
Orar con GPS
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313. Las bodas de Caná
Meditación del segundo Misterio Luminoso: Las bodas de Caná. «Tres días después se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús. Fue invitado también a la boda Jesús con sus discípulos. Y, como faltara vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dice a Jesús su madre: "No tienen vino". Jesús le responde: "¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora". Dice su madre a los sirvientes: "Haced lo que él os diga"». (Jn 2, 1-5). «En el umbral de su vida pública, Jesús realiza su primer signo -a petición de su Madre- con ocasión de un banquete de boda. La Iglesia concede una gran importancia a la presencia de Jesús en las bodas de Caná. Ve en ella la confirmación de la bondad del matrimonio y el anuncio de que en adelante el matrimonio será un signo eficaz de la presencia de Cristo» (CIC, 1.613).

312. La Asunción de María al cielo
Meditación del cuarto Misterio Glorioso: La Asunción de María al cielo. «Todas las generaciones me llamarán bienaventurada porque el Señor ha hecho obras grandes en mí» (Lc 1, 48-49). «La Santísima Virgen María, cumplido el curso de su vida terrena, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo, en donde ella participa ya en la gloria de la resurrección de su Hijo, anticipando la resurrección de todos los miembros de su Cuerpo» (CIC, 974).

311. La parábola de los dos hijos
En aquel tiempo, se acercaban a Jesús los publicanos y los pecadores para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este acoge a los pecadores y come con ellos. Entonces les dijo esta parábola. Dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: "Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde." Y él les repartió la hacienda. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino. Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en sí mismo, dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros." Y, levantándose, partió hacia su padre. Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: "Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo." Pero el padre dijo a sus siervos: "Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado." Y comenzaron la fiesta. Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Él le dijo: "Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano."El se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. Pero él replicó a su padre: "Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!" Pero él le dijo: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado."

310 La historia de un mudo
Meditación sobre Juan el Bautista y sus padres, Zacarías e Isabel.

309. Los agobiados
Meditación sobre este movimiento global que siempre ha existido: Job describe y Jeús nos da pautas para solucionar el día a día.

308. Un corazón Traspasado
Meditación sobre la importancia de hacer oración. El mejor ejemplo que tenemos es la Virgen, que acompañó a Jesús hasta el final en la Cruz.

307. La institución de la eucaristía
Meditación del quinto Misterio Luminoso: La institución de la Eucaristía. «Mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: "Tomad, comed, éste es mi cuerpo"» (Mt 26, 26). «Al celebrar la última Cena con sus apóstoles en el transcurso del banquete pascual, Jesús dio su sentido definitivo a la pascua judía. En efecto, el paso de Jesús a su Padre por su muerte y su resurrección, la Pascua nueva, es anticipada en la Cena y celebrada en la Eucaristía que da cumplimiento a la pascua judía y anticipa la pascua final de la Iglesia en la gloria del Reino» (CIC, 1.341).

306. El anuncio del reino de Dios
Meditación del tercer Misterio Luminoso: El anuncio del Reino de Dios. "El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en el Evangelio". (Mc 1, 15)

305. Lo más importante de nuestra vida
El milagro que cada día se repite: La Eucaristía.

304. Un fontanero en el Titanic
Cómo superar las dificultades del día a día: recurrir a Dios cuando estamos agobiados.

303. Mujer de las mil batallas
Meditación sobre el Mejor coach del siglo XXI. «Dame, Señor, un corazón que escuche».

302. La mujer del silencio y de la escucha
Meditación de La mujer del silencio y de la escucha, para hacer oración.

301. Historia de una adolescente
Meditación sobre la historia de una adolescente. Meditación para hacer oración.

300. La anunciación
Primer Misterio Gozoso: La Encarnación del Hijo de Dios «Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; el nombre de la virgen era María» (Lc 1,26-27). «La anunciación de Maria inaugura la plenitud de "los tiempos" (Gál 4,4), es decir, el cumplimiento de las promesas y de los preparativos» (CIC, 484).

299. Las tentaciones de Jesús
Es muy humano ser tentado. Nuestro paso por esta tierra tiene mucho de tiempo de prueba. Todos los hombres han pasado por esta experiencia, así que no tiene nada de extraño que el mismo Jesús sufriese tentaciones, porque es un hombre auténtico, semejante a nosotros, que incluso nos enseña a ser mejores humanos. Por eso, el comportamiento de Jesús frente a las tentaciones nos enseña cómo debemos superarlas.

298. Escuchar a Dios
Dios nos habla si le dejamos hueco. Habría que pedirle que nos enseñe a hacer oración mental.

297. Tiempos de fe y alegría
Todos nosotros tenemos nuestra historia. El evangelio nos cuenta la de un militar que se convierte gracias a su fe (cfr. Mt 8, 5-11). También cada uno podría contar el relato de su vida... Tres de las cuatro exhortaciones apostólicas del Papa, llevan por título: La alegría del Evangelio, La alegría del amor y Alegraos y regocijaos. Algo nos querrá decir el Señor a través de su vicario...

296. Esta vida pide otra
Me acuerdo de un colegio mayor, donde vivía un becario muy realista, que cuando estaba cansado se quejaba: –Ay, esta vida pide otra. Por eso una de las mejores escritoras en lengua castellana ha comparado nuestro paso por la tierra como una mala noche en una mala posada. Una persona me dijo que había estado pensando: –Mira que si no existe el cielo después de todo esto. Jesús nos cuenta cómo será la eternidad para los santos: En esta vida se casan. Pero en el cielo no, serán como ángeles (Evangelio de la Misa: Lc 20, 35). Y aquella persona al enterarse de todo esto me dijo un día: –Pues menudo aburrimiento. Ya se ve que quería pasarse ligando toda la eternidad.

295. El bolígrafo de Dios
Jesús se sorprende de que haya personas que no alaben a Dios después de haber recibido un gran favor. Quizá es porque somos unos orgullosos que pensamos que, todo lo que recibimos, lo merecemos. Según nos cuenta el Evangelio, el porcentaje de gente agradecida es muy bajo. Y lo curioso es que los más cercanos a Dios son los que menos se sienten inclinados a manifestar la alabanza.

294. Salto al color
El paso al color en la vida espiritual se da cuando uno comienza a ver las cosas como Dios las ve: un gran salto para un hombre, pequeño para la humanidad. Y esta hazaña personal solo es posible realizarla si nos comunicamos con Dios. Por medio de la oración elevamos nuestra mente hacia Él. Así enviamos señales de alarma cuando tenemos un problema. Aunque Él ya sabe lo que nos sucede, sin embargo en la oración descubrimos la forma de solucionarlo. Pues como dice uno de los salmos (Responsorial de la Misa): Nuestro auxilio nos viene del Señor (120, 2). El secreto de la oración no está en que Dios nos escuche sino que nosotros seamos conscientes de que necesitamos de Él. Porque el Señor siempre nos atiende, lo que sucede es que con frecuencia no puede concedernos lo que pedimos porque no es conveniente. Es en la oración donde nos identificamos con el querer de Dios y, así, acertamos.

293. El Hijo del artesano
Al hablar de Jesús, decían sus paisanos:¿De dónde le vienen a éste tal sabiduría y tales poderes? ¿No es éste el hijo del artesano? (Mt 13, 55). Los evangelistas San Mateo y San Marcos, para designar el oficio de José utilizan un término cuyo sentido general es el de artesano, obrero. Es bueno recordar el ejemplo de los que nos precedieron porque, hoy en día, algunos cristianos se sienten sin esperanza, debido a que, después de años, no consiguen tener éxito en sus planes. Otros dejan de confiar en Dios porque en su familia ha sucedido una desgracia: desde el fallecimiento de uno de sus miembros dejan de tener relación con Dios. Otros no entienden como les puede ir mal la situación profesional... Todas estas personas tienen en común una cosa: piensan que Dios les ha defraudado; ya no confían en Dios como al principio; las cosas no salen como habían previsto en su juventud.

292. Bienaventurados los pobres de espíritu
Nuestro Señor hablaba de que los pobres de espíritu eran felices (cfr. Mt 5, 3): al no poner la esperanza en el dinero van a encontrar la felicidad en esta vida, pues la riqueza nos da intranquilidad porque fácilmente se pierde, pero el Reino de los cielos es eterno. Por eso hay gente que espera la felicidad y hay quienes ya son felices: los santos, que ya poseen la humildad, la pobreza de espíritu. Resultaba rompedor que nuestro Señor llamara a los pobres felices y además que de ellos era el Cielo, pues entre los judíos un criterio de que Dios estaba contigo era precisamente que contabas con medios económicos. Los cristianos que vivimos en medio del mundo tenemos que dar ejemplo de utilizar la cosas materiales para la gloria de Dios; la elegancia, la limpieza, son virtudes, que hemos de cultivar.La pobreza no es tacañería; no se trata de ser roñosos, sino virtuosos. Lo nuestro no es separarnos del mundo sino de amarlo.

291. Jesús en nuestro camino
Todo lo que el Señor había hecho anteriormente en la historia fue como una preparación para esta nueva Pascua que, como su nombre significa, era el Paso definitivo de Dios. Por eso, todo lo que podemos leer en el Antiguo Testamento es como una preparación para lo que Jesús hace en la Misa. Lo verdaderamente original, en lo que hoy llamamos la Misa, no es que sea un nuevo rito, sino que es el mismo Dios que se entrega por ti y por mí. Ahora también el Señor camina entre nosotros y nos ayuda a descubrir el por qué de las situaciones que nos desconciertan. Dirá San Josemaría: “Iban aquellos dos discípulos hacia Emaús. Su paso era normal, como el de tantos otros que transitaban por aquel paraje. Y allí, con naturalidad, se les aparece Jesús, y anda con ellos, con una conversación que disminuye la fatiga”.

290. El nombre de Dios
Dios había revelado su nombre a Moisés, abriendo una parte de su intimidad. “Yahveh” se unió de forma muy estrecha al destino de Israel. Tanto es así, que la Escritura habla de que el “templo” de Jerusalén había sido elegido como morada de su Nombre (Dt 12, 11 ss). Por eso les llenaba de alegría ser un Pueblo que tenía a Dios tan cerca. Resultaría contradictorio con la Caridad, que los cristianos promoviéramos discordias. Y más si esas peleas se dieran entre los mismos seguidores del Señor. Y el colmo del absurdo sería que la desunión se diera entre nosotros “por motivos religiosos”. Lo penoso es que esto ha sucedido en la historia. Los cristianos nos hemos enfrentado, y estuvimos enredados en discusiones bizantinas, y disputas teológicas que se hubieran evitado, con una buena dosis de tacto y menos orgullo... Podrían haberse hecho las cosas mejor pero, no obstante, tiene arreglo...

289. Misteriosa Cruz
Nosotros no somos capaces de vencer el mal que hay en nuestro corazón; nos encontramos con algo que nos supera. No conseguimos dominar el poder del mal con nuestras propias fuerzas. En esta tierra, el mal vive de mil formas. Podemos decir que ocupa la cúspide del poder, y también está en lo más bajo. Esto es así. Pero también está el Amor con mayúscula. Y para el hombre, este Amor solo tiene una forma: Jesús en la cruz. Solo con el amor uno es capaz de perdonar porque se ve a la persona en su conjunto, como los padres a sus hijos. Para aprender a querer hemos de meditar en nuestra oración los padecimientos del Señor. La sagrada cruz se elevaba por primera vez en medio de la tierra, como otro árbol de vida. Y de las llagas de Jesús salían cuatro arroyos sagrados para fertilizar la tierra, y hacer de ella el nuevo Paraíso.

317. Mensaje del Arcángel a María
Meditación sobre la Anunciación del ángel Gabriel del nacimiento del Hijo de Dios en Belén.

288. Sacramento
El Santo Cura de Ars comentaba que el alma, al salir de esta vida, verá por fin a Aquel que poseía cada día en la Sagrada Eucaristía, a quien hablaba, con el que se desahogaba cuando ya no podía con sus penas... En la ciudad de David... donde estaba profetizado, María daría a la Luz precisamente, en un lugar que servía para que se alimentaran los animales. La Escritura nos habla de un pesebre; esa fue la primera cuna para el Pan del Cielo. Tampoco fue una casualidad que estuviera profetizado que naciese en Belén, nombre que significa “ casa del pan”.

287. Santidad y apostolado
Según el lenguaje de la Bíblia, el conocer crea una especial unión; es hacerse una sola cosa con lo conocido. Recientemente nos ha recordado el Papa Francisco que El Señor nos llama a todos a la santidad, también a los de la puerta de en frente a nuestra casa. En realidad la santidad y el apostolado son dos caras de la misma moneda: no hay verdadero apostolado sin un esfuerzo por buscar la santidad.

286. Manual para entender a Dios
María y José que buscaban a Jesús se quedan asombrados de que Jesús esté en el Templo en medio de los doctores escuchándoles y preguntándoles. No es un comportamiento normal en Jesús. Se quedan asombrados, lo mismo que nosotros ante algunas cosas que hace Dios. Entonces nos admiramos de que Dios no haya tenido un comportamiento lineal según nuestra lógica. Su Madre lo encuentra y le pregunta: «¿por qué?». Tantas madres también se preguntan «¿por qué?». «Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón», nos dice el evangelista (Lc, 2,51). Porque después con el paso del tiempo se entiende todo. Con este episodio María empieza a su papel sobrenatural de madre para ponerse al servicio de la misión de Jesús. Empieza a intuir que es la madre del Salvador, y que Dios tiene sus planes, y sus momentos. María se irá dando cuenta de que los planes de Dios tienen su lógica y que a veces no se entienden con ojos humanos.

285. La Cizaña
Si leemos la parábola de la cizaña en el campo, nos encontramos con que el Señor dice: Cuando la hierba creció y dio fruto, apareció también la cizaña (Mt 13, 26). Un hombre bueno había sembrado ya en su campo buen trigo, cuando su enemigo llegó y a escondidas arrojó cizaña en medio del sembrado.

284. La semilla
La palabra de Dios, no se siembra sin esfuerzo; cuando cae en buena tierra, siempre da fruto. La tierra tiene que ser buena; esta es nuestra misión: conseguir que nuestro corazón este preparado.

283. En la infancia de Jesús
Jesús, siendo muy joven, la primera vez que va con sus padres de peregrinación a Jerusalén, en vez de seguirles se va por otro camino, sin decir nada a nadie. Parece que esto contradice lo que escribe san Lucas de que obedecía a sus padres en todo. Y cuando sus padres lo encuentran en el Templo, Jesús les dice: «¿Por qué me buscabais» De esta forma Jesús les está diciendo a María y a José que la unión con Dios Padre es más fuerte que la unión con ellos, que eran su familia de la tierra.

282. La oración de la madre de dios
María necesitaba desahogarse con su prima; su corazón se expansiona; comunica su vida interior a quien tenía que hacerlo. —«Mi alma glorifica al Señor». Mi alma se engrandece ante Dios. Esta experiencia también la hemos tenido nosotros cuando el Señor nos ha concedido algo importante. Parece que se dilata nuestra alma, cuando notamos lo que Dios ha hecho en nosotros. Así es la oración que conservamos de la Virgen, una oración exultante. Y eso que solo conservamos la letra.

281. Propósitos
Los propósitos son los neumáticos. Son asequibles y se pueden cambiar si hemos pinchado. Están pegados a la realidad.

280. Falta de fe
Esto es lo más peligroso: la tibieza. El tibio juega a dos bandas: con Dios y con el enemigo.

279. Libertad para amar
Nada se ha hecho de importancia sin la libertad del hombre: Dios quiere que le queramos libremente. No obliga.

278. Corazón
Dice uno de los salmos: Correré por el camino de tus mandatos cuando me ensanches el corazón.

277. Unidad de vida
La peor enfermedad es la hipocresía, el orgullo que lleva a disimular los propios pecados. Los que tienen esta enfermedad llevan una doble vida.

276.Lo que enseña la pandemia
El cristianismo, a diferencia de como suele empezar cualquier otra religión, comienza con catástrofe y fracaso. Las religiones «optimistas» se hunden cuando encuentran la adversidad. En cambio, Jesús empieza con la cruz, pero termina con la victoria.

275. Nuevo software, mismo hardware
Durante la Última Cena, el rito del día de la Expiación, llevado a cabo por el nuevo Sumo Sacerdote, se verá transformado. Es como si el Creador pusiese un nuevo sistema operativo en su obra de salvación. También en nuestra vida hay varias etapas. Después de volver a la Ciudad donde estudié la Educación Secundaria, me encontré con personas que habían cambiado mucho. Eran los mismos, quizá su pelo había encanecido, pero los encontré mejorados, como si tuvieran un nuevo software. Dios le había concedido ese cambio, una modernización en su sistema operativo que les hacía afrontar su vida con una visión distinta. A esas personas les había mejorado su vida de trato con Dios. Me encantó leer en un escrito de un santo de nuestros días, que “la felicidad del Cielo es para los que saben ser felices en la tierra” (San Josemaría, Surco, n. 1005). Esto es lo que realmente interesa: “empezar desde ahora la vida”, la vida verdadera. Vivir ya con la alegría que estaremos en el cielo. Por eso dice uno de los Salmos (36,4): Disfruta con el Señor y Él te dará lo que anhela tu corazón.

274. Expiación
Jesús fue tentado por Satanás (cfr. Mt 4,11). E?l lo permitió para enseñarnos a vencer las tentaciones. El diablo siempre se mueve con astucia. Nos conoce. Lleva siglos haciendo lo mismo. Ofrece exactamente lo que nos apetece en cada momento. El diablo es capaz de cualquier cosa, y, a veces, incluso se viste a la moda. Satanás, nos tienta aprovechando nuestras necesidades. Pero también se aprovecha de nuestra vanidad y de nuestras ambiciones. El diccionario de la Real Academia española define el termino “expiar” como “borrar las culpas, purificarse de ellas por medio de algún sacrificio”. En la tercera acepción de la palabra dice que consiste en “padecer trabajos a causa de desaciertos o malos procederes”. El caso es que nuestro mal comportamiento repercute en nosotros mismos y en los demás. Y las equivocaciones han de ser subsanadas, nadie que cometa un error en una suma, por ejemplo, puede seguir adelante sin haber resuelto esa equivocación. El mal nunca sale gratis, y con olvidarlo no se arregla el problema. Entre otras cosas para eso está la “expiación”.

273. Debilidad de la Roca
273. LA DEBILIDAD DE LA ROCA La infidelidad de Pedro procede de su fe débil. Se resiste a creer lo que no entiende, porque la confianza en sí mismo estaba muy arraigada en ese momento de su vida. Pero indudablemente amaba a Jesús. Lo conocía, y sabía que podría esperar su perdón. San Juan (cap. 13) nos relata las dos últimas conversaciones que tiene con Jesús antes de su caída. La Roca se derrumbará porque su debilidad era interior, estaba en la estructura. Todos los que han querido hacer el bien se han encontrado con dificultades. Se las encontró Jesús, y Él mismo nos adelantó que nosotros también las tendríamos (cfr. Mt 10, 24-25).

272. El gps
Cuando nacemos, venimos con la conciencia incorporada. Ese es nuestro dispositivo gps. A través de la conciencia, Dios nos habla para decirnos qué hacer y conducirnos al Cielo. Jesús llamó a unos hombres sencillos de Galilea y dio sentido a sus vidas. La mayoría eran pescadores con un horizonte vital bastante gris, sin ningún relieve. Su vida iba a ser el negocio de la pesca. Sus temas de conversación, si picaban o no picaban los peces... O, como mucho, la última tempestad en el lago. Sin embargo, la Luz llegó a ellos y salieron de la penumbra de una existencia sin relieve. Su vida cambió y, a la vez recibieron el encargo de iluminar el mundo. Y gracias a ellos esta Luz nos ha llegado a nosotros.

271. El baño del bautismo
El Bautismo es “ese baño completo”, con el que el hombre se sumerge en Cristo y tiene una nueva identidad. En mi vida me he encontrado con cristianos que dicen que no necesitan confesarse, pues llevan una vida tranquila, y no roban, ni matan... y declaran sus impuestos. Sin embargo la actitud de los santos es muy distinta. Juan Pablo II se confesaba todas las semanas, igual que el Beato Álvaro, gran amigo suyo. E incluso san Josemaría se confesaba, en ocaciones, dos veces por semana o incluso tres. Yo se le oí contar, que lo hacía no por escrúpulo, sino porque porque era el sacramento de la alegría... Pues un Dios que perdona es una maravilla.

270. El que compartía mi pan
El evangelista nos hace saber que los apóstoles no entendieron a quién se refería. Más tarde, Juan, meditando lo sucedido, lo comprendió. Por eso añade un comentario que Jesús dijo (13, 18): Tiene que cumplirse la Escritura: “El que compartía mi pan me ha traicionado” (Sal 41, 10; cfr. Sal 55, 14) (cfr. Ibídem, p. 85). Qué tristeza da la traición de un hermano, de un amigo, de un esposo... Cuanto duele si es de nuestra sangre, y todavía es más incomprensible si lo has elegido tú como confidente. Jesús tomó sobre sus hombros la traición de todos los tiempos, también la del nuestro. Pues en la actualidad, a principios del siglo XXI, estamos viviendo momentos difíciles en los que miembros de la Jerarquía están siendo condenados por la justicia. En un avión que le llevaba a Lisboa y ante los periodistas que le acompañaban, el Papa Benedicto XVI declaró que los pecados de la Iglesia “hoy los vemos de un modo realmente terrible”. Decía que “la mayor persecución de la Iglesia no viene de enemigos de fuera, nace del pecado de la Iglesia”.

269. Por la sangre
Sabemos que de entre los apóstoles solo un adolescente no abandonó al Señor. Fue el mismo san Juan, como testigo de la crucifixión, quien describe que del costado abierto de Jesús salió la sangre que le quedaba, incluso supuró el plasma. Su amor le llevó a ese exceso. Derramó toda la sangre por aquellos hombres y por muchos otros. La caridad es la principal virtud cristiana: Dios es un Volcán inmenso de un Amor. Jesús nos ha purificado a través del derramamiento su “Sangre”, que es la “materialización” de su Amor. Por eso la materia no es ningún elemento malo.

268. La llave que abre el corazón
En el caso de los Apóstoles, la palabra del Señor “entró” en ellos, y fue transformándolos, limpiando sus corazones con la luz de la verdad, que Jesús anunciaba. El Señor los eligió por su sencillez. Meditando el evangelio se descubre la transparencia de aquellos hombres: todos eran sinceros, menos uno. Recordamos cuando el Señor dijo que la lámpara del cuerpo es el ojo. Por eso, si tu ojo es sencillo todo tu cuerpo estará iluminado (Mt 6, 22). Jesús utiliza esta metáfora, y nos preguntamos qué quiere decir al hablarnos del ojo... Y ahora, que estamos en presencia de Dios somos conscientes que nuestra vida no está pensada para gastarla en nosotros mismos. La vida se puede emplear en nuestras cosas, pero no hemos nacido para eso. Y los que se reservan para sí la vida, la hacen antipática a los demás. Y los que se entregan, suelen ser los más agradables.

267. La verdad es una persona
La Verdad es una Persona. Encontrarle a Él, verle, nos desarma, es como si estuviéramos ante un espejo que nos hace descubrir lo que somos. Por eso me impresionaron las palabras de un arzobispo, hoy cardenal, en el funeral de un sacerdote que había sido rector del seminario. Me dijo: –Hoy, Nicolás, se ha encontrado con la Verdad. Efectivamente en el día de su fallecimiento habría descubierto lo que fue su vida, al mirar a Jesús que es la Verdad. La verdad es un descubrimiento no solo para nosotros mismos sino para los que los tenemos a nuestro alrededor. Porque la verdad nunca es negativa: es lo que hay. La verdad es un tesoro: convendría agradecerla cuando se nos comunica.

266 Purificar el corazón
Aunque llevemos mucho tiempo siguiendo al Señor siempre podremos amarle más y nunca es tarde para rectificar: algunos santos se convirtieron después de llevar una vida cristiana mediocre. Lo que está claro es que si no ponemos nuestro corazón en Dios lo podremos en otros amores. Ahora se lleva mucho hablar de las “segundas oportunidades”, quizá porque la adolescencia se ha retrasado hasta pasado los cincuenta años. Nunca es tarde para dejar la tibieza de nuestro amor a Dios: Él nos da continuas oportunidades. Cuando Dios llama, y la persona quiere abrirse, Él nos limpia... con la Luz de la Verdad. Por eso se puede decir que la fe, la confianza en el Señor purifica el corazón.

265. El dependiente
Él bajó, descendió, pero desde siempre, no solo en el último momento de su vida. Sobre todo trabajando como un artesano: allí en el taller, sirviendo sin atosigar, como hacen los empleados de los grandes almacenes: no atosigan porque se dan cuenta que la gente tiene que tener su espacio... El cliente entra y no hay cinco dependientes mirándote, sino que el comprador funciona como si no hubiera nadie observando. No se abalanzan sobre ti, para que compres... Verdaderamente se pueden contar sucesos históricos que muestran lo sucedido a personas que han demostrado su heroísmo, imitando la vida de Jesús. Algunos han sido canonizados por la Iglesia otros no.