
Orar con GPS
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163. El soñador
Leemos en el Evangelio de la Misa del día de hoy cómo san José recibió la voluntad de Dios mediante un sueño. Y sabemos por la Biblia que, al primero que llevó el nombre de José, sus hermanos le decían al verle: -¡Ahí viene el soñador! Quizá todo los que os llamáis así, de alguna forma, participáis de esa característica: sois personas valientes, audaces, soñadores.

162. Ágape
Los primeros cristianos sabían que este amor fuerte no era simplemente un amor de amistad, era mucho más. Por eso le llamaron ágape. Esa palabra griega se utilizaba para describir un tipo de amor incondicional”; no exactamente como el que tiene un enamorado que busca la posesión de la persona. Era más bien un amor “reflexivo”, en el que solo se tiene en cuenta el bien del ser amado. Así era el Amor de Jesús (Jn 3, 16).

161. Dios cosificado
La comida siempre ha sido valorada, pero en el siglo XXI, hemos llegado a la exquisitez. Es positivo valorar la alimentación... , aunque para una persona normal no está en un primer plano, a menos que pase verdadera hambre, como Jesús en el desierto, después de ayunar durante más de un mes...

160. Para que el hombre sea Dios
“Dios se hizo hombre para que el hombre se hiciera Dios” Esta podría parecer una frase herética para los practicantes de religión judía; y a los mulsumanes les sonará como una auténtica blasfemia, que seguramente los fundamentalistas castigarían con la muerte. Fue escrito por uno de los primeros cristianos, al que además se le considera uno de los grandes santos de la Iglesia.

159. Dios sediento, 3 domingo de Cuaresma A
El Evangelio nos cuenta la historia de una mujer que se encontró con Jesús junto a un pozo, cuando ella iba a llenar su cántaro. No hay nada tan necesario para la vida que el poder beber. San Juan es el que relata ese pasaje y nos dice que Jesús le habló de un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna (Jn, 4, 5-42: Evangelio de la Misa). Ese surtidor viene a significar lo más profundo que puede salir del corazón del hombre. Explica que Dios nos ha creado con la capacidad de amar en esta vida y que ese amor nunca muere, sino que salta a la otra vida.

158. La luz y la cruz , 2 domingo de Cuaresma A
Jesús acompañado de tres Apóstoles subió a un monte a orar. Y allí mientras rezaba la Luz le inundó, se hizo visible que era Hijo de Dios. También nosotros necesitamos todos los días hablar con Dios, contemplarle desde su altura, separarnos de nuestros problemas y mirar las cosas con perspectiva. Mirar nuestra vida, que desde arriba parece compuesta de cosas minúsculas. Así son nuestras cosas de cada día si las vemos desde Dios.

157. Las tentaciones, 1 domingo de Cuaresma A
Es muy humano ser tentado. Nuestro paso por esta tierra tiene mucho de tiempo de prueba. Todos los hombres han pasado por esta experiencia, así que no tiene nada de extraño que el mismo Jesús sufriese tentaciones, porque es un hombre auténtico, semejante a nosotros, que incluso nos enseña a ser mejores humanos. Por eso, el comportamiento de Jesús frente a las tentaciones nos enseña cómo debemos superarlas.

156. Además, 7 domingo A
En el evangelio de este domingo el Señor nos anima a ser santos diciéndonos: Si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles?

155. Responder a la palabra, 6 domingo A
La Palabra de Dios se ha hecho Hombre y busca una respuesta de nuestra parte

154. Eres la luna, 5 domingo A
Estamos llamados a ser la luz del mundo, llamados a reflejar la luz de Cristo y para eso debemos estar llenos de Él: reflejamos una luz que no es nuestra.

153. Jesús por dentro, 4 domingo A
Así como «el Padrenuestro» es la oración de Jesús que todos los cristianos debemos recitar, «las Bienaventuranzas» reflejan la vida interior de Jesús, que debemos imitar sus discípulos.

152. El botón de la luz, 3 domingo A
Una Luz aparece en el sitio que parece menos indicado, en la Galilea de los gentiles (cfr. Mt 4,16). Lo que nos hace pensar que no son los puritanos cumplidores los que mejor entienden a Dios.

151. El cordero, 2 domingo A
A Juan el Bautista, estando en la orilla del Jordán, vio a Jesús y dijo de él: «Éste es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo» (Jn 1,29). Ésta es la tarjeta de presentación del Señor.

150. El agua, 12 de enero
Al empezar su vida pública, Jesús comienza a pedir perdón a su Padre en nombre de toda la Humanidad, y lo hace yendo a recibir el bautismo de penitencia. La vida del Señor no tiene sentido si no está en relación con el pedir perdón. Por eso si algunos negasen la existencia del pecado no le encontrarían sentido al sacrificio que Jesús aceptó. No encontrarían sentido a toda la vida del Señor.

149. El primogénito y los pastores, 26 de diciembre
San Pablo escribió sobre Jesús como primogénito. En la Carta a los Romanos, Pablo llama a Jesús «el primogénito de muchos hermanos» (8,29). Como Resucitado, él es ahora de modo nuevo «primogénito». En el nuevo nacimiento de la resurrección Jesús inaugura una nueva humanidad.

148. La primera sonrisa, 24 de diciembre
Allí estaba yo mirando al Niño hasta que se despertó, y de vez en cuando le guiñaba un ojo. Hasta que él miró mis grandísimas orejas, y me sonrió. Fue la primera sonrisa del mejor hombre que ha existido.

147. La posada, los panales y el pesebre, 23 de diciembre
Y mientras estaban allí [en Belén] le llegó el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada (Lc 2,6s).

146. La decisión, 4 domingo Adviento A
Ya desde niños vamos ya tomando decisiones: comernos la verdura, levantarnos puntualmente, poner la mesa... ir a ver a la abuela aunque no nos dé dinero. Decisiones pequeñas pero que van haciéndonos por dentro de una forma o de otra.

145. El sacerdote mudo, 21 de diciembre
Se apareció a Zacarías el Arcángel Gabriel, y casi todo fueron pegas… Porque en definitiva ese hombre bueno no consideraba las cosas con fe, sino con un exceso de egoísmo. También el egoísmo tiene su parte de racionalidad, pero la racionalidad del egoísta es parcial.

144. Alégrate, 20 de diciembre
La felicidad nunca es solitaria: junto a la persona que queremos el corazón salta de gozo. Y es que la alegría es la manifestación más explosiva del amor. No hay nada que enamore tanto como la alegría: que es el mensaje más certero del amor. Por eso la historia de la Palabra de Dios al hacerse hombre, su Evangelio, tenía que empezar diciéndonos: ¡Alégrate!

143. La historia de Juan, 19 de diciembre
Sobre Juan el Bautista el ángel le había dicho a Zacarías:“Convertirá a muchos de los hijos de Israel al Señor su Dios; e irá delante de Él con el espíritu y el poder de Elías para convertir los corazones de los padres hacia los hijos” Lc 2,16-17 El Bautista no es Elías, pero viene con el espíritu sobrenatural y la fuerza del gran profeta antiguo. En Juan se cumple la esperanza de que Elías volvería y purificaría al pueblo de Dios, y que prepararía la venida del Señor.

142. El número catorce, 18 de diciembre
Verdaderamente los números tienen un valor simbólico y en el Evangelio se utiliza. En este caso el número 14 se utiliza para decir que Jesús era el descendiente directo de David. En hebreo antiguo no existía la cifra, el carácter gráfico que sirve para representar un número. Sino que los números se representaban por las letras del alefato, el alfabeto hebreo. Por ejemplo la primera letra, el aleph, representaba el uno, y así sucesivamente. Y precisamente las letras del nombre de David dan el valor numérico de 14. Por eso en la genealogía aparece el número 14 tres veces, como diciendo: David, David, David.

141. La promesa hecha a un amigo
En alguna ocasión cuando se aconseja a alguna persona meditar el Evangelio, siempre hay alguien que dice: –La mala suerte es que te encuentres con la genealogía. Se lo toman como una cosa chistosa. No es posible sacarle partido a la meditación de Abrahán engendró... David engendró... Pues con la ayuda del Espíritu Santo vamos nosotros a intentar sacarle partido.

140. 3 Adviento A, El desconcierto de un santo
El Señor dijo que Juan el Bautista era el nuevo Elías. También Juan, lo mismo que el otro Elías, pensaba que el pueblo de Israel tenía una gran importancia. Fue enviado para predicar la conversión de ese pueblo, diciendo que el Reino de Dios estaba cerca. La misión de Juan el Bautista tuvo un clamoroso éxito mediático. Miles de personas le siguieron al desierto. Pero se equivocó al creer que ese Reino iba a ser el triunfo visible de los judíos sobre todos sus enemigos.

139. Tiempos de María
Nació sin pecado, gracias a Jesús Como sabéis la Inmaculada Concepción es una de las celebraciones más importantes de la Virgen. Por eso nos hemos estado preparando con una novena. Fue un 8 de diciembre del año 1854, cuando el Papa Pio IX quiso definir, como dogma de fe, que la Virgen fue concebida sin pecado original.

138. Tiempos de melura
Algunas personas al hablar sobre esta época, dicen: –Ahora, con la que está cayendo... En Galicia se habla de melura cuando el agua cae en forma de miel. Pues ahora estamos en un tiempo sentimental y se toma por bueno lo que produce buenos sentimientos. Así que nos encontramos en tiempos de melura, donde lo melifluo nos invade como si se tratase de una lluvia de azúcar.

137. Tiempos de postureo
La hipocresía es un enfermedad de la vida espiritual que consiste en el postureo. Ya que no se puede alcanzar la virtud, por lo menos se aparenta. Por vanidad se ocultan los fallos, se maquillan. Al hipócrita le gustaría ser lo que aparenta, pero no hace nada para salir de esa enfermedad.

136. Tiempos de Eucaristía
En el Evangelio que acabamos de escuchar se nos habla de que el Señor realiza curaciones y multiplica los panes (cfr. Mt 15, 29-37). Parece como si las dos cosas estuviesen unidas: Eucaristía y milagros.

135. Tiempos de alegría
Tres de las cuatro exhortaciones apostólicas del Papa, lleven por título: La alegría del Evangelio, La alegría del amor y Alegraos y regocijaos. Algo nos querrá decir el Señor a través de su vicario...

134. Tiempos de fe
Todos nosotros tenemos nuestra historia. El evangelio nos cuenta la de un militar que se convierte gracias a su fe (cfr. Mt 8, 5-11). También cada uno podría contar el relato de su vida...

133. Tiempos recios
En el Evangelio hemos escuchado esas palabras de Jesús: estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. (Mt 24, 37-44). El Señor quiere decirnos hoy, que estemos preparados para los acontecimientos que se avecinan. La iluminación de las calles, las tiendas con los regalos, las felicitaciones de Navidad todo nos va a recordar esa idea: Dios está cerca (cfr. Segunda Lectura de la Misa: Rm 13, 11-14).

132. Tiempos de amigos
La Iglesia comienza la Misa de hoy –el primer día de la novena a la Inmaculada– con estas palabras: El Señor, junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos, a Pedro y Andrés, y los llamó: Venid conmigo y os haré pescadores de hombres (Antífona de Entrada de la Misa: cfr. Mt 4,18-19). También podemos decir que Jesús se ha fijado en nosotros: en ti y en mí, nos ha llamado y estamos con él.

131. Santo por la vía rápida, 34 Domingo T.0 C
A lo largo de la historia ha ocurrido que algunos cristianos desconcertados ante la situación política de su tiempo se han preguntado por qué Dios no interviene. Se olvidan de aquello de dar al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios. Cada uno tiene su ámbito: el Señor de la Historia nos da un margen para nuestra libertad. Y nuestros errores los utiliza de trampolín para hacer avanzar su reino. Para muchos es desconcertante como su fracaso se ha convertido en el triunfo del Amor de Dios.

130. The end, 33 Domingo T.0. C
Todas las historias tienen su final. Las películas acababan con el The end. También nuestra historia en la tierra tuvo un principio y llegará el momento en que nos despidamos. El fin no será enseguida: había dicho Jesús a los primeros cristianos. Tenía que ocurrir antes de su segunda venida la destrucción de Jerusalén, que tan bién documentada está por la historiografía de la época y, desde luego, debían de suceder otros grandes signos. El secreto para mantenernos fieles en los momentos difíciles es la perseverancia, la paciencia.

129. Esta vida pide otra, 32 Domingo T.0. C
Me acuerdo de un colegio mayor, donde vivía un becario muy realista, que cuando estaba cansado se quejaba: –Ay, esta vida pide otra. Por eso una de las mejores escritoras en lengua castellana ha comparado nuestro paso por la tierra como una mala noche en una mala posada. Una persona me dijo que había estado pensando: –Mira que si no existe el cielo después de todo esto. Jesús nos cuenta cómo será la eternidad para los santos: En esta vida se casan. Pero en el cielo no, serán como ángeles (Evangelio de la Misa: Lc 20, 35). Y aquella persona al enterarse de todo esto me dijo un día: –Pues menudo aburrimiento. Ya se ve que quería pasarse ligando toda la eternidad.

128. El Brexit, 31 Domingo T.0. C
Nosotros nos encontramos con gente que ya tienen una determinada visión de la vida, un carácter determinado, y que ha fraguado de una determinada forma de pensar y de actuar. Por eso a eso a los que ya han fraguado en su personalidad se les llega a clasificar. En el caso del Evangelio de san Lucas a ciertos hebreos se les etiqueta como publicanos. Con la clasificación nos quedamos tranquilos, porque al poder definir algo y tenerlo estructurado sabemos a qué atenernos: es pro brexit o es pro europeo.

127. Los superficiales, 30 Domingo T.0. C
Nos preguntamos por qué una persona se enaltece hasta llegar a despreciar a otros. Quizá sucede así por superficialidad. La frivolidad hace que pasemos por alto nuestras faltas, estemos ciegos para el mal que nosotros hacemos, y veamos con mucha nitidez los defectos ajenos. Pero esto no se ve a simple vista. Por eso nos interesa profundizar en lo que Jesús nos dice.

126. Salto al color, 29 Domingo T.0. C
El paso al color en la vida espiritual se da cuando uno comienza a ver las cosas como Dios las ve: un gran salto para un hombre, pequeño para la humanidad. Y esta hazaña personal solo es posible realizarla si nos comunicamos con Dios. Por medio de la oración elevamos nuestra mente hacia Él. Así enviamos señales de alarma cuando tenemos un problema. Aunque Él ya sabe lo que nos sucede, sin embargo en la oración descubrimos la forma de solucionarlo. Pues como dice uno de los salmos (Responsorial de la Misa): Nuestro auxilio nos viene del Señor (120, 2). El secreto de la oración no está en que Dios nos escuche sino que nosotros seamos conscientes de que necesitamos de Él. Porque el Señor siempre nos atiende, lo que sucede es que con frecuencia no puede concedernos lo que pedimos porque no es conveniente. Es en la oración donde nos identificamos con el querer de Dios y, así, acertamos.

125. El bolígrafo de Dios, 28 Domingo T.0. C
Jesús se sorprende de que haya personas que no alaben a Dios después de haber recibido un gran favor. Quizá es porque somos unos orgullosos que pensamos que, todo lo que recibimos, lo merecemos. Según nos cuenta el Evangelio, el porcentaje de gente agradecida es muy bajo. Y lo curioso es que los más cercanos a Dios son los que menos se sienten inclinados a manifestar la alabanza.

124. Un arquitecto para una obra de Dios, 6 octubre 2019
Cuando san Josemaría era un adolescente sintió que el Señor le pedía más y entonces comenzó a rezar: Señor que vea. Hasta que un día cuando tenía 26 años el Señor le hizo ver lo que quería de él. La misión para que le había destinado.

123. El salto, 27 Domingo T.0. C
El hombre orgulloso está convencido de que las cosas salen a causa de su esfuerzo. Contrariamente, la experiencia nos dice que cuando contamos con Dios estamos más contentos. En la práctica mucha gente actúa como si Dios no fuese necesario. Una cosa es la vida espiritual y otra el trabajo. Una cosa es la oración y otra la diversión. Por una parte están la vida material y por otra la del espíritu. En el día a día, no parece que un ámbito influya en el otro, salvo cuando nos interesa utilizar los servicios de Dios para que nos haga un favor, entonces es cuando la oración se utiliza como instrumento. Hay personas que piden al Señor que actúe, que intervenga... y si no lo hacen desconfían de Él: de su amor o de su existencia. Sin darse cuenta están colocándose por encima del Creador, ocupando su puesto.

122. Un banquete eterno, 26 Domingo T.0. C
En el Evangelio (Lc 16, 19-31) Jesús cuenta la historia de un rico vividor, y Lázaro, una buena persona, pobre y además enfermo. A veces nos admiramos de que los famosos se casan con supermodelos, rubias como el chapán, viven en casoplones con piscinas de placido turquesa, y hasta tienen perros importantes... Y nosotros, con nuestros horarios estresantes, somos vulgares mileuristas que, cuando no estamos en urgencias, pasamos malas noches con las cervicales: entonces se nos ocurre pedirle al Señor que no se acuerde tanto de nosotros... para enviarnos desgracias.

121. Dios es rico, 25 Domingo T.0. C
San Pablo con bastante sinceridad nos dice que Dios es rico (2 Cor 8, 9). Esta es la realidad tenemos un Padre que posee el universo entero, un solar inmenso, con cantidad de propiedades naturales y edificadas. De Él son, también, todos los animales y la fauna del mar. Posee una variedad de plantas de lo más diverso. Dios ha creado las puestas de sol de Granada; también es Dueño de Viñas del Mar y de los rascacielos de New York. La estatua de la Libertad es suya.

120. El hospital, 24 Domingo T.0. C
Es muy humano ser tentado, por eso no es extraño que, en algún momento de nuestra vida, hayamos venerado algún ídolo (Primera Lectura de la Misa: Ex 32, 7-11.13-14). Nuestro becerro de oro puede llamarse sexo, dinero o poder. Esa idolatría personal puede que no tenga la categoría de un gran pecado, porque solo hemos venerado un pequeño idolillo. Pero en todo caso hemos puesto al alguien o algo por delante de Dios, esto es el pecado: equivocarse en las prioridades. Pero todo tiene remedio menos la muerte: así que mientras haya vida hay esperanza de rectificar, podemos volver a empezar. Lo que está claro es que la naturaleza no suele perdonar, el ser humano algunas veces, pero Dios perdona siempre. Por eso diariamente hemos de pedir a nuestro Padre Dios: perdona nuestras ofensas.

119. El negoci, 23 Domingo T.0. C
Dios tiene un plan para hacernos felices, este es el “negocio” de nuestra vida. Nadie mejor que Él puede cumplir ese objetivo, pues nos ha creado y llevamos impresa su imagen en nuestra estructura espiritual: nos ha hecho semejantes a Él.

118. Las gafas de Dios, 22 Domingo T.0. A
Un libanés me contó una historia: la de un hombre que entró en el despacho que Dios tiene en el cielo. Y sobre la mesa vio unas gafas: las gafas de Dios. Y este hombre no resistió la tentación de ponérselas, pensando que Dios no le veía en ese momento porque estaría atendiendo otros asuntos. Y al ponerse las gafas vio toda la malicia de los hombres: asesinatos, crímenes... un cúmulo inmenso de barbaridades. Pero el Señor sí lo vio y le dijo: –¿Qué haces poniéndote mis gafas?

117. Dios es catolico, 21 Domingo T.0. C
Jesús es hebreo y predicó a los de su raza. Pero su misión era en favor de todos los pueblos, por eso envío a sus discípulos: Id al mundo entero y proclamad el Evangelio (en el salmo responsarían de hoy: Mc 16, 15). En el cielo cabrían gente de todas partes del mundo. La Iglesia de Jesucristo es universal, católica.

116. Fuego Amigo, 20 Domingo T.0. C
Las lecturas de la Misa de este domingo nos dicen: En aquellos días, los dignatarios dijeron al rey: Hay que condenar a muerte a ese Jeremías, pues, con semejantes discursos, está desmoralizando a los soldados que quedan en la ciudad y al resto de la gente (cfr. Jr 38, 4-6.8-10). Y después en la Carta a los Hebreos se escribe: Teniendo una nube tan ingente de testigos... fijos los ojos en... Jesús (cfr. 12, 1-4 ). Y por último el evangelio cita unas palabras del Señor: He venido a prender fuego a la tierra, ¡y cuánto deseo que ya esté ardiendo!... ¿Pensáis que he venido a traer paz a la tierra? No, sino división (cfr. Lc 12, 49-53). ¿Qué quiere decir todo esto: que un profeta sea mal entendido, y Jesús nos diga que no viene a traer la paz sino la división?

115. Es urgente esperar, 19 Domingo T.0. C
Es bueno recordar el ejemplo de los que nos precedieron porque, hoy en día, algunos cristianos se sienten sin esperanza. Debido a que, después de años, no consiguen tener éxito en sus planes. Otros dejan de confiar en Dios porque en su familia ha sucedido una desgracia: desde el fallecimiento de uno de sus miembros dejan de tener relación con Dios. Otros no entienden como les puede ir mal la situación profesional, con lo eficaz que podría ser su vida si tuviera un trabajo mejor. Todas estas personas tienen en común una cosa: que piensan que Dios les ha defraudado. Ya no confía en Dios como al principio. Las cosas no salen como había previsto en su juventud.

114. El hijo del artesano, 6 agosto 2019
Al hablar de Jesús, decían sus paisanos:¿De dónde le vienen a éste tal sabiduría y tales poderes? ¿No es éste el hijo del artesano? (Mt 13, 55). Los evangelistas San Mateo y San Marcos, para designar el oficio de José utilizan un término cuyo sentido general es el de artesano, obrero.