
Efrayimbenshalom
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Parashat Vayikra en Inglés.
Summary God instructs Moses on the five different kinds of sacrifices that were to be offered in the sanctuary: The olah or "burnt offering" was a voluntary sacrifice that had a high degree of sanctity and was regarded as the "standard" offering. The entire animal, except for its hide, was burned on the altar. (1:1-17) The minchah or "meal offering" was a sacrifice made of flour, oil, salt, and frankincense that was partly burned on the altar and partly given to the priests to eat. (2:1-16) The zevach sh'lamim or "sacrifice of well-being" was a voluntary animal offering from one's herd, sometimes brought to fulfill a vow. (3:1-17) The chatat or "sin offering" was an obligatory sacrifice that was offered to expiate unintentional sins. This offering differs from the others in the special treatment of the blood of the animal. (4:1-5:13) The asham or "penalty offering" was an obligatory sacrifice of a ram that was required chiefly of one who had misappropriated property. (5:1-26)

Parashat Vayakhel en Inglés
Moses teaches the rules of Shabbat. (35:1-3) Moses asks the Israelites for a donation of gifts and those who are skilled help build the Mishkan [Tabernacle] under the direction of Bezalel and Oholiab. (35:4-38:20)...........................................................................................................

Parashat Ki Tisá en Inglés.
Moses takes a census of the Israelites and collects a half-shekel from each person (30:11-16) God tells Moses to construct a water basin and to prepare anointing oil and incense for the ordination of the priests. Bezalel and Oholiab, skilled artisans, are assigned to make objects for the priests and the Tabernacle. (30:17-31:11) The Israelites are instructed to keep Shabbat as a sign of their covenant with God. God gives Moses the two tablets of the Pact. (31:12-18) The Israelites ask Aaron to build them a Golden Calf. Moses implores God not to destroy the people and then breaks the two tablets of the Pact on which the Ten Commandments are written when he sees the idol. God punishes the Israelites by means of a plague. (32:1-35) Moses goes up the mountain with a blank set of tablets for another 40 days so that God will again inscribe the Ten Commandments. Other laws, including the edict to observe the Pilgrimage Festivals, are also revealed. (34:1-28) Moses comes down from the mountain with a radiant face. (34:29-35)

Reflexión de la Parashat: Behar-Bejukotái.
leemos en vayikra Rabá 35: cual es el significado de los versículos de los salmos 119:59 "Me concentré en mi camino,pero volví mis pies a tus estatutos ?" David dijo mirando a Elohim : aunque había planeado ciertas actividades diciendo que iría a tal cual lugar, termine yendo a sinagogas y casas de estudios de la Torá.

Parashat: Behar-Bejukotái (5785).
VaYikrá 25:1- 27:34 En el Monte Sinaí, HaShem le comunica a Moshé las leyes del año sabático. Cada séptimo año, todo el trabajo en la tierra debe cesar, y su producto debe ser dejado libre para que lo tomen todos, tanto seres humanos como animales. Siete ciclos sabáticos son seguidos por un quincuagésimo año, el año de jubileo, en el cual también cesa el trabajo en la tierra, todos los sirvientes son enviados libres y las propiedades ancestrales en la Tierra Santa vuelven a la posesión de sus propietarios originales. Behar también contiene leyes adicionales que gobiernan la venta de tierras, y las prohibiciones contra el fraude y la usura. En la sección Bejukotái HaShem promete que si los Hijos de Israel observarán sus mandatos, disfrutarán de prosperidad material y vivirán seguros en su tierra. Pero también da una dura “reprimenda” advirtiendo sobre el exilio, la persecución y otros sufrimientos que les ocurrirán si abandonan su pacto con Elohim. Sin embargo, “Aun entonces, cuando están en la tierra de sus enemigos, no los aborreceré ni los despreciaré como para destruirlos y anular Mi pacto con ellos; pues Yo soy Adonay, su Elohim”. La Parashá concluye con las reglas de cómo se calculan los valores de los diferentes tipos de promesas económicas hechas a HaShem.

Reflexión de la Parashat Emor
En Vayikra Rabá 26, la exhortación repetida al comienzo de nuestra parashá, a saber, emor ve-amarta (di, y dirás), es explicada por Rabí Berejía mediante una parábola. Un kohen y un israelita común sufrían de epilepsia. El médico les entregó a ambos un remedio de eficacia comprobada. Instruyó al israelita a usarlo, pero no le dio instrucciones al kohen sobre su uso. Este le dijo al médico: "Señor, ¿no nos dio a ambos el mismo remedio? ¿Por qué le pide a mi amigo que lo use, y a mí no me dio instrucciones?". El médico respondió que, dado que el israelita tenía la oportunidad de caminar por el cementerio, necesitaba el remedio como protección. Sin embargo, el kohen, que no tiene nada que hacer en un cementerio, no necesitaba usar el remedio. De igual manera, los ángeles que no están sujetos al mal instinto no necesitan que se les repitan las cosas; como se declara en (Daniel 4:14). Pero nosotros, criaturas inferiores, al estar sujetos a los impulsos de nuestro instinto maligno, esperamos escuchar las instrucciones de hakadosh barujú cuando se nos dirigen dos veces. Este es el significado de la primera instrucción de nuestra parashá: "Di a los kohanim, hijos de Aarón, que no se contaminen con el cadáver de un compatriota judío".

parashat Emor (5785). No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.
PARASHAT EMOR VaYikrá 21: 1 - 24: 23 La sección Emor (“Diles”) comienza con las leyes especiales de los Cohaním, del Cohen Gadol, y del servicio en el Templo: un Cohen no puede volverse ritualmente impuro a través de entrar en contacto con un cadáver, excepto en el caso de la muerte de un familiar cercano. Un Cohen no puede casarse con una mujer divorciada ni con una mujer con un pasado promiscuo; el Cohen Gadol puede casarse solamente con una mujer virgen. Un Cohen con una deformidad física no puede servir en el Santo Templo; tampoco un animal deforme puede ser ofrendado. Cuando nacen un ternero, un cabrito o un carnero deben ser dejados con su madre por siete días; queda prohibido degollar a un animal y su cría en el mismo día. La segunda parte de Emor da una lista de los festivales anuales del calendario hebreo. La ofrenda de Pésaj el 14 de Nisán; el festival de siete días de Pésaj comenzando el 15 de Nisán; la ofrenda de cebada llamada Ómer en el segundo día de Pésaj y el comienzo de la Cuenta del Ómer por los siguientes 49 días, culminando en el festival de Shavuot en el quincuagésimo día; un “recuerdo del sonido del shofar” el 1 de Tishrei; un solemne día de ayuno el 10 de Tishrei; y el festival de Sucot —durante el cual uno debe vivir en una cabaña por siete días y tomar las “Cuatro Especies” —comenzando el 15 de Tishrei. Emor concluye con el incidente de un hombre ejecutado por blasfemar, las penas por asesinato y por injuriar al prójimo o destruir su propiedad (compensaciones monetarias). SACRIFICIOS SIN DEFECTOS La Parashá estipula que los animales para los sacrificios debían ser perfectos, sin ningún defecto. Ahora que no tenemos el Templo y, por consiguiente no hay sacrificios, el servicio en el Santuario es reemplazado por la plegaria. ¿Cómo cumplimos a través de la plegaria la condición de “perfecto y sin defectos”? Tratando que la plegaria no sea solamente un conjunto de palabras pronunciadas en un orden establecido, sino que brote del corazón, que tenga no sólo forma, sino un contenido pleno de fe, amor, y temor al Todopoderoso. SANTIFICAR LOS TIEMPOS Cuando HaShem hubo concluido la obra de la creación, santificó el tiempo a través de la santificación del Shabat, día séptimo en el orden de la creación. Como nuestra vida se desarrolla en dos dimensiones -en el tiempo y en el espacio-el ser humano a veces no sabe encontrar el equilibrio necesario para vivir acorde a los pedidos del espacio y a las necesidades del tiempo. A través de la historia de la Torá veremos como casi todos los eventos se desarrollan en la dimensión espacio. Empero, cuando surgen los patriarcas de Israel, la dimensión tiempo empieza a tener una importancia central y decisiva para el nacimiento futuro del pueblo de Israel. Así veremos que HaKadosh BarujHu le hace a Avraham una promesa en el espacio (Tierra de Israel) y en el tiempo (los años que pasarán hasta la existencia de un pueblo de Israel). Después de su liberación de Egipto donde fue sometido a todos los rigores de la dimensión espacio exclusivamente, el pueblo de Israel se encaminará hacia el Monte Sinaí, donde HaKadosh BarujHu se le revelará. En Aseret HaDivrot, HaKadosh BarujHu pedirá a Israel la observancia y consagración del Shabat, que habrá de ser día de reposo absoluto, el alejamiento momentáneo de la dimensión espacio para vivir y vivenciar de alguna manera la dimensión tiempo. Por eso los sabios de Israel nos enseñaron que: “Shabat mehen Olam Habá”: el Shabat es un anticipo de la vida en la dimensión tiempo, que será el mundo por venir en el futuro. En ese afán de consagración del tiempo -para devolver el equilibrio al ser humano-la Torá enunciará un calendario con una serie de festividades tendientes a lograr una doble finalidad: a) Disponer de tiempo para el estudio y la meditación, condiciones básicas para el conocimiento de Elohim. b) Vivenciar la dimensión tiempo tan olvidada a causa de la presión que ejerce sobre nosotros la vida en su aspecto material. El calendario hebreo divide las festividades y celebraciones, por lo tanto, en dos grupos: los Shalosh Regalím -las tres fiestas de peregrinación a Ierushalaim-, con una finalidad explícita en la Torá “… para que aprendas a venerar a Adonai Tu Elohim todos los días” (Dev. 14:23) y, por otra parte, los Iamím Noraím -Rosh HaShaná y Ióm HaKipurím-, días de recogimiento, introspección y meditación. Siguiendo esta línea de pensamiento cabe recordar que, tanto el inicio del Shabat como todas las festividades (excepto Iom Kipur), dan comienzo con el Kidush HaIom que se celebra teniendo una copa de vino en la mano, símbolo de alegría y regocijo, y bendiciendo a HaShem por “santificar Él a Israel, al Shabat y a los tiempos festivos”.

Parashat Terumah en Inglés (5785).
With Terumah begins the longest single passage in the book of Exodus, continuing to the end of the book and interrupted only by the episode of the Golden Calf. Its subject is the Mishkan, the Tabernacle or Sanctuary the Israelites were commanded to make as a centre of worship and as a visible sign of the presence of God in their midst. The sheer length and detail of the narrative of the Mishkan signal its central significance to the Israelites, yet it demands a considerable effort of interpretation to translate this into the language and thought of today.

Parashat Mishpatim en inglés (5785).
Following the revelation at Mount Sinai, Mishpatim fleshes out the details of the predominantly civil law that was to govern the Israelites: laws relating to slaves and their release, personal injuries and property laws, laws of social responsibility, justice and compassion, and laws relating to Shabbat and the festivals. It ends with a ratification of the covenant, and Moses ascending the mountain for forty days.

Parashat Yitro en Inglés (5785).
Parshat Yitro The parsha of Yitro (Jethro) is divided into two episodes. In the first (chapter 18), Israel receives its first system of governance – devolved to leaders of thousands, hundreds, fifties and tens – at the advice of Jethro, Moses’ father-in-law, whose name the parsha bears. In the second (chapters 19–20), it receives its eternal constitution by way of covenant with God. A brief summation of its key elements is given by the voice of God Himself in the form of the Ten Commandments (or Utterances).

REFLEXIÓN DE LA PARASHAT AJAREI MOT-KEDOSHIM
"Serán apartados porque yo soy Apartado". El progreso de santificación se logra por etapas, comienza con abstenerse del comportamiento más bestial y continúa con la adquisición de diversas virtudes. Por ello solo cuando Jacob apareció en la historia, existió un ser humano que no padecía las fallas de las generaciones anteriores. Pudo, por lo tanto, representar lo mejor que la humanidad podía aspirar a alcanzar en el plano moral. Por esta razón, se le llamó "Israel", y su nombre se le dio al pueblo judío, ya que este debía representar nacionalmente lo que Jacob representaba individualmente. Encontramos en (Avot 4:1), dónde Ben Zoma dice: "El verdaderamente sabio es aquel que está dispuesto a aprender de cualquiera; que el verdaderamente valiente es aquel que reprime sus pasiones; que el verdaderamente rico es aquel que disfruta de lo que posee, y que el verdaderamente honrado es aquel que honra a los seres humanos". Estas citas de nuestros sabios proporcionan pautas claras para lograr un estilo de vida exitoso y sano, para ayudarnos a lograr un progreso en nuestra vida espiritual, ayudando a hacer de Israel una nación y de la tierra de Israel un país apropiado para que la Presencia de HaKadosh BarujHu repose.

Parashat: Ajaréi Mot-Kedoshím (5785). Carácter Puro
PARASHAT AJAREI MOT-KEDOSHIM VaYikrá 16:1 - 20:27 Al estudiar las parashiot o porciones Ajarei Mot (VaYikrá 16:1-18:30) y Kedoshim (VaYikrá 19:1-20:27) de manera combinada vemos cómo al llegar a la tercera aliyá (17:8-18:21) el Rúaj de Verdad pasa de un tema alimenticio a la prevención de la inmoralidad sexual de manera abrupta. Este “salto” en apariencia discontinuado entre un tema y otro en verdad está fundamentado. Es decir, existe una correlación entre la manera en la que nos relacionamos con la comida y el uso de nuestra energía sexual. Ezequiel 16: 49 dice “He aquí que esta fue la maldad de Sedom tu hermana: soberbia, saciedad de pan, y abundancia de ociosidad tuvieron ella y sus hijas; y no fortaleció la mano del afligido y del menesteroso”. La mayoría de las veces solo asociamos la destrucción de estas ciudades por el pecado de homosexualidad, pero según este pasaje profético eso vino a ser la degradación final del alma que había empezado con pecados menos “bochornosos” ante la vista humana, pero igual de peligrosos. En el orden de aparición según el texto: ✓Soberbia (pensar que todo se sabe) ✓Saciedad de pan (glotonería) ✓Abundancia de ociosidad (pereza) ✓No fortalecer la mano del menesteroso (indolencia, falta de empatía) Todo empieza por el orgullo, por creerme dueño, por tener una mirada antropocéntrica (centrada en el hombre y su placer). Si me creo dueño entonces puedo comer cuanto se me plazca y lo que se me plazca sin importar lo que le ocurra a mi cuerpo, total, ¡es mío! Y si es mío y los bienes materiales que manejo son míos puedo hacer con ellos según mejor me parezca: entonces no doy al necesitado, no me duele su dolor, tampoco aporto a la Ieshivá para que el proyecto Mashíaj crezca, o doy cuando quiero porque es mío el dinero. Finalmente, si mi cuerpo es mío, uso mi sexualidad a mi antojo (incluso dentro del matrimonio). Como vemos, un apetito (el de alimentos, pero podríamos incluir en esto la posesión de cualquier bien físico) despierta al otro (el sexual). Por eso dice 1 Timoteo 6:10: “porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores (isurim)” Cabe aclarar en este punto que nada de esto es malo en sí mismo, por el contrario, esto es, que poseer bienes materiales es bueno y correcto, asimismo disfrutar de los alimentos que HaShem nos provee y también estar con nuestras esposas sin lujurias en el ámbito del matrimonio. El punto es cuando a estos elementos maravillosos los usamos desde la soberbia y generamos un espiral de decadencia. Ahora bien, esto también puede ser inverso si lo hago desde la humildad. Es decir, si humildemente reconozco que todo es de HaKadosh BarujHu y viene a mí ¡por Él ! (Salmo 24:1/Rom. 11:36) comeré correctamente y usaré en propósito todos los recursos que me han sido dados (esto incluye el tiempo, evitando la pereza, y la sexualidad toda).

Reflexión de Parashat: Tazria-Metzorá. (5785)
• La legislación de la Torá, al imponer restricciones, está diseñada para combatir la manera en que el ietzer hará , de otro modo, gradualmente convertiría nuestra mente en la herramienta de nuestro cuerpo, en lugar de lo contrario. Por lo tanto, la Torá ofrece cinco remedios contra los cinco frentes en los que el ietzer hará nos ataca: 1) La Providencia de los Cielos, que asiste incluso a quienes rara vez la necesitan, siendo casi perfecta (como el rabino Eliezer ben Hyrkanus). 2) Padres y maestros para quienes están al nivel de un rabino Joshua ben Jananyah (feliz la mujer que lo dio a luz). 3) Los preceptos de la Torá y el sistema de recompensas y castigos (el camino del rabino Shimori ben Nataniel, la persona temerosa de hakadosh barujú). 4) Nos narra las vidas exitosas de quienes poseen un interés amoroso por las criaturas del soberano (el camino del rabino Yossi, el piadoso). 5) Ilumina nuestras mentes con sus enseñanzas, como lo ilustra el rabino Eleazar ben Arach. (el pozo burbujeante). La prueba de que la niddah de las mujeres y el keree del hombre son similares en naturaleza, parte de la condición humana general como tal, se encuentra en el hecho de que el cambio de un estado de impureza a un estado de pureza (basado en la ley de la Torá) es inmediato; no hay un período de espera después de que la condición ha pasado. Zivah , un flujo anormal de sangre de la misma fuente, por otro lado, requiere un período de espera de siete días, lo que sugiere que una impureza severa requiere tiempo para que su sujeto se libere de ella por completo. Es interesante que la Torá escriba las leyes de la circuncisión en el octavo día adyacente a las leyes de purificación de la niddah . El hombre también se purifica a través de la circuncisión en el octavo día. Esta es la purificación de las impurezas absorbidas por la especie humana cuando la primera pareja de seres humanos comió del árbol del conocimiento a instancias de la serpiente.

Parashat: Tazria-Metzorá. (5785). El proceso de Purificación del cuerpo y alma
Las dos Parashiot (mejubarot -unidas) que se leen esta semana hacen referencia a las leyes de pureza e impureza de la mujer que concibiere y a aquellas relativas a quienes contraían “tzaará” - especie de lepra- por la comisión de ciertos pecados. Se describen los distintos tipos de lepra y el proceso de purificación que se deben hacer al haber sufrido esta aflicción. A simple vista pareciera que la lepra connota únicamente impureza, es decir lo negativo, pero no es así. No tan sólo alude desorden y mala condición de la piel, sino también puede verse lo positivo en su esencia. Incluso Mashíaj al estar en el Galut -exilio- varias veces es denominado como leproso por el Talmud, como está descrito: “Mashíaj sufre por nuestras acciones y nuestras enfermedades son de él”. Siendo obvio el hecho de que Mashíaj no connota mal de ninguna forma. Mashíaj como sabemos, existe en cada generación y por lo tanto debe pasar por todos los sufrimientos del exilio junto a Am Israel. De qué manera sufre Mashíaj? Lepra, como aclara Jasidut, es la situación que afecta la piel del cuerpo, es una infección de la capa externa que no se relaciona de ningún modo con los órganos internos. En resumen, la lepra representa a una persona que internamente está refinada e intacta y lo único que le falta es purificar su cáscara exterior. En el caso de Mashíaj la “cáscara” consiste de todas las debilidades del pueblo de Israel. Y en nuestras manos cae el deber de purificarnos para que el Mashíaj pueda liberarnos del Galut. Según lo antedicho es muy obvia la relación entre la Metzorá - lepra- y Mashíaj, por lo cual se entiende que las leyes están relacionadas con el proceso de la revelación de Mashíaj y el proceso de refinamiento por el cual los judíos tienen que pasar en el momento de su revelación, pues Mashíaj espera impacientemente por el día en el cual su sufrimiento cesará y HaShem traerá la redención final. A partir de la segunda noche de Pésaj y hasta la víspera de Shavuot todas las noches se cuenta el Omer -ofrenda que se llevaba al Templo de Jerusalem. Cuando Moshé informó al pueblo de Israel de su liberación de la esclavitud también le dijo la finalidad de esa redención que era el recibimiento de la Torá en el Sinaí. Por ello inmediatamente después de la salida de Egipto los israelitas empezaron a contar los días y las semanas a la espera del recibimiento de la Torá. Estas siete semanas -cuarenta y nueve días- se considera un período de crecimiento espiritual. También señala el gran potencial para el cambio que tuvo el pueblo ya que pasó en un tiempo muy corto, de un nivel máximo de impureza cuando se encontraba en Egipto a uno de máxima pureza al recibir la Torá. Se recalca la importancia de la concepción y de la maternidad. En los primeros cuarenta días de la concepción se decide el futuro de la persona. HaKadosh BarujHu determina su sexo, su salud, su grado de inteligencia, su apariencia y sus posibilidades físicas y mentales así como su destino. Lo único que no es decidido es si será buena persona -tzadik- o mala persona -rashá. El grado de su observancia de la Torá depende del esfuerzo que haga. Cuando el niño está en el vientre materno se le enseña toda la Torá, se le muestra una visión del Gan Edén -Paraíso- y del infierno -Guehinom- y el Malaj encargado de ello le aconseja a ser un tzadik y no un rashá. Cuando el niño nace el Malaj toca sus labios provocando el olvido de toda la Torá que haya aprendido. Sin embargo este conocimiento queda registrado a nivel subconsciente. El bebé humano es el único de los animales que succiona de la parte superior del cuerpo de su madre -cerca de su cabeza- demostrándonos la atención que Boré Olam dispensa a la dignidad y santidad -kedushá- del género humano. En el principio, el nacimiento se producía inmediatamente después de la concepción y sin dolor. La situación actual es producto del pecado cometido por Java. Sin embargo en el futuro se volverá a la situación original tal como se prevé en la profecía de Yeshayahu -Isaias Generalmente se usa el término “tzaará” como lepra y “metzorá” como leprosos, pero debe tenerse en cuenta que se trata de un tipo especial de lepra mandada por Elohim, que sólo afectaba a los hijos de Israel en tiempos del Beit Hamikdash . Existían algunas faltas o pecados (idolatría, blasfemia, inmoralidad, asesinato) por las cuales la persona podía ser atacada con la enfermedad de tzaará: “Lashón Hará” -hablar mal, chismosear- era considerado uno de los pecados más graves y aún lo es en nuestros días. De todos los órganos del cuerpo, la lengua es la que se mueve con menos dificultad y a mayor velocidad, por eso el pecado que se comete con mayor frecuencia es el de Lashón Hará. Debemos darnos cuenta que las palabras dichas no se evaporan sin antes dejar una marca que no puede ser borrada ni recogida. La lengua es un arma muy potente, lo hablado por una persona puede perjudicar a otra que se encuentre a gran distancia, incluso en otro continente, cosa que no puede hacer

Parashat Bó en Inglés.
Exodus 10:1–13:16 The name of the Parshah, "Bo," means "Come [to Pharaoh]" and it is found in Exodus 10:1. The last three of the Ten Plagues are visited on Egypt: a swarm of locusts devours all the crops and greenery; a thick, palpable darkness envelops the land; and all the firstborn of Egypt are killed at the stroke of midnight of the 15th of the month of Nissan. G‑d commands the first mitzvah to be given to the people of Israel: to establish a calendar based on the monthly rebirth of the moon. The Israelites are also instructed to bring a “Passover offering” to G‑d: a lamb or kid goat is to be slaughtered, and its blood sprinkled on the doorposts and lintel of every Israelite home, so that G‑d should pass over these homes when He comes to kill the Egyptian firstborn. The roasted meat of the offering is to be eaten that night together with matzah (unleavened bread) and bitter herbs. The death of the firstborn finally breaks Pharaoh’s resistance, and he literally drives the children of Israel from his land. So hastily do they depart that there is no time for their dough to rise, and the only provisions they take along are unleavened. Before they go, they ask their Egyptian neighbors for gold, silver and garments—fulfilling the promise made to Abraham that his descendants would leave Egypt with great wealth. The children of Israel are commanded to consecrate all firstborn, and to observe the anniversary of the Exodus each year by removing all leaven from their possession for seven days, eating matzah, and telling the story of their redemption to their children. They are also commanded to wear tefillin on the arm and head as a reminder of the Exodus and their resultant commitment to G‑d.

Parashat Vaerá en Inglés.
Exodus 6:2–9:35 The name of the Parshah, "Va’era," means "and I appeared" and it is found in Exodus 6:3. G‑d reveals Himself to Moses. Employing the “four expressions of redemption,” take out the Children of Israel from Egypt, deliver them from their enslavement, redeem them, and acquire them as His own chosen people at “Mount Sinai”; He will then bring them to the land He promised to the Patriarchs as their eternal heritage. Moses and Aaron repeatedly come before Pharaoh to demand in the name of G‑d, “Let My people go, so that they may serve Me in the wilderness.” Pharaoh repeatedly refuses. Aaron’s staff turns into a snake and swallows the magic sticks of the Egyptian sorcerers. G‑d then sends a series of plagues upon the Egyptians. The waters of the Nile turn to blood; swarms of frogs overrun the land; lice infest all men and beasts. Hordes of wild animals invade the cities; a pestilence kills the domestic animals; painful boils afflict the Egyptians. For the seventh plague, fire and ice combine to descend from the skies as a devastating hail. Still, “the heart of Pharaoh was hardened and he would not let the children of Israel go, as G‑d had said to Moses.”

Parashat Vayejí en Inglés.
The name of the Parshah, "Vayechi," means "And he lived" and it is found in Genesis 47:28. Jacob lives the final 17 years of his life in Egypt. Before his passing, he asks Joseph to take an oath that he will bury him in the Holy Land. He blesses Joseph’s two sons, Manasseh and Ephraim, elevating them to the status of his own sons as progenitors of tribes within the nation of Israel. The patriarch desires to reveal the end of days to his children, but is prevented from doing so. Jacob blesses his sons, assigning to each his role as a tribe: Judah will produce leaders, legislators and kings; priests will come from Levi, scholars from Issachar, seafarers from Zebulun, schoolteachers from Simeon, soldiers from Gad, judges from Dan, olive-growers from Asher, and so on. Reuben is rebuked for “confusing his father’s marriage bed”; Simeon and Levi, for the massacre of Shechem and the plot against Joseph. Naphtali is granted the swiftness of a deer, Benjamin the ferociousness of a wolf, and Joseph is blessed with beauty and fertility. A large funeral procession consisting of Jacob’s descendants, Pharaoh’s ministers, the leading citizens of Egypt and the Egyptian cavalry accompanies Jacob on his final journey to the Holy Land, where he is buried in the Machpelah Cave in Hebron. Joseph, too, dies in Egypt, at the age of 110. He, too, instructs that his bones be taken out of Egypt and buried in the Holy Land, but this would come to pass only with the Israelites’ exodus from Egypt many years later. Before his passing, Joseph conveys to the Children of Israel the testament from which they will draw their hope and faith in the difficult years to come: “G‑d will surely remember you, and bring you up out of this land to the land of which He swore to Abraham, Isaac and Jacob.”

Reflexión de la parashat sheminí.
El Talmud Eyruvin 40 cita dos interpretaciones del versículo > se refiere a los siete días de la creación, mientras que «ocho>> se refiere a los ocho días previos a la circuncisión. El rabino Joshua dice que los siete días son los siete días de Pésaj, los ocho días son los ocho días de Sucot y Sheminí Atzeret, mientras que las palabras > en el versículo se refieren a Rosh Hashaná y Yom Kipur. Antes de la creación, el término "Tiempo" carecía de sentido, ya que solo podía adquirir significado en relación con los eventos anteriores y posteriores a la creación. Mientras solo existía Dios, no había necesidad de crear el "Tiempo". Una vez iniciado el proceso de creación, encontramos la "tarde" y la "mañana". Estos son puntos cruciales con los que se pueden medir y cronometrar los eventos. Los conceptos de "antes" y "después" surgieron tras un bereshit, un "comienzo". El término zeman, "estación", se refiere al tiempo como marco general de los eventos; el término et, "tiempo", como un marco temporal específico para sucesos claramente definidos. El término "bajo los cielos" se aplica a todo lo que ocurre en nuestro cosmos, que es, por definición, móvil, en constante movimiento. No ocurre lo mismo con lo sobrenatural. En ese mundo abstracto, no hay movimiento; por lo tanto, no hay progreso ni regresión. Cuando la Mishná, en Avot 4,22, afirma que «una hora de arrepentimiento en este mundo vale más que todo el mundo futuro», el significado es doble. A) Incluso un breve lapso de tiempo es sumamente valioso. B) Cuando ese tiempo se invierte de forma constructiva, puede duplicar y triplicar su valor, ya que representa la entrada a un mundo de permanencia. Por esta razón, el Rabino Meir aconseja minimizar las actividades terrenales y maximizar el estudio de la Torá, ya que el > fue concedido para dedicarse al estudio de la Torá. <<De día y de noche te ocuparás de él» (Josué 1,8).

Parashat shemini el decreto que Purifica.
Tehilim 105: 19 b "...el decreto de Adonay lo purificó." "¡Crea en mí, Elohim, un corazón limpio, y renueva un rúaj recto dentro de mí!" (Salmo 51:10) "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad." (1 Juan 1:9) "Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado." (Juan 15:3) "Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros y la sangre de Yeshúa HaMashíaj, su Hijo, nos limpia de todo pecado." (1 Juan 1:7) "Amados, ahora somos hijos de Elohim y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro." (1 Juan 3:2-3) "Muchos serán limpios, emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá; pero los entendidos comprenderán." (Daniel 12:10) "Él se dió a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras." (Tito 2:14) "¿Cuánto más la sangre de Mashíaj, el cual mediante el Rúaj eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Elohim, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Elohim vivo?" (Hebreos 9:14) "Él, que es el resplandor de su gloria, la imágen misma de su sustancia y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas." (Hebreos 1:3) "Venid luego, dice Adonay, y estemos a cuenta: aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque sean rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana." (Isaías 1:18) "Y así, con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados." (Hebreos 10:14) "¿Quién nos separará del amor de Mashíaj? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: "Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero." Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni malajim, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Adonay, que es en Yeshúa HaMashíaj Adón nuestro."

Parashat: Shemini parte I (5785).El procesamiento de la sabiduría
PARASHAT SHEMINÍ Comprendida desde VaYikrá 9:1- 11:47 Ocho: por encima de la naturaleza Si colocamos vasos iguales, uno de ellos en el centro y el resto alrededor, el número de vasos que completarán el círculo alrededor del vaso central será siempre de seis. En esa formación hay siete vasos y no queda lugar siquiera para una pequeña copita, así será también con cualquier tamaño del círculo. Este hecho está explicado por los sabios de Israel de acuerdo a la regla que dice que el número siete enseña acerca del cierre del círculo en los ciclos de la naturaleza. El ordenamiento del tiempo en semanas que como es sabido fue fijado por el Creador y no por los seres humanos, también está compuesto por siete días cuyo centro es el Shabat. Después del Shabat no continuamos contando ocho y sucesivamente, sino que se vuelve a un principio para formar otro ciclo, un nuevo círculo. Ese ejemplo es uno de los tantos que expresan la perfección de la naturaleza -sistema formado por unidades de siete. Sabemos también acerca de la ley de la Torá que obliga a descansar en el séptimo año del trabajo de la tierra, el campo, el huerto o la viña. A partir del séptimo año y al concluir la cuenta de siete años por siete veces consecutivas, completamos un sistema más amplio que abarca cuarenta y nueve años, después de los cuales será el año del “Iovel” -jubileo- que tiene muchas leyes particulares que lo regulan. La inauguración del Mishkan duró siete días. El octavo día, primero de Nisán del año 2.449 después de la Creación se reveló la Presencia del Eterno, y Aharón asumió por primera vez su función como Cohén Gadol. El número siete está relacionado con la naturaleza del mundo, con la parte exterior y limitada de la Creación. El número ocho en cambio expresa lo que está más allá del orden natural, muestra la revelación espiritual, la Kavod de HaKadosh BarujHu que está por encima de la naturaleza. Por ello sólo después de los siete días de consagración tuvieron los hijos de Israel el privilegio de presenciar la Gloria de Elohim. Parashá Sheminí comienza: “… y fue en el octavo día que llamó Moshé…” e inmediatamente surge la pregunta: por qué llama la Torá a ese día “el octavo día”, si una vez que los siete días de consagración concluyeron la cuenta…? No debería comenzar el ciclo nuevamente ? La explicación concuerda con lo que se explicó anteriormente. Los siete días de consagración concluyeron cerrando el círculo. Más el día que los siguió, día en que se inauguró el Altar, no sólo no fue un día común sino que fue un dia de gran importancia. Eso significa que hay sucesos excepcionales en los que se revelan fuerzas que rompen con las limitaciones de la naturaleza y que están representadas en el número ocho. Por eso, al finalizar con la descripción de lo que sucedió en ese día la Torá relata (Lev.9:23): “… y se mostró el Esplendor de Elohim a todo el pueblo…”, tan sólo en el octavo día. Después de los siete días de consagración tuvieron los hijos de Israel el privilegio de tener la revelación de la Presencia de HaShem que está por encima de la naturaleza. Aharón es considerado como la personificación de la shalom ya que la amaba y hacía todo lo que estuviera a su alcance para conseguirla. La primera palabra de la Parashá es Vayehí: y pasó. Para algunos de nuestros sabios cuando se usa este término, se alude a algún acontecimiento trágico como lo fue en este caso la muerte de dos de los hijos de Aharón: Nadav y Abihú, quienes poseían un alto nivel espiritual. Su muerte se produjo por exceso porque trataron de asumir una cercanía a HaShem por encima de la permitida y por tanto fueron castigados con severidad aún cuando sus intenciones eran puras. En Yom Kipur en la Lectura de la Torá -Ajarei Mot Vaykrá 16:7- se menciona también el fallecimiento de los hijos de Aharón haciendo un paralelo entre un tzadik y Yom Kipur. Así como el día de Yom Kipur expía nuestros errores y pecados trayendo perdón, así también el fallecimiento de un tzadik trae perdón a su comunidad. Eso nos muestra el paralelismo increíble de la muerte de Yeshúa quien dió Su vida como expiación por la humanidad. Para que las ovejas perdidas de Casa de Israel pudieran retornar, es decir, las 10 tribus perdidas en el exilio. Juan 11: 50 nos dice: "-Ustedes no saben nada. Es mucho mejor para ustedes que muera solamente un hombre por el pueblo y no que sea destruida toda la nación." Eso lo dijo Caifás el Cohen Gadol que estaba en ese tiempo. Es decir, que el mismo Cohen Gadol lo estaba expresando, contradiciendo así las filosofías del judaísmo moderno. HaKadosh BarujHu instruye a Aharón sobre algunas de las leyes que deben ser cumplidas por los cohanim entre las cuales se destacan la prohibición de estar en contacto con un cadáver, salvo que se trate de sus familiares más cercanos: padre, madre, hermanos, hijos o esposa. El Cohén tampoco podía hacer el Servicio en el Templo después de haber tomado alguna bebida alcohólica ya que la intoxicación produce sueño y disminución de la c

Parashat Vayigash in English
Then Judah came near unto him, and said: “Oh my Lord, let thy servant, I pray thee, speak a word in my Lord's ears, and let not thine anger burn against thy servant; for thou art even as Pharaoh. 44,19My Lord asked his servants, saying: Have ye a father, or a brother? 44,20And we said unto my Lord: We have a father, an old man, and a child of his old age, a little one; and his brother is dead, and he alone is left of his mother, and his father loveth him. 44,21And thou saidst unto thy servants: Bring him down unto me, that I may set mine eyes upon him. 44,22And we said unto my Lord: The lad cannot leave his father; for if he should leave his father, his father would die. 44,23And thou saidst unto thy servants: Except your youngest brother come down with you, ye shall see my face no more. 44,24And it came to pass when we came up unto thy servant my father, we told him the words of my Lord. 44,25And our father said: Go again, buy us a little food. 44,26And we said: We cannot go down; if our youngest brother be with us, then will we go down; for we may not see the man's face, except our youngest brother be with us. 44,27And thy servant my father said unto us: Ye know that my wife bore me two sons; 44,28and the one went out from me, and I said: Surely he is torn in pieces; and I have not seen him since; 44,29and if ye take this one also from me, and harm befall him, ye will bring down my gray hairs with sorrow to the grave. 44,30Now therefore when I come to thy servant my father, and the lad is not with us; seeing that his soul is bound up with the lad's soul; 44,31it will come to pass, when he seeth that the lad is not with us, that he will die; and thy servants will bring down the gray hairs of thy servant our father with sorrow to the grave. 44,32For thy servant became surety for the lad unto my father, saying: If I bring him not unto thee, then shall I bear the blame to my father for ever. 44,33Now therefore, let thy servant, I pray thee, abide instead of the lad a bondman to my Lord; and let the lad go up with his brethren. 44,34For how shall I go up to my father, if the lad be not with me? lest I look upon the evil that shall come on my father.’’ 45,1Then Joseph could not refrain himself before all them that stood by him; and he cried: “Cause every man to go out from me.’’ And there stood no man with him, while Joseph made himself known unto his brethren. 45,2And he wept aloud; and the Egyptians heard, and the house of Pharaoh heard. 45,3And Joseph said unto his brethren: “I am Joseph; doth my father yet live?' And his brethren could not answer him; for they were affrighted at his presence. 45,4And Joseph said unto his brethren: “Come near to me, I pray you.’’ And they came near. And he said: “I am Joseph your brother, whom ye sold into Egypt. 45,5And now be not grieved, nor angry with yourselves, that ye sold me hither; for God did send me before you to preserve life. 45,6For these two years hath the famine been in the land; and there are yet five years, in which there shall be neither plowing nor harvest. 45,7And God sent me before you to give you a remnant on the earth, and to save you alive for a great deliverance. 45,8So now it was not you that sent me hither, but God; and He hath made me a father to Pharaoh, and Lord of all his house, and ruler over all the land of Egypt. 45,9Hasten ye, and go up to my father, and say unto him: Thus saith thy son Joseph: God hath made me Lord of all Egypt; come down unto me, tarry not. 45,10And thou shalt dwell in the land of Goshen, and thou shalt be near unto me, thou, and thy children, and thy children's children, and thy flocks, and thy herds, and all that thou hast; 45,11and there will I sustain thee; for there are yet five years of famine; lest thou come to poverty, thou, and thy household, and all that thou hast. 45,12And, behold, your eyes see, and the eyes of my brother Benjamin, that it is my mouth that speaketh unto you. 45,13And ye shall tell my father of all my glory in Egypt, and of all that ye have seen; and ye shall hasten and bring down my father hither.’’ 45,14And he fell upon his brother Benjamin's neck, and wept; and Benjamin wept upon his neck. 45,15And he kissed all his brethren, and wept upon them; and after that his brethren talked with him. 45,16And the report thereof was heard in Pharaoh's house, saying: “Joseph's brethren are come'; and it pleased Pharaoh well, and his servants. 45,17And Pharaoh said unto Joseph: “Say unto thy brethren: This do ye: lade your beasts, and go, get you unto the land of Canaan; 45,18and take your father and your households, and come unto me; and I will give you the good of the land of Egypt, and ye shall eat the fat of the land. 45,19Now thou art commanded, this do ye: take you wagons out of the land of Egypt for your little ones, and for your wives, and bring your father, and come. 45,20Also regard not your stuff; for the good things of all the land of Egypt are yours.’’ 45,21And the sons of Israel did so; and

Parashat Miketz in English
And it came to pass at the end of two full years, that Pharaoh dreamed: and, behold, he stood by the river. 41,2And, behold, there came up out of the river seven kine, well-favoured and fat-fleshed; and they fed in the reed-grass. 41,3And, behold, seven other kine came up after them out of the river, ill favoured and lean-fleshed; and stood by the other kine upon the brink of the river. 41,4And the ill-favoured and lean-fleshed kine did eat up the seven well-favoured and fat kine. So Pharaoh awoke. 41,5And he slept and dreamed a second time: and, behold, seven ears of corn came up upon one stalk, rank and good. 41,6And, behold, seven ears, thin and blasted with the east wind, sprung up after them. 41,7And the thin ears swallowed up the seven rank and full ears. And Pharaoh awoke, and, behold, it was a dream. 41,8And it came to pass in the morning that his spirit was troubled; and he sent and called for all the magicians of Egypt, and all the wise men thereof; and Pharaoh told them his dream; but there was none that could interpret them unto Pharaoh. 41,9Then spoke the chief butler unto Pharaoh, saying: “I make mention of my faults this day: 41,10Pharaoh was wroth with his servants, and put me in the ward of the house of the captain of the guard, me and the chief baker. 41,11And we dreamed a dream in one night, I and he; we dreamed each man according to the interpretation of his dream. 41,12And there was with us there a young man, a Hebrew, servant to the captain of the guard; and we told him, and he interpreted to us our dreams; to each man according to his dream he did interpret. 41,13And it came to pass, as he interpreted to us, so it was: I was restored unto mine office, and he was hanged.’’ 41,14Then Pharaoh sent and called Joseph, and they brought him hastily out of the dungeon. And he shaved himself, and changed his raiment, and came in unto Pharaoh. 41,15And Pharaoh said unto Joseph: “I have dreamed a dream, and there is none that can interpret it; and I have heard say of thee, that when thou hearest a dream thou canst interpret it.’’ 41,16And Joseph answered Pharaoh, saying: “It is not in me; God will give Pharaoh an answer of peace.’’ 41,17And Pharaoh spoke unto Joseph: “In my dream, behold, I stood upon the brink of the river. 41,18And, behold, there came up out of the river seven kine, fat-fleshed and well-favoured; and they fed in the reed-grass. 41,19And, behold, seven other kine came up after them, poor and very ill-favoured and lean-fleshed, such as I never saw in all the land of Egypt for badness. 41,20And the lean and ill-favoured kine did eat up the first seven fat kine. 41,21And when they had eaten them up, it could not be known that they had eaten them; but they were still ill-favoured as at the beginning. So I awoke. 41,22And I saw in my dream, and, behold, seven ears came up upon one stalk, full and good. 41,23And, behold, seven ears, withered, thin, and blasted with the east wind, sprung up after them. 41,24And the thin ears swallowed up the seven good ears. And I told it unto the magicians; but there was none that could declare it to me.’’ 41,25And Joseph said unto Pharaoh: “The dream of Pharaoh is one; what God is about to do He hath declared unto Pharaoh. 41,26The seven good kine are seven years; and the seven good ears are seven years: the dream is one. 41,27And the seven lean and ill-favoured kine that came up after them are seven years, and also the seven empty ears blasted with the east wind; they shall be seven years of famine. 41,28That is the thing which I spoke unto Pharaoh: what God is about to do He hath shown unto Pharaoh. 41,29Behold, there come seven years of great plenty throughout all the land of Egypt. 41,30And there shall arise after them seven years of famine; and all the plenty shall be forgotten in the land of Egypt; and the famine shall consume the land; 41,31and the plenty shall not be known in the land by reason of that famine which followeth; for it shall be very grievous. 41,32And for that the dream was doubled unto Pharaoh twice, it is because the thing is established by God, and God will shortly bring it to pass. 41,33Now therefore let Pharaoh look out a man discreet and wise, and set him over the land of Egypt. 41,34Let Pharaoh do this, and let him appoint overseers over the land, and take up the fifth part of the land of Egypt in the seven years of plenty. 41,35And let them gather all the food of these good years that come, and lay up corn under the hand of Pharaoh for food in the cities, and let them keep it. 41,36And the food shall be for a store to the land against the seven years of famine, which shall be in the land of Egypt; that the land perish not through the famine.’’ 41,37And the thing was good in the eyes of Pharaoh, and in the eyes of all his servants. 41,38And Pharaoh said unto his servants: “Can we find such a one as this, a man in whom the spirit of God is?' 41,39And Pharaoh said unto Joseph: “Forasmuch as God hath shown thee all this, th

Parashat VaYéshev en Inglés
With our parashah, we leave behind Jacob’s stories in order to focus on those that have his children and especially Joseph, the best loved and favorite son, as main characters. For our last patriarch, Jacob, there is nothing uncomfortable or problematic in showing his preference for the son of his great love, Rachel, nor in expressing his favoritism through special treatment and chosen gifts. And as a consequence of this unequal attitude, Joseph behaves with the haughtiness particular to a “spoiled” son, stirring up feelings of jealousy, envy, and even hate among the group of his older brothers. But everything changes one day when Jacob sends Joseph to look for his brothers, who had moved away to take care of the livestock. The brothers see him coming and agree on slaying him. When they meet, they take away the “coat of many colors” that he had received as a special gift from their father, and thanks to his oldest brother Reuben’s intervention, Joseph is not murdered but thrown into a deep dry pit, while his brothers decide what to do with him. The story could have had a very different ending, but finally the brothers, moved by their jealousy and hate, decide to sell him to a caravan of merchants passing by, and Joseph ends up as a slave in Egypt, serving in the house of Potiphar, an officer of Pharaoh. Of this entire well-known story in our parashah, full of envies and family quarrels, there is one detail that highly disgusts and surprises me every year. Once Joseph is thrown into the pit, and while the brothers discuss the best way to take out their revenge, the Torah tells us that they “sat down to eat bread” (Gen. 37:25). Imagining the scene, I find the brother’s degree of cruelty and insensitivity unbearable: Joseph sits at the bottom of a pit (according to the Midrash, full of poisonous scorpions and snakes), humiliated by his brothers and praying for his life, while they, however, sit and enjoy their food! Reviewing the classic commentators, their silence before such a macabre image is surprising as well. Among them all, Sforno (Italy, 15th-16th centuries) is the only one who reports on the degree of hate of the brothers, which led them to lose every emotional tie with Joseph and allowed them to sit down to eat and enjoy plentiful food. And although I identify with the Italian commentator and have always felt uncomfortable both with the brother’s attitude and with the silence shown by the rest of the scholars, I have to acknowledge that, after a lesson taught to me by my friend Rabbi Ariel Korob Z”l, I started to accept the cruelty of Joseph’s brothers and understand that, unfortunately, there are often similar situations where we human beings react in similar ways.

Parashat: Bo Repaso( 5785).
Las últimas tres plagas son enviadas sobre Egipto: langostas devoran todas las cosechas y vegetales; una oscuridad tangible envuelve a la tierra; y todos los primogénitos de Egipto son eliminados la medianoche del 15 de Nisan. Elohim manda a entregar la primer Mitzva (precepto) a Israel: establecer un calendario basado en el ciclo mensual lunar. Los Israelitas son también instruidos para ofrecer un “Sacrificio pascual” a Elohim: un cordero o un cabrito que debía ser degollado y parte de su sangre debía ser salpicada sobre las jambas de las puertas de cada casa Israelita, para que Di-s las saltee cuando venga a matar a los primogénitos egipcios. La carne asada de la ofrenda debía ser comida esa misma noche junto con matzá (pan ácimo) y hierbas amargas. La muerte del primogénito finalmente rompe la resistencia del Faraón y literalmente echa a los Hijos de Israel de su tierra. Tan rápido parten, sin tiempo para que sus masas leuden, que las únicas provisiones que tienen son sin leudar. Antes de irse, piden de sus vecinos egipcios oro, plata y ropas, vaciando a Egipto de su fortuna. Los Hijos de Israel son mandados a consagrar todos los primogénitos y observar el aniversario del Éxodo cada año a través de deshacerse de todo alimento leudado durante siete días, comiendo matzá, y contando la historia del Éxodo a sus hijos. También son mandados a ponerse Tefilín (filacterias) en el brazo y la cabeza, como un recordatorio del Éxodo y su compromiso para con Elohim.

Reflexión de la Parashat Tzav.
Shelomo hamelej añadió una ilustración cotidiana y familiar para explicar el mal que le sucede a la persona perezosa: "Pasé junto al campo de un hombre perezoso, y junto a la viña del hombre sin entendimiento; y, he aquí, todo estaba cubierto de espinos, y las ortigas habían cubierto su superficie, y su pared de piedra estaba derribada. Entonces observé; puse mi corazón en ello; miré y recibí mussar (instrucción); Un poco de sueño, un poco de dormitar, un poco de cruzar las manos para acostarse; así vendrá tu pobreza como un viajero, y tu necesidad como un hombre con escudo" (Mishlei 24:30-34). Además del significado claro, que es cierto en el sentido literal, pues esto es de hecho lo que le sucede al campo de un hombre perezoso, los sabios de bendita memoria lo expusieron hermosamente en un Midrash (Yalkut Mishlei 247:96) de la siguiente manera: "Estaba todo cubierto de espinos" - se refiere a alguien que busca la interpretación de una porción de la Torá y no la encuentra. "Las ortigas habían cubierto su superficie" de lopor no haber trabajado lo suficiente en la Torá, se sienta en juicio y declara a los puros impuros y a los impuros puros, rompiendo así la barrera establecida por los Sabios de la Torá. ¿Cuál es su castigo? Shlomó lo reveló: "Quien rompa la barrera será mordido por una serpiente" (Kohélet 10:8). Es decir, el mal que aflige al perezoso no le llega de golpe. Más bien, le llega poco a poco. Sin saberlo ni presentirlo, es arrastrado de un mal a otro hasta hundirse en el mal supremo.

Reflexión de la Parashat: Vaikra
Quien es verdaderamente siervo de HaShem no se conformará con servirle mínimamente. No se conformará con aceptar plata mezclada con escoria y plomo, es decir, servicio del cielo mezclado con motivaciones impuras, sino solo con lo limpio y puro, como corresponde. Entonces será llamado de lo cual dijeron nuestros sabios de bendita memoria: "Quien cumple una mitzvá como está prescrito, no recibirá malas noticias" (Shab. 63a). Asimismo dijeron: "Hagan buenas obras por amor a su Creador, y hablen de ellas por amor a sí mismas" (Nedarim 62a). Esto es lo que eligen quienes sirven a hakadosh barujú con todo el corazón. Pues quien no se aferra a hashem con verdadero amor encontrará la purificación de este servicio muy tediosa y pesada. Dirá: "¿Quién puede soportar esto? Somos criaturas físicas, nacidas de mujer. Es imposible alcanzar tal refinamiento y purificación". Pero quienes aman al creador, quienes anhelan servirle, se regocijarán al demostrar su fidelidad de amor ante Él, bendito sea, y al fortalecerse en su purificación. Esto es lo que el propio David concluyó diciendo: "Tu Palabra es muy pura"; por eso tu siervo la ama (Tehilim 119:140).

Parashat: Tzav (5785). La Misión del HAMASHIAJ
VaYikrá 6: 8 - 8: 36 Las ofrendas descritas en esta Parashá son aquellas que especialmente tenían que ofrecer los Cohanim y por eso comienza cuando HaShem le dice a Moshé: “Ordena a Aharón y a sus hijos…”. Estas ofrendas eran para expiar el pecado del Becerro de Oro ocurrido antes de la construcción del Mishkan -Santuario- en el cual había participado Aharón. El Cohén Gadol tenía la obligación de ofrecer un sacrificio diario de sus propios recursos lo cual nos enseña que primero la persona tiene que mejorarse a sí misma para después poder guiar a las demás. El Cohén pedía perdón a HaKadosh BarujHu por los pecados cometidos por el pueblo pero del mismo modo tenía que pedir primero perdón por sus propios actos. El sacrificio del Cohen incentivaba al resto del pueblo a presentar sus ofrendas sin avergonzarse por sus pecados. La ofrenda del Cohén estaba compuesta por aceite y harina como la traída por aquellos que tenían recursos escasos, para que de ese modo no se avergonzaran. La ofrenda de agradecimiento -Hashlamei Todá- era presentada por aquellas personas que se habían salvado de un peligro. En la actualidad se reemplaza por Bircat Hagomel -bendición que se hace durante la lectura de la Torá. Esta escrito que en el futuro serán eliminadas todas las ofrendas menos la de agradecimiento ya que el hombre dejará de pecar pero deberá seguir agradeciendo por su buena fortuna. Se prohibe comer la grasa animal sin que pase por el proceso de Nikur -limpieza de las grasas prohibidas. En el judaísmo no se permite el consumo de sangre animal ya que se considera que esta es la esencia de la vida. La importancia del desarrollo de las cualidades de sensibilidad, bondad y compasión en la persona hace que exista esa prohibición. Lo físico actúa sobre la esencia espiritual de la misma influyendo en su desarrollo. La interrelación entre cuerpo y alma se hace perceptible en las enfermedades ya que el estado de ánimo influye sobre el organismo causándole una enfermedad física y a la inversa, el malestar físico provoca cambios en el estado de ánimo, lo que en realidad confirma que no existe dualidad mente-cuerpo sino que el hombre es una unidad. El alimento se convierte en carne y sangre de la persona que lo ingiere. El pueblo de Israel fue instruido con la revelación de HaKadosh BarujHu que en los alimentos prohibidos existe una fuerza negativa que se ejerce sobre el alma espiritual y por eso le ordenó evitar su consumo. Pésaj es la primera de las Fiestas de Peregrinaje y las otras dos: Shavuot y Sucot, son consecuencia y continuación de ésta. La primera vez que fue ofrecido el sacrificio de Pésaj -Korbán Pésaj- sucedió cuando HaShem ordenó al pueblo de Israel tomar un carnero que significaba una deidad en Egipto, tenerlo en sus casas desde el 10 al 14 de Nisán y posteriormente sacrificarlo para manifestar públicamente su fe en el Elohim único y negar la idolatría, no sólo en su corazón sino también públicamente. Posteriormente al existir el Beit Hamikdash, de todas partes del país y del mundo llegaban los hijos de Israel para ofrecer el sacrificio de Pésaj que sólo podía hacerse en el Templo de Ierushalaim.

Parashat Pekudei Reflexión.
La rendición de cuentas espiritual significa la deliberación de un hombre sobre su Torá y sus asuntos mundanos entre su nefesh (alma corporal/lado emocional/voluntad) y su intelecto, para que uno pueda saber lo que tiene y lo que aún debe de sus deberes. En cuanto a las múltiples maneras en que una persona rinde cuentas consigo misma sobre sus deberes hacia Elohim son numerosas. Sin embargo, entre ellas, se expondran treinta maneras mediante las cuales se aclarará qué deberes tiene una persona hacia su creador, cuando los toma en serio y se compromete a reflexionar sobre ellos y recordarlos siempre. Cuando reflexiones sobre ellos y los juzgues, su luz te iluminará y te rodeará. Reflexiona sobre ellos constantemente. Colócalas frente a tus ojos y delante de tu visión, establécelas en tu corazón y en tu mente; entonces, cuando las revises, verás en ellas lo que originalmente no viste: secretos ocultos y musar espiritual. No pienses que cuando las examines y llegues a comprender el significado de las palabras, ya habrás captado plenamente la materia oculta, porque no la alcanzarás hasta que hayas puesto tus pensamientos en ellas con diligencia y esfuerzo muchas veces y durante mucho tiempo. Enderezaos a través de ellos, y enderezad a otros con ellos, alcanzaréis la gran recompensa de hakadosh barujú como está escrito: "Y los sabios resplandecerán como el resplandor del cielo, y los que llevan a las multitudes a la justicia, como las estrellas a perpetua eternidad" (Daniel 12:3), y el sabio dijo: "Pero los que reprenden tendrán deleite, y una buena bendición vendrá sobre ellos" (Mishlei 24:25).

Parashat VaYikrá(5785).El sacificio de Labios.
VaYikrá 1: 1 - 6:7 Esta semana comienza la lectura del tercer libro de la Torá, que marca la mitad del Pentateuco. Comúnmente se traduce como “Levítico” aún cuando su traducción literal es la que encabeza esta Parashá que lleva el mismo nombre: “Y llamó”. Este libro a diferencia de los anteriores, Bereshit -Génesis- y Shemot -Exodo- que tenían un carácter básicamente narrativo, contiene una gran cantidad de Leyes -Halajot- y Preceptos -Mitzvot- relacionados con las ofrendas, pureza, festividades y otras prescripciones éticas. Cuando el niño judío a los tres años empieza oficialmente su estudio judaico (entrada al Jéder) lo hace a partir de Vayikrá. La primera palabra de este libro -Vayikrá, termina con una letra alef más pequeña que el resto de las letras que la forman. El verso “Vayikrá et Moshé” hace referencia al llamado especial que le hace HaShem a Moshé para que entre al Mishkan. Sin embargo Moshé con la humildad que lo caracterizaba pidió a HaShem que se redujera esa letra porque consideraba que no era apropiado que HaKadosh BarujHu en su grandeza hiciera una deferencia tan especial en llamarlo. El servicio a HaShem en el Mishkan móvil del desierto comenzó el primero de Nisán. Ese mes es el primero del año y el conteo de todos los demás meses se hace en relación a éste tal como el conteo de los días se hace en relación al Shabat. El primero de Nisán es uno de los cuatro años nuevos y lo es con respecto a cinco aspectos: conteo de los años de reinado de los Reyes de Israel, cálculo de los años bisiestos, conteo de los meses para las Fiestas de Peregrinaje y para la entrega del “shékel”. El estudio de las leyes relativas a las ofrendas -korbanot- a los que se refiere esta Parashá tiene importancia aún en la actualidad porque se volverán a practicar cuando sea construido el Tercer Templo. Existían cinco tipos principales de sacrificios que podían ser ofrecidos por el individuo: ✓Olá, consumido totalmente por el fueto del Altar; ✓Minjá, a diferencia de los demás que consistían de animales, tenía el carácter de regalo y era de harina; ✓Shlamim, forma de expresar agradecimiento a HaShem en ocasiones alegres; ✓Jatat, ofrecidos para expiar algunos pecados cometidos sin intención y, ✓Asham, presentado como penitencia por la comisión de algunos actos impropios. Sólo tres animales casher podían ser ofrecidos como sacrificios: el buey, la oveja y el carnero, todos ellos animales que pueden ser cazados por otro. Ningún tipo de pez podía ser llevado al altar para ser sacrificado. Los pollos no eran aceptados como ofrendas. El equivalente actual de los sacrificios son las plegarias que sustituyen a los tres sacrificios diarios. Esta es la manera de acercarse a HaShem ya que a través de las letras del alfabeto hebreo que son sagradas se produce la comunicación espiritual. Es una línea directa de la persona con Boré Olam a quien puede pedir ayuda porque reconoce que está en todas partes y es Creador Absoluto de todo lo existente.

Parashat: Pekudei (5785). Examínate
Shemot 38:21-40:38 Cuando nos examinamos a nosotros mismos, la Corte de Elohim no puede examinarnos. ¿Qué mejor que eso? “Estos son los cálculos del Mishkan…” (Shemot 38:21) La Torá alude al hecho de que el Mishkan Kodesh es una metáfora para cada iehudí, pues dice: “Y Me harán un santuario y habitaré dentro de ellos” (Shemot 25:8) Uno habría pensado que la Torá debería haber dicho “Y habitaré dentro de él”, pero nuestros Sabios interpretan “dentro de ellos” como “dentro de los corazones de cada persona de Israel”. Por lo tanto, el Mishkan es intercambiable con cada iehudí. Y cada detalle del Mishkan es una sutil directiva para cada hijo de Israel. Estos son los cálculos del Mishkan…” – Onkelos traduce “Estos son los recuentos del Mishkan – indicando una especie de inventario personal que cada persona debe hacer a diario. Rabí Shalom Arush enseña que uno no pude alcanzar su tikún, su rectificación, para un particular día de su vida si no hace una hora diaria de examen de conciencia. En cualquier comercio, el dueño lleva a cabo un recuento de su mercadería con cierta frecuencia, porque si le falta stock, va a perder clientes y si le sobra stock, entonces tanto los productos como su dinero están siendo desperdiciados. Y si así ocurre con el almacenero, entonces con mucha más razón con nosotros, los siervos de HaShem. Cada uno debe preguntarse “¿’Qué hice en las últimas 24 horas? ¿Hice mis tefilot? ¿Pasé tiempo estudiando Torá y haciendo buenas acciones o perdí horas enteras en Facebook? La Guemará enfatiza que cuando hay juicio abajo, no hay juicio Arriba. En términos prácticos, esto significa que cuando nos examinamos a nosotros mismos, la Corte de Elohim no puede examinarnos. ¿Qué mejor que eso? 1 Corintios 11:31 dice: "Si nos examináramos a nosotros mismos, no se nos juzgaría; pero si nos juzga Adonay, nos disciplina para que no seamos condenados con el mundo." Cuando más uno se examina, mejor se vuelve su examen de conciencia. Y lo que es más importante, no tiene que esperar a Elul o a las Altas Festividades para hacer teshuvá en un momento, como hacen los estudiantes, que no estudiaron todo el año y estudian todo el material en las 24 horas que preceden al examen. Además ¿quién puede acordarse en Elul de lo que hizo en el mes de Adar? Nadie.. Lo que es bueno para el Almacenero ciertamente es bueno para cada uno de nosotros!

Reflexión de la Parashat VaYakhel.
Parte de la premisa de que el alma es activa de acuerdo con su estatus moral superior. La clave para que el hombre alcance su perfección reside, entonces, en la actividad no motivada por la lujuria, la codicia ni las fantasías, sino por sus imperativos morales. Esto es evidente en la descripción que la Torá hace de la tarea del hombre en el jardín del Edén, que fue el resultado de que hashem insuflara un alma viviente en él (Génesis 2:7). Fue en el momento en que se nos dice que Adán fue dotado de un alma, que la Torá nos dice cuál es su tarea. El poel , la fuerza impulsora, debía ser la neshamá , el alma. Esto también es lo que debemos aprender de la primera parte de nuestra parashá: «Estas son las palabras que el adon les dijo: Seis días de trabajo se realizarán, etc.». (Éxodo 35,2-3)

PARASHAT VAYAKHEL (5785).¿ Existe Fé verdadera en las Religiones?
Moshe reúne al pueblo de Israel y reitera el mandato de observar el Shabat. Luego les transmite la orden de HaShem de construir el Mishkán. El pueblo dona los materiales requeridos en abundancia, trayendo oro, plata, cobre, lana teñida de colores azul, púrpura y rojo, pelo de cabra, lino, pieles de animales, madera, aceite de oliva, hierbas y piedras preciosas. Moshe se ve forzado a pedirles que dejen de traer. Un grupo de artesanos de “corazones sabios” construyen el Mishkán y sus utensilios: tres capas de cobertura en forma de techo; 48 paneles recubiertos de oro para las paredes, 100 bases de plata para el fundamento; el Parojet (cortina) que separa entre los dos cuartos internos del Santuario y la Masaj (pantalla) que va en el frente; el Arca y su cobertura con los Querubím; la Mesa y el Pan de Rostros; la Menorá de siete brazos con su aceite especialmente preparado; el Altar de Oro y el incienso en él quemado; el Aceite de Unción; el Altar Externo para las ofrendas quemadas y todos sus utensilios; las cortinas, postes y bases para el Patio; y el Kior para el lavado ritual, junto a su pedestal, hecho de espejos de cobre. Moshe hace un recuento del oro, plata y cobre donado por el pueblo para la construcción del Mishkán. Betzalel, Aholiav y sus asistentes confeccionan las Ocho Vestimentas Cohanim – la túnica larga de lino, los pantalones de lino, el turbante de lino, el cinturón, el delantal de lana, la placa del pecho, la túnica de lana y la placa de oro para la frente, de acuerdo a las especificaciones dadas a Moshe en la parashá Tetzavé.

Reflexión de la Parashat Ki Tisá
La idolatría, según Rabí Yosef Albo en el Sefer HaIkarim, es un pecado que está profundamente relacionado con la necesidad humana de pertenecer a algo superior y cómo ese deseo puede desviarse de la verdadera fuente, Hashem. El ser humano, en su naturaleza, busca algo en lo que creer y adorar, y si no se enfoca en la unicidad de Hashem, puede comenzar a adorar otras cosas, sean dioses falsos o valores materiales. Moralmente, la idolatría implica una desviación moral profunda, ya que coloca a seres creados o conceptos materiales en el centro de la vida en lugar de a Elohim. Esta desviación afecta el juicio moral, ya que la adoración de ídolos puede llevar a comportamientos inmorales asociados con cultos idólatras, como la permisividad de prácticas inmorales o rituales que deshumanizan a las personas. La idolatría es vista como un deseo corrompido del corazón humano, que pone su fe en cosas que no son de hashem, y por lo tanto aleja al individuo de la verdadera moralidad. En su lugar, el ser humano debe dirigir su amor y devoción exclusivamente hacia Hashem, lo que conduce a una vida moral recta y justa.

Parashat: Ki Tisá (5785). AHARÓN ¿Cayo en manos de brujos?
Shemot 30:11-34:35 El pueblo de Israel es mandado a contribuir, cada uno con medio shekel de plata para el Mishkan. También son dadas las instrucciones para construir el Kior, una gran vasija de agua para el Mishkan, junto con el aceite de unción y el incienso. Los artesanos, sabios de corazón, Betzalel y Ahaliav son puestos a cargo de la construcción del Mishkan; el pueblo es mandado nuevamente a observar el Shabat. Cuándo Moshé no vuelve en el momento esperado del Monte Sinaí, la gente hace un Becerro de Oro y lo adora. HaKadosh BarujHu se propone destruir a la nación errante de Israel, pero Moshé intercede por ellos. Moshé desciende del monte cargando las Tablas del Testimonio grabadas con los Diez Mandamientos; viendo a la gente bailar alrededor de su ídolo, rompe las Tablas, destruye el Becerro de Oro, y manda a matar a los principales líderes de la revuelta contra Hakadosh BarujHu. Luego vuelve hacia HaShem y dice: "si no los perdonas, bórrame de tu libro que has escrito" HaKadosh BarujHu perdona, pero dice que los efectos del pecado serán sentidos por muchas generaciones. Primero, HaShem propone mandar Su Malaj junto a la gente para guiarlos, pero Moshé insiste que HaKadosh BarujHu mismo los acompañe hasta la Tierra Prometida. Moshé prepara un nuevo juego de Tablas y sube la montaña una vez más, donde HaShem reinscribe el pacto en esta Segundas Tablas. En la montaña, Moshé es favorecido con la visión de los Trece Atributos de Misericordia de HaShem . Tan radiante es el rostro de Moshé a su regreso del monte, que debe cubrirse todo en un velo, qué se retira Solo cuando habla HaKadosh BarujHu y para enseñarle la Torá al pueblo.

Reflexión de la Parshat Tetzavé.
El Rebe Natán explica que la vestimenta no es solo algo físico, sino que tiene un impacto en el alma de la persona. Se basa en la historia de Adán y Eva, quienes, tras pecar, se dieron cuenta de que estaban desnudos y Hashem les dio vestimentas (Génesis 3:21). Según los sabios de Israel, esto indica que antes del pecado tenían una "vestimenta de luz" (kotnot or con Alef: אור), y después recibieron una "vestimenta de piel" (kotnot or con Ayin: עור), que representa un nivel inferior de espiritualidad y aludiendo a la desconexión con los 70 atributos de hashem ya que la letra ayin tiene un valor de (70) pero por otro lado, cuando nuestra vestimenta se basa en acciones justas (lino fino); el término luz, se escribe con alef. En términos prácticos, esto significa que la manera en que una persona se viste refleja su conexión con la espiritualidad. Si alguien se viste con dignidad y pureza, su vestimenta puede elevarlo espiritualmente. Pero si se viste de manera descuidada o influenciado por modas negativas, eso puede tener un impacto en su nivel de santidad y conciencia.

Parashat: Tetzavé (5785).Estas dispuesto a pagar el precio.
Parashat semanal Tetzavé: Shemot 27: 20 - 30:10. “Y tú ordenarás a los hijos de Israel y tomarán para tí aceite puro (especialmente) prensado para las luminarias, para elevar (encender) la vela por siempre” (Shemot 27: 20) Rashí explica: “El Cohén deberá encender la llama hasta que ésta se eleve por sí misma” La explicación sencilla es que no se cumple el precepto de encender la Menorá con el simple acto de poner fuego en sus mechas, sino que deberá esperar el Cohén hasta que las llamas se mantengan encendidas por sí mismas. No obstante hay aquí una idea un poco más profunda, y que envuelve nuestra actividad en el ámbito de las mitzvot. Dice el Sefat Emet: “Es imposible cumplir cabalmente los distintos preceptos de la Torá a través de la fuerza humana exclusivamente, sino que, por medio del cumplimiento de cualquier mitzvá se despierta una fuerza superior que ayuda a que este acto repercuta en todos los mundos, superiores e inferiores, y así en cualquier tipo de labor espiritual" Pues el Creador del Universo ha colocado en el espíritu (rúaj) de Su Pueblo (Am Israel )una chispa de Kedushá, y por medio del esfuerzo y la inversión humana en los quehaceres espirituales, se despertará esta chispa interna con toda su fuerza. Y a ello se refiere Rashí con: “Hasta que la llama se eleve por sí misma”, algo que – eventualmente – tendrá permanencia y continuidad. Ya que lo realizado por el hombre tiene límite, pero cuando se despierta la fuerza del Todopoderoso, tiene existencia eterna.” Esta idea puede ser aplicada a muchos aspectos de nuestra vida, en lo relativo a nuestra relación con nosotros mismos, si deseamos mejorar nuestro carácter – una de las más grandes y fundamentales mitzvot de la Torá – y nos aplicamos y lo hacemos con honestidad, contaremos con una fuerza sobrehumana para materializarlo. Si queremos que en nuestros hogares prevalezcan los valores de Torá, y que trasciendan a las siguientes generaciones, en nuestras manos está atraer a nosotros esa fuerza espiritual mayor, ubicada en las esferas más elevadas del mundo espiritual. Cada uno pensara por sí mismo qué aspecto de su vida precisa mejoría y refuerzo, y pondrá en práctica este concepto. De esta manera podrá ver la continuidad y permanencia de nuestra tradición milenaria, de manera que ellos – los que vienen detrás de nosotros – lo harán a su vez por sí mismos a las generaciones por venir. ¿Hay Presencia del Rúaj de Elohim en tu vida? El pecado oscurece la Luz de HaShem y hace que la emunah decrezca. Am Israel construyó el Mishkan para así de alguna manera rectificar el pecado de idolatría del Becerro de Oro, que oscureció la Luz de HaShem. Una vez que esto se llevó a cabo, evocaron la Voluntad de HaShem en lugar de la ira al encender las luminarias, y allí expresaron el deseo de que la Luz de HaShem no se extinguiese nunca más. Moshé fué llamado "Ish haElohim", esto nos enseña que la llama de su espíritu, se su Rúaj permanecía encendida constantemente. Así también cada uno de nosotros debemos desear que la llama de nuestra neshamá permanezca encendida, tal como ordenó HaKadosh BarujHu a Moshé rabenu. Veattá Tetzavé, et bené Israel, veikjú eleja shemen zait zaj catít lammaor, lehaalot ner tamíd Pero para que la llama permanente sea de verdad constante debía estar allí la presencia del Kohen Gadol que la encendía y esperaba a que ella se eleve por si misma. Esto nos recuerda que debemos encender esa llama en el Mishkan interior de nuestro corazón; pero sin la Presencia del kohen gadol (el Rúaj del Mashíaj) en nuestras vidas, no podremos ser luces espirituales que traigan la redención.

Reflexión de la Parashat: Trumá
Y no en vano nuestros Sabios dijeron que el hombre puede ser reconocido por su bolsillo. Pues cuando el individuo es avaro y miserable, sus bienes van disminuyendo cada vez más, lo que provocará que cada vez pueda cumplir menos la mitsvă de la beneficencia, y eso es un obstáculo para que perfeccione sus cualidades positivas. Y una persona así termina trastornándose y violando la voluntad del Eterno a medida que sus males y sufrimientos se van incrementando. Y he aquí, quien reconoce con sinceridad que es defectos y estudiar la Tora ayuda a cambiar avaro y mezquino, o que posee cualquier otra cualidad negativa ya tiene algo bueno, pues su corazón se habrá de estremecer a causa de ello, y por eso hay esperanza de que corrija su conducta y haga tes hubá. Asimismo, quien se dedique al estudio de la Torá, leyendo libros o asistiendo a clases, tiene esperanzas de que con el correr del tiempo llegue a corregir sus defectos y se fortalezca en el cuidado de los rectos caminos del Eterno. Y aunque a veces sea atacado por su impulso del mal y su naturaleza egoísta, al escuchar la voz de la Torá y de los Maestros tendrá la fuerza para levantar la cabeza y volver al buen camino.

Parashat: Trumá (5785). El servicio del Corazón.
Shemot 25:1- 27:19 “El Eterno habló a Moshé, diciendo: "Habla a los hijos de Israel y que tomen una porción separada para Mí; de todo varón cuyo corazón lo motive…” Shemot 25: 1-2 Dar y tomar. Son dos fuerzas antagónicas que se disputan el corazón de todo ser humano. Libran batalla durante toda nuestra existencia terrenal, y el ietzer hará o el mal instinto mantiene siempre una neta ventaja, sea en la argumentación como en la inclinación, trabajando desde adentro, incluso con afirmaciones y libretos que suenan verdaderos, lógicos y hasta naturales. Todos tienen que ver con el espectro del egoísmo, y las necesidades humanas básicas de subsistencia o no tanto. El Santuario interior. Y en el último capítulo semanal del Jumash, leído en todas las sinagogas remata: “Harán un Santuario para Mi- y yo residiré entre ellos” Shemot 25-8. También en estudios de investigación médica se reconoce que la sustancia de la felicidad “la dopamina”, se libera en mayores cantidades en ocasiones donde damos o nos brindamos a nuestro prójimo, en contrario cuando conseguimos hacernos de objetos o cosas materiales que anhelamos o necesitamos o nos hacen creer que las necesitamos. Dar de corazón. Cada uno según su posibilidad. Son las palabras claves para nosotros. HaShem conoce nuestras limitaciones, pero solo nos pide aquello que Él sabe que se encuentra a nuestro alcance poder hacer. No cabe duda que el fabricante conoce a su creación mejor que nadie, y sus virtudes y puntos débiles. Estos últimos, son los que el Todopoderoso desea reforzar mediante el acto donativo, y la participación en tareas comunes. El Mishkán o Santuario portátil y el Templo de Ierushaláim pueden destruirse, pero lo que se encuentra grabado a fuego en la letra y en el corazón resiste el tiempo y las adversidades y persiste tanto como la roca o mineral. Este es el sentido y este es el camino. El fundamento y la estructura. Aplicando la frase: “si se destruye el fundamento, la estructura colapsará”. Y mas allá de quien sea su autor, en verdad, el modelo de HaKadosh BarujHu apunta a que todo el fundamento es el Jesed (bondad) de Avraham el Patriarca. Ese es el fundamento(prototipo) del judaísmo y todos los preceptos son o serían los canales para poder arribar a emular al infinito, al hacer bondad con nuestros semejantes. El pueblo de Israel es llamado a contribuir con quince materiales - oro, plata y cobre; lana teñida de color azul, púrpura y rojo; lino, pelo de cabra, pieles de animales, madera, aceite de oliva, especias y piedras preciosas – con los cuales, Elohim le dice a Moshe: ”Harán para Mí un santuario, y Yo voy a morar entre ellos”. En la cima del Monte Sinaí, Moshe recibe las instrucciones detalladas sobre cómo construir esta morada para Elohim, de manera de que pueda ser fácilmente desmantelada, transportada y rearmada durante los diferentes viajes del pueblo por el desierto. En el cuarto más interno del Santuario, tras una cortina bordada artísticamente, estaba el Arca conteniendo las Tablas del Testimonio grabadas con las Diez palabras; en la tapa del Arca había dos querubím (ángeles) tallados en oro puro. En el cuarto exterior se encontraba la Menorá de siete velas y la Mesa sobre la cual se acomodaba el “pan de rostros”. Las tres paredes del Santuario estaban formadas por 48 planchas de madera paradas, cada una de las cuales estaba recubierta en oro y sostenida por un par de bloques de plata. El techo estaba formado por tres capas de coberturas: (a) tapetes de lana y lino multicolores; (b) una cobertura hecha de pelo de cabra; (c) una cobertura de pieles de carnero y tajash. En el frente del Santuario había una cortina bordada sostenida por cinco postes. Una serie de cortinas de lino soportadas por 60 postes de madera con ganchos de plata rodeaban el Santuario y el Altar de cobre que se encontraba a su frente. Las cortinas estaban reforzadas por estacas de cobre.

Reflexión de la Parshat Mishpatím.
Dicen que Rabí Akiva tenía cuarenta años y aún no había aprendido nada. Una vez, estaba de pie en la boca de un pozo y dijo: ¿Quién hizo un agujero en esta piedra? Le dijeron: Es del agua, que constantemente cae sobre ella, día tras día. Y ellos dijeron: Akiva, ¿no sabes esto del versículo (Job 14:19), "El agua corroe las piedras?". Rabí Akiva inmediatamente aplicó esto, aún más, a sí mismo. Él dijo: "Si algo blando puede tallar algo duro, entonces aún más, las palabras de la Torá, que son como el acero, pueden grabarse en mi corazón, que es solo carne y sangre..." Inmediatamente fue a comenzar a estudiar la Torá. El estudio de la Torá conduce al mérito y a las buenas acciones, dado que al dedicarse a la Torá y entender el castigo que acarrean las transgresiones y la recompensa de las mitzvot, la persona opta por el bien; y también el hecho de estudiar lo hace olvidarse del pecado y evita que caiga en él. Por su parte, el ocio arrastra al pecado, y éste conduce al sheol (sepulcro). Por esta razón has de dedicar tu mente y pensamiento a la Torá, en todo momento y a toda hora, para que encuentres vida y gloría, y para que tengas el mérito de conseguir abundante fruto, en este mundo, y todos los atributos buenos existentes. Porque es mediante la Torá que el hombre aprende la sabiduría, el temor, el buen com portamiento, la modestia, el recato y todas las buenas acciones; y del Cielo cubren sus necesidades, y la Torá lo cuida, lo alza y lo eleva. "Dijo Rabi Mely todo el que dedica a la Torá en su honor merece muchas cosas; y no sólo eso, sino que él representa razón suficiente para que el mundo entero exista, y por encima de todas es denominado querido, amado... y lo alza y eleva por las creaciones.

Parashat: Mishpatim (5785) Amarás a Hashem y a tu prójimo
PARASHAT MISHPATIM: la Santidad en toda su expresión Parashat Mishpatim, como su nombre lo indica: “Juicios”, “Ordenanzas”, se asocia con la parashá de la semana pasada Itró. Una rara sensación produce esta parashá, especialmente a continuación de la anterior. Porque en ella encontraremos un listado de leyes sociales, personales y comunitarias, que, podríamos comprenderlas comúnmente como de menor “rango”, asociadas a la experiencia celestial que supuso la recepción de Aseret Hadivrot. Leyes que promueven el trato humanitario de los esclavos, leyes que hablan de las penas por asesinato, secuestro, asalto y robo; penas civiles por daños, las leyes sobre préstamos, las reglas que gobiernan la conducta de la justicia en las cortes, leyes advirtiendo contra el maltrato a extranjeros; la observancia de las festividades en las diferentes estaciones y las leyes de las ofrendas de la agricultura que debían ser llevadas al Templo en Ierushalaim; la prohibición de cocinar carne con leche; el precepto de rezar. Esta parashá contiene 53 mitzvot, un número importante de preceptos con un legado ético muy fuerte. Les recomiendo leer el libro de Shemot entre el capítulo 2, pasuk 1 al capítulo 24 pasuk 18 para que disfruten del nivel de detalle y sensibilidad que se desprende de cada una de estas leyes. De lo pequeño transformado en mandato. De lo cotidiano que se legisla para acceder al mismo nivel de santidad que temas como las grandes ofrendas a HaShem.

Reflexión de la Parashat: Itró
Conocer el propósito del alma en este mundo evita que caigamos en ilusiones y tentaciones falsas. El Yetzer Hará solo vence cuando la persona no se conoce a sí misma o está en un estado de confusión interior. La clave para vencerlo es tener claridad de identidad, propósito y conexión con la verdad. Esto se logra a través del estudio de la Torá, la introspección y la conexión con el altísimo.

Reflexión de la Parashat: Beshalaj
El concepto de "emuná" (fe) – En Makkot 24a, Rabí Simlai dice que Habacuc resumió toda la Torá en una sola idea: "El justo por su fe vivirá" (Habacuc 2:4). Este principio se refleja también en Habacuc 3:17-19, donde el profeta afirma su fe en Elohim a pesar de las circunstancias adversas. Poco tiempo luego de que los Hijos de Israel salieron de Egipto, el Faraón los persigue para forzarlos a volver; los Israelitas se encuentran atrapados entre el ejército del Faraón y el mar. Elohim le dice a Moshe que eleve su bastón por sobre el agua; el mar se abre para dejar pasar al Pueblo Judío, y luego se cierra sobre los egipcios. Moshe y los Hijos de Israel cantan una canción de alabanza y agradecimiento a Elohim.

Parashat: Itró (5785). Ahora vemos por espejo.
Shemot 18:1 – 20:26 (23 heb) Luego de la derrota de Amalek, los Hijos de Israel parten de Refidim y acampan al pie del Monte Sinaí. Itró el suegro midianita de Moshé, al enterarse de las maravillas y milagros hechos por HaShem para el pueblo de Israel, se presenta ante el campamento de Israel, junto con Tzipora, esposa de Moshé, y sus dos hijos, Guershon y Eliézer. Moshé da la bienvenida a su suegro, ofrecen sacrificios de agradecimiento a Hakadosh BarujHu y junto con Aharón, sus hijos y los líderes del pueblo, realizan un banquete. Al día siguiente Itró ve a Moshé juzgando todos los casos y querellas que el pueblo le presenta, entonces le aconseja que designe jueces para cada diez, cada cincuenta, cada cien y cada mil Hijos de Israel y que él se limite a juzgar los casos más graves. Moshé acepta el consejo. Por fin, ante el Monte Sinaí HaShem ordena al pueblo que se purifique para recibir la Torá. Y el día 6 del mes de Sivan, cincuenta días después de la salida de Egipto, entre el fragor de truenos, el sonido del shofar, nubes de humo y rayos, el Creador entrega Su Torá al Pueblo de Israel, y es en ese momento que son pronunciados los Diez Mandamientos: ✓Yo soy Adonay, tu Elohim que te sacó de la tierra de Egipto. ✓“No tendrás otros dioses. ✓“No te harás imágenes. ✓“No pronunciaras el Nombre de Adonay tú Elohim en vano. ✓“Cuidarás el Shabat. ✓“Honrarás a tu padre y a tu madre. ✓“No asesinarás. ✓“No cometerás adulterio. ✓“No hurtarás. ✓“No declararás con falso testimonio. ✓“No codiciarás los bienes de tu prójimo

Parashat: Beshalaj(5785) ¿Que Nivel de Conciencia Tienes?
Luego de la décima plaga el Faraón accedió a enviar al pueblo de Israel fuera de Egipto durante tres días para que adoraran HaShem Mitbaraj aún cuando poco después oyendo los consejos de sus asistentes, se arrepintió y los comenzó a perseguir al ver que no volvían. B´nei Israel (los hijos de Israel), salieron de Egipto guiados por Moshé, Aharón y Miriam su hermana, quien dirigía a las mujeres. La ruta que los hizo seguir Boré Olam fue la más larga, evitando atravesar la tierra de los filisteos ubicada en lo que se conoce en la actualidad como la Franja de Gaza. Una de las características del pueblo de Israel que se demuestra en la salida de Egipto es la creencia con fé absoluta -creyentes hijos de creyentes. Esta herencia explica la salida apresurada sin alimentos hacia un desierto con una total incertidumbre, que no puede ser explicada por la lógica o el raciocinio sino en un nivel que los trasciende: el de la fe, del hebreo “emuná” término cuya raíz es “emet” verdad. “Kriat Yam Suf” -la partición del Mar Rojo- en la cual perecen los egipcios y se salvan los hebreos es un evento milagroso no sólo por el hecho de la separación de las aguas, sino porque estas volvieron a su estado original una vez que los israelitas pasaron. Las aguas se separaron y se solidificaron creando murallas transparentes. El suelo sobre el cual caminaron B´nei Israel era totalmente seco. Una vez que los israelitas atravesaron el mar y se encontraron al otro lado, entonaron siguiendo a Moshé, una canción -Shirá- de alabanza a HaShem por haberlos salvado pero también de exaltación a un tiempo futuro, en el que se producirá la Redención final con la llegada del Mashíaj. Este shabat es Shabat Shirá -se entona esta misma canción en las Sinagogas además de Shirat Devora que es parte de la Haftará, canción de alabanza de la profetiza y conductora del pueblo de Israel después de Shemuel hanaví. La Matzá que prepararon los hijos de Israel a su salida de Egipto les alcanzó milagrosamente treinta y un días. Frente a la queja de que perecerían de hambre por falta de comida, HaShem anunció que alimentaría a todo el pueblo en el desierto a través del Maná, pan celestial, redondo, blanco y de olor exquisito. dos cubiertas de rocío protegían al Maná; en recuerdo a esto cubrimos de igual modo la Jalá cada Shabat. El Maná adquiría el sabor que la persona deseaba, cada padre de familia debía recoger determinada cantidad (un omer: 5 libras) por persona con la particularidad que si la cantidad era algo mayor o menor, al llegar a su casa tenía siempre el equivalente a un omer. Además de Maná comían codornices y bebían de la Fuente de Miriam. Con eso se alimentaron durante los 40 años de su travesía por el desierto. Una Nube de Kavod indicaba la ruta durante el día y una Columna de Fuego durante la noche. Además seis nubes protegían al pueblo, una en cada uno de los cuatro puntos cardinales, una por encima para protegerlos de las inclemencias del sol desértico y otra por debajo de sus pies para aliviar el camino.

Reflexión de la Parashat Bo.
En Shemot Rabá 7 se afirma que Elohim reveló el curso de los acontecimientos a Moisés para que éste no quedara atónito ante los resultados aparentemente contraproducentes de su misión ante el Faraón. Aun así, Moisés quedó consternado y le preguntó a hashem “¿Por qué has hecho que las cosas empeoren desde que llegué al Faraón?”. Esto es lo que quiso decir Salomón en Kohelet 7:7 : “La opresión hace que los sabios se vuelvan necios”. Incluso un Moisés puede confundirse en su fe cuando se enfrenta a una opresión excesiva y una aparente injusticia. En cualquier caso, hashem atribuye la obstinación del Faraón al propio Faraón, no a la interferencia del cielo.

Parashat: Bo (5785).La soberbia ¿Puede dañar el Nombre del Eterno?
La porción de Bo comienza con Boré Olam diciéndole a Moshé: “Ven al Faraón”. El Zóhar señala que, en términos gramaticales, la palabra a utilizar debió haber sido “ve”, para formular la frase: “Ve al Faraón”. Sin embargo, bo significa “ven”, como si hubiera un lugar superior en el que se encontraba el Faraón y al que Moshé debía llegar, o como una indicación con respecto a dónde debía ir Moshé para poder ocuparse de esta fuerza de negatividad llamada Faraón. Entonces, ¿por qué se utiliza la palabra “ven” en lugar de “ve”? Hay dos partes de nuestra vida que están representadas por el Tetragrámaton, el Nombre de HaShem de cuatro letras: la combinación Yud Hei (יה ) representa los niveles superiores y la combinación Vav Hei (וה) representa los niveles inferiores. Y aunque Yud Hei, por ejemplo, representa los momentos en los que estamos en el plano espiritual superior, cuando hacemos nuestras conexiones, estudiamos y oramos, en realidad resulta mucho más difícil mantener una conexión con la Luz del Creador cuando estamos haciendo cosas relacionadas con la materialidad de este mundo.

Reflexión de la Parashat Vaerá.
Éxodo 24:7) El Talmud en Nedarim 38, dice que la profecía no reside en una persona que no sea fuerte, sabia, rica, etc., lo que sugiere que hakadosh barujú confiere el don de la profecía sólo a aquellos que demuestran su afán de traducir la teoría a la práctica, ya sea por medio de sus mentes o de sus dotes físicas. La "sabiduría" ayuda a crear salubridad de forma en asuntos que requieren estudio y contemplación de verdades religiosas. En palabras de Kohelet 7:12, "la sabiduría hace que sus dueños cobren vida verdaderamente". Sin esta "sabiduría", todos son como un cadáver, y no es el cadáver el que puede cantar las alabanzas de Adonay (comparar Salmos 115).

Parashat VaErá (5785). El Tesoro Mas Preciado.
Hemos aprendido que la situación de Israel antes de salir de Egipto era muy grave. El sufrimiento por la esclavitud, las persecuciones, la opresión y la sangre derramada de hombres mujeres y niños, fueron – y siguen siendo – el emblema de lo que fue la diáspora dentro de esa nación. De hecho, en ello se centra el relato de la Hagadá de Pesaj que cada año compartimos en familia. Sin embargo, dentro de lo mencionado, existía ahí un tipo de esclavitud y opresión que superaba cualquier trabajo arduo o tortura que se pudiera imaginar: El sometimiento espiritual, la influencia maligna que niega la Existencia de Boré Olam, Elohim Todopoderoso. Explica el “Meshej Jojmá”, Rabí Meir Simja de Dvinsk, ZT”L: “Egipto era la nación más honorable del planeta, por ello Elohim aumentó plagas, milagros y maravillas dentro de ella, con el propósito de divulgar a todo el mundo Su Existencia y poder. De esta manera también Israel salió de esas ideologías vanas y negativas, y de las malas cualidades que acarrean. Pues Israel estaba hundido en ellas, y gracias a los milagros que hizo el Todopoderoso en Egipto consiguieron depurarse y alcanzar el conocimiento de Elohim, cuya Existencia es evidente en cada rincón de la realidad”. De esta manera se entiende por qué durante el relato de la Hagadá decimos: “Si HaShem no nos hubiera rescatado de ahí, todavía nosotros y nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos seguiríamos siendo esclavos de Paró en Egipto”. Ya que la esclavitud espiritual no respeta tiempo ni fronteras, es invisible y carcome lentamente todo lo bueno que podamos tener. Y si observamos bien, caeremos en cuenta que la redención fundamental de Israel no fue de la opresión física, ni de la esclavitud, pues en épocas posteriores otras naciones nos hicieron sufrir de la misma manera, sino del dominio espiritual, del sometimiento mental al que estaba sujeto; la antítesis del conocimiento de HaKadosh BarujHu, y de la confianza en Él. Por esta razón el surgimiento del pueblo de Israel se desarrolla justamente en ese lugar, pues de la más penetrante oscuridad puede brillar con más intensidad un rayo de luz, y de las profundidades de la idolatría y la anti-fe, podrá brotar la conciencia de la Presencia de Elohim. “Por lo tanto, diles a Bené Israel: “Yo Soy El Eterno”, y los sacaré a ustedes de debajo de los sufrimientos de Egipto, y los rescataré de su trabajo, y los redimiré a ustedes con “brazo extendido” y con milagros grandiosos. Y los tomaré a ustedes para ser Mi pueblo, y Yo seré para ustedes su Elohim, y sabrán que Yo soy El Eterno, su Elohim, Quien los saca de los sufrimientos de Egipto…” (Shemot 6, 6-7)

Reflexión de la Parashat Shemot.
El Rambán, en sus escritos sobre la redención en Egipto, menciona que la promesa de Hashem es siempre segura, pero requiere que el receptor esté espiritualmente dispuesto a aceptarla. Si alguien duda, no es porque la palabra de Hashem falle, sino porque el individuo no logra alinearse con Su voluntad. Según esta perspectiva, los israelitas, al no haber alcanzado la confianza en que "el 'sí' de Hashem siempre es 'sí' y Su 'no' siempre es 'no'," permanecían atrapados en su propia incertidumbre.

Parashat: Shemot(5785). Tienes que Nacer de Nuevo.
Cada semana tenemos una porción de la Torá para ayudar a toda la humanidad a eliminar las dificultades de la vida y traer bendiciones. La Torá, compuesta por cinco libros, es una gran revelación de Luz que puede ser usada por el mundo. Nuestra porción de esta semana es Shemot. Shemot es el primer capítulo del segundo libro de la Torá. Asimismo, desde la porción de Shemot hasta la porción de Mishpatim hay una ventana de tiempo que se abre para toda la humanidad y que nos ayuda a deshacernos de nuestros comportamientos negativos y bloqueos espirituales, ventana diseñada por el Creador para sus queridos hijos con el fin de que mejoremos nuestra vida. Shemot cuenta la historia de los descendientes de Iaacov. En este punto, Iaacov y sus hijos ya habían dejado el plano físico. Los descendientes, conocidos como israelitas, eran esclavos en Egipto. Habían tenido una vida próspera y alegre, pero en ese momento tenían una vida de esclavitud y negatividad. En la vida quizá entremos en períodos de tiempo difíciles. Durante estos períodos hacemos nuestro mayor esfuerzo por superarlos y avanzar hacia un futuro mejor y más brillante. Pero no tenemos que hacer solos el trabajo de eliminación del caos. El Creador siempre está allí. Los israelitas oraron y fueron escuchados. La Torá dice: “HaShem oyó su gemido y se acordó HaShem de Su pacto con Avraham, Itzjak y Y Iaacov. Y Elohim vió a los hijos de Israel y los tuvo en cuenta”. En Shemot nació nuestro más grande líder y profeta, Moshé. Él es un mensajero del Creador para sacar a los israelitas de la esclavitud de Egipto y para sacarnos de los desafíos de nuestra vida. Moshé es mitad humano y mitad malaj, y trabaja con un equipo de malajim que todos tenemos a nuestro alrededor. Cuando los israelitas se sintieron más desesperados, el Creador comenzó el proceso de redimirlos y crear una mejor vida para ellos. El Creador le indicó a Moshé un plan para liberar a los israelitas e iniciar su proceso de redención. Los tiempos estaban por cambiar para los israelitas porque sus oraciones fueron escuchadas. En la vida habrá períodos de dificultades y desafíos. Sin importar nuestro contexto social o posición económica, la vida está llena de alegrías y tristezas, pozos de la vida que nos ayudan a superarnos saliendo de ellos con ayuda del Creador. Vinimos a este mundo para vivir ambas y crecer a partir de ellas. Los desafíos en la vida son los que nos permiten llegar al siguiente nivel de madurez de nuestra alma y nos enseñan a conectarnos más con el Creador. Al igual que un músculo que recibe un fuerte peso, nosotros nos fortalecemos gracias a la vida misma. Nuestras almas entraron a estos cuerpos para vivir esta “escuela terrenal” para poder desarrollar nuestro espíritu. Nos han concedido el regalo de la vida para aprender a unirnos con el Creador y crecer para llenar los grandes zapatos que nos asignaron. Cada desafío que enfrentamos está diseñado para dicho propósito. El Creador sabe exactamente dónde estás y lo que estás haciendo. Somos escuchados y la ayuda viene en camino. Nada dura para siempre, ni siquiera nuestros desafíos, estos también deben tener su fin tarde o temprano. La Luz siempre brilla al final del túnel. Solo necesitamos estar dispuestos a confiar en que siempre estamos firmemente sujetados en la palma de la mano del Creador y nuestro futuro está destinado a ser bueno. "El Amor del Creador está esperándote."