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Podcast de La Gran Evasión

Podcast de La Gran Evasión

463 episodes — Page 5 of 10

263 - Tiempo de Revancha -Adolfo Aristarain- La gran Evasión.

Lugares comunes en la producción del argentino Adolfo Aristarain son la amistad, la resistencia, la lealtad, el conflicto social del individuo frente al orden establecido. Aristaráin rodó Tiempo de Revancha durante las últimos coletazos de la dictadura argentina, el mismo año de la guerra de las Malvinas. Gran mérito del director el conseguir estrenar este grito de rabia en aquel momento en Argentina, una denuncia de los abusos de poder, ahogada metáfora de aquellos años negros de desapariciones y mordazas. Bengoa, espléndido Federico Luppi, maquilla su curriculum para conseguir un trabajo de dinamitero en la empresa Tulsaco, tapa su pasado sindicalista, debe traicionarse a sí mismo para ganarse el jornal. La cabra tira al monte, ha conseguido un buen puesto de trabajo, encontrará a su amigo y compañero de batallas pasadas, interpretado con brillantez por Ulises Dumont, y en la secuencia que parte el film en dos, el accidente, Bengoa se quedará literalmente sin palabras, intentará sacar la mayor tajada de la compañía. Tiempo de revancha, tiempo de resistencia al chantaje. Taparse la boca con un esparadrapo, comprobar como la esposa huye despavorida ante el cariz de los acontecimientos. Bengoa le escribe en su pizarra "No me dejes". Una parábola política con personajes humanos, la abnegada mujer (Haydée Padilla), el histriónico abogado (Julio De Grazia), pícaro y mercenario, o comprometido con su cliente. El corte de mangas de un hombre honesto, un hombre que no está en venta. Y es que en realidad no hay tanto cobre porfídico para abastecer a la nación, el jefe de personal miente como un bellaco. Hay que estafar a los estafadores, burlar a los espías, rebanar la injusticia con una navaja de afeitar. Raúl Gallego Esta noche nos quemamos el brazo con un cigarrillo y nos mordemos la lengua para no gritar en Radiopolis... Raúl Gallego, Gervi Navío, y Zacarías Cotán.

Mar 4, 202056 min

262 - El Cerebro de Frankenstein -Terence Fisher- La gran Evasión.

La insana obsesión se presenta desde el primer momento de vigilia , los días que le quedan al Doctor Frankenstein perderán su razón de ser si renuncia a su experimento. Crear la vida desde la muerte, retar los equilibrios de la naturaleza y resistirse a no cumplir sus objetivos. Transplantar el cerebro de un gran médico y devolverle la cordura en el cuerpo de un ser ajeno. Utilizar a seres humanos como conejillos de indias y asesinar si es necesario. Fisher consigue crear un enorme suspense en su búsqueda del terror interior de cada persona. Los mejores productos de la factoría de los monstruos de la Hammer fueron rodados por el británico. Una puesta en escena magistral y sobria planificación, el característico technicolor y un cine de género que abría las puertas del cine fantástico moderno. El mito de Frakenstein inició su saga en la conocida compañía británica con La maldición de Frankenstein, con Cristopher Lee en la imponente criatura y Peter Cushing como el Barón. Terence Fisher, amigo de Cushing, dirigió la mayoría de los títulos de la saga, excepto La maldad de Frankenstein, de la que se encargó Freddie Francis, y El horror de Frakenstein, de Jimmy Sangster, otros dos habituales de la Compañía De Shelley al Doctor Mabuse y el Nosferatu del expresionismo alemán, el Boris Karloff de Whale, el Reanimator de Stuart Gordon. La perversidad y la ambición del ser humano que utiliza la ciencia para conseguir sus fines. Quizá sea éste el retrato de Frankenstein más abyecto que podamos recordar. El creador es el monstruo. Cushing encarna la vileza y la audacia, insulta a los huéspedes de la casa, chantajea a la pareja de enamorados, los domina, incluso violará a la joven de tirabuzones, estupenda Veronica Carlsson en su belleza dorada, otra musa de la Hammer (Drácula vuelve de la tumba, El horror de Frankenstein). Peter Cushing se encorva en pose de murciélago, arroja despojos de cadáveres por la trampilla. Esconder el delito no es la solución, en cualquier momento puede ceder una tubería vieja y salir a flote la atrocidad. Raúl Gallego Esta noche visitamos a nuestra esposa en el cuerpo de otro hombre, hablamos tras el biombo de Radiopolis.. José Miguel Moreno, Gervi Navío, Salvador Limón y Raúl Gallego.

Feb 27, 202055 min

261 - Bringing Out the Dead (AL Límite)- Martin Scorsese. La Gran Evasión.

Nueva entrega de La Gran Evasión, esta noche de febrero paseamos por los detritus de “nuestra” sociedad, cubrimos el turno de noche de una ambulancia en el Nueva York de finales de los noventa, un vistazo a la miseria moral y a la jungla espiritual que tan bien conoce Martin Scorsese: Bringing out the Dead, 1999. Al Límite es una obra perturbadora, insomne, una mirada desangelada a la noche neoyorquina y su marginalidad, una pesadilla prolongada en compañía de los despojos de la gran manzana. Scorsese entona un grito de auxilio, de perdón, de piedad, de compasión, de muerte, un alegato de muerte digna, y por tanto, de vida digna. Un episodio angustioso y fugaz, tres días en el esquizoide turno de noche de una ambulancia, montones de historias que son siempre la misma historia, un relato que nos habla de Soledad. Martin Scorsese y Paul Schrader ponen a los espectadores también Al Límite, en esta mirada a la cara oscura del sueño americano, una visión preñada de verdad que recoge las vivencias autobiográficas de la novela de Joe Connelly y las plasma con una contundencia y un lirismo asoladores. Asistimos a la búsqueda de redención de Frank Pierce, magistral Nicolas Cage, una búsqueda de redención y expiación, que es también la de Schrader y Scorsese. Acompañamos a Mary, Patricia Arquette, en las interminables horas de espera en una sala de urgencias, mientras su padre no acaba de morir y la familia se aferra a su dolor. Es inevitable compararla con Taxi Driver, pero son miradas diferentes a una misma realidad. En Taxi Driver, Travis se convierte en un Verdugo, un justiciero que intenta rescatar la inocencia, y hacer pagar a los que la corrompen. En Al Límite, Frank es una Víctima, un mártir acosado por el estrés postraumático de su trabajo, de su fracaso existencial, de la propia ciudad, intenta salvar una vida, ruega por el perdón de todas aquellas almas que no ha podido traer de la muerte…El espectro de la joven Rose lo acosa a cada inspiración. Pocas veces la cámara de Scorsese se ha mostrado tan vibrante y nerviosa, fragmentando la secuencia como un neurótico, grandioso montaje de Thelma Schoonmaker, su montadora habitual. La magnifica fotografía de Robert Richardson mezcla las ensoñaciones y la cruda realidad sin paliativos, crudamente, con esa luz que a veces es divina, otras fantasmal, siempre abstracta, puntal del desarrollo psicológico de los protagonistas. Hay personajes inolvidables, los tres compañeros de Frank, cada uno con una personalidad y una tara; Larry, John Goodman, un comedor compulsivo, obsesionado con la comida; Marcus, Ving Rhames, el fanático religioso, al único al que Frank confesará las apariciones que lo acosan; y Wolls, Tom Sizemore, un completo psicótico, totalmente desequilibrado, violento, el episodio más excesivo, más salvaje y surrealista de Frank acontece con este compañero. El resto del elenco es completísimo, a destacar un irreconocible Mark Anthony, Joel, pasando por el Camello, Cy, Cliff Curtis, el Capitán Barney, Arthur Nascarella, las enfermeras, el poli de la recepción y sobre todo el ángel que salva a Frank, Mary Burke, maravillosa Patricia Arquette. La película esta construida sobre el sufrimiento, la mezcolanza diaria de lo trágico con lo cínico, la risa y el llanto, al ritmo de una banda sonora muy roquera, con referentes tales como Van Morrison, The Clash, R.E.M., The Marvelettes, Martha Reeves & The Vandellas, The Who, Janis Joplin... ademas de la pieza del maestro Elmer Bernstein. Nos vamos recorriendo las calles a toda velocidad, huyendo de la muerte roja, reflexionando sobre la Eutanasia, sobre el Amor y las Adicciones, mientras, una monja fanática augura el Apocalipsis, Raúl Gallego pisa descontrolado el acelerador y Gervi Navío se prepara un cóctel en vena en la parte trasera de la Torre de Radiopolis….. Bonus Tracks: -Martha Reeves and The Vandellas. Nowhere to Run. -The Clash. I’m So Bored With The U.S.A. "Siempre tengo pesadillas, pero ahora los fantasmas no esperan a que me vaya a dormir”. Frank Pierce. Gervi Navío.

Feb 19, 202059 min

260 - Los Cuatrocientos Golpes -François Truffaut- La gran Evasión.

Una noche al raso bajo los cielos de París, ese París que tantos autores han retratado, René Clair, Godard, Rivette, Chabrol, Garrel, Vigo, Rohmer, Varda...Y Truffaut en su primer largometraje, dedicado a su mentor André Bazin que murió durante los días que se rodaba. Los 400 golpes de Antoine Doinel, el niño desertor de mirada huidiza y lector de Balzac. Jean Pierre Léaud es Antoine, y Antoine es Truffaut, el chaval en fuga del colegio, de la familia, del reformatorio. Corre sin mirar atrás en uno de los finales más bellos de la historia del invento de los Lumière. Truffaut y sus coetáneos de la Nueva Ola francesa reinventaban el cine a finales de los años 50. Doinel finge la muerte de su madre. Huye de los problemas conyugales. Que duro es dormir en el pasillo de casa, con una madre que lo ignora, un padrastro que le abofetea Esa noche va a dormir en la calle, como un vagabundo, se lavará la cara en una fuente, desayunará con tragos largos de leche robada. La adolescencia, el desconsuelo y la rabia de un niño al que no han sabido querer. Un aula lúgubre en la escuela con pupitres de madera y maestro con regla y borrador arrojadizo. Antoine hace novillos con su amigo René, se sienten libres en sus aventuras de infancia, van al cine, a la feria, cometen fechorías. Reflejo de la propia infancia del autor, el escritor Marcel Moussy le ayudó a organizar el guion, a suavizar un poco la melancolía, a convertir su confesión en cine eterno. Doinel mira a la cámara, el fatalismo de un crío que pasa la noche en el calabozo de una comisaría nos mira cara a cara. La verdad del cine de Truffaut, la frescura, el realismo. El plano inicial de los barrios de París, la Torre Eiffel filmada desde abajo, la fotografía sobria y elegante de Henri Decaë ilumina los espacios de forma naturalista. Con ese travelling final de un pequeño que huye de los golpes, de las patadas, de los castigos, sin resuello, como los personajes de Al final de la escapada de Godard. Se confunden las notas de la partitura de Jean Constantin con las pisadas sobre la arena, al fondo el mar, el objetivo se acerca a su abandono, y la imagen se congela. Raúl Gallego Esta noche giramos y giramos en la atracción de feria detrás de la gran evasión... José Miguel Moreno, Gervi Navío, Zacarías Cotán y Raúl Gallego.

Feb 12, 202055 min

259 - El Sentido de la Vida -Terry Jones- La gran Evasión.

Ver la vida desde una pecera, los peces no tienen memoria, y aún así da que pensar como sacan a un compañero de fatigas para cocinarlo a la parrilla. Para nuestra memoria queda la última creación donde aparecen juntos todos los Monty Python. Tal como dice la limpiadora del restaurante, la vida es un juego, unas veces se gana y otras se pierde. Los Python volvieron a ganar, y eso que una vez más dividieron opiniones en esta serie de sketches con hilo musical y magníficas coreografías. El grupo de cómicos tuvo la inmortal idea de desentrañar el sentido de la vida, y como no podía ser de forma, el resultado fue el caos más universal, y es que la vida no parece tener ningún sentido. Situaciones de lo más surrealista, las secuencias se suceden, a cual más irreverente, no queda títere con cabeza.La iglesia protestante y la católica, el ejército del imperio británico, los judíos, la sanidad, la educación,la televisión, ni la misma Muerte se salva del pitorreo de cinco británicos y uno nacido en Minneapolis, el excesivo Terry Gilliam. Terry Jones, la católica madre llama a sus decenas de hijos, a cada uno por su nombre. Todo esperma es sagrado, su marido Michael Palin ha decidido donar a todos a la ciencia, mientras el matrimonio protestante los critica desde la ventana de enfrente, con lo fácil que es ponerse un condón. Insuperable la pareja formada por un flemático Graham Chapman, que moriría pocos años después, y Eric Idle, su reprimida señora. John Cleese, el maestro enseña educación sexual haciendo el amor con su propia esposa en la clase, los alumnos se aburren y preguntan dudas. Introducida por un corto inicial de Terry Gilliam, Seguros Permanentes Crimson, en este prólogo los viejos contables en su barco piratas se revelan contra los ambiciosos ejecutivos. Y que podemos decir del señor Creosote, mal gusto y libertad creativa explotan y salen a chorro libre de la boca del mórbido comensal, Palin arrima un cubo con la esperanza de recoger algo del vómito, la porquería cae sobre la miseria de los adinerados que tan bien saben guardar las formas. Cuando Terry Jones y Michael Palin escribieron la escena, tenían a Terry Gilliam en mente, acostumbrado a dar vida a personajes grotescos, como el rastafari a quien extraen el hígado sin anestesia. Parece que Gilliam no estaba muy dispuesto a sufrir la tortura del maquillaje y las prótesis, y le cedió el testigo a Jones, que también hizo las labores de dirección. La película ganó el Premio del Jurado en Cannes, John Cleese, haciendo amigos, refirió que seguramente Orson Welles, que formaba parte del jurado, se sintió identificado con Mr. Creosote. Del nacimiento y la muerte, de la lujuria, la gula, la avaricia, los pecados, la inteligencia y la falta de prejuicios de unos tipos geniales. Números musicales enormes quedarán para siempre, el de los niños en Yorkshire, o Eric Idle y Terry Jones paseando por la Vía Láctea, haciéndonos ver que somos tan insignificantes como las hojas que caen de un árbol en otoño. Así que mejor no preocuparse y disfrutar del espectáculo. Raúl Gallego Intentamos mantener la compostura como peces en un acuario... José Miguel Moreno, Gervi Navío, Raúl Gallego y la colaboración especial de Sergio Álvarez. Blog: cinemalagranevasion.blogspot.com Instagram: la_gran_evasion1_ https://www.instagram.com/la_gran_evasion1_/

Feb 5, 202056 min

258 - Zulú -Cy Endfield- La gran Evasión.

"Para sentirse mal hay que estar vivo". Teniente Chard. Dos tenientes con visiones opuestas, el teniente Chard, un ingeniero al mando, testarudo y tenaz (brillante Stanley Baker y su mandíbula cuadrada), y el teniente Bromhead, de maneras aristocráticas, con criados, sable, y capa (Michael Caine en sus primeros trabajos). Chard llegó allí para construir un puente, el militar poco podía imaginar lo que acababa de ocurrir a pocas millas, en la batalla de Isandlwana el imperio británico sufrió unos de sus peores castigos. 1500 casacas rojas cayeron en las montañas sudafricanas a manos de las tropas zulúes. Pocas horas después de esta masacre, lanzas y azagayas chocarán contra fusiles y cañones en la plaza fuerte del barranco de Rorke. El Boer Adendorf, holandés, lleva más tiempo que los británicos en el sur de África, conoce mejor a los guerreros de los escudos de piel de vaca, y avisa. Atacarán en tandas sucesivas. La estrategia del búfalo. Sobre la tierra los cuernos, la testuz y el lomo, avanzan por las laderas para rodear a la guarnición. En el horizonte los rayos del sol parpadean sobre una línea interminable de puntos amenazantes. Retumba cada vez más atronadora la voz grave del pueblo orgulloso, los golpes de las lanzas, los mazos, y los escudos. Aquí, aunque parezca lo contrario a primera vista, no se glorifica el colonialismo. Cy Einfeld y su guionista John Prebble muestran la humanidad de los asediados, las peculiaridades de cada personaje, el aterrado reverendo y su hija, huyendo de la misión despavoridos, el cocinero que no sabe utilizar un arma, el esforzado sargento, el médico que interviene a los heridos mientras los zulúes entran por las ventanas, el soldado gandul que se redime salvando a sus compañeros. Los cadáveres de los nativos se amontonan y el inexperto teniente Bromville, que al principio califica a los nativos de negros cobardes, cambiará su arrogancia por vergüenza ante la matanza perpetrada. La angustia de unos tipos que en su fuero interno comparten la certeza de la muerte segura, 4000 guerreros se acercan a través de campo abierto. La despedida Zulú en en el barranco de Rorke, regado de su sangre, infestado de sus propios hermanos muertos, no ocurrió en la realidad, y sin embargo cumple su función catártica. Un cantante galés responde, ellos tienen buenos bajos pero nosotros tenemos mejores tenores. El duelo de cantos sobrecoge. Los guerreros reconocen el valor de una guarnición que se ha defendido con tesón. No eran imprescindibles, la mayoría de esos hombres no saldrán mencionados en los libros de historia, como el escuadrón de Robert Montgomery y John Wayne que retrató John Ford en el Pacífico. Años después Douglas Hickcox plasmaría la sangrienta batalla de Isandhlwana en Amanecer Zulú, esta vez con Burt Lancaster y Peter O´Toole. Raúl Gallego Esta larga noche nos protegemos del fuego a discreción en Radiopolis... Gervi Navío, Zacarías Cotán y Raúl Gallego

Jan 29, 202059 min

257 - El Reportero - Michelangelo Antonioni - La gran Evasión.

Unos colores pastel, claros, de los que no hay duda, acompañan a la cama a David, seguro de no estar confundido. Ya descansa, ha visto lo que costaba y cuánto tiempo tardó en todo lo nuestro, por eso es tiempo ya de una larga siesta. Ahí fuera se ve la vorágine de alguien mirando. En el exterior, coches, carreras, chiquillos, mucha arena, y un malestar inquieto de no se sabe donde. Pero Antonioni ya lo ha logrado y nos da tiempo, ahora somos nosotros lo que tenemos por delante. Un sólo aviso, romper con algo, coger el amor, el deseo, si apareciese, e ignorarlo todo, mintiendo, porque vendrán los vándalos. José Miguel Moreno El periodista huye de su propia sombra, en un hotel destartalado, en pleno corazón del Sahara, se transmuta en otra persona. Intercambiar la identidad no consiste en cambiar la foto del pasaporte de un tipo con rasgos similares. La otredad. Morar en otra piel y llevar la cruz del otro, en este caso un traficante de armas con varias citas apuntadas en su agenda. David Locke no dudará en acudir a cada una de ellas, en Munich, Londres o Barcelona. Busca un contacto. Hastiado, no se reconoce, no sabe quien es. De ahí a la usurpacion vital. Y sin esperarlo, se encuentra en la Pedrera con una chica que le habla de Gaudí. La aridez más cegadora se pierde en el horizonte del desierto, a cada paso una duna, un amor torcido, la muerte en la vida, y un plano secuencia para la historia del cine. Antonioni puso sobre la mesa su elegancia y distanciamiento en El Reportero, integrada en la trilogía americana, junto con Blow-up y la incomprendida Zabriskie Point. Las obsesiones más recurrentes en su obra, la incomunicación, la alienación, o la muerte, terrible el fusilamiento del lider prisionero, en las filmaciones de archivo que revisionan su mujer y amigo. Un Jack Nicholson contenido y una espontánea María Schneider, la estudiante de arquitectura que se despista de su grupo de turistas. Las apariencias enturbian aún más las respuestas. En estructura circular el pasajero disfruta de una libertad efímera. En el teleférico, en la iglesia, en el aeropuerto un hombre pide un billete de avión a cualquier destino donde pasar el resto de su días. Y al fin, un hotel perdido en un pueblo de Almería. La cámara deja atrás al hombre postrado, el plano secuencia se aproxima a los barrotes de la ventana, sale al exterior, en rotación, vemos a la chica desorientada, llega la policía, pasa un coche de autoescuela, unos niños corren, gira sobre su propio eje y nos muestra el contraplano. Roland Barthez dijo que mirar más tiempo del necesario era peligroso, querer comprender, atisbar la verdad. Tal como hace esa chica sin nombre que quizá también quiere aceptarse a sí misma. Raúl Gallego Esta noche morimos dos veces en el estudio de Radiopolis... José Miguel Moreno, Salvador Limón, Manuel Broullón y Raúl Gallego.

Jan 22, 202057 min

256 - My Fair Lady -George Cukor- La gran Evasión.

George Cukor, uno de los más prolíficos directores de Hollywood dirige en 1964 My Fair Lady, inspirada en el mito de Pygmalion y la obra del irlandés Bernard Shaw. La obra de Broadway, con música de Frederick Loewe y libreto y letras de Alan Jay Lerner, estuvo en cartel más de seis años, con Julie Andrews y Rex Harrison en los papeles principales. El profesor Higgins necesita moldear a su bella dama, pulir a la violetera de Covent Garden, lavarle la cara y convertir su dialecto de barrio bajo en el inglés mejor pronunciado del baile. También Cukor necesitó dirigir esta superproducción de la Warner, quizá para quitarse la espina clavada de Lo que el viento se llevó, para la que fue elegido inicialmente por el productor de Hollywood David O. Selznick, barco del que tuvo que bajar para ser sustituido por Victor Fleming. My Fair Lady invita a soñar. El arrogante y misántropo profesor de fonética en la soledad de su caserón de la calle Wimpole, y la gritona florista, el diamante en bruto con la ilusión de salir del arroyo, de comerse los mejores bombones de la caja. Audrey Hepburn, el alma de la película, no fue ni siquiera nominada a mejor actriz en los Oscars, para más inri se lo llevó Julie Andrews por Mary Poppins. La voz de Audrey en sus canciones la dobló la soprano Marnie Nixon. Momentos mágicos. La cenicienta coge las riendas en casa de la madre del profesor, la alumna ha aprendido perfectamente la lección, ya tiene la cara limpia. El cínico encontró la vitalidad en el luminoso semblante del que ya no puede prescindir. Todos se enamoran de Eliza Doolittle, Higgins en su salón lleno de gramófonos, el joven Freddy en el hipódromo de Ascot, el alumno húngaro en el baile de la embajada, el coronel Pickering, interpretado por Wilfrid Hyde-White, y como no, su borrachín padre, un estupendo Stanley Holloway. Raúl Gallego Esta noche confirmamos que la lluvia en Sevilla es una maravilla... José Miguel Moreno, Rosario Medina, María Royo y Raúl Gallego.

Jan 15, 20201h 4m

255 - La Naranja Mecánica -Stanley Kubrick- La gran Evasión.

Un buen trago de leche plus para alejar la abulia, para entonar a Álex y su banda de drugos, cuatro sinvergüenzas adictos a la ultraviolencia. Desde el inicio, la mirada de una víbora escruta los sustratos de una sociedad enferma. Vive con sus padres, alienados en su piso con televisión y comodidades varias, aterrados por un chico aficionado a la violencia extrema, y amante de la música de Ludwig Van Beethoven, le relaja. Violaciones, agresiones con penes gigantes de cerámica, peleas entre bandas urbanas, palizas a vagabundos borrachos. La exploración de lo más abyecto del alma humana continúa en quizá la película más excesiva y controvertida del maestro neoyorquino. Kubrick traslada a la pantalla la novela, escrita diez años atrás por Anthony Burgess, con bastante fidelidad. Aplicando su talento a la hora de filmar momentos espectaculares: la paliza al vagabundo en el túnel con los haces de luz al fondo, la coreografiada pelea en el muelle a cámara lenta, los ojos abiertos de un hombre cobaya, en primer plano con ganchos metálicos. Es el método Ludovico, terapia experimental con el propósito de reinsertar al desviado. Malcolm MacDowell en su mejor trabajo, venía de protagonizar “If “con Lindsay Anderson, es el conductor de la historia. El resto de intérpretes, entre ellos Michael Bates, el chaplinesco jefe de la prisión, resultan privilegiados comparsas del caprichoso jovenzuelo. El actor principal lleva todo el peso de una narración dividida en dos partes. La voz en off del personaje conductor y las peripecias criminales de sus compañeros de armas. Cuatro tipos de surrealista indumentaria, vestidos de blanco, con protectores para las partes blandas, bombín, botas militares y bastón. Tras su captura y la traición de sus acólitos, el sistema tiene la palabra. Hay que encerrar al joven y tratar de reeducarlo. He ahí el dilema ético. ¿Hasta que punto es lícito modificar la voluntad de un ser tan vil y miserable como los que se proponen curarle?. El monstruo vuelve a casa aparentemente curado. Ya no será bien recibido. Los padres le han sustituido, incluso han eliminado a su querida y reptiliana mascota. Álex recibirá en sus carnes los golpes de un mundo policial. El asistente social, los funcionarios de la cárcel, el ministro del Interior. Piezas en perfecta jerarquía ponen en marcha el engranaje de una fuerza institucionalizada para extirpar la violencia gratuita y reeducar al muchacho. La dimensión satírica de un mundo enfermo, y la fascinación del mal desde las mitologías del señor Kubrick. Raúl Gallego Esta noche entramos en éxtasis, y después sentimos náuseas al escuchar la Novena Sinfonía de Ludwig Van en el estudio de Radiopolis... Salvador Limon, Zacarías Cotán, Gervi Navío y Raúl Gallego.

Jan 8, 20201h 1m

254 - Veredicto Final -Sidney Lumet- La gran Evasión.

El contorno de Paul Newman se recorta contra los claroscuros del interior de un bar, suenan las bolas de la máquina recreativa, una jarra de cerveza de buena mañana, y las guirnaldas de las fiestas al fondo del plano. Sidney Lumet ya demostró desde el principio que sabía realizar enormes dramas judiciales, ahí está su ópera prima Doce hombres sin piedad. En Veredicto Final asistimos a las horas bajas de un abogado que ha perdido a su mujer en un divorcio, su reputación en su trabajo, y aún le quedan fuerzas para pelear por el último caso. Es el caso. Frank Galvin se aferra a su última oportunidad de salvarse. Seguirá corriendo a pesar de las zancadillas. El abogado contricante (James Mason) es el Príncipe de las Tinieblas, así lo llama su amigo y maestro (Jack Warden) para avisarle de con quien se enfrenta, aunque en el bar donde se refugia cada noche se enamore de una mujer desganada, de párpados caídos y ojos entornados (sugerente y misteriosa Charlotte Rampling), su principal testigo pericial desaparezca de pronto, a pesar del rechazo de sus propios clientes, aunque incluso el juez (un sibilino Milo O´Shea) se ponga de parte de la Archidiócesis y le anime a aceptar la oferta monetaria. Los rivales le insultan, le llaman picapleitos acabado. A Galvin sólo le queda confiar en la Justicia. Una de las escenas fundamentales, la del letrado en la habitación del hospital donde languidece la chica en estado vegetativo, víctima de una negligencia médica. De pronto Frank Galvin vislumbra la verdad mientras toman forma las fotos recién hechas de su Polaroid. Siempre ha sido igual, los débiles siempre han perdido frente a los poderes fácticos. Todos piensan que no se puede luchar contra lo establecido. El último giro del guion puede resultar a muchos mas ficción que otra cosa. Para eso está el cine también, para enseñarnos que la Justicia debe ser más fuerte que el dinero y el poder de las instituciones. Lumet controla la cámara y la puesta en escena con maestria. Con su estilo naturalista, la fotografía de ocres, negros, blancos rotos y arquitecturas clásicas en interiores escogidos. El dramaturgo David Mamet transforma la novela original en agudas frases. La acertada dirección de actores y un ritmo pausado y ágil dan forma al espléndido conjunto final. Raúl Gallego. Percibimos el color de la justicia a medida que las fotografías toman forma esta noche en Radiopolis... José Miguel Moreno, Chari Medina, y Raúl Gallego.

Dec 27, 201958 min

253 - El Rayo Verde -Éric Rohmer- La gran Evasión

¿Habéis observado el sol cuando se pone en el horizonte del mar? Sí, sin duda alguna ¿Lo habéis seguido hasta que la parte superior del disco desaparece rozando la línea del horizonte?. En el preciso instante en que el astro radiante lanza su último rayo. No será, como podría presumirse, un rayo rojo lo que herirá la retina de vuestros ojos, sino que será un rayo verde, pero un verde maravilloso, un verde que ningún pintor puede obtener en su paleta. Si existe el verde en el Paraíso, no puede ser más que este verde, que es sin duda, el verdadero verde de la Esperanza". Julio Verne Dolphine y sus planes veraniegos rotos. Ha roto con su pareja y su amiga la deja plantada a poco tiempo del viaje. La joven parisina nos lleva de la mano en su paseo estival, una epifanía de soledades y desencuentros en la monotonía y la fugacidad de un verano. La protagonista, interpretada con brillantez por Marie Rivière, no parece encontrarse a gusto en ningún lugar, ni en los Alpes, ni en Cherburgo, ni en las playas abarrotadas de bañistas, ni en el caluroso París de julio. La mujer abatida busca un destello que la guíe, encuentra cartas que le dicen cosas, confía sin mucha seguridad en el azar. Ella no tiene nada que ofrecer, le dice a la chica sueca, recién conocida, no busca subterfugios, sólo quiere encontrar una señal. Éric Rohmer, director de mirada serena, acerca la cámara con calma, sin subrayados ni énfasis, muestra mediante conversaciones y diálogos. Hasta que llega el rayo verde, la magia del momento, la esperanza de los versos de Rimbaud, ya llegará el tiempo en que los corazones prendan. El encuentro inesperado de dos almas sedientas en una estación de tren, ella lee El idiota de Dostoievski, la virtud de Lev Mishkin reflejada en dos miradas, el tránsito de los días, las tres notas de un violín y la armonía del amor. Hay algo verdadero en el artificio de Rohmer, la fotografía granulosa, el realismo, lo diáfano de su prosa fílmica, la austeridad del encuadre, los diálogos aparentemente improvisados, la ausencias de una muchacha que camina triste por el campo y rompe a llorar mientras el viento mueve las ramas con más fuerza. Rohmer amaba tanto a las mujeres como Truffaut, quería captar la presencia de la naturaleza como Rossellini o Murnau, y sus mágicas actrices recuerdan a las de Philip Garrel, en sus contradicciones, sus turbulencias y sus gestos. Raúl Gallego Esta noche esperamos que no se nuble el día para poder contemplar el rayo verde... José Miguel Moreno, Zacarías Cotán y Raúl Gallego.

Dec 19, 201958 min

252 - El Hombre Tranquilo -John Ford- La gran Evasión.

De todos los verdes posibles, de todas las jóvenes rebeldes, de todos los romances del cine... Es verde el tren que llega a la estación de Castle Town, allí se apea el hombre tranquilo, en busca de su paraíso perdido. Antes de llegar a Innisfree, el pueblo soñado, Sean Thornton divisa la casa que recreó de pequeño, escucha la dulce voz de su madre. "El camino serpenteando por la pradera hasta llegar a la iglesia..." Siempre había rosas en aquella casa, la Blanca Mañana. La melancolía y la memoria, las flores silvestres, el campo, los ancestros, en esta ensoñación de un tipo que busca la paz. La película más romántica de John Ford, director americano de westerns con Irlanda en el corazón. Mucha fuerza en el amor que surge en las praderas, en los arroyos de Irlanda. Maureen O´Hara, Mary Kate, con su melena de fuego, su carácter indómito, se quita las medias para cruzar el río, John Wayne, la besa bajo la lluvia en la medianoche, la tormenta arrecia. En el trasfondo, la huida del pasado, un hombre hostigado por los recuerdos, de las fundiciones y la contaminación de Pittsburg a los aires gaélicos de la tierra prometida. Del ruido de las fábricas al rumor del riachuelo y el canto de los pájaros. Impetuoso y homérico, así lo llama varias veces Michaleen, magnífico Barry Fitzgerald, el cochero, casamentero y borrachín. Homérica empresa es salvar los obstáculos para alcanzar el tálamo nupcial, las tradiciones y las costumbres más antiguas. En Irlanda no aparece una chica con simplemente tocar la bocina. La presencia de la iglesia, la dote, el consentimiento de un hermano intransigente, con mandíbula de hierro y manos enormes, espléndido Victor McLaglen. Idílicos paisajes, carreras de caballos, sombreros mecidos por el viento, reverendos anglicanos y curas católicos, una icónica pelea final entre cuñados, resuelta con pintas de cerveza negra, y por encima de todo, una pelirroja de armas tomar y un hombre tranquilo. Raúl Gallego Nos sentamos junto a la chimenea y esperamos que Maureen O´Hara nos dé fuego con la leña encendida... Raúl Gallego, Gervi Navío y Zacarías Cotán.

Dec 11, 20191h 1m

251 - Especial SEFF 2019 -16º Festival de Cine Europeo de Sevilla. La Gran Evasión

Bienvenidos a un nuevo programa especial de La Gran Evasión sobre el Festival de Cine Europeo de Sevilla, edición 16. Desde Radiopolis, en la 92.3 de la FM repasamos nuestro amado festival con el entusiasmo y la devoción acostumbradas. Comentamos el palmarés, nuestras impresiones y conmociones sufridas, por los golpes de las obras de Jessica Hausner, Abel Ferrara, Robert Guédiguian, Nadav Lapid, Albert Serra, Eloy Enciso, Pietro Marcello, Marco Bellocchio o Bruno Dumont, entre otros. Tenemos la suerte de poder contar con el programador del festival, Javier Estrada, que nos relata su visión del certamen al teléfono. Una amena charla regada con la música de los grupos que han participado en el Seff Noche, nuestras críticas "crípticas", nuestras entrevistas absurdas y sobre todas las cosas, nuestra pasión por el cine. Esta fría noche, compartimos experiencias y emociones cinéfilas, José Miguel Moreno, Raúl Gallego, Gervi Navío, "Guti" y Javier Estrada, mientras, un solemne canto ortodoxo, nos recuerda lo insignificante que somos. De coda final os dejamos extractos de las entrevistas "perpetradas" por nuestro intrépido y bilingüe reportero.

Dec 4, 20191h 25m

250 - Pesadilla antes de Navidad - Henry Selick y Tim Burton- La gran Evasión

Bienvenidos al país de Halloween, el mundo de las tinieblas, gobernado por un inepto alcalde con dos caras y su mejor ministro, Jack, el esqueleto, un poco deprimido, cansado de siempre lo mismo, con su andares de araña, su porte de caballero. El rey del país de los muertos, un híbrido espectral de Hamlet, Eduardo Manostijeras, y un Slenderman de buen rollo, siempre acompañado por su perrito fantasma, otro trasunto del conmovedor Frankeweenie, el mejor amigo del niño Burton. Érase una vez hace mucho tiempo, la historia de cuando el mundo era antiguo y se inventaron las fiestas. Las sombras tenebrosas y los monstruos que aterrorizaron a Tim Burton y a su colega Henry Selick son exorcizados en el magnífico teatro de bosques siniestros, cementerios góticos, marionetas con vida propia y calabazas parlantes. Sally, la adorable muñeca de ojos enormes y cuerpo remendado, Oogie Boogie, el malvado saco lleno de insectos y gusanos, sus tres mocosos secuaces enviados al país de la Navidad a raptar al pobre Santa Claus, y una galería caótica de habitantes del país de Halloween, un Mr Hyde, una familia de zombies, las brujas, los vampiros, el payaso enmascarado, el monstruo debajo de la cama, el hombre lobo.. Burton escribió este melancólico poema mientras trabajaba de animador para la Disney, a partir de su obsesión con la historia de Jack y su bizarra idea de celebrar la Navidad consiguió crear un clásico formidable del Stop Motion, de la animación fotograma a fotograma. Una sinfonía minuciosa y detallista, dirigida por Selick, prestigioso animador que coincidió con Burton en Disney, Tim no pudo dirigirla porque se había comprometido con la Warner para realizar Batman Returns. Danny Elfman añadió la música, canciones corales e individuales para crear el tono y el estado anímico de cada personaje. Un tiempo mágico entre Halloween y la Navidad, el tiempo de los niños. Jack al fin se dará cuenta que la Navidad no puede analizarse con un método empírico, que nunca puede uno renunciar a su identidad, y que la deshilachada Sally siempre le estará esperando. Cuatro niños raritos se reúnen a merendar esta tarde en torno a la mesa camilla y las criaturas del inframundo... Raúl Gallego, Gervi Navío, Elio Cubiles y Salvador Limón.

Nov 20, 20191h 3m

249 - El Crack Cero -Especial con José Luis Garci al teléfono - La gran Evasión.

"Lo peor es escribir. Es muchísimo más difícil escribir que nada. Eso no se aprende. Como nadie va a aprender a ser Hemingway, o a ser Scott Fitzgerald. Eso...O naces o no naces El oficio de director sí lo aprendes. El cine...plano medio, plano corto, primer plano, la cámara de izquierda a derecha, la subes un poco de arriba a abajo, haces un travelling para llevar el movimiento, son ocho cosas las que tienes que aprender..." Esto lo afirma en el programa José Luis Garci, como si fuera lo más fácil del mundo hacer cine de calidad, hacer películas como El Crack Cero...La precuela que cierra su trilogía, todos recordamos al gran Alfredo Landa y a Miguel Rellán en las dos primeras entregas rodadas en los ochenta, dos personajes indelebles y eternos, el detective privado Germán Areta y su ayudante el Moro. En El crack cero, un Carlos Santos de gesto huraño y ademán discreto, y un Miguel Ángel Muñoz perfectamente caracterizado para recomponer al Moro de joven no se andan a la zaga de Landa y Rellán. Areta acude al lugar a la hora convenida, un nuevo trabajo, un caso tan enrevesado como el que afrontaba Humphrey en las primeras secuencias de El Sueño Eterno. Humphrey Bogart y Lauren Bacall, Fritz Lang y Los sobornados son el cine negro. Mientras escuchamos a Garci parece que el humo de las salas de billar entra por la puerta del estudio y el tintineo de un Coñac con hielo suena cerca. Garci traslada los bajos fondos de Hammett, Chandler o James M Cain al Madrid de los 70. El turbio suicidio, o asesinato, quien sabe, de un prestigioso sastre sirve como excusa para rescatar los viejos esquemas. La melodía conocida y perfecta es la de Jesús Glück, la fotografía en blanco y negro de otros tiempos, otras marcas, otros muebles, otros ritmos, otra Gran Vía. Interiores de otra época, de otro boxeo, de otro fútbol, de partidas de mus, teléfonos de rosca, matasellos y máquinas de escribir. Raúl Gallego Esta noche los hijos bastardos de Que Grande es el Cine charlamos con José Luis Garci en el estudio de Radiopolis... José Miguel Moreno, Raúl Gallego, Zacarías Cotán, Salvador Limón, y al teléfono José Luis Garci.

Nov 12, 20191h 0m

248-La Comedia de los Terrores -Jacques Tourneur- La Gran Evasión

La Vida es demasiado importante como para tomarse a la Muerte en serio. Jacques Tourneur acometió esta irreverente e iconoclasta obra en la madurez de su vida, La comedia de los Terrores, The Comedy of Terrors (1963). El viejo artesano puso del revés el imaginario clásico de la American International Pictures (AIP, que tenía un gran ciclo de adaptaciones sobre Edgar Allan Poe a cargo de Roger Corman en la dirección y Matheson en los guiones), con esta disparatada comedia que se ríe de la solemnidad de la muerte y de instituciones sagradas, como el matrimonio, con elegancia y sarcasmo a raudales. Gracias a un elenco monstruoso: Vincent Price, Peter Lorre, Boris Karloff, Basil Rathbone, Joe E. Brown y Joyce Jameson, con el propio Richard Matheson en el guión y la excelsa fotografía de Floyd Crosby. El resultado es una verdadera maravilla, una obra que no fue entendida en su momento, pero a la que los años han puesto en su lugar. Una joya del cine, adelantada a su tiempo, cargada de cinismo, de sarcasmo, con un sentido del humor negro, negrísimo. Un juego de muertes y resurrecciones, de alcohol y venenos, de amores y desprecios, una obra para disfrutar esos días oscuros y tenebrosos….que todos tenemos, para reflexionar sobre la Muerte y sobre todo para dar importancia a la Vida….y todo lo que eso implica. Un autentico sinvergüenza, Walter Trumbull (Price), su atolondrado ayudante Felix Gillie (Lorre), el viejo dueño de la Funeraria, Amos Hinchley (Karloff), que tiene la desgracia de que su hija Amaryllis (Jameson) y su negocio, prácticamente en bancarrota, hayan caído en manos de este alcoholizado mercader de muertes. Pero no hay que preocuparse, cuando no hay “clientes”, estos estafadores salen impunemente en su busca en las oscuras noches invernales...Un casero obsesionado con el MacBeth de Shakespeare completará el extravagante cuadro, Mr. Black (Rathbone). Un felino de anaranjado pelaje es nuestro guía por la historia, otro actor de primera clase, si me permiten el atrevimiento. Se llama Cleopatra, Orangey, como nombre artístico, todo un veterano que ha participado en montones de grandes películas, desde Rhubarb (1951, Arthur Lubin), El Increíble hombre menguante (1957, Jack Arnold); o Desayuno con diamantes (1961, Blake Edwards). Una autentica estrella que se mueve por la siniestra casa y acompaña a estos secuaces de tumba en tumba, al ritmo de la impecable banda sonora de Les Baxter. Esta noche de noviembre asistimos al panegírico impagable de Boris Karloff en la solemne Torre de Radiopolis: Raúl Gallego, Zacarías Cotán y Gervi Navío. Mientras, las miradas libidinosas del atormentado Félix se posan en el pecho inflamado de la adorable Amaryllis, ella entona arias inverosímiles que hacen estallar los cristales de las ventanas y que a los Gatos se les ericen los pelos del lomo...nosotros, nos morimos como es debido, de risa. Gervasio Navío Flores.

Nov 7, 201956 min

247 - Especial sobre el cineasta arquitecto Juan Sebastián Bollaín - La gran Evasión.

Fija la cámara Bollain, un hombre de ojos ilusionados, con la certeza del que no busca algo, sólo una mirada, que se acomode en su tiempo de reflexión nerviosa. Un instante meditabundo, que contempla, como Flaherty, los ratoncillos humanos que pululan la ciudad, como unos intérpretes que bordan su día a dia. Su montaje acelerado, como si de un Pavlo urbano se tratara, coteja la colmena poblada de reinas, que en su inmensa naturalidad no necesitan obreras, ni sirvientes mas allá de la limpia y deseante superficie del celuloide. Bollaín, amigo de la mirada distante y hermano de la gracia, no es un romántico, ni siquiera un poeta, de existir su lírica es belleza que sale al encuentro de un voyeur, calamitoso y secreto, con el rigor delineante de efluvios y atmósferas. No es un narrador que deje de contar, lo hace, pero siempre de cara con algo indeleble y hermoso que anida en nuestras entrañas. Esta noche en Radiopolis se encuentran en animada tertulia José Miguel Moreno, Raúl Arteaga, autor del documental sobre Bollaín, Juan Antonio Bermúdez y el director, arquitecto y urbanista Juan Sebastián Bollaín,

Nov 2, 201957 min

246 - Pather Panchali -La Canción del Camino - Satyajit Ray- La gran Evasión.

La curiosidad de dos hermanos en un rincón de la India, sus correrías por los campos de caña de bambú, suena el sitar y las flautas de Ravi Shankar y se hace el milagro del cine. Aromas hindúes nos acercan a la canción del camino, las vicisitudes de una familia con problemas de vacas flacas. El padre soñador sonríe a la adversidad, lo que Dios disponga estará bien, la madre, más pragmática, mira de frente a la miseria con su ademán de amargura, de vergüenza mal disimulada, la anciana despegada, arisca, camina encorvada y come la fruta robada que la niña le trae del huerto y su madre le repite: "está usted malcriando a mi hija". Durga y Apu, Apu y Durga, los dos hermanos corretean entre arbustos, pájaros, gatitos, barro, imágenes vivísimas nos hacen viajar a la India de los años 50, a un entorno rural de aguas plácidas, insectos flotantes, troncos, hojarasca, chozos de palmas y ladrillos de adobe. La mística y el realismo, la naturaleza, el monzón que debía llevarse la ruina, y sin embargo trae la desgracia, Durga nunca se pondrá el sari que le regala su padre. Obra maestra, manantial de vida y muerte dirigido por Satyajit Ray. Estrenada en 1955, pocos años después de la independencia de la India y la muerte de Gandhi. La canción del camino abre la trilogía de Apu, seguida de Aparajito (El invencible) y Apu Sansari (El mundo de Apu). El artista indio Ray, fascinado por el cine occidental, amaba los planos de Welles, el humanismo de De Sica, el documental étnico de Robert Flaherty, la fluidez de Wyler, la calidez de Ford, el realismo, la austeridad y la poesía de Jean Renoir. Renoir viajó a la India pocos años antes del rodaje de Pather Panchali, allí iba a buscar localizaciones para filmar El río y Ray luchó por ver el rodaje y conocer al cineasta que admiraba. Los ojos despiertos del crío nos dicen cuando hay que sonreir y cuando hay que llorar. La sencillez de la vida en un lugar retirado del mundo, el tren es el progreso,pasa tapando los campos y evoca la ciudad lejana, desconocida, la esperanza de seguir hacia adelante, de recorrer el camino y de continuar el ciclo. Los ojos azabache de Apu descubren el mundo con su hermana, corren a los arrozales y la cámara sube en panorámica de la tierra hacia el cielo mismo, mira a través de las sábanas antes de ir al colegio por primera vez. La abuela ya no ve apenas, ya no realiza sus abluciones, espanta su mal cantando a la luna, encorvada se retira, su última mirada al perro, a la fuente, al hogar que la rechaza, la anciana se va a morir en soledad. Raúl Gallego Esta noche comemos arroz blanco con las manos y buscamos la purificación del agua... José Miguel Moreno, Gervi Navío y Raúl Gallego.

Oct 23, 20191h 1m

245 - El Cameraman -Edward Sedgwick y Buster Keaton- La gran Evasión.

“Todo el mundo pensaba al verme en el escenario o en el cine que era desgraciado en mi vida personal. Nada más lejos de la verdad. Hasta donde recuerdo, siempre me consideré afortunado”. Buster Keaton El gag físico continuo busca las carcajadas del respetable, el hombrecillo impertérrito, el cara de palo se levanta después del batacazo. El pionero Buster Keaton se patea las calles detrás de una cámara de ferrotipos, ya en desuso en los locos años 20, camina al ritmo del tintineo de un piano, del latido de jazz sincopado por una secretaria dulce con la que se prenda nuestro escuálido amigo, y peleará por ella hasta el final. A partir de ahí todo serán obstáculos para su torpe cortejo: el policía cretino, el fornido pretendiente, y la multitud urbana que se apiña al subir al bus, demasiada gente estorbando y alejando al pamplinas de su princesa. El hombre de la cámara de Vertov en torpe , el cine sobre el propio artefacto, el individuo contra su entorno, el gimnasta adorado por Buñuel y Dalí renuncia a sentimentalismos baratos. La inexpresividad lo dice todo, acciones espontáneas y secuencias memorables. El mequetrefe pierde el bañador en la piscina, un salto ridículo desde el trampolín, el saludo a su sirena antes de robarle la prenda de baño a una oronda señora, el fotógrafo rompe los cristales con el trípode, y sus rasgos de payaso triste siempre reviven. Keaton escribió en sus memorias que entrar en la MGM, el mayor estudio de Hollywood, fue el mayor error de su vida, allí coartaron su libertad a la hora de trabajar. El cameraman fue dirigida por Edward Sedgwick y el propio Keaton. Aún conserva el frenesí de sus primeras obras, la imaginación desbordante del artista, si embargo el joven productor Irving Thalberg se propuso controlar su forma de rodar y manipuló todo lo que pudo, después llegaría el sonoro. Nada ya que ver con sus inicios en el cine, cuando comenzó haciendo cortos con Fatty Arbucke, el gordito cómico después caído en la ignominia y el escándalo, de él Keaton aprendería muchos gags y trucos, sin embargo era su inverso, el pamplinas no esbozaba ni un asomo de sonrisa, con eso conseguía que se le tomara en serio, el excéntrico e impasible luchador en busca de fortuna provocará la hilaridad del personal desde la seriedad. Raúl Gallego Esta noche filmamos la batalla de Chinatown con el mono dándole a la manivela... José Miguel Moreno, Zacarías Cotán, Gervi Navío y Raúl Gallego.

Oct 16, 201958 min

244-Nieve que Quema -Karel Reisz- La Gran Evasión

Emprendemos una huida desesperada, cargando dos kilos de heroína y toda la miseria existencial de la América de finales de los sesenta. Karel Reisz dirigió en 1978 Who´ll Stop the rain, titulada en España “Nieve que quema”. Adaptación de la gran novela de Robert Stone, "Dog Soldiers". Reisz, emigrante Checo, venía de formar parte activa del Free Cinema inglés, aquella generación de jóvenes airados (Angry Young Men), comprometidos socialmente y a rebosar de talento. Nieve que quema recoge la devastación interna que la guerra provoca, un conflicto prohibido para los medios, que empezaba a analizarse a finales de los setenta. El Final de una época rezuma en la película, Reisz explora las ruinas morales y espirituales de América, la maldita guerra del Vietnam, con sus miserias políticas y económicas. La Creedence Clearwater Revival y su icónico Who’ll Stop the Rain, como referencia cronológica e hilo musical. Todo arranca con el agotamiento mental de un reportero de Guerra, John Converse (Michael Moriarty), sumido en una crisis existencial, ha descubierto la manera perfecta para escapar, la heroína; un hombre al que siempre utilizan los poderes superiores. Su mujer es frágil y también está desamparada (Tuesday Weld), Marge lo espera en un San Francisco Hippie desalmado, su forma de soportar el día a día son también las drogas, en forma de pastillas, pero con el mismo fin. El tercero en discordia es el amigo del reportero, Ray (Nick Nolte) un marine, duro, brusco, idealista, noble, que sabe muy bien lo que es la guerra y asume el control cuando se destapa que han usado al inocente John para traer la droga a los EE.UU Gran Interpretación de Nick Nolte, intensa y tormentosa, un veterano que no se puede adaptar a la vida civil, cansado de que gente inferior le dé ordenes. Nietzsche de fondo, la soledad, las armas, la promesa de un amor imposible… Apareciendo la droga llegan los perros que se enriquecen con ella. Un agente federal corrupto, Antheil, interpretado por el magnifico Anthony Zerbe y dos sicarios siniestros, mitad cómicos mitad aterradores. Tarantino, o los mismos Cohen, podrían haber descrito a estos tipos. Hay una escena de tortura que lo atestigua, igual de inquietante es aquella en la que Ray prepara unos “picos” para unos pijos que no se enteran de nada, otros desertores morales a los que castigar. Reisz narrar la historia de manera eficaz, no hay excesos ni adornos….esa imagen final del desierto y el agente corrupto del gobierno arrastrándose para salvar un poco de la Heroína derramada es otro ejemplo de hacia dónde iba aquella sociedad. Un viaje de sueños rotos y desesperación, de traiciones y amistad, un triangulo amoroso de nieve que quema….Errores que dejan heridas. Nos vamos con Gimme some Lovin, interpretda por The Spencer Davis Group y como Bonus Tracks, os dejamos Put a little love in your heart de Jackie Deshannon. Atrincherados en la Torre de Radiopolis, mientras la Creedence suena a todo volumen y las explosiones emocionales hacen retumbar el estudio, defendemos el alijo del Cine…. Zacarías Cotán, Raúl Gallego, José Miguel Moreno y Gervi Navío. Gervi Navío.

Oct 9, 201957 min

243 - PreSeff - 16 Edición Festival de Cine Europeo de Sevilla 2019 -La gran Evasión.

Esta noche visita el estudio de Radiopolis el programador del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2019, Javier H Estrada, para comentar lo que se prepara en la gran semana del cine de Sevilla, a partir de las 22:00. Nos adelanta algunos de los títulos que se proyectarán este noviembre en las salas del Festival, sugerentes propuestas de Las Nuevas Olas, una de las secciones más apasionantes, por supuesto comentamos algunas de las seleccionadas para la Sección Oficial. También entra un rato por vía telefónica Javier Miranda, director artistico del Festival de Cine Documental Alcances en Cádiz. José Miguel Moreno, Gervi Navío y Raúl Gallego bombardean a preguntas al amigo Javier Estrada en Radiopolis.

Oct 2, 201954 min

242 - El Tren -John Frankenheimer-. La Gran Evasión

Esta noche tenemos cine de emoción, sin un segundo de respiro. El Tren de John Frankenheimer, 1964. El Tren contiene compromiso social y espectáculo, entretenimiento y dilemas morales. Es una pieza de orfebrería, con un ritmo y una atmósfera excepcional. Se nota la manera de narrar de Frankenheimer, quizás el director más talentoso de esa generación de la televisión que revitalizó Hollywood en los sesenta. Su puesta en escena y su brío para la acción son indudables. El arranque de la historia, con ese primer ataque a la estación te dejan boquiabierto. Un tren cargado de obras de arte que los Nazis quieren llevarse de Francia en las postrimerías de la ocupación; los ferroviarios franceses, infiltrados en la resistencia, son los verdaderos héroes de este episodio verídico de la segunda guerra mundial. La película grita al mundo que no olvidemos el brutal sacrifico de esos civiles anónimos, que entregaron sus vidas para salvaguardar la Cultura y la Libertad de su país, la Gloria de Francia. El reparto es magnífico, Labiche es Burt Lancaster, un alarde de actuación y poderío físico para encarnar a este héroe con las manos manchadas de aceite de locomotora, que cree que las personas, cree que sus vidas son más importantes que las pinturas, pero lo entregará todo por cumplir la misión. La visión elitista del arte la encarna el papel del Coronel Franz Von Waldheim, inmenso Paul Scofield, con un discurso final sobrecogedor, delimitando el acceso a la belleza, al arte... un sucio mono grasiento no sabe apreciarlo… El contrapunto femenino es Jeanne Moreau, Christine, viuda, dueña de un hostal, que no quiere mas muertes, que sobrevive como puede, pero que también luchará por la única causa justa. Además tenemos a Allbert Rémy, Howard Vernon, o Michel Simon, Papa Boule, otro personaje inolvidable, su mirada a Labiche tras ser descubierto el sabotaje, es de las que dejan huella. Monet, Picasso, Cezanne, Matisse, Van Gogh…no hace falta que veamos los cuadros en sí, vemos las cajas que los contienen, con la esvástica marcada, arte degenerado para especular, arte en mayusculas que sólo una pocos saben apreciar, no……….El arte no tiene dueños, pertenece a todos y cada uno de nosotros. El cine como arte, como identidad, el Tren de Joh Frankenheimer es una gran aventura, reflejo de la propia vida. Con las caras y las manos manchadas de aceite y cine, esta noche de otoño, el retén de guardia de la estación de Radiopolis recuerda a los caídos por la libertad. Jefe de Estación: José Miguel Moreno. Maquinista: Zacarías Cotán. Fogonero: Raúl Gallego. Guardagujas: Gervi Navío.

Sep 25, 201958 min

241 - El Más Allá -Kwaidan- Kobayashi. La gran Evasión.

Abstraerse en la negrura de un cabello que se va diluyendo como la tinta china en el agua, como el miedo en una tormenta de ventisca y nieve, el azul intenso se hace uniforme y la mirada inmóvil de una aparición con rostro de mujer, atrapa tu alma para siempre, Yukionna, la mujer de las nieves, amante maquiavélica de aliento glacial y andares livianos. Hay que tener cuidado al tomar decisiones, renunciar a tu primera mujer para conocer otros horizontes puede abrir las puertas de la maldición, no saber mantener el secreto, tener que enfrentarse a la penitencia eterna. Masaki Kobayashi dio rienda suelta a su arte en Kwaidan, un film de cuatro episodios sobre cuentos ancestrales del Japón, recopilados por el periodista y viajero Lafcadio Hearn, el film se llevó el premio especial del Jurado en Cannes en 1965. Su estilización formal excelsa, el dominio del color y la delineación de personajes coloca a Kobayashi a la altura de Kurosawa. Planos fijos y planos secuencia parten de la herencia estética de Mizoguchi, a esto añadimos unos cromatismos espectaculares, el magisterio visual de encuadres donde se mueven los espectros en pinturas hipnóticas, estancias anheladas y lapsos de tiempo transmutados en pesadilla. El rostro macilento se refleja en las aguas estancadas y las ondas esquizoides del más allá devuelven la imagen espeluznante de otra dimensión. Los cielos amarillos y rojizos, los ojos de las estrellas y la luna marcan la senda de unos labios de mujer sellados para siempre, el artificio buscado en los decorados, la épica en la recreación de la batalla naval de Dan-no-ura entre los clanes feudales , el monje ciego, pintado con las escrituras sagradas para burlar al emisario de los muertos. En el último episodio el narrador se plantea la pregunta, ¿por qué hay libros de ficción sin terminar?, el alma de un escritor queda prisionera en el agua para siempre, ten cuidado si al coger una taza para beber, contemplas la imagen de otro que te reclama, ya no podrás huir del delirio de esta incompleta reseña. Raúl Gallego Esta noche observamos el reflejo del otro en la taza de té... Joé Miguel Moreno, Gervi Navío, Zacarías Cotán y Raúl Gallego.

Sep 18, 201958 min

240 - Matar a un Ruiseñor -Robert Mulligan-. La Gran Evasión.

Nueva entrega de La Gran Evasión, viajamos a un momento crucial de la vida americana, al sur profundo, a una aldea idílica donde se pondrán en entredicho los valores que rigen la sociedad. Un abogado que se enfrenta a una injusticia, un pueblo que es complice, tres niños que emprenden un viaje hacia el mundo de los adultos, un negro y unos desarrapados blancos como víctimas, un Ruiseñor que aparece en las sombras para entonar un canto de amor y libertad….. La Historia de Matar a un Ruiseñor, 1962, Robert Mulligan. La novela de Harper Lee es un texto imprescindible de lo sesenta, el libro recorre la historia mas oscura de los EE.UU, el racismo y la forma de vida aceptada en el sur. Repasa el sistema judicial americano, las injusticias sociales, el status quo reinante en la comunidad sureña, el momento de cambio de los sesenta, pero sobre todo el libro está lleno de amor por la figura del Padre, por ese Atticus Finch, que ya por y para siempre será Gregory Peck para todo los amantes del cine. El héroe cotidiano por excelencia. Mulligan capta todo los niveles de profundidad que tiene el libro y los funde en la película, apoyado en un gran guión de Horton Foote. Comienza siendo un retrato costumbrista de Maycomb, y por ende, del Sur de los EE.UU. Conocemos sus veranos, sus vecinos, como se para el tiempo para esos tres niños que empiezan a crecer y vivir aventuras. También es un cuento de terror, con la figura de Boo, esa casa lóbrega y misteriosa de la esquina, con tesoros en el hueco de un árbol. Vaya primer papel del gran Robert Duvall. Nos movemos por la comunidad negra y su vida de trabajo conviviendo con una comunidad blanca que no los considera iguales, el eje central con el juicio y la defensa de Atticus desenmascara lo que hay oculto en ese pueblo encantador. Aunque las pruebas sean irrefutables, ningún negro puede librarse de una acusación, simplemente por que lo ha denunciado una persona de piel blanca. La figura de Bob Ewel , y su hija Mayella, son la prueba del fracaso de la sociedad, basura blanca que vive al borde de la miseria y se siente superior a los negros. Extraordinaria obra maestra con escenas inolvidables, unos niños, Jem Y Scout, rememorando a la madre ausente en la habitación, mientras Atticus abraza el hueco de esa ausencia en el porche; Una turba dispuesta a linchar a un negro, que es derrotada por la inocencia de una niña; Un alegato, una suplica, pidiendo a todo un pueblo que no cometa una injusticia, mientras una fila de negros se levanta en señal de respeto…… Todo engarzado por una hermosa e intima banda sonora de Elmer Bernstein y una portentosa fotografía en blanco y negro de Russell Harlan, una de ese puñado de películas que te reconcilia con la vida. Esta noche soporífera, sudamos cine y nos ponemos los zapatos del otro, José Miguel Moreno, Raúl Gallego, Zacarías Cotán, Elio Cubiles y Gervi Navío.

Sep 11, 201958 min

239 - El Puente de los Espías -Steven Spielberg- La gran Evasión.

Brillante thriller de espionaje en plena guerra fría, 1957, su punto más álgido. Dos bloques dividen el mundo y se vigilan. Steven Spielberg lleva a la pantalla con buen pulso y sabiduría esta historia basada en hechos reales, del libreto original de Matt Charman y revisada por los hermanos Coen. Un tour de force entre dos actores de categoría, el consagrado Tom Hanks aporta cercanía al tenaz abogado, que cumple dos misiones muy complicadas, y un genial Mark Rylance, intérprete británico curtido en el teatro, pone cara al espía soviético, contenido, pausado, tan firme como el ritmo de una historia que fluye, hace reflexionar, y entretiene a partes iguales. La humanidad, el compromiso y los principios de un hombre honesto. ¿Es justo asesinar a alguien por hacer lo que otros de arriba le han ordenado? El héroe cotidiano se enfrenta a las voces de la intolerancia, el negociador defiende a un cliente que le han endosado, a medida que va conociendo al acusado se va involucrando. Él cree en las reglas, así se lo hará saber al agente de la CIA que le persigue en una noche lluviosa y le da un susto de muerte, James Donovan mira de frente y se viste por los pies. Las normas están hechas para cumplirlas, todo hombre tiene derecho a ser defendido. El individuo y la libertad, elegir lo que se cree correcto ante el sentir común de una sociedad aterrorizada por el peligro rojo, la paranoia nuclear y un hijo adoctrinado que no entiende como su padre puede defender al malvado soviético. Cine de gran factura con toques clásicos, secuencias memorables, el inicio te atrapa, un pintor reflejado en un espejo mira de soslayo su propio autorretrato, las dos caras de un hombre en soledad , el aparente y el real, el secreto de un tipo corriente que decide no preocuparse más de la cuenta, su rictus no refleja gran angustia aunque esté muy cerca de ser ejecutado en la silla eléctrica. Los dos bloques se temen y se respetan en un momento crucial de la historia contemporánea, Donovan se traslada al Berlín en que se comenzaba a construir el muro. No se conformará con canjear al piloto capturado tras ser derribado su avión U2, también querrá llevarse a su tierra al estudiante encarcelado en la RDA. Excelente ambientación, tonos desabridos, encuadres a contraluz, asfaltos húmedos que devuelven la luz mortecina de un tiempo de zozobra, la fotografía de Janusz Kamisnky y la labor del director artístico Adam Stockhausen aportan veracidad a lo narrado. Donovan y Abel se conocen en la reclusión de una celda, la cámara se mueve con elegancia a través de los barrotes. La Alemania Oriental de los 50, la nieve sucia , los edificios uniformes parecen lamentarse de las dentelladas de un pasado muy reciente. El magnífico desenlace cierra una gran película en el puente Glienicke, el puente de los espías, en la oscuridad acechan francotiradores de ambos bandos. Raúl Gallego Esta noche viajamos desde la torre de Radiopolis al Berlin de la Guerra Fría… Raúl Gallego, Gervi Navío, Lourdes Casado y Elio Cubiles.

Sep 4, 20191h 3m

238 - Especial Agnès Varda. Recolectora de imágenes. La gran evasión.

"Nunca he hecho películas políticas, sencillamente me he mantenido en el lado de los trabajadores y de las mujeres". Agnès Varda Una mujer libre, un arte visual de una factura elegante, diáfana, curiosa, una narradora en movimiento. Agnès Varda recolecta imágenes, playas, espejos, gatos, mujeres y hombres, recicla fragmentos, rostros, lugares, todo lo que se pueda aprovechar. Una mujer en fuga con títulos tan notables como Cleo de 5 a 7, sus daguerrotipos, Jane Birkin por A V, La felicidad, Sin techo ni ley, Jacquot de Nantes, o los espigadores y la espigadora, definen su carrera desde la experimentación y el combate contra lo estancado, su innovación. Su sed de descubrir y crear la acompaña desde los primeros tiempos, después la etiquetaron como pionera de la Nouvelle Vague. Agnès Varda ya había rodado en 1954 su primer largo La pointe Courte, precursora estilística del movimiento. Agnès siempre fue por libre y su espíritu jovial, explorador, intuitivo e independiente se nutre de todo lo que va encontrando, utiliza el cine como un folio en blanco, como un cuaderno donde escribe y monta sobre la marcha las imágenes, decide emparejar imágenes con palabras. Varda acuña el término cine-escritura, su libertad creadora es una actitud, quiere dejarse llevar, confiar en el azar y sentir el placer de la creación. Utiliza su voz en off y transmite una sorna suave, un espíritu generoso, una leve tristeza a flor de piel. Fotógrafa y viajera, la que visitó la China Maoísta para plasmar la revolución de los campesinos, o Cuba, allí captó miles de instantáneas y montó “Salut les cubains", su compromiso, su feminismo, su preferencia por las periferias y su arte se reivindican hoy en La gran Evasión de Radiopolis. Raúl Gallego Esta noche nos damos un paseo por el mercadillo de antigüedades con Agnès Varda… José Miguel Moreno, Manuel Broullón, y Raúl Gallego.

Aug 13, 201957 min

237 - Especial Federico García Lorca. Miradas y poemas . La gran Evasión.

Esta noche dedicamos nuestro programa a la figura de Federico García Lorca, el artista total, sus miradas, sus misterios, comentamos algunos pasajes de su biografía, leemos poemas, destacamos el Lorca dramaturgo, su modernidad, sus sonidos y su tragedia. En nuestro programa de cine le dedicamos un especial porque consideramos que sus lunas, sus verdes, sus mujeres, sus gitanos, su optimismo, sus desengaños, sus lugares, su vida truncada por el fascismo, su obra brilla como la mejor de las películas. También haremos alusión a su amistad con Dalí, Luis Buñuel, su presencia en el cine, como la espléndida serie Lorca, muerte de un poeta, de Juan Antonio Bardem. Un símbolo de la belleza, de la libertad, del compromiso, de un universo dulce de metáforas imposibles. Los que le conocieron de verdad hablan de un hombre único. Así lo describe uno de los poetas más importantes de la Generación del 27, Jorge Guillén. "Lo sabe todo el mundo, es decir, en esta ocasión el mundo entero: Federico García Lorca fue una criatura extraordinaria. 'Criatura' significa esta vez más que 'hombre'. Porque Federico nos ponía en contacto con la creación, con ese conjunto de fondo en que se mantienen las fuerzas fecundas, y aquel hombre era ante todo manantial, arranque fresquísimo de manantial, una transparencia de origen entre los orígenes del universo, tan recién creado y tan antiguo. “García Lorca es, dentro de la literatura española, un nombré esperable, necesario, "tenía que ser". La literatura de España necesita de vez en cuando expresarse de un modo más intenso y más puro. Y entonces se produce en el siglo XIV un Juan Ruiz, en el siglo XVII, un Lope de Vega; en el XX, un Lorca... Surgió porque sí, porque tenía que ser, tenía que cumplirse la ley de nuestro destino: España se había expresado una vez más.” Dámaso Alonso «Había que quererle o que dejarle; no cabía ya término medio. Esto lo sabía él y siempre que deseaba atraer a alguien, ejercer influencia sobre tal o cual persona, se ponía al piano o le recitaba sus propios versos … Estaba tan vivo, estremecido por el vasto aliento de la vida, que parecía imposible hallarlo inmóvil en nada, aunque esa nada fuese la muerte. Si alguna imagen quisiéramos dar de él sería la de un río. Siempre era el mismo y siempre era distinto, fluyendo inagotable, llevando a su obra la cambiante memoria del mundo que él adoraba.” Luis Cernuda Esta noche hablamos, leemos y sentimos las brasas vivas de Lorca en el estudio de Radiopolis, José Miguel Moreno, Raquel Moreno, Raúl Gallego, Manuel Broullón y Paco Vallecillo. Recitan poemas: Blanca Tamayo, Mamen Torres, José Gallego, Elio Cubiles y Luis García Montero. Le cantan Encarnación López, la Argentinita, Enrique Morente y Camarón de la Isla

Aug 6, 20191h 8m

236 - Los Sobornados -Fritz Lang-. La Gran Evasion.

Nueva entrega de La Gran Evasión, un paseo por el alma de una sociedad corrupta. Los Sobornados, del maestro Fritz Lang, 1953. Fritz Lang es uno de los grandes del cine, forma parte de esa élite que apenas podemos contar con los dedos de una mano. Su cine es turbador, oscuro, con la venganza y el fatalismo como motor vital. El individuo enfrentado a una sociedad corrupta, podrida, a un mundo opresivo en el que los valores familiares son el único refugio. The Big Heat, Los Sobornados, es un retrato arrasador de personajes atormentados, un recorrido por la violencia, una violencia física, pero sobre todo una violencia moral. Glen Ford es el Sargento Dave Bannion, un honrado y humilde policía al que se lo arrebatan todo; la explosión de un coche bomba que no vemos, pero que sí sentimos, ya forma parte de la historia del cine. La Femme Fatale es Gloria Grahame, Debby Marsh, la chica de un gánster que prefiere ser rica, beber, bailar, vivir rodeada de lujos y de abrigos de pieles, a llevar una vida miserable. Pagará muy caro esa elección, en otra escena memorable; una cafetera hirviendo al rostro. El sádico es Lee Marvin, Vince Stone, un despiadado y torturador villano al que odiamos al instante. La Viuda Duncan, otra mujer con abrigo de pieles, que no piensa perder su estatus, fría y despiadada, tiene la llave que puede destruir la organización. El cerebro de todo es Lagana, Alexander Scourby, un villano de antología, con el cuadro de su madre presidiendo su despacho. Por el camino vemos morir a inocentes, Lucy Chapman, una chica de club que se atrevió a enamorarse de un cliente, Katie, la mujer de Bannion, otra vez el azar destruye tu mundo en un instante, la mujer con la que compartías un cigarrillo, un filete, una vida…o la pequeña Joyce, la hija de ambos, una infancia arrebatada…. Un despliegue de puesta en escena para representar la sociedad corrupta de los años cincuenta, o la locura colectiva de la Alemania Nazi, o la Caza de Brujas de Hollywood, o cualquier sociedad actual, en la que la corrupción y el crimen siguen infectando lo mas profundo de nuestro devenir. El resultado final es agridulce, aunque hayamos asistido a una redención y un sacrificio, al final, sigue quedando una vida vacía, la inmensidad de una ausencia. La justicia o la venganza no pueden llenar ese vacío al que se va a enfrentar Dave Bannion, cada día por el resto de su vida. Nos marchamos con el saxo melancólico de Paul Desmond y la suavidad echa guitarra del mítico Jim Hall, en Alone Together, no se olviden de vivir mientras la rutina sigue su curso. Esta noche arrojamos una cafetera a rebosar de cine hirviendo a los despreciables matones que torturan y asesinan mujeres….José Miguel Moreno, Raúl Gallego, Gonzalo, Diego Abderramán y Gervi Navío. Gervasio Navío Flores.

Jul 31, 20191h 0m

235 - Vivir en Sevilla -García Pelayo- La gran Evasión.

Huele a paisaje tu pelo, y así es, la belleza y el olor de la ciudad se filtran a traves del collage de sensaciones que nos ofrece Gonzalo García Pelayo en torno a la Sevilla de finales de los 70. Única en su especie, Vivir en Sevilla no llega al alma de todo el mundo, a la nuestra sí. La naturalidad y las emociones del rostro iluminado de una mujer en el prólogo, de las flores y los árboles, de los parques y las plazas, la jerga loca de un canalla que busca papel por las callejuelas nocturnas, la semilla, los jazmines, la luz y la alegría en filigranas y colores, la música en los poros, Benito Moreno, Azahar o Pablo Guerrero sazonan la magistral creación del polifacético Gonzalo. La espontaneidad y el amor a las mujeres de Truffaut, la subversión de Godard, la inmediatez del joven rockero Silvio tomándose un copazo y vacilando a la cámara. La fusión de tradición y vanguardia, de lo culto y lo popular da lugar a una obra rompedora y maldita, también con carga política, el artista exiliado de vuelta a la tierra, la efervescencia y la ilusión de libertad que se vivió tras la muerte del dictador, el amor libre, las maneras hippies que se diluyeron en los 80. Tiene cabida incluso la denuncia de la violencia policial, el niño del taller relata de frente la muerte de su colega en una detención, gatillo fácil y disparo en la cabeza en plena madrugada. . Gonzalo desmitifica las retóricas clásicas y con audacia integra el documental, la ficción, la representación teatral, en la declaración de amor final, el pillo Miguel Ángel Iglesias lee el guión directamente a Ana Bernal, que se mimetiza con la floresta de la Chapina antigua y de Triana. Una pieza esencial de arte y ensayo, a ser recordada y visionada siempre, expresión de una época y un lugar, una manera atípica de contar la vida y el amor, con desparpajo, lirismo, y sensualidad. Raúl Gallego Esta noche nos quedamos en la Glorieta de los Lotos con... José Miguel Moreno, Raúl Gallego y dos invitados de excepción, Fran Matute y Pedro G. Romero.

Jul 24, 201959 min

234 - Europa '51 -Roberto Rossellini- La gran Evasión.

Una sociedad deshumanizada no puede entender que alguien quiera hacer el bien. Una mujer se rebela contra el mundo y contra sí misma, contra lo que ella representa. La evolución moral de Irene, el rostro iluminado de Ingrid Bergman queda para los anales de la historia del cine , Rossellini estaba rodando la historia de San Francisco de Asís y alguien comentó "¡este tío estaba loco!", el maestro enamorado de la actriz sueca encarnó su personalidad en esta Juana de Arco contemporánea y terrenal, su espada es el altruismo. Tras un suceso traumático, la muerte súbita del hijo, el trauma rompe los cimientos del matrimonio, la mujer olvida su rol ya definido en la sociedad burguesa y decide ayudar a los más necesitados, entregar sin recibir nada a cambio. En primer lugar acude a un primo comunista que la introduce en el activismo, y de ahí se traslada a un nivel más espiritual Aún así la Iglesia tampoco sale bien parada, una vez Irene es recluida en la clínica y recita pasajes de la Biblia, el párroco la tilda de blasfema y se aleja aterrado. Los pobres en los arrabales tan cerca y tan lejos de las zonas residenciales, niños sucios, los olvidados de Buñuel, sin acceso a los servicios básicos, y la presencia santoral de una mujer rota por el dolor y el remordimiento. El marido convencional y la madre quejumbrosa, ataviada de visón, la toman por loca, viven en las apariencias y en el individualismo, se quitan de en medio ante la lección moral de la protagonista, solo la comprenderán los humildes, la muchacha que no da abasto y necesita un trabajo (Giulietta Massina magnífica), la prostituta tuberculosa, la niña de rostro de manzana que quiere besarla. La preocupación por la infancia y la angustia de una madre, presentes aquí el Edmund de “Alemania Año Cero”, la Anna Magnani abatida de “Roma ciudad Abierta”, también los problemas de comunicación en la pareja de “La Paura” y "Te querré siempre.". Rossellini crea un film intenso y sereno, irrepetible y revolucionario, con profunda carga ideológica, sobre la Europa de posguerra. El estilo directo, sencillo, sin efectismos no carece de gran conocimiento técnico y un operador de la talla de Aldo Tonti. Planos subjetivos, planos secuencia, y primeros planos buscan la continuidad de la verdad y llevan a la actriz a una etérea trascendencia. Raúl Gallego Esta noche entramos en la fábrica de la mano de Irene para constatar que el trabajo no es salud… José Miguel Moreno, Gervi Navío, Raúl Gallego, Miguel Olid y Zacarías Cotán.

Jul 17, 201957 min

233 - Mejor...imposible -James L. Brooks-. La Gran Evasión

Entrega 233 de La Gran Evasión, compartimos viaje con un tipejo obsesivo y maniático, una camarera amargada y un artista atemorizado, Mejor Imposible. Un clásico moderno de James L. Brooks, que en 1997 le proporcionó otro Oscar a Jack Nicholson y Helen Hunt, y de paso, regaló al mundo una compulsiva y trastornada historia de amor. Una deliciosa comedia romántica, con toques Screwball y sarcasmo, con cinismo y amargura y a la vez media sonrisa de optimismo. Una maravilla que nunca se deja de ver del todo, grandioso trio protagonista con Greg Kinnear, Helen Hunt y el magistral Jack Nicholson, imprescindible. Melvin Udall es un escritor con muy mal genio, sarcástico, antisocial, cruel, egocéntrico…un ser despreciable con un estilo de vida marcado por unos rituales cotidianos, que sustituyen a las relaciones humanas; no pisar las grietas entre baldosas, no tener contacto físico con desconocidos, cualquier invasión de su espacio supone un gran problema en su estado emocional…la higiene obsesiva, el orden…la rutina hiper-controlada, cuando algo se rompe en su proceder diario, su vida se tambalea…. La única camarera que le soporta, Carol, espléndida Helen Hunt, no puede conservar el trabajo porque debe cuidar a su hijo enfermo, Melvin, se implica para ayudar a este chico y sin pretenderlo cambia la vida de esa familia, y por ende la suya propia, un gesto egoísta en un principio pero que esconde una bondad desbordante. Como el hecho de que sea el único que se ocupe del perro de Simon, su vecino gay, cuando éste ha sido brutalmente golpeado en un asalto en su propio casa. Una sucesión de hechos inconexos entre sí, ponen en marcha la maquinaria del azar, una cadena de favores, que cómo en la vida, mezclan al tiempo historias y personajes que van a ser clave para llegar a un gran cambio, o mejor dicho, una evolución, porque en el fondo, todos tenemos una manera de ser y no suele cambiar mucho, pero si evolucionamos, conformes las experiencias y el contacto con los demás nos van formando. Un hecho llevará a otro y la rueda vuelve a girar, sin olvidar que la energía que la alimente es el amor…es el anhelo de amar y sentirte amado. Los tres personajes son niños indefensos que no saben enfrentarse a la vida sin ayuda, llenos de contradicciones y vacíos por completar. Melvin parece racista y xenófobo pero en su casa tiene cuadros de artistas negros, le gusta el jazz y el blues, toca el piano; Noel Coward preside su mesa mientras escribe novelas románticas…. Carol se siente perdida cuando su hijo mejora y tiene tiempo para sí misa; Simon descubre lo sólo y abatido que está ante una tragedia, enfrentarse a la idea de pedir ayuda a sus padres le supera. La confluencia de estos tres seres incompletos les obligará a todos a dar un impulso a sus vidas, aunque la vida es indescifrable y nadie sabe qué pasará mañana, el final esta abierto para que cada cual lo escriba, o mejor dicho, lo viva. El cine nos recuerda que la mejor manera de hacer frente a los problemas es siempre el sentido del humor y el relativismo. Enorme película con un soberbio guión de Mark Andrus y James L. Brooks, con una magnifica banda sonora a cargo de Hans Zimmer, que nos emociona y nos obliga a querer ser mejor persona, vaya cumplido que le suelta Melvin a Carol: ”… tú me haces querer se mejor persona….” Vamos camino a la torre de Radiopolis, dando saltitos para no pisar las grietas de la acera, José Miguel Moreno, Jose Bayeta, Elio Cubiles, Gervi Navío, y maldiciendo cine, sapos y culebras cuando alguien interrumpe su escritura, nuestro critico, César Bardés. Gervasio Navío Flores.

Jul 10, 201958 min

232 - Ultimátum a la Tierra -Robert Wise-. La Gran Evasión

“Klaatu barada nikto!” En 1951 el mundo convulsionaba en un contexto histórico con los Estados Unidos como epicentro. En plena guerra de Corea, con los primeros síntomas de la guerra fría, la carrera armamentística en la línea de salida y el Comunismo como máximo enemigo. Apenas cinco años después de Hiroshima y Nagasaki, las dos superpotencias se afanaban en construir más y más armas letales. El odioso Senador Joseph Raymond McCarthy empezaba su vergonzante caza de brujas contra la industria de Hollywood, hasta aquel momento, un oasis de talentos y mentes libres. La energía atómica era algo nuevo e inquietante en los 50. En ese caldo de cultivo la Ciencia Ficción de Serie B paría películas panfletarias con alienígenas invasores y destructivos. Robert Wise consigue que Ultimátum a la Tierra sea una película humanista, revistiendo a la Ciencia Ficción de honorabilidad, de respeto. La película capta exactamente qué tipo de sociedad había en los años 50, sentimos ese clima de paranoia y represión, pero con un mensaje conciliador, totalmente disonante. The Day the Earth Stood Still contiene un potente mensaje pacifista, de entendimiento; una crítica soterrada contra los ejércitos, contra el género humano, y sobre todo, contra sus dirigentes, sus gobiernos… Robert Wise desarrolla un gran guión de Edmund H. North, para contar la llegada a nuestro planeta de Klaatu y Gort, un humanoide que viene a dar la ultima oportunidad a la tierra y una autómata capaz de destruir todo ante la menor agresión… Ultimátum a la tierra se ha convertido en un test de Rorschach, contiene múltiples interpretaciones y visiones del mundo, todas reales, todas vigentes. Nuestros gobiernos actuales no distan mucho del retrato que nos plantea Wise, la humanidad tampoco, un clásico imprescindible de la ciencia ficción que ha influenciado todo el cine que ha venido después,. Un referente en múltiples aspectos, desde el estilo sosegado y reflexivo de Wise a esa extraordinaria banda sonora de Bernard Herman, una partitura pionera, usando ese curioso y extravagante instrumento musical electrónico llamado Theremin, bautizado originalmente como “Eterofono” que ya será para siempre el sonido y la atmósfera de la Ciencia Ficción. Un gran reparto con el desconocido Michael Rennie encarnando a Klaatu, una clara alegoría cristiana con este Sr. Carpenter que sufre las mismas penalidades que Jesucristo, con el cual comparte misión y enseñanzas. La protagonista femenina es la gran Helen Benson, perfecta como esa mujer fuerte y decidida que cría a su hijo sola, y comprende la importancia del mensaje de Klaatu. El chico, Billy Gray es otro gran acierto de la película, con momentos de inocencia e intimidad grandiosos con el hombre del espacio; o ese profesor con aires de Einstein , interpretado por Sam Jaffe. Para la historia del cine queda la figura de Gort, el imponente robot con el poder de decidir sobre la vida y la muerte. Una autentica obra maestra que nos obliga a reflexionar constantemente sobre la humanidad, capaz de lo mejor y lo terrible…..al tiempo. Esta noche hacemos señales lumínicas a Gort desde la Torre de Radiopolis, Jose Miguel Moreno, Raúl Gallego, Zacarías Cotán, Elio Cubiles y Gervi Navio. Gervasio Navío Flores

Jul 3, 201955 min

231 - Fedora -Billy Wilder- La gran Evasión.

La amarga melodía de Miklós Rózsa se adivina tras la puerta de una villa a la que sólo se puede llegar en barca desde la isla de Corfú. El fantasma de una actriz que reinó en el Hollywood de los grandes fastos, se negó a envejecer, los ojos sin rostro de Franju, la máscara de Greta Garbo, una Ana Karenina desdoblada en madre e hija. Ambas se necesitan y se destruyen. A veces la naftalina no ahuyenta a las polillas. El séquito de la Condesa toma el sol mediterráneo, una lúgubre presencia en silla de ruedas y bastón regaña a una mujer con gafas oscuras, pamela y expresión desabrida. Mortuorio comienzo y cierre en un funeral, controlado por la señora de negro, y un productor en busca de la actriz que le encandiló en una playa de California mucho tiempo atrás. Tras dirigir Primera Plana, mordaz sátira sobre la prensa y sus trapos sucios, Wilder vuelve a apoyarse en el guión de su colaborador I A L Diamond y en el relato original de Tom Tryon, cuyo escrito más conocido fue El otro, llevado a la pantalla por Robert Mulligan. Un magnífico William Holden, personaje de vuelta de todo, menos del recuerdo, portavoz de Wilder y conectado al guionista de Sunset Boulevard, su contención y saber estar aportan equilibrio a una densa y sórdida historia. Mitos y tópicos de Hollywood, el envejecimiento, las cirugías, el tratamiento de un doctor al que la diva, devoradora de almas, desprecia y recluye, lo siente responsable de su drama. Todos se utilizan, secuestradores de sí mismos. La mentira del glamour da paso al cinema verité, los intelectuales barbudos que un cínico Dutch menciona no podrán nunca huir de las mitologías. Han cambiado los vientos, y los prototipos de un tiempo pasado se reúnen en el velatorio de una muerta maquillada. Curiosos y admiradores hacemos cola para contemplar durante unos instantes la lividez, la blancura de unas manos entrelazadas que en vida ocultaban la juventud con unos guantes blancos. Raúl Gallego Esta noche nos acercamos a la bella Fedora para tapar su desnudez con nenúfares... José Miguel Moreno, Raúl Gallego, Elio Cubiles y Zacarías Cotán.

Jun 26, 20191h 0m

230 - Barrios Bajos -Pedro Puche- La gran Evasión.

Tu destino, sabor tiene de mal vino. Tus deslices, cuan son de meretrices.... Pedro Puche se sacó de la chistera en 1937, en plena guerra civil, esta poco conocida joya rodada en los estudios cinematográficos de Barcelona, controlados entonces por los sindicatos anarquistas de la CNT-FAI. Cine libertario en el Barrio Chino, el muelle y el burdel. Puche centra la narración en esas gentes que pululan por calles de herrumbre, tabernas tristes, cantineros con paño al hombro, y sonidos de tangos traídos en un barco, el desencanto flota en una copa de aguardiente. El Valencia, un estibador de corazón noble y cabeza dura, altruista, agradecido con los que le han ayudado, protege al abogado que abre la película con un crimen pasional filmado a la manera del mejor Fritz Lang. Melodrama con pizcas de cine negro , la oveja descarriada frente a la casta doncella, una Jean Harlow morena, virginal, acechada por las alcahuetas al servicio de un chulo. A lo largo del metraje temas controvertidos para la época, un tipo consume cocaína, jóvenes son captadas en el mercado de la prostitución. En una escena, el adinerado borracho entra en la habitación de la chica que trabaja para él, le ordena que se desnude, la trata como a una esclava y ella huye del lugar. Aires de libertad expresiva que dejarán de sonar en la España inmediatamente posterior, los personajes de la alta sociedad utilizan a la gente del pueblo en función de sus intereses. No hay serenidad en los rostros. La violencia en cada frase, en cada puñetazo, todo puede derrumbarse en cualquier momento. Reminiscencias del cine de René Clair, Julien Duvivier o Jean Vigo. Los macarras de medio pelo comparten barra con críos que beben alcohol, con puteros huidizos y cantantes acabados. Raúl Gallego Esta noche nos empapamos de la tétrica bohemia de Casa Paco... José Miguel Moreno, Raúl Gallego y Zacarías Cotán.

Jun 19, 201958 min

229 - The Wrestler (El Luchador) -Darren Aronofsky. La Gran Evasión.

Nueva entrega de La Gran Evasión, esta noche presenciamos un combate memorable, EL Luchador, de Darren Aronofsky. La deslumbrante expiación de Micky Rourke y, sobre todo, un extraordinario tratado sobre la soledad, un relato que te deja sin aliento. En The Wrestler, Aronofsky se ha entregado a la historia, ha depurado su estilo, muchas veces artificioso, y lo ha dejado en el hueso, en la esencia, su mejor película sin duda alguna. Un Relato extraordinario, no solo del fracaso o de la derrota, o del éxito perdido; nos enseña el dolor y la miseria que hay detrás de la fama y la gloria. El fracaso de un hombre como Padre, como Esposo, como Amigo…..y sobre todas las cosas The Wrestler es una profunda reflexión sobre la Soledad, la verdadera pandemia de nuestros días…Randy lo ha entregado todo por su única pasión, por su profesión, por ese instante en la cima, por los focos y el griterío ensordecedor de los fans….El Luchador es un documental de la derrota que en 2008 devolvió a Micky Rourke a lo mas alto. La película duele tanto por la verdad y la tristeza que desprenden la interpretación de Micky. El estudio quería a Nicolas Cage, pero Aronofsky tenía claro quién era Randy The Ram Robinson. No podía ser otro que Micky Rourke. Con este actor la historia se vuelve el epítome y la expiación de su propia vida, de su propia caída…..sus excesos y desequilibrios casi lo dejan en la cuneta. En los ochenta fue una estrella mundial, lo tenía todo y todo lo perdió, casi fuera de la industria, acabó mendigando papeles de tercera fila, El Luchador es su absoluta redención. La historia se apoya en otra gran interpretación, Marisa Tomei, ella es Cassidy, una striper en el declive de su carrera, el tiempo la acecha y su foco también empieza a apagarse, las escenas, compartiendo con Randy una cerveza y la nostalgia por los viejos tiempos, son un oasis en medio del desierto de sus vidas. Randy intentó olvidarse de su hija, de su pequeña, y ahora que su cuerpo grita, un cuerpo castigado y podrido, ahora, intenta ajustar cuentas con la vida, y el primer paso es visitar a esa niña que le sonríe desde la vieja foto de la nevera. Toca pedirle perdón, esa niña es ya una mujer, una mujer dolida, resentida, una mujer que no puede soportar otra decepción, genial Evan Rachel Wood, como Stephanie. El pulso narrativo de Aronofsky es soberbio, mezcla planos contemplativos, con momentos practicamente documentales, donde la cámara sigue inquiete la rutina diaria de este gigante torpe y ridículo, que no es capaz de sobrevivir fuera del ring. Mérito de un enorme guión de Robert D. Siegel y la exquisita fotografía de Maryse Alberti. Mientras la banda sonora escupe rock ochentero a toda potencia y la melodía de Clint Mansell destila soledad, la película se mueve por el sacrificio cristiano, la verdad insoportable de los Idolos caídos, el submundo del Wrestling americano, lleno de miseria y camaradería a partes iguales, el único mundo en el que Randy encaja. Con las mallas ajustadas y el sudor perlando nuestros cuerpos embotados de esteroides y cine, representamos nuestra embestida final…José Miguel Moreno, Gervi Navío y Raúl Gallego. Gervi Navío.

Jun 12, 20191h 6m

228 - Tierra y Libertad -Ken Loach- La gran Evasión.

El conflicto armado, la ilusión de acabar con los fascismos y las utopías rotas. Una guerra vista a través de los ojos de un joven de Liverpool que quiere formar parte de las Brigadas Internacionales y, como George Orwell en Homenaje a Cataluña, terminará enrolándose en las milicias del POUM, Partido Obrero de Unificación Marxista, y renegando de las directrices estalinistas. El relato del escritor de Rebelión en la granja inspira el guion de Jim Allen y Ken Loach, que en 1995 dirigió uno de sus mejores logros. Un viejo acaba de fallecer en una ciudad inglesa, la nieta rebusca entre sus cosas, un pañuelo rojo con tierra, una fotografía de una chica, lee las cartas que escribió desde España, a partir de ahí el flashback abierto por una reunión de reclutamiento en Liverpool. Romanticismo, realismo, y recuerdos de una época, los rescoldos avivados de un tiempo y un lugar, uno de los episodios más dolorosos de la contienda, el Frente de Aragón y la Barcelona del 37, el proyecto de colectivización y una idea de lucha en común que fue todo menos eso, las milicias del POUM, de tendencias trotskistas, hombres y mujeres sin instrucción ni armas en buen estado, los anarquistas de la CNT, los comunistas a las órdenes de Stalin, y la división entre las diferentes facciones de la izquierda en el bando republicano. Hay intensidad en la asamblea celebrada en la casa del terrateniente en el pueblo ocupado. Actores y figurantes hablan en diferentes idiomas y votan, comparten el espíritu de crear un mundo nuevo, terminan entendiéndose casi todos. Un agricultor levanta la voz y se queja, se ha llevado toda su vida hincando el espinazo, no es justo que ahora tenga que compartir sus parcelas con otras gentes, el eterno dilema del socialismo. El oficial republicano ordena a los milicianos que entreguen las armas, algunos se quejan heridos a campo abierto, otros vociferan. En el clímax del disparo a la combatiente del pañuelo rojo, la cara del alto mando lo dice todo, la mirada de espanto ante la barbaridad que presencia. Loach sabe captar la humanidad y la esencia de los personajes, la espontaneidad del momento y la emoción de los sucesos narrados hacen de Tierra y Libertad una bella película. Raúl Gallego Alzamos la bandera revolucionaria esta noche en Radiopolis… Gervi Navío, Elio Cubiles, Rodrigo Ruiz de Villegas y Raúl Gallego.

Jun 5, 20191h 1m

227 - Brigada 21 -William Wyler. La Gran Evasión

Bienvenidos a una nueva entrega de La Gran Evasión, esta noche visitamos una comisaría cualquiera en el Nueva York del 51, el maestro William Wyler disecciona la sociedad americana, los principios morales que rigen a los hombres y que, muchas veces, se convierten en su prisión. Una joya, intensa y descarnada, Brigada 21. No es un Thriller, ni un policíaco al uso, ni llega a ser un Noir, ni una obra teatral ortodoxa, es un compendio de todos. William Wyler fue un artesano en letras mayusculas, aquí despliega toda su sapiencia para llevar a la gran pantalla una aclamada obra teatral, escrita por Sidney Kingsley, Detective Story, adaptada magistralmente por Phillip Yordan y el hermano de Wyler, Robert. El resultado es una auténtica maravilla, con unos magníficos diálogos, y un elenco perfecto. El gigantesco Kirk Douglas, en plena forma, acompañado por Eleanor Parker, William Bendix, Lee Grant, Horace McMahon… Wyler utiliza la obra como un terrario, los espectadores observamos como se mueven los seres que pueblan ese microcosmos, las interpelaciones entre estas personas, dentro y fuera de la ley, dentro y fuera de la moral repasan temas transcendentales de la condición humana: La posible reinserción del delincuente, las connotaciones de la conducta criminal, la conciliación familiar, el perdón, la comprensión… Sin olvidar lo atrevido del planteamiento inicial, se habla del aborto, el sexo extra matrimonial, los métodos policiales, el sistema judicial, la moral y la ética que rigen nuestra conciencia….la sociedad americana, de los idílicos años 50, no queda muy bien parada, a pesar de ese final redentor. El personaje protagonista se convierte en un antihéroe, en una víctima de su propio fundamentalismo, de su cerrazón moral y existencial….un detective incapacitado para amar. El realismo con el que Wyler nos cuenta la historia es fabuloso, totalmente desmitificador, vemos una comisaría real, sucia, en desorden, los policías sudan sin parar, están cansados del trabajo de oficina, de la rutina, no hay glamour, ni épica, sólo personas, hombres y mujeres, regidos por un código moral… Jim McLeod ama a su esposa Mary, pero ese férreo código que rige su vida, en el que las cosas son blanca o negras, sin matices, ese maldito principio existencial, no le permite ser feliz junto a la mujer que ama, lo convierte en un maltratador psicológico, en todo lo que odia, en el mal que juró combatir…en su propio padre. Esta noche de finales de mayo, el calor es insoportable en el pequeño estudio de Radiopolis, subimos a la terraza para respirar; José Miguel Moreno, Raúl Gallego, Gervi Navío y Elio Cubiles. Aún abotargados por el disparo de cine que nos ha dado William Wyler y, sobretodo, agradecidos a César Bardés, por haber propuesto esta Brigada 21, que nos insta a comprender en vez de juzgar. Gervasio Navio Flores.

May 29, 20191h 3m

226 - El Gran Silencio -Sergio Corbucci- La gran Evasión.

La truculencia y la melancolía se citan en el western deformado por el objetivo de Sergio Corbucci. Silencio (Jean-Louis Trintignant) cabalga, su montura boquea, exhausta se abre paso entre la nieve, es el año de la gran ventisca. El hombre de negro maneja su Mauser con pericia, su trauma le persigue, la muerte es su única compañera, en sus ojos de plata la desolación da paso al odio, los disparos destrozan los pulgares de los cazarrecompensas, apuntar a las manos antes del tiro de gracia. El rojo de la sangre contra el blanco de las montañas nevadas de Utah. Klaus Kinski es un sádico sibilino, prefiere entregar a los fugitivos ya muertos. Mercenario de siniestro atuendo, tocado con mascota y un pañuelo negro, el diablo asoma en el umbral de un mundo atroz y mata sin hacer preguntas . En todas las épocas hubo hombres y mujeres que se aprovecharon de la coyuntura y dieron rienda suelta a sus instintos más sádicos, uno de ellos es Tigrero. La legalidad la representa un sheriff torpe con buenas intenciones. Según las malas lenguas, durante el rodaje Klaus Kinski le dijo a Frank Wolff que no le gustaba trabajar con judíos, ya que él era alemán, después, el actor de esquizofrénico gesto se justificó afirmando que quiso despertar el odio en el personaje del Sheriff. Cuando se tiene el alma perdida una mujer morena puede aliviar las heridas, aunque sea una sola noche, al día siguiente el dolor hondo volverá , el pistolero mudo conoce su destino, su grito no se oye, el alarido de Munch resuena en sus entrañas y nos recuerda el martirio de todos los famélicos proscritos, de los desesperados que vagan por los campos. Mientras tanto, el usurero sigue amontonando billetes sucios. Frente a los westerns clásico de Ford, Hawks o Raoul Walsh, cineastas italianos como Leone, Sollima o Corbucci retrataron un viejo Oeste sin compasión ni apenas humanidad. El personaje de Jean Louis Trigtinant siempre espera que su rival saque su arma antes de liquidarlo, la ley de la propia defensa, Tigrero conoce su juego, el psicópata parece protegido por un halo maligno. El fatalismo de un tremendo final queda grabado con letras de fuego en la historia del cine, los distribuidores en Estados Unidos lo vieron tan tenebroso y transgresor que prohibieron la proyección de la película. Raúl Gallego Esta noche ponemos rumbo al poblado de Snow Hill sin transportar cadáveres congelados... José Miguel Moreno, Gervi Navío y Raúl Gallego.

May 22, 201957 min

225 - Al Servicio de las Damas -Gregory La Cava- La gran Evasión.

“La gente que recoge gatos extraviados dice que son las mejores mascotas”. En la vida a cada uno le toca jugar su partida, los designios de la fortuna no acompañan últimamente a nuestro hombre Godfrey, un tipo tranquilo en horas muy bajas, de barba rala y porte distinguido. En tiempos de crisis cualquiera puede verse en el arroyo, en el vertedero, y de pronto, ¡Voilá!, dos hermanas vestidas de noche y purpurina llegan en un cochazo con chofer y le piden les acompañe a una absurda fiesta, un juego sin pies ni cabeza de ricos aburridos. Siempre hay más mugre en la alta sociedad que en los mendigos que duermen entre cartones. Un vagabundo mesiánico con la cabeza erguida, un hombre perdido llamado el Duque, después se revelará que estudió en Harvard. Antes ya de entrar en esa casa entiende que las dos hermanas no carburan muy bien, sin embargo hay un importante matiz, una de ellas tiene buen corazón y la otra calza una piel de serpiente más auténtica que la de su carísimo bolso. Una sofisticada mirada crítica al sistema y a las diferencias sociales en la Gran Depresión, uno de los pobres contesta “Mike, no te preocupes, la prosperidad está a la vuelta de la esquina”, tras el Crack del 29 los políticos lidiaban con tiempos de carestía y desesperación utilizando lemas de ese tipo. Gregory La Cava se ríe de los poderosos, de abajo a arriba. Los cinéfilos aman las películas de La Cava, su comedia loca, su estilo basado en la elegancia y en la espontaneidad, su sátira, excelentes diálogos, su buen humor para presentarnos una familia de desquiciadas, comenzando por Irene, Carole Lombard genial, desorientada y carcajeante, la madre no dice ni una frase comprensible y Cornelia, la elegante y bella Gail Patrick, la hermana cínica y de aviesas intenciones. El cabeza de familia los reúne para hablar sobre los problemas económicos provocados por las frivolidades y gamberradas de las dos hijas, un genial Eugene Pallette, aún así su vis cómica no supera la del protegido Carlo, enorme el cómico de origen ruso Mischa Auer, ha sido recogido por la madre , a quien consuela tocando al piano una lúgubre tonada rusa siempre repetida, un gorrón bufonesco cuya imitación de gorila dando saltos por el salón está entre las más recordadas de la historia del celuloide. Hay que conocer las prioridades en la vida, una chica de buena familia no debe tirarle los tejos al sirviente. Godfrey observa los comportamientos y después nos brinda sus trucos de ilusionista, actúa, y se inventa su particular cuento de hadas en la quinta Avenida de Nueva York. Raúl Gallego Esta noche no nos quitamos la mancha de carmín tras ser besados por Carole Lombard en Radiopolis… José Miguel Moreno, Raúl Gallego y Zacarías Cotán.

May 15, 201956 min

224 - Annie Hall -Woody Allen- La gran Evasión.

Tal vez mirar a la cámara y contar una historia de amor sea como ir a un confesionario. El espectador sabe y el espectador entiende. Sin embargo, es lógico que el pobre Alvy no pueda sacarse de la cabeza a Annie. Quizá no supo vivir el momento o la complicidad que tuvo con ella. No quedan muchas mujeres como la mujer de tu vida. Eso está muy claro. Lo que pasa es que no te das cuenta hasta que la ausencia se apodera de tus días y lo que antes era divertido se ha convertido en algo sin gracia, sin espíritu, sin langosta. Sexo, jazz, psicoanálisis y muerte. Ése es el cóctel judío que le gusta a Alvy. Ir de mirón a una librería y comprar unos cuantos libros que no pegan ni con cola simplemente porque crees que a tu pareja le gustarían. Eso es el amor. O también levantarse a las tres de la mañana para matar a una araña del tamaño de un coche y que ella pueda dormir un poco más tranquila. Claro que ella es un poco nerviosa y Alvy un poco neurótico. Pero eso son sensaciones pasajeras que siguen su camino si hay amor alrededor. Un amor parlanchín y analista. Un amor que solo se da una vez en la vida. Sí, ése es el peligro. ¿Cómo se reconoce el amor de tu vida? Es imposible. Es como una apuesta en la ruleta. Si pones los sentimientos en rojo y resulta que sale negro, estás arruinado. Si, por el contrario, aciertas, eres millonario…pero ¿cómo saberlo? La respuesta está en la ausencia. Porque ella no está y sabes que te falta algo ¿verdad, Alvy? Falta lo más importante. Es aquello que te ponía la sonrisa en la boca y la ilusión en el corazón. ¡Qué pocas veces escuchamos a nuestro corazón! ES un mentiroso compulsivo, y cuando dice la verdad, no le creemos. Es como un niño que no quiere comer nunca más y, de repente, salta con que quiere ponerse hasta las cachas. Maldito corazón, ya podrías crecer y ser más responsable. Película clave en la filmografía de Woody Allen, donde comienza a mover intensamente piezas que luego serían claves a lo largo de su filmografía. Brecht en Nueva York, perdido en la gran ciudad mientras los sentimientos saltan y se empeñan en no aparecer, y cuando aparecen, en no llamar la atención; y cuando llaman la atención, en no hacerse costumbre; y cuando se hacen costumbre, en resultar indispensables. No hay quien les entienda. Con la fácil que sería llevar un cartel luminoso anunciando: “Soy el amor de tu vida”. Así, al menos, sabríamos cuándo dar la vuelta y decir que no y, claro, también cuándo decir que sí. Y es que el caso es que Annie, a lo mejor, no sintió lo mismo. Se fugó al oropel y se refugió entre las luces de neón y el fulgor de las fiestas y el brillo de las copas y la charla intrascendente, vacía y pedante de los intelectuales que pretenden que todo sea lo más importante y que todo sobre lo que opinan está bien pensado y más que pensado. Hay que adorar mucho Nueva York para aguantar las colas. Pero Alvy, creo, solo las puede aguantar con Annie. César Bardés Esta noche invitamos a Diane Keaton a cenar langostas en Radiopolis... Gervi Navío y Raúl Gallego

May 8, 201956 min

223 - Rocky -John G. Avildsen. La Gran Evasión

Nueva entrega de La Gran Evasión, la número 223, esta noche tenemos combate, nada más y nada menos que Rocky. Asistimos al nacimiento de un mito, en 1976 John G. Avildsen dirigió este gran guión de Sylvester Stallone, lo demás es historia, un autentico bombazo con el que hemos crecido. Al ritmo de la enorme banda sonora de Bill Conti, compartimos la vida dura y solitaria de Rocky, de Paulie, de Mickey, de Adrian…de toda una ciudad, Philadelphia, golpeada por la miseria y el desencanto, pero, y ahí está unos de los muchos valores de Rocky, si peleas, si aguantas de pie, si te niegas a rendirte, ya has vencido, esa es nuestra victoria, la lucha en si. Un drama vital, el cuento de la cenicienta, el sueño en la tierra abandonada de los sueños...Una historia emocionante en la que el Boxeo es secundario, lo que subyace son capas y capas de relaciones entre seres a la deriva: Una hermosa historia de amor, extraordinaria Talia Shire como Adrian, el patito feo que poco a poco se transforma en cisne; Una amistad pura, entre un cuñado borrachuzo, casi un maltratador, Inolvidable el Paulie de Burt Young, el único amigo de Rocky; O la grandiosa interpretación de Burgess Meredith, como Mickey, el tutor, el Padre, el entrenador que deja de creer en un pupilo acabado, incluso le quita su taquilla, pero al que acude humildemente para poner toda su experiencia, todo su dolor al servicio del desconocido que tiene la oportunidad de enfrentarse al Campeón, vaya escena la visita de Mickey al cuchitril de Rocky, reproches mutuos, lagrimas sinceras entre la negrura de un callejón solitario; El gran campeón que manosea el sueño americano para ganar dinero a manos llenas, Apollo Creed, fantástico Carl Weathers, un transunto de Muhammad Ali, un campeón de clase mundial que recibe una cura de humildad en el ring… “no habrá revancha” dice Apollo “….no la necesito” responde Rocky. En fin, una excelente película que en 1976 le arrebató el Oscar a Taxi Driver, con bastantes aciertos cinematográficos, el uso de la StedyCam, el montaje vibrante al ritmo de la música, la pausa y el detalle del director para captar esas miradas impresionantes entre Rocky y Adrian, Mickey, Paulie, Apollo…. Una idea corrompida por las múltiples secuelas, pero que sigue vigente, sigue emocionando, todos corremos con Rocky al ritmo de Gonna fly now, subimos los 72 escalones que conducen a la plaza del museo de arte de Philadelphhia….porque Rocky es de los nuestros, un perdedor entre los perdedores, un solitario…que se aferra a su dignidad, que pelea con el corazón, paso a paso, golpe a golpe, infatigable en la vida, en el amor, en el ring….Rocky Balboa. De bonus track os dejamos The Final Bell y Butkus, dos grandes temas de la banda sonora del gran Bill Conti. Esta noche de mayo, bota de vino en mano, situados en la última fila del Spectrum de Radiopolis, nos unimos con una sola voz al grito de Rocky llamando a su amor, a Adrian……José Miguel Moreno, Raúl Gallego, Gervi Navío y nuestro critico profesional, con la cara ensangrentada y el hígado machacado de puro cine, Cesar Bardés. Gervasio Navío.

May 1, 20191h 0m

222 - Historia de dos ciudades -Jack Conway- La gran Evasión.

"Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos en derechura al cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto. En una palabra, aquella época era tan parecida a la actual, que nuestras más notables autoridades insisten en que, tanto en lo que se refiere al bien como al mal, sólo es aceptable la comparación en grado superlativo." Charles Dickens. Una historia de dos ciudades, de dos juicios, de dos hombres parecidos en el semblante, uno nihilista y alcohólico, el otro aristócrata e idealista, sus destinos se cruzan, unidos por el amor a una mujer. Sacrificio y entrega en tiempos convulsos. Los toneles caen del carruaje y se quiebran sobre los suelos de un París hambriento, los desheredados se echan a los adoquines a lamer el líquido, los padres inclinan a sus hijos para que beban vino enfangado, el hambre lleva a la rebelión, la multitud se agolpa ante la Bastilla, los soldados de pronto los apoyan y apuntan al enemigo común, y la rebelión se convierte en Revolución. A partir de ahí palabras como Libertad, Igualdad y Fraternidad irán perdiendo su pureza inicial, corrompidas por la barbarie y la sed de venganza. Jack Conway, director de estudio y pionero procedente del cine mudo, a la sombra del productor David O´ Selznick, sitúa en imágenes con eficiencia la novela de Charles Dickens, las escenas de la Revolución y la toma de la Bastilla laten con otro pulso, el de la segunda unidad, O´ Selznick contrató a Jacques Tourneur para este menester, el director de La mujer pantera o Retorno al pasado nunca volvería a contar con 3000 extras para rodar. Un estupendo Basil Rathbone aporta mala leche al Marqués de Evremonde, Edna May Oliver, la sirvienta Prost, personaje importante en la trama y alivio cómico, Blanche Yurka, la tabernera con rostro de cine mudo, ciega por el rencor al haber perdido a toda su familia en manos de los Evremonde, teje su odio desde una silla privilegiada mientras las cabezas van cayendo sobre el canasto. El mejor del plantel es el protagonista Ronald Colman, la expresividad y la complejidad de ese abogado borrachín, un hombre que se siente incómodo en la Iglesia y a sus anchas en la taberna. Verdadera maravilla su encuentro en el cadalso con la costurera condenada a muerte, la conforta y mira a la cuchilla con un temor inaudito, la encantadora joven ya no tiembla, sabe que ambos se van a otro mundo donde el tiempo y los problemas no existen. Raúl Gallego Esta noche miramos desde lejos hacia la imponente guillotina que se recorta contra el cielo gris … José Miguel Moreno, Zacarías Cotán, Gervi Navío y Raúl Gallego.

Apr 24, 20191h 30m

221 - Página en Blanco -Stanley Donen- La gran Evasión.

Es complicado pasar página y hacer como si nada hubiera pasado, con tal de seguir la confortable existencia, la rutina diaria, leer el Times, hablar sobre el tiempo, saludar al mayordomo, y sobretodo sentir el calor de una esposa que no se quiere perder. Aguantar carros y carretas, aparentar que no se sabe, que se ignora que los cimientos de un mundo construido sobre las buenas maneras y tradiciones se tambalean de pronto. Mala leche e ironía a partes iguales en una historia de un matrimonio de aristócratas en crisis, con mansión a disposición del público, con un cuco que canta en el momento más inoportuno, y un mayordomo que quiere escribir una novela. Jean Simmons, la amiga cotilla y bebedora, cita a Shakespeare. Un cuco en cada árbol se burla de los casados. Cary Grant persigue al pájaro burlón con la escopeta cargada, el yanqui entrometido ofrece un mundo nuevo a una mujer harta de niños, institutrices y champiñones.. "Siempre dije que no saldría nada bueno abriendo esta casa al público". El Lord venido a menos mantiene la calma, se lamenta, prepara con angostura otra copa de ginebra para su amiga Hattie. Jean Simmons se añade al triángulo y arranca carcajadas al respetable, genial su primera aparición maquillándose y con el teléfono de la ducha abierto, mientras suena sin parar el otro teléfono blanco. Página en Blanco quizá no es la mejor película de Donen, los personajes no cantan bajo la lluvia, ni cogen el coche para conducir los dos en la carretera, sin embargo hablamos de una comedia muy representativa del estilo Donen, el amor, el entusiasmo, los brillantes diálogos, sencillez y claridad, buenas interpretaciones, y una puesta en escena teatral y magnífica, Deborah Kerr y Robert Mitchum, unidos por la pasión y separados por su idioma, un americano y una británica se acercan en el jardín y se mueven en distanciada coreografía. ¿Hay que mostrar el amor y también recordarlo con las palabras? Quizá el aburrimiento acaba con todo, la pasión o la llamada de la opulencia llega en forma de abrigo de visón, de potentado intruso que se sale de la ruta marcada y entra en un aposento privado. El marido lee, Biblia en mano, el noveno mandamiento en voz alta, no desearás a la mujer del prójimo. Asistimos con una sonrisa a un estudio sofisticado sobre como enfrentar el adulterio desde la resistencia, las certezas fingidas y la flema británica. Raúl Gallego Esta noche nos batimos en duelo sin armas de fuego en el castillo de Radiopolis... José Miguel Moreno, Gervi Navío, Raúl Gallego, Zacarías Cotán y César Bardés desde Madrid.

Apr 10, 201957 min

220 - El Padrino III -Francis Ford Coppola. La Gran Evasión

Nueva entrega de La Gran Evasión, la número 220. Cerramos la trilogía más grande del cine con El Padrino III, Francis Ford Coppola acometía en 1990 el final de la saga, como él mismo diría: “La muerte de Michael Corleone”. Coppola nos muestra a un Michael Corleone prematuramente envejecido, vulnerable, enfermo, como le dice el cardenal Lamberto (Raf Vallone), ”El alma sufre y el cuerpo se resiente”. Una huida hacia adelante para completar el propósito de toda su vida, convertir el apellido Corleone en legítimo, alejarlo de los negocios sucios, pero como siempre, sus métodos son maquiavélicos y horribles, su familia sigue siendo el fin por el que lucha y, paradójicamente, la va destruyendo en cada nuevo paso. Utiliza sin escrúpulos a su hija y el nombre de su padre para la fundación benéfica, compra su redención social a través de la propia Iglesia, al tiempo que intenta dejar atrás un pasado de sangre. Coppola golpea mas arriba que en el Padrino II, de la política y los estados corruptos saltamos a la misma Iglesia de Roma, al Vaticano, a lo mas sagrado, a las finanzas, manejadas en la sombra por las logias secretas (Pi2), otra gran frase de la película: “las finanzas son un arma, y la política es saber cuando apretar el gatillo”, que recita ese vampiro, trasunto de Andreotti…Lucchesi. Asistimos a la aparición del hijo ilegítimo de Sonny, Vincent Mancini, buen Andy García, apoyado por su tía Connie, extraordinaria Talia Shire, como una Lady Macbeth que conspira en la sombra para conseguir el poder de los Corleone, con su adalid, Vincent. De nuevo la acción transcurre en Nueva York, Joe Mantegna y su Joey Zasa representan ese pasado mafioso, el gran Elli Wallace, otro sibilino conspirador, que da vida a ese viejo Don, Altobello, son los propios demonios del pasado sangriento de los Corleone. Para cerrar el círculo hay que pagar un precio, la culpa y los pecados toman cuerpo. El pasado siempre vuelve, las imágenes de lago Tahoe abandonado, el eco del disparo que acabó con Fredo y terminó de condenar a Michael, son el leit motive de la historia, un recorrido por los recuerdos, que fluyen y dan continuidad al presente. Gordon Willis vuelve a llenar de tinieblas la película, con hermosas alegorías que representan la oscuridad del alma de los Corleone, esos interiores en penumbra, el contraste con la luz ocre de Sicilia, las calles de Nueva York, todo el tramo final con la opera….una autentica maravilla. La renuncia al amor es otro de los puntos que trata la historia, el mismo Michael dice: “cuando vienen, vienen a por lo que más quieres”, el precio a pagar por el poder es nada mas y nada menos que el amor. Todo el tramo final, con la opera de Mascagni interactuando con la realidad y a su misma vez, la vida real fundiéndose con el libreto, es simplemente grandiosa, el eje central de la ópera Cavalleria Rusticana, son los mismos temas que la película ha tratado, incluso las mismas escenas ya vistas, con la procesión y el asesinato, o las que se presienten, con el velo… la felicidad que asoma en los ojos de Michael y Kay, viendo a su hijo triunfar, ese atisbo de paz, truncado por el destino, el fatum, por los pecados del pasado, por los demonios que vienen a cobrar su deuda. En definitiva, una gran película, no sublime o excelsa como sus predecesoras, pero, tomándola como lo que es, el tercer acto de una ópera, como una profunda e intensa búsqueda de redención, es un dignísimo final para este personaje legendario, Michael Corleone, que aquí recibe el castigo por sus actos. Magistral interpretación de Al Pacino, que también venía de atravesar su infierno particular, un prodigio de contención que explota en la escena final, para quedarse en la retina de los espectadores por siempre. La película supera los obstáculos del tiempo, las ausencias del gran Nino Rota, de Robert Duvall, las prisas con el guión, la elección de Sofia Coppola, para mí, algo inevitable, pues Coppola debía exorcizar la muerte de su hijo Gio, filmando la de su hija Sofia, es su propia catarsis, para poder dormir por las noches y cerrar la historia de Michael Corleone y la suya propia. Desde la escalinata, a los pies de la Torre de Radiopolis, conmocionados por la desgarradora historia que acabamos de presenciar, nos acurrucamos en la penumbra…José Miguel Moreno, Dani Corleone, Gervi Navío…mientras, tendido en las escaleras, gritando sin sonidos desde lo más hondo de su alma, con la pluma del cine ensangrentada entre sus manos….nos mira, sin vernos….nuestro crítico de cine… César Bardés. Gervasio Navío Flores. La Gran Evasión.

Apr 3, 20191h 2m

219 - Salò o los 120 días de Sodoma -Pasolini- La gran Evasión.

El semiólogo francés Roland Barthes escribió en su defensa de “Salò o los 120 días de Sodoma”, atacada por los defensores de la moralidad y las buenas costumbres en los años setenta, que es aquella una película “insustituible, fascinante y difícilmente asimilable”. La última obra de Pier Paolo Pasolini entrecruza dos referencias difícilmente homologables, como son la novela del Marqués de Sade “Las 120 jornadas de Sodoma o La Escuela del Libertinaje”(1785), y el acontecimiento histórico de la República de Salò (1943-1945), uno de los episodios más oscuros de la Historia italiana. La transcripción de la obra de Sade es prácticamente literal: todas las aberraciones sádicas aparecen en la película explícitamente, mostradas con una frialdad documental. La desmesura del libertinaje se somete a un juicio riguroso: el juicio implacable del encuadre cinematográfico, en composiciones en gran plano general, con un punto de vista alejado y distante, o con el formato televisivo objetivizador del “busto parlante”, cuando las relatoras toman la palabra para describir toda clase de perversiones “con todo lujo de detalles”, como recuerda el Presidente al comienzo de la primera jornada. Parece que Pasolini hace suya esta premisa sádica: presentar las situaciones “con todo lujo de detalles”. Ahora bien, y aquí está la clave de la adaptación: mientras que en el universo sádico, estas detalladas relaciones (o relatos), están destinadas a excitar la fantasía de los libertinos, Pier Paolo Pasolini no filma las imágenes al estilo del Marqués de Sade, sino como lo hubiera hecho Bertold Brecht. Todo es teatralidad (no en vano, se considera a Sade como precursor del “Teatro de la Crueldad”), todo es artificio, falsedad, tedio; todo es disfraz e impostura en el mundo cerrado sobre sí mismo que es la lujosa villa en la que se recluyen los fascistas con las relatoras, el grupo de adolescentes y los sirvientes. El mundo, así pues, es todo imagen y representación, pues las costumbres, también roles de verdugos y de víctimas, se enseñan, se aprenden, o mejor dicho, se imponen por la fuerza coercitiva del poder. En la película de Pasolini, por tanto, tan prolija en detalles escabrosos mostrados sin ningún tipo de censura (desde violaciones colectivas hasta cropofagia), no hay simbolismo posible. Estas imágenes no representan nada, no remiten a otra cosa; tampoco no hay metáforas, no hay metonimias, no hay juegos de doble sentido. Todo es, literalmente, lo que parece. Tampoco se demuestra nada: simplemente se muestran los hechos en toda su crudeza. De ahí el escándalo que produce. Es esta una película abyecta, pero no en el sentido de “abyección” que criticó Jacques Rivette en su célebre artículo sobre “Kapo” de Gillo Pontecorvo. No. En “Salò” no hay embellecimiento, no hay retórica, no se representa nada de forma estilizada o subrayada. El metraje es obsceno en grado superlativo. Esto es: “ob”, lo que se arroja delante, enfrente, ante nosotros, en la “scena” que vemos con nuestros propios ojos. Como sucede en el chiste de la chica que sorprende a su novio mirando una película pornográfica, no se puede poner el acento en la expresividad de un “travelling” ni en la calidad de la iluminación. En la “imagen-obscena” la desmesura es tal que el contenido devora toda pretensión expresiva o retórica. Ya no se puede no mirar. Pero es que Pasolini va todavía más allá: prescinde de la retórica por completo. El cineasta tan sólo nos autoriza a elaborar una alegoría a partir del “collage” o montaje que consiste en convertir a los libertinos dieciochescos de Sade en fascistas, quienes enseñan a los jóvenes no ya el libertinaje, sino que imponen a estos adolescentes abrazar la maldad en su máxima desmesura. Esa alegoría no es, pues, una premisa, sino un resultado, pues resulta ser una interpretación que debe formular el propio espectador, si es que tiene valor suficiente como para terminar de ver la película completa. Es por ello que, con Barthes, consideramos “Salò” como una obra “insustituible”, a pesar de que la abyección de sus imágenes la hagan también “difícilmente asumible”. Porque la película de Pasolini no es moralista, porque no nos ofrece ningún modelo de conducta a seguir; pero sí es, en cambio, una película ética, porque nos confronta directamente con el extremo de la maldad y la crueldad. Y no nos deja indiferentes. Sólo hay un momento que contraviene todo lo anteriormente dicho. Aquí la luz de la contradicción, tan interesante en la cinematografía de Pasolini: se trata de la escena en la que el muchacho se escapa de la mansión para acostarse con la sirvienta negra. Frente a las tediosas descripciones de las prostitutas y a las lentísimas composiciones del dispositivo sexual sádico, este muchacho huye de la situación cerrada por su propia voluntad, movido por un impulso irracional e ineludible de atracción por lo distinto, escondido en medio de la noche. Ella es, además, el personaje subalterno: una sirvienta de color, frente a la pálida co

Mar 27, 20191h 0m

218 - Un Hombre Lobo Americano en Londres -John Landis- La gran Evasión.

Dos forasteros en tierras inglesas quieren cobijarse del intenso frío de los páramos, en La oveja degollada, por cierto, vaya nombre para un pub, los lugareños miran con recelo a Jack y David. La estrella de cinco puntas dibujada en la pared les anima a marcharse de allí, volver a guiarse por la luna llena. "Seguir el camino, no os acerquéis a los páramos". De pronto una especie de rugido pavoroso en la niebla, los dos amigos caminan ligeros, el frío y el miedo atenazan sus miembros entumecidos. El licántropo de John Landis no tiene escapatoria, su transformación está cantada, desgarrará los músculos, estirará los huesos, deformará el hocico y las uñas surgirán de una garra. El joven americano conoce su maldición de boca de su amigo, el muerto viviente le ha visitado en la habitación del hospital, los jirones de carne cuelgan de su cuello y le avisan de su terrible destino. Por un lado la suerte, la enfermera británica le lleva a su piso y le siga cuidando allí, por otro la tragedia, un chaval condenado, destinado a matar a otros si no desaparece para siempre. La bella enfermera y el animal salvaje, el terror y la risa, y la frescura de un guión escrito por un chico de 20 años, Landis fue dándole vueltas a la idea de realizar una película sobre el hombre lobo desde que participó como chico de los recados en el rodaje de Los violentos de Kelly, en la Yugoslavia de final de los setenta asistió a un bizarro entierro gitano, el finado era un criminal al que enterraban de pie en un cruce de caminos, para que nunca más pudiera volver al mundo de los vivos. Fue el primer Oscar a Maquillaje para Rick Baker, amigo de Landis y responsable quizá de la metamorfosis más aplaudida de la historia del cine fantástico, perfectamente iluminada, espectacular, creíble, y dolorosa. En el pandemonium final el monstruo se abre paso entre el tráfico de Picadilly Circus, acorralado en un callejón, la muchacha corre a su encuentro, fascinada por un estrafalario yanqui que soñaba con lobos. Raúl Gallego Esta noche procuramos seguir el camino y aullamos como licántropos en celo... José Miguel Moreno, Salvador Limón, Gervi Navío, Zacarías Cotán, Elio Cubiles y Raúl Gallego.

Mar 20, 20191h 5m

217 - Cautivos del Mal - Vincente Minnelli - La gran Evasión.

«Para dirigir una película hay que tener humildad. ¿Es usted humilde?» Es la respuesta del actor Ivan Triesault, Von Ellstein, un trasunto de Fritz Lang o Joseph Von Stenberg, que decide dejar la película a ese productor que mete las narices en todo. El mal y la belleza. Un productor sin escrúpulos y una ambición desmedida, la efervescencia de su ademán y la fascinación contagiosa de un tipo que desborda entusiasmo, y no dudará en defraudar a sus amigos, traicionar a sus amantes, Jonathan Shields, un manipulador nato, clavado a su difunto padre. El astuto hombre de negocios no concibe que al entierro de su padre no vaya nadie, y pagará a figurantes, como si el sepelio fuera otra pantomima, otra coreografia ficticia, nadie cree que merezca la pena despedir a un tipo que los maltrató en la vida real. La belleza de una mujer desesperada, también a la sombra de un padre actor que conoció los laureles del éxito. El peligro de Hollywood, la riqueza y el miedo abrasan a Lana Turner, una actriz que se interpreta un poco a sí misma, insegura, siempre al borde del precipicio. Adorable en su pijama blanco, ausente y vulnerable a partes iguales. Las verdades y mentiras del cine, los decorados, los focos, las grúas abriéndose paso en el plató y una triple llamada de teléfono. El director, la actriz y el escritor han conocido la fama gracias al señor que otra vez los reclama, él los descubrió, confió en ellos y les dió la espalda, ahora está en horas bajas. Vincent Minnelli afirmó que todo lo que amaba y odiaba con relación a Hollywood estaba en el guión, un guión espléndido de Charles Schnee, sobre una historia original de George Bradshaw. Las sombras de John Houseman, productor de Ciudadano Kane, y de David O Selznick se proyectan sobre la personalidad de Shields, el hombre hecho a sí mismo que no se preocupará en absoluto por gastarse los ahorros de los que le rodean en una partida de poker, de pegársela a la actriz rubia platino con cualquier otra, de utilizar al que se creía su amigo. Shields conoce las virtudes y debilidades de cada uno, su egoísmo sin límites le impulsa hacia adelante. Un portentoso Kirk Douglas crea un personaje que sabe construir y destruir todo lo que toca. El auge del sistema de estudios estaba cercano a su fin cuando Minnelli rodó Cautivos del mal y, con su delicado y exuberante manejo de la cámara, su perfecta composición de planos, creó otro clásico maravilloso. A destacar el resto del reparto, Barry Sullivan, Dick Powell, Gloria Graham, Gilbert Roland, o un persuasivo Walter Pidgeon en el papel de Harry Pebbles, el productor ejecutivo convoca a los tres personajes en su despacho, mientras los Oscars conseguidos por Shields en sus arriesgadas apuestas les observan desde la repisa, un teléfono negro suena, y tres flashbacks desglosan la maldad y el atractivo de un genio. Raúl Gallego Esta noche sacamos lustre al escudo de armas de Shields Productions en Radiopolis... José Miguel Moreno, Zacarías Cotán, Gervi Navío, Raúl Gallego, y nuestro crítico de cine César Bardés.

Mar 13, 20191h 2m

216 - El Padrino II -Francis Ford Coppola. La Gran Evasión

Nueva entrega de La Gran Evasión, la 216, continuamos el descenso de Michael Corleone hacia su absoluta soledad, afrontamos El Padrino, Parte II. En 1974, Francis Ford Coppola, arropado por el éxito de El Padrino, con total control por parte del estudio y un talento descomunal, se rodeó del mismo equipo técnico de la primera parte, para ofrecernos las claves de la familia Corleone. Expandiendo una historia hacia atrás y hacia adelante, como nunca antes se había hecho en el cine, con riesgo y pericia, con un elenco de actores en estado de gracia y un relato que corre paralelo a la America del siglo XX, al Capitalismo, al Sueño Americano por antonomasia. En los ojos de Michael Corleone y los gestos de Vito Andolini, se concentran la tragedia y el precio por una ambición desmedida, un alto precio a pagar por el poder. Coppola apostó por Robert de Niro para encarnar al joven Vito, un riesgo, dado el peso de Brando en la primera entrega y su impresionante caracterización del Don, pero Robert de Niro despliega una actuación simplemente extraordinaria, de la mano de Coppola da vida al joven Vito, vemos antes nuestros ojos, como se forja la voz, los gestos, el carácter de ese Padrino al que dio rostro Brando, absolutamente brillante. Al Pacino no se queda atrás, apoyado en una frialdad pavorosa, se convierte en Michael Corleone, vemos al monstruo tras cada golpe que lo hace mas poderosa, tras cada jugada maestra, su humanidad se va perdiendo, mientras la obsesión de su padre, La Familia, se hace pedazos, justo cuando más la protege, cuanto más intenta salvaguardarla, mas la destruye por dentro, con decisiones imperdonables….el pobre Fredo, da fe del gélido corazón de Michael, en el que no cabe la piedad. John Cazale en uno de sus papeles más inmensos. Diana Keaton, Kate, tampoco soporta al ser en el que se ha convertido aquel joven soldado que conoció, otra víctima de la ambición, con unos momentos junto a sus hijos inolvidables. Robert Duvall, como el hermanastro Tom Hagen, también tiene extractos brillantes, esas escenas al atardecer con el viejo Pentangeli en la cárcel, son fascinantes, otro acierto de la película, suplir la baja de Clemenza, con Frank Pentangeli, Michael V. Gazzo, el traidor traicionado, el gánster de los viejos tiempos, que no puede escapar a los tentáculos de Michael Corleone… En fin, una secuela portentosa, dos relatos a dos luces, gracias a la maravillosa fotografía de Willis, re-visitando espacios y situaciones comunes, que ya vimos en la primera película, alternando tiempos y tempos para conocer el origen y el destino de los Corleone, al abrigo de la magistral sintonía de Nino Rota, aún mas sutil, aún más melancólica si cabe. ..nos quedamos abatidos tras los cristales del ventanal de la mansión del lago Tahoe, junto a Michael, absolutamente solo. Acabamos de asistir a una Elegía, una reflexión Shakespeariana sobre el poder, un trozo de la historia del cine…. EL Padrino Parte II. En la penumbra del estudio de Radiopolis, con los Cannoli en la mesa, el vino calentado la sangre y los ojos cegados por las miradas de Michael y la fiereza de Vito, esta noche lluviosa, comentamos la obra maestra de Francis Ford Coppola, José Miguel Moreno, Raul Gallego, Gervi Navío, nuestro oyente invitado, Dani Corleone, y desde las sombras del Cine, con la toalla de la crítica envuelta en llamas, nos apunta con su pluma… César Bardés. Gervasio Navío Flores.

Mar 6, 201958 min

215 - Novecento (1900) -Bernardo Bertolucci- La gran Evasión.

Olmo, hijo de campesino, Alfredo, hijo de terrateniente. Los dos nacen un mismo día de principios del siglo XX en los campos de la Emilia Romagna italiana. Los dos en la misma tierra pero bajo diferentes techos, el de la opulencia para Alfredo, el del trabajo duro y la pobreza para Olmo. Los jornaleros afilan sus guadañas ladera arriba, hartos de los llantos de sus hijos y de la escasez de un año de malas cosechas, el patrón vive bien, no le falta de nada, y cuando la cosecha es doble nunca paga el doble. Olmo crecerá fuerte y Alfredo acomodado, uno se politizará y se enamorará de una maestra comunista (Stefania Sandrelli), el otro las verá venir,viajará a la gran urbe con su tío Octavio, el hedonista bon vivant, el burgués que le presentará a la bella y excéntrica Ada (Dominique Sanda). Grandiosa y desmesurada, Novecento, un fresco de más de cinco horas de duración en dos actos, repasa la historia de Italia durante la primera mitad del siglo XX, el auge de los fascismos y los contrastes tan marcados de un relato de dos amigos íntimos, de la lucha de clases, la épica, la miseria, la amistad y la vergüenza se dan la mano en este Novecento, la ópera de Bertolucci, a la batuta el maestro Morricone. La fuerza de la película radica en la amistad entre los dos niños que seguirán queriéndose de adultos, un Depardieu inmenso y primario, y un De Niro que aporta su clase al personaje del patrón. En el juicio de los aldeanos a Alfredo, el adolescente Leónidas le apunta con la escopeta, él también quiere matar y grita ¡Viva Stalin!. Poco después llegarán los camiones enviados por el capital y arrebatarán las armas a los revolucionarios, la propiedad privada gana. Escenas inolvidables, los dos amigos con la chica epiléptica, el tren vestido de banderas comunistas pasando sobre el niño tumbado en la vía, Ada haciéndose la ciega y poniendo celoso a Alfredo, Burt Lancaster en el establo con los pies enterrados en mierda de vaca y afirmando que la verdadera maldición es no poder empalmarse, el linchamiento del sádico Attila, brillante Donald Sutherland, y su esposa Regina, de los personajes femeninos más abyectos de la historia del cine, mérito de Laura Betti, y la poesía, la estética de las formas, el estilo de Bertolucci con la iluminación pictórica de Vittorio Storaro, los filtros dorados por los que contemplamos los bellos y bucólicos parajes y los cambios de las estaciones del año. Bertolucci amaba a Jean Renoir, particularmente La regla del juego, en la que unos cazadores disparan a liebres y aves, esa muerte algo gratuíta la vemos en Novecento, en los tordos aún piando en el saco de Olmo, en la matanza del cerdo con dos certeros tajos, en el niño descalabrado por Attila, en las ranas que mueven sus extremidades tapando los ojos penetrantes del niño campesino, un Tom Sawyer a la orilla del Po. En el recuerdo de un siglo caótico y letal, la puerta queda abierta y la vida entra, Ada no puede aguantar más el olor a cerrado de la hacienda y huye, ella tuvo valor, le espeta el amigo pobre, ella huyó de la injusticia, no se quedó como el patrón, el que planta y riega a los fascistas para que lo protejan, los fascistas no crecen como hongos en una noche. Raúl Gallego Esta noche labramos la tierra y levantamos al cielo las banderas en un baile de utopías... Raúl Gallego, Gervi Navío, y César Bardés.

Feb 20, 20191h 8m

214 - La Ciudad Desnuda -Jules Dassin- La gran Evasión.

La ciudad vista desde el aire. Muestra una extraña desnudez, con su ropa interior de cemento y prisas, con sus misterios detrás de cada ventana, con su ruido ahogado hecho de asfalto. Un cadáver es encontrado y la brigada de homicidios comienza su trabajo. Nada es lo que parece. Un mentiroso compulsivo es uno de los testigos y un viejo sabueso se lanza a la caza del asesino. La ciudad desnuda es el perfecto escenario para mostrar el calor radiante de los suelos aplastados por las pisadas. Un joven policía realiza la labor de desgaste de suelas. Y un productor de cine, Mark Hellinger, pone la voz para narrar que la ciudad siempre está desnuda aunque no seamos capaces de darnos cuenta. La vieja loca que aparece. La asistenta que coquetea. La novia engañada. El niño que merece una regañina. La violencia que se esconde para aparece con toda su brutalidad. El final, hecho de hierro y soledad en las alturas, mientras se mira a una ciudad que parece trazada con un tiralíneas en el plano de las miserias. La ciudad se desnuda. Llena de excitación. Y las pistolas proporcionan el clímax. El calor arrecia. El odio se desata. La película es enorme. La ciudad también. Jules Dassin dirigió con una maravillosa maestría este retrato urbano de muerte y de trasiego. Pensar en medio de tanta algarabía y de tanto calor, se convierte en toda una muestra de heroísmo y de audacia. La casualidad también tiene que aliarse para que el misterio llegue a ser resuelto. Y por ahí está esa vieja figura, pequeña, casi insignificante, de un veterano investigador que canta mientras desayuna, que siempre tiene un toque de humor preparado para que sus hombres trabajen con ánimo, que discurre con agudeza y concluye con brillantez y que está espléndidamente interpretado por Barry Fitzgerald, atípico policía de mirada difusa y pensamiento decidido. La satisfacción de resolver es la paga. El resto es dar rienda suelta al encerrado instinto de la gran ciudad. Con una fotografía que se acerca al documental, unos personajes soberbiamente dibujados, casi grotescos en una ciudad que esconde demasiadas vergüenzas, La ciudad desnuda es una obra maestra del cine negro que merece ser redescubierta para darse cuenta de la originalidad de sus planteamientos, de la atipicidad de sus personajes, del peligro constante en el que se vive en una urbe que camufla los gritos, que urde demasiadas tramas, que recibe y nunca paga, que es piedra destartalada y baldosas de desánimo, que lucha y aburre pero no pierde, que es un callejón sin salida para quienes construyen sus vidas en mentiras. El asesinato construye su casa entre sus calles. Es el precio de ver a la ciudad desnuda y cansada, con luces de vuelta esperando el sol de ida. Es perder todos los días un poco aunque la victoria también pase por allí y solo dure unas horas. Horas de trabajo. Horas de deber. Minutos de satisfacción. César Bardés Esta noche sentimos el pulso cansado de la ciudad a medida que entra la noche en Radiopolis... José Miguel Moreno, Raúl Gallego y César Bardés.

Feb 13, 20191h 5m