misma perspectiva con la que terminaste la última. Albert Einstein decía que no se podía resolver un problema desde el mismo nivel en el que se creó. Por eso, si alguna vez has hecho alguna dieta y no te ha funcionado, debes analizar por qué no te ha funcionado y que es lo que deberías hacer (o evitar) para que la próxima vez el resultado sea diferente. Pero si solo maquillas un poco lo que hiciste la última vez, el resultado será el mismo que fue la última vez. La segunda señal de alerta es demonizar alimentos o grupos de alimentos. Cuando empiezas a etiquetar a los alimentos como buenos y malos, ya estás fracasando. Principalmente porque seguro que muchos de esos alimentos que acabas de calificar como «malos» sean los que más te gustan. Y cuando los calificas como «malos», eso te hace desearlos aún más porque no quieres renunciar a ellos. Lo mismo ocurre con el gluten, con la leche, con los carbohidratos, con cualquier cosa. Y la última señal que predice tu fracaso con la dieta, es tener una dependencia abusiva de los suplementos. Cada vez más se hace más complicado encontrar a alguien que no tome suplementos, que alguien que sí que los tome. Esto en principio no es un problema, pero cuando esos suplementos asumen un papel principal en tu dieta, date por jodido. Me da igual el eslogan que te hayan vendido. Me da igual que ese batido tenga «todo lo que tu cuerpo necesita». A menos que seas un astronauta, no necesitas alimentarte a base de comida en polvo. Sea como sea, llevar una alimentación equilibrada que te permita perder grasa corporal, verte mejor frente al espejo y mejorar mucho tu forma física, no es algo tan difícil cuando entiendes cómo diseñar un plan de alimentación. Sería absurdo querer controlar tu alimentación sin un plan igual que sería absurdo intentar atracar un banco sin tener un plan. Por eso la planificación es fundamental y por eso es lo primero que se hace dentro de la academia. Entiendes los conceptos básicos y mediante el planificador nutricional te diseñas tu propio plan de alimentación, mucho más optimizado y apetecible que el que te daría cualquier nutricionista. Eso sí que te lo puedo garantizar. Así que si quieres dejar de hacer el indio con las dietas, mi propuesta es que te diseñes la tuya propia. ¿Dónde? Aquí abajo: Unirse a la academia Origen

La paradoja de la mermelada
En 1964 Bertram Myron Gross, publicó un libro llamado «The Managing of Organizations», donde presentó por primera vez la idea de la sobrecarga de información. Esto significa que estamos tan constantemente sometidos a estímulos, que eso nos vuelve ansiosos e irracionales. Si lo piensas bien tiene sentido, estamos todos sometidos a nuevos bombardeos de información: Las noticias Las redes sociales Los anuncios Y lo peor es que no tiene pinta de que esto vaya a cambiar. Ya solamente escoger una película de Netflix resulta completamente difícil entre todas las que hay. (Sobre todo porque no hay ni una que sea buena). Personalmente, ahora me paso más tiempo decidiendo qué peli quiero ver, que viendo la peli. Esto es lo que se conoce como paradoja de la elección, aunque a veces se le dice «la paradoja de la mermelada». Se le llama así, por un experimento que se hizo para comprobar la capacidad de decisión de la gente ante diferentes opciones. El objetivo era comprobar dónde se compraban más tarros de mermelada, si en un puesto donde había 24 variedades de sabores, o en un puesto donde había solamente 6 sabores. El 60% de los consumidores se paró delante del puesto con más variedad de sabores, pero lo paradójico es que de ese 60%, solo acabó comprando mermelada un 3%, mientras que del 40% que se paró frente al puesto con solamente 6 mermeladas, acabó comprando un 30%. Esto significa que psicológicamente, la cantidad nos llama la atención. Vamos al bulto. Pero a la hora de decidir, cuantas más opciones tienes para escoger, menos escoges, menos haces. Eso es porque elegir entre muchas cosas, implica renunciar también a muchas cosas y hay gente que prefiere no tener que elegir, a la sensación de haberse equivocado. Por eso te pasas las noches del viernes navegando de forma infinita por el menú de Netflix, porque no te quieres equivocar. Ese es el problema que tiene la televisión a la carta. Es un problema que en su momento llegó también a afectar a mi academia. Llegó un punto en el que había tanto contenido, que la gente cuando se apuntaba no tenía muy claro por donde empezar. ¿Me hago el curso para aprender a entrenar el abdomen? ¿Quizás sería mejor empezar por el curso de entrenamiento y alimentación para personas de más de 40 años? ¿Me diseño un plan de alimentación? ¡Oh mira! Un taller para aprender a escoger una buena proteína en polvo sin que me engañen. Había muchos sabores de mermelada… Por eso desde hace mucho tiempo creé el curso de inmersión. Un curso por el que recomiendo que pasen todos los alumnos cuando se inscriben. En ese curso te enseño los pilares básicos sobre los cuales tendrás que trabajar y te guío paso a paso para que te diseñes tu plan de trabajo personalizado con las herramientas de la academia. De esta forma, cuando termines este curso, estarás mucho mejor preparado para navegar por el resto de contenidos de la academia. Por eso es un curso de inmersión. No de inmersión en el Tormes, sino inmersión en la academia. Es el primer paso para mejorar tu estilo de vida. Bueno… el segundo. El primero es inscribirte, claro: Unirse a la academia Origen

La nueva (y peligrosa) moda que te venden algunos «coach» de salud
Mira, hace unos días me encontré con lo que por lo visto era la nueva panacea para desintoxicar, oxigenar y alcalinizar el organismo. Evidentemente hice clic, quería saber qué era ese nuevo remedio milagroso. Nótese la ironía. ¿Quieres saber cuál era este elixir tan maravilloso? El agua de mar. Si, efectivamente, ahora por lo visto se ha puesto de moda beber agua de mar. Lo curioso de esta moda es que precisamente los que te quieren convencer de que bebas agua de mar, son los mismos que te venden agua de mar embotellada. Y su argumento para que la compres es que el agua de mar tiene una muy alta concentración de minerales. Es irónico porque ese es quizás el motivo por el que NO deberías beberla. Voy a darte una clase muy rápida de hidratación. Para entenderlo, tienes que pensar en 2 escenarios diferentes. Dentro de la célula Fuera de la célula. Estos medios están separados por una membrana semipermeable (que deja pasar elementos). Cuando hay 2 disoluciones de líquido separadas por una membrana semipermeable, la menos concentrada tiende a traspasar hacia la más concentrada. Esto significa que si bebes agua marina (con una gran concentración de sales), aumentará mucho la concentración de sales fuera de la célula. Por tanto, las sales que hay dentro de la célula tenderán a salir fuera. A esto se le llama técnicamente hipernatremia, pero básicamente lo que sucede es que la célula se pone como una pasa y te deshidratas. Por eso si te quedas atrapado en una isla desierta, tu mayor problema será encontrar agua que puedas beber, a pesar de estar rodeado de agua. En cualquier caso, esto es lo que te pasa cuando constantemente estás buscando la nueva solución que pueda resolver tus problemas. Seguramente haya muchas teorías de por qué la gente actúa así, persiguiendo la nueva salvación, pero yo creo que lo hacen porque se niegan a defender la disciplina, el compromiso y el trabajo duro como las únicas soluciones a sus problemas con su salud y su forma física. Creen que tiene que haber otra cosa. Y cuando no defiendes firmemente algo, acabarás defendiendo cualquier cosa, incluso en el agua del mar. Por eso en mi academia nos basamos en la disciplina, la constancia y el trabajo duro. Es lo que yo defiendo y lo que me permite no caer en estos cantos de sirena que me prometen la luna a cambio de vaciarme la cartera. Sea como sea, si quieres mejorar tu forma física sin remedios infalibles y con la única garantía de que vas a tener que poner un trabajo constante y diario, entonces inscribirte en mi academia puede ser la mejor decisión que tomes hoy. Puede que la mejor decisión de esta semana. Puede que la mejor decisión de este mes. Puede que incluso la mejor decisión de tu vida. O puede que no lo sea. Lo único que sé, es que mi academia ayuda a las personas a mejorar su forma física y a optimizar su estilo de vida, y que si quieres inscribirte puedes hacerlo desde aquí: Unirse a la academia Origen

Un simple ajuste para optimizar (mucho) tu estilo de vida
Cada vez más estoy viendo como se ponen más y más de moda diferentes tipos de entrenamiento cuya única finalidad es dejarte completamente exhausto. Este fue el origen del Crossfit, por cierto. «Puede matarte, siempre he sido completamente honesto con eso». Esto fue lo que su «fundador» Greg Glassman decía sobre el Crossfit. En cualquier caso, se llame de una forma u otra, para mi al menos, un entrenador que presume de crear entrenamientos de supervivencia, no se merece ningún respeto como entrenador. Se trata de entrenar, no de sobrevivir. El mejor entrenamiento no es el que te deja exhausto una semana entera, el mejor entrenamiento es el que te permite volver al día siguiente a por más. Así es como se entrena y cómo se mejora. Siempre me gusta poner el mismo ejemplo. Imagina que yo soy el propietario de un casino y te hago esta oferta: «Cada día que apuestes en mi casino te prometo que doblarás todo el dinero que apuestes. Las únicas condiciones que te pongo son que el primer día solo puedes apostar 1 céntimo y que solamente puedes hacer una apuesta al día». De esta forma, el día 2 tendrías 2 céntimos, el día 3 tendrías 4 céntimos etc. Parece una oferta muy poco generosa por mi parte. ¿¡Quién querría ir cada día a un casino para ganar algunos céntimos!? Es bastante desmoralizante. ¿O puede que no? ¿Quieres saber cuánto tiempo tardarías en conseguir un millón de Euros apostando de esta manera? Menos de un mes. En concreto, a los 27 días haciendo esto tendrías 1.342.177,28€ Después de todo parece que mi oferta era más generosa de lo que creías. Son matemáticas simples. Si eres capaz de hacerte un 1% mejor cada día, al final del año serás 37 veces mejor de lo que eres ahora. Pero claro, esto solo funciona cuando haces algo cada día: Decisiones inteligentes + Constancia + Tiempo = Diferencias radicales Un entrenamiento no debería ser nunca una forma de tortura que machaque tu cuerpo durante unas cuantas semanas hasta que ya no puedas más. No puedes pretender pasar de 0 a 100 en 1 segundo, no eres un Ferrari. No se trata de entrenar más duro que nadie, se trata simplemente de entrenar más duro que la última vez. Por eso en la academia trabajamos con una estructura en los entrenamientos, empezando desde lo más básico, a otros entrenamientos más avanzados para cuando hayas conseguido mejorar tu capacidad de trabajo. Realmente, el sistema de entrenamientos que usamos en la academia funciona como cualquier otra cosa en la vida. De menos a más. Cuando entras por primera vez en una clase de karate, empiezas como empieza todo el mundo, con el cinturón blanco. A lo mejor te gusta más como te queda el cinturón negro, pero no, empiezas con el blanco. A partir de ahí empiezas a desarrollar unas habilidades básicas que te llevarán a obtener el cinturón amarillo. Y así sucesivamente hasta quizás conseguir el negro. Nadie entra en una clase de karate el primer día exigiendo su cinturón negro ¿Por qué hacemos esto con los entrenamientos? Esto significa que si quieres tener un plan que te permita optimizar tu estilo de vida un 1% cada día, mi academia te puede ayudar mucho. Si solo quieres algo que te haga sudar mucho para hacerte sentir bien con tu conciencia, entonces no puedo ayudarte. Para los que quieran progresar, el enlace para entrar en la academia es aquí abajo: Unirse a la Academia Origen

Si dices que harías cualquier cosa por tus hijos pero te niegas a ponerte en forma, eres un hipócrita
Es difícil opinar sobre algo que no te toca de cerca. Al fin y al cabo, yo no soy padre y de momento no tengo intención de serlo. Sin embargo, sí que soy hijo, al igual que tú. Un hijo que adora a sus padres y que le gustaría seguir compartiendo momentos con ellos el máximo tiempo posible. Por tanto, la pregunta es… ¿Por qué acortar ese tiempo intencionadamente? Deja que me explique. Aunque actualmente no soy padre, mucha gente de mi entorno está empezando a serlo, y una de las cosas que me dicen cuando tienen su primer hijo, es que es una sensación maravillosa. «Sientes que te ha cambiado la vida completamente. Ahora hay una persona que depende al 100% de ti y por la que harías cualquier cosa». Esto fue lo que me dijo un conocido mío hace un par de meses después de tener su primer hijo. Se me quedó grabado lo de «hacer por él cualquier cosa». De repente, se me vino a la cabeza la imagen de todos esos padres y madres (incluido él), que dicen hacer cualquier cosa por sus hijos, cuando ellos mismos tienen condiciones de salud bastante paupérrimas. Yo soy de los que piensa que si no eres capaz de cuidar de ti mismo tampoco serás capaz de cuidar de nadie más. Hijos incluidos. Por esa razón, si dices que harías cualquier cosa por tus hijos pero te niegas a ponerte en forma, eres un hipócrita. Eres un hipócrita porque el deseo de cualquier hijo es mantener a sus padres el máximo tiempo posible para disfrutar de ellos. Y cualquiera que haya perdido a sus padres antes de tiempo te lo podrá confirmar. Es cierto que a veces no tienes elección, pero dilapidar tu salud a propósito mientras dices que tú por tus hijos harías cualquier cosa, cuando lo que más desearían tus hijos es más tiempo contigo, es una incongruencia. Eso significa que si no priorizas tu salud, estarás negándole a tus hijos la posibilidad de disfrutar de su padre o madre todo el tiempo que podrían hacerlo. Sé de lo que hablo. Mis padres seguro que harían cualquier cosa por mi, sin embargo, no han sido capaces de dejar el tabaco. ¿Se puede decir que harían cualquier cosa por mi? Bueno… Cualquier cosa no. Por esa razón, si de verdad quieres cuidar de tus hijos y honrar tus palabras de «hacer cualquier cosa por ellos», lo primero que deberías hacer es priorizar tu salud y cambiar tus hábitos. Lo primero por ti, y lo segundo por ellos. Porque al final, los hijos no aprenden de los consejos que les das, sino del ejemplo que les muestras. Y estoy seguro que aunque tú no valores tu salud, seguramente valorarás la suya y te gustaría que la cuidaran. Pues el primer paso para que tu hijo se conciencie de cuidar su salud, es que tú cuides de la tuya. Si no lo haces está bien, podrás seguir siendo un buen padre o madre, pero quítate de la cabeza lo de hacer cualquier cosa por tus hijos porque estás fallando en lo más importante. Les estás robando tiempo con sus padres. Si, por supuesto, es posible tener una salud óptima y que mañana te atropelle un camión cruzando la calle. Accidentes hay muchos, pero que tú trates a tu cuerpo como si fuera un vertedero no es un accidente, es una decisión. Y no se me ocurre una razón más importante para darle un cambio a tu vida que hacerlo por tus hijos. Por aquellos por los que dices que harías cualquier cosa. Así que si quieres generar ese cambio en tu estilo de vida, ya sea por ti, por tus hijos o por las razones que a ti te de la gana, yo tengo una academia donde no te enseño a ser padre, te enseño a mejorar tu físico y optimizar tu estilo de vida y por qué no, a ser un mejor referente para tus hijos. Para inscribirse, es aquí abajo: Unirse a la academia Origen

6 Mitos de la Proteína que Destruyen tu Alimentación
Hace tiempo, cuando trabajaba de entrenador en un gimnasio, me encontré con una señora bastante confundida con el tema de la proteína en su dieta. Para ella, lo más importante era obtener proteína. En principio, esto no parece algo demasiado descabellado, el problema viene cuando en ese afán de obtener proteína, te llevas toda tu alimentación por delante. Te pongo un ejemplo. Para ella el café debería tomarse con MUUCHA leche. Y de esta forma aumentas el consumo de proteína. También era muy fan de los yogures del Mercadona. De esos que pone ALTOS EN PROTEÍNA. Ni siquiera había leído la etiqueta de esos yogures. No sabía que es lo que había dentro del envase. Lo único que sabía y lo único que le importaba, es que esos yogures tenían más proteína que los que había al lado. Así es cómo se destruye una alimentación. Obsesionándote por los detalles, sin tener nada más en cuenta. Lo curioso es que, especialmente dentro del mundo del gimnasio y del «fitness», todo el mundo parece idolatrar a la proteína. Hasta el punto de que he escuchado auténticas barbaridades que no dejan de ser mitos, muy extendidos pero igualmente absurdos. Dicen por ahí que por mucho que una mentira se repita, sigue siendo una mentira, y eso es lo que ocurre con estos mitos. Por más que la gente se los crea, no se convierten en verdad. ¿De qué mitos estoy hablando? Pues hay muchos… Aquí te dejo algunos: La proteína solo está en la carne, pescados y lácteos. Cuanta más proteína comas, mejor. Una dieta alta en proteínas es lo mejor para perder grasa. El cuerpo solo puede absorber 30 gramos de proteína por toma. Los suplementos de proteína solo sirven para la gente que quiere ganar músculo. Después de entrenar necesitas tomar proteína urgentemente. Y la lista podría seguir. De hecho, existen muchos más mitos y errores que la gente cree con respecto a la proteína y los vamos a resolver todos en la próxima masterclass de la academia. Solo para los alumnos de la academia. Si te interesa desentrañar la incómoda verdad acerca de la proteína, puedes asistir a esta masterclass inscribiéndote en la academia. ¿Dónde? Aquí abajo: Unirse a la academia Origen

Cómo distinguir a un entrenador de un influencer
Me acuerdo de una vez, cuando estaba empezando a pinchar en discotecas, que mi padre me vio salir de noche con una maleta enorme y me dijo: -¿Dónde vas con eso? -Voy a pinchar a una discoteca. -¿Y te pagan por hacer eso? -Claro. -Como cambian las cosas, antes el que ponía la música en las fiestas era el tonto. Lo mismo no han cambiado tanto las cosas ¿Quién sabe? Pero hoy me he acordado de ese momento porque es muy curioso como van cambiando los tiempos y la percepción que tenemos de las cosas. Esto te lo cuento porque ahora la palabra influencer parece estar bien vista hasta el punto de que la mayoría de gente joven quieren serlo. Imagínate lo que me diría mi padre si le dijera que soy influencer… El caso es que he visto varios perfiles de entrenadores, que en su descripción en lugar de identificarse como entrenador se identifican como influencer, creador de contenido, divulgador o mierdas de esas. Yo la verdad siempre he tenido clara mi postura. Soy entrenador, no influencer. Y da igual la cantidad de seguidores que tenga o la cantidad de personas que lean estos emails, que nunca podría ser un influencer. Para mi, un influencer es alguien que intenta llamar la atención para ganar popularidad y hacer crecer su comunidad para finalmente poder manipularles recomendándoles comprar cualquier cosa que les suponga un beneficio económico. Por eso nunca podría ser un influencer porque no promociono nada que no sea formación (la mía, concretamente), mis libros o mis servicios como entrenador. Me dedico a ayudar a las personas a optimizar su estilo de vida, no a llegar a acuerdos con marcas para influenciar a mi comunidad y que compren sus productos. Es completamente legítimo, no me malinterpretes, no tengo nada en contra de la gente que lo hace. Pero yo soy entrenador, no influencer. Un entrenador que ha ayudado a cientos de personas a verse mejor, sentirse mejor y rendir mejor. Y seguiré haciéndolo mientras haya gente que quiera mejorar su forma física y optimizar su estilo de vida y que razone con mi mensaje de trabajo duro y esfuerzo. Si eres de esas personas, puedes trabajar conmigo dentro de mi programa de coaching. No trabajo con todo el mundo, porque como te he dicho, mi objetivo como entrenador es poder ayudarte y me tomo muy en serio mi trabajo. Si no puedo ayudarte, te lo diré. Pero si quieres saber si puedo o no ayudarte, en el enlace de arriba puedes rellenar tu solicitud de inscripción. Origen

El ejercicio físico NO es bueno para la salud (te explico por qué)
En un mundo lleno de afirmaciones unánimes, una creencia común es que el ejercicio físico es la receta infalible para mejorar la salud. Pero, ¿Y si te dijera que estoy en desacuerdo y que quizás, después de descubrirlo, tú también consideres que el ejercicio físico NO es la clave para tu bienestar? ¡Voy a mostrarte por qué! En los anuncios de televisión, a menudo escuchamos estadísticas divertidas, como «9 de cada 10 dentistas lo recomiendan» para ciertos productos. Pero, ¿Qué pasa con ese único dentista que no lo recomienda? Hoy, quiero ser ese «uno de cada diez» que cuestiona la creencia de que el ejercicio físico es la panacea para la salud. Una creencia que parece ser universal, pero que cuando profundizas un poco te das cuenta de que no está tan clara. El Ser Humano: Un Animal en Movimiento Para entender mi perspectiva, recordemos que los seres humanos, en términos biológicos, son parte del reino animal. Somos animales organizados en sociedades que hemos creado nosotros mismos. Una diferencia clave entre el reino animal y el reino vegetal es cómo obtenemos nuestro alimento. Las plantas lo obtienen sin moverse, pero nosotros, como cazadores-recolectores, debemos desplazarnos para comer. Históricamente, la inmovilidad era sinónimo de inanición, y aquellos que no podían moverse representaban una carga para la comunidad. Para los humanos, la vida dependía del movimiento, tanto para buscar alimento como para evitar convertirse en alimento. Esta conexión entre movimiento y supervivencia nos lleva a la conclusión de que, técnicamente, el movimiento es fundamental para la vida. Teniendo en cuenta que los músculos son los motores que generan movimiento, esto significa que cuidar de nuestros músculos es esencial para preservar la capacidad de movernos y, por lo tanto, de sobrevivir. Así es como veo yo la relación entre movimiento, músculos y vida. El Desequilibrio Anabolismo-Catabolismo El cuerpo humano está en constante proceso de construcción y destrucción, un equilibrio entre anabolismo (construcción) y catabolismo (destrucción). El envejecimiento, en gran parte, se debe a un desequilibrio en el que la destrucción supera a la construcción. La salud, por lo tanto, depende de mantener un equilibrio entre estos dos procesos. Entonces, ¿Por qué digo que el ejercicio físico NO mejora tu salud? La respuesta está en entender que el ejercicio físico es inherentemente catabólico, es decir, tiende a destruir. Y aunque el ejercicio físico implica movimiento, eso por sí solo no garantiza la salud, ya que no tiene en cuenta el proceso anabólico necesario para construir y reparar. Mi Significado del Fitness Aquí es donde entra mi concepto de «fitness». No considero que el entrenamiento de musculación, aplicado de forma adecuada, sea simplemente ejercicio físico. Aunque técnicamente sea catabólico, su objetivo es impulsar el proceso anabólico posterior. Por eso, mi enfoque en el «fitness» se basa en el equilibrio entre estos dos procesos. No basta con hacer ejercicio; ni siquiera con entrenar, porque es necesario que ese entrenamiento sea seguido por la recuperación y la supercompensación. Esta es la clave para estar en forma y, al mismo tiempo, tener una buena salud. El Ejercicio y la Salud: Una Relación Compleja La relación entre ejercicio y salud no es lineal ni sencilla. Si bien el movimiento es esencial, el exceso de ejercicio sin un equilibrio adecuado puede ser perjudicial para la salud a largo plazo. Los atletas de élite son un buen ejemplo ya que a pesar de su excelente condición física, no tienen una salud particularmente excelente ni viven más tiempo que la población promedio. Esto significa que más ejercicio no implica directamente una mejor salud y que la salud se define más por la ausencia de enfermedad que por la condición física. Por tanto, para optimizar la salud, debemos equilibrar anabolismo y catabolismo, y este equilibrio se logra mediante un estilo de vida adecuado. La Historia Oscura Detrás de los Maratones Si tú quieres mejorar tu salud, tienes que tener muy en cuenta ambos procesos, tanto catabolismo, como anabolismo. ¿Qué pasa cuando esto no se cumple? Pues que es imposible tener una buena salud. Pero paradójicamente, sí que es posible mantener una buena condición física. El ejemplo más bestia lo encontramos en la leyenda de Filípides, que se le conoce por correr la distancia de Atenas a Esparta en menos de 2 días. Algo que demuestra una condición física y una resistencia increibles. Más adelante también hizo otra hazaña corriendo la distancia que separaba Maratón de Atenas para anunciar una victoria griega. Y cuando llegó a Atenas y proclamó la victoria, nada más proclamarla, cayó muerto en el acto. Y no es de extrañar que la salud de Filípides estuviera tocada teniendo en cuenta que solo la distancia de Atenas a Esparta equivale a más de 200 kms. Pero lo que sí es extraño es que, en lugar de considerar este tipo de actividad como algo peligroso e incluso potencialmente mortal, lo que hemos hecho

No me gusta el ejercicio de fuerza… ¿Qué puedo hacer en su lugar?
A pesar de lo que yo pueda repetir una y otra vez sobre los beneficios del ejercicio de fuerza y el entrenamiento de musculación, entiendo que no es algo que todos disfruten. Para algunas personas, puede ser aburrido o desmotivante. Si te encuentras en este grupo, en este artículo vas a aprender lo que debes hacer con respecto a la motivación por el entrenamiento de pesas (incluso si no eres fanático del entrenamiento de musculación). Esto es lo que me dijo Sergio cuando se dio de baja de mi academia Una cosa que hago siempre cuando alguien se da de baja de la academia es enviarle un correo electrónico confirmando su baja y aprovecho para preguntar si ha tenido algún problema con la academia o había algo que le gustaría que mejorara. Lo típico. Pues la respuesta de Sergio cuando se dio de baja fue bastante interesante. Esto fue lo que me dijo: La plataforma está genial, pero no me gusta el deporte y necesito clases colectivas para motivarme. La falacia de la motivación Es importante entender que la motivación es como una llama que arde intensamente pero que, con el tiempo, se apaga. Incluso las clases colectivas, que pueden proporcionar un impulso inicial, no son una solución a largo plazo. La motivación es una emoción temporal y no se puede confiar en ella para mantener una rutina de ejercicios constante. Para profundizar en este tema, te recomiendo mi libro «El Lunes Empiezo», donde abordo la cuestión de la motivación de manera más detallada. No quiero que pienses que te lo recomiendo solo para venderlo (te aseguro que aunque lo compres, no voy a hacerme millonario), pero es una lectura que podría ayudarte a comprender mejor este concepto. Disciplina: Una palabra con muy mala fama En lugar de buscar la motivación constante, una opción mucho más inteligente es centrarnos en la disciplina. La disciplina es la habilidad más valiosa que puedes cultivar en tu vida, y es aplicable a cualquier ámbito. A menudo, la disciplina se desarrolla al mantener una rutina constante a pesar de la falta de motivación. El entrenamiento de musculación y la disciplina El entrenamiento de musculación es una excelente manera de desarrollar disciplina. Aquellos que han estado comprometidos con él durante años entenderán que la consistencia es la clave, eso es lo que les ha llevado a esa situación. No son los ejercicios que hacen o los suplementos que toman, es la constancia, la disciplina. Esa disciplina que obtienes del levantamiento de pesas no se queda en el gimnasio; la llevas contigo y la aplicas en otros aspectos de tu vida. Prioridades y decisiones Esto significa que el ejercicio es una cuestión de prioridades y decisiones. En lugar de buscar la actividad más entretenida, un enfoque mucho más rentable es centrarnos en lo que más beneficios nos proporcionará. A pesar de que la motivación se desvanecerá con el tiempo, la disciplina perdurará. Por eso, el entrenamiento de musculación es una elección eficiente, ya que ofrece beneficios directos para la salud y el bienestar que otras actividades no tienen. Entrenamiento de musculación VS Otras cosas Si hay algo en lo que todos los científicos, médicos, coaches, entrenadores, influencers y cualquier persona que se dedique al mundo de la salud tienen en común, es que todos respaldan la importancia del entrenamiento de musculación para mantener la salud y el bienestar. Es crucial entender que el ejercicio no es solo una cuestión de diversión momentánea, sino una inversión a largo plazo en tu salud. Por esa razón, si entiendes que la actividad física es un pilar fundamental para tu salud, y al mismo tiempo entiendes también que la motivación que te impulsará a practicar esta actividad física desaparecerá más pronto que tarde, eso significa que estarás solo y puesto que independientemente de lo que decidas hacer, no vas a contar con la motivación, yo creo que lo más acertado en este caso, es dedicar ese espacio de tiempo y esfuerzo para la actividad física a la actividad que más retorno te vaya a dar. Esto es, el entrenamiento de musculación. ¡Pero no me gusta el entrenamiento de musculación! Ya bueno, yo no puedo cambiar eso. Si no te gusta, no te gusta. Lo que estoy intentando hacer, es que entiendas que el entrenamiento de musculación no lo haces como pasatiempo o divertimento. Lo estás haciendo porque es la mejor actividad que puedes hacer para preservar tu vida útil. Y quizás no te guste practicar entrenamiento de musculación, pero seguro que te gustan otras tantas cosas. La pregunta es ¿Cuánto dinero estarías dispuesto a pagar para poder hacer todas esas cosas que ahora te encantan hasta el fin de tus días? Eso es lo que te da el entrenamiento de musculación. Es una actividad que te permite seguir practicando otras actividades (que posiblemente te gusten más), durante más tiempo. Es decir, el entrenamiento de musculación alarga tu vida útil. Cuando miras las cosas desde esta perspectiva, te das cuenta de que practicar trabajo de musculación es algo necesario si quieres cuidar d

Tengo sueño pero no puedo dormir ¿Qué hago?
Todos hemos experimentado esa desesperante sensación de estar exhaustos, acostarnos en la cama y aún así no poder conciliar el sueño. ¿Por qué sucede esto y qué podemos hacer al respecto? En este artículo, veremos las causas del insomnio y te daré algunas herramientas efectivas para superarlo. La epidemia global del insomnio Según la Asociación Mundial de Medicina del Sueño: Los problemas de sueño constituyen una epidemia global que amenaza la salud y la calidad de vida de más del 45% de la población mundial. Más del 45% de la población mundial sufre problemas de sueño, lo que constituye una verdadera tragedia mundial. Este alarmante dato nos revela que casi 1 de cada 2 personas enfrenta dificultades para dormir en algún momento de su vida. Ahora bien, ¿Qué está causando esto y cómo podemos combatirlo? Entendiendo la Presión de Sueño Para comprender el insomnio, es crucial entender el concepto de «presión de sueño». Esta presión se acumula a lo largo del día debido a la liberación de adenosina en nuestras células. Cuanta más adenosina se acumula, más intensa se vuelve nuestra necesidad de dormir. Durante el sueño, el cuerpo elimina gradualmente esta adenosina, reiniciando así el ciclo. Esto explica por qué no podemos pasar mucho tiempo sin dormir. Por tanto, si quieres mejorar tu calidad y cantidad de sueño, una cosa básica que debes hacer es respetar esa presión de sueño y no intentar aniquilarla durante el día para que por la noche pueda estar relativamente alta. Esto significa: Evitar el Café Uno de los consejos más importantes para combatir el insomnio es evitar la cafeína, ya que la cafeína ocupa el receptor de la adenosina engañando al cuerpo haciéndole creer que hay menos adenosina de la que realmente existe. Así que, si tienes problemas para dormir, es mejor abstenerse del café, incluso por la mañana. Controlar el estrés El estrés es un factor clave que puede dificultar el sueño. En la academia, encontrarás un módulo dedicado al manejo del estrés, un aspecto crucial para garantizar un descanso adecuado y al mismo tiempo un aspecto completamente infravalorado, especialmente teniendo en cuenta esta sociedad actual que estamos creando, donde el estrés es omnipresente y brutal. Establecer la Hora Ancla La hora de levantarse cada día debe ser constante, incluso los fines de semana. Esto ayuda a regular nuestro ritmo circadiano y es una estrategia esencial para superar el insomnio. Lo cuento todo sobre la hora ancla con más detalle en este episodio. Aplicar técnicas de relajación Practicar técnicas de relajación, como estiramientos suaves y contar hacia atrás desde un número alto (por ejemplo, 300 en intervalos de 3), puede ayudar a distraer la mente y facilitar el sueño. La cuenta atrás del sueño Una de mis herramientas favoritas es sin duda lo que yo llamo: la «Cuenta Atrás del Sueño». He hablado de ella en varios de mis libros y en muchas charlas que he dado y puedes descargarla gratis desde este enlace. Aplicar esta cuenta atrás te ayudará a reducir el estrés antes de acostarte. La solución está en tu rutina diaria Aunque sin duda estos consejos te podrán ayudar, cuando tienes problemas de sueño deberías dejar de preguntarte qué sucede por la noche y en lugar de eso enfocarte en tus hábitos diarios. Es decir, lo que haces (o lo que no haces) durante el día. Ten en cuenta que cuando estás durmiendo no tienes el control de lo que pasa, pero cuando estás despierto si, y ahí es donde debes actuar porque a menudo, la clave para superar el insomnio está en lo que haces o no haces durante el día. Así que, no dejes que la falta de sueño afecte tu calidad de vida y toma medidas hoy mismo para mejorar tu descanso. Origen

Cardio de bajo impacto para rodillas delicadas
Aunque ahora todo el mundo parece que quiere practicar ejercicio y se ha democratizado mucho la actividad física, la cruda realidad es que no toda la actividad física es válida para todas las personas. Y aquí entran las “actividades de bajo impacto». Así que hoy vamos a ver algunas de estas actividades de bajo impacto para las personas que tienen una situación más delicada. Vamos a ello. Origen

Qué es el set point y cómo modificarlo
Si alguna vez has intentado perder peso, te habrás dado cuenta de que lo difícil casi siempre es mantener ese peso corporal nuevo que has obtenido. Es decir, casi todo el mundo sabe perder peso y ha perdido peso alguna vez, la pregunta es ¿Por qué se vuelve continuamente a mi peso anterior? Y es más, ¿Por qué a veces incluso se ganan unos cuantos kilos extra? Estos kilos extra son el resultado de ese fatídico efecto rebote, pero la razón por la cual te cuesta tanto mantener tu nuevo peso tiene que ver con la teoría del set point ¿Quieres saber qué es esto? Pues vamos a verlo. El set point y la pérdida de peso Yo siempre digo que la pérdida de peso es como una montaña rusa, y no me refiero a los kilos en la báscula, me refiero a las sensaciones de estar arriba o estar abajo. Siempre que empiezas a perder peso, te encuentras muy bien y muy animado o animada, es lo que yo llamo la luna de miel de la pérdida de peso. Una luna de miel que viene alimentada por la falsa motivación que te da la báscula cuando ves que efectivamente el número que aparece va bajando. Eso te anima a seguir. El problema es que como toda luna de miel, llega un momento que se acaba y ya no sigues bajando de peso. Ahí ya te desanimas, el hambre y la falta de energía se apodera de ti y ya te hace imposible seguir por donde estabas yendo, esto es el sistema de compensación metabólico. Pero lo que ocurre a partir de aquí es bastante curioso porque vas a notar como el cuerpo tiene una facilidad extrema para llegar al peso corporal previo que tenías antes de perder peso. Por eso seguramente conozcas a gente o seas tú mismamente una de estas personas que continuamente están a dieta, o que según ellos siempre están a dieta, pero siempre están igual. No es que no sean honestos, evidentemente no están en un déficit calórico porque si no no estarían siempre igual, pero su percepción es que están a dieta. Por tanto, esta idea de que tu cuerpo tiende a volver a su peso inicial no sé si es una teoría científicamente probada, pero lo que sé es que es una teoría con suficiente evidencia observacional como para tomarla en cuenta. Solo tienes que mirar a todas las personas que conoces, y probablemente la mayoría, quien está gordo lleve gordo toda la vida y quien está delgado está delgado toda la vida. Voila! El set point existe. Sin embargo, también es posible que veas a alguien que no ves desde el instituto y resulta que en el instituto era muy gordo y ahora está delgado. O al revés, que suele ser por cierto lo más habitual. Entonces, el set point existe, pero al mismo tiempo se puede modificar, hay evidencias de las dos cosas. ¿Qué es el set point? El set point es la adaptación de tu cuerpo al entorno que tienes. El cuerpo se debe adaptar en todas las circunstancias principalmente para permitirte sobrevivir. Por eso el cuerpo se adapta a una determinada composición corporal que le resulta familiar. Eso hace que el cuerpo se resista a abandonar esa situación que ya conoce y donde está cómodo para llegar a otra desconocida. Además, el cuerpo humano tiene mucha facilidad alcanzar un set point alto porque es una maquina de supervivencia y un set point alto equivale a más almacenamiento de recursos para una emergencia. Entonces, adaptar al cuerpo a aumentar el set point es relativamente fácil, lo difícil es bajarlo. Los errores más comunes para bajar el set point Solamente tienes que preguntarte ¿Qué hace la gente cuando quiere perder peso? Un ejercicio extenuante, por tanto el cuerpo se va a adaptar gastando menos energía en el día a día y en esa actividad física porque el cuerpo busca volver a ese set point. Una dieta salvaje, con lo que eso también es un estrés físico y mental porque el cuerpo empieza a querer esa comida que antes le dabas y ya no le das. Esto solamente es útil mientras puedas mantenerlo, cosa que no suele ser muy habitual en el largo plazo. Por eso la gente regresa a su set point previo, porque esa adaptación de dieta salvaje + ejercicio extremo no dura el tiempo suficiente como para que el cuerpo se pueda adaptar. Por tanto, ¿Cómo cambiar el set point? Realmente es bastante simple. Cómo reducir el set point Tiempo Necesitas hacer que el cuerpo se adapte a tu nuevo entorno. Y esto entra en conflicto con lo que hemos visto antes que hace la gente para perder peso: ejercicio extenuante y dietas salvajes. Esto no se puede sostener en el tiempo con lo que no va a poder haber adaptación. Por eso cuando escribí mi libro sobre pérdida de grasa, el título fue: Como perder grasa para siempre, no para una boda ni para unas vacaciones, para siempre, porque se requiere tiempo. Periodización nutricional En la academia hay un módulo solamente hablando de esto, y es un aspecto muy importante porque el cuerpo se va a adaptar a ese estrés de dieta + ejercicio durante un tiempo, pero cuando no puedas más volverás al estado inicial. Aquí es donde entra en juego la periodización nutricional con los diet breaks, fases de mantenimiento o los famosos días tramp

3 Razones por las que no progresas
Ir al gimnasio, comer relativamente bien, dormir cada noche, eso es relativamente fácil de hacer. La pregunta es, ¿Por qué haciendo eso, hay gente que progresa y gente que no?, ¿Qué es lo que separa a alguien que sigue progresando de alguien que se estanca? Pues hoy voy a darte las 3 razones probablemente más importantes de por qué no progresas. Vamos a ello. Origen

Cómo perder peso (bien hecho)
Perder peso es una de las batallas para muchos más complicada de su vida. Allá donde voy, cada vez que conozco o me junto con alguien que sabe a lo que me dedico, me dice lo mismo: «Pues yo quiero ponerme a perder peso, porque me estoy poniendo como un barrilete». Y esto que realmente es extremadamente simple de hacer, hay mucha gente que jamás consigue hacerlo y digo más, jamás conseguirá hacerlo ¿Quieres saber por qué? Pues descubre en este episodio como hacer una perdida de peso bien hecha. Origen

¿Qué es mejor? ¿Hacer el cardio antes o después de las pesas?
¿El cardio se debe de hacer antes o después de las pesas? Esta es una de las dudas más simples que recibo, pero a la vez más recurrentes, así que vamos a profundizar un poquito en esto y vamos a explicar cuál sería la mejor opción para ti. ¿Qué es el cardio? Al final, siempre que la palabra cardio entra en una consulta, en una duda o en un tema de conversación, tenemos que entender realmente qué es el cardio, porque la gente no suele entender realmente qué es el cardio, y si esta palabra es el centro de la pregunta y no entendemos el significado de la palabra, entonces tampoco entenderemos la respuesta. Es así de simple. Por eso, lo primero que debemos tratar es a qué nos referimos coloquialmente con el cardio y qué es el cardio en realidad. Cuando hablamos de cardio, todos nos imaginamos subidos a una cinta de correr, a una bici estática, a una elíptica, a lo que sea. O incluso salir a correr, ir a nadar, cualquier cosa así. Y es verdad, técnicamente todo esto es cardio, pero lo que tendemos a pensar es que el cardio es eso, pero no lo es. El cardio o actividad cardiovascular es cualquier actividad que aumente tu ritmo cardiaco, eso es cardio. Por tanto esas actividades que he mencionado, son cardio, pero también lo son muchas otras, entre ellas el entrenamiento de musculación. Porque tú cuando levantas pesas, te aumenta el ritmo cardiaco y si no te aumenta, es que no lo estás haciendo muy bien. Entonces una vez que ya sabemos lo que es el cardio, tenemos que distinguir ahora si, los diferentes sistemas energéticos. Y dentro de esos sistemas energéticos, hay que distinguir sistema aeróbico y sistema anaeróbico y esto va a depender de la intensidad de la actividad y por tanto de la duración, porque intensidad y duración son inversamente proporcionales. Así que, el tema está en eso, que toda actividad física va a ser cardio, pero no toda la actividad física va a ser aeróbica o va a ser anaeróbica, eso dependerá de cómo sea tu actividad física. Esto es importante porque técnicamente la pregunta no sería ¿Qué es mejor? ¿Hacer el cardio antes o después de las pesas? Sino que deberíamos preguntarnos ¿Qué es mejor? ¿Hacer ejercicio aeróbico antes o después de las pesas? o bien ¿Qué es mejor? ¿Hacer ejercicio anaeróbico antes o después de las pesas? Teniendo en cuenta que las pesas como tal por intensidad y duración son una actividad anaeróbica generalmente, eso significa que la pregunta: ¿Qué es mejor? ¿Hacer ejercicio anaeróbico antes o después de las pesas? Es un poco redundante porque las pesas ya son un ejercicio anaeróbico. Así que con todo esto la pregunta real sería: ¿Qué es mejor? ¿Hacer ejercicio aeróbico antes o después de las pesas? Y sé que he dado muchas vueltas pero tenemos que entender que hay que hablar con propiedad. Y ojo, eso no significa que yo mismo no emplee la palabra cardio mal utilizada de vez en cuando, pero lo hago porque en medio de una conversación quizás no me quiero entretener en dar esta explicación para no liar a la otra persona, porque al final, la finalidad de una comunicación es que el receptor entienda el mensaje. Y si yo sé que el receptor piensa que cardio=bicicleta estática, yo puedo emplear la palabra cardio sabiendo la imagen que esa persona se dibuja en su cabeza. Por eso muchas veces me vas a escuchar decir cardio refiriéndome a subirse a la bici, a la cinta o a lo que sea, aunque técnicamente no es lo correcto, pero lo hago porque mi finalidad no es ser correcto, sino que la persona que tengo delante entienda el mensaje. Ahora, ¿Cuándo es mejor hacer ejercicio aeróbico? ¿Antes o después de las pesas? Normalmente os van a decir que después de las pesas es mejor porque después del entrenamiento de fuerza, las reservas de glucógeno están agotadas, lo que puede permitir que el cuerpo utilice más grasa como fuente de energía durante el cardio posterior. Esto podría ser beneficioso si buscas perder grasa corporal. Pero esto no es verdad o al menos es una verdad a medias porque es cierto que las pesas al ser una actividad anaeróbica, van a utilizar más reservas de glucógeno y el ejercicio aeróbico, como necesita más transporte de oxígeno, utilizará más grasa. Sin embargo, que tú en un momento determinado utilices un sustrato u otro no te dice nada para ganar o perder peso, porque lo importante es el cómputo global. Esto es el archiconocido déficit calórico. Entonces por esa razón no hay una respuesta válida y definitiva. O más bien la respuesta valida y definitiva sería que no hay respuesta valida y definitiva. ¿Por qué? Muy sencillo, porque no hay ninguna ventaja o desventaja con respecto a la pérdida de grasa, donde está la diferencia es en el rendimiento. ¿En qué momento es mejor hacer cardio? Tú cuando entras al gimnasio tienes la batería llena y aquello que hagas en primer lugar será en lo que puedas rendir mejor. Por contra, aquello que dejes para el final será aquello en lo que tu rendimiento palme más. Entonces ¿Qué te interesa? Pues no lo sé, eso depende de ti ¿Tú pa

¿Sería tu vida mejor si estuvieras en buena forma?
La pregunta de hoy es muy sencilla: ¿Sería tu vida mejor si estuvieras en buena forma? O dicho de otra forma, ¿Merece la pena mejorar tu forma física para hacer que tu vida sea mejor? ¿Si o no? Bueno pues vamos a verlo. Origen

Por qué esta industria quiere verte fracasar
La industria del fitness y de la pérdida de peso es una industria millonaria, de eso no cabe duda. La pregunta es ¿Es una industria limpia o es una industria macabra y despiadada? Bueno, pues vamos a verlo. Origen

5 Razones para NO tomar suplementos
Cada vez es más habitual usar suplementos en nuestra vida diaria. Vitaminas, minerales, suplementos para optimizar el rendimiento deportivo, omega-3… Cualquier cosa que se pueda vender en pastillas o en polvo, nos vale. Todo esto sin mencionar que nuestros ídolos fitness promueven este uso de suplementos hasta un punto que a veces nos llegamos a pensar que el aspecto de estas figuras se debe a ese uso de suplementos. Bueno, pues hoy veremos algunas razones para hacer caso omiso a esta industria tan corrompida como gigantesca. En la naturaleza no existen los nutrientes aislados Mucha gente promueve una dieta natural, sin ultra-procesados y todo esto, pero luego te recomiendan una cantidad de suplementos desorbitada. Pero teóricamente, alguien que piensa así nunca te podría recomendar suplementos porque los suplementos son solo extractos aislados de algo más grande. Cuando tú consumes un alimento, no estás consumiendo solo un nutriente. Ejemplo, si te comes una naranja no estás consumiendo vitamina C. Estás consumiendo vitamina C, glucosa, trazas de proteína, minerales, vitamina A, fibra… Es decir, todo esto viene junto en un sistema cerrado. Yo puedo coger y tomar estas cosas por separado, pero no se podría comparar a tomarlas todas juntas. Creo que fue Royal Lee quien hizo una analogía muy buena con esto. Decía que si todas estas cosas venían juntas en un pack, no podíamos pensar que tomando algo de esto de forma aislada iba a tener el mismo resultado. Hacía la analogía del reloj. Decía: ¿Qué parte del reloj es la que da la hora? Y es verdad, no hay una parte que de la hora, sino que todo el mecanismo funciona al unísono. No puedes decir, son las manecillas, los engranajes, la pila… No, es todo. Pues con los nutrientes ocurre lo mismo, los nutrientes vienen en packs y consumirlos de forma aislada no es comparable con hacerlo mediante la forma natural. Ingredientes sintéticos Dentro de un suplemento tienes los ingredientes activos que son los que se supone que es para lo que sirve el producto y los ingredientes inactivos, que son los que no le aportan valor nutricional al producto, pero son necesarios para producirse. Algunos de estos ingredientes inactivos son: acacia, polvo de remolacha, carbonato cálcico y fosfato dicálcico, carragenina, celulosa, clorofilina de cobre, goma de celulosa reticulada, curcumina, dextrosa, fosfato disódico, gelatina, glicerina/glicerol, monoestearato de gliceril, hidroxipropil metilcelulosa, óxido de hierro, estearato de magnesio, almidón modificado, sorbato potásico, polvo de arroz, dióxido de silicio, sorbitol, ácido esteárico, sucralosa, dióxido de azufre, fosfato tricálcico y xilitol. Esto hace que no solo estés tomando un ingrediente aislado, sino que también estés metiendo otras cosas que no sabes ni lo que son. Los suplementos no siempre son seguros Hemos perdido completamente el miedo y nos pensamos que como se venden y como además ahora se venden mucho, son completamente inocuos y no es así. Para empezar, los suplementos interactúan con otros ingredientes que consumes en tu dieta, y con la medicación que tomas si es que tomas alguna. Por eso suplementarte con hierro por ejemplo puede ser muy peligroso si lo haces sin supervisión médica. También es interesante resaltar las vitaminas liposolubles que se acumulan más en el cuerpo como la vitamina A D, E y K. Consumir un exceso puede llevar a hipervitaminosis y tu cuerpo empezar a reaccionar de forma negativa. Incluso los suplementos de vitamina A y betacarotenos pueden favorecer la aparición de cáncer de pulmón en fumadores. O la vitamina K puede reducir la efectividad de los medicamentos anticoagulantes (como el sintron). Esto no es realmente una razón para no tomar suplementos, pero es una razón para tener precaución a la hora de tomar suplementos. Que no son chuches. Falta de transparencia No sabes realmente qué es lo que estás comprando. Se basa en la confianza que tú tienes de que lo que lleva el bote es lo que dice que lleva en las cantidades que dice que lleva. No siempre es así. Hace un tiempo se puso de moda analizar las proteínas del mercado para comprobar si llevaban lo que dicen que lleva, y no se salvaba casi ninguna. En este estudio se plasman diferentes estudios que han encontrado discrepancias entre lo que pone en la etiqueta y lo que realmente lleva el bote en diferentes suplementos (en suplementos estimulantes, en melatonina, citrulina, omega-3, colágeno…) Y eso sin contar con las tácticas que se usan en las proteínas aumentando el contenido de sustancias nitrogenadas para dar en los analisis más cantidad de proteína aunque lleve mucha menos. Por eso las proteínas llevan creatina, glutamina, taurina y todos los «inas», porque son más baratos que la whey y consiguen aumentar el contenido de proteína. Tu problema no son los suplementos Otra razón para no consumir suplementos es que probablemente no los necesites. Nos solemos pensar que si nuestro influencer favorito consume X suplementos

5 Razones para tomar suplementos
La industria de los suplementos es una industria millonaria, y cada vez lo es más porque cada vez se usan más suplementos, se comercializan más suplementos y se promocionan más suplementos. Es la gallina de los huevos de oro y hoy te doy a dar 5 razones para que efectivamente, tomes suplementos. Vamos a verlo. Los suplementos se han normalizado Yo recuerdo antes que para tomar un poco de creatina tenía que esconderla de mi madre, porque tomar suplementos hace años no era normal. Ahora está tan normalizado que mi madre toma más suplementos que yo. Esto ha escalado hasta un punto en el que los suplementos están por todas partes, siendo una de las principales fuentes de ingreso de muchos influencers fitness. ¿Te suena el clásico cupón del 10% de descuento? Pues debes saber que en realidad eso no es un descuento, es una comisión por venta. Eso significa que ahora hay muchos incentivos para que se tomen suplementos, tal vez demasiados. En cualquier caso, hoy voy a contarte 5 razones por las cuales, tomar suplementos puede ser una buena idea. 1. Carencias nutricionales Todo el mundo dice que en su casa se come sano, pero a la hora de la verdad, ese comentario no deja de ser algo subjetivo. Por eso en la academia usamos el Planificador Nutricional, para comprobar de forma objetiva si en nuestra casa se come tan sano como decimos. Cuando alguien analiza su dieta con esta herramienta, se da cuenta de la realidad y de las carencias que tiene su alimentación. Ahí está la razón para tomar suplementos. Si tú ves que en tu dieta no hay vitamina D, que es lo que te va a ocurrir, puede ser una buena idea suplementarse con vitamina D. Por ejemplo, si eres vegano seguramente tengas que meter vitamina B12 o quizás todo el complejo B. Pero esta decisión de tomar suplementos la has hecho tomando en cuenta datos reales y objetivos. Es una decisión racional, no es emocional, como muchas veces quieren hacerte creer con los mensajes publicitarios. -¡Consigue todo lo que tu cuerpo necesita! -¡Dale la energía que a tu cuerpo le falta! Lo que no tendría sentido es que tengas la vitamina C perfectamente cubierta y te gastes el dinero en más vitamina C. O te compres un multivitamínico general cuando quieres cubrir un vacío específico. 2. Los suelos están super-explotados Aunque tengas una cantidad correcta de nutrientes, lo cierto es que la cantidad de nutrientes que dan los alimentos es bastante pobre comparado con la que daban antes. Los suelos están muy explotados, los pesticidas y herbicidas matan los microorganismos de la tierra y las plantas se alimentan de estos microorganismos que son los que les proveen de vitaminas y minerales. Además, antes se usaba el estiércol para fertilizar la tierra y darle más nutrientes pero ahora con los fertilizantes inorgánicos hay muchos nutrientes que no reciben los cultivos. Por lo que a pesar de llevar una buena alimentación, tu alimentación puede ser incluso más carente de lo que crees. Así que tomar suplementos puede ayudarte a cubrir esas carencias que tiene el suelo. 3. El transporte y la globalización Antes los alimentos que consumíamos eran mucho más cercanos a nosotros y eso implicaba una mayor frescura. Ahora vas al super y lo único que encuentras de producción nacional o comarcal es el cajero que te atiende que nació en ese pueblo, pero lo demás hay muchas cosas que vienen de fuera. Cuanto más viajen los alimentos antes de llegar a ti, menos frescos van a ser y por tanto, menos nutritivos. 4. Los suplementos pueden ayudar a compensar un pobre estilo de vida Esta es la razón que menos me gusta pero es verdad. Si llevas un estilo de vida poco saludable, eso te va a depletar más de vitaminas y minerales. Por ejemplo, si eres fumador vas a depletar mucha más vitamina C que si no lo eres. Por tanto consumir vitamina C puede compensar de alguna forma el daño que te estás haciendo. Aunque solo sería un parche. 5. El efecto placebo Cuando la gente cree que algo funciona, acaba funcionando. Lo he visto muchas veces, como por ejemplo con la melatonina. La melatonina es un suplemento que la gente lo usa para dormir aunque técnicamente no ayuda a dormir. Y la gente cuando lo toma dice que duerme mejor, aunque de forma objetiva esté durmiendo igual. Por eso el efecto placebo es algo real y si tú quieres mejorar algo y hay un suplemento que dice mejorar ese algo, hay opciones de que al tomar ese suplemento mejores ese algo no porque el suplemento lo haga, sino porque tú crees que lo hace. Esto funciona mejor en los suplementos enfocados al rendimiento deportivo. Origen

Contar calorías vs Plan de alimentación
Hoy voy a plantear una hipótesis sencilla ¿Querrías estar contando calorías para el resto de tu vida? Sin embargo, el contar calorías es la estrategia que muchas veces se utiliza para perder peso. Y por supuesto es una estrategia efectiva. La pregunta es ¿Durante cuanto tiempo? Por eso hoy vamos a ver la diferencia que hay entre contar calorías y tener un plan de alimentación. Vamos a ello. Déficit calórico y contar calorías Para perder peso se necesita un déficit calórico, y contar calorías mediante una herramienta es una opción para generar ese déficit. Por tanto, contar calorías funciona. Quiero matizar la diferencia que hay entre contar macros y contar calorías. Si tú eres de los que dicen «yo no cuento calorías, yo cuento macros», estás diciendo algo que no tiene sentido porque esos macros tienen calorías igualmente. Por ejemplo, si sabes que has estimado que tu cuerpo gasta 2.000 calorías, pues ya sabes que si solamente metes 1.500 calorías bajarás de peso. El problema es que esto al principio se toma con entusiasmo. Pero poco a poco acabas dejando de contar. Y cuando dejas de contar vuelves a pasarte con las calorías. Con lo cual vives en una trampa donde cuando no cuentas lo que comes, engordas. Pero al mismo tiempo has comprobado que no vas a poder contar calorías para siempre. Lo que significa que esa perdida de peso que puedas conseguir ahora, no va a durar para siempre. ¿Solución? El Plan de Alimentación Aunque contar calorías sea una estrategia efectiva, si estamos de acuerdo en que no es sostenible en el largo plazo, entonces no es una estrategia firme. Yo digo siempre lo mismo: Si vas a cambiar tu estilo de vida siguiendo una estrategia que sabes que no vas a poder sostener con el paso de los años, te vas a acabar estrellando. Por eso el plan de alimentación es mucho mejor, especialmente cuando te lo confeccionas tú mismo, porque tiene el componente de conteo calórico pero al mismo tiempo tiene la estructura que contar calorías no tiene. Eso significa que vas a saber qué vas a comer. El cuerpo siempre busca la rutina y lo predecible. Los seres humanos estamos programados para rechazar la incertidumbre. Por eso está ahora tan de moda la obesidad y la gordofobia y estas historias. Porque muchas veces asumimos que la obesidad es un problema con las matemáticas (comes más de lo que gastas). Pero en realidad, es un problema emocional, psicológico, conductual, fisiológico… Es decir, es mucho más complejo para que la solución sea come menos y muévete más. Es lo que digo siempre, decir come menos y muévete más es como jugar un partido de fútbol y que tu entrenador te diga que para ganar el partido tienes que meter más goles que el rival. Por eso, un plan de alimentación es un plan. Un plan que puede no ser el adecuado, pero la ventaja de tener un plan es que puedes modificarlo. Esa es la razón de que un plan de alimentación sea tan importante, porque te ayuda a saber no solo cuánto vas a comer sino qué vas a comer y en qué momentos. Te lo da todo resuelto. Y esto se hace incluso más evidente cuando tú mismo te has diseñado ese plan. El problema que tienen muchas veces los planes de alimentación es que te lo da un tercero. La clásica dieta de cajón. Y eso está condenado a fracasar porque aunque sea la dieta perfecta para ti, solo puede ser perfecta si la sigues. Y si te la están imponiendo, no la vas a seguir. Por eso yo creo que ni yo ni nadie debería imponerte su forma de comer y que deberías ser tú quien te diseñaras un plan de alimentación. Porque cuando eres tú el que lo diseña ya no hay excusa para no ejecutarlo. Si lo has hecho tú, no puedes decir que no te guste. Porque si no te gusta lo cambias. Por eso en la academia lo primero que hacemos es aprender a diseñar un plan de alimentación y ahora con el planificador nutricional es incluso mucho más fácil porque tomamos en cuenta no solo las cantidades de calorías o de macronutrientes sino de micronutrientes. Plan de Alimentación VS Contar Calorías Basar tu alimentación en contar calorías es salir al campo sin un plan. O salir al escenario a cantar sin haber preparado ninguna canción. Es salir a improvisar. Y hay gente que improvisar se les da mejor y otra gente que improvisar se le da peor. Pero incluso a ese que se le da bien, llegará un momento que se cansará de improvisar y abandonará. Por eso necesitas un plan de alimentación, para poder tener el control de todas las variables. Y sí, al crear tu plan de alimentación tendrás que contar las calorías, pero ese conteo calórico forma parte del plan, esa es la diferencia, que el plan es el plan de alimentación, no es el contar calorías. Al final, contar calorías te da una falsa sensación de control que en realidad no tienes primero porque las calorías tampoco son exactas y depende de qué base de datos utilices y segundo porque probablemente las cantidades tampoco lo sean. Y si algo no va bien, no sabes por qué no va bien, no sabes cuando se ha producido ese error, no sabes si es porque has a

Cómo romper estancamientos en la pérdida de peso
La definición de estancamiento es “un estado de poco o nulo cambio, seguido de un periodo de actividad o progreso”. Y eso es justo lo que pasa cuando de repente dejas de perder peso o de progresar con la perdida de grasa. Te has estancado y en este episodio vamos a ver qué es lo que recomiendo hacer cuando nos estancamos. Origen

Cómo mantenerte en forma en vacaciones (tu guía de supervivencia)
Cuando llega el verano llegan también las ansiadas vacaciones y a veces esto causa una ligera ansiedad con nuestra forma física ¿Cómo voy a mantenerme en forma estas vacaciones? Bueno pues hay algunas cosas que podemos hacer y hoy te las voy a contar. Las vacaciones son para descansar La gente no se para a pensar mucho esto y aunque para muchos puede parecer contra intuitivo, para mi siempre ha sido lo normal. Las vacaciones son para descansar. Cuando me apunté por primera vez al gimnasio, los gimnasios eran diferentes, antes todos los gimnasios cerraban en navidades y en verano. Antes eso era lo normal. Es decir, en vacaciones, parabas. No había más opción. Ahora sin embargo, pudiendo no parar porque hay muchos gimnasios que no cierran en todo el año y yo además entrenando en casa podría entrenar todos los días del año si quisiera, sigo dejando de entrenar. Por eso, si me voy de vacaciones a algún sitio, no busco un gimnasio ni me preocupo de qué voy a hacer para entrenar, porque para mi lo natural es no entrenar en vacaciones. Ten en cuenta que si te vas de vacaciones una o dos semanas al año, o ponle 4 semanas al año, porque no entrenes durante ese tiempo no te va a pasar nada. Para eso ya te has debido de asegurar de entrenar las otras 48. El objetivo de las vacaciones es reducir el estrés y el entrenamiento es un estrés. Por eso no entreno y ni siquiera vigilo demasiado la alimentación, porque son vacaciones. Esta filosofía no es para todo el mundo Si acabas de empezar a controlar tu alimentación y a entrenar hace poco, entonces no tiene sentido hacer vacaciones de esto. Es como si entras hoy a trabajar a un trabajo nuevo y pides al día siguiente vacaciones ¿Vacaciones de qué? Si aún no te ha dado tiempo a cansarte. Pues esto es lo mismo. Por eso, si tienes sobrepeso o estás cogiendo el hábito de entrenar, no es el momento de eliminarlo porque entonces vas a empezar de 0 cuando vuelvas. Es decir, si para ti lo normal es ser sedentario y hace apenas unas semanas que has empezado a cuidarte, si paras durante tus vacaciones, cuando vuelvas tendrás que retomar esos hábitos de 0. Entonces, en esa situación, si descansar no es la opción correcta para este caso ¿Qué es lo que recomiendo? Pues recomiendo tomar el control de la situación. Alimentación mientras estás de vacaciones Aunque puede ser un consejo obvio, en realidad es lo que tendrías que hacer es mantener tu adherencia a la alimentación lo más alta posible. Cíñete a las máximas comidas que puedas hacer según tu plan de alimentación. Por ejemplo, si te has ido a un apartamento a la playa, probablemente hagas muchas comidas fuera, porque para unos días que te vas de vacaciones lo mismo no te apetece cocinar, y es lícito, pero por ejemplo el desayuno, o la cena, o las comidas que estés en el apartamento hazlas según lo tienes previsto. Incluso, aunque no me gusta mucho modificar patrones de alimentación, las vacaciones son buenos momentos para introducir protocolos de ayuno intermitente. No es porque sean mágicos sino porque si acortas tu ventana de alimentación va a ser más difícil que consigas un superávit calórico y que engordes. Por eso si te vas fuera, lo más cómodo es desayunar solamente un café o un té (sin azúcar, obviamente), y esperar a la comida del medio día para hacer la primera comida. Si solo haces 2 comidas, aunque sean regulares y a media tarde te tomas un helado o lo que sea, es difícil que eso te haga engordar, especialmente si lo complementas con la siguiente estrategia. Movimiento en vacaciones Desde que me dedico a entrenar gente, una cosa que tienen en común las vacaciones de casi todo el mundo, es el movimiento. Casi todo el mundo tiene mucho movimiento, ya sea porque se va a hacer turismo, o porque se va a hacer senderismo a la montaña, o actividades acuáticas, o paseos por la playa. Especialmente si nos vamos a un clima más cálido donde el cuerpo tiene que hacer un esfuerzo mayor para reducir tu temperatura. Esto significa que el movimiento que hagas va a ser más «productivo» si lo que buscamos es gastar más calorías. Por esa razón, el movimiento es muy importante en vacaciones y aunque esto no suele ser un problema, te recuerdo la importancia que tiene moverse lo máximo posible mientras estamos de viaje. Descanso cuando estás de vacaciones Lo ideal sería ceñirte a tus horarios de sueño habituales para no desregular tu ritmo circadiano, pero hemos dicho que las vacaciones son para descansar, y la forma suprema de descanso es el sueño, así que duerme todo lo que puedas, ya volverás a establecer tu hora ancla y tus rutinas cuando vuelvas. Entrenamiento en vacaciones Aquí viene la madre del cordero ¿Qué hago para entrenar? Yo ya he dicho que si partes de una buena base, ya tienes el hábito de entrenar y puesto que lo que buscamos es disminuir el estrés, mi opción es no entrenar. Ahora, si no estás en esa situación, te recomiendo seguir entrenando. Ya sé que no es lo que más mola de las vacaciones pero es necesario que lo sigas hac

Progresiones más allá de la báscula (para perder grasa)
Cuando empezamos una dieta, todo es una maravilla y solo con ver la evolución de la báscula se nos iluminan los ojos. Pero cuando las semanas avanzan, la báscula nos deja tirados y parece que ya no quiere progresar tanto como antes. En ese momento ¿En qué debemos fijarnos? ¿Cómo podemos estimar nuestro progreso si ya no podemos fiarnos de la báscula? Pues eso es de lo que vamos a hablar hoy. La medida de la cintura La siguiente medida cuantitativa más importante es la medida de la cintura. Si pesas lo mismo pero tu cintura es más estrecha, probablemente estés perdiendo grasa corporal y no deberías hacer ningún ajuste. La ropa te queda mejor Esto es muy subjetivo, pero es bastante obvio que si la ropa te queda mejor, eso es una señal de que lo estás haciendo bien y que estás progresando. Energía y vitalidad Este punto es confuso porque a veces aumenta y otras veces no, depende de tu punto de partida. Para la población general es lógico que la energía aumente, porque estar perdiendo grasa corporal es quitarte lastre del cuerpo y eso hará que tu día a día sea más fácil, si además estás ganando masa muscular más facilidad aún. Esos son los beneficios de avanzar hacia un porcentaje de grasa saludable. Lo que ocurre es que cuando quieres bajar aún más tu porcentaje de grasa, la cosa ya es distinta porque la energía va a ir hacia abajo ya que al cuerpo no le hace ninguna gracia tener unos niveles tan bajos de grasa corporal. Espejo El espejo no miente, esto se lo digo a todos mis clientes. Tú me puedes decir que has hecho todo, tu alimentación, tus entrenamientos, que te has acostado a tu hora etc. Pero cuando me mandes las fotos voy a saber si me estás tomando el pelo o no. Por eso el espejo no miente, no se le puede engañar. Si tú te ves mejor probablemente estés haciendo las cosas bien aunque la báscula no se mueva. Comentarios ajenos Este es quizás el que menos impacto tenga, pero lo que está claro es que cuando empiezas a cuidarte y sobre todo alguien que no te ha visto en mucho tiempo te vuelve a ver, te lo va a decir. El sueño El sueño también mejora mucho cuando tienes un buen porcentaje de grasa. De hecho, la apnea del sueño no es exclusivamente causada por el sobrepeso pero está muy influenciada. Es más, si eres una persona obesa puedes apostar a que tienes algún grado de apnea del sueño. Por tanto, si compruebas que duermes mejor ¿Qué mas da lo que diga la báscula? Ganancias de fuerza Este es igual que la energía, al principio especialmente si eres más principiante vas a ver como vas ganando fuerza. Así que si vas ganando fuerza, vas por buen camino. Si ya te quieres meter muy adentro de la pérdida de grasa, empezarás a notar una caída de los niveles de fuerza, pero hablamos de bajar mucho tu porcentaje de grasa. Un hombre en un 12% de grasa o una mujer en un 22% no debería decir que está perdiendo fuerza. Mejor sexo Al final, el sexo es un acto físico y si tienes mejor condición física, vas a poder rendir mejor también en la cama. Así que si te sientes como un toro o cabalgando como una amazona, (literalmente) pues probablemente las cosas vayan mejor. Esto sin contar en los hombres, que tener sobrepeso implica tener mayores niveles de cortisol, el cortisol es una hormona que responde al estrés, eso significa tener más estrés en el cuerpo y eso significa tener mayor activación del sistema nervioso simpático. El sistema nervioso responsable de las erecciones es el parasimpático, pero el que es responsable de las eyaculaciones es el simpático. Así que no hace falta que te diga que tener sobrepeso no ayuda al sexo, ni a la calidad ni a la duración. Origen

3 Paradojas del entrenamiento que confunden a casi todo el mundo
Una paradoja es un hecho que parece desafiar la lógica, y el entrenamiento y el mundo del fitness en general, está lleno de estas paradojas que parecen difíciles de creer y que a su vez confunden a todo el mundo y hoy voy a compartir contigo algunas. Las adaptaciones del entrenamiento suceden mientras descansas, no mientras entrenas La lógica nos llevaría a pensar que cuanto más entrene, cuanto más haga, más resultados voy a tener. Esto es así hasta un punto y ese punto se sitúa en tu capacidad de recuperación. Existe un equilibrio entre tu capacidad de recuperación y tu capacidad de trabajo. Tu capacidad de recuperación siempre tiene que ser superior porque es cuando se va a producir esa supercompensación. Eso explica que mucha gente que quiere entrenar 6 días a la semana, a lo mejor no puede hacerlo porque su estilo de vida no le permite tener la capacidad de recuperarse de 6 entrenamientos fuertes a la semana. Por eso siempre digo que cada minuto que estás en el gimnasio es un minuto que le estás robando a la recuperación. Esto no es para fomentar el entrenar menos, de hecho, en general la gente necesita entrenar más, no menos, pero es para que se entienda que sin recuperación, no vas a poder maximizar el entrenamiento. Es decir, más no es mejor (necesariamente). Los mejores en algo son los peores ejemplos Esto es algo de lo que pecamos todos porque siempre buscamos imitar al mejor en algo. Normalmente esto funciona bien. Si tengo que copiar a alguien voy a copiar al mejor, en vez de al peor. El problema es que en algo tan físico, la genética juega un papel fundamental. Por eso siempre he estado en contra de la clásica fotografía de un sprinter y un maratoniano que te dice si quieres el cuerpo de un sprinter, entrenes como un sprinter y si quieres el de un maratoniano, entrenes como un maratoniano, intentando de alguna forma ridiculizar al maratoniano, cuando no nos damos cuenta que el que corre maratones, los corre porque se le da bien correr largas distancias y siempre se le ha dado bien. Y el que es sprinter, los deportes de potencia siempre se le han dado bien. El entrenamiento lo potencia, claro. Pero ellos no se han transformado gracias a ese deporte. Porque realmente ellos no han elegido el deporte, el deporte les ha elegido a ellos. Por eso cuando ves a tu modelo fitness favorito con un cuerpo espectacular, no te das cuenta de que normalmente a esa persona le va a costar menos trabajo conseguir y mantener ese cuerpo que a ti. De hecho, hay una anécdota muy buena de Tom Platz en un seminario donde le preguntaron por sus piernas. Esto era habitual porque Tom Platz era y es famoso por sus piernas. Y se ve que ya estaba un poco cansado de que siempre le preguntaran por sus piernas y dijo algo así: “No se porque la gente me sigue preguntando por mis piernas, no se dan cuenta que mi entrenamiento de piernas podría ser subir cuestas andando y ya tendría mejores piernas que el 99% de la gente”. Entonces, lo que digo con esto es que muchas veces intentamos tomar consejo del más dotado físicamente y quizás tendríamos que buscar el consejo de alguien menos dotado pero que con sus capacidades haya conseguido un resultado relativo muy bueno, en lugar de un resultado absoluto. Porque los tops en algo normalmente no son los mejores ejemplos porque pueden hacer las cosas rematadamente mal o ineficientes y aun así obtener mucho mejores resultados que tu. Por eso con los atletas top siempre hay que preguntarse: ¿Has conseguido eso gracias a X o a pesar de X? Cuanta más actividad física haces, menos calorías utilizas Yo nunca voy a estar en contra de la actividad física porque tiene muchos beneficios. Pero siempre he dicho que intentar perder peso mediante el ejercicio es perder el tiempo. Esto es porque conforme más ejercicio haces, más eficiente se hace el cuerpo en realizar ese ejercicio, con lo cual menos calorías gastas. Para explicar esto hay un estudio interesante que compara el gasto energético de la sociedad moderna actual con el gasto energético de la tribu de los Hadza, que son cazadores recolectores y que están todo el día en movimiento recorriendo varios kms al día. El estudio dice: “Los expertos asumen que la gente más físicamente activa quema más calorías que los que son menos activos. Pero mediciones directas en el gasto energético de los cazadores recolectores en países en vías de desarrollo y poblaciones sedentarias de EEUU y Europa revelan similares resultados”. Este es otro extracto del artículo: “Los hombres Hadza quemaban alrededor de 2.600 kcals y las mujeres Hadza alrededor de 1.900, que es prácticamente lo mismo que en el mundo sedentario que tenemos”. Esto tampoco es algo aislado, sino que parece replicarse conforme se hacen más y más comparaciones: “En un estudio publicado en 2008, Amy Luke, una investigadora en salud pública de la Universidad Loyola de Chicago, llevó este trabajo un paso más allá, comparando el gasto energético y la actividad física en mujeres rurales nigerianas con esas

5 señales de tu cuerpo que debes aprender a interpretar
Hay una frase muy famosa que supuestamente dijo Einstein que dice que no todo lo que se puede contar se debe contar y no todo lo que se debe contar se puede contar, y eso es justo lo que ocurre con el biofeedback, esas señales del cuerpo que no son cuantificables, pero son mensajes que debes aprender a interpretar y hoy voy a enseñarte 5 de estos mensajes. ¿Quieres saber cuáles son? Pues vamos a verlo. Origen

¿Tengo que quitar los carbohidratos para perder peso?
Cuando la gente quiere perder peso, un recurso muy utilizado es quitar los carbohidratos. Por eso la gente le tiene miedo al pan, al arroz, a la pasta. Pero ¿Es esto realmente una idea inteligente? ¿Tengo que quitar los carbohidratos para perder peso? Vamos a verlo. Cuando vivía en Irlanda, tenía un compañero de piso (Harrison) que cuando llegó a la casa, no es que estuviera delgado pero tampoco estaba gordo. Sin embargo, en los siguientes meses se puso como una pelota. De vez en cuando lo hablábamos y él estaba muy tranquilo, no le preocupaba haber cogido tanto peso, decía que ya lo había pasado otras veces. -No pasa nada, cuando llegue el momento quitaré los carbohidratos, haré una dieta cetogénica y volveré a bajar. Ya lo he hecho antes. Y es que, quitar los carbohidratos para perder grasa es una estrategia muy utilizada y parece funcionar muy bien. Pero… ¿Es esto realmente funcionar? En mi mundo, si algo funciona no te devuelve más tarde a la casilla de salida. Si después de aplicar esa estrategia vuelves a engordar, yo diría que no funciona muy bien. ¿Es bueno quitar los carbohidratos para perder peso? Si quieres perder peso, quitar los carbohidratos te va a ayudar seguro. Los carbohidratos se almacenan como glucógeno, cada gramo de glucógeno arrastra como 3 de agua. Así que, si quitas los carbohidratos, vas a perder ese glucógeno y por tanto esa agua. Es decir, pierdes peso. Mucha gente entiende esto como una victoria, pero para mi no lo es, porque se supone que tú quieres perder grasa, no peso. Así que si quieres perder grasa, la cosa cambia. La grasa se quema en la llama de los carbohidratos Si tú te vas de camping y quieres quemar un tronco grande para calentarte, no vas a quemar ese tronco grande con un mechero. Lo que harás será coger materiales más pequeños que ardan fácil, quemar esos materiales y luego en esos materiales quemar el tronco grande. Cuanto más grande sea el fuego de esos materiales, más grande será el tronco que puedes quemar. Esos troncos grandes son tu grasa corporal y al igual que en el ejemplo de la hoguera, necesitas carbohidratos para quemarla. Esto es algo que sucede a nivel bioquímico. La completa oxidación de proteínas carbohidratos y grasa se basa en obtener ATP. Esto se hace en el Ciclo de Krebs. La glucosa se descompone en piruvato, y luego en aceil-coA así como también los ácidos grasos mediante otros procesos llegan a convertirse en acetil-coa Ese acetil-coA se combina con oxalacetato para formar citrato y continuar con el Ciclo de Krebs. Aquí está la clave. Este oxalacetato se regenera con el mismo Ciclo de Krebs pero se genera también a través del piruvato. El piruvato que venía de la glucosa. ¿Qué pasa cuando quitas los carbohidratos de la dieta? Al quitar los carbohidratos se depleta el glucógeno que tienes y se pierde agua. Eso te hace pensar que estás obteniendo una victoria en la báscula porque vas a perder peso. Lo que el cuerpo hará será buscar obtener glucosa de otras vías aplicando la gluconeogénesis que se puede obtener a partir de varios sustratos, entre ellos los aminoácidos (es decir, vas a arriesgar masa muscular). En condiciones metabólicas normales, el acetil-coA que se produce está listo para quemarse. Pero como no hay carbohidratos, las reservas que hay de oxalacetato son muy bajas, así que no puede entrar ese acetil-coA al ciclo de Krebs. Como hay mucho «tráfico», ese acetil-coA va al hígado y es donde se producen los cuerpos cetónicos. Luego mediante otros procesos metabólicos, se convertirá otra vez acetil-coA. Es decir, quemar grasa sin carbohidratos es un proceso más ineficiente. Por eso se dice que la grasa se quema en la llama de los carbohidratos, o más exactamente la grasa se quema en la llama del oxalacetato. No es ni necesario ni eficiente quitar los carbohidratos Siempre y cuando proveas un déficit calórico, puedes consumir carbohidratos. Va a ser más eficiente y psicológicamente más positivo y sostenible. Por supuesto puedes quitarlos si quieres, pero no sé por qué querrías hacerlo si no vas a obtener ninguna ventaja. Origen

Gimnasio de barrio vs gimnasio franquicia ¿Cuál escoger?
Si estás pensando en apuntarte a un gimnasio, hoy estás de suerte porque vamos a hablar de gimnasios. En concreto de los gimnasios franquicia y los gimnasios de barrio ¿Cuál de los 2 escoger? Vamos a verlo. Origen

¿Por qué no suelo poner ejercicios de gemelos? (y qué hacer en lugar de eso)
En un episodio anterior mencioné que en mis programas de entrenamiento no suelo incluir trabajo directo para los gemelos. Y dije que si este tema os interesaba, os explicaría por qué. Y aquí estoy, para hablaros de por qué no incluyo trabajo de gemelos en mis entrenamientos. Vamos con ello. Origen

¿Por qué tu dieta funciona una semana y luego deja de funcionar?
Probablemente alguna vez hayas hecho alguna dieta para bajar de peso o al menos conocerás a alguien que lo haya hecho y habrás comprobado que al principio es todo maravilloso, pero con el tiempo la dieta deja de funcionar y se vuelve una pesadilla. Bienvenido al sistema de compensación metabólica ¿Quieres saber por qué ocurre esto? Hoy te lo explico. Origen

El desafío de los 100 días
Voy a hacer un desafío de 100 días. Y no lo voy a hacer por la razón que tú piensas, lo voy a hacer por otra razón muy distinta que creo que vas a encontrar interesante. Quédate al otro lado y te lo explico. Origen

¿Cuál es el mejor ejercicio para bajar de peso?
¿Quieres saber cuál es el mejor ejercicio para bajar de peso? Pues entonces estás de suerte porque hoy lo vas a descubrir. Sin filtros y sin eufemismos. El mejor ejercicio para bajar de peso. La sentencia definitiva. Si quieres bajar de peso, lo primero que tienes que analizar es qué es lo que te ha llevado a esa posición. Es decir por qué has cogido peso en primer lugar. Cuando hagas este análisis vas a descubrir que no has llegado a esa situación por no haber hecho el “mejor ejercicio para bajar de peso”. Has llegado ahí porque tu cuerpo ha ido acumulando calorías (aka energía), poco a poco. Ni siquiera de golpe, la gente no engorda de un día para otro. Ni de una semana para otra. Engorda con el paso del tiempo, por eso cuando llegan las navidades y todo el mundo se preocupa de lo que va a engordar en lo que va de Navidad a Año nuevo, es completamente absurdo porque lo que te debería importar es lo que haces desde Año nuevo hasta Navidad. Por eso no te levantas un día gordo, sino que un año son 2 kilos, otro año son 3, luego otro año has pillado kilo y medio. Y cuando te das cuenta has cogido 10 o 15 kilos. Pero no ha sido por no hacer el mejor ejercicio para bajar de peso. ¿Se ve por donde voy no? Estoy escribiendo este artículo porque es una duda que me hacéis mucho, y por curiosidad he ido a Google a buscar ¿Sabéis que he encontrado? De todo. Desde que lo mejor es el cardio, que si kettlebells que si hiit, que si la comba… Y es mucho más simple que todo eso. Verás, la forma que has tenido de engordar, ha sido acumular calorías, por lo que si quieres lo contrario tienes que dejar de acumular calorías, independientemente de lo que hagas para gastarlas. Te lo cuento con un ejemplo más claro. Preguntarme a mi o a Google cuál es el mejor ejercicio para bajar de peso, es como tener una gotera en tu casa y preguntarme qué fregona es mejor. Seguro que hay fregonas mejores y fregonas peores, pero el problema que tienes no está en la fregona. El problema que tienes está en esa gotera que si no la arreglas va a seguir filtrando agua. Con el ejercicio pasa igual, da igual el ejercicio que hagas porque hasta que no controles tu alimentación para conseguir un déficit calórico, el resto da igual. Porque si no restringes la alimentación, da igual el ejercicio que hagas porque no vas a bajar de peso, y si la restringes, da igual el ejercicio que hagas porque vas a bajar de peso igualmente. El ejercicio quizás puede acentuar un poco ese déficit que tú estás creando mediante la alimentación, vale. Pero no se puede pretender tener un déficit calórico solo a base de ejercicio físico porque si analizamos los 4 pilares de tu metabolismo (que esto lo vemos en el seminario online gratuito), las partidas de gasto energético de tu cuerpo son las siguientes: Tasa metabólica basal: 70% Termogénesis de la actividad no relacionada con el ejercicio: 15% Efecto térmico de los alimentos: 10% Actividad termogénica del ejercicio: 5% Confiar para perder peso en ese 5% es completamente absurdo porque te estás olvidando del otro 95%. Así que a la pregunta ¿Cuál es el mejor ejercicio para bajar de peso? La respuesta es que no existe, porque el único ejercicio que te va a servir, lo tienes que hacer en la cocina y no en el gimnasio. Acuérdate de la analogía con la gotera. Mientras tengas esa gotera ahí, ninguna fregona va a ser la solución y cuando hayas arreglado la gotera, cualquier fregona será buena. Origen