
Devenir
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El simio asesino
Gran conferencia impartida por Juan Luis Arsuaga. Hace medio siglo veíamos en las pantallas de cine la película “2001. Una odisea del espacio”. En ella se imaginaba el pasado y el futuro de la humanidad. El ayer se mostraba como el triunfo del “simio asesino” y el mañana como la lucha del humano contra la inteligencia artificial, para alumbrar finalmente un ser totalmente distinto. Desde entonces hemos viajado en el tiempo cincuenta años hacia adelante y... varios millones de años hacia atrás en busca de nuestros primeros antepasados. Es hora de que hablemos de lo que fuimos, de lo que somos y de lo que queremos ser...

Libre movimiento global para el capital, muros para los migrantes
Sufrirán lo que tengan que sufrir... Seguimos con algunas de estas charlas de Diego Ruzzarin

El mundo va corriendo a un Autoritarismo Capitalista
La democracia es una sombra de su concepción y la participación de las masas en determinar el futuro es insignificante...

Curso de Filosofía del Lenguaje 6: el segundo Wittgenstein
En ésta sesión, explicamos la filosofía del lenguaje del segundo Wittgenstein, en específico, explicamos las nociones de juego de lenguaje, forma de vida, parentezco de familia, gramática y cómo el uso determina el significado de las palabras. También explicamos la "paradoja" de seguir una regla...

¿El malestar del individuo tardomoderno?
La opresiva atmosfera que dominaba al individuo en el pasado parece desaparecer al soplar un viento de autentica modernidad liberadora. Incluso hay quien ve en el reaparecido horizonte la promesa de idilio, un paraíso de eterna complacencia, vaciada de toda carga. ¿Pero más allá del construido telos dominante, cual es la realidad del individuo?...

¿Vivimos ya en una distopía?
Entre el Gran Hermano de Orwell y el Ministerio del Amor de Huxley...creo que es una excelente reflexión...

La vida es corta, el tiempo pasa y la muerte acecha
Esta reflexión inspirada en el escritor argentino Jorge Luis Borges (concretamente, en sus libros "Elogio de la sombra" y los poemas de Heráclito con el tiempo) tiene por objeto inculcar la conciencia de la fugacidad de la vida en el espectador. Rara vez nos hacemos la pregunta de si estamos viviendo a nuestro máximo potencial, pues son demasiados los quehaceres que gobiernan el presente. Mientras tanto, el recurso más preciado del hombre - el tiempo - se escurre entre sus manos como el agua de aquel río que nunca vuelve a ser igual.

¿Qué es el aceleracionismo?
Para no perderse esta magnifica charla con Reaxionario y Leandro Ocón... Reflexiones sobre el Aceleracionismo. ¿Qué es? ¿Es una moda? ¿Es una corriente teórica?

Rodolfo Kusch. América profunda
Excelente charla... Filosofía a la gorra en apoyo a los espacios culturales, por Diego Singer. Aportes a los espacios culturales: http://tallerdefilosofia.com.ar/#!/-filosofia-a-la-gorra/

Deleuze y el arte contemporáneo
En el vigésimo aniversario de la desaparición de Gilles Deleuze, Laura Llevadot, dió esta estupenda conferencia que se centró en la oposición sobre el concepto que, sobre el arte contemporáneo, mantienen Deleuze y Peter Osborne...

Tratado de nomadología: La máquina de guerra
Breve explicación del capítulo 12 del Mil mesetas Deleuze & Guattari...

Devenir intenso, animal, imperceptible...
Explicación del concepto de haecceidad de Deleuze & Guattari en Mil mesetas...

Nietzsche: Ascetismo, de la psicología a la fisiología
Con José Luis Villacañas: una lectura del Libro III de "La genealogía de la moral". La expresión «animal enfermo», utilizada por Nietzsche en referencia al ser humano en el Libro III de esta obra, remite al carácter inacabado, indeterminado y cambiante de la condición humana. Sin embargo, esta «enfermedad» es también la que ha llevado también al hombre a crecer, a experimentar, la que le ha empujado a arriesgarse y a «desafiar al destino». El naturalismo y la antropología nietzscheana, su crítica a la moral, así como su genealogía y la construcción de la subjetividad, son cuestiones que aparecen todas ellas en torno a esta expresión, así como nociones como las de «resentimiento», «mala conciencia» e «ideal ascético»...

Argumento ontológico, Leibniz y Tomás de Aquino
¿Sirve el argumento ontológico? ¿Qué es la teodicea de Leibniz? ¿Tienes preguntas sobre Tomás de Aquino? Enric, profesor de Adictos a la Filosofía junto a Agustín Echavarría... ÍNDICE: 0:00 - Cuenta Atrás 2:22 - ¿Quién es Agustín Echavarría? 9:30 - Orden del día 11:10 - ¿Qué es el argumento ontológico? 18:15 - La versión de San Anselmo 25:03 - La crítica de Gaunilón 28:00 - La crítica de Tomás de Aquino 31:42 - La falacia del argumento ontológico 38:00 - La crítica de Kant 46:23 - ¿Qué es un argumento cosmológico? 51:57 - ¿El argumento cosmológico presupone el ontológico? 1:03:30 - ¿Qué es la teodicea de Leibniz? 1:07:50 - ¿Cómo compatibiliza a Dios y el mal? 1:17:30 - Voltaire y el terremoto de Lisboa 1:24:15 - Tomás de Aquino y el mejor de los mundos posibles 1:28:28 - Libros sobre Tomás de Aquino 1:33:38 - ¿Cómo probar la contingencia del universo? 1:37:24 - Teodicea y libertad 1:41:50 - Youtube y las 5 vías 1:45:10 - ¿Por qué Dios y no el mundo? 1:52:05 - Sobre la 4a vía 1:58:36 - ¿Puede Dios crear un ser libre que siempre actúe bien? 2:02:40 - ¿Qué argumento teísta te convence? 2:05:55 - Despedida hegeliana

Hegel 2
De nuevo con José Sánchez Tortosa en dos clases sensacionales para introducirse en las ideas de este gigante del pensamiento...

Hegel 1
De nuevo con José Sánchez Tortosa en dos clases sensacionales para introducirse en las ideas de este gigante del pensamiento... Una maravilla su contraposición a Spinoza...

Tres relatos del Tao Te King
El taoísmo guarda moralejas y enseñanzas maravillosos en forma de cuentos cortos cuya aplicabilidad en el día a día es altísima. Todos somos conscientes de que la sabiduría oriental encierra diversos descubrimientos, moralejas y lecciones acerca de la psique humana que muy pocas culturas han conseguido igualar. En este sentido, una de las filosofías más destacadas es el taoísmo de Lao Tse: el supuesto autor de una de las obras cumbre del pensamiento chino: el Tao te Ching (o Tao te King). El objetivo principal de este libro es recoger las características del camino hacia la virtud mediante la adopción de una actitud sencilla, serena y sensata para con el flujo de la naturaleza. Dicho esto, ¿qué clase de prácticas, rituales y creencias son las que más relevancia ostentan dentro del taoísmo? Y más importante aún, ¿cómo podemos aplicarlas en nuestro día a día? Para los taoístas, no hay nada tan contraproducente, agotador e insensato como el simple hecho de perseguir. A mi parecer, existen dos posibles formas de interpretar esta historia: una más radical y otra más vanguardista. Atendiendo a los escritos de Lao Tse en el Tao te King, el taoísmo coincide con otras ramas de la filosofía oriental en que el concepto de esfuerzo no es más que un pretencioso intento por parte del ser humano por satisfacer sus deseos vitales. No obstante, dicha persecución no es cosa distinta a un bucle interminable de estrés en el que anhelamos cada vez más bienes materiales y reconocimiento externo. Por lo tanto, el deseo es un veneno incesante, una trampa banal, perniciosa y mundana. Según el gran maestro, caer en dicha espiral nos condena a una vida de sufrimiento, pues tan pronto como uno se haya contentado con la obtención de un logro concreto, fijará otro objetivo todavía más ambicioso. Por este motivo, buscar activamente nos impide alcanzar el bienestar supremo. La sabiduría consiste en dejar de perseguir y comenzar a alinearse con el flujo de la naturaleza, es decir, con el Tao. En resumidas cuentas, la propuesta del taoísmo es vivir el presente armonizándose con el acontecer de las cosas, jamás luchando contra factores que superan nuestro entendimiento y escapan a nuestro control. El cosmos siempre será más poderoso que el samurái más fuerte, el mercader más pudiente y la roca más robusta. En vez de cambiar el curso del río o nadar a contracorriente, sigue su cauce. Esto es lo que se denomina camino de la menor resistencia o principio de no acción (Wu Wei).

La filosofía oriental - el hinduismo 5
Con Darin McNabb. Terminamos nuestro examen del hinduismo al ver la disciplina que nos lleva de la esclavitud de samsara a la liberación: el yoga, especialmente el karma yoga...

La filosofia oriental - el hinduismo 4
Con Darin McNabb. En este penúltimo episodio sobre el hinduismo, veremos los conceptos de maya, karma y samsara para prepararnos para una discusión de "moksha" o liberación... ..

La filosofía oriental - el hinduismo 3
Con Darin McNabb. El Bhagavad Gita es el otro gran tesoro espiritual de la India antigua. Toma las ideas de brahman y atman y las aplica a las inquietudes vitales de la vida. En este vídeo veremos además las nociones de dharma, karma, maya y mohksha (la liberación)....

La filosofía oriental: el hinduismo 2
Con Darin McNabb. Revisamos hoy la idea de brahman, atman y la afirmación central de los Upanishads: tat tvam asi, la identidad de brahman y atman...

La filosofía oriental: el hinduismo 1
Con Darin McNabb. La filosofía oriental es un fenómeno amplio y complejo que tiene una forma distinta a la de occidente de entender la realidad y el hombre. Empezaremos esta serie con una revisión de sus raíces en la tradición espiritual de la India: el hinduismo....

La Isla Despierta Ep.19 - Especial Metal - "Estoy Más Que Harto"
“Ésta es una historia sencilla, pero no es fácil contarla. Como en una fábula, hay dolor. Y como una fábula, está llena de maravillas y de felicidad.” Sinopsis del Episodio 19: Bloque Inicial - Primer cuarto: Piezas musicales: Marooned - Pink Floyd - 1994 (Sintonía del programa) Metropolis Pt I - Dream Theater - 1992 A Touch Of Blessing - Evergrey - 2004 Bloodsuckers - Judas Priest - 2001 Obras cinematográficas: Network - Sidney Lumet - 1976 Matrix - Lana & Lilly Wachowski - 1999 Pulp Fiction - Quentin Tarantino - 1994 Bloque 2 - Segundo cuarto: Piezas musicales: Poisonous Shadows - Megadeth - 2016 Imperium - Machine Head - 2003 Missa Aeterna - Adagio - 2003 Obras cinematográficas: Mad Max II / IV - George Miller - 1981 / 2015 Daredevil T1 - 2015 La Noche del Cazador - Charles Laughton - 1955 Bloque 3 - Tercer cuarto: Piezas musicales: Hiding Out - Spock's Beard - 2013 Tear Down The Wall - Demons & Wizards - 2000 Red Baron / Blue Max - Iced Earth - 2004 Drones - Fear Factory - 2004 Obras cinematográficas: Ave, César - Ethan & Joel Coen - 2016 Hulk - Ang Lee - 2003 El Barón Rojo - Roger Corman - 1971 Los Chicos del Maíz - Fritz Kiersch - 1984 Bloque Final - Último cuarto: Piezas musicales: Bastards Of The Machine - Symphony X - 2011 Cross The Line - Place Vendome - 2005 Electric Sunrise - Plini - 2016 Wings Of Tomorrow - Stratovarius - 1994 Obras cinematográficas: Terminator 2 - James Cameron - 1991 Días de Radio - Woody Allen - 1987 Captain Fantastic - Matt Ross - 2016 Matrix - Lana & Lilly Wachowski - 1999 La Última Noche de Boris Grushenko - Woody Allen - 1975 (Despedida) The End La Isla Despierta emerge de entre el ruido y el caos cotidianos para brindar refugio a náufragos y soñadores. Representa una sincera y profunda carta de amor al cine y la música, una medida radiofónica desesperada para conservar la cordura mientras reflexionamos sobre las grandes cuestiones de nuestra existencia. Un espacio sonoro donde convergen las melodías más evocadoras de l@s artistas más destacad@s de todos los tiempos y estilos. Sin etiquetas. Sin prejuicios. Sólo música en estado puro dirigida a un mundo impuro que pide amor a gritos. Queremos proponerte un viaje interior cargado de todo tipo de emociones cuyo objetivo será siempre la búsqueda de la verdadera identidad y el sentido de la vida. Podrás encontrar los temas musicales elegidos a lo largo de la historia del programa en la lista de reproducción de Spotify llamada “La Isla Despierta – Radio Almaina” (algunos temas pueden no estar disponibles).

Una curiosa historia del Universo
Una curiosa historia del Universo con Telmo Fernández... Si la velocidad de la luz no se puede superar, el primer segundo del big bang era inferior a ésa? Si el Universo acelera significa que frenó después del velocísimo big bang y a continuación comenzó a acelerar? Hablas de "nuestro" universo -> por tanto hay más universos? Y en este caso que debe haber al lado o al final de éste? El vacío es la nada? La "nada" existe? "Nada" es nada o es algo? Será la materia oscura? Puede haber una solución de continuidad entre universos?: los átomos y partículas serian otros microuniversos y consecuentemente el nuestro seria uno de tantos microuniversos de un macrouniverso, el cual podria ser a su vez otro microuniverso de otro macrouniverso? Habrá tenido todo un principio, por tanto ha de tener un fin? Si es así, que habia antes y que habrá después?

¿Adiós banca pública?
Vuelve uno de nuestros programas favoritos: Viento Sur. Y lo hace con este tema de actualidad redundante, La fusión CaixaBank-Bankia, y la amenaza de una nueva ola privatizadora... Miércoles 16 de septiembre a las 19h. Con Daniel Albarracín, Yago Álvarez, Ángela Aguilera, Aurora Martínez y moderación de Lorena Cabrerizo

Debate: la cuestión nacional
Debatimos en profundidad la cuestión nacional española junto a Pedro Insua (profesor de filosofía) Santiago Armesilla (politólogo y economista), José Avilés (autor marxista) y Manuel Albentosa (profesor de historia). Cuatro entendidos en la materia, cada uno con su perspectiva...

No es la crisis, es el capitalismo
Recuperamos también esta charla de Jose Luis Velasco que sigue de plena vigencia...

¿Quiénes especulan con la pandemia?
Hola, Bienvenidas y bienvenidos a este Hoy desde Aquí, en el que seguimos viendo personas u organizaciones que se benefician especulando con la pandemia de Covid-19. En este caso los de guante mas blanco, los bufetes de abogados internacionales que piensan ganar dinero para las grandes empresas multinacionales a costa de los estados. Porque ante una pandemia como la que ha creado este virus, los gobiernos de todo el mundo se han visto forzados a tomar medidas de todo tipo para proteger a sus poblaciones,….. pero,….. como esas medidas pueden haber frenado las previsiones de beneficio para muchas grandes empresas, estas contratan ahora a bufetes de abogados, y a través de tribunales de arbitraje internacional saben que conseguirán miles de millones en indemnizaciones Todo esto lo explicaremos en la entrevista que nos ha concedido Tom Kucharz, miembro de Ecologistas en Acción, y experto en estos temas. Gracias por tu colaboración Tom La emisión de este programa es el 1 de Junio de 2020 a las 20h, online en; www.radioalmaina.org, ó en el 88.5 de la FM Granadina. El programa es semanal, siendo las re-emisiones, los miércoles a las 3h, y los domingos a las 9h...

Esclavos del siglo XXI
Recuperamos este: "Hoy desde Aquí"... Hola, salud y bienvenidos y bienvenidas al primer programa de un nuevo año, que empieza con los mismos problemas con los que termino el anterior, al que también pertenece el programa. Y digo todo esto porque volvemos a hablar de trabajo, que significa para nosotros, para vosotros, ó para ellos y ellas, algunos de los problemas que se derivan del trabajo actual, etc. Por que, si como decían los Griegos “el trabajo es cosa de esclavos”. ¿Que somos hoy, los y las que trabajamos? Contamos en esta ocasión con Kike Tudela, Historiador, escritor y mas que cualquier otra cosa Amigo. La emisión de este programa es el día 30 de Diciembre de 2019, y ademas el 1 y el 5 de Enero de 2020 en el 88.5 de la FM Granadina. El programa es semanal, siendo la emisión los lunes a las 20h, las re-emisiones, los miércoles a las 3h, los domingos a las 8h, y los jueves a las 14h,(hora de Buenos Aires) en Ragna Röck...

IMPERIO. Tony Negri y Michel Hart
Con ROSARIO AQUIM CHAVEZ. El imperialismo, tal como lo conocimos, probablemente ya no pueda existir, pero el imperio aún goza de buena salud. Tal como lo demuestran Michael Hardt y Toni Negri en este osado libro, se trata del nuevo orden político de la globalización. Aunque es fácil reconocer las transformaciones económicas, culturales y legales que están ocurriendo en todo el mundo, comprenderlas resulta más difícil. Los autores sostienen que deberíamos situarlas en el contexto de nuestra comprensión histórica del imperio, como un orden universal que no acepta fronteras ni límites. El libro muestra hasta qué punto este imperio que está surgiendo es fundamentalmente diferente del imperialismo propio de la dominación europea y de la expansión capitalista característicos de otras épocas. Antes bien, el imperio actual se basa en elementos del constitucionalismo estadounidense, con su tradición de identidades híbridas y fronteras en expansión. Imperio identifica un cambio radical de los conceptos que conforman la base filosófica de la política moderna, conceptos tales como los de soberanía, nación y pueblo. Los autores vinculan esta transformación filosófica con los cambios culturales y económicos propios de la sociedad posmoderna, con nuevas formas de racismo, nuevas concepciones de la identidad y la diferencia, nuevas redes de comunicación y control, así como con nuevos itinerarios de migración. Más que un análisis, Imperio constituye sobre todo una desenfadada obra utópica de filosofía política. Extendiendo la mirada más allá de los regímenes de explotación y control que caracterizan el orden mundial actual, procura establecer un paradigma político alternativo: sentar las bases de una sociedad global auténticamente democrática...

Curso de Filosofía del Lenguaje 5: El Círculo de Viena
¿Son las proposiciones metafísicas sinsentidos? En nuestra quinta sesión de nuestro curso de filosofía del lenguaje, hablamos de los inicios del Círculo de Viena, su relación con Wittgenstein y cómo influyó dicha relación en la filosofía del lenguaje de Rudolf Carnap...

Donna Haraway. Manifiesto para cyborgs
Filosofía a la gorra en apoyo a los espacios culturales, por Diego Singer. Link para colaborar con los espacios culturales: http://tallerdefilosofia.com.ar/#!/-filosofia-a-la-gorra/

Voltaire y Pessoa. Infelicidad e ignorancia de la filosofía
Filosofía a la gorra en apoyo a los espacio culturales, por Diego Singer. Colaboraciones: http://tallerdefilosofia.com.ar/#!/-f... Texto para descargar: https://drive.google.com/file/d/1K0uL9THj-GZCRAJoJk5BAf5jgpu4po_X/view

Amor Fati. Amar, aceptar, afrontar el destino
"Amor Fati" es un precepto latino creado perteneciente a la escuela estoica cuyo significado es "amor al destino". Fue Zenón de Citio quien diseñó las bases del determinismo cosmológico en el estoicismo y explicó la importancia de alinarse con el flujo de la naturaleza (también denominado pneuma, logos universal o physis). En suma, se expondrá la manera particular que el filósofo alemán Friedrich Nietzsche desarrolló su versión propia del "Amor Fati". ¿Estás preparado para afrontar tu destino? Friedrich Nietzsche pronunció en sus escritos: “mi fórmula para expresar la grandeza en el hombre se reduce al deseo de que nada sea distinto con respecto a lo que es o ha sido; ni en el pasado, ni en el futuro ni en la eternidad. No sólo hablo de soportar lo necesario, sino de no disimularlo e incluso amarlo con creces”. Probablemente, muy pocos captarán el significado inmanente a las palabras del filósofo alemán en su sentido íntegro. ¿Querrá insinuar que uno ha de dejarse arrastrar por la corriente como un avión de papel? ¿o más bien que es menester achacar el sufrimiento como parte del proceso vital? A pesar de que uno no sepa exactamente por qué las cosas suceden de una forma particular – y no de otra - y de que uno desconozca por qué un evento tiene lugar – y otro no acaece -, los estoicos afirman que ese mismo resultado no podía haber ocurrido de otra forma. Esto es lo que se conoce como determinismo cosmológico o fuerte: todo acontecimiento físico está determinado por la irrompible cadena causa-efecto y, por lo tanto, el estado actual (tn) del cosmos está condicionado por el estado pasado (tn-1) y dictamina el estado futuro (tn+m). Según los estoicos, todo lo que ha pasado tenía que pasar tal como ha pasado y nuestras acciones responden a un plan fijado de antemano al que comúnmente llamamos destino (Fatum o Moira, en latín). El hecho de que tú tengas la libertad de tomar decisiones utilizando tu razón para concatenar pensamientos también es parte del propio destino. Por ende, el ser humano no es libre en tanto en cuanto podría haber obrado de otra forma, sino porque su autonomía a la hora de deliberar y elegir también está determinada. Zenón de Citio ya expresó esta idea con un oxímoron que revolucionó el paradigma dentro de la cultura helenística y marcó tendencia en el estoicismo: “por muy contradictorio que parezca, estamos obligados a ser libres”. Esta visión presenta ciertas similitudes con el cristianismo: Dios ya tiene un plan diseñado para ti; al ser omnipotente y omnipresente, Él ya es plenamente conocedor de los pecados que vas a cometer, las bienaventuranzas que vas a experimentar y los desafíos que vas a superar. Pero, al mismo tiempo, el creador concedió al hombre el libre albedrío, entendido como la capacidad para tomar sus propias decisiones y, de este modo, la libertad en aras de obrar conforme a su palabra o contra ella. Aunque Dios conoce el destino de cada ser humano, eso no le aparta de permitir que sean cada uno de sus hijos quienes tejan el hilo conductor del mismo.

La Metáfora de lo Virtual: ¿nuestra fábrica del pensamiento?
Mayormente usamos palabras creyendo que nos permiten expresar nuestros pensamientos, pero es más probable que tenemos ciertos pensamientos y podemos conocer de cierta forma porque tenemos precisamente esas palabras...

Mundo interpretado: Nietzsche
Con Antonio Lastra. “Mundo interpretado” es una frase del poeta Rainer Maria Rilke en la primera de las Elegías del Duino. A nosotros nos servirá de lema para lo que nos proponemos: interpretar el mundo a través de las grandes interpretaciones que nos han precedido y comprender, de esta manera, un poco mejor el mundo en el que vivimos. Podríamos resumir las aportaciones más duraderas de Nietzsche a nuestro tiempo en su filología (la pregunta clave aquí es si Sócrates era realmente griego), la renovación de la Ilustración en libros como Aurora, Humano, demasiado humano o La ciencia jovial y la jovialidad final (Heiterkeit) que la enfermedad truncaría. La segunda edición de la biografía de Rüdiger Safranski —con un importante epílogo— nos devuelve una imagen de Nietzsche que contrasta con la temprana recepción de Rosa Meyreder...

El Ser, el cambio, la permanencia. Heráclito, Parménides, Platón.
A cargo del Padre Carlos Biestro. El Padre Carlos Biestro estudió Filosofía en Buenos Aires. Fue ordenado sacerdote en Paraná. Ha sido profesor en varios seminarios del país enseñando materias de filosofía y teología. Ha escrito varios libros, ha escrito publicaciones para las Revistas Gladius, Diálogo, etc. Tiene a su cargo las edición del Padre Leonardo Castellani. Ha realizado conferencias a nivel nacional como internacional...

Nietzsche en su contexto
El Dr. José Luis Villacañas presenta el contexto cultural, filosófico y social en el que puede leerse el surgimiento del pensamiento de Nietzsche. Contrasta además con el contexto actual y concluye con una respuesta a la pregunta: ¿qué puede decirnos Nietzsche hoy en día en nuestro contexto y qué significa leer a Nietzsche hoy?

Filósofos españoles: Suárez (9/10). La bondad y la maldad (disp. X-XI)
Novena clase de la asignatura Glosas a Suárez, impartida por Ernesto Castro para el grupo de segundo de carrera de Filosofía en la Universidad de Zaragoza...

Filósofos españoles: Aranguren. El intelectual y su memoria
Pedro Cerezo Galán entrevista a José Luis López Araguren (Universidad de Granada, Facultad de Filosofía y Letras, 1987)

Filósofos españoles: Aranguren. Memoria y presencia.
Un encuentro con especialistas del pensamiento político y social conmemoran el legado del filósofo y actualizan las últimas investigaciones sobre su obra. Como no queremos transmitir una imagen mitificada de Aranguren, damos a conocer la polémica que Javier Marías abrió al señalar el supuesto papel de delator franquista que Aranguren tuvo en los años de plomo: http://www.filosofia.org/bol/not/bn006.htm...

Curso Deleuze y el Arte 8: literatura angloamericana
Sensacional curso: "Deleuze y el Arte. Sensaciones, perceptos y afectos" por Luis Diego Fernández... El arte conserva Y es lo único en el mundo que se conserva. Conserva y se conserva en sí, aunque de hecho no dure más que su soporte y sus materiales. El arte no conserva del mismo modo que la industria, que añade una sustancia para conseguir que la cosa dure. La cosa se ha vuelto desde el principio independiente de su modelo, pero también lo es de los demás personajes eventuales, que son a su vez ellos mismos cosas-artistas, personajes de pintura que respiran esta atmósfera de pintura. Del mismo modo que también es independiente del espectador o del oyente actuales, que no hacen más que sentirla a posteriori. La cosa es independiente del creador, por la auto-posición de lo creado que se conserva en sí. Lo que se conserva, la cosa o la obra de arte, es un bloque de sensaciones, es decir, un compuesto de percepción y de afectos. Los perceptos ya no son percepciones, son independientes de un estado de quienes los experimentan; los afectos ya no son sentimientos o afecciones, desbordan la fuerza de aquellos que pasan por ellos. Las sensaciones, perceptos y afectos son seres que valen por sí mismos y exceden cualquier vivencia. La obra de arte es un ser de sensación, y nada más: existe en sí. Las sensaciones como perceptos no son percepciones que remitirían a un objeto (referencia); comparten el parecido producido por sus propios medios, y la sonrisa en el lienzo está hecha únicamente con colores, trazos, sombra y luz. Lo que por derecho se conserva no es el material, lo que se conserva en sí es el percepto o el afecto. Aun cuando el material sólo durara unos segundos, daría a la sensación el poder de existir y de conservarse en sí en la eternidad que coexiste con esta breve duración. La finalidad del arte, con los medios del material, consiste en arrancar el percepto de las percepciones de objeto y de los estados de un sujeto percibiente, en arrancar el afecto de las afecciones como paso de un estado a otro. Extraer un bloque de sensaciones, un mero ser de sensación. Para ello hace falta un método, que varía con cada autor y que forma parte de la obra. El arte y el devenir Para salir de las percepciones vividas no basta evidentemente con la memoria, que sólo invoca percepciones antiguas, ni con una memoria involuntaria que añade la reminiscencia como factor conservante del presente. La memoria interviene muy poco en el arte. No se está en el mundo, se deviene con el mundo, se deviene contemplándolo. Todo es visión, devenir. Se deviene universo. Devenires animal, vegetal, molecular, devenir cero. La fabulación creadora nada tiene que ver con un recuerdo, incluso amplificado, ni con una obsesión. El artista desborda los estados perceptivos y las fases afectivas de la vivencia. Es un vidente, alguien que deviene. No supera menos el afecto las afecciones de lo que el percepto supera las percepciones. El afecto no es el paso de un estado vivido a otro, sino el devenir no humano del hombre. El afecto no lleva a cabo un regreso a los orígenes como si volviéramos a encontrar, en términos de semejanza, la persistencia de un hombre bestial o primitivo por debajo del civilizado. Precisamente porque las opiniones son funciones de la vivencia, pretenden tener un cierto conocimiento de las afecciones. Las opiniones son óptimas para las pasiones del hombre y su eternidad. Pero, como subrayaba Bergson, tenemos la impresión de que la opinión desconoce los estados afectivos, y de que agrupa o separa los que no deberían agruparse o separarse. Los grandes afectos creadores pueden concatenarse o derivar en compuestos de sensaciones que se transforman, vibran, se abrazan o se resquebrajan; son estos seres de sensación quienes ponen de manifiesto la relación del artista con un público, la relación de las obras de un mismo artista o incluso una eventual afinidad de artistas entre sí. El artista siempre añade variedades nuevas al mundo. Los seres de sensación son variedades, como los seres de concepto son variedades y los seres de función variables. De todo arte habría que decir: el artista es presentador de afectos, inventor de afectos, creador de afectos, en relación con los perceptos o las visiones que nos da. No sólo los crea en su obra, nos lo da y nos hace devenir con ellos. El arte es el lenguaje de las sensaciones, tanto cuando pasa por las palabras como cuando pasa por los colores, los sonidos o las piedras. El arte no tiene opinión. El arte desmonta la organización triple de las percepciones, afecciones y opiniones, y la sustituye por un monumento compuesto de perceptos, de afectos y de bloque de sensaciones que hacen las veces de lenguaje. Las figuras estéticas (y el estilo que las crea) nada tienen que ver con la retórica. Son sensaciones perceptos y afectos, paisajes y rostros, visiones y devenires. Las figuras estéticas no son idénticas a los personajes conceptuales. Tal vez pasen unos dentro de los otros en la medida en

Curso Deleuze y el Arte 7: literatura, Kafka, Proust y Sacher-Masoch
Sensacional curso: "Deleuze y el Arte. Sensaciones, perceptos y afectos" por Luis Diego Fernández... Presentación de Sacher-Masoch, junto con Proust y los signos y Kafka: por una literatura menor, constituye el tríptico de estudios “literarios” a partir de los cuales Deleuze define su relación con el presente. El arte conserva Y es lo único en el mundo que se conserva. Conserva y se conserva en sí, aunque de hecho no dure más que su soporte y sus materiales. El arte no conserva del mismo modo que la industria, que añade una sustancia para conseguir que la cosa dure. La cosa se ha vuelto desde el principio independiente de su modelo, pero también lo es de los demás personajes eventuales, que son a su vez ellos mismos cosas-artistas, personajes de pintura que respiran esta atmósfera de pintura. Del mismo modo que también es independiente del espectador o del oyente actuales, que no hacen más que sentirla a posteriori. La cosa es independiente del creador, por la auto-posición de lo creado que se conserva en sí. Lo que se conserva, la cosa o la obra de arte, es un bloque de sensaciones, es decir, un compuesto de percepción y de afectos. Los perceptos ya no son percepciones, son independientes de un estado de quienes los experimentan; los afectos ya no son sentimientos o afecciones, desbordan la fuerza de aquellos que pasan por ellos. Las sensaciones, perceptos y afectos son seres que valen por sí mismos y exceden cualquier vivencia. La obra de arte es un ser de sensación, y nada más: existe en sí. Las sensaciones como perceptos no son percepciones que remitirían a un objeto (referencia); comparten el parecido producido por sus propios medios, y la sonrisa en el lienzo está hecha únicamente con colores, trazos, sombra y luz. Lo que por derecho se conserva no es el material, lo que se conserva en sí es el percepto o el afecto. Aun cuando el material sólo durara unos segundos, daría a la sensación el poder de existir y de conservarse en sí en la eternidad que coexiste con esta breve duración. La finalidad del arte, con los medios del material, consiste en arrancar el percepto de las percepciones de objeto y de los estados de un sujeto percibiente, en arrancar el afecto de las afecciones como paso de un estado a otro. Extraer un bloque de sensaciones, un mero ser de sensación. Para ello hace falta un método, que varía con cada autor y que forma parte de la obra. El arte y el devenir Para salir de las percepciones vividas no basta evidentemente con la memoria, que sólo invoca percepciones antiguas, ni con una memoria involuntaria que añade la reminiscencia como factor conservante del presente. La memoria interviene muy poco en el arte. No se está en el mundo, se deviene con el mundo, se deviene contemplándolo. Todo es visión, devenir. Se deviene universo. Devenires animal, vegetal, molecular, devenir cero. La fabulación creadora nada tiene que ver con un recuerdo, incluso amplificado, ni con una obsesión. El artista desborda los estados perceptivos y las fases afectivas de la vivencia. Es un vidente, alguien que deviene. No supera menos el afecto las afecciones de lo que el percepto supera las percepciones. El afecto no es el paso de un estado vivido a otro, sino el devenir no humano del hombre. El afecto no lleva a cabo un regreso a los orígenes como si volviéramos a encontrar, en términos de semejanza, la persistencia de un hombre bestial o primitivo por debajo del civilizado. Precisamente porque las opiniones son funciones de la vivencia, pretenden tener un cierto conocimiento de las afecciones. Las opiniones son óptimas para las pasiones del hombre y su eternidad. Pero, como subrayaba Bergson, tenemos la impresión de que la opinión desconoce los estados afectivos, y de que agrupa o separa los que no deberían agruparse o separarse. Los grandes afectos creadores pueden concatenarse o derivar en compuestos de sensaciones que se transforman, vibran, se abrazan o se resquebrajan; son estos seres de sensación quienes ponen de manifiesto la relación del artista con un público, la relación de las obras de un mismo artista o incluso una eventual afinidad de artistas entre sí. El artista siempre añade variedades nuevas al mundo. Los seres de sensación son variedades, como los seres de concepto son variedades y los seres de función variables. De todo arte habría que decir: el artista es presentador de afectos, inventor de afectos, creador de afectos, en relación con los perceptos o las visiones que nos da. No sólo los crea en su obra, nos lo da y nos hace devenir con ellos. El arte es el lenguaje de las sensaciones, tanto cuando pasa por las palabras como cuando pasa por los colores, los sonidos o las piedras. El arte no tiene opinión. El arte desmonta la organización triple de las percepciones, afecciones y opiniones, y la sustituye por un monumento compuesto de perceptos, de afectos y de bloque de sensaciones que hacen las veces de lenguaje. Las figuras estéticas (y el estilo que las crea) nada tienen que ver con la ret

Curso Deleuze y el Arte 6: el pliegue
Sensacional curso: "Deleuze y el Arte. Sensaciones, perceptos y afectos" por Luis Diego Fernández... Sobre el pliegue, Leibnit y el barroco... El arte conserva Y es lo único en el mundo que se conserva. Conserva y se conserva en sí, aunque de hecho no dure más que su soporte y sus materiales. El arte no conserva del mismo modo que la industria, que añade una sustancia para conseguir que la cosa dure. La cosa se ha vuelto desde el principio independiente de su modelo, pero también lo es de los demás personajes eventuales, que son a su vez ellos mismos cosas-artistas, personajes de pintura que respiran esta atmósfera de pintura. Del mismo modo que también es independiente del espectador o del oyente actuales, que no hacen más que sentirla a posteriori. La cosa es independiente del creador, por la auto-posición de lo creado que se conserva en sí. Lo que se conserva, la cosa o la obra de arte, es un bloque de sensaciones, es decir, un compuesto de percepción y de afectos. Los perceptos ya no son percepciones, son independientes de un estado de quienes los experimentan; los afectos ya no son sentimientos o afecciones, desbordan la fuerza de aquellos que pasan por ellos. Las sensaciones, perceptos y afectos son seres que valen por sí mismos y exceden cualquier vivencia. La obra de arte es un ser de sensación, y nada más: existe en sí. Las sensaciones como perceptos no son percepciones que remitirían a un objeto (referencia); comparten el parecido producido por sus propios medios, y la sonrisa en el lienzo está hecha únicamente con colores, trazos, sombra y luz. Lo que por derecho se conserva no es el material, lo que se conserva en sí es el percepto o el afecto. Aun cuando el material sólo durara unos segundos, daría a la sensación el poder de existir y de conservarse en sí en la eternidad que coexiste con esta breve duración. La finalidad del arte, con los medios del material, consiste en arrancar el percepto de las percepciones de objeto y de los estados de un sujeto percibiente, en arrancar el afecto de las afecciones como paso de un estado a otro. Extraer un bloque de sensaciones, un mero ser de sensación. Para ello hace falta un método, que varía con cada autor y que forma parte de la obra. El arte y el devenir Para salir de las percepciones vividas no basta evidentemente con la memoria, que sólo invoca percepciones antiguas, ni con una memoria involuntaria que añade la reminiscencia como factor conservante del presente. La memoria interviene muy poco en el arte. No se está en el mundo, se deviene con el mundo, se deviene contemplándolo. Todo es visión, devenir. Se deviene universo. Devenires animal, vegetal, molecular, devenir cero. La fabulación creadora nada tiene que ver con un recuerdo, incluso amplificado, ni con una obsesión. El artista desborda los estados perceptivos y las fases afectivas de la vivencia. Es un vidente, alguien que deviene. No supera menos el afecto las afecciones de lo que el percepto supera las percepciones. El afecto no es el paso de un estado vivido a otro, sino el devenir no humano del hombre. El afecto no lleva a cabo un regreso a los orígenes como si volviéramos a encontrar, en términos de semejanza, la persistencia de un hombre bestial o primitivo por debajo del civilizado. Precisamente porque las opiniones son funciones de la vivencia, pretenden tener un cierto conocimiento de las afecciones. Las opiniones son óptimas para las pasiones del hombre y su eternidad. Pero, como subrayaba Bergson, tenemos la impresión de que la opinión desconoce los estados afectivos, y de que agrupa o separa los que no deberían agruparse o separarse. Los grandes afectos creadores pueden concatenarse o derivar en compuestos de sensaciones que se transforman, vibran, se abrazan o se resquebrajan; son estos seres de sensación quienes ponen de manifiesto la relación del artista con un público, la relación de las obras de un mismo artista o incluso una eventual afinidad de artistas entre sí. El artista siempre añade variedades nuevas al mundo. Los seres de sensación son variedades, como los seres de concepto son variedades y los seres de función variables. De todo arte habría que decir: el artista es presentador de afectos, inventor de afectos, creador de afectos, en relación con los perceptos o las visiones que nos da. No sólo los crea en su obra, nos lo da y nos hace devenir con ellos. El arte es el lenguaje de las sensaciones, tanto cuando pasa por las palabras como cuando pasa por los colores, los sonidos o las piedras. El arte no tiene opinión. El arte desmonta la organización triple de las percepciones, afecciones y opiniones, y la sustituye por un monumento compuesto de perceptos, de afectos y de bloque de sensaciones que hacen las veces de lenguaje. Las figuras estéticas (y el estilo que las crea) nada tienen que ver con la retórica. Son sensaciones perceptos y afectos, paisajes y rostros, visiones y devenires. Las figuras estéticas no son idénticas a los personajes conceptuales. Tal vez pasen

Curso Deleuze y el Arte 5: cine, la imagen-tiempo
Sensacional curso: "Deleuze y el Arte. Sensaciones, perceptos y afectos" por Luis Diego Fernández... El arte conserva Y es lo único en el mundo que se conserva. Conserva y se conserva en sí, aunque de hecho no dure más que su soporte y sus materiales. El arte no conserva del mismo modo que la industria, que añade una sustancia para conseguir que la cosa dure. La cosa se ha vuelto desde el principio independiente de su modelo, pero también lo es de los demás personajes eventuales, que son a su vez ellos mismos cosas-artistas, personajes de pintura que respiran esta atmósfera de pintura. Del mismo modo que también es independiente del espectador o del oyente actuales, que no hacen más que sentirla a posteriori. La cosa es independiente del creador, por la auto-posición de lo creado que se conserva en sí. Lo que se conserva, la cosa o la obra de arte, es un bloque de sensaciones, es decir, un compuesto de percepción y de afectos. Los perceptos ya no son percepciones, son independientes de un estado de quienes los experimentan; los afectos ya no son sentimientos o afecciones, desbordan la fuerza de aquellos que pasan por ellos. Las sensaciones, perceptos y afectos son seres que valen por sí mismos y exceden cualquier vivencia. La obra de arte es un ser de sensación, y nada más: existe en sí. Las sensaciones como perceptos no son percepciones que remitirían a un objeto (referencia); comparten el parecido producido por sus propios medios, y la sonrisa en el lienzo está hecha únicamente con colores, trazos, sombra y luz. Lo que por derecho se conserva no es el material, lo que se conserva en sí es el percepto o el afecto. Aun cuando el material sólo durara unos segundos, daría a la sensación el poder de existir y de conservarse en sí en la eternidad que coexiste con esta breve duración. La finalidad del arte, con los medios del material, consiste en arrancar el percepto de las percepciones de objeto y de los estados de un sujeto percibiente, en arrancar el afecto de las afecciones como paso de un estado a otro. Extraer un bloque de sensaciones, un mero ser de sensación. Para ello hace falta un método, que varía con cada autor y que forma parte de la obra. El arte y el devenir Para salir de las percepciones vividas no basta evidentemente con la memoria, que sólo invoca percepciones antiguas, ni con una memoria involuntaria que añade la reminiscencia como factor conservante del presente. La memoria interviene muy poco en el arte. No se está en el mundo, se deviene con el mundo, se deviene contemplándolo. Todo es visión, devenir. Se deviene universo. Devenires animal, vegetal, molecular, devenir cero. La fabulación creadora nada tiene que ver con un recuerdo, incluso amplificado, ni con una obsesión. El artista desborda los estados perceptivos y las fases afectivas de la vivencia. Es un vidente, alguien que deviene. No supera menos el afecto las afecciones de lo que el percepto supera las percepciones. El afecto no es el paso de un estado vivido a otro, sino el devenir no humano del hombre. El afecto no lleva a cabo un regreso a los orígenes como si volviéramos a encontrar, en términos de semejanza, la persistencia de un hombre bestial o primitivo por debajo del civilizado. Precisamente porque las opiniones son funciones de la vivencia, pretenden tener un cierto conocimiento de las afecciones. Las opiniones son óptimas para las pasiones del hombre y su eternidad. Pero, como subrayaba Bergson, tenemos la impresión de que la opinión desconoce los estados afectivos, y de que agrupa o separa los que no deberían agruparse o separarse. Los grandes afectos creadores pueden concatenarse o derivar en compuestos de sensaciones que se transforman, vibran, se abrazan o se resquebrajan; son estos seres de sensación quienes ponen de manifiesto la relación del artista con un público, la relación de las obras de un mismo artista o incluso una eventual afinidad de artistas entre sí. El artista siempre añade variedades nuevas al mundo. Los seres de sensación son variedades, como los seres de concepto son variedades y los seres de función variables. De todo arte habría que decir: el artista es presentador de afectos, inventor de afectos, creador de afectos, en relación con los perceptos o las visiones que nos da. No sólo los crea en su obra, nos lo da y nos hace devenir con ellos. El arte es el lenguaje de las sensaciones, tanto cuando pasa por las palabras como cuando pasa por los colores, los sonidos o las piedras. El arte no tiene opinión. El arte desmonta la organización triple de las percepciones, afecciones y opiniones, y la sustituye por un monumento compuesto de perceptos, de afectos y de bloque de sensaciones que hacen las veces de lenguaje. Las figuras estéticas (y el estilo que las crea) nada tienen que ver con la retórica. Son sensaciones perceptos y afectos, paisajes y rostros, visiones y devenires. Las figuras estéticas no son idénticas a los personajes conceptuales. Tal vez pasen unos dentro de los otros en la medida en

Curso Deleuze y el Arte 4: cine, la imagen-movimiento
Sensacional curso: "Deleuze y el Arte. Sensaciones, perceptos y afectos" por Luis Diego Fernández... El arte conserva Y es lo único en el mundo que se conserva. Conserva y se conserva en sí, aunque de hecho no dure más que su soporte y sus materiales. El arte no conserva del mismo modo que la industria, que añade una sustancia para conseguir que la cosa dure. La cosa se ha vuelto desde el principio independiente de su modelo, pero también lo es de los demás personajes eventuales, que son a su vez ellos mismos cosas-artistas, personajes de pintura que respiran esta atmósfera de pintura. Del mismo modo que también es independiente del espectador o del oyente actuales, que no hacen más que sentirla a posteriori. La cosa es independiente del creador, por la auto-posición de lo creado que se conserva en sí. Lo que se conserva, la cosa o la obra de arte, es un bloque de sensaciones, es decir, un compuesto de percepción y de afectos. Los perceptos ya no son percepciones, son independientes de un estado de quienes los experimentan; los afectos ya no son sentimientos o afecciones, desbordan la fuerza de aquellos que pasan por ellos. Las sensaciones, perceptos y afectos son seres que valen por sí mismos y exceden cualquier vivencia. La obra de arte es un ser de sensación, y nada más: existe en sí. Las sensaciones como perceptos no son percepciones que remitirían a un objeto (referencia); comparten el parecido producido por sus propios medios, y la sonrisa en el lienzo está hecha únicamente con colores, trazos, sombra y luz. Lo que por derecho se conserva no es el material, lo que se conserva en sí es el percepto o el afecto. Aun cuando el material sólo durara unos segundos, daría a la sensación el poder de existir y de conservarse en sí en la eternidad que coexiste con esta breve duración. La finalidad del arte, con los medios del material, consiste en arrancar el percepto de las percepciones de objeto y de los estados de un sujeto percibiente, en arrancar el afecto de las afecciones como paso de un estado a otro. Extraer un bloque de sensaciones, un mero ser de sensación. Para ello hace falta un método, que varía con cada autor y que forma parte de la obra. El arte y el devenir Para salir de las percepciones vividas no basta evidentemente con la memoria, que sólo invoca percepciones antiguas, ni con una memoria involuntaria que añade la reminiscencia como factor conservante del presente. La memoria interviene muy poco en el arte. No se está en el mundo, se deviene con el mundo, se deviene contemplándolo. Todo es visión, devenir. Se deviene universo. Devenires animal, vegetal, molecular, devenir cero. La fabulación creadora nada tiene que ver con un recuerdo, incluso amplificado, ni con una obsesión. El artista desborda los estados perceptivos y las fases afectivas de la vivencia. Es un vidente, alguien que deviene. No supera menos el afecto las afecciones de lo que el percepto supera las percepciones. El afecto no es el paso de un estado vivido a otro, sino el devenir no humano del hombre. El afecto no lleva a cabo un regreso a los orígenes como si volviéramos a encontrar, en términos de semejanza, la persistencia de un hombre bestial o primitivo por debajo del civilizado. Precisamente porque las opiniones son funciones de la vivencia, pretenden tener un cierto conocimiento de las afecciones. Las opiniones son óptimas para las pasiones del hombre y su eternidad. Pero, como subrayaba Bergson, tenemos la impresión de que la opinión desconoce los estados afectivos, y de que agrupa o separa los que no deberían agruparse o separarse. Los grandes afectos creadores pueden concatenarse o derivar en compuestos de sensaciones que se transforman, vibran, se abrazan o se resquebrajan; son estos seres de sensación quienes ponen de manifiesto la relación del artista con un público, la relación de las obras de un mismo artista o incluso una eventual afinidad de artistas entre sí. El artista siempre añade variedades nuevas al mundo. Los seres de sensación son variedades, como los seres de concepto son variedades y los seres de función variables. De todo arte habría que decir: el artista es presentador de afectos, inventor de afectos, creador de afectos, en relación con los perceptos o las visiones que nos da. No sólo los crea en su obra, nos lo da y nos hace devenir con ellos. El arte es el lenguaje de las sensaciones, tanto cuando pasa por las palabras como cuando pasa por los colores, los sonidos o las piedras. El arte no tiene opinión. El arte desmonta la organización triple de las percepciones, afecciones y opiniones, y la sustituye por un monumento compuesto de perceptos, de afectos y de bloque de sensaciones que hacen las veces de lenguaje. Las figuras estéticas (y el estilo que las crea) nada tienen que ver con la retórica. Son sensaciones perceptos y afectos, paisajes y rostros, visiones y devenires. Las figuras estéticas no son idénticas a los personajes conceptuales. Tal vez pasen unos dentro de los otros en la medida en

Curso Deleuze y el Arte 3: Francis Bacon
Sensacional curso: "Deleuze y el Arte. Sensaciones, perceptos y afectos" por Luis Diego Fernández... Hoy Francis Bacon, pintor de estilo figurativo idiosincrásico, caracterizado por el empleo de la deformación pictórica y gran ambigüedad en el plano intencional. Fue autor de 584 pinturas y alrededor de 600 dibujos. Esa considerable ambivalencia puede además ser detectada en comentarios suyos, tales como «quisiera que mis pinturas se vieran como si un ser humano hubiera pasado por ellas, como un caracol, dejando un rastro de la presencia humana y un trazo de eventos pasados, como el caracol que deja su baba» o «acaso algún día logre capturar un instante en toda su violencia y toda su belleza... El arte conserva Y es lo único en el mundo que se conserva. Conserva y se conserva en sí, aunque de hecho no dure más que su soporte y sus materiales. El arte no conserva del mismo modo que la industria, que añade una sustancia para conseguir que la cosa dure. La cosa se ha vuelto desde el principio independiente de su modelo, pero también lo es de los demás personajes eventuales, que son a su vez ellos mismos cosas-artistas, personajes de pintura que respiran esta atmósfera de pintura. Del mismo modo que también es independiente del espectador o del oyente actuales, que no hacen más que sentirla a posteriori. La cosa es independiente del creador, por la auto-posición de lo creado que se conserva en sí. Lo que se conserva, la cosa o la obra de arte, es un bloque de sensaciones, es decir, un compuesto de percepción y de afectos. Los perceptos ya no son percepciones, son independientes de un estado de quienes los experimentan; los afectos ya no son sentimientos o afecciones, desbordan la fuerza de aquellos que pasan por ellos. Las sensaciones, perceptos y afectos son seres que valen por sí mismos y exceden cualquier vivencia. La obra de arte es un ser de sensación, y nada más: existe en sí. Las sensaciones como perceptos no son percepciones que remitirían a un objeto (referencia); comparten el parecido producido por sus propios medios, y la sonrisa en el lienzo está hecha únicamente con colores, trazos, sombra y luz. Lo que por derecho se conserva no es el material, lo que se conserva en sí es el percepto o el afecto. Aun cuando el material sólo durara unos segundos, daría a la sensación el poder de existir y de conservarse en sí en la eternidad que coexiste con esta breve duración. La finalidad del arte, con los medios del material, consiste en arrancar el percepto de las percepciones de objeto y de los estados de un sujeto percibiente, en arrancar el afecto de las afecciones como paso de un estado a otro. Extraer un bloque de sensaciones, un mero ser de sensación. Para ello hace falta un método, que varía con cada autor y que forma parte de la obra. El arte y el devenir Para salir de las percepciones vividas no basta evidentemente con la memoria, que sólo invoca percepciones antiguas, ni con una memoria involuntaria que añade la reminiscencia como factor conservante del presente. La memoria interviene muy poco en el arte. No se está en el mundo, se deviene con el mundo, se deviene contemplándolo. Todo es visión, devenir. Se deviene universo. Devenires animal, vegetal, molecular, devenir cero. La fabulación creadora nada tiene que ver con un recuerdo, incluso amplificado, ni con una obsesión. El artista desborda los estados perceptivos y las fases afectivas de la vivencia. Es un vidente, alguien que deviene. No supera menos el afecto las afecciones de lo que el percepto supera las percepciones. El afecto no es el paso de un estado vivido a otro, sino el devenir no humano del hombre. El afecto no lleva a cabo un regreso a los orígenes como si volviéramos a encontrar, en términos de semejanza, la persistencia de un hombre bestial o primitivo por debajo del civilizado. Precisamente porque las opiniones son funciones de la vivencia, pretenden tener un cierto conocimiento de las afecciones. Las opiniones son óptimas para las pasiones del hombre y su eternidad. Pero, como subrayaba Bergson, tenemos la impresión de que la opinión desconoce los estados afectivos, y de que agrupa o separa los que no deberían agruparse o separarse. Los grandes afectos creadores pueden concatenarse o derivar en compuestos de sensaciones que se transforman, vibran, se abrazan o se resquebrajan; son estos seres de sensación quienes ponen de manifiesto la relación del artista con un público, la relación de las obras de un mismo artista o incluso una eventual afinidad de artistas entre sí. El artista siempre añade variedades nuevas al mundo. Los seres de sensación son variedades, como los seres de concepto son variedades y los seres de función variables. De todo arte habría que decir: el artista es presentador de afectos, inventor de afectos, creador de afectos, en relación con los perceptos o las visiones que nos da. No sólo los crea en su obra, nos lo da y nos hace devenir con ellos. El arte es el lenguaje de las sensaciones, tanto cuando pasa por

Curso Deleuze y el Arte 2: Carmelo Bene
Sensacional curso: "Deleuze y el Arte. Sensaciones, perceptos y afectos" por Luis Diego Fernández... Aquí dedicado a Carmelo Bene, uno de los protagonistas de la " neovanguardia " teatral italiana y uno de los fundadores del "nuevo teatro italiano" [1] . Un autor prolífico, se dedicó a diversas formas de arte como la poesía , el concierto , el cine... El arte conserva Y es lo único en el mundo que se conserva. Conserva y se conserva en sí, aunque de hecho no dure más que su soporte y sus materiales. El arte no conserva del mismo modo que la industria, que añade una sustancia para conseguir que la cosa dure. La cosa se ha vuelto desde el principio independiente de su modelo, pero también lo es de los demás personajes eventuales, que son a su vez ellos mismos cosas-artistas, personajes de pintura que respiran esta atmósfera de pintura. Del mismo modo que también es independiente del espectador o del oyente actuales, que no hacen más que sentirla a posteriori. La cosa es independiente del creador, por la auto-posición de lo creado que se conserva en sí. Lo que se conserva, la cosa o la obra de arte, es un bloque de sensaciones, es decir, un compuesto de percepción y de afectos. Los perceptos ya no son percepciones, son independientes de un estado de quienes los experimentan; los afectos ya no son sentimientos o afecciones, desbordan la fuerza de aquellos que pasan por ellos. Las sensaciones, perceptos y afectos son seres que valen por sí mismos y exceden cualquier vivencia. La obra de arte es un ser de sensación, y nada más: existe en sí. Las sensaciones como perceptos no son percepciones que remitirían a un objeto (referencia); comparten el parecido producido por sus propios medios, y la sonrisa en el lienzo está hecha únicamente con colores, trazos, sombra y luz. Lo que por derecho se conserva no es el material, lo que se conserva en sí es el percepto o el afecto. Aun cuando el material sólo durara unos segundos, daría a la sensación el poder de existir y de conservarse en sí en la eternidad que coexiste con esta breve duración. La finalidad del arte, con los medios del material, consiste en arrancar el percepto de las percepciones de objeto y de los estados de un sujeto percibiente, en arrancar el afecto de las afecciones como paso de un estado a otro. Extraer un bloque de sensaciones, un mero ser de sensación. Para ello hace falta un método, que varía con cada autor y que forma parte de la obra. El arte y el devenir Para salir de las percepciones vividas no basta evidentemente con la memoria, que sólo invoca percepciones antiguas, ni con una memoria involuntaria que añade la reminiscencia como factor conservante del presente. La memoria interviene muy poco en el arte. No se está en el mundo, se deviene con el mundo, se deviene contemplándolo. Todo es visión, devenir. Se deviene universo. Devenires animal, vegetal, molecular, devenir cero. La fabulación creadora nada tiene que ver con un recuerdo, incluso amplificado, ni con una obsesión. El artista desborda los estados perceptivos y las fases afectivas de la vivencia. Es un vidente, alguien que deviene. No supera menos el afecto las afecciones de lo que el percepto supera las percepciones. El afecto no es el paso de un estado vivido a otro, sino el devenir no humano del hombre. El afecto no lleva a cabo un regreso a los orígenes como si volviéramos a encontrar, en términos de semejanza, la persistencia de un hombre bestial o primitivo por debajo del civilizado. Precisamente porque las opiniones son funciones de la vivencia, pretenden tener un cierto conocimiento de las afecciones. Las opiniones son óptimas para las pasiones del hombre y su eternidad. Pero, como subrayaba Bergson, tenemos la impresión de que la opinión desconoce los estados afectivos, y de que agrupa o separa los que no deberían agruparse o separarse. Los grandes afectos creadores pueden concatenarse o derivar en compuestos de sensaciones que se transforman, vibran, se abrazan o se resquebrajan; son estos seres de sensación quienes ponen de manifiesto la relación del artista con un público, la relación de las obras de un mismo artista o incluso una eventual afinidad de artistas entre sí. El artista siempre añade variedades nuevas al mundo. Los seres de sensación son variedades, como los seres de concepto son variedades y los seres de función variables. De todo arte habría que decir: el artista es presentador de afectos, inventor de afectos, creador de afectos, en relación con los perceptos o las visiones que nos da. No sólo los crea en su obra, nos lo da y nos hace devenir con ellos. El arte es el lenguaje de las sensaciones, tanto cuando pasa por las palabras como cuando pasa por los colores, los sonidos o las piedras. El arte no tiene opinión. El arte desmonta la organización triple de las percepciones, afecciones y opiniones, y la sustituye por un monumento compuesto de perceptos, de afectos y de bloque de sensaciones que hacen las veces de lenguaje. Las figuras estéticas (y el estilo qu

Curso Deleuze y el Arte 1: estética
Sensacional curso: "Deleuze y el Arte. Sensaciones, perceptos y afectos" por Luis Diego Fernández... El arte conserva Y es lo único en el mundo que se conserva. Conserva y se conserva en sí, aunque de hecho no dure más que su soporte y sus materiales. El arte no conserva del mismo modo que la industria, que añade una sustancia para conseguir que la cosa dure. La cosa se ha vuelto desde el principio independiente de su modelo, pero también lo es de los demás personajes eventuales, que son a su vez ellos mismos cosas-artistas, personajes de pintura que respiran esta atmósfera de pintura. Del mismo modo que también es independiente del espectador o del oyente actuales, que no hacen más que sentirla a posteriori. La cosa es independiente del creador, por la auto-posición de lo creado que se conserva en sí. Lo que se conserva, la cosa o la obra de arte, es un bloque de sensaciones, es decir, un compuesto de percepción y de afectos. Los perceptos ya no son percepciones, son independientes de un estado de quienes los experimentan; los afectos ya no son sentimientos o afecciones, desbordan la fuerza de aquellos que pasan por ellos. Las sensaciones, perceptos y afectos son seres que valen por sí mismos y exceden cualquier vivencia. La obra de arte es un ser de sensación, y nada más: existe en sí. Las sensaciones como perceptos no son percepciones que remitirían a un objeto (referencia); comparten el parecido producido por sus propios medios, y la sonrisa en el lienzo está hecha únicamente con colores, trazos, sombra y luz. Lo que por derecho se conserva no es el material, lo que se conserva en sí es el percepto o el afecto. Aun cuando el material sólo durara unos segundos, daría a la sensación el poder de existir y de conservarse en sí en la eternidad que coexiste con esta breve duración. La finalidad del arte, con los medios del material, consiste en arrancar el percepto de las percepciones de objeto y de los estados de un sujeto percibiente, en arrancar el afecto de las afecciones como paso de un estado a otro. Extraer un bloque de sensaciones, un mero ser de sensación. Para ello hace falta un método, que varía con cada autor y que forma parte de la obra. El arte y el devenir Para salir de las percepciones vividas no basta evidentemente con la memoria, que sólo invoca percepciones antiguas, ni con una memoria involuntaria que añade la reminiscencia como factor conservante del presente. La memoria interviene muy poco en el arte. No se está en el mundo, se deviene con el mundo, se deviene contemplándolo. Todo es visión, devenir. Se deviene universo. Devenires animal, vegetal, molecular, devenir cero. La fabulación creadora nada tiene que ver con un recuerdo, incluso amplificado, ni con una obsesión. El artista desborda los estados perceptivos y las fases afectivas de la vivencia. Es un vidente, alguien que deviene. No supera menos el afecto las afecciones de lo que el percepto supera las percepciones. El afecto no es el paso de un estado vivido a otro, sino el devenir no humano del hombre. El afecto no lleva a cabo un regreso a los orígenes como si volviéramos a encontrar, en términos de semejanza, la persistencia de un hombre bestial o primitivo por debajo del civilizado. Precisamente porque las opiniones son funciones de la vivencia, pretenden tener un cierto conocimiento de las afecciones. Las opiniones son óptimas para las pasiones del hombre y su eternidad. Pero, como subrayaba Bergson, tenemos la impresión de que la opinión desconoce los estados afectivos, y de que agrupa o separa los que no deberían agruparse o separarse. Los grandes afectos creadores pueden concatenarse o derivar en compuestos de sensaciones que se transforman, vibran, se abrazan o se resquebrajan; son estos seres de sensación quienes ponen de manifiesto la relación del artista con un público, la relación de las obras de un mismo artista o incluso una eventual afinidad de artistas entre sí. El artista siempre añade variedades nuevas al mundo. Los seres de sensación son variedades, como los seres de concepto son variedades y los seres de función variables. De todo arte habría que decir: el artista es presentador de afectos, inventor de afectos, creador de afectos, en relación con los perceptos o las visiones que nos da. No sólo los crea en su obra, nos lo da y nos hace devenir con ellos. El arte es el lenguaje de las sensaciones, tanto cuando pasa por las palabras como cuando pasa por los colores, los sonidos o las piedras. El arte no tiene opinión. El arte desmonta la organización triple de las percepciones, afecciones y opiniones, y la sustituye por un monumento compuesto de perceptos, de afectos y de bloque de sensaciones que hacen las veces de lenguaje. Las figuras estéticas (y el estilo que las crea) nada tienen que ver con la retórica. Son sensaciones perceptos y afectos, paisajes y rostros, visiones y devenires. Las figuras estéticas no son idénticas a los personajes conceptuales. Tal vez pasen unos dentro de los otros en la medida en

La Isla Despierta Ep.18 - Especial Nebraska - "Algo Por Lo Que Vivir"
Descripción de La Isla Despierta Ep.18 - Especial Nebraska - "Algo Por Lo Que Vivir" Visita podcast.radioalmaina.org “Ésta es una historia sencilla, pero no es fácil contarla. Como en una fábula, hay dolor. Y como una fábula, está llena de maravillas y de felicidad.” Sinopsis del Episodio 18: Bloque Único: Piezas musicales: Marooned – Pink Floyd – 1994 (Sintonía del programa) Sons & Daughters – Allman Brown & Liz Lawrence – 2013 Sinking Ship – Wild Child – 2018 The Other Side – The Lonely Heartstring Band – 2019 Hold Your Head Up High – Darlingside – 2018 Untamed – Eddie Berman – 2017 El Búho – Blanco White – 2017 The Kingfisher – Rosemary & Garlic – 2015 Hudson Commodore – Jason Isbell – 2015 Minimum – Charlie Cunningham – 2017 Slow Drag – Taj Mahal – 2008 God’s Radar – The Dixie Hummingbirds – 2003 Misunderstood – Carolyn Wonderland – 2008 Simple Case Of The Blues – Rosie Flores – 2019 When You Were Young – Benjamin Francis Leftwich – 2017 The Night We Met – Lord Huron & Phoebe Bridgers – 2015 House Of Stone – Mandolin Orange – 2013 Arthela’s Waltz – Andrew Marlin – 2018 Wouldn’t Be So Bad – Alison Krauss – 2004 A New Beginning – Fantastic Negrito – 2014 Obras cinematográficas: Nebraska – Alexander Payne – 2013 La Última Noche de Boris Grushenko – Woody Allen – 1975 (Despedida) The End La Isla Despierta emerge de entre el ruido y el caos cotidianos para brindar refugio a náufragos y soñadores. Representa una sincera y profunda carta de amor al cine y la música, una medida radiofónica desesperada para conservar la cordura mientras reflexionamos sobre las grandes cuestiones de nuestra existencia. Un espacio sonoro donde convergen las melodías más evocadoras de l@s artistas más destacad@s de todos los tiempos y estilos. Sin etiquetas. Sin prejuicios. Sólo música en estado puro dirigida a un mundo impuro que pide amor a gritos. Queremos proponerte un viaje interior cargado de todo tipo de emociones cuyo objetivo será siempre la búsqueda de la verdadera identidad y el sentido de la vida. Podrás encontrar los temas musicales elegidos a lo largo de la historia del programa en la lista de reproducción de Spotify llamada “La Isla Despierta – Radio Almaina” (algunos temas pueden no estar disponibles).