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Podcast de La Gran Evasión

Podcast de La Gran Evasión

463 episodes — Page 7 of 10

163 - Solo ante el peligro -Zinnemann- La gran Evasión.

Un hombre camina por la calle polvorienta de un pueblo despreciable. Su traje negro contrasta con el blanco de un sol asfixiante. Va armado pero tiene miedo porque está solo. El polvo se adhiere a sus botas como preámbulo de su muerte más que segura, como si la tierra tuviera prisa para cubrir su cuerpo. La cadena de un reloj cuelga de su chaleco advirtiéndole, a cada paso que da, que le queda un segundo menos de vida. Sus pasos se van trazando entre el temor y la inapelable decisión de honradez que ha tomado. Sus ojos, sinceros, escrutan la calle de un lado a otro en busca de un arma que le haga compañía y, también, de la bala que llevará su nombre. Es muy alto y el sol, allá justo en el mediodía, proyecta su sombra oblicua en varias direcciones a la vez, como si se tratara de un fantasma difuminado en su propio estado etéreo, como si comenzara a entrar en la muerte. A la altura del corazón, una estrella que no brilla y que acabará despreciando en un gesto de hombría desprovisto de énfasis. A su alrededor, una mujer que no entiende que él sea capaz de defender algo que, simplemente ya no es suyo y que ponga en riesgo su propia felicidad por cumplir un supuesto deber moral. Una antigua amante, despechada por su abandono, que en el fondo sigue enamorada de él y que guarda una profunda admiración por su honestidad y su orgullo. Un ayudante que siempre se ha sentido aplastado por su aura de hombre bueno y valiente, más allá de toda consideración, consciente de su deber y que no huye. ¿Por qué no huye? Maldito, Kane. Que se vaya del pueblo y entonces yo tendré mi oportunidad de hacerme valer. Un amigo que piensa que los que vienen traerán más prosperidad al pueblo y que, por tanto, él tendría que irse. Intereses creados. Falsedades humanas. Bajeza moral por el siempre reprochable dinero. Kane, vete o muere. Fred Zinnemann dirigió esta película con guión de Carl Foreman como metáfora épica sobre el maccarthysmo y el miedo y la indiferencia que se instalaban en Hollywood mientras el fascismo se hacía sitio por su noviazgo con el capital. Y consiguió hacer que Gary Cooper estuviera hundido en su mirada, desesperado en su acción, arado en su rostro tan cercano al miedo cerval. Y así la película se incrustó con enorme coherencia dentro de la filmografía del director, obsesionado con ofrecer retratos de hombres que tenían que enfrentarse a acontecimientos que les sobrepasaban. Al fondo, el triunfo siempre era dudoso. Kane quizá consiga sobrevivir pero algo muere dentro de él. Tal vez la confianza en las personas, o puede que la seguridad en los amigos. Ya no volverá a ser el mismo porque dejó una estrella tirada en la calle de Hadleyville como símbolo del desprecio que siente por la gente que prefirió el caos y el desorden como medio para la prosperidad antes que la justicia y la defensa de lo que siempre estuvo a su lado. Y Kane lo estuvo. Cumplió con su deber. Fue ley y fue orden. Fue sinceridad. Fue lo que le pedían que fuera. Y, al final, hace lo que pide su propia integridad. Y no es fácil. Porque está solo. César Bardés Esta noche pedimos ayuda en Radiopolis, con la estrella de latón en el pecho... José Miguel Moreno, Raúl Gallego y César Bardés.

Dec 27, 20171h 1m

162 - La Próxima Piel -Isaki Lacuesta e Isa Campos-. La Gran Evasión.

Edición número 162 de La Gran Evasión, Isaki Lacuesta e Isa Campo plasmaron en 2016, con La Próxima Piel, el dolor de la pérdida, la ausencia, la huida, la identidad destruida, las dudas, la familia, la supervivencia, la ausencia de amor, la búsqueda.....todos los miedos y las taras de nuestra sociedad, al servicio de una historia. Violencia contenida, un drama psicológico lleno de traumas y secretos, un thriller espléndido donde la duda campa a sus anchas por los Pirineos, por la frontera....cazador y presa intercambian los papeles. El frío y la nieve de la montaña todo lo saben, allí arriba están congelados los secretos y la muerte acecha. Fabuloso el triangulo protagonista, con grandes interpretaciones, cómo es la mirada del chico, Léo/Gabriel, Álex Monner, es fría y su rostro representa a la perfección la ambigüedad que desborda la película, nunca sabemos muy bien quién es, qué esconde, de qué huye, que busca. Emma Suárez esta perfecta como Ana, una madre creíble, vulnerable y fuerte al tiempo, viviendo una vida rutinaria, anclada en la perdida, en el dolor, todo el pueblo sabe su desgracia, su vida es vivida desde fuera, se encuentra con una segunda oportunidad y su deseo lo nubla todo. El trabajo de Sergi López, Enric es también de altura, quizás es el personaje mas difícil, consigue captar a la perfección el odio, la violencia soterrada, también el amor y el miedo a perderlo, el tío, el cuñado, el cazador que tiene una certeza y un secreto, otro secreto más que puebla la Próxima Piel. La presencia constante del padre fallecido, el hermano, el marido...una ausencia que sobrevuela la vida de todos, su muerte en la montaña, su fantasma acompañando a la familia destruida. La historia de Lacuesta es toda una catarsis, una búsqueda de redención, todos la persiguen, la necesitan, Emma, Michel, Enric, y Léo, que ahora ya puede llamarse Gabriel, aunque el precio hay sido muy alto, demasiado. El pasado siempre vuelve, siempre. Nos acomodamos en la piel que más convenga desde la torre de Radiopolis, helada de cine, cargada de secretos... inconfesables…Hipnotizados con la banda sonora de Gerard Gil y Le Teatre Magnétic... José Miguel Moreno, Raúl Gallego y Gervi Navío. Las quemaduras nunca desaparecen del todo, nunca. BonusTrack: Islandia Nunca Quema. Reach you. Gervasio Navío Flores.

Dec 20, 20171h 1m

161 - El hombre que nunca estuvo allí -Coen-. La Gran Evasión

Edición número 161 de La Gran Evasión, 12/12/2017. Los hermanos Coen son unos expertos en mostrar esas vidas mediocres, que se ocultan en los confortables barrios residenciales de la América de los prósperos años cincuenta. Insatisfacción vital al descubierto. El estilo de vida americano esconde miserias inconfesables. En 2001, El hombre que nunca estuvo allí desgrana esas mentiras, mientras, lentamente, nos perdemos con el humo del cigarrillo de un peluquero cornudo que pasa por su vida sin vivirla, Ed Crane, magnífico Billy Bob Thorton. Nos inmiscuimos en la intimidad de un matrimonio con todo y sin nada, la señora Crane, Frances McDormand, que bebe y bebe sin parar para huir de su vida de casita con vaya blanca y camino de gravilla, un héroe de guerra poderoso y magnético, un triunfador, Big Dave, James Gandolfini en estado de gracia, un marica estafador, Jon Polito, un cuñado que no para de hablar, Michael Badalucco, una Lolita hermosa y delicada hasta el infinito que merece un protector, Scarlett Johansson…en fin, personajes Coen por excelencia, que nos describen el sueño americano tal cual es, una farsa…..apariencias que esconden, extorsión, desfalco, crueldad, adulterio, asesinato…. Revisión exquisita del cine y la literatura negra, ésta epopeya fatalista desprende el aroma de James Mallahan Cain, constantes referencias a la sombra de una duda de Hitchcock, a Lang y Perversidad, a Wilder y Perdición, a Kubrick y su Lolita….huele a cine negro clásico, trasladado a un pueblecito de California, Santa Rosa, dónde la sospecha de una infidelidad, la oportunidad de tomar las riendas de su vida, y dejar de ser un fracasado, es lo que pone en marcha esta sucesión de desgracias, absolutamente genial Billy Bob Thorton, que difícil es expresarlo todo sin apenas hacer un gesto, fumar y mirar como la fatalidad y la rutina te destruyen, el puro y simple azar. Los hermanos Coen nos proporcionan la definición exacta de un hombre alienado, en 1949 o ahora mismo, fascinante. Ed Crane es un pelele del destino, que se revela y esa osadía, trae consecuencias terribles a todo su entorno….una tragedia llena de ironía, pura mala leche Coen, el sueño americano abierto en canal. Como nos cuenta Albert Camus en “El Extranjero” sin motivo aparente, sin más, un hombre normal se convierte en un criminal, Ed Crane primero es un extorsionador, luego un asesino…..aunque sea en defensa propia, aunque intente confesar, aunque su catarsis, su deseo, es que lo atrapen, el principio de incertidumbre cae como una losa sobre su vida..…ya lo dice el petulante abogado de Sacramento, Riedenschneider, el mejor letrado que el dinero puede comprar: “Cuanto más observas, menos comprendes” Fumamos cine y mentiras desde la torre de Radiopolis, José Miguel Moreno, Raúl Gallego y Gervi Navío, con la voluta de humo se disipan las apariencias, la impostura y nos acercamos, poco a poco a la verdad, la verdad es una luz blanca, suena una sonata para piano de Ludwig van Beethoven y Birdy está tan, tan hermosa… Gervasio Navío Flores.

Dec 13, 20171h 0m

160 - La senda tenebrosa -Delmer Daves-. La gran Evasión.

Vincent Parry huye desesperado de la cárcel de San Quintín, entra en un fantasmal túnel con salida, su refugio es un apartamento en San Francisco. Allí encuentra una luz, una esperanza, un ángel de melena ondulada. Lauren Bacall o Irene, Bogart o Vincent, rostros de cine y miradas recíprocas iluminan la sala. Fuera llueve, fuera está la amenaza, la desconfianza, el engaño, el chantaje. Cuando uno cambia de cara, siempre llega el momento en que hay que quitarse las vendas, quitarse la máscara. Su ángel de la guarda lo mira con media sonrisa, le ofrece un cigarrillo de su pitillera, los ojos de la Bacall le dan la vida. Me gustas más que antes, los taxistas siempre llegan a tiempo cuando no deben. Su cara surcada de cicatrices le harán mas mayor, le avisa el inquietante cirujano que echaron del colegio de médicos, engañoso también por que termina haciendo un gran trabajo. El mundo exterior es peligroso, hasta el dependiente de un café con buenas intenciones puede delatarlo, los sabuesos se apostan en cualquier rincón, y la peor, la desgracia de su vida, esa víbora magnífica, Madge o Agnes Morehead, maquiavélica, intrigante, se obsesionó con él, le destrozó la existencia. Hay una salida a la senda tenebrosa, el taxista solitario le ofrece las señas de un médico, el amigo noble le ofrece lo poco que tiene, el ángel le mira con ojos llorosos y pone un disco en el fonógrafo, demasiado maravilloso para expresarlo con palabras, Bogie. Raúl Gallego Esta noche nos cambiamos la cara y dejamos que la Bacall nos retire las gasas en Radiopolis… José Miguel Moreno presenta, con Raúl Gallego, Gervi Navío, y nuestro crítico de cine César Bardés.

Dec 6, 20171h 0m

159 - Especial SEFF´17 -Programa sobre el Festival de cine Europeo de Sevilla 2017- La Gran Evasión.

Programa 159 de La Gran Evasión, 28/11/2017. Nuestra cita anual con el festival de cine Europeo de Sevilla, la edición número 14. Repasamos esta entrega de cine, que nos ha regalado mucha diversidad y un puñado de excelentes películas.... recorremos el poblado zíngaro de A Ciambra, las llanuras inglesas de Tierra de Dios, el mito homérico con Penélope, el romanticismo descarnado de Barbara, el macabro grisáceo de la existencia en Requiem for Mrs. J, nos golpean las Vidas Violentas, lloramos a los niños perdidos Sin Amor, comprendemos a los adolescentes confundidos del Taller de Escritura, un viaje sólo de ida de la mano de un Pequeño Cruzado... hasta diluirnos en las dunas que preceden a ese mar...... que nos mira de lejos. Un ameno coloquio dedicado a nuestro querido festival, una buena cosecha la de este 2017, enfermos de cine, charlamos al calor del vino, José Miguel Moreno, Alejandro Reche, Manuel Broullon, Raul Gallego y Gervi Navío. De coda final os dejamos los extractos de las entrevistas que tuvimos la suerte de hacer a algunos directores : 1-Little Crusader. Václav Kadrnka 2-Una Estación Violenta. Anxos Fanzáns 3-La Intrusa. Leonardo di Costanzo. 4-El mar nos mira de lejos. Muñoz-Rivas 5-Una vida violenta. Peretti.

Nov 29, 20171h 23m

158 - Tiempo de Amar, tiempo de Morir -Douglas Sirk- La Gran Evasión.

Edición 158 de la Gran Evasión, 21/11/2017 es tiempo de morir, es tiempo de amar, es tiempo de vivir. Douglas Sirk adaptaba para el cine en 1958 la novela del gran Erich Maria Remarque, titulada Un tiempo para vivir y un tiempo para morir, el maestro del melodrama persuadió a Remarque para cambiar el titulo y dar a la historia ese toque indefectible de emoción y amor. Sirk nos coloca en la piel de un soldado alemán que busca a sus padres en los estertores de la segunda guerra mundial, un soldado raso, gran actuación deJohn Gavin, que empieza a cuestionarse el papel del ejercito alemán en la guerra. En su búsqueda encontrará a Elizabeth, maravillosa Liselotte Pulver, como siempre, el amor surgirá sin precipitarlo, la vida sigue entre las ruinas, entre las sirenas, los bombardeos, la escasez, la muerte y la paranoia nazi… Descomunal retrato de la guerra, con imágenes extraordinarias, aquí los muertos lloran, los cerezos brotan entre los restos de una explosión, las estaciones semi-derruidas cuentan miles de historias, los caballos arrastran un carruaje funerario por entre la desolación de una calle desierta…cuando eres consciente de amar, lo único que importa es ella… La destrucción material va unida a la destrucción interior, a la destrucción moral, lo deja bien claro la película. Sirk y Remarque ahondan en el corazón de los hombres, hombres sencillos, soldados de uno u otro país, que más da, civiles que lo han perdido todo, que son perseguidos por ser diferentes, por pensar diferente, los monstruos, los sádicos que envenenaron la juventud alemana con promesas de esplendor y basura supremacista, son unos pocos, o muchos, pero la mayoría del pueblo son simples hombres. Gran reflexión de Sirk, pero como en la vida, los finales felices escasean, en tiempo de Amar, tiempo de morir, hay que pagar un precio por participar en esa locura colectiva que fue la segunda guerra mundial, un alto precio. Ni el consejo de un viejo maestro sirve, ni el calor de una copa de vino, sólo el beso de tu amor, la promesa de un regreso, la satisfacción de verla protegida, aunque sea entre los rescoldos de nuestro propio corazón bombardeado. Esta fría noche de noviembre, acurrucados entre las ruinas de la Torre de Radiopolis, vemos florecer a los cerezos quemados….. Isabel Moncada, Raúl Gallego, Gervi Navío y oculto entre los restos del cine, manteniendo el sustento filosófico del séptimo arte, nuestro crítico, César Bardés. Gervasio Navío Flores

Nov 22, 20171h 2m

157 - El Viento y el León -John Milius- La Gran Evasión.

Edición 157 de La Gran Evasión, 14/11/2017. “Como el león, yo debo estar en mi lugar, mientras que usted, como el viento, nunca sabrá cuál es el suyo.” John Milius abordaba en 1975 la épica y el romanticismo de las viejas historias, escribe y dirige El Viento y el León, su visión del mundo, de los hombres, de la guerra, del amor, cargada del aroma literario de Kipling, de Conrad, apoyado en el magnifico libro de Rosita Forbes, “El Raisuni, Sultán de las montañas”. Utiliza un incidente real (el secuestro del señor Pedecaris) para hablarnos desde los ojos fascinados de un niño. El Raisuli rapta a Eden y a sus hijos con la intención de provocar una guerra civil que, a su modo de ver, salvaría a su gente del imperialismo europeo. Sean Connery encarna a este héroe idealizado que se enfrenta al mundo con un sable y viejos códigos morales, mitad Robin Hood, mitad caudillo feudal, su presa es una valerosa americana, la Señora Pedecaris, una Candice Bergen hermosa, decidida, fuerte y testaruda, con sus dos hijos. William, el chico, representa al propio director, a los propios espectadores, amantes de la literatura y las aventuras románticas. A la vez, Milius nos enseña la otra cara del mundo, la civilización entre comillas, el poder de Estados Unidos y su presidente, grandísima la interpretación de Brian Keith para recrear a Roosvelt, y los tejemanejes de la política internacional, con un secretario de estado impagable, John Huston, ahí queda clara la frase que define la película y la forma de ser de estos tipos, ese Viento que encarna la turbiedad del entramado político que conllevan las decisiones bélicas y el León, majestuoso, que defiende su territorio, su pueblo...con ferocidad y con nobleza. Rodada íntegramente en España, con un trabajo extraordinario en el diseño de Producción de nuestro Gil Parrondo, nos adentramos en los parajes míticos de la aventura, claramente inspirados en David Lean y su Lawrence de Arabia, o la fiereza en las escenas de acción de Aldrich y del maestro Kurosawa, lo cielos Fordianos que siempre acogen a estos hombres fuera del tiempo. La excelente banda sonora de Goldsmith regala momentos de romanticismo sobrecogedores, una autentica delicia esta incursión en el Marruecos de principio de siglo, con absoluto respeto por el Islam y la gigantesca figura de: Muley Ahmed ibn Muhammad ibn Abdallah al-Raisuli, Raisuli el Magnifico, Señor del Rif, Sultán de los Bereberes… Cercenamos lenguas infieles y cortamos cabezas desleales, esta noche de noviembre, parapetados en la torre de Radiopolis, Jose Miguel Moreno, Raul Gallego, Gervi Navío y en la lejanía, una figura recortada sobre la montaña, empuñando el sable del cine a dos manos, nuestro critico, César Bardés. Gervasio Navío Flores. La Gran Evasión.

Nov 15, 20171h 3m

156 - Queridísimos verdugos -Martín Patino- La gran evasión.

Edición nº 156 de La gran evasión. Uno recuerda a Patino en Sevilla en una clase de grados de para universitarios, con la presencia de Carlos F. Heredero, analizando un falso documental que él presentaba. Parecia un niño, y lo siguio siendo siempre, cuando daba gracias inmensas por poder seguir haciendo cine, él, que habia estado tan maltratado por la censura. Le brillaban los ojos, y reia, con el convencimiento escondido del que se sabe elegido, afortunado, mientras otros ya caidos ahondaban en el fracaso, o el olvido sin remision ni escape. Toda una vida dedicada al cine, al tiempo, a la mirada provocadora y sincera que ausculta todo, paso a paso, tentando una pasion que recorre por dentro como una brasa, una llama que sabe a que jugar y se documenta. En "Queridisimos verdugos" da lugar muy limpiamente, sin juicios ni ambages, a la muestra cariacontecida y ordinaria de un mal muy infernal, inquietante, de una disciplina actoral y de etiquetas, respuestas y magras disculpas, mientras enseña toda lo que hay. Lo demás no importa, un conjunto de infelices, con o sin parentelas, que cantan, lloran o matan a su manera, pasan sus vidas dando la espalda, como en el garrote, como si no hubieran tenido otra eleccion. José Miguel Moreno Esta noche asistimos aterrados al último estertor del último ajusticiado... José Miguel Moreno, Manuel Broullon, Gervi Navío y Raúl Gallego.

Nov 2, 201755 min

155 - Happiness -Todd Solondz- La gran Evasión.

Edición nº 155 de La gran Evasión. La felicidad siempre tan lejos, la felicidad se escapa entre los dedos por mucho que escuches música, cenes en familia, te enamores, o comentes los detalles del día en aparente armonía. La calma no garantiza la bondad, la frialdad distante de un psiquiatra, la ignorancia de una ama de casa, ajena a los traumas y el bochorno infantil al otro lado de la persiana. Happiness es controvertida, tremebunda, inquietante, plantea los tabús más aberrantes . Los suburbios encierran secretos, los apartamentos albergan gente frustrada, miradas esquivas de vecinos que reprimen la violencia diaria, la sofocante frustración contemporánea. Difícil, fascinante también, ir más allá de lo tenebroso del alma humana, escarbar en el patetismo del individuo, preguntarse que puede llevar a un tipo en apariencia ejemplar a la vileza más abyecta. Mirar debajo de la alfombra y encontrar la suciedad, la agresión, la obsesión malsana. Aquí no hay alegría, no hay comedia, hablamos de una tragedia colorista, aunque todo termine en una nueva reunión familiar de personas solas, con perro incluido, y niño por fin satisfecho. Un estupendo reparto coral de personajes con vidas entrelazadas, tres hermanas aisladas en el vaivén de día a día, en el contrapunto de la existencia, en el envoltorio roto de un pescado podrido, no todo se soluciona con regar el césped cada tarde. Raúl Gallego Tocamos la guitarra y cantamos con Joy, en nuestra alcoba de Radiopolis… José Miguel Moreno, Manuel Broullon, y Raúl Gallego.

Oct 25, 201758 min

154 - Chinatown -Roman Polanski-. La Gran Evasión.

Edición 154 de La Gran Evasión, 13/10/2017, esta noche visitamos Chinatown, la obra maestra de Polanski, en 1974 el genio polaco nos atrapaba con su visón, con su homenaje al cine negro clásico, a la literatura negra, a esos detectives que husmean en asuntos turbios jugándose las narices. Chinatown es una obra desoladora, una película con el alma negra, perversa como Polanski, sombría como la luz de Alonzo, inquietante como la sonrisa de Jack Nicholson, cavernosa y oscura como la voz de John Huston y hermosa, irresistible y peligrosa como Faye Dunaway... Robert Towne hace un trabajo de guión perfecto, un minucioso engranaje que nos mantiene atentos, clavados en la butaca siguiendo al señor Gittes por los Ángeles, nos convertimos en su mirada, enorme acierto de Polanski, estar tan desconcertados como él, descubrimos lo que él descubre, y recibimos los mismos golpes, nos quedamos igual de conmocionados. Chinatown, es un estudio sobre el poder, los canallas que disfrutan de sus vidas de lujo a costa de especular, de comprar y vender conciencias, la hipocresía del sueño americano sale a flote, como las inmundicias, es una crónica fabulosa, realizada con un dominio y un conocimiento del cine exquisitos, el personaje de Nicholson, J.J. Gittes, ese detective insensible y cínico no es más que un redomado romántico, otro de tantos, el amor de Cross por su hija nos deja helados, la ciudad de los Ángeles en pleno años treinta es la testigo de la vileza de los hombres....un aroma a literatura y cine, (Chandler, Hammett, Thompson, Cain....Hawks, Bogart, Lang)….esa niebla nos envuelve al terminar la historia….que te deja tan aturdido como la banda sonora de Jerry Goldsmith, que ahonda en esa melancolía, una trompeta delicada y elegante, que recorre ese mundo lleno de riqueza material, pero dónde las personas, el amor, no cuenta, un mundo con la sombra del destino al acecho, la presencia constante del pasado, ese pasado que nos persigue, que no podemos olvidar, como Gittes, como Cross, como la señora Mulwray….en fin, Chinatown es una obra maestra llena de amargura y extremadamente bella. Es todo un clásico del cine negro moderno, todo un drama psicológico, oscuro y misterioso, tragedia, traición, corrupción, sordidez, muerte, el amor queda justo en medio. La película fue un gran triunfo para Roman Polanski, quizás el más grande de su carrera, pero sin el productor, Robert Evans no tendríamos Chinatown tal y como la conocemos. La banda sonora de Jerry Goldsmith es sensible, triste y amarga como la película. La mirada de Polanski es también amarga, desoladora y sombría aunque estemos bajo el sol de los Ángeles, nos muestra cosas horribles expuestas con una belleza extrema, esa es una de sus virtudes, sabe destapar lo más terrible del alma humana, a través de imágenes hermosas, aquí viajamos a ese infierno, una tierra sin agua, sin sentimientos...una bofetada de ponzoñoso amor. Desde la desértica torre de Radiopolis husmeamos en los trapos sucios de la ciudad, intentamos que la corrupción no compre el futuro, aunque el barrio chino lo engulle todo y el pasado nuca, nunca se olvida, no se puede escapar de él.......José Miguel Moreno, Isabel Moncada, Raúl Gallego, Gervi Navío y con las narices hinchadas de cine, nuestro crítico, César Bardés. Gervasio Navío Flores.

Oct 18, 20171h 1m

153 - Los viajes de Sullivan -Preston Sturges-. La Gran Evasión

Edición 153 de La Gran Evasión, 10/10/2017, Preston Sturges, en 1941, entregaba al mundo su homenaje al cine, un canto al ser humano, una fábula dónde deja bien claro lo importante que es la risa ...una auténtica maravilla, Los viajes de Sullivan. Sturges tenía que contar esta historia, poniendo de manifiesto la trascendencia y la relevancia del humor, aportar su granito de arena, tal vez para acallar su conciencia por vivir bien en los malos tiempos, como el protagonista, Sullivan.... El cine como esperanza. Sturges es un maestro en la comedia, un innovador y hace una película divertida, el comienzo con el gag del autobús es delirante, puro cine mudo, Slapstick, hay comedia romántica, melodrama, documento y denuncia social..... luego se oscurece bastante, cuando vemos la realidad de la gran depresión, planos de los ferrocarriles y las colas de vagabundos. Los viajes de Sullivan es, ingeniosa, alocada, frenética por momentos, mordaz y punzante en otros, emotiva y reflexiva, porque tiene moraleja como toda vieja fábula, siempre con el maestro Capra presente y Lubitsh, las referencias son importantísimas, la fe en los hombres del gran Capra y la sátira y la ironía del ácido Lubitsh, la película te hace reír y de fondo te muestra otra visión del mundo, de eso se trata, eso es el cine, evasión.....magia, diversión y a la vez, la suspensión de las penalidades diarias, de las cuitas de la realidad....al menos por un par de horas, en la sala viajas a otras vidas, a otros mundos, descansando un poco del tuyo y enriqueciéndote en el proceso. Joel McCrea esta perfecto como Sullivan, su conclusión de que rodar comedias mientras el país atraviesa la Gran Depresión es una frivolidad, es fabulosa, sus vicisitudes devienen en que no se puede forzar una experiencia vital, tomada sin riesgo, como un juego, con una vida cómoda a la que regresar cuando acabe el experimento, esa reflexión es brillante, el personaje de Veronica Lake, que está preciosa, es muy interesante también, parte de la parodia de la típica aspirante a estrella que es capaz de todo para triunfar, pero vemos que sus motivaciones van derivando poco a poco en el amor, en la felicidad de compartir una vida con alguien......sin más. Concluimos con la frase inicial de la película para cerrar el círculo: “A la memoria de todos los que nos han hecho reír: saltimbanquis, payasos, bufones de todas las épocas y naciones, cuyos esfuerzos han aliviado nuestras preocupaciones”. Gracias infinitas a Preston Sturges. Con nuestro hatillo al hombro, cargado de carcajadas y cine, caminamos por los arrabales de la ciudad.....José Miguel Moreno, Diego Contreras, Manuel Broullón, Gervi Navío y en un barracón de castigo, encadenado al séptimo arte.....nuestro crítico, César Bardés. Gervasio Navío Flores.

Oct 11, 20171h 0m

152 - Grupo Salvaje - Sam Peckinpah- La gran Evasión.

Edición 152 de La Gran Evasión. Estos salvajes tienen las manos curtidas, arrugas en el rostro, huelen a sudor y alcohol, con el revolver en el cinto y el alma rota, por supuesto que son hombres de otra época. Estos tipos conocen la figura de los buitres, otean a sus perseguidores, a esos cazadores de recompensas que sirven a Harrigan, el maligno representante de la legalidad. Existe una justicia ciega, la camaradería y la unión por la sangre de estos compañeros de fechorías, con un jefe valiente y sereno, Pike, que procura parecer fuerte aunque no pueda con su cuerpo, cuando el golpe al banco es otro fracaso y en las bolsas no hay oro sino arandelas. Dutch admira a su jefe, lo conoce bien, desde el momento que Mapache y sus secuaces deciden quedarse con Ángel, Dutch ya sabe que su jefe volverá a la aldea. Sam Peckinpah se vacía en Grupo Salvaje, se despide con una batalla final, una orgía de sangre entre una banda de héroes rotos y un ejército de mexicanos, insurgentes contra Pancho Villa en plena revolución. En la retina del cinéfilo queda para siempre el ralentí de la muerte explícita, los planos intercalados en secuencias de estructura perfecta, la inicial del atraco, la del ferrocarril, los ojos llorosos de Ángel, primero de desamor, después de pánico, y Warren Oates enloquecido, asido a una ametralladora hasta el final. Pike decide volver a la aldea para llevarse a Ángel, y Lyle responde "¿Por qué no?", la suerte está echada. Los cuatro crean un plano enorme, cada uno porta el arma a su manera, en un ejercicio plástico de simetrías mitológicas, alacranes acorralados por el fuego, pero ellos morirán matando. Raúl Gallego Esta noche en Radiopolis nos bañamos en barricas de vino mexicano.... José Miguel Moreno modera, con Gervi Navío, Raúl Gallego, y nuestro crítico de cine César Bardés.

Oct 4, 201759 min

151 - Historia de mi Muerte -Albert Serra- La gran Evasión.

Edición nº 151 de La gran Evasión. En Historia de la meva mort, Albert Serra se saca de la manga una idea peregrina, unir en el mismo film el modelo racional e ilustrado de Giacomo Casanova, sus bajas pasiones y su decadencia, con el romanticismo del Conde Drácula, la violencia de la sangre y la oscuridad de las tinieblas. Las luces que iluminan los campos de los Cárpatos van apagándose, el Casanova en decadencia espera que la mierda se convierta en oro, la oscuridad derrota al conocimiento, la barbarie a la elegancia, a la fineza de los tiempos pasados, y todo esto es un pretexto para que Serra nos acerque sus imágenes surrealistas, su estética única, sus bueyes desollados, sus árboles sangrantes, sus doncellas lánguidas, cine de planos quietos y tomas largas que parecen aguardar la respuesta definitiva, quizá cuando el sol se ponga tras los caserones. Vendrá la revolución y cortarán cabezas, comenta el aristócrata a Pompeu en una de sus tardes ociosas, el sirviente asiente, respetuoso. Casanova no confía en el futuro de la humanidad, se ríe de sus propias heces en un recipiente de porcelana, y se va a buscar en una carreta al mismo Conde Drácula en tierras rumanas, en un golpe de efecto inaudito y transgresor, como toda la obra del director catalán. Serra rueda horas y horas de metraje en formato digital, busca el momento sublime, prescinde de la narración y persigue el gesto, la máscara engañosa, la creación barroca, el comentario lúcido. Los clarooscuros se funden con el entorno y los personajes, y las sensaciones priman sobre el relato. Serra no trabaja con un guión terminado, plasma la naturaleza, el instante perfecto, la grieta entre el mito y la realidad, el sonido de los grillos, la luz mortecina de unas velas que alumbran a un grupo de comensales en torno a una mesa al raso. Ríen, comen, se besan, festejan la vida. La modernidad de Albert Serra y su lirismo cinematográfico de bufones que lloran y ríen, que viven el exceso. Un cine original que traspasa y confunde, que nos oprime en la noche más larga, y nos deja fuera de plano. Raúl Gallego Masticamos las semillas de la granada y bebemos vino suizo en el estudio de Radiopolis esta noche… José Miguel Moreno presenta, con Manuel Broullón a la siniestra, y Raúl Gallego al teléfono desde un búnker.

Sep 27, 201755 min

150 - Bird -Clint Eastwood-. La Gran Evasión

Edición 150 de La Gran Evasión, 19/9/2017, el sonido de un saxo alto atraviesa la noche, Clint Eastwood nos trae a Charlie Parker, a Bird, la pantalla en negro, del escenario una figura recortada por las sombras eleva el Jazz a otra dimensión, un músico adelantado a su tiempo, un hombre destruido, envejecido, con apenas treinta años...en 1988 Eastwood regalaba a melómanos y cinéfilos una de sus primeras obras maestras, el retrato de una leyenda, Charlie Parker, su gloria y su derrota, asesinado en 1955, por el alcohol, la benzedrina, la marihuana, la heroína....por Bird...por la soledad y la angustia que acompañan a los genios, murió con 34 años pero su legado es eterno. Charlie Parker: Talento visionario, mezcla de técnica y velocidad, lógica y lirismo, pasión e inteligencia, iba mucho mas allá del terreno puramente experimental, el Jazz moderno nace de su búsqueda, de su saxo, de la otra mitad de su latido, de la trompeta de Dizzy Gillespie, de un puñado de jóvenes revolucionarios, Max Roach, Miles Davis, Monk, Powell, Potter, Jordan... Eastwood tuvo la ayuda de Chan, la viuda de Parker, que le entregó muchas grabaciones inéditas de solos del genio, Clint recurrió a su amigo y compositor habitual, Lennie Niehaus, un gran arreglista, además de un soberbio saxofonista que dominó la escena del West Coast Jazz, y sobre todo un admirador de Parker, para el reto que le propuso Eastwood consiguió algo fabuloso, unir ayer y hoy, rescató esas grabaciones antiguas, las aisló con un descomunal trabajo de ingeniería musical, y se regrabaron los temas con músicos actuales de primer nivel. El trabajo es extraordinario, asistimos en primera fila a las actuaciones de Bird, literalmente volamos con él. Sartre: “Los genios no conocen su propia valía” Bird si conocía la suya, pero esa conciencia nunca fue suficiente para espantar los demonios, o tal vez, la frustración de saberse el mejor y no recibir todo el reconocimiento que merecía fue lo que no le permitió salir de la espiral de autodestrucción que fue su vida. La fotografía es simplemente impresionante, el trabajo de Jack N. Green es increíble, una iluminación bajísima, prácticamente sombría. La oscuridad actúa como una gran metáfora de la visión trágica que Charlie Parker tiene de su propia vida, unas sombras que sólo se dispersan cuando el foco del escenario se enciende para él, o mejor dicho, la luz emana de su propia figura....Eastwood debe estar orgulloso de haber hecho realidad un viejo sueño, quizás, haya sido demasiado fiel al guión de Oliansky, pero el resultado es magnífico. Forest Whitaker era prácticamente un desconocido cuando Eastwood le ofreció ésta gran oportunidad, su interpretación es soberbia, llena de matices, contenida, es capaz de mostrarse frágil, sensible, encantador, un auténtico seductor y a la vez ser un tirano miserable, hundirse en el agujero de la heroína y el alcohol, dejarse arrastrar por sus demonios, incapaz de conservar aquello que más ama por culpa de sus propias debilidades....transformándose en el escenario, al instante siguiente, canalizando sus emociones y ese dolor a través de su música. Diana Verona, Chan, da la réplica a Whitaker con soltura, compone a esa compañera que lo ama profundamente, el refugio al que volver después de cada descenso. Extasiados por el vuelo de Bird, dejamos que la torre de Radiopolis gima con la negrura de Parker, a la dirección José Miguel Moreno, contertulios, Raúl Gallego, Gervi Navio, y desde el sanatorio de Camarillo, transcribiendo Jazz y Cine mientras el sol se oculta, nuestro crítico César Bardés Charlie Parker leía a Dylan Thomas, pero su poeta preferido fue siempre Omar Khayyam, os dejamos unos versos del alfarero persa y un Bonus track para los fieles que escuchan los podcasts hasta el final, el tema Embraceable you de las grabaciones para Dial Records en 1946, no hacen falta más palabras, dejen que Bird los arrastre y los envuelva con sus alas.... "Ven, llena la copa y arroja al fuego de la primavera tu invernal ha?bito de penitencia; el pa?jaro del tiempo esta? volando, y tiene corto camino para aletear." Gervasio Navío Flores.

Sep 20, 20171h 1m

149 - Campanadas a Medianoche -Orson Welles-. La gran Evasión.

Edición nº 149 de La gran Evasión. ¡Jesús, las cosas que hemos visto, Sir John! Sentados en torno al fuego una noche de nieve, los dos viejos amigos recuerdan el tañido de aquellas campanadas a medianoche, por supuesto que las escucharon, aunque a Falstaff no le agrada recordar el pasado, asiente, cercano y apacible, recuerda y mira las ascuas que se consumen. Falstaff ama el sabor del jerez, el calor de las mujeres, la anciana posadera lo sabe bien, y quiere a ese rufián hinchado y vividor, como la ramera Doll, como el maquiavélico príncipe Hal, que ha conocido la vida de la mano de su maestro de juergas, de su tragón y burlesco compañero de correrías. Falstaff es un niño, vive el presente, no mira al pasado, y menos al futuro, tampoco cree en el honor, se hace el muerto en la batalla, es cobarde por instinto. Dénle un barril de vino y una pierna de buey y será libre. Orson Welles impresionó con este brillante guión, fusión de pasajes de varias obras de Shakespeare, entre ellas Enrique IV, partes I y II, Enrique V, y Las alegres comadres de Windsor. El repertorio de planos fascina, con un dominio técnico digno de los grandes genios, las tomas en el castillo de Enrique IV, la luz que entra por los ventanales, el perfil de Gielgud entre sombras, Maese Shallow y el Sir John caminando entre la nieve nocturna, Falstaff con su oronda armadura, los jinetes surgiendo de la bruma, planos con cámara al hombro en en la refriega sangrienta, sólo falta que el barro nos salpique. El niño con barbas y nariz de bufón, el caballero borrachín no soportará la traición postrera. Arrodillado, humillado, la mirada rota y temblorosa. La grandilocuencia del maestro Welles ilumina las letras del bardo inglés. Esta noche acompañamos a Maese Shallow y Sir John por el bosque nevado y escuchamos las campanadas de otro tiempo. Raúl Gallego José Miguel Moreno presenta, con Raúl Gallego, Gervi Navío, y nuestro crítico decine César Bardés.

Sep 13, 20171h 1m

S4 Ep 148148 - Ser o no ser -Ernst Lubitsch-. La gran Evasión.

Edición nº 148 de La gran Evasión. "Es el rey en su dormitorio, con los tirantes caídos; es el gondolero veneciano que arrastra la basura a la luz de la luna y se pone a cantar románticamente; es el marido que cuando su esposa parte de vacaciones le despide con el llanto en los ojos y luego se precipita como un loco hacia el teléfono más próximo para llamar a su enamorada. Es algo que se basa en la teoría de que por lo menos dos veces al día el ser humano más dignificado tiene esos momentos ridículos”. (Lubitsch sobre su famoso toque). A lo mejor es sólo eso, una cuestión de elección, sin más, o se toman las cosas, se aceptan, o no, y va uno refunfuñando, dolorido, dando patadas y saltos para que se nos note la ofensa y es entonces cuando estamos salvados. Lubitsch no es un cínico, no le hace falta, quizá no vivió, ya madurito, el momento real que le estaba envolviendo, lleno de desconfianzas y que sí hizo de su endemoniado alumno Wilder un genio triste y amedrentado. No, el maestro, sería capaz, con una inocencia inaudita y audaz, nada dada a lo alemán, de hacer una comedia culta, de excelsas formas lingüísticas, metacinematográficas y de crítica de costumbres burguesas, de poner en pie de guerra a su país de adopción que no quería eso: La Guerra. La América del New Deal, tan ensalzada desde entonces, comenzaba un peligroso juego desde lo tenue, desde el rechazo al fascismo, en lo artístico se buscaba la renovación de formas, que proponían un conservadurismo cínico nada enraizado en su fundacional declaración de derechos. Y llega él, Lubitsch, como hicieron otros de su tierra, trayendo aires nuevos de una Europa a punto de explotar, haciendo con la palabra lo que hizo con la imagen su colega Murnau, no un reformador sino un creador mismo que hizo avanzar el cine hasta mucho después de su falta, aireando a la par la mirada del hombre moderno con sus contradicciones y querencias, sin esa cristiana condena, de aceptación ritual con la que se erguía una casta, que construía sentencias. El sexo primario, las envidias, el ego o la más absoluta soledad, las cosas que de verdad nos preocupan, no oscurecen nuestro deber de hombres, y nuestro compromiso social, que no obstante se hallan a la espalda y necesariamente subordinados a esas dolorosas cuitas que sentimos tan cerca y que en realidad nos definen. Amaba la vida este hombre, siempre cantándola, y buscaba en el drama íntimo las causas de las guerras, de las paces venideras, que hacen del mundo un lugar que merece la pena. José Miguel Moreno Esta noche en Radiopolis queremos ser la Resistencia, y preguntamos por Ana Karenina en una librería de Varsovia…. José Miguel Moreno modera, con Gervi Navío, Manuel Broullón, Raúl Gallego, y nuestro crítico de cine desde Madrid, César Bardés.

Sep 6, 20171h 2m

147 - Especial Akira Kurosawa. La gran Evasión.

Edición nº 147 Un caballo a galope, el jinete espolea su montura, contrae sus facciones salvajes, al fondo un cielo que presagia tormenta. Hoy recordamos la fuerza, el ritmo y la épica de un director inusual , de un artista japonés al que llamaban el emperador, "Tenno". Como descendiente de samuráis, Kurosawa procuró seguir los dictados del código bushido en su propia vida, el código de honor de sus películas de samuráis y ronin, de Rashomon, Yojimbo, Sanjuro, de los Siete Samurais, quintaesencia de su legado. Su humanismo es la base de toda su obra, de Dersu Uzala, la historia del cazador solitario, o Barbaroja, el médico acomodado que se enfrenta a la pobreza, películas que lo encumbraron en el Olimpo de los grandes realizadores mundiales. Kurosawa Comenzó a destacar como guionista en sus tiempos de ayudante de dirección de su sensei o maestro, el realizador Kajiro Yamamoto, y se dio a conocer en el mundo occidental ya en los 50 con Rashomon, su relato caleidoscópico sobre un crimen, que impresionó a propios y extraños, ya contaba con la poderosa presencia de su actor favorito, Toshiro Mifune. Kurosawa amalgama su amor por las tradiciones japonesas, por el teatro Noh, por la historia feudal de sus antepasados, y su admiración por las formas occcidentales, por la agilidad del cine que se hacía allende el Pacífico. El hombre que filmaba los veranos tórridos y los inviernos helados, las tormentas de nieve, la lluvia y el viento, como nadie, que tan bien integraba en su cine, desde su primera La leyenda del gran Judo a sus tardías explosiones de movimiento y color, Kagemusha, la sombra del guerrero y Ran. Adaptó brillantemente a Shakespeare y sus universos de realidad y ficción, a sus personajes majestuosos o necios, serenos o agitados. En Trono de sangre, su particular Macbeth trasladado al Japón feudal, y El rey Lear en Ran, también a su admirado Dostoievski en El idiota, que no obtuvo buenos resultados en taquilla. Autor visceral, fatalista, melodramático en ocasiones, épico, moral, bucólico, humanista ante todo, joyas imperecederas como la obra maestra Ikiru, el Umberto D japonés que se aferra a la vida, o su pintura en celuloide sobre la pobreza, Dodes'ka-den, entre vital y abúlica, reverso de su anterior Los bajos fondos. Esta noche José Miguel Moreno y Raúl Gallego comparten una botella de sake y un poco de miso, recordando al maestro en Radiopolis.

Aug 3, 20171h 5m

146 - Blanco -Kieslowski-. La gran Evasión.

Edición nº 146 de La gran Evasión En un documental cercano a su muerte Kieslowski aparecía cansado, abatido, comentaba a cámara, respondiendo a las preguntas de su interlocutor, su ya finalizada filmografía. Dijo en público que no haría más películas, con un tono razonado, tranquilo, moviendo al tiempo los ojos en busca de una referencia o enganche donde posar la mirada mientras departía. Era imposible, no lo había conseguido, ni entonces ni en toda su vida. Pedía en otra entrevista al final de su vida eso precisamente: tranquilidad, y añadía, no la he conseguido. Esa búsqueda constante del profesional comprometido lo había dispuesto a la desconfianza, a la intransigencia, hacia un mundo contado, como fue la Polonia de su juventud. Así como el nuevo y reluciente progreso occidental estaba plagado, y minado de mentiras; y eso verdaderamente lo urgía, empujándolo a descubrir esa realidad que él sabía humana. Para ello utilizó el documental, de forma magistral pero advirtiendo, tras comprender sus errores, que dejaba marca en las personas, a la postre dañándonos y modificando con ello el sentido realista del género. Pasó entonces a la ficción, meticulosa, ambientada siempre en un término, una sensación en derredor del cual construía la historia. Como dijo Kubrick, que lo apreciaba mucho, hacia una dramatización del concepto. Con ello, alejada la posibilidad, inadmisible para un hombre de palabra, como fue este polaco enfermizo, conseguía contarse, dando lugar a la vez al espectador, que en sus manos vibrantes se ve consternado, a tomar un camino. El alma humana por encima de lo político, y lo moral por encima de lo práctico, plantean al hombre moderno una senda imprescindible para saberse identitario de un pasado olvidado y un alguien a construir, distinto y único, como creencia en un ser que no excluye lo religioso. El azar no es suficiente, hay un destino y también una voluntad que impulsan lo esencial hacia ese lugar utópico y desconocido que es el mundo. En Blanco, como en el resto de su trabajo, quizás aquí con un recurso humorístico que relaja el horror convirtiéndolo en grotesco, la desigualdad del trato al individuo se confronta con la misma pena devuelta por los protagonistas, camino de la fortaleza aceptada, que por mucho que nos cueste aceptar supone el matrimonio. Anillo incluido, y sentando de nuevo Kieslowski el orden, de lo particular a lo universal, del hombre al mundo, hasta el éxtasis mímico, no controlado, bello, de complejo orden interno. Así discurre el tiempo cíclico de una historia que escapa del drama al uso, de la moral conformada y de la estúpida y peligrosa sensación de conocimiento. José Miguel Moreno Esta noche intentamos arrojar la botella al contenedor.... José Miguel Moreno presenta, con Raquel Jaén, Gervi Navío, y Raúl Gallego.

Jul 26, 20171h 2m

145 - La Hora Incógnita -Mariano Ozores-. La gran Evasión.

Edición nº 145 de La gran Evasión. Desde que la humanidad supo que todo podía ser destruido en un instante, simplemente apretando un botón, la alarma nuclear, la muerte total provocada por nosotros mismos, ya nada volvió a ser igual. Tras la barbarie llegó la guerra fría, y ahí estaba Mariano Ozores para crear un film insólito, distinto a cualquier otro de la época en este país, de su propia filmografía. Una historia sobre una ciudad sin nombre que va a ser alcanzada por un proyectil nuclear que se ha desviado del objetivo original. Ozores podía hacer cine de calidad y lo demostró en esta visión admonitoria, con un blanco y negro que da sombra a los brillos nocturnos, a la inquietud de unas almas suicidas que en la noche de autos son convocadas en la iglesia del Carmen por un cura más afligido que todos sus feligreses juntos. El borracho surge de la zanja y no entiende nada, le da un último trago a la botella vacía, la arroja sobre el suelo. Todo es crispación cuando el estruendo en el cielo avisa del fin, la vecina cotilla quiere recordar los fuegos artificiales de las fiestas de su niñez, el ladrón por fin siente el verdadero miedo, el policía insulso se debe a su trabajo, la pareja de amantes furtivos se abraza estremecida, el viejo ya no busca su gato, ya no le hace falta, y el empresario amargado porque nadie le avisó del peligro se traga las bilis. Un genial Ozores despliega un muestrario teñido de surrealismo e ironía, un compendio de seres de la sociedad del momento, todos comparten mezquindad, desesperación, hipocresía y en último término son vulnerables y humanos, tanto como los que deciden quien vive y quien no . Seguramente la España franquista no entendió una película tan premonitoria, el mejor trabajo de Ozores fue su ruina, la quiebra de la Productora familiar y la renuncia de por vida de Mariano a las grandes apuestas, desde entonces sólo haría cine de encargo, llegaron Landa, Lina Morgan ,Esteso y Pajares... Por fortuna nos queda esta joya de posguerra. Esto puede pasar en cualquier momento en cualquier lugar, ya nos avisan. El vagabundo tiene las horas contadas, el borracho con curso de radio por correspondencia, un actorazo como José Luis Ozores, el Peliche, el tigre de Chamberí, encabeza este grupo surrealista y anónimo, desconocidos que no pierden la compostura y han perdido su tren a la hora incógnita. Raúl Gallego Esperamos evacuar la torre de Radiopolis antes que caiga la bomba sobre nosotros esta noche... Raúl Gallego, Gervi Navío y nuestro crítico desde Madrid César Bardés.

Jul 19, 201758 min

144 - Amarcord -Fellini-. La Gran Evasión.

Edición 144 de La Gran Evasión, 11/7/2017, el maestro Federico Fellini, Amarcord, 1973, "mi recordo" (mis recuerdos), la película es precisamente eso, los recuerdos de la infancia y la adolescencia, la memoria, siempre retorcida por el tiempo transcurrido, por la sensación que tuviste, Fellini lo lleva a su terreno, caricaturiza a las gentes de Rímini, su ciudad natal en la Costa Adriática, pero lo que transmite está lleno de verdad.....la despreocupación de la infancia, los conflictos de la adolescencia, el duro proceso de hacerse hombre, la búsqueda del amor, como bien sabemos convertirse en hombre es perder, el recorrido por la Italia de los años 30, en pleno apogeo fascista, se muestra como un tebeo, con viñetas, para satirizar y burlar esa realidad tan dura, un régimen de represión, Fellini destapa las frustraciones de ese tiempo, el sexo, la vida rural, la ventana al mundo que era el cine...el resultado es una acuarela de personajes, cómicos y exagerados, pero entrañablesl, suponía un avance del maestro, de ese neorrealismo inicial, evolucionaba dejando su marca personal, su estética surrealista, sin grandes estrellas, con actores más modestos que llenan de autenticidad a ese pueblo. La estructura del film es sencilla, asistimos a la vida del pueblo en un año, una narración circular que empieza y acaba con la llegada de la primavera y los vilanos, recorremos las estaciones y las emociones ligadas a estas, la alegría, el dolor, la muerte y la vida, Fellini utiliza uno de sus elementos preferidos, el personaje que hace las veces de narrador, que habla sin disimulo a la cámara, a nosotros, dando a la película una tono mitad fantasía y mitad espectáculo. Con personajes inolvidables, la familia de Titta Biondi (Bruno Zanin), el adolescente enfrascado en los deseos, (el alter ego del director), vayaa familia esperpéntica, el padre superado (Aurelio), el cuñado gorrón, la sufrida Madre (Miranda), que es uno de los personajes más "normales", el abuelo que pellizca las nalgas de la sirvienta. Otro personaje fascinante es la Gradisca, la peluquera del pueblo, el ideal erótico de los muchachos, una especia de Greta Garbo autóctona, inalcanzable, como se contonea la actriz turca Magali Noel, que ya trabajó con Fellini en 'La dolce vita'. Volpina, la prostituta ninfómana, la lascivia en persona, la colección de profesores, el párroco, la estanquera, el tío Teo gritando desde su árbol..... Amarcord refleja la visión que tenía Federico Fellini de que el mundo es un gran teatro donde todo es susceptible de ser tomado a burla y poco o nada es digno de ser sacralizado. Él mismo resumió la esencia de su obra con una de sus máximas: "No hay más realista que el visionario". Mención aparte merece la magnífica banda sonora de Nino Rota, engrandece cada escena, un compositor de los grandes de la historia del cine, escuchar la melodía de Amarcord, te transporta a ese pueblo al instante, sublime Nino Rota, para el final escucharemos la boda de Gradisca y el Siboney de bonus track. Hacemos una hoguera de recuerdos en la torre de Radiopolis y bailamos entre el humo y la niebla de la nostalgia, a la dirección José Miguel Moreno, contertulios, Ismael González, Gervi Navio y gritando desesperadamente "quiero una mujer" subido a su atalaya del cine, nuestro crítico, Cesar Bardés.

Jul 12, 20171h 3m

143 - La Guerra de las Galaxias -George Lucas-. La gran Evasión.

Edición nº 143 de La gran Evasión. Un chico busca su rumbo, perdido hace mucho, mucho tiempo, en una galaxia muy lejana. Un contrabandista, jugador de ventaja, pendenciero y valiente que decide tomar partido para librarse de una caza que ha empezado sobre él. Un viejo con aire de místico que está envuelto en el aire de la nostalgia que siempre tiene la extraviada juventud. Un felpudo con patas que ruge por igual si está contento o si está enfadado. Un robot cobardón, de falso oro y muchas palabras, obligado a ser héroe en una época de rebelión. Un enano cabezudo de metal que solo silba y es tan pequeño como temerario. Una princesa de armas tomar, tan bella que parece la Dama de Elche y tan entusiasta que es capaz de contagiar causas con una mirada. Un caballero negro, de voz profunda y respiración enfermiza, capaz de aplastar con un dedo, puro miedo bajo la máscara de oscuridad. La nave más rápida del universo. La guerra ha comenzado. La rebeldía toma cuerpo. Y un niño soñó con empuñar una espada mágica al más puro estilo medieval. A partir de aquí, todo fue leyenda. Incluso las innecesarias precuelas. La fuerza se convirtió en algo muy parecido al alma intuitiva e incluso generó creencias en el otro lado del firmamento. Todo parecía reinventado para contar el mismo cuento de siempre. El guerrero que, con un grupo de amigos y una especie de brujo, iba a rescatar a una princesa encerrada en una fortaleza inexpugnable. Nada nuevo y todo nuevo. La iconografía, la aventura trepidante, las imágenes espectaculares, la invención de armas muy parecidas a antiaéreos para acabar con el asedio de naves imperiales, las antiguas creencias, el aire irrepetible, la música sinfónica compuesta por un genio de las corcheas. El cosmos necesitaba ser reinventado después de profundas filosofías e intensas introspecciones sobre la naturaleza humana. Aquí no todos eran humanos. Aquí no todos eran androides. La mezcla perfecta de un imperio compuesto por las más inimaginables criaturas. El encaje perfecto. El éxito multitudinario. La saga que abrió un nuevo capítulo en el cine y objeto de innumerables imitaciones de inferior calidad. El mundo pedía soñar, y un tipo que creía en lo que hacía fabricó una película con el material con el que se forjan las ilusiones. Años más tarde, todos hemos vuelto a ver la misma película una y otra vez porque nos gusta vivir en ese mundo de aventura y de imposibles explosiones espaciales. Algunos querían ser ese caballero andante de los cielos que, armado con la impulsiva juventud, partía en busca de su princesa. Otros, en cambio, preferían ser el fanfarrón y arrogante contrabandista, siempre al filo de la ética, que sabía combatir porque había estado ya en muchas batallas y había huido en casi todas. Los menos, soñaban con convertirse en ese anciano lleno de sabiduría, poseedor de verdades y maestro tocado con la experiencia de la derrota. El caso es que todos, sin excepción, quisimos ser parte del universo galáctico, de la fuerza de una idea, del combate sin posibilidades porque quizá, al final, el equilibrio es la única solución a todos los males. ¿Les suena de algo? Esta noche empuñamos la espada láser y despegamos en el halcón milenario rumbo al cosmos infinito... Raúl Gallego presenta, Gervi Navío. David Chamizo, Elio Cubiles senior y Elio Cubiles junior, y desde Madrid nuestro crítico de cine César Bardés.

Jul 5, 20171h 8m

142 - Taxi Driver -Scorsese-. La Gran Evasión.

Edición 142 de La Gran Evasión, 27/6/2017, Taxi Driver: Obra maestra, en 1976 Martin Scorsese nos colocó en el asiento trasero de este Taxi para dar detalle de los animales nocturnos que pululan por el Nueva York de finales de los setenta y de paso, hacer una disección de la soledad, de la psicosis y del aislamiento de un tipo y por ende, el de toda una sociedad.....un tipo extraño, aterrador e inocente al tiempo, cargado de un dolor profundo, la cruzada de este inadaptado, héroe/villano/víctima/verdugo, su cruzada es la nuestra porque.....:"Taxi Driver es el síndrome absoluto de la soledad urbana". Y ahí nos encontramos todos...... Travis Bickle, un veterano del Vietnam, herido psicológicamente, que se encuentra fuera de lugar en su país, en su propia casa, sin hogar, sin apego emocional, sin metas ni ambiciones, sin noción de pertenencia, sin pulso vital... sus intentos de conectar con el mundo, con la realidad que representan los días, la luz, la gente "normal", con trabajos "normales", son aproximaciones inocentes, bizarras, tragicómicas, va desconectando de la realidad poco a poco, esos fracasos lo llevan a una espiral de violencia, esa redención imposible que busca, una fantasía paranoide, lo llevan a matar o morir....para salvar a Iris, después de haber perdido a Betsy. Iris, que es el culmen de la depravación de la sociedad, una niña de trece años prostituida, su angustia crece, ese sentimiento de alienación, de racismo, un nihilismo malsano que lo lleva a convertirse en un samurai, en un berserker, en un pistolero..........y a sacrificarse, a inmolarse en la noche, como un justiciero redentor, es bestial asistir a esa transformación. La película es un aullido existencialista en toda regla. Bernard Herrmann compone una banda sonora extraordinaria, fue su último trabajo, murió al terminar de grabar la partitura, unido a la impresionante fotografía de Michael Chapman, las interpretaciones de Cybill Shepherd, Jodie Foster, Albert Brooks, Harvey Keitel, Peter Boyle y destacando sobre el resto, Robert de Niro, Bobby se entregó por completo a este personaje, sufrió con él esa transformación, se convirtió en Travis Bickle, toda esta conjunción de talentos convierten a Taxi Driver en una pieza maestra, orquestada por un excelso Martin Scorsese...una obra inmensa que navega entre el sueño y la pesadilla, con un soberbio guión de Paul Schrader, que analiza la marginalidad, pone el foco en las víctimas de un sistema podrido, que aparta la vista de esos barrios, de esas gentes que no pueden, que no deben integrarse, pertenecer a ese mundo vedado, al mundo diurno. Paul Schrader es otro tipo herido y obsesionado que combate sus demonios a través del celuloide y la literatura. Taxi Driver está preñada de referentes literarios y cinematográficos grandiosos, la historia eterna de Ford con la figura de Ethan Edwards en Centauros del desierto, Memorias del subsuelo, la obra inmortal de Fiódor Dostoyevski, Falso culpable de Hitchcock, el impacto de la violencia de Samuel Fuller.....por citar algunos, Scorserse y Schrader cargaban la película de oscurantismo, de desesperanza, un existencialismo doloroso envuelve la figura de Travis Bickle, convirtiéndolo en uno de los personajes más potentes de nuestra época. Taxi Driver forma parte de ese puñado de grandes películas que te hablan directamente, que te describen y dejan al descubierto tus propios miedos, tus demonios más íntimos. Scorsese no busca soluciones, ni hace alardes ensalzando la violencia, ni pretende engatusar al espectador con un manierismo impostado, hay violencia seca, cruda, sangre en el rostro, sangre en las paredes.....pero la violencia más aterradora, al menos para mí, está en los ojos de Travis, en su silenciosos, el director muestra el dolor de la soledad, deja al descubierto a una sociedad que crea y alimenta monstruos. "Por favor no toque el taxímetro"....Travis nos mira por el retrovisor, apretujados en el asiento trasero de ese taxi fantasmal que emerge por entre el humo y las notas de Hermann, nos atrevemos a devolver la mirada......Mamen Torres, Raúl Gallego, Gervi Navio y con la Magnun 44 del cine engrasada y lista, nuestro crítico César Bardés. Bonus track: Para los fieles que nos escuchan hasta el final, en el podcast tendrán la canción de Kris Kristofferson, The Pilgrim Chapter 33, (dedicada a Johnny Cash), del álbum The Silver Tongued Devil and I, del 71, el que Travis regala a Betsy cuando ella le cita unas líneas de Kristofferson, como colofón tenéis unos versos de Allen Ginsberg, y su Aullido, en ellos también están los ojos de Travis. “He visto las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, histéricos famélicos muertos de hambre arrastrándose por las calles, negros al amanecer buscando una dosis furiosa, cabezas de ángel abrazadas por la antigua conexión celestial al dínamo estrellado de la maquinaria de la noche, quienes pobres y andrajosos y con ojos cavernosos y altos se levantaron fumando en la oscuridad sobrenatural

Jun 28, 20171h 5m

141 - La Soledad -Jaime Rosales- La gran Evasión.

Programa nº 141 de La gran Evasión. Filma con calma y soltura el señor Rosales esta magnética obra hecha de recuerdos, vividos o robados, donde asoman, como en un capullo en flor, una vorágine de situaciones y sentimientos aletargados. Como en un manantial que se vierte de nuevo al deshielo, las relaciones, familiares y de pareja desgranan la sangre de los espectadores, prevenidos de conflictos y devotos. Pero todo muy lento, nada apelmazado, con una continuidad y desoladora simpleza que lo hace inquietante. Se mete Rosales de pronto en nuestras vidas, y no dejamos de sorprendernos por cuán lúcido y poco discreto lo pone a airear sin el menor sonrojo y embargo. Lúcido, certero. Es una obra magnífica que duele porque es muy cierta, y eso puede causar al espectador que aún confía en el cine el descrédito de un arte que precisamente en autores modernos demuestra su necesidad en estos nada escondidos tiempos. Se debaten en sus particulares soledades esta noche... José Miguel Moreno, Juan Salvador Limón y Francisco Ortiz.

Jun 22, 201758 min

140 - Los Vikingos -Fleischer-. La gran Evasión.

Edición nº 140 de la gran Evasión. Brillante sesión de aventuras nos ofreció Richar Fleischer a finales de los 50. Una magnífica película de vikingos, coloreada con los sentimientos primarios de un cantar de gesta, bellas damiselas, ingleses pedantes, hechiceras, fortalezas, y barcos que surcan los mares sin necesidad de la brújula. A estos vikingos les espera Odín en el Valhalla, por eso el viejo Ragnar siempre quiere tener cerca su espada, para morir con ella en la mano y poder ser recibido en el otro mundo. Kirk Douglas bebe cerveza en su cuerno, salta sobre los remos del drakkard, lanza su hacha sobres las trenzas de una joven, sólo vacila ante la mirada de su odiado Eric cuando sabe la verdad. Einar ama a la princesa Morgana -Janet Leigh- desde el mismo momento que la vio, y como le confiesa, si no puede tener su amor se quedará con su odio. El héroe trágico y su orgulloso padre se emborrachan, se echan al mar con furia. El mito se ilumina con la luna llena, los mares de niebla con la llamas del último adiós. Las batallas se imbuyen de la épica del asedio bárbaro, de la inocencia y la sangre del pueblo nórdico que vuelve al fiordo, a la naturaleza radiante. La habitual violencia del cine de Fleischer está bastante contenida, así no vemos como el halcón deja tuerto a Einar, sólo la sangre en sus manos agarrando al ave, ni como su padre es devorado, todo se sugiere con maestría. Algunos planos son verdaderas pinturas de época, como la llegada de los vikingos a Northumbria para asaltar el castillo, y los ingleses espantados recogiendo a sus vástagos contra el hermoso fondo verde de las tierras británicas. Si a esto unimos el perfecto guión de Calder Willingham, también autor del de Senderos de gloria protagonizada por el mismo Douglas, la música de Mario Nascimbene, y un vestuario y ambientación sobresalientes, podemos afirmar también nosotros que estamos ante uno de las más entretenidos y vitalistas clásicos del cine de aventuras. Raúl Gallego Esta noche bebemos del cuerno vikingo y defendemos a muerte la torre de Radiopolis... José Miguel Moreno presenta, con Rodrigo , Raúl Gallego, Gervi Navío y nuestro crítico desde Madrid César Bardés.

Jun 15, 201759 min

139 - La Lista de Schindler -Spielberg-. La Gran Evasión.

Edición 139 de La Gran Evasión, 6/6/2017, Steven Spielberg estremeció al mundo en 1993 con La Lista de Schindler, y es que el mundo necesitaba ser estremecido, la obra de Spielberg muestra lo peor y también lo mejor del ser humano, una mezcla brillante y por momentos insoportable, filmada con enorme respeto y pudor, pero también es seca, directa.... devastadora, una pesadilla en blanco y negro con retazos de color, de rojo sangre, de rojo vergüenza…un abrigo rojo, una niña….la inocencia asesinada. El Rey Midas de Hollywood utilizó su prestigio, su posición y su talento para adaptar la novela "El arca de Schindler" (Thomas Keneally), con un gran guión de Steven Zaillian, Spielberg aprovecha su fama de director “comercial” para recordar a las generaciones que no vivieron la Segunda Guerra Mundial, que la mayor ignominia del siglo XX existió, que se privó de la condición humana a todo un pueblo, que el exterminio judío existió... además del horror, la película es también hermosa, por cuanto alude a la esperanza en el páramo desierto, a la luz que ilumina en la oscuridad.....a la bondad que habita el corazón de los hombres. Es, quizás, su obra más personal y más profunda, una deuda que él sentía contraída con su pueblo, con la historia, con sigo mismo....para mí una obra maestra, con las notas de Williams, ese quejido del violín, que es el quejido de toda la humanidad, con la fotografía impresionante de Janusz Kaminski. Las actuaciones de Liam Neeson, Ralph Fiennes y Ben Kingsley son sobresalientes, extraordinarias, contenidas, se nota que sabían lo que estaban haciendo, la magnitud del proyecto, la importancia de esos personajes, sin duda el espectador queda paralizado por la historia, ver la angustia, el terror, la crueldad...es a veces inaguantable, pero necesaria, nos esforzamos en no olvidar y en resaltar la poderosa luz de esperanza, de bien absoluto que habitó en el corazón de un hombre, Oskar Schindler, y por tanto, en el de todos los hombres, porque salvar una vida dice el Talmud que es salvar..... la humanidad. Conmovidos desde la torre de Radiopolis, honramos a los muertos y a los supervivientes del Shoa, Isabel Moncada, José Miguel Moreno, Raúl Gallego, Gervi Navio, y tecleando febrilmente de emoción y cine, nuestro crítico Cesar Bardes.

Jun 7, 20171h 5m

138 - El viaje a ninguna parte -Fernando Fernán Gómez- La gran Evasión.

Edición número 138 de La gran Evasión. Llegaba de pleno Fernán Gómez a público y crítica con este serial radiofónico hecho película, tras su adaptación novelesca, todo de la misma mano, todo en la misma mirada. Los cómicos, esa gente deleznable, incluso hoy día opinan eso nuestros políticos, cuyo mal vivir y peor ejemplo bañaban de risa un país maltratado y regado de sangre, y que ellos conocían muy bien, demasiado. Dice Galván a los paletos de una tasca que quieren apalearlos, que ellos no son los otros, los que ganan aún si no llueve, los que no sienten hambre ni cuando el agua cae a destiempo, por contra, son los que piden por su sincero trabajo, lo que a ellos mismos mal les sobra, y aún añade: “ perdón, alcalde ya sé que eso es por ahora imposible", refiriéndose a una revolución frente a los ricos, que entonces iban a misa y no confesaban el estraperlo. Y se equivocaba el personaje de Sacristán, somos los pobres, como al fin descubrió Pasolini, los nuevos ricos que, olvidadizos y desplazados serviremos al dueño de la postrera finca. Y por eso el cine, la mentira, es tan necesaria ahora. Como en la película, permite la libertad del hombre que arrastra hambre y miseria de sí mismo. Muere Galván, cómo murió la compañía pobre de los cómicos de la legua, con la leve y siempre caliente mano de la mujer hermosa, y fuerte, resignada, que miraba arriba. Yo miro al hermano y en él, como en el buen amigo de Galván, encuentro la disculpa a tanto pulso y derroche, que no es saco de enfrentamiento ni postulados. Es el camino en la soledad compañera, de poder sentirse otro durante un rato de comprensión y exceso. Esta noche en Radiopolis cogemos los bártulos y caminamos entre páramos y carreteras polvorientas… José Miguel Moreno, Reneé Mendoza, Raúl Gallego, y nuestro crítico al teléfono desde Madrid, César Bardés.

May 25, 20171h 6m

137 - Apocalypse Now -Francis Ford Coppola- La Gran Evasión.

Edición 137 de La Gran Evasión, 16/5/2017, Apocalypse Now, una obra maestra absoluta, de un autor, de un director absoluto, Francis Ford Coppola. En 1979 exhibió su versión del relato de Conrad, El Corazón de las Tinieblas, una Epifanía visual y auditiva, un profundo viaje al infierno, al corazón mismo de las tinieblas, porque es un viaje interior, al corazón humano, al alma del hombre civilizado en una situación extrema, se ponen a prueba los cimientos que nos conforman, el bien y el mal, la moral, la supervivencia, los métodos socialmente aceptados...todo ello trasladado al Vietnam...a un conflicto que conmocionó el mundo. La Película fue un pulso de Coppola, consigo mismo, arriesgó todo su dinero, sus bienes, su carrera, su posición, su prestigio, su propia cordura, porque en ese proceso lleno de vicisitudes y contratiempos, completó el mismo viaje que Willard, se convirtió en Kurtz, a pesar de la complejidad del rodaje en Filipinas, los costes de producción con los helicópteros del gobierno local, el clima adverso, un tifón arrasó los decorados, el cambió de protagonista (Harvey Keitel ) el infarto de Sheen, los abusos de drogas y alcohol del resto del reparto, las pasadas de Hopper, la aparición de Brando....la historia sin final, que rodaba escribiendo por las noche las escenas del día siguiente, adaptándose al momento, incorporando vivencias personales...hasta que después de dos años y un sacrificio enorme, una fuerza de voluntad inmensa...Coppola nos regala una obra maestra, consigue cerrar un círculo, una adaptación maldita, que Wells no pudo nunca terminar y que a él casi le cuesta su carrera...pero que dio como resultado la obra definitiva sobre la guerra el Vietnam. Para la historia del cine quedan la locura y el despropósito, la carga de helicópteros al son de la cabalgata de las Walkyrias de Wagner que masacra una aldea vietnamita, podemos ver en Kilgore (magnífico Robert Duvall) al militar americano, un Patton actualizado, duro, valiente y fascinado por la guerra, temerario, obsesionado y fuera de sí con unos métodos comprables a los de Kurtz, su discurso sobre el Napalm es la prueba. La interpretación de Martín Sheen en el hotel de Saigón, una auténtica catarsis, los tripulantes de esa barcaza que remonta el río, Clean, Laurence Fishburne, ese adolescente de raza negra que representa a todos esos jóvenes americanos que fueron sacrificados en esa selva, Chief, Albert Hall, el jefe de la barcaza, que llora con una bandera raída en las manos, Chef, Frederic Forrest, vaya reacción al encontrarse al tigre, una crisis de un tipo desubicado en una selva, en una guerra, perdida, Lance, Sam Bottoms, totalmente colgado de un ácido para huir de esa realidad que acribilla a tiros a unos pobres desgraciados vietnamitas, que solo ocultaban un cachorro....y la presencia más absorbente y siniestra, fascinante, Kurtz, Brando, sus métodos van más allá de lo soportable para la sociedad, él tiene el poder absoluto de decidir, no ha sido empujado a cometer actos indeseables, él ha decidido cometerlos...ha traspasado los bordes de la locura, “¡El horror!” que cita Kurtz, es la condición humana, terrible, tenebrosa, que no está en lo más hondo de la selva, en los salvajes, el autor nos dice que la génesis del mal está en el ser humano, eso insinúa Conrad, el verdadero origen del horror es el hombre blanco, Coppola señala a los responsables de esa guerra injustificable, y deja un resquicio de esperanza, aunque sea débil, un poco de fe en la bondad del ser humano, con la reflexión final al arrojar las armas y la fusión del ídolo de piedra con el hombre. Una odisea, un viaje por el río infernal hasta el templo de Kurtz, una obra inabarcable con una Banda Sonora magnifica, compuesta por el padre de Coppola, Carmine Coppola y el propio Francis Ford Coppola, apoyado con temas míticos como el The End de The Doors, la Creeadence y Suzie Q, el extracto de Wagner y las Valkyries, The Rolling Stones y su Satisfaction. Una fotografía de Vittorio Storaro que quedará para la historia, las tinieblas y la luz se dan la mano....acérquense también al montaje de 2002, "Apocalypse Now Redux", la versión total del director, me parece una maravilla, la vuelta de tuerca definitiva, esos 49 minutos extra, desarrollan un poco más, si cabe, el descenso por el Aqueronte a través del tiempo, con el episodio de la plantación francesa, las Playmates en ese vertedero, un caos sin mando...........una apuesta impensable hoy en día, con un talento excepcional, que analiza el horror de la guerra, la desintegración del hombre, una búsqueda nihilista....tan fascinante y ambiciosa que te deja impactado....sobrecogido. En ese reino de locura y sombras donde Kurtz es el amo y señor, ahí, cohabitamos todos.....porque ese tipo forma parte de todos nosotros...porque podemos matarlo..... pero no tenemos derecho a juzgarlo... Bailamos una danza sórdida con las playmates de Radiopolis, José Miguel Moreno, Raúl Gallego y Gervi Navio, mientras, en lo más profun

May 17, 20171h 2m

136 - La Ronda -Max Ophüls- La gran Evasión.

Edición número 136 de La gran evasión. La vida es un interminable juego de engranajes que se van tocando unos a otros. Los dientes de una rueda mecánica se encajan a la perfección en los vacíos de otra y ésta, a su vez, lo hace con otra y así sucesivamente. En unas ocasiones, esos dientes se encajan con fuerza y no puede haber nada que los separe. En otras, son caricias que invitan a girar y a girar de nuevo, en busca de eso tan necesario para el ser humano como es el amor. Así, podemos recorrer las calles imaginadas de una Viena irreal que solo existe en los sueños de un narrador elegante, que va llamando de puerta en puerta, apareciendo de oficio en oficio, solo para que ocurra ese milagro de tiovivo que es el amor. Amor de todas clases, por supuesto. Amor entre pobres. Amor entre ricos. Amores marciales. Amor escondido. Amor evidente. Amor egoísta. Amor fugaz. Amor eterno. Amor joven. Amor asentado. Amor de reloj. Amor descarado. Amor impertinente. Amor de una noche. Amor de una mañana. Amor, solo amor. Más allá de eso, los engranajes siguen girando de forma imparable y, si se paran, mala suerte. Habrá que arreglarlos con una pizca de maña y sin perder ni un ápice de elegancia. Los decorados de cartón-piedra son los testigos inermes de besos en el cuello, de cortejos interminables que acaban por derribar los muros de la resistencia, de rápidas escapadas a los límites de la pasión que acaban por volver al encontrarse con el mundo real, de temblores en la noche, de comidas reservadas y esperas continuadas. Max Ophüls nos adentra en las debilidades y fortalezas del alma humana contándonos, con la suavidad de un vals que tampoco deja nunca de girar, los amores que deambulan en la Viena de principios de siglo, atrapada en la belle époque repleta de miserias. Un aire burlón y algo cínico planea sobre toda esta mirada hacia la frivolidad y el juego del amor y vamos en volandas de una historia a otra, como si fuéramos confidentes de un buen montón de cotilleos que, a buen seguro, harán las delicias de la próxima fiesta de sociedad. Los movimientos de cámara están vestidos de etiqueta y es como si todo fuera un sueño contado por Dios. Lástima que el amor, en cualquier caso, dure tan poco como lo que tarda el siguiente engranaje en iniciar su órbita de acercamiento hacia el siguiente más inmediato. Gira, gira, no deja de girar. Habría que destacar la impresionante clase que destila Anton Walbrook como el narrador de estas historias de amor en minutos, siendo un personaje más que entra y sale con la mirada de la sabiduría impregnada en sus palabras y en sus acciones. Quizá como el propio maestro Ophüls sabía hacer como nadie. Dejemos que nos coja, nos monte en su tiovivo y acerquémonos a ver con todo detalle todo lo que nos tiene que contar sobre el amor. Raúl Gallego Esta noche giramos en el carrusel de los sueños de Radiopolis durante una hora... José Miguel Moreno presenta, con Gervi Navío, Raúl Gallego y el crítico de cine César Bardés.

May 10, 201758 min

135 - Marathon Man -Schlesinger-. La gran Evasión.

Edición número 135 de La gran Evasión. Un estudiante de historia se prepara para la maratón de Nueva York, con un chándal desvaído y sus zapatillas de deporte hace el mismo recorrido diario por Central Park, Manhattan al fondo. A cada zancada rememora a su padre, una víctima de la caza de brujas. Correr hacia adelante, hacia la superación, enfrentar y conocer lo nuevo, enamorarse de una chica que cronometre sus carreras. Babe no sabe que ese fondo adquirido día tras día le ayudará a escapar de unos diamantes de procedencia infame, de correos secretos, agentes dobles, y la tortura más sádica que pudo imaginar. El relax tras el deporte en la bañera del apartamento, una toalla sobre la cara, y una chavala preciosa en el pensamiento. Antes de conocerla Babe sólo vivía para su maratón y su doctorado, no sospecha que en Uruguay se esconde un criminal de guerra nazi que sabe perforar los dientes hasta llegar al nervio, y ofrece aceite de clavo para aliviar el dolor ensordecedor. Dolor y alivio, alivio y dolor, en eso consiste todo. Babe vive solo, admira a Abebe Bikila, la imagen del sacrificio. Siempre fue diferente a su hermano mayor, un tipo de acción, un hombre de negocios, pieza de la corrupta guerra fría. La tensión aumenta como la codicia de un viejo enfermo con pasado atroz, que quiere saber si la mercancía está a salvo. A través de una gafas y unos ojos vidriosos, el pavor reconocido, el dentista del campo siempre trató las bocas de sus pacientes con delicadeza y esmero. Vuelve a brotar la sangre como antes. Perforar un incisivo no resulta difícil, no tanto como tragarse un puñado de diamantes. En los setenta, Schlesinger, uno de los representantes del Free Cinema británico, impresionó al respetable con esta adaptación de la novela de William Goldman. Un consagrado Dustin Hoffman y el magistral Lawrence Olivier enfrentan sus talentos en un thriller redondo, Roy Scheider también aporta fuerza a la trama, así como la suiza Marthe Keller, que no sabía una palabra de inglés y se aprendió de memoria la fonética de los diálogos. Raúl Gallego Este mes no pensamos ir al dentista aunque nos salga gratis... José Miguel Moreno presenta, con Gervi Navío, Elio Cubiles, Raúl Gallego, y nuestro crítico desde Madrid, César Bardés.

May 3, 20171h 6m

134 - La Calle sin Sol -Rafael Gil- La gran Evasión.

Edición número 134 de La gran Evasión. La película de Rafael Gil pertenece al periodo de mayor producción, y mejor, de este amante del cine americano que en una industria parecida a la Paramount, la Cifesa de entonces, cosechó éxitos de crítica y público en los distintos géneros que trabajo, desde el cine religioso a la comedia o el cine costumbrista y negro, en donde muy probablemente se encuadre esta película. La desconfianza hacia el extranjero, las mujeres dóciles y abnegadas y la presencia salvífica de lo religioso no aparecen, al menos de forma protagonista, en esta cinta de 1948, donde salvando rarezas como la magistral "Vida en sombras ", del catalán Llobet Gracias, era moneda común y aún obligada. El amor y la confianza en las personas, al margen de la procedencia, en una estructura de thriller que nos recuerda por momentos a Sospecha, del maestro Hitchcock, van construyendo la trama con la presencia de unos muy definidos caracteres, brillantemente interpretados por lo más florido de nuestros actores de entonces. Un Manolo Morán, estupendo y comprensivo, nos trae al recuerdo el Capitán Louis de Casablanca, la misma Amparo Rivelles lo hace a una heroína americana, cuyas intenciones no son aviesas , y un Antonio Vilar que bien podría imaginarse cómo perdedor de buen corazón, típico de la obra Fordiana. En definitiva, muy cinéfila formación y muy personal entonación en un hombre que si bien trabajaba con magníficos guionistas, aquí Mihura nada menos, siempre engullía las historias para hacerlas suyas. La presencia de la envidia, maledicencia y hambruna, ese Carpanta a quien recuerda un hambriento personaje de la película, la convierten, sin una intención manifiesta de denuncia, en un fresco de la posguerra donde el sol solamente aparecía durante una hora para los desheredados. Esta noche paseamos por el Raval y las Ramblas con un perrito detrás… José Miguel Moreno José Miguel Moreno presenta, con Raúl Gallego, Gervi Navío, Miguel Olid, Juan Salvador y Rafael Utrera.

Apr 26, 201755 min

133 - Río Rojo -Howard Hawks-. La gran Evasión.

Edición número 133 de La gran Evasión. Lágrimas con sabor a polvo, sinsabores, escaramuzas, humo comanche en lontananza, y una mujer perdida para siempre. El ganadero Tom Dunson es un tipo hecho a golpes de látigo, con sólo dos reses consiguió juntar miles de cabezas de ganado. Para ello tuvo que dejar atrás a su prometida, decisión que toda su vida quemará sus entrañas. Tras un salto temporal de catorce años, la guerra de Secesión hará de su ahijado Matt un hombre, traerá la depresión económica, y tocará tomar una segunda decisión. Trasladar todo el ganado de los pastos de Texas a un lugar más próspero. Las facciones de Dunson encierran desengaño, se defiende con métodos cada vez más arbitrarios, más tiranos. Tras amenazar con ahorcar a dos desertores, su hijo adoptivo Matt le plantará cara. La obstinación de un hombre da lugar a la desconfianza y al motín. Howard Hawks abandona los salones y las dependencias del sheriff donde tan bien supo moverse para abrir los horizontes y seguir la caravana de Dunson, Groot y Matt, a través de las tierras inmensas de América. Dunson es un hombre decidido, no dará su brazo a torcer en ningún momento. Su prometida no le acompañará, aunque se lo ruegue mil veces. He ahí su suplicio. No podrás salir adelante sin una mujer, Tom. La hilera de carromatos se pierde en la distancia, la epopeya de los pioneros y el drama romántico se dan la mano en Río Rojo. Un escogido reparto en el que brilla John Wayne en uno de sus más memorables trabajos, Montgomery Clift, joven y especial como siempre, Walter Brennan, el simpático narrador que da unión a lo que vemos, una hermosa Joanne Dru confiere fortaleza al personaje femenino, o un John Ireland que se dice estuvo la mayor parte del tiempo borracho en el rodaje, Hawks terminó cortando mucho metraje en que aparecía el audaz Cherry Valance. Dos mujeres abren y cierran el ciclo. La pulsera pertenecía a su madre, de la mujer amada pasa a la muñeca de un piel roja, después a Matt, y de nuevo a otra mujer hermosa y fuerte. Al vadear el río muchas reses perecen, otras consiguen pasar al otro lado. Los gritos para espolear al ganado, el trabajo físico, los primeros planos de unos hombres sedientos enlazan con una panorámica imponente. Otro encuadre fuera de lo común, un plano de la ladera por la mañana, el entierro de un buen hombre muerto en la estampida. Dunson lee la Biblia y nubes negras arrojan un oscuro augurio sobre el paisaje. Raúl Gallego Esta noche nos jugamos la dentadura postiza con un indio en una partida de poker... José Miguel Moreno presenta y debaten Raúl Gallego, Gervi Navío, y nuestro crítico desde Madrid, César Bardés.

Apr 19, 20171h 0m

132 -Tyrannosaur (Redención).-Paddy Considine-. La Gran Evasión.

Edición 132 de La Gran Evasión, 11/4/2017. Tyrannosaur, Paddy Considine golpeaba el corazón inglés con ésta ópera prima, su primer largometraje es de 2011, la historia que cuenta es tan vieja como los hombres. Un trago áspero y duro, de licor y soledad. Rabia, vidas a la deriva, autodestrucción, violencia gratuita y arbitraria, un tipo oscuro al que ves matar a patadas a su perro en la primera escena, duro comienzo, y del que te llegas a compadecer al final de la historia, al igual que Hannah, ella también tiene oscuridad en su interior....un retrato lleno de humanismo, un claro oscuro que nos define, no es cine social, más bien es cine existencial, espiritual diría yo. Dos almas perdidas, un hombre ahogado en alcohol, Joseph, una mujer ahogada en miedo y soledad, Hannah, perdidos, reales, víctimas y verdugos, violencia...sórdida, común, cotidiana violencia, adherida a nuestros genes, un golpe abrumador de realidad, una patada en las costillas, un retrato de nuestra derrota como sociedad, como hombres...la culpa corroe el alma de Joseph, de ahí nace su rabia, en el fondo de Hannah también hay sentimientos de culpa y rencor. Aunque la película está a rebosar de alcohol, su puesta en escena es sobria, directa, cruda, tan descarnada y desnuda como la calle de cualquier ciudad, triste y vulgar, la historia de la supervivencia cotidiana, de la angustia helada de los días, esa que ya conocemos, pero verla retratada con estos grandísimos actores es un documento asolador, el trabajo de Peter Mullan (Joseph) es sencillamente sobrecogedor, construye un personaje oscuro, tan real que duele, y Olivia Colman (Hannah) está espectacular, contenida, atormentada.....son dos seres de carne y hueso, su miedo a amar, a ser amados, es prodigioso, un trabajo deslumbrante que te mantiene en vilo toda la película, cuesta tanto abrirse después de haber sufrido, ¿verdad? Volver a conectar con otro ser humano, con la vida. A Joseph y Hannah se les presenta una oportunidad, a nosotros también, a través de ellos, su redención es la nuestra. Paddy Considine desarrolla y expande los personajes de su corto Dog Altogether (2007), cortometraje que fue premiado en los festivales de Venecia con el León de Plata, y Edimburgo; también en las convocatorias de los BAFTA y los premios del cine independiente británico al mejor corto. El personaje de Joseph está basado en su padre, se nota que Paddy conoce muy bien de lo que habla, la fotografía de Erik Wilson retrata con precisión esos cielos grises, la luz fría de las mañanas de resaca, el interior ocre de las casas, esas noches amarillas, llenas de sopor etílico y hastío...quizás después del lúgubre relato, haya un resquicio de esperanza, ese final deja entrar algo de luz...quién sabe. Buscamos la redención esta noche de luna llena, desde el cobertizo destruido de la torre de Radiopolis, en el regazo, la cabeza cercenada de un perro que tuvo como dueño a un ser despreciable.......Isabel Moncada, Raúl Gallego y Gervi Navío....quién sabe si nos perdonarán, siempre hay víctimas inocentes, como ese niño, la inocencia desfigurada por un perro con un mal amo, vaya metáfora de nuestra sociedad. Perfecta. Suerte para Joseph y Hannah, brindamos por ellos. Gervasio Navío Flores

Apr 12, 20171h 2m

131 - Blue Jasmine -Woody Allen-. La gran Evasión.

Edición número 131 de La gran Evasión. Una mujer derrotada transita por los caminos del patetismo y la majadería, de vivir del cuento y la fortuna de un estafador de guante blanco, a pedir alojo en el apartamento de su hermana y sus dos sobrinos. La náusea de verse sin blanca sólo se mitiga con un martini stoli, con una filigrana de limón que se mueve arriba y abajo sin poder aferrarse a nada. Atrás quedan las fiestas de sociedad, los apartamentos con terraza y playa privada, ahora queda el dolor, la pérdida. Jasmine no le encuentra sentido al mundo real. Que complicado echar lastre y avanzar. Los problemas vienen solos, el arrebato de una mujer superficial con un móvil a mano, de una mujer que no puede aplacar la ira de un instante. Blue Jasmine se desmorona varias veces al día desde que suena el despertador, Jeanette cambia hasta su nombre tras comprobar que ya no puede ser la persona que fue, y lucha por volver a alcanzar el estatus, por volver a moverse en la élite. Los acordes del Blue Moon suenan recurrentes en el interior de esta mujer al borde del colapso, ya no tan románticos como el día que conoció al hombre de negocios que parecía perfecto. El abismo se asoma a través de cualquier ventana, Jasmine habla sola sentada en un banco, lleva puesta la misma chaqueta de alta costura, ya no tiene otra, sigue viajando en primera clase aunque esté tiesa, incluso se permite seguir aconsejando a su hermana tras su caída en desgracia. Una interpretación extraordinaria de Cate Blanchett en el homenaje del genio Woody Allen a Tennessee Williams, a Elia Kazan y a ese tranvía llamado deseo, el deseo, ya inalcanzable, de volver a regodearse en la opulencia. Raúl Gallego Esta noche parloteamos neuróticos y recurrimos a los ansiolíticos diluidos en cerveza.... José Miguel Moreno presenta y debaten Raúl Gallego, Gervi Navío, y nuestro crítico desde Madrid, César Bardés.

Apr 6, 201759 min

130 - Hamlet -Kenneth Branagh-. La Gran Evasión.

Edición 130 de La Gran Evasión, 28/3/2017, ésta lóbrega noche abordamos un dilema moral entre venganza y perdón, Hamlet de Kenneth Branagh. En 1996, Branagh acometió la adaptación completa de Hamlet, la obra suprema de Shakespeare, una tragedia de venganza, una de las cumbres de la literatura universal, que retrata al arquetipo humano, a la duda, al hombre y su dilema, la lucha interna entre pensar y ejecutar…una duda existencial y una obra de arte envuelve éste regalo envenenado, una obra maestra absoluta. El amor de Branagh por Shakespeare es enorme, con genio y osadía adapta la tragedia por excelencia, aúna a la vez talento y respeto, mezcla clasicismo con innovación, fue arriesgado trasladar la acción a la Dinamarca de finales del siglo XIX, envuelve las palabras del Bardo con una puesta en escena y un despliegue visual espectacular, con una fotografía grandiosa de Alex Thompson, en formato de 70 mm, para deleitarnos con planos asombrosos de Elsinor, la banda sonora es sobrecogedora, obra y gracia de un Patrick Doyle excelso. El director conjuga todos los elementos con un elenco de actores extraordinario, Derek Jacobi (Claudio), Julie Christie (Gertrud), Richard Briers (Polonio), Kate Winslet (Ofelia), Jack Lemmon (Marcelo), Charlton Heston (Actor), Billy Cristal (Enterrador), Robin Williams (Osric), Judi Dench (Hecuba), John Gielgud (Priamo)...una barbaridad, actores shakespearianos, estrellas, jóvenes promesas, leyendas vivas de Hollywood, en fin, aunar teatro, Shakespeare y Cine es un desafío extremo, al alcance de muy pocos y Kenneth Branagh no solo sale airoso, sino que dejó para la historia la versión definitiva de Hamlet, 242 minutos de puro cine. Desde el salón del trono de la torre de Radiopolis, bebemos copas envenenadas de Shakespeare... Isabel Moncada, Raúl Gallego, Gervi Navio y atravesando el páramo danés con una pluma entintada en cine como única y temible arma, nuestro crítico, César Bardés. Una cita del viejo Polonio para deciros adiós: "Sé sincero contigo mismo, y de ello se seguirá, como la noche al día, que no puedas ser falso con nadie." BonusTrack: I loved you once, de la banda sonora de P. Doyle Gervasio Navío Flores.

Mar 29, 20171h 3m

129 - Barrio -León de Aranoa-. La Gran Evasión.

Edición 129 de La Gran Evasión, 21/3/2017, Barrio, en 1998 Fernando León de Aranoa retrataba un barrio cualquiera, un vistazo al mundo de tres chavales atrapados en este barrio gris, un compartimento estanco de cemento y pintadas, de miseria y pasadizos subterráneos, de ladrillo oscuro y arquitectura chapucera, apenas sin árboles, casi sin comercios, un barrio de inmigración, de viviendas estrechas, incómodas, de paro, de baratijas en las paredes, de rejas en las ventanas, de miedo y ropa tendida, de televisores funcionando a todo volumen, todo el tiempo... La M-40 lo ahoga, el trafico lo circunvala, fluye rápido, sin detenerse jamás...un desierto duro y desolado.....abandonado por las instituciones, abandonado por Dios, pero no por el hombre, porque sus gentes saldrán adelante, esa es su victoria, sobrevivir..... Tres chavales en un momento crucial de sus vidas, elegir un camino u otro, cada decisión marcará su devenir...asumir responsabilidad y ser adultos, huir hacia el lado fácil, delincuencia, dejarse engullir por el barrio, .....todo eso subyace en la historia de León de Aranoa, nada más y nada menos que un vistazo a la realidad. Manu, Javi y Rai, los paraísos con los que sueñan son mundanos, cercanos, inocentes, su visión del paraíso es un viaje al mar, chicas en bikini, tan lejos y tan cerca....Apenas les separa una autopista, ese mundo de fantasía es el de los anuncios de la tele, los escaparates, son sus ventanas, sus puertas de salida del barrio, se asoman a ellas para fantasear, para soñar.... Jugamos desde la Torre de Radiopolis a observar los coches de la autopista... y quedarnos con el siguiente rojo que pase... a la dirección José Miguel Moreno, contertulios Marcelo Ripado, Raúl Gallego y Gervi Navío

Mar 23, 201758 min

128 - La Noche Americana -Truffaut- La Gran Evasión.

Edición 128 de La Gran Evasión, 14/3/2017, La Noche Americana es una película de películas, de uno de los cinéfilos más grandes, un paso obligado por su historia de amor, y por su pasión, François Truffaut ponía al descubierto en 1973 los interiores de un rodaje, la mentira del cine, que no la falsedad, el engranaje de la linterna mágica. La noche americana nos enseña un rodaje tal cual es, con extrema fidelidad, los dilemas del director, una persona a la que continuamente le están haciendo preguntas, de las que, la mayoría de las veces no conoce las respuestas, pero que siempre debe responder, aparentar llevar el control, saber qué diablos se está haciendo entre esa barahúnda de equipo, técnicos, decorados, actores y demás seres extraños que pululan por un set de rodaje... Los espectadores somos un miembro más de ése equipo, compartimos la crónica de una pasión por el cine y también las pasiones paralelas que rodean al rodaje, las vidas privadas de sus técnicos, los problemas del equipo de producción, las esperas interminables entre toma y toma, esa nula intimidad entre los miembros de una película, la comparte Truffaut con nosotros...y esas vidas disgregadas, que se comprometen y aúnan para realizar un trabajo colectivo quedan al descubierto cuando éste finaliza, en suspenso, hasta el siguiente proyecto, unifican vida y cine, la verdad es que es un buen símil...François Truffaut describe en La noche americana el microcosmos particular del cine y lo asemeja a la vida misma, hay que asumir lo fugaz y volátil de éste, hay que aprovechar al máximo sus días, afrontar las dificultades, improvisar y vencerlas, esa metáfora, es perfecta para la vida y para el amor.. Con un elenco perfecto de actores, Léaud, Jacqueline Bisset, Nathalie Baye, Alexandra Stewart, Jean-Pierre Aumont,, la magnifica Valentina Cortese, Truffaut no cesa de hacer homenajes a su pasión, a la que le salvó el pescuezo..al CINE. A la dirección José Miguel Moreno, contertulios Juan Salvador, Paco Bellido, Gervi Navío y dándose a la fuga con la script, nuestro crítico, César Bardés.

Mar 16, 20171h 4m

127 - Guerra y Paz -King Vidor- La gran Evasión

Edición nº 127 de La gran Evasión. El fastuoso desfile exalta el patriotismo en la gran Rusia de principios del siglo XIX, la joven Natasha observa las tropas marciales del imperio zarista y no se deja impresionar, ella quisiera ser uno más de esos hombres que pueden tomar decisiones y blandir la espada, o rendirla. El apocado Pedro Bezhukov no se ha alistado para la guerra que Napoleón siembra en Europa, su espíritu noble admira al comienzo al invasor corso y sus aires de ilustración, el terror del combate, la sangría de Borodinó le abrirá los ojos. El Conde Bezhukov se siente cansado de la vida mundana, de los fastos, quiere descubrir el verdadero sentido de la vida y para eso debe conocer el sufrimiento, el calvario. Pedro comparte con Natasha la pureza de espíritu, en esto sobresalen sobre la pléyade de personajes creados por León Tolstoi. King Vidor se aventuró en 1956 con esta obra universal, y contó con varias cartas ganadoras, la gran producción de Dino de Laurentiis y Carlo Ponti, Audrey Hepburn para dar vida a la joven princesa, Henry Fonda en el protagonista masculino, la partitura de Nino Rota, y las pictóricas tomas rodadas por el operador Jack Cardiff, el duelo entre Pierre y Dolokhov, las batallas, el último adiós al padre agonizante...A pesar de tanto baile, combate, y humanismo, no quedó redonda, le falta poso, personajes secundarios como Anatoly Kuraguin (Vittorio Gassman) o el campesino abatido por los franceses (John Mills) quedan algo desdibujados, y parecen pedir más desarrollo a gritos. Por fortuna, quedan para la eternidad Audrey y su vestido amarillo, Audrey bailando un vals ante los ojos de un Andrei Bolkonsky resucitado de amor, y los principios del idealista Conde Bezukhov, de ademán torpe y corazón puro. Raúl Gallego Esta noche defendemos la torre de Radiopolis sin recurrir a la táctica de la tierra quemada... José Miguel Moreno a la dirección, debaten Rodrigo Ruiz de Villegas, Gervi Navío y Raúl Gallego.

Mar 9, 201757 min

126 - Furtivos -Borau- La gran Evasión.

Edición nº 126 de La gran Evasión En medio de ninguna parte, donde los árboles se yerguen desnudos, desafiantes hacia un cielo al que quieren herir en su gris inmensidad, Ángel caza furtivamente y trae ahora una nueva presa. Así, de alguna manera, puede desafiar a la autoridad asfixiante de su madre, que solo entiende de caldereta y de manipulación, del sucio incesto y del dominio angustioso. Es allí, en medio de los montes de Cabuérniga, entre el frío y la nada, un lugar en el que España se ahoga en la miseria y en la incultura, un lugar donde no habrá sitio para la libertad. Ángel lo sabe, hace mucho que ya lo supo y por eso trae a Milagros con él. Es joven pero tiene mañas de sabérselas todas y no se arredra ante nada. Desde el principio, la madre de Ángel y Milagros se desafían con la mirada, como un cazador que observa a su presa antes de disparar. Ella, tal vez, representa la liberación, un poco alocada, irresponsable, perdida, nueva. Y Ángel, como el futuro, quiere probar algo más allá de la clandestinidad de la caza, de ser el guía de ricos y poderosos para que hagan su festival sangriento en pleno monte y se marchen con el estómago lleno y la corrupción intacta. El agua está fría y la pasión hierve. Por amor se llegan a hacer muchas cosas, incluso cerrar la salida del deseo tonto de Milagros por irse con un delincuente que luce cazadora de motorista y fanfarroneo de tercera. Más vale no meterse con las vidas demasiado herméticas y aisladas que se han movido siempre entre lo silvestre y la soledad. Puede que, al final, un tiro a bocajarro sea la mejor solución para acabar con el odio, con el desprecio, con la condena eterna de someter a alguien bajo un yugo injusto de manipulación moral y ética. Un disparo y se acabó. Solo los árboles lo escucharán. El resto será esperar el último momento de valentía en la sombra, con el frío asediando, la casa en orden y la fotografía de quien nunca fue algo más que un sueño inalcanzable. José Luis Borau dirigió sin concesiones, haciendo que el mismo terreno gritase su dureza contra unas vidas erradas, inútiles y vacías que se asemejan a un cuento de un pueblo sometido a los vicios de poder de un dictador de violencia interior que también acabó con personas como si fueran perros. También interpretó al Gobernador Civil de la provincia, hermano de leche de Ángel, que va a relajarse de su detestable e ignominiosa burocracia a la taberna del monte para pegar cuatro tiros a unos cuantos venados. El Gobernador cierra los ojos ante todo lo que no quiere ver y pasa de largo cuando la salpicadura le amenaza. Es solo egoísmo. Es el desprecio absoluto hacia otras vidas que no sean la suya propia. Ovidi Montllor compone el personaje de Ángel con la inocencia propia del hombre que jamás salió de sus territorios conocidos y que guarda unos cartuchos para hacer una justicia impía. Alicia Sánchez encarna a la ligera Milagros, que comercia con su cuerpo por un día más de supervivencia. Y, sobre todos ellos, Lola Gaos es la madre retorcida, de arrugas de venganza y rabia rural, que hace el mejor trabajo de su carrera haciéndose antipática y afanosa, suave e insidiosa, mala persona que defiende sus dominios con todas las armas a su alcance, aunque ello signifique un buen plato de berzas con sangre. Esta noche acompañamos a las alimañas en su último paseo por el bosque nevado... José Miguel Moreno presenta, con Raúl Gallego, y nuestro crítico de cine César Bardés.

Mar 1, 201759 min

125 - El Club de la Lucha -Fincher- La gran Evasión.

Edición nº 125 de La gran Evasión A finales de los 90 David Fincher lleva a la gran pantalla la novela de Palahniuk, el vértigo del fin del milenio trasladado al cine, el preámbulo de una era que va a comenzar con fuegos más dantescos aún que el final de este film. La línea que divide lo real y lo imaginario es difusa. La estética decadente de una sala donde dos almas en suplicio acuden a terapias de enfermos terminales, de un sótano lóbrego donde tipos que no se conocen de nada se liberan a puñetazo limpio, de una casa destartalada con camastros viejos y grifos con agua marrón. La primera regla del Club de la Lucha es: Nadie habla sobre el Club de la Lucha. Las mentes adocenadas se rebelan y hermanan en el nihilismo más exagerado, se lucha contra la mediocre existencia que se nos propone desde las altas esferas, contra el trabajo gris en la oficina, el apartamento adosado, los muebles de Ikea, la cuenta del banco, las migajas que nos arrojan desde arriba. El amigo de Jack es su consciencia reprimida, Tyler Durden es decidido, fuerte, posee la madera de un líder que de pronto mira de frente a la cámara, y nos dice que no somos el coche que llevamos, ni el contenido de nuestra cartera...somos la mierda cantante y danzante del mundo. La propia película proclama con cinismo que es un producto más del merchandising, se insertan fotogramas subliminales de dudoso contenido moral, el sudor de Tyler y la esquizofrenia de Jack se funden en la unión de las bobinas sin que nos demos cuenta. Del piso a la oficina, de la oficina a los malditos aeropuertos, de los aeropuertos al piso otra vez, un círculo vicioso que desemboca en las proyecciones de una mente que no se adapta, que no encuentra relax en la valeriana ni el ejercicio físico, ni siquiera en el sexo fácil con una mendiga de aspecto gótico. El Club de la Lucha es la solución, el refugio, la violencia física, la catarsis colectiva, la destrucción programada del sistema financiero que corroe al personal. Raúl Gallego Esta noche en Radiopolis nos cogemos de la mano y contemplamos la destrucción masiva por la ventana... José Miguel Moreno presenta y comparte la conversación con Gervi Navío, Isabel Moncada, Raúl Gallego, y nuestro crítico desde Madrid César Bardés.

Feb 23, 20171h 0m

124 - Deuda de Honor -Tommy Lee Jones-. La Gran Evasión.

Edición numero 124 de La Gran Evasión, 14/2/2017. Deuda de Honor (The Homesman), esta noche nos visita una terrible, vasta e inmensa soledad, soledad que te aniquila, una promesa y una deuda de honor que hay que cumplir. Tommy Lee Jones agarraba en 2014 ésta historia de Glendon Swarthout con una mano firme y segura, pero extremadamente delicada, para regalarnos un Western lleno de lirismo, o un No-Western, un viaje de retorno de tres chicas desquiciadas al este, un reconocimiento a las mujeres de ese mítico mundo, mujeres fuertes, sufridoras, el sostén de la familia, de la comunidad, el apoyo constante, que labraron con sangre y sudor la tierra, y por ende, el inicio de la civilización del salvaje oeste... Duele la soledad, arrasa, hasta que la locura se apodera de ti, hasta que abandonas este mundo cruel y tu mente desconecta, la película es un viaje hacia una promesa, un grito feminista, una extraordinaria historia tan desoladora como bellamente filmada, la fotografía de Rodrigo Prieto es excepcional, con planos de la llanura inmensa, la carreta de los locos, con la ropa tendida, el viento, el horizonte, inolvidable, la naturaleza inflexible, el calor del día, el frío de la noche....un mar de tierra por el que si te extravíes, estas muerto. Ecos en la mirada del maestro Eastwood, este viejo Briggs puede ser el desalmado Munny de Sin Perdón, también es una odisea de redención, Tommy Lee Jones nos golpea con la sombra de John Ford, la loa a la figura materna, a la mujer por excelencia, si Centauros del desierto, la obra maestra de John Ford, es la fotografía, esta historia y esta película puede ser el negativo, el trasfondo del mito Fordiano, del núcleo familiar compacto y unido que es capaz de hacer frente a todo los avatares que Dios le mande, pero ese tono idealista se topa de bruces con la realidad en esta obra, la llorada Marta Edwars, encarna ese prototipo, pero aquí, está desprovisto de amor, aniquilado por esa realidad descarnada y dura, no dista mucho de lo que realmente tuvo que ser esa vida para las mujeres de la época, que eran mercancía, una necesidad para perpetuar un apellido, para traer niños que ayuden en la granja en ese inhóspito paraje, mulas de carga...., por eso duele tanto ver a estas chicas y esos flashbacks terribles, comparándolos con el mito Fordiano, aquí están destruidas por una tierra sin amor, por unos compañeros superados por las circunstancias, su única salida es abandonarse a la locura.....cruzar la frontera definitiva, esas miradas se clavan en los espectadores, el llanto del niño arrojado a la letrina no te abandona..... Hilary Swank, Mary Bee Cuddy es fuerte y está sola, casi desesperada por encontrar un compañero, casi asqueada de existir, una actuación fabulosa de Swank, de esa mujer que se aferra a su educación, a sus modales, a sus recuerdos, a su deseo, a un sueño que se desvanece, cuando se mira en el espejo, se cepilla el pelo, y su mirada nos traspasa, intenta hacer lo correcto, devolver a la vida a estas tres niñas, las tres gracias, trastornadas por una realidad cruel, por una comunidad cerrada, por una tierra sin Dios, por una vida sin amor.... Incendiamos la torre de Radiopolis esta noche, contertulios, Cristina Abad, Raúl Gallego, Gervi Navío, a la dirección José Miguel Moreno.....suya es la venganza, con una antorcha en la mano, prendiendo fuego al cine con parsimonia y esmero.....nuestro crítico César Bardés. Gervasio Navío Flores.

Feb 15, 20171h 2m

123 - Capitán Blood -Curtiz- La gran Evasión.

Edición nº 123 de La gran Evasión Cuenta la leyenda que un médico quiso curar a un herido. Los soldados irrumpieron en la casa del lesionado porque era un rebelde hacia la autoridad británica y al médico lo condenaron a galeras por colaboración con el enemigo. Así es como nacen las leyendas. Con unas sombras sorprendentes dibujadas en una pared de blanco y de negro. Con unos duelos a espada que hacen parecer que los filos comiencen un interminable cruce de palomas, como un cortejo de alas inquietas que terminan invariablemente en un beso teñido de sangre. Con unas sorprendentes coreografías que indican que hubo trabajo por parte de los actores, oficio por el del director e imaginación por el de los maestros de esgrima. Y así también nació una leyenda como Errol Flynn, el espadachín por antonomasia, el héroe perfecto, apuesto, brillante, galán, con un leve aire de pillo, con una acusada dosis de dignidad enfundada en la vaina. Y quizá, sólo quizá, nos hallemos ante una de las mejores películas de piratas de la historia. Eso sí, siempre habrá un poco de justicia por allí, un romance por allá, dos o tres chistes colocados en alguna isla abandonada y unas olas que se transforman en testigos que van y vienen entre tesoros, rescates y desafíos. Obra maestra de esas que ya hemos demostrado sobradamente que no somos capaces de hacer, esta maravillosa película es diversión pura, es una sesión de tarde trasplantada a la noche, es la empuñadura del médico que fue pirata, del condenado que hizo justicia, del capitán que todo marinero quisiera tener...hay que estirarse bien para hacer que la punta de la espada se hinque en nuestro enemigo y mantener un rincón limpio de crueldad premeditada para conservar algo de lo que un día hizo que fuéramos honestos. Y ante esas peleas nuestras sensaciones se convierten en botín de una película que atrapa como una nave que despliega todo el velamen para volar sobre el mar. Somos prisioneros inevitables del asalto del entretenimiento tejido con delicado encaje femenino. Queremos y soñamos con desenvainar ese acero que ni siquiera sabemos manejar y luchar en un abordaje imposible al lado del Capitán Sangre mientras intercambiamos sonrisas de complicidad y guiños de camaradería. Hoy atraca ahí mismo, en nuestro salón, un barco que hace sonar sus aparejos con el quejido propio del tiempo escapado, del momento que se transforma en suspiro, del instante fugaz de la felicidad que produce la evasión de la dictadura implacable a la que nos somete lo real. Hoy, tal vez, nos den alguna recompensa en piezas de oro por dejar que nuestro pensamiento sea tomado por sorpresa y nos dejemos arrastrar por las mareas de la aventura que nunca tuvimos, de la aventura a la que nunca jugamos, de la aventura de la que siempre escapamos porque la valentía es patrimonio exclusivo de las leyendas contadas. Dejemos que nos cuenten una. César Bardés Levantamos la copa de ron y nos lanzamos al abordaje esta noche en Radiopolis... José Miguel Moreno modera, Raúl Gallego, Gervi Navío y nuestro crítico de cine César Bardés.

Feb 9, 20171h 0m

122 - Doce del Patíbulo - Robert Aldrich - La gran Evasión.

Edición número 122 de la gran Evasión. Doce reclusos militares son convocados, tienen entre manos una misión suicida. Doce tipos mugrientos, cada uno lo peor de su padre y de su madre. El comandante Reisman, indisciplinado pero eficaz, procurará insuflar confianza y disciplina a un puñado de balas perdidas. Hombres sin alternativa, algunos condenados a la horca, otros a trabajos forzados, sentencias posiblemente conmutables si la misión tiene éxito. Su cometido es difícil: infiltrarse tras las líneas enemigas, asaltar el castillo de Rennes y eliminar a todos los oficiales nazis posibles. "“Disparen a todos los oficiales que vean allí” ¿Nuestros o de ellos? Empiecen por los de ellos, si no les importa”." Reisman sabe tratar a unos hombres desahuciados, por eso lo han elegido. Un insólito grupo de personajes muy bien trazados, John Cassavettes es Víctor Franko, el rebelde macarra, a Donald Sutherland le sienta como un guante el personaje del anormal pero simpático Pinkley, el cantante Trini López hace de Jiménez, un hispano de rostro afable a primera vista, Jim Brown es el lacónico afroamericano Jefferson, Clint Walker es Posey, el grandullón con problemas de autocontrol, Telly Savalas, el psicópata misógino, para Wladislaw se escogió a Charles Bronson, el polaco que se convertirá en el hombre de confianza del mejor de todos, el comandante Reisman, un hombre de porte imponente y anchas espaldas que será el encargado de mantener la disciplina, a él no le interesan las florituras, sólo los resultados, es el más idóneo para conseguir la camaradería en una banda de delincuentes. Lee Marvin se encontraba en su mejor momento, venía de recibir el Oscar por "La ingenua explosiva", y protagonizar "A quemarropa" o "Los profesionales". Robert Aldrich se sirvió de un montaje trepidante, de una novela exitosa, de un par de guionistas como Nunnally Johnson y Lukas Heller, y combinó truculencia, cinismo y humor burro a partes iguales para realizar una gran película sobre un comando de asalto, y vertir su ácida crítica sobre el Ejército, sus mandos, y lo que se ponga por delante. Tal como le espeta Reisman a su General, un socarrón Ernest Borgnine, alguno de sus superiores debe estar loco de atar. Raúl Gallego Esta noche en Radiópolis protestamos al unísono porque no podemos afeitarnos con agua caliente... Raúl Gallego, Gervi Navío y nuestro crítico desde Madrid, César Bardés.

Feb 2, 20171h 1m

121 - El Exorcista -Friedkin-. La gran Evasión.

Edición número 121 de La gran Evasión El Exorcista superó el listón del género de terror en la década de los 70, de pronto la gente abarrotó las salas, se corrió la voz de que una niña poseída expulsaba sustancias verdes por la boca, giraba la cabeza en un gesto infernal, blasfemaba, una ventana de pronto se abría violenta, las cortinas al viento, y los ojos sin fondo del demonio miraban a la cámara, buscaban a los desprevenidos espectadores en la butaca, la gente no había visto nada igual. Ya Polanski se había atrevido con La semilla del diablo algunos años antes, con una abatida Mia Farrow en el papel de madre de la bestia. William Friedkin fue más allá, leyó la fascinante novela de William Peter Blatty y tuvo el mérito de crear un ambiente enrarecido y maligno en aquella casa de Georgetown. Malas vibraciones en ese desván donde se escuchan ruidos extraños, esa cocina en la que el detective Kinderman toma café con Chris, y como no, esa habitación donde una niña se convierte en la encarnación del mismo diablo, los objetos se mueven, la cama da tumbos arriba y abajo. El estilo realista de Friedkin, los silencios, las conversaciones entre madre e hija, el sonido del teléfono que rompe la noche, las pisadas, los crujidos de los muebles, los exámenes clínicos, avivan el crescendo de terror. Ya desde el comienzo, los dos primeros planos sesgados, la casa silenciosa, y una figura de la Virgen María en la Iglesia, los dos lugares donde irrumpirá el Intruso. En la secuencia siguiente el padre Merrin descubre la estatua del su viejo enemigo en las excavaciones de Niniveh . La entidad que posee a Regan no tiene varias personalidades, tiene sólo una, y Merrin la conoce bien. El Mal arde despacio en el corazón de un hombre asaltado por la culpa más profunda, se oculta ladino en cualquier parte, en el ojo vacío de un desconocido, en la pelea de dos perros en el desierto, en la súplica de un mendigo, en la habitación de una niña inocente que viene del colegio. La sugestión del exorcismo se alimenta de esos males. Una madre aterrada, un sacerdote en crisis vital, y el enfrentamiento final entre el Padre Merrin y el diablo, el ritual sanador de la criatura que no recordará nada de lo que ocurrió en la casa de Georgetown. Raúl Gallego Esta noche levitamos con nuestro nuevo camisón y nos curamos las pústulas con agua oxigenada… A la dirección José Miguel Moreno, con Gervi Navío, Raúl Gallego y nuestro crítico desde Madrid César Bardés.

Jan 26, 20171h 0m

120 - Tres eran Tres. Especial sobre el cineasta Eduardo García Maroto. La gran Evasión.

“Caía sobre mí una especie de maldición que me enfrentaba al dilema de o bien dirigir películas del tipo de Oro vil, Schottis o Canelita en rama o no trabajar. Porque yo había soñado con un tipo de cine muy diferente; pero, después de haber creado una familia, era tarde para tomar decisiones heroicas” (García Maroto en sus memorias). Eduardo García Maroto fue un cineasta insólito, un hombre al que le brillaban los ojos en cualquiera de las fotos que se le hicieron porque llevaba el cine dentro. Él se definía a sí mismo como un peliculero, y su ataque frontal fue contra la forma estilística del cine, contra su sintaxis. Su forma de filmar es metacinematográfica porque el cine ha definido siempre la vida, García Maroto es capaz de hacer que los actores miren a la cámara, que nos miren, rompe ese vínculo para establecer otro mayor, esto es un disfrute, una ficción, la verdad está en otro lado. Suprime los sintagmas, los conceptos que agobian al personal creyendo que es el bueno el que se llevará a la chica. Vemos a indios que huyen cuando viene la Guardia Civil y son aficionados al gazpacho, fantasmas que no asustan a nadie, pelamos la pava, mejor dicho el pavo tras la castiza reja, nos presenta a un monstruo bajito creado por un chiflado Antonio Riquelme, los componentes del equipo de rodaje se presentan uno a uno en el tribunal. Maestro del disparate, influencia reconocida por el mismo García Berlanga, el cine que le divertía hacer nunca fue autorizado en los tiempos de la Dictadura, el inquisitivo nacionalcatolicismo no comulgó con sus burlas y su humor absurdo, siempre con el distintivo de los escritores Miguel Mahura y Antonio de Lara "Tono", que encabeza las labores de guión en estas tres parodias de tres géneros, el western, el cine de terror, y el folclórico. Desde La gran Evasión recordamos la obra del director jienense, no apta para mayores de 65 años... Presenta José Miguel Moreno, con Raúl Gallego y los invitados especiales Miguel Olid, periodista e investigador de la figura que nos ocupa, y Eduardo García Maroto hijo

Jan 18, 201756 min

119 - El Tren del Infierno -Konchalovsky-.La Gran Evasión.

Edición número 119 de La Gran Evasión, 10/1/2017. El Tren del Infierno de Andrei Konchalovsky, 1985. La película termina con esta cita: "No existe bestia tan feroz que no sienta alguna piedad. Yo no siento ninguna; luego no soy tal bestia." Ricardo III. William Shakespeare. Y de éso precisamente es de lo que trata, de lo que esconde el corazón de los hombres, bestias, horror y...piedad. Una magnifica actuación de Jon Voight, dando vida a Manny, una bestia disfrazada de hombre, un presidiario que busca la libertad, que se jacta de elegir su destino, que no espera nada, que solo confía en sí mismo, en su capacidad para superar adversidades, que se cree indestructible, y en su huida, desafía a todo y a todos, al hombre, a la máquina, a la naturaleza majestuosa e inmisericorde, a Dios, al fin y al cabo...la historia es un gruñido al rostro de Dios..también encontramos un acto de redención, un sacrificio en un tren sin control, el destino es imposible de detener. Basado en un guión original del gran Akira Kurosawa, una historia repleta de decisiones que habrá que asumir. Nihilismo y Existencialismo en un tren sin control, con grandes dosis de verdad, hay una lección de vida y de muerte expuesta con crudeza, la postura vital de Manny es grandiosa, es cruel y brutal, pero es descarnadamente real, un hombre, un superviviente enfrentándose al mundo... nadie va ayudarte, morirás solo, porque todos morimos solos. Un maniaco persiguiendo a otro maniaco, un chico, un bisoño Eric Roberts que admira al icono, a la leyenda, al indomable, incapaz de ceder y descubre que en realidad es otro ser atormentado, con miedo a morir, al igual que Ranken, es un déspota que mira sólo por sí mismo, no quiere volver a la celda, a la oscuridad, al agujero, pese a quien pese, muera quien muera, caiga quien caiga, sólo el acto de redención con la sangre salpicando la sucia nieve le dará una oportunidad a Sara (Rebecca de Mornay) y Buck (Eric Roberts). Huimos de la helada prisión de Radiopolis, en un tren de nieve y fuego, a la dirección José Miguel Moreno, contertulios, Raúl Gallego, Gervi Navío y encabezando la locomotora desbocada del cine, nuestro crítico César Bardés.

Jan 11, 20171h 4m

118 - La Quimera del Oro -Chaplin- La gran Evasión.

Edición número 118 de La gran Evasión. Chaplin recuperó su mítico Charlot para La quimera del oro, su segundo largometraje. El gran cómico inglés supo expresar mejor que nadie la dignidad del pobre que camina con la cabeza alta y una bota hecha de remiendos. En plena fiebre del oro de 1898, una hilera de almas desesperadas en busca de fortuna resiste el frío de las montañas de Alaska, sube el paso de Chilkoot. A las primeras de cambio cambia el plano y el eterno vagabundo hunde su bastón en la nieve, con un oso comiéndole los talones, después encontrará una cabaña donde refugiarse de la ventisca. La quimera de una fortuna díscola y la aventura de un hombrecillo tan pobre como honesto, tan ingenuo como pícaro, con un optimismo vital con el que conectamos desde sus primeros cortos. El señor del bombín combate el hambre con una bota hervida, enfrenta el frío de Alaska con chaquetilla corta, mantita y corbata, y por supuesto se enamora de esa preciosa chica del salón, el refugio de sueños y desilusiones donde Georgia parece darle la bienvenida con un gesto encantador. En la Nochevieja prepara la mesa con mimo y cuidado, no quiere que Georgia se lleve una mala impresión, mientras en la fiesta cercana ella baila y ríe entre la muchedumbre, ha olvidado la cita. El genio espanta el drama con la risa, calma la sed con carámbanos derretidos, aplaca el hambre con unas judías servidas por un vecino comprensivo, convence a su famélico compañero Big Jim de que no es una gallina gigante. El destino se pondrá de su parte, al fin todas las desventuras habrán servido de algo y el amor triunfará, quizá demasiado parecido todo a la vida de aquel joven del music-hall y vodevil que se fue a hacer las Américas con veintiún años. Raúl Gallego Esta noche en Radiopolis bailamos la danza de los panecillos a la luz de una vela... Raúl Gallego, Gervi Navío y nuestro crítico de cine César Bardés.

Jan 5, 20171h 1m

117 - La Puerta del Infierno -Kinugasa- La gran Evasión.

Programa número 117 de La gran Evasión. La puerta del infierno no está tan lejos, está ahí al lado, donde no hace mucho pasábamos con desidia y mal encarados hacíamos mofa de sus tristes moradores. Y esa estancia curiosamente va a ser residencia de los intérpretes, una residencia no esperada, pero que los atrae con una fuerza enorme, desacostumbrada. El Amor puede ser compendio de fuerzas opuestas, hirientes, y esa realidad que muestra la película es innegable. Toda fuerza en contra no hará sino agravar lo que ha de asentarse en calma, con la quietud de un río de arena que ufano mira la tarde. Juega Kinugasa con una historia de Ronin que intentan matar al emperador, con luchas, caballos, muertes enmarcadas con gran belleza, para ir cerrando, poco a poco, delicadamente, toda la historia en un trío de pasiones que no encuentran salida. Los bellos kimonos de Machiko Kyô, deslumbrantes y secretos, paran el tiempo de la película para contarnos una sensualidad imaginada, brutal. Un Kinugasa aún más despiadado teniendo en cuenta que no hay formas reconocibles en su narrativa, acostumbrados como estamos a beber en taza con nombre, y esto hace aún más daño. La dificultad en su comprensión lucha con la abrasiva presencia de un dolor ausente, que nos incomoda e incita. Bellos colores, premios y dos Óscar, pero sobretodo una tragedia universal, delicada y envolvente. José Miguel Moreno Esta noche escuchamos tocar el Koto a la bella y atribulada Kesa... José Miguel Moreno modera, Raúl Gallego, Mamen Torres y Álvaro de Luna.

Dec 28, 201656 min

116 - La Colina de los Diablos de Acero -Anthony Mann-. La gran Evasión.

Edición número 116 de La gran Evasión. Corea, 6 de septiembre de 1950. Unos títulos de crédito sobre fondo negro, una música de tambores de guerra para introducir un filme austero sobre el absurdo de la matanza a campo abierto. El pelotón del teniente Benson se encuentra a merced de las líneas enemigas, aislados en tierra de nadie. Su objetivo: tomar una colina, esa es la orden de los mandos, unos muchachos llevados a la muerte segura para tomar una árida colina. Hombres envueltos en sudor arrastran el miedo repetido, dormir es difícil cuando la amenaza se esconde en la maleza. Guerra de guerrillas en un país extraño, la división no contesta, los árboles tapan el peligro, el viento duele en el pecho, el día y la noche se confunden, los ruidos no cesan y llega un momento en que ya no se puede pensar. En el campo de batalla no puedes ponerte enfermo, hay que caminar, esquivar las minas letales, anticiparse al ataque imprevisto. Si un soldado se relaja y se quita las botas para desentumecer los pies se expone a la muerte segura, agazapada. Plano sobre la rueda de un camión volcado, la cámara barre un paisaje monótono, se mueve entre rocas, malezas y árboles grises hasta llegar a un soldado en primer plano que intenta comunicarse por radio.La historia del soldado de a pie es la historia de todas las guerras, la historia del sinsentido de los hombres. Los actores Robert Ryan, Aldo Ray y Keith Davis destacan en el batallón de Anthony Mann. Dos antagonistas obligados a combatir juntos terminan fumando un cigarrillo mano a mano. Sobrevivir ante todo, cuando ya el batallón no existe, el regimiento no existe, el mundo no existe. Hombres dirigidos a una muerte tan arbitraria como los métodos del sargento Montana. Montana se aferra lealmente a su Coronel, al que el horror dejó sin habla. En el combate no hay amigos, el instinto gana, hay que mantenerse fuerte, y Montana lo sabe. Anthony Mann aportó al cine bélico esta joya de silencios y miradas. Proyecto personal en el que la puesta en escena queda desnuda de aditamentos, con unos primeros planos que quieren indagar en el pensamiento de unos hombres en el infierno. Los muertos no son anónimos, el teniente cita sus nombres, uno a uno, aunque sólo los escuche el viento. Raúl Gallego Esta noche en Radiópolis lanzamos una granada sobre la línea de flotación del aburrimiento... José Miguel Moreno conduce el jeep desde Radiopolis, con Raúl Gallego, y nuestro crítico de cine César Bardés apostados en los flancos.

Dec 22, 20161h 1m

115 - ¿Vencedores o Vencidos? El Juicio de Nuremberg -Kramer- La gran Evasión.

Edición número 115 de la gran Evasión. 13/12/2016. La historia suele clasificar a los contendientes de un conflicto en vencedores o vencidos. Sólo con la perspectiva del tiempo es cuando nos damos cuenta de que, en una guerra, nunca hay vencedores. El defecto básico del carácter alemán que se dejó seducir como pieza fundamental de un engranaje de gigantes sin capacidad para la rebelión fue el principal motivo que hizo que una nación se dejara arrastrar hacia la locura colectiva, hacia el odio racial, hacia el hecho diferencial, hacia el expansionismo y hacia el delirio de superioridad...y en esa enorme maquinaria estatal que convenció a adultos, que conquistó a jóvenes y que revivió a ancianos, hasta los grandes hombres prestaron oídos a lo que nunca debieron escuchar. Y el día en que se condenó a un inocente sabiendo que se cometía una injusticia es cuando comenzó la masacre. Más tarde, cuando la paz hizo su tímida aparición, nadie sabía nada, nadie entendía de política, nadie escuchó a un loco clamando su odio en el Reichstag. Una nación de sordos, mudos, ciegos que además miraban a otro lado, quizá a los vecinos que desaparecían en mitad de la noche por ser judíos, o gays, o retrasados mentales, o izquierdistas, o antisociales. El estado del miedo tiene muchos aliados en el silencio y en la aceptación por inercia, por comodidad, por conformismo. Por eso, por tanta imposición por el decreto de la violencia usando la rúbrica del miedo, Vencedores o vencidos, de Stanley Kramer, cobra una enorme vigencia en los días que vivimos. En esta película podemos observar la actuación del principio de la justicia, más allá de razones políticas que tan sólo entorpecen lo que corresponde a la condición humana, encarnado soberbiamente por Spencer Tracy; el principio de la ira, la humillación y la venganza que los vencedores se toman siempre sobre los vencidos, implacable Richard Widmark; el principio del lograr a cualquier precio que el yugo de la culpabilidad no se cierna sobre las generaciones posteriores intentando hacer ver las contradicciones internas de quien tiene que administrar justicia por parte de quien es esencialmente injusto, extraordinario Maximillian Schell; el principio de la corrupción y del que sabe que obró mal pero que no tiene muy claro en qué momento comenzó a cruzar la línea que separa el servicio a la colectividad de la erótica del poder, impresionante Burt Lancaster; el principio de quien no entiende el ensañamiento de su propia patria con él porque, sencillamente, es incapaz de decir que el cazador fue al campo a matar la liebre, escalofriante Montgomery Clift; el principio de quien agotó su alma por el sufrimiento y la presión y que se derrumba ante la insistencia atosigante del señor Rolfe, abogado de la defensa, en una interpretación prodigiosa de Judy Garland; y, por último, el principio de quien, perteneciendo a la aristocracia, despreció al Führer pero nunca estuvo en contra de su política, porque así, de alguna manera, se considera libre de culpa y considera injusta la condena, sombría y falaz Marlene Dietrich...muchos principios para el fin, para la desolación, para la ruina, para una generación engrasada en el odio y en el mirar obsesivamente hacia sus adentros sin ni siquiera saber mirar y eso...eso no es patrimonio exclusivo de los alemanes. Cuando Rolfe está presionando de manera inhumana a Irene Hoffman, Ernst Janning se levanta de su escaño de acusado y grita para impartir justicia una vez más: "¡Señor Rolfe!...¿es que vamos a empezar otra vez?"...Y ese grito no es sólo contra su propio abogado defensor...ese grito...es contra la estúpida humanidad que siempre, siempre va a empezar otra vez porque es incapaz de comprender que el bienestar de la mayoría supera al bienestar de la minoría pero que los derechos del individuo están muy por encima de los derechos colectivos de una nación. César Bardés Esta noche en Radiopolis nos ponemos los auriculares para entender el sentido de la justicia... José Miguel Moreno modera, Gervi Navío, Raúl Gallego, nuestros invitados de hoy Miguel Olid, crítico de cine, Emilio G. Romero, historiador cinéfilo, y César Bardés, nuestro crítico de cine desde Madrid.

Dec 15, 20161h 0m

114 - La Morte Rouge -Erice- La Gran Evasión.

Edición número 114 de la gran Evasión. Vuelve Erice a dejarnos frío, helados. Y es que este mediometraje, mitad cuento de niños, mitad historia de terror, repite las coordenadas del director vasco ya presentes en sus anteriores trabajos: la niñez, el cine y el conocimiento. Envuelto todo en una pátina wellesiana, de oscuridad y deseo. El fondo siempre en Erice, el de la guerra Civil española, con sus penurias y necesidades, con sus miedos, con ese cartero terrible, que como en la Garra Escarlata, película que trata el film, siempre trae malas noticias. Un niño de cinco años, el mismo Erice, ve con ojos inmaculados como los mayores tenían un pacto privado que el crío desconoce en la sala de cine del Gran Casino Kursaal, hoy fantasma de si mismo, recuerdo de una época alegre. Antes de la prohibición del juego que lo llevó al cierre y olvido. Erice, convencido de que el cine como elemento que descubre el mundo cambia al tiempo la mirada del espectador, construye ciudadanos y no sólo espectadores. Y es ahí donde radica su arte, que adolece de utensilios prácticos y granjea dudas cara a un nuevo y fecundo instante. José Miguel Moreno Esta noche en la torre de Radiopolis nos enfrentamos de nuevo a la garra escarlata.... José Miguel Moreno presenta, Raúl Gallego, Federico Rodríguez y Álvaro de Luna.

Dec 12, 201656 min