
Devenir
6,153 episodes — Page 120 of 124

H Marcuse, Liberarse de las represiones
Por José Vicente Peñarrubia Herbert Marcuse (1898-1979) estuvo influenciado por Heidegger pero se separa en su perspectiva del hombre al considerar que: • no es la voz del Ser –como dice Heidegger; • sino una realidad social. Se le considera como parte de la Escuela de Frankfurt -Adorno, Horkheimer, etc. Marcuse une el pensamiento de Marx y de Freud. Tanto Marx como Freud quieren la liberación de las represiones. Encuentra en Freud la psicología social -que faltaba a Marx. Encuentra en Marx las represiones originadas por el dominio social –que Freud no había advertido. Para Marcuse, la represión sexual está unida a la represión social con la finalidad de mantener el orden social y de lo que se trata es de liberar la propia sexualidad. Marcuse critica la concepción unidimensional del hombre dominante en la sociedad industrial avanzada. La sociedad unidimensional presenta la imagen de la abundancia, la libertad y la tolerancia; pero oculta la verdadera realidad del dominio social y el conformismo. Así, por ejemplo, se permite la tolerancia porque no tiene necesidad de la intolerancia. Las clases oprimidas y explotadas son fácilmente incorporadas al sistema y la conciencia revolucionaria sólo es posible en grupos minoritarios que no son objetivamente explotados y comprenden que la tolerancia puede ocultar la represión. Así, el estado del bienestar, la sociedad de la abundancia o sociedad de consumo son formas de producir alienación –alienación que se ignora a sí misma.

Conceptos fundamentales del psicoanálisis de Freud, la culpa
Por José Vicente Peñarrubia Según Freud, el sentimiento de culpa tiene dos orígenes: 1. el miedo a la autoridad, y 2. el temor al Superyó. El miedo a la autoridad obliga a renunciar a ciertas pulsiones y la interiorización de la autoridad de los padres es el punto de partida del Superyó. El Superyó es una instancia que vigila y juzga las acciones del Yo. Una de las funciones del Superyó es la conciencia moral. La agresión de la conciencia moral prolonga y refuerza la agresión de la autoridad. Bajo el sentimiento de culpa, el Yo se somete a las órdenes del Superyó por miedo a perder su afecto y protección. La manifestación del sentimiento de culpa es diversa: •la angustia, •el sufrimiento, •la humildad, •la penitencia, •la expiación, •la renuncia, •la necesidad de castigo o el castigo a sí mismo, etc. El sentimiento de culpa surge por el conflicto entre el Yo y el Superyó o porque el Superyó juzga que un acto es censurable. El sentimiento de culpa aparece con el Superyó y tiene un carácter social porque el Superyó representa las exigencias de la sociedad. El sentimiento de culpa es una agresión contra la propia persona. El sentimiento de culpa: 1.niega la satisfacción de las pulsiones, 2.pero aumenta la libido provocando una satisfacción masoquista. El sentimiento de culpa predispone a la inestabilidad y la enfermedad mental. El psicoanálisis busca liberar de la culpabilidad patológica a la que el sujeto se somete por masoquismo.

Adler, la psicologia individual y el sentimiento de inferioridad
Por José Vicente Peñarrubia Alfred Adler (1870-1937) fue uno de los discípulos más importantes de Freud; rechaza la teoría de la libido de Freud al considerar que la sexualidad no es el factor dominante porque hay factores sociales. Crea la psicología individual centrada en el Yo. Sus dos obras más importantes son: 1. Estudio sobre la inferioridad de los órganos y su compensación psicológica, y 2. El carácter neurótico. Estudia las minusvalías orgánicas y su compensación por medio de: • neurosis, o • creaciones culturales. Afirma que hay un instinto de agresión unido a la necesidad de afecto. Su psicología individual investiga el estilo de vida del individuo que se forma en la infancia por medio de respuestas a sentimientos de inferioridad y al afán de hacerse valer o sentimiento de superioridad. Considera al individuo en su totalidad, incluyendo los aspectos sociales. Parte del sentimiento de inferioridad y de su compensación por la búsqueda del poder, así como del sentimiento de pertenencia al grupo o colectividad. El desarrollo psíquico es la formación de un plan de vida inconsciente o estilo de vida. Adler considera que el estado de inferioridad orgánico es el origen de un sentimiento de inferioridad que exige constantemente su compensación. La compensación lleva a elaborar una ficción directriz que representa un ser ideal que posee las cualidades que le faltan. El neurótico está dominado por esa ficción que le lleva a: • brillar mostrándose modesto, • vencer dando muestras de humildad y sumisión, • humillar a los otros por sus propias virtudes aparentes, •desarmar a los otros por la propia pasividad, • hacer sufrir por sus propios dolores, • perseguir un objetivo viril con medios femeninos, o • hacerse pequeño para parecer grande. Una forma de compensación del sentimiento de inferioridad es el sentimiento social o adaptación al grupo como se observa en las sectas o sistemas totalitarios.

El evolucionismo espiritualista de Wallace
Por José Vicente Peñarrubia Alfred Russell Wallace (1823- 1913) formuló al mismo tiempo que Darwin la teoría de la evolución según la cual las especies cambian por selección natural. Wallace afirmó que la selección natural es el factor principal o único de las variaciones de las especies, mientras que Darwin introdujo otros factores. Pero lo que más destaca en el evolucionismo de Wallace es su afirmación según la cual el hombre es un caso diferente y especial en la evolución ya que en el caso del hombre no puede hablarse de selección natural porque la mente del hombre sigue otras leyes. La mente o el espíritu tiene un carácter supremo porque puede dirigir las otras fuerzas naturales. Wallace pasó de un evolucionismo naturalista a un "espiritualismo". En conclusión: Wallace es la prueba de que hay un tipo de evolucionismo que se convierte en espiritualismo o, por mejor decir, que el espiritualismo puede intentar apoderarse del evolucionismo.

Karl Popper: ciencia y no ciencia
Por José Vicente Peñarrubia Karl Popper es un especialista en filosofía de la ciencia que defiende el realismo epistemológico. Propuso el criterio de falsabilidad para establecer la demarcación entre ciencia y no ciencia; una teoría: • es científica si es falsable, y • no es científica si no es falsable. Que una teoría sea compatible con muchos hechos no significa que sea verdadera. Que una teoría sea probable no quiere decir que sea verdadera porque hay teorías probables que no explican nada. Las teorías científicas son falsables o retutables. Así, la ciencia consiste en: • confirmar hipótesis, y • probar que las hipótesis son falsables. La ciencia es un examen crítico de hipótesis que elimina las que conducen conclusiones falsas. Para que una teoría sea científica tiene que ser posible que sea refutada por la experiencia, es decir, por pruebas empíricas. Los enunciados científicos son universales y por tanto: • no pueden derivarse de enunciados singulares, y • pueden ser refutados por enunciados singulares. Según Popper, todo conocimiento está impregnado de teoría y es conjetural. El conocimiento científico es un proceso: 1. se parte de un problema, 2. se ensayan soluciones, 3. se eliminan los errores, y 4. se descubre una solución. Por otro lado, Popper defiende una teoría biológica del conocimiento científico según la cual el conocimiento es una reacción a problemas y, por tanto, una actividad de los organismos biológicos. K. Popper ha propuesto una teoría de los tres mundos: 1. el mundo de las cosas materiales, 2. el mundo subjetivo de los procesos mentales, y 3. el mundo de los productos de la actividad de organismos biológicos. El tercer mundo o mundo de los productos culturales humanos es un producto natural del animal humano.

Sade y la filosofia en el tocador
Por José Vicente Peñarrubia El marqués de Sade (1740-1814) se caracteriza por una vida y una filosofía libertina que le llevaron a pasar más de treinta años en la cárcel y en hospitales psiquiátricos –aunque sus costumbres no fueron más licenciosas que las de la nobleza decadente, pero hipócrita y represora. Sus obras estuvieron prohibidas durante mucho tiempo; entre ellas destacaremos: • Justine o los infortunios de la virtud; • Las 120 jornadas de Sodoma; y • La filosofía en el tocador. A partir de la Segunda Guerra Mundial, la obra de Sade adquiere relevancia filosófica gracias entre otros a: • Pierre Klossowski –Sade mi prójimo; • Adorno y Horkheimer -Juliette o Ilustraicón y moral en Dialéctica de la Ilustración; • Blanchot; • Bataille; • Lacan; • Foucault –Historia de la locura; • Deleuze… Sade ha influido en autores como Stendhal, Flaubert, Baudelaire o Rimbaud; también en el surrealismo de Buñuel o Dalí. En la literatura de Sade: • no importan los actos sexuales, • sino su sentido. Según Sade, este sentido: • no tiene nada que ver con lo patológico, • sino con lo natural. El sadismo tiene que ver: • más que con la sexualidad, • con el poder o el domino. La obra de Sade se caracteriza porque: • cuestiona los tópicos de la sociedad; • afirma al hombre soberano que no obedece más norma que su deseo; • estudia los límites de la razón; • explora el lado oscuro de las pasiones; • desafía la moral dominante; o • afirma la libertad frente a las normas religiosas y morales. Sade es un Ilustrado coherente con la idea de que en un mundo sin Dios todo está permitido. Su afirmación de la razón y de las leyes de la Naturaleza le llevó a negar la moral. Afirmó que el dolor del otro cuenta menos que el placer propio. El discurso de Sade es revolucionario, subversivo y emancipador. Queremos recomendar la lectura del marqués de Sade y, en concreto, La filosofía en el tocador[2]. Sade filosofía libertina dominio cuestionar tópicos deseo lado oscuro de las pasiones libertad negar la religión y la moral

La relación cristianismo y política, la obediencia a la autoridad
Por José Vicente Peñarrubia En la historia de la filosofía política es importante la relación del cristianismo con la política. Veremos cuatro momentos destacados de esta relación: 1. San Pablo; 2. Constantino y el cristianismo como religión oficial del Imperio romano; 3. San Agustín; y 4. El pensamiento papal. Según San Pablo –y también San Pedro-, el poder viene de Dios y, en consecuencia, debe ser obedecido. San Pablo escribe en su Carta a los Romanos que hay que someterse a la autoridad porque no hay autoridad sin que lo disponga Dios. El insumiso a la autoridad se opone a la disposición de Dios. En el siglo IV con el emperador Constantino el cristianismo se convierte en la religión oficial del Imperio romano. La Iglesia utilizará el poder político como un instrumento para su misión salvadora y se convierte en una religión política. Eusebio de Cesarea formula con claridad la idea de que Dios había enviado al emperador Constantino para realizar las obras de Dios, es decir, para difundir la verdad del cristianismo. Según San Agustín, la coacción no es perversa sino que depende del objeto hacia el que se fuerza a los hombres. La fuerza: • no puede transformar a los herejes en creyentes, • pero puede infundirles un saludable temor. Para San Agustín, no hay incompatibilidad entre el amor y la coacción porque hay persecución justa cuando hay espíritu de caridad, es decir, es mejor castigar que dejar que el alma se condene a las tinieblas eternas. Por tanto, el amor dictaba la coacción. San Agustín en su obra La ciudad de Dios afirma que el poder político es el instrumento de coacción necesaria para frenar el mal y la rebelión del pecado. Afirma la idea de orden en que: • los súbditos deben estar sometidos a los gobernantes, y • los gobernantes deben estar sometidos a la ley divina. La idea de San Agustín de la subordinación del poder político a las leyes divinas y a la autoridad de la Iglesia marcaron el pensamiento papal en la Edad Media. El papa León I negó la autonomía del poder secular porque su función es auxiliar el plan divino para el mundo. Gelasio I excluyó la indiferencia del poder político respecto a la religión y de la religión respecto del poder. Para Gregorio VII, el poder político es súbdito del poder religioso porque el poder político es derivado y delegado del poder religioso. En resumen y como conclusión: desde San Pablo la religión cristiana ha enfatizado la obediencia del hombre al poder político y la obediencia del poder político al poder religioso.

Malthus , El desequilibrio entre población y recursos
Por José Vicente Peñarrubia (a quien agradezco su talante y generosidad...) Thomas Robert Malthus (1766-1834) en su obra Ensayo sobre la población afirmó que: 1. la población humana aumenta en proporción geométrica, 2. los recursos alimenticios aumentan en proporción aritmética. Según Malthus, este desequilibrio entre población y recursos hace que: 1. la pobreza sea inevitable; y 2. el bienestar general de la humanidad imposible. Además, cuando se produce cierto bienestar: 1. se favorece el aumento de población, y 2. se producen nuevos desequilibrios entre población y recursos. Según Malthus, el equilibrio se restablece parcialmente por medio de: 1. la guerra, 2. el hambre, y 3. las enfermedades. Pero como esto no es suficiente, se necesitan ciertas restricciones morales como la abstención sexual para evitar el incremento de la población. El neomaltusianismo habla de reducción voluntaria de la población por medios anticonceptivos.

Dewey y el naturalismo
Por José Vicente Peñarrubia El naturalismo es una tendencia filosófica: 1. que afirma que la Naturaleza es la única realidad y 2. que niega el sobrenaturalismo, es decir, la afirmación de que además de lo natural hay algo sobrenatural o que además de este mundo hay otro mundo. El naturalismo es anti-teológico. El naturalismo niega lo sobrenatural, pero no niega el espíritu, la razón o las ideas porque las considera como un producto de lo natural. El naturalismo afirma que todo lo hay es natural, es decir, que todas las entidades que existen son entidades naturales o pertenecientes a la naturaleza. Además, sostiene que toda entidad que pueda parecer que no es natural puede explicarse por una entidad natural. El naturalismo se basa en las ciencias naturales y el neo-naturalismo en la noción de evolución. El naturalismo se pone al sobrenaturalismo y al trascendentismo. Para el naturalismo, el hombre y la cultura producida por el hombre son parte de la Naturaleza. John Dewey (1859- 1952) es uno de los más importantes representantes del naturalismo. Para Dewey, el espiritualismo metafísico o el idealismo son formas del sobrenaturalismo, es decir, formas de afirmar que hay una realidad no natural. Según Dewey, el antinaturalismo o sobrenaturalismo se basa en la idea de que el hombre es un ser depravado que necesita alguna especie de salvación. Esa salvación está en un mundo divino o inteligible o en la redención. Dewey contrapone el naturalismo a positivismo científico o cientificismo.

La moral del hedonismo
Por José Vicente Peñarrubia El hedonismo es un tipo de filosofía moral o ética que afirma que el placer es un bien, el mayor bien o que identifica placer con bien. Pero como hay muchas formas de entender el placer, hay muchos tipos de hedonismo. En muchos casos el bien es el bienestar entendido como armonía o buena disposición. Ejemplos de moral hedonista la tenemos en: • los cirenaicos, • los epicúreos, • los materialistas franceses del siglo XVIII –Helvecio, Holbach, La Mettrie; • los utilitaristas ingleses –especialmente J. Bentham; • Spinoza, • Hobbes, etc. Para la moral hedonista de los cirenaicos: • el bien es el placer –y el hombre debe buscar el placer; y • el mal es el dolor –y el hombre debe evitarlo. Los cirenaicos destacaron el placer de los sentidos -o placer material- como fundamento del placer espiritual; y consideraron que sólo el placer sensible actual o presente es el bien verdadero. Para los cirenaicos, el hedonismo es la satisfacción de los deseos pero evitando los dolores subsiguientes. Además, afirmaron una doctrina no egoísta de los placeres. El hedonismo del epicureísmo da importancia a los placeres moderados porque son los únicos que evitan los dolores; de aquí que resaltaran, por ejemplo, el placer de la conversación amistosa. Para la moral hedonista de Bentham, hay catorce tipos de placeres –algunos de los cuales buscan la felicidad del prójimo: 1. de los sentidos, 2. riquezas, 3. habilidad, 4. amistad, 5. buen nombre, 6. poder, 7. piedad, 8. benevolencia, 9. malevolencia, 10. memoria, 11. imaginación, 12. expectación, 13. asociación, y 14. alivio. J. S. Mill, afirma un hedonismo altruista basado en la idea de amar al prójimo como a uno mismo. W. H. Sheldon ha defendido el hedonismo por motivos racionales y ha afirmado que el hedonismo ético es el imperativo categórico. Contra el hedonismo tenemos por ejemplo: • Platón; • el cristianismo –especialmente el ascetismo cristiano; • Kant, etc.

¿ Que es el Relativismo ?
Gracias José Vicente Peñarrubia... Hay fundamentalmente dos tipos de relativismo: 1. el relativismo epistemológico, y 2. el relativismo moral. El relativismo epistemológico afirma que no hay verdades absolutas -o que todas las verdades son relativas- porque las verdades dependen de determinadas condiciones. El relativismo moral afirma que no hay nada bueno o malo en un sentido absoluto porque el bien y el mal dependen de determinadas condiciones. RELATIVISMO EPISTEMOLÓGICO • no hay verdades absolutas • todas las verdades son relativas • la verdad/las verdades dependen de determinadas condiciones RELATIVISMO MORAL • no hay una moral o unos valores absolutos • no hay nada absolutamente bueno o malo • el bien y el mal depende de determinadas condiciones Tanto el relativismo epistemológico como el relativismo moral pueden entenderse en dos sentidos: 1. en sentido radical, o 2. en sentido moderado. El relativismo radical afirma que: 1. nada es verdadero ni falso, y 2. nada es bueno ni malo. El relativismo moderado afirma que los juicios o proposiciones en las que se dice de algo que es verdadero/falso o bueno/malo se refieren a determinadas condiciones y, por tanto, son juicios o proposiciones que sólo pueden admitirse pero con la restricción de que dependen de esas condiciones. El relativismo epistemológico está caracterizado por la fórmula de Protágoras: “el hombre es la medida de todas las cosas”. Puede entenderse “hombre en dos sentidos: 1. como individuo – y tenemos un relativismo individualista, o 2. como especie – y tenemos un relativismo “específico”. El relativismo individualista nos lleva a lo que se conoce como “homo mensura”. El relativismo “específico” es calificado de antropomorfismo. El relativismo “específico” es calificado de historicismo cuando se consideran las épocas históricas. Hay quienes consideran que: 1. el relativismo epistemológico surge del escepticismo, y 2. el relativismo moral tiene su génesis en el cinismo. Para comprender el relativismo hay que saber que se opone a la creencia en lo Absoluto. Según el Diccionario de las religiones del cardenal Paul Poupard (editorial Herder, 1987), lo Absoluto es Dios y es percibido mediante la adoración.

La evolución darwinista a debate
Seguimos profundizando en el tema de la teoria darwinista de la evolución en este intenso debate entre Máximo Sandín y Rafael Aleman...

Darwin y el darwinismo...
Impresionante Máximo Sandín desmontando la teoría darwinista... Habla de la figura y la teoría de la evolución del propio Darwin, pasando por las tesis creacionistas y el diseño inteligente, la relación de la Evolución con las grandes catástrofes, el ADN y los genes (el gen egoísta y el ADN basura), la importancia mayúscula de las bacterias y los virus en nuestra vida ( también su manipulación y la creación de virus como los del Sida o la Gripe Aviar...), la aparición de la vida en la tierra y las teorías sobre el origen de la Vida...hasta los aspectos sociales derivados, como el apoyo científico de la Teoría de la competencia y la lucha por la vida, del Libre Mercado de Adam Smith, el Darwinismo social y la eugenesia...

El Eclecticismo
Seguimos con la excelente divulgación de la filosofia de José Vicente Peñarrubia El eclecticismo consiste en seleccionar lo mejor de los diferentes filósofos o tipos de filosofía. Según Jacob Brucker, el método del eclecticismo consiste en elegir de cada una de las filosofías aquello que consideramos su verdad. La filosofía ecléctica acepta de cualquier filosofía lo que considera principios claros y evidentes para alcanzar la verdad. Hay que diferenciar el eclecticismo del “sincretismo”. Forman parte del eclecticismo: • Los pitagóricos, • Platón, • Cicerón, • La Academia platónica, • Los peripatéticos, • los neoplatónicos, • Juliano el Apóstata, • Girolamo Cardano, • Francis Bacon, • Tomaso Campanella, • Descartes, o • Leibniz. Las características de la filosofía ecléctica o eclecticismo son: 1. el rechazo del sectarismo y el dogmatismo; 2. la actitud conciliadora, tolerante y moderada; 3. un criterio de verdad que justifica la pluralidad de verdades; y 4. la búsqueda de la armonía entre posiciones aparentemente contrarias.

Tertuliano, creer en el absurdo
Jose Vicente Peñarrubia Creer es el fundamento en el que se basa la religión dominante. Pero hay que distinguir entre dos tipos de estrategias –complementarias- respecto a creer: 1. La primera consiste en creer para comprender; 2. La segunda afirma que hay que creer aunque sea absurdo. El cristianismo -en un primer momento- intenta establecer el principio: “Creo con el fin de entender” (“Credo ut intelligam”). Ya el profeta Isaías afirmó que: “A menos que creas, no entenderás”. También San Agustín vincula la fe a la comprensión o el conocimiento. Así afirma que “no creyeron porque conocieron, sino que creyeron para que conociesen, ya que creemos para conocer, no conocemos para creer” . Según san Agustín, el conocimiento implica siempre la creencia. San Agustín expresa la vinculación entre la creencia o fe y el conocimiento – comprensión o entendimiento - como sigue: “Cree para que puedas entender” . También San Anselmo afirma que no se trata de entender para creer, sino de creer para entender. Es decir, a menos que se crea no se entenderá. El “credo ut intelligam” establece la necesidad de la fe para comprender aquello que fuera de la fe es inteligible. Pero si a pesar de creer no se entiende, al cristianismo siempre le queda una última y decisiva posibilidad para mantener la creencia o fe. Aquí tenemos el famoso dicho de Tertuliano: “Lo creo porque es absurdo” (“Credo quia absurdum”). Tertuliano fue un pagano romano convertido y apologista del cristianismo. No quiso incorporar la tradición intelectual griega al dogma cristiano porque pensaba que era el origen de todas las herejías. Afirmaba la contradicción entre la razón y la revelación por el carácter limitado del conocimiento humano. Pensaba que la filosofía era perniciosa porque no tiene nada que ver con el cristianismo. Estableció la antítesis entre: • filosofía/cristianismo, • hijo de la tierra/hijo del cielo, • discípulo del error/amigo de la verdad, etc. Sus ataques a la filosofía culminaron en el ensalzamiento de la verdad cristiana como verdad incomprensible y absurda. Así escribió: • que la muerte del hijo de Dios es creíble porque es contradictoria, o • que la resurrección es cierta porque es imposible. Hay cosas increíbles o absurdas y precisamente porque son absurdas es la razón para creerlas. La lucha de Tertuliano contra la Antigüedad fue considerada por el filósofo Scheler como una manifestación de resentimiento frente a los valores paganos.

Filósofos libertinos y librepensadores
Jose Vicente Peñarrubia En la historia de la filosofía se denomina como -filósofos libertinos- a un grupo de filósofos que se caracterizan por una actitud hostil frente a la coacción religiosa y moral y, en consecuencia, afirmaban la libertad. Para distinguirse de los libertinos en el sentido de disolutos, también se llamaron -libertinos de espíritu-; como ejemplo tenemos a Bayle o los -librepensadores-. Entre los filósofos libertinos tenemos: 1º Los -libertinos eruditos- franceses. Proceden de Montaigne o Charron; o, en general, del movimiento escéptico y pirrónico francés del siglo XVI. Tienen una actitud negativa ante el dogmatismo filosófico, religioso y moral. Quieren liberarse de las imposiciones autoritarias de la Iglesia. Utilizan la duda para negar las verdades eternas religiosas y morales. Un ejemplo de filósofo libertino francés lo tenemos en Gassendi. 2º Un grupo de intelectuales hostiles a Calvino, como Miguel Servet. 3º Los filósofos -librepensadores-. Los filósofos librepensadores El término -librepensador- puede entenderse en dos sentidos: amplio y estricto. -Librepensador- en sentido amplio es quien niega el dogmatismo. -Librepensador- en sentido estricto designa a un grupo de pensadores de los siglos XVII y XVIII de Inglaterra y Francia -especialmente de Inglaterra- y que se caracterizan por: 1. la tolerancia religiosa; 2. el racionalismo –en el sentido de la Ilustración; 3. el deísmo o religión natural; y 4. el materialismo e, incluso, el ateísmo. Rechazan los misterios sobrenaturales y los dogmas de la Iglesia y opusieron el Estado a la Iglesia. Ejemplo de librepensadores son Bayley y John Toland.

HUXLEY, agnosticismo versus dogmatismo
Jose Vicente Peñarrubia El filósofo inglés de siglo XIX Thomas Henry Huxley (1825-1895) llamó a su filosofía “agnosticismo” porque se oponía al “gnosticismo” o la creencia en un conocimiento absoluto. Defendió la teoría de la evolución de Darwin frente a la opinión religiosa y pensaba que la lucha por la supervivencia no puede explicar la moral. Se oponía al “dogmatismo” del espiritualismo, el idealismo y el materialismo porque son doctrinas metafísicas incomprobables. Pensaba que el mecanicismo era el mejor método de explicación de la realidad; también para los seres orgánicos, incluido el hombre; el mecanicismo le llevó a considerar que los actos mentales son epifenómenos del cuerpo.

Gadamer y el misterio oculto de la salud
Sobre el texto de Gadamer titulado El estado oculto de la salud. 1º Se afirma que lo que caracteriza al hombre es su voluntad de -trascender su propio cuerpo- -página 26. 2º Según Gadamer, la salud no es una cuestión de las ciencias naturales sino una cuestión -psicológico-moral- -página 33. 3º Hay conocimientos que proceden no de la ciencia, sino de la -intuición- y son una enseñanza para el médico; por ejemplo, las curaciones practicadas por el hombre religioso –página 44. 4º El hombre ocupa una posición diferente y única entre los seres vivos y una prueba está en su experiencia de la muerte -página 78 y 79. 5º La muerte tiene un carácter inexplicable –página 79- y el misterio de la muerte lleva a su sacralidad –página 82. 6º La conciencia pensante independiente del cuerpo que es propia del hombre es un misterio –página 89. 7º Hay una primacía ontológica de la salud –página 90. 8º Estar sano es un enigma –página 104- y un milagro –página 118. En conclusión, para Gadamer hay un misterio en el carácter oculto de la salud –página 123. Es decir, la salud es un misterio y un milagro -página126. O si se prefiere: el misterio de la salud se mantiene oculto –página 153.

Revolución en la visión del Mundo Físico. La explicación cuántica.
Paco Vinagre. El objetivo de la conferencia fue no solo intentar transmitir con la mayor claridad posible los conceptos básicos de la física cuántica, sino situarla en un contexto humano, explicitando los problemas que la originaron, su evolución histórica y las controversias entre científicos, que ponían en contraste las ideas filosóficas que sustentaban la postura de cada uno. Porque la ciencia no es una actividad objetiva libre de la parcialidad humana, pero sí uno de los mejores sistemas para reducir sus consecuencias al máximo y evitar lo que resume David Bohm en su cita: "Muchos creen estar pensando cuando están meramente reordenando sus prejuicios". Además, en la última parte de la conferencia, se expuso, aunque rápidamente, algunas de las múltiples interpretaciones de la mecánica cuántica, incluyendo las que proponen un papel fundamental para la consciencia en la determinación de la realidad física...

El Agnosticismo
Por Jose Vicente Peñarrubia El filósofo inglés de siglo XIX Thomas Henry Huxley (1825-1895) es el creador del término -agnosticismo- como doctrina filosófica. -Agnosticismo- significa literalmente que -no se sabe- o -no se pretende saber-. Se opone a la pretensión de saber lo que no se sabe. El agnosticismo se contrapone a las doctrinas que afirman que es posible saber más cosas de las que permite saber la ciencia y no pretende ir más allá de los límites que impone el conocimiento científico. Como los dogmas de las religiones y de la metafísica van más allá de los límites de la ciencia, están fuera de toda posibilidad de conocimiento. El agnosticismo usa el método científico basado en la experiencia y el razonamiento basado en la experiencia y no se pronuncia sobre cuestiones religiosas o metafísicas. Por ejemplo, afirma que no sabe si Dios existe o no, pero no afirma que Dios no existe. El agnosticismo afirma que es incognoscible toda supuesta realidad trascendente y absoluta, es decir, lo "incognoscible". El agnosticismo, por tanto, se opone al teísmo que pretende tener un conocimiento de Dios como realidad trascendente y absoluta. El agnosticismo puede entenderse de dos formas: 1. no puede conocerse lo Absoluto, lo trascendente, la realidad en sí, el nóumeno, etc. 2. toda cuestión relativa a esta supuesta realidad carece de sentido. El agnosticismo que afirma que no puede conocerse lo Absoluto, lo trascendente, la realidad en sí, el nóumeno, etc. rechaza desde la perspectiva racional las proposiciones o afirmaciones religiosas o metafísicas; pero puede aceptarlas como no racionales, es decir, como un sentimiento o creencia que aspira al consuelo espiritual. Para el "agnosticismo radical" -el agnosticismo que afirma que toda cuestión relativa a una supuesta realidad de lo Absoluto, lo trascendente, la realidad en sí, el nóumeno, etc. carece de sentido- no es admisible dar ninguna respuesta de ninguna clase –incluyendo respuestas emotivas o basadas en el sentimiento- a cualquier pregunta sobre una realidad trascendente a la experiencia ya que la pregunta sobre lo trascendente debe eliminarse porque no pertenece al lenguaje cognoscitivo; es decir, no pueden haber enunciados o afirmaciones sobre algo incognoscible porque no tienen sentido ya que no pueden verificarse o falsarse. El agnosticismo radical identifica "proposición cognoscible" con "proposición significativa" y afirma que una proposición incognoscible no tiene significación; por tanto, hay que renunciar a saber lo que está más allá de las posibilidades del conocimiento científico entendido como el conjunto de las proposiciones significativas.

kant, la moral del deber
Por Jose Vicente Peñarrubia 1. Crítica de las éticas materiales 2. Una ética formal 3. Una ética del deber 4. El imperativo categórico 5. Libertad, inmortalidad y existencia de Dios 1. Crítica de las éticas materiales -------------------------------------------------------------------------------------- En la historia de la ética, la ética de Kant se diferencia de todas las anteriores que son éticas materiales y se caracteriza porque es una ética formal. Hasta Kant, todas las éticas habían sido éticas materiales; con Kant se inicia la ética formal que tan decisiva ha sido en la modernidad 2. Una ética formal Las éticas materiales son empíricas -y, en consecuencia, no pueden ofrecer principios universales- tienen imperativos hipotéticos y son heterónomas. Una ética universal: 1. No puede ser empírica, sino a priori; 2. No puede basarse en imperativos hipotéticos, sino en imperativos categóricos o absolutos; y 3. No puede ser heterónima, sino autónoma, es decir, el sujeto ha de darse a sí mismo la ley o ha de determinarse a sí mismo a obrar. En resumen, una ética universal –y racional- no puede ser material, sino formal. 3. Una ética del deber Una ética formal: • No establece lo que hemos de hacer, • Sino que establece cómo debemos obrar. Según Kant, el hombre actúa moralmente cuando actúa por deber. El deber es la necesidad de una acción por respeto a la ley. 4. El imperativo categórico Para Kant, cuando se sigue un imperativo categórico se obra moralmente. Kant ofrece diferentes fórmulas del imperativo categórico: 1. Obra sólo según una máxima que puedas querer que se convierta en ley universal. 2. Obra de tal modo que uses a la humanidad tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin al mismo tiempo y nunca meramente como un medio. 5. Libertad, inmortalidad y existencia de Dios Para Kant, la libertad, la inmortalidad del alma y la existencia de Dios –las cuestiones más importantes de la metafísica- no pueden ser cuestiones conocidas por la razón teórica o por la ciencia porque no son fenómenos que se den la experiencia. Son asuntos que corresponde estudiar a la razón práctica o razón moral. Según Kant, la libertad, la inmortalidad del alma y la existencia de Dios son postulados de la razón práctica o de la moral.

La filosofía de Thomas Hobbes ( 1588 -1679 )
Por Jose Vicente Peñarrubia La filosofía de Thomas Hobbes (1588-1679) ha sido calificada -entre otras cosas- como empirista, deductivista, racionalista y nominalista: Es una filosofía EMPIRISTA porque parte de los fenómenos tal como son aprehendidos por los sentidos. Es una filosofía DEDUCTIVISTA porque quiere construir una ciencia de consecuencias. Es una filosofía RACIONALISTA porque usa el método analítico y sintético. Es una filosofía NOMINALISTA porque afirma que los nombres son señales, signos o marcas y rechaza que los universales nombren nada realmente existente. La filosofía de Hobbes está influida por la mecánica de Galileo y desarrolla una visión mecanicista según la cual sólo hay "cuerpos" en movimiento. En los seres sintientes hay dos clases de movimiento: el movimiento vital –como la circulación de la sangre; y el movimiento voluntario –como hablar, etc. Los movimientos voluntarios de los seres sintientes tienen un "conatus" que tiene dos formas: el apetito que lleva a algo; o la aversión que desvía o aleja de algo. El objeto del apetito es algo bueno. El objeto de la aversión es algo malo. El disfrute de algo bueno causa placer. El padecimiento de algo malo causa dolor. Según Hobbes, las pasiones pueden ser de dos tipos: simples, o complejas. Las pasiones simples son movimientos como el apetito, el deseo, el amor, la aversión, el odio, la alegría y la pena. La combinación de pasiones simples forma las pasiones complejas. Para Hobbes, la deliberación por la que se toma una decisión es la consecuencia de diversas pasiones. La voluntad es el último apetito en la deliberación. Según Hobbes, la concepción usual de libertad o acto libre como aquel que cuando están dadas todas las circunstancias que pueden producir un efecto puede no producirse tal efecto, es contradictoria y absurda. Para Hobbes, el hombre es un ser antisocial; como todos los hombres no pueden gozar de las mismas cosas, los hombres son enemigos naturales. Hay tres causas principales de disputa: la competencia, la desconfianza, y el deseo de fama. La competencia hace que el hombre quiera la ganancia. La desconfianza hace que el hombre quiera la seguridad. La fama hace que el hombre quiera la reputación. Según Hobbes, el hombre en su estado natural es "un lobo para el hombre"-"homo homini lupus"- y se encuentra en una permanente "guerra de todos contra todos"-"bellum ómnium contra omnes". Si se dejara que el hombre siguiese su naturaleza habría una guerra continua porque el hombre tiene "el deseo y la voluntad de causar daño"; en este estado natural el hombre está dominado por el temor. Para vivir sin temor y con seguridad o en paz hay que construir la sociedad y, por tanto, cada hombre tiene que renunciar, ceder o transferir una parte de sus derechos por medio de un contrato. La sociedad –por tanto- se funda en un contrato social o acuerdo mutuo entre los hombres de no aniquilarse mutuamente. El contrato es asegurado y garantizado por el soberano que tiene un poder absoluto. De aquí que el poder no pueda estar dividido en el poder espiritual y el poder del Estado. Sólo hay un poder que es el del Estado. En conclusión: la filosofía política de Hobbes tiene el propósito de evitar la guerra civil.

¿ Que significa la filosofia del Ser de Heidegger ?
Por Jose Vicente Peñarrubia La filosofía de Martin Heidegger ha sido calificada como "filosofía del ser". Voy a tratar: no la exposición de la filosofía de Heidegger, sino el significado de la filosofía del ser de Heidegger. La filosofía del ser de Martin Heidegger tiene su origen remoto en sus estudios de teología que incluyen el conocimiento de la hermenéutica bíblica y la historia de la mística cristiana de la edad media –que incluye al maestro Eckhardt. Otro momento importante de la futura gestación de la filosofía del ser está en la crisis espiritual que sufre hacia 1918 y se expresa en que se le hace inaceptable el sistema del catolicismo, es decir, la escolástica, la mediación racional de la fe y la vinculación de teología y metafísica de la tradición católica. Pero hay que añadir que aunque a Heidegger se le haga inaceptable el catolicismo, sigue creyendo en la fe cristiana sólo que ahora desde la perspectiva de la teología luterana. 1923 es otro momento importante para la génesis de la filosofía del ser del Heidegger porque es cuando conoce al teólogo luterano Rudolf Bultmann con el que los sábados lee el evangelio de San Juan. Bultmann es un experto en la hermenéutica del Nuevo Testamento y la antropología luterana de la caía, la conciencia, la muerte, etc. Temas que Heidegger secularizó en su obra Ser y tiempo. Hay que señalar que Bultmann interpretó la analítica de la existencia de Heidegger determinada por la caída y el ser-par-la-muerte como una expresión filosófica del hombre que se prepara para la decisión de la fe y para la revelación. La tradición teológica de Heidegger tendrá otra expresión importante cuando llega a la idea de que Dios se hace presente por su ausencia. Heidegger pensaba que había que mantenerse atento y abierto a la espera de una manifestación de lo divino o para una epifanía de Dios. Creía que la usencia de Dios hunde al hombre y que sólo Dios puede salvar al hombre. En la segunda etapa de la filosofía de Heidegger la poesía es la que nombra lo santo y pone al hombre en relación lo santo. La cuestión de Dios está presente desde el principio en la filosofía de Heidegger. Pero lo que caracteriza especialmente su segunda etapa es el planteamiento de la cuestión de Dios que se hace desde la verdad del ser. Para Heidegger sólo a partir de la verdad del ser puede pensarse la esencia de lo santo; a partir de la de la esencia de lo santo puede pensarse la esencia de la divinidad y sólo a partir de la esencia de la divinidad a Dios. Para Heidegger no hay otra vía para Dios que la vía de la fenomenología, es decir, dejar que Dios se aparezca. En este sentido afirmó que su filosofía era un estar a la espera de Dios. Heidegger está de acuerdo con San Pablo en la idea de que para la fe cristiana la filosofía es una necedad. Reconoce que su filosofía se acerca a la experiencia mística en la que se experimenta el misterio del ser como fundamento y abismo y se renuncia al pensamiento representativo. En conclusión: cuando Heidegger habla del ser está hablando de Dios.

La filosofia evolucionista de Hebert Spencer
Por Jose Vicente Peñarrubia Herbert Spencer (1820-1903) -antes que Darwin- interpretó la realidad por el principio de evolución y afirmó que la filosofía es el conocimiento de la evolución de la realidad dada. Spencer diferencia entre: 1. realidad dada, y 2. realidad absoluta. Lo dado –o la realidad dada- es la sucesión o evolución de los fenómenos. La evolución de los fenómenos es la manifestación de un Ser inconcebible o de un Absoluto último que Spencer designa como: 1. "Fuerza", o 2. "Incognoscible". Spencer cree en una conciliación de la ciencia y la religión porque: 1. afirma la existencia de un Absoluto, y 2. limita la Ciencia lo relativo. Para Spencer, la evolución es la ley universal que rige todos los fenómenos considerados como manifestaciones de lo Incognoscible. Por otro lado, la evolución es: 1. una ley de la Naturaleza, y 2. una ley del espíritu. Lo Incognoscible de Spencer es como el nóumeno de Kant. En todo caso sólo podemos afirmar que es inconcebible y el fondo último de la realidad. Spencer define la evolución como el paso de la homogeneidad indeterminada e incoherente a heterogeneidad determinada y coherente. Spencer aplica la ley de la evolución a la Biología, Psicología, Sociología, etc. En la Biología, la ley de la evolución se manifiesta en el proceso de adaptación de lo interno a lo externo o en la diferenciación de los seres vivos que conduce de la homogeneidad a la heterogeneidad. En esta ley de la evolución biológica, la evolución es mecánica y no hay finalidad o no hay un punto final. En la Psicología, trata de la adaptación de la conciencia (aspecto interno) a la fisiología (aspecto externo). En la Sociología –y en la Ética- la evolución culmina en el individualismo.

Apocalipsis de lo humano. Tiempo y salvación
Por Reyes Mate. El hombre, sin Dios, frente al sufrimiento, la muerte, el sacrificio...

Novalis, magia versus ciencia
Por Teresa Aizpún Bobadilla. Nuestra forma de presentar la evolución del pensamiento sigue siendo hoy casi un calco de la idea decimonónica positivista de la evolución: religión, filosofía, ciencia. En ese esquema el pensamiento romántico simplemente desaparece. No es esa, sin embargo, la realidad. Nuestra ciencia actual tiene mucho de romántica, fundamentalmente en sus niveles más avanzados. La filosofía de la naturaleza del romanticismo adelanta poderosas intuiciones que sólo con la crisis de la ciencia newtoniana y la emergencia de la física cuántica, más de un siglo después, serán aceptadas plenamente por los científicos. Un ejemplo de esto es el pensamiento de Novalis, filósofo y científico romántico.

El desafío de Hegel
Por Félix Duque. En torno a la fenomenología: ¿cómo pensar lo impensable? ¿cómo decir lo indecible? El primado de la conciencia en Hegel y la reacción antisubjetivista de Heidegger... Para un griego, hablar de “fenomenología” constituiría un oxímoron, algo así como un hierro de madera. Alude a la búsqueda del lógos en el plano de la apariencia, es decir, a la persecución de una plena inteligibilidad en lo que se presenta a nuestros sentidos. De acuerdo con los fundadores griegos de la reflexión metafísica, no obstante, no puede haber lógos de lo phainómenon, es decir, de lo que se presenta directamente a la intuición sensible. No en vano el término está emparentado con phántasma y phantasía, o sea con vanas imágenes o sombras de la realidad. Cuando Hegel escribió su "Fenomenología del espíritu", por lo tanto, estaba lanzando un desafío al pensamiento de dimensiones incalculables, un desafío que, por caminos diversos, aceptaron enfrentar filósofos posteriores como Husserl y Heidegger. De este arriesgado reto se intentará dar cuenta en la presente conferencia.

La filosofia de Max Stirner
Con Jose Vicente Peñarrubia El filósofo alemán Max Stirner (1806-1856) fue oyente en los cursos de Hegel y estuvo influido por el hegelianismo de izquierdas -especialmente por Feuerbach y Bruno Bauer. Para Stirner, el centro de toda realidad y de toda reflexión es el hombre; pero: • no se trata del hombre en general, ni de la Humanidad abstracta; • sino del individuo. El hombre de Stirner es el individuo, el “mí mismo”, el “yo único” o el Único. Stirner concibe el “Único”: 1. en un sentido absoluto, y 2. como el fundamento de toda relación -o de todas las relaciones. El Único existe absolutamente y es previo a toda exterioridad: • del espíritu objetivo, y • de los otros “yos” ajenos. Para Stirner, las doctrinas conservadores, liberales y socialistas son diferentes expresiones de una misma tendencia a negar al Único. Lo único valioso –afirma Stirner- es la originaria e irreductible voluntad de autoafirmación del yo. El Único: • no es una idea abstracta, • sino una entidad real. El Único no está sometido a ninguna categoría -ni tan siquiera a una categoría biológica. Si sometemos el Único a una categoría, lo convertimos en función de una especie. El Único –o “mi Único”- es absolutamente independiente de toda categoría y de toda sumisión a lo externo. El Estado, las ideas, las categorías, la sociedad o la Humanidad son formas de coacción para el Único. La Sociedad o la Humanidad son transformaciones o metamorfosis de las religiones o de las antiguas idolatrías que buscan someter y anular al Único. La absoluta independencia del Único es la auténtica libertad

El budismo
Con Jose Vicente Peñarrubia El budismo no es hablando con propiedad una filosofía, sino una religión fundada –algunos siglos antes de J.C.- por Siddhartha o Gautama Buddha, es decir, "el Iluminado". Las escrituras budistas se dividen en: 1. Dharma, 2. Vinaya, y 3. Abhidharma. El Dharma y el Abhidharma contienen la doctrina; y el Vinaya contiene las reglas de conducta –en especial las reglas monásticas. En el budismo hay dos grandes escuelas: 1. la del "Pequeño Vehículo", y 2. la del " Gran Vehículo". La finalidad más importante del budismo es la salvación. Por esta razón, las únicas cuestiones que considera que son útiles para el hombre son: • el mejor medio de evitar el sufrimiento provocado por la existencia, o • el descubrimiento de las reglas para liberarse de la servidumbre de la voluntad de existir, etc. Las cuatro verdades sagradas o nobles son: 1ª) La vida es sufrimiento y dolor; el dolor es: 1. nacimiento, 2. enfermedad, muerte, 3. carencia de lo que se desea, y 4. posesión de lo que no se desea. 2ª) La causa del sufrimiento es el deseo de existir y la eterna rueda del ser. 3ª) Sólo la cesación del sufrimiento o la extinción del deseo de existir puede producir la salvación. 4ª) Hay un camino para salvarse que tiene ocho estadios: 1. conocimiento recto, 2. intención recta, 3. habla recta, 4. conducta recta, 5. vida recta, 6. esfuerzo recto, 7. pensamiento recto, y 8. concentración recta. Liberarse es hundirse en el Nirvana (b) que es la cesación de: 1. el sufrimiento y la miseria, y 2. la continua cadena de la reencarnación. Para el budismo, la individualidad es un engaño; el individuo: • no es una realidad permanente, • sino una falsa creencia. Lo que hay son cinco elementos: 1. Cuerpo, 2. Sensaciones, 3. Percepciones, 4. Impulsos, y 5. Conciencia. El budismo afirma: 1. la transitoriedad y engaño del individuo, y 2. la transitoriedad de toda existencia: todo es efímero. Lo único que permanece es la ley universal del cambio, a la que nada se sustrae. Se ha dicho que la afirmación del sufrimiento universal implica el pesimismo y que la idea de Nirvana supone una tendencia nihilista.

El concepto filosofico de la ataraxia
Con Jose Vicente Peñarrubia El concepto de ataraxia tiene el significado de: • ausencia de inquietud, • tranquilidad de ánimo, o • imperturbabilidad. La ataraxia se funda en determinados supuestos como son: 1. el supuesto -del estoicismo- de que hay cosas que están en nuestro poder y otras sobre las que no tenemos poder –como las pasiones; 2. el supuesto de que la razón puede conseguir eliminar las perturbaciones del alma; y 3. el supuesto de que la tranquilidad tiene más valor moral. Para DEMÓCRITO, la ataraxia es el placer, bienestar o armonía. El EPICUREÍSMO, ESTOICISMO Y ESCEPTICISMO situaron la ataraxia como una cuestión central. Para EPICURO, la ataraxia es el equilibrio permanente en el cuerpo y en el alma y la felicidad se obtiene mediante la ataraxia, es decir, mediante la ausencia de pena o de dolor. Para PIRRÓN, la ataraxia es la culminación de la suspensión del juicio o epoché; la epoché o suspensión del juicio lleva a la ataraxia. Para ARCESILAO, es un síntoma de la suspensión del juicio o epoché.

La filosofia de Holbach
Con Jose Vicente Peñarrubia Holbach (1725-1789) –el barón llamado "mecenas de los filósofos" es un crítico de del cristianismo y defensor de la ciencia –de la visión mecánica del mundo de Newton-, la Naturaleza y la Razón. Es un crítico del teísmo y del deísmo y un defensor del ateísmo. . Su filosofía es naturalista y materialista: sólo hay una realidad que es la materia y la naturaleza y no hay ninguna causa inmaterial. Los acontecimientos de la naturaleza están estrictamente determinados y, por tanto, no hay azar ni Providencia. Sólo hay Naturaleza y una sucesión rigurosa de causas y efectos. Detrás o más allá de la Naturaleza no hay nada. Hay que eliminar la Providencia y la Causa primera. Además, la Naturaleza no tiene ninguna finalidad ni posee ninguna “inteligencia”. El hombre es parte de la Naturaleza. Al comprender de esta forma la Naturaleza se logra la liberación del temor o del miedo, de la superstición y de los fantasmas de los dioses y de los sacerdotes. Su moral se basa en el conocimiento de la Naturaleza porque no hay diferencia entre lo físico y lo moral. Así, el hombre busca la tranquilidad y el placer. Causa primera, no hay finalidad, no hay una inteligencia que ordene el mundo, liberarse de Dios y de los sacerdotes, tranquilidad y placer.

Pesimismo, optimismo y meliorismo
Con Jose Vicente Peñarrubia El pesimismo es una cuestión decisiva en el pensamiento moderno y contemporáneo porque afecta de un modo fundamental a la comprensión del sentido de la existencia. La cuestión del pesimismo está relacionada con el optimismo y el meliorismo. El optimismo del Leibniz El "optimismo" es la doctrina defendida por Leibniz en la Teodicea y según la cual el mal que se encuentra en la creación de Dios: • no hay que juzgarlo aisladamente, • sino en relación con la totalidad. Desde la perspectiva de la totalidad y en virtud de la infinita bondad de Dios, afirma Leibniz que la creación no puede ser mejor de lo que es o la creación es "óptima". El optimismo es importante en la filosofía de la historia cuando se afirma que la historia está dirigida por leyes de perfeccionamiento o progreso. El meliorismo de William James El "meliorismo" afirma que el mundo no es ni malo, ni bueno, sino "mejorable". Tiende al optimismo porque el término final de un mundo mejorable es un mundo óptimo. Afirma que el hombre tiene como misión perfeccionar un mundo que es mejorable. Así, por ejemplo, William James. El pesimismo El pesimismo considera: 1. que el hombre es egoísta y está dominado por sus propios intereses; y 2. que es imposible un cambio substancial del mundo y del hombre. El pesimismo filosófico afirma: 1. que el mal existe de un modo primario, esencial y predominante; que es imposible eliminar el mal porque la eliminación del mal sería la eliminación de la existencia. El pesimismo en el siglo XVIII El pesimismo filosófico se desarrolla a partir del siglo XIX, pero en el siglo XVIII ya se manifiesta en el pesimismo francés de la Ilustración; por ejemplo en Voltaire o en Montesquieu. El "pesimismo optimista" de Voltaire combina el pesimismo ante la historia con el optimismo racionalista. Voltaire al considerar la historia como la manifestación de la "estupidez humana". Pero este pesimismo se mezclaba con el meliorismo por la confianza en que la razón mejoraría la condición humana. En este sentido se parece a la concepción cristiana con la diferencia decisiva de que el cristianismo considera que el hombre: • no puede mejorar por la razón, • sino ser redimido del pecado original por Dios. El "pesimismo moderado" de Montesquieu afirma que toda cultura está sometida al proceso de crecimiento, decadencia y desaparición. También hay que recordar que Hobbes era pesimista respecto a la condición humana en el estado de naturaleza. El pesimismo del siglo XIX El pesimismo del siglo XIX tiene dos manifestaciones: 1. la poética, y 2. la filosófica. La manifestación poética del pesimismo la tenemos, por ejemplo, en Leopardi o Byron. La manifestación filosófica del pesimismo la encontramos en Schopenhauer, Eduard von Hartmann o Paul Deussen. El pesimismo del siglo XIX se caracteriza porque considera que la única redención de la existencia es la negación de la existencia. Para Schopenhauer, la voluntad de vivir lleva en sí misma la insatisfacción radical de no poder satisfacerse. Sólo la aniquilación de la voluntad puede suprimir la insatisfacción pesimista. Para Eduard von Hartmann, lo Inconsciente necesita la autorredención y esto lleva al dolor absoluto y a la autoaniquilación absoluta. Para finalizar, recordar que Spengler habló de un "pesimismo realista" que reconoce la imposibilidad de mejorar la naturaleza humana y acepta la desilusión en medio del dolor.

Biodiversidad: de lo inexplorado a lo desconocido
Con Jorge J. Miguel Lobo A pesar del esfuerzo de miles de biólogos durante varias generaciones apenas conocemos la identidad y mucho menos la distribución, las adaptaciones o el posible valor económico de la gran mayoría de la diversidad biológica que existe en nuestro planeta. En esta charla se repasará el estado actual del conocimiento que se posee sobre la biodiversidad y se describirán las amenazas principales que se ciernen sobre este patrimonio. ¿Seremos capaces de promover estrategias económicas y sociales capaces de facilitar el progreso humano y la conservación de la variedad de la vida?

Ciencia y espiritualidad.
Con Francisco Vinagre. Han pasado más de 30 años desde que se produjeran los diálogos entre dos de las mentes más brillantes del siglo XX: David Bohm, físico del que dijo Einstein: “él es el único que puede ir más allá de la mecánica cuántica”, y Jiddu Krishnamurti, gran filósofo indio. Sus intervenciones fueron recogidas en el libro “Más allá del tiempo”, en el que hablaron sobre las grandes cuestiones humanas: el origen del sufrimiento, la mente, los patrones internos que impiden el cambio, el discernimiento y el sentido de la vida. La intención de esta charla - coloquio es continuar con el espíritu de unificación de ciencia y espiritualidad de Bohm y Kishnamurti y revisar las conclusiones obtenidas con una mente abierta y crítica, como ellos hicieron, a la luz de los avances producidos en las últimas décadas, tanto en filosofía, como en ciencia (sobre todo en neurología ahora que podemos estudiar el cerebro vivo), confiando en que este proceso nos pueda acercar un pasito más a la explicación de cuál es la naturaleza del hombre.

De la filosofia griega a la religión cristiana
Con el gran profesor: Jose Vicente Peñarrubia. La diferencia radical que se introduce en la historia –y particularmente en la historia del pensamiento- con el cristianismo frente a la filosofía griega. El cristianismo es una cosmovisión nueva y ajena a la filosofía anterior tanto en su perspectiva de la historia, de la verdad, de la idea de Dios y de la concepción del hombre.

Estoicismo, la felicidad del sabio
Con el magnífico profesor Jose Vicente Peñarrubia. El estoicismo es una filosofía moral que surge en tiempos de crisis y una de las constantes de la ética occidental. La felicidad es el sumo bien y consiste en: 1. La virtud, 2. El autodominio, y 3. La fortaleza de ánimo que hacen que el hombre sea imperturbable frente a la desgracia y el destino.

El epicureismo, curar los sufrimientos del alma
Con el magnífico profesor Jose Vicente Peñarrubia. El filósofo Epicuro (ca. 341-270 antes de J.C.) es quien establece las ideas básicas del epicureísmo que es básicamente una doctrina moral. Para Epicuro la filosofía es la que cura los sufrimientos del alma. Según Epicuro es una necesidad del hombre eliminar dos miedos o temores: 1. el temor a los dioses; y 2. el temor a la muerte. Para eliminar el temor a los dioses afirma que los dioses: 1. están más allá del conocimiento del hombre, y 2. son indiferentes al destino de los hombres. Para eliminar el temor a la muerte señala que: • mientras se vive no se tiene sensación de la muerte, y • cuando se está muerto no se tiene ninguna sensación. La finalidad del epicureísmo es la vida tranquila. La felicidad se consigue cuando se logra: 1. la autarquía y, 2. la ataraxia o ausencia de temor y dolor. El sabio es quien domina sus afectos para tener una vida feliz. Para tener una vida feliz hay que conocer las necesidades elementales del hombre: comer, beber y tener abrigo. Las necesidades hay que reducirlas a lo indispensable para no tener la inquietud por los deseos de poseer lo que no se tiene. La felicidad es el placer, especialmente el placer afectivo duradero. La filosofía de Epicuro tienen como meta última la serenidad que consiste en: • eliminar el dolor, • combinar los placeres para conseguir el placer reposado, • el equilibrio del ánimo, • la supresión de la ansiedad… No hay que suprimir los placeres de los sentidos, sino subordinarlos al bienestar físico y espiritual. Así, por ejemplo, la virtud sólo es aceptable si produce la serenidad o sólo es aceptable la virtud que produce serenidad. Hay que buscar el placer si no hay ninguna otra afección que compita con el placer porque en caso contrario: • no sería placer –serenidad-, • sino dolor. El placer es la unión de: 1. la salud del cuerpo, y 2. la salud de la mente –gracias a la filosofía. La salud de la mente o del alma –o la felicidad- se logra con la filosofía y no estudiar filosofía significa: • que no se ha llegado todavía a la época de ser feliz, o • que ya es demasiado tarde para ser feliz.

Los Sofistas, escepticismo y relativismo
Con el magnífico profesor Jose Vicente Peñarrubia. Los sofistas eran los sabios primitivos que a partir de Sócrates y Platón perdieron su prestigio, siendo designados con este nombre en sentido peyorativo. Eran pensadores que en el siglo quinto antes de Cristo se dedicaban a enseñar principalmente retórica, o sea el arte de hablar bien y de la erística, o arte de persuadir y convencer. El objetivo de los sofistas era darle la formación a los jóvenes, que ellos consideraban necesaria, para dedicarse a la política. El sofismo representa el fin del período llamado cosmológico, en que la inquietud del saber se centraba en la naturaleza, y el inicio del período antropológico, centrado en el hombre. La inestable situación política de Grecia obligaba al ciudadano libre a intervenir más en los asuntos del Estado en virtud de la disparidad de las doctrinas filosóficas existentes. Los sofistas no creían en el ideal de la verdad absoluta y priorizaban el concepto de utilidad, enseñando la virtud como la capacidad de ser eficaz en política. Para el sofismo toda moral y cultura proviene del hombre y este concepto los llevó a romper con el pensamiento tradicional que los llevó a un escepticismo y relativismo subjetivo. Creían en el carácter funcional del lenguaje y en que no existe un conocimiento válido y necesario, y esta forma de pensar los convirtió en los primeros en incursionar en una teoría del conocimiento. Las doctrinas de Parménides y Heráclito llevaron a una actitud escéptica sobre la validez de la percepción de los sentidos, ya que si según Parménides el Ser es estático, inmóvil, eterno y el movimiento ilusorio; la percepción nos engaña; o si según Heráclito todo está cambiando sin cesar y lo único seguro es el cambio, también es imposible darle crédito a lo que percibimos. La opinión de filósofos prominentes antes de Sócrates y Platón, aún se contradecían unos a otros porque todavía no habían surgido pensadores capaces de hacer una síntesis superior, con lo verdadero de ambas posturas. Por lo tanto, existía desconfianza en las cosmologías de los filósofos presocráticos, que provocó volver la mirada del hombre hacia si mismo. Platón fue el que brindó la posibilidad de tener en cuenta la mutabilidad y la estabilidad de las cosas y también la reflexión sobre las civilizaciones y las culturas. Estas diferencias hacían que se cuestionaran sobre si las distintas formas de vivir y los diferentes códigos religiosos y éticos eran producto del hombre y en consecuencia mutables o bien impuestos por ley, o tal vez dependían de la naturaleza, o podían ser verdades reveladas en forma sagrada o divina. Protágoras, el más notable de los sofistas, se ocupaba del microcosmos más que del macrocosmos, o sea del hombre, como el misterio más grande, su civilización y sus costumbres. El sofismo también se diferenció de la filosofía griega por su método, ya que aunque la vieja filosofía no excluía la observación empírica era típicamente deductiva, o sea que una vez que el sabio tenía un principio constitutivo general del mundo debía explicar a partir de él los fenómenos concretos. En tanto que los sofistas trataban de reunir una gran cantidad de observaciones de hechos particulares para sacar conclusiones, tanto teóricas como prácticas, siendo su método por lo tanto, empírico inductivo. Estas conclusiones no pretendían establecer normas basadas en una verdad absoluta; a diferencia de la filosofía griega antigua que buscaba la verdad objetiva, ya que los cosmólogos querían descubrir esa verdad objetiva del mundo en forma desinteresada. El método sofista más cuestionado era la enseñanza de la erística o el arte de persuadir y ganar las controversias, principalmente en lo concerniente a ganar los litigios judiciales. Obviamente en la práctica, esta habilidad podía equivaler a que la causa injusta pareciera justa, cuestión contraria al afán de llegar a la verdad de los antiguos filósofos. Los jóvenes recibían con entusiasmo las enseñanzas sofistas pero los mayores tradicionalistas temían por la formación de sus descendientes. El sofismo sirvió de transición a la fase de la filosofía de Platón y Aristóteles que siempre los consideraron en forma peyorativa. Fuente: «Sócrates y Platón-Vida, pensamiento y obra, Colección Grandes Pensadores.

Mil Mesetas
Una introducción asequible de Luis Saez Rueda a uno de los libros de filosofía más interesantes de la historia de la filosofia...

Nietzsche. Cómo criar monstruos marinos.
Por Diego Singer Kant en la vitrina de los monstruos: "Si un coleccionista tiene expuestas en su vitrina piezas disecadas de la generación animal, no sólo las que tienen forma natural, sino también aquéllas que son monstruos, debe entonces ser cuidadoso y no dejarlas ver ni a todo el mundo ni con demasiada claridad. Pues, entre los curiosos, podría haber mujeres embarazadas sobre las que esto produciría un efecto funesto"... Tipos como Nietzsche o Deleuze nos convidan, con la prudencia debida, a abandonar la tierra firme y segura de nuestras certidumbres (cuyos lindes, lugares y catastros pretende Kant fijar de una vez para siempre), aprender a flotar sobre el océano infinito del Devenir, a deslizarse sobre el caos del ser. Es la abjuración de toda trascendencia en nombre de una inmanencia recobrada. Esa inmanencia, vertigo filosófico, señala el afuera radical, donde se difuminan las coordenadas de la representación, los últimos asideros fijos a los que el pensamiento podía aferrarse. Pensar consiste en una aventura peligrosa que trata de enseñar al hombre a vivir en lo desconocido, porque eso es la vida, un misterio, esa tierra desconocida que no está mas allá de los cielos, sino aquí entre nosotros, en nosotros... Pero claro, hay una tensión entre la propensión a ir más allá y la precaución de no dar ese paso sin haber evaluado los riesgos. Y, a fin de cuentas Kant, sirve para reforzar los valores establecidos del orden dominante...

Los siete sabios de Grecia
Por Carlos García Gual. Con el dictado de "los siete sabios de Grecia" han pasado a la historia los nombres de siete esclarecidos varones que florecieron en distintas ciudades de Grecia en el siglo sexto antes de la Era cristiana. Para un honrar su memoria se escribieron sus nombres en el famoso templo de Apolo, en Delfos, y, debajo de cada nombre, la máxima o sentencia que mejor caracterizaba la doctrina de cada uno de esos filósofos. Sus nombres, las ciudades en que residieron y los aforismos respectivos, son: Solón, de Atenas: "Conocete a ti mismo." Quilón, de Esparta: "Considera el fin." Pitaco, de Mitilene: "Aprovecha la ocasión. No pierdas tiempo." Bías, de Priene: "Casi todos los hombres son malos." Periandro, de Corinto: "Nada es imposible para el trabajo." Cleobulo, de Lindos: "Evitad los excesos." Tales, de Mileto: "En la confianza está el peligro."

Doctrina de Maya
La realidad es inmutable, eterna, infinita, divina... Los fenómenos físicos que vemos, que sentimos: el cambio, el devenir, la muerte... todo eso es Maya (ilusión, sueño, algo irreal...) La búsqueda de lo Real, de la verdad, es el camino. La meta conocer lo Real desde la perspectiva de la eternidad. La realización espiritual es entender esto

Thomas mann, kafka y júnger sobre el nihilismo
Diego Sánchez Meca. Nos incitaba Ortega y Gasset a vivir una vida que "es algo que está mas allá de la tragedia sin sentido o la desgracia interior"... El nihilismo es una visión del mundo que no puede darse satisfecha con nada. El nihilista padece un cansancio crónico porque lo ha comprendido todo y se ha desengañado de todo. Su conclusión: la vida no vale la pena. En su horizonte se han desvanecido las grandes expectativas, esperanzas y sueños... Aunque según Nietzsche, mas allá de ese sentido negativo (que para él designa el largo proceso de decadencia de la cultura occidental, el del nihilista cansado, pasivo, que ya no ataca, y cuya modalidad más famosa es el budismo, síntoma de debilidad. Si la fuerza del espíritu puede estar cansada, agotada, los objetivos y los valores existentes son inadecuados y no se cree más en ellos. La desconfianza que suscitan en nosotros nuestras valoraciones tradicionales se acrecienta hasta el extremo de llevarnos a sospechar que todos los «valores» son cebos en que la farsa se prolonga, sin aproximarse en absoluto a una solución...), hay un aspecto positivo en el nihilismo como acción negadora de los falsos valores, y como reflexión sobre los motivos que han conducido a él...

Jacques Lacan: "el inconsciente está estructurado como un lenguaje"
Por Dolores Castrillo Marat. Lacan elaboró una teoria de la subjetividad alternativa a la fenomenología, al sujeto y su conciencia intencional, donde el criterio de verdad y sede de toda donación de sentido desde Descartes se reivindicaba como el dato primero. Lacan desplazo de manera radical al sujeto desde un rol activo en el conocimiento hasta erigirlo en mero encarnador pasivo de sistemas simbólicos culturales o dispositivos de control. Lacan expone el descubrimiento freudiano del inconsciente como una verdadera revolución copernicana, que entraña un descentramiento de la propia identidad del sujeto: el yo ni siquiera es dueño y señor en su propia casa, pues la introducción del inconsciente hace de la subjetividad algo mucho más vasto que la conciencia. El sujeto del inconsciente ocupa una posición de excentricidad con respecto al yo, instancia imaginaria en la que el individuo tiende a alienarse y de la que proceden todas las ilusiones acerca de una presunta identidad sustancial y estable: el yo es precisamente lo más desconocido. En definitiva el inconsciente es el discurso del otro... Pero está revolución copernicana no se limita a permutar un centro por otro, a retirar a la conciencia sus prerrogativas para entregárselas a un inconsciente subjetivo, individual y sustancial. Antes bien, con el descubrimiento del inconsciente se pone en tela de juicio la misma idea de que la verdad del ser humano se encuentra en algún tipo de centro fijo o esencia estable... Lo real, lo simbólico y lo imaginario, están más allá de la experiencia, pero se aplican a ésta y la hacen posible, son, no tanto verdades empiricas, cuánto el lugar donde se forjan tales verdades. Lacan comenzó con teoría de lo imaginario, el mecanismo insoslayable por el cual, a través de la imagen reflejada en el espejo y en los otros, se forja la identidad subjetiva que antes se experimentaba como una serie de sensaciones fragmentadas, pero pronto lo simbólico ocupó el lugar preeminente, el orden del lenguaje y de la estructura, donde el lenguaje asciende al rango de trascendental. Antes de la palabra, nada es ni no es. Lo simbólico se erige en ley a priori. Al sujeto le es imposible salir del orden simbólico. La palabra hace surgir la cosa misma y ésta se reduce a su concepto. Es el mundo de las palabras el que crea el mundo de las cosas. Es la primacía del signo sobre el ser, donde el signo sustituye al sujeto kantiano: somos, pues, nosotros mismos, los que introducimos el orden y regularidad de los fenómenos que llamamos naturaleza... El interés por el más allá de la experiencia provocó en Lacan un giro hacia lo real. Si bien la realidad sería el resultado empírico de la aplicación del a priori lingüístico, lacan advierte que la operación simbólica no es exacta y siempre deja un resto que le es imposible asir: lo real. En el momento en que el lenguaje constituye la realidad, crea también su afuera real. Realidad y real se oponen en el pensamiento de Lacan. El ser humano no tiene más acceso a su mundo que un acceso simbólico, no cabe ir a buscar en lo real más de lo que el símbolo ha puesto en él. Imposible también, porque por mucho que lo simbólico estructure la realidad, jamás dará con un sentido último o definitivo, pues de tiempo en tiempo, aparecerá algo no susceptible de expresarse en las cadenas significantes, algo a lo que no le conviene ningún signo aunque no pueda sino expresarse en signos: lo imposible, lo innombrable, lo indecible, lo real... La relación imposible con un afuera que no se aprehende sino transformándolo en otra cosa. Es la Falta. Falta que nos constituye y que ya siempre experimentamos desde que salimos del vientre materno...(Zizek hará buen uso de esta falta, esa estructura atemporal que dice constituye al ser humano, para remarcar sus diferencias con su lectura del historicismo...) Si lo simbólico define y delimita el universo humano, entra en contacto con un real que lo fuerza a crear signos para otorgarle un rostro, una explicación o un sentido. Lo real violenta el pensamiento. No se forjan palabras más que para una realidad extraña que demanda algún tipo de ordenación... Emma Ingala Gómez

Inconsciente y sexualidad
Con Dolores Castrillo Mirat... El punto de partida del psicoanálisis es que el hombre es un viviente, pero un viviente que habla, lo cual tiene enormes consecuencias. El lenguaje transforma al ser humano en lo más profundo de sí mismo, lo transforma en sus afectos, en sus necesidades, lo transforma, incluso, en su cuerpo. En efecto, nada más venir al mundo, la cría humana es capturada por una estructura que le preexiste. Esta estructura es la del lenguaje. A partir de esta captura por la red del lenguaje, la relación con su propio cuerpo y con el de los demás ya no va a ser una relación puramente natural. El lenguaje, la estructura significante, tiene un efecto de desnaturalización, de desvitalización, de mortificación, sobre el cuerpo. Lo vemos incluso en los animales domésticos, no poseen la misma exuberancia vital que los animales salvajes, incluso son todos un poco neuróticos, porque están en nuestro baño de lenguaje... Así, podemos decir de modo general que cada vez que un significante atrapa al cuerpo, éste queda desnaturalizado, afectado de un déficit, de una pérdida, que es la pérdida del goce natural de la vida. En cierto modo, solo podemos tener una idea del goce cuando se perdió, cuando se busca o se imagina. Lo imaginamos por todas partes menos en nosotros mismos: en nuestros semejantes, en el porvenir, en alguna época dorada de la historia, o con mejores razones, en la naturaleza; allí donde no hay lenguaje, allí donde jamás podremos habitar. De ahí la fascinación que ejerce para nosotros el espectáculo que los animales ofrecen. Su espacio parece pleno, al menos para el hombre que lo mira habitar un universo sin falla del cual está excluido En tanto que ser parlante, su existencia de ser vivo permanece ajena respecto de lo natural. Y así su aptitud para el goce queda esencialmente perturbada. En él, ninguna función, por más vital que sea, procura automáticamente el bienestar. Así, el acto mas simple, el de comer, por ejemplo, aparece rodeado de rituales, y, en tantos casos, cargado de síntomas. La actividad sexual no escapa a esta regla, es si no la ocasión de angustia, al menos, motivo de complicadas maniobras.En suma, por el hecho de que habla, las necesidades biológicas, quedan profundamente trastocadas en el hombre, perdidas en su naturalidad, para transformarse en esa otra realidad específicamente humana que Freud nombró deseo... Dolores Castrillo Marat

De idiotas a koinotas. Sobre la construcción de lo común
Por Juan Manuel Aragüés Estragués. Si de lo que se trata es de perfilar una política de trazos materialistas, Marx nos proporciona herramientas para el necesario replanteamiento de la política contemporánea, una política en la que la construcción del sujeto, tanto individual como colectivo, se muestra como una de las tareas esenciales; una política en la que los elementos deseantes, como defiende Lordon, desempeñan un papel privilegiado (hay que llenar de afecto las buenas ideas); una política que toma lo común, tal como plantean Laval y Dardot, como eje fundamental de sus prácticas. Una política idiota es aquella que parte de la identidad, de las esencias y no de la diferencia de la que partimos y que nos contituye...

Política de las diferencias...articulables.
Dos buenas reflexiones de cara a unas elecciones que nos ayudan a alejarnos del ciego idealismo ... Por Juan Manuel Aragüés Estragués. Pretender una descripción de la realidad desde el rigor materialista es una tarea que, ciertamente, podríamos considerar imposible. El materialismo es consciente de la extrema complejidad de la realidad, que la tradición idealista atrapa simplificándola a través de conceptos. También es consciente de la inexistencia de una naturaleza humana común que permita a los sujetos ver, percibir o sentir de manera unánime. El materialismo es, coherentemente, una filosofía de la diferencia y la complejidad. Desde esos presupuestos –la extrema volatilidad de lo real y la multiplicidad y diferencia de los sujetos-, ¿cómo es posible construir una política? ¿Cómo establecer un proyecto compartido y al mismo tiempo plural? Frente a una tradición que hace hincapié en el, imprescindible, acceso a la palabra, abogamos, complementariamente, por la necesidad de la escucha, de la atención a la voz del otro, que deberá ser sometida, simultáneamente, a un proceso de traducción como condición indispensable para la articulación de una mirada compartida. Ese debe ser el comienzo de una política materialista. Frente al deseo de la Verdad, que lleva al sectarismo y la oposición, el deseo de multitud, de unión... Pero los partidos en vez de buscar confluir, compiten por diferenciarse...Política idiota.

Política de las diferencias...irreconciliables.
Dos buenas reflexiones de cara a unas elecciones que nos ayudan a alejarnos del ciego idealismo ... Conversación entre Carlos Sánchez Mato y Julio Anguita. "La confrontación en la política es inevitable"... "gobernar es tensión cuando hay intereses contrapuestos"... Es cuestión de fuerzas.

Historia de la mecánica y la ingeniería. Desde el Renacimiento hasta nuestros días
La inventiva y el ingenio del ser humano ha transformado el mundo. Vamos de la mano de Carlos Hidalgo hacer un recorrido histórico, tan rápido como interesante, del desarrollo al que nos ha traido el increíble ingenio de este ser que somos... Como siempre, mirando al futuro, es necesario que esos avances y los que estén por llegar, sirvan para solucionar los problemas y mejorar la vida de todos y no solo para beneficio personal de unos...

Historia de la Mecánica y la Ingeniería desde la antigüedad hasta el Renacimiento
La inventiva y el ingenio del ser humano ha transformado el mundo. Vamos de la mano de Carlos Hidalgo hacer un recorrido histórico, tan rápido como interesante, del desarrollo al que nos ha traido el increíble ingenio de este ser que somos... Como siempre, mirando al futuro, es necesario que esos avances y los que estén por llegar, sirvan para solucionar los problemas y mejorar la vida de todos y no solo para beneficio personal de unos...