
Efrayimbenshalom
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Parashat: Ki Tisá : I (5782)
El Pueblo de Israel es mandado a contribuir, cada uno, con medio shekel de plata para el Santuario. También son dadas las instrucciones para construir el Kior, una gran vasija de agua para el Santuario, junto con el aceite de unción y el incienso. Los artesanos “sabios de corazón” Betzalel y Ahaliav son puestos a cargo de la construcción del Santuario; el pueblo es mandado nuevamente a observar el Shabat.

Parashat: Tetzavé (5782)
Son descriptas las ropas Ministeriales que deberán ser vestidas por los Cohaním mientras realizan su servicio en el Santuario. Todos los Cohaním vestían: 1) ketonet – una túnica larga de lino; 2) mijnasaim – pantalones de lino; 3) mitznefet o migbaat – un turbante de lino; 4) avnet – un cinturón largo alrededor de las caderas. Además, el Cohen Gadol (Sumo Ministro) vestía: 5) efod – una especie de delantal hecho de lana teñida de colores azul, púrpura y rojo, lino e hilo de oro; 6) joshen – una placa que iba pegada al pecho, donde había incrustadas doce piedras preciosas grabadas con los nombres de las doce tribus de Israel; 7) meil – una túnica de lana azul con campanas y granadas de oro en su borde inferior; 8) tzitz – una placa de oro que se colocaba en la frente, con la inscripción “Santo para Elohim”. Esta sección también incluye las instrucciones detalladas de Elohim para los siete días de iniciación de Aarón y sus cuatro hijos – Nadav, Avihú, Elazar e Itamar – en el MInisterio, y para la confección del Altar de Oro donde el ketoret (incienso) era quemado.

Parashat: Tetzavé (5782)
Elohim dice a Moshe que reciba de los Hijos de Israel aceite de oliva puro para la “llama eterna” de la Menorá que Aarón deberá encender todos los días, “desde la tarde hasta la mañana”. Son descriptas las ropas sacerdotales que deberán ser vestidas por los Cohaním mientras realizan su servicio en el Santuario. Todos los Cohaním vestían: 1) ketonet – una túnica larga de lino; 2) mijnasaim – pantalones de lino; 3) mitznefet o migbaat – un turbante de lino; 4) avnet – un cinturón largo alrededor de las caderas.

Parashat: Trumá II (5782)
En la cima del Monte Sinai, Moshe recibe las instrucciones detalladas sobre cómo construir esta morada para Elohim, de manera de que pueda ser fácilmente desmantelada, transportada y rearmada durante los diferentes viajes del pueblo por el desierto. En el cuarto más interno del Santuario, tras una cortina bordada artísticamente, estaba el Arca conteniendo las Tablas del Testimonio grabadas con los Diez Mandamientos; en la tapa del Arca había dos querubím (ángeles) tallados en oro puro. En el cuarto exterior se encontraba la Menorá de siete velas y la Mesa sobre la cual se acomodaba el “lejem de rostros”. Las tres paredes del Santuario estaban formadas por 48 planchas de madera paradas, cada una de las cuales estaba recubierta en oro y sostenida por un par de bloques de plata. El techo estaba formado por tres capas de coberturas: (a) tapetes de lana y lino multicolores; (b) una cobertura hecha de pelo de cabra; (c) una cobertura de pieles de carnero y tajash. En el frente del Santuario había una cortina bordada sostenida por cinco postes. Una serie de cortinas de lino soportadas por 60 postes de madera con ganchos de plata rodeaban el Santuario y el Altar de cobre que se encontraba a su frente. Las cortinas estaban reforzadas por estacas de cobre.

Parashat: Trumá I (5782)
El pueblo de Israel es llamado a contribuir con quince materiales - oro, plata y cobre; lana teñida de color azul, púrpura y rojo; lino, pelo de cabra, pieles de animales, madera, aceite de oliva, especias y piedras preciosas – con los cuales, Elohim le dice a Moshe: ”Harán para Mí un santuario, y Yo voy a morar entre ellos”. En la cima del Monte Sinai, Moshe recibe las instrucciones detalladas sobre cómo construir esta morada para Elohim, de manera de que pueda ser fácilmente desmantelada, transportada y rearmada durante los diferentes viajes del pueblo por el desierto.

Parashat: Mishpatím II (5782)
También son dadas leyes advirtiendo contra el maltrato a extranjeros; la observancia de las festividades en las diferentes estaciones y las leyes de las ofrendas de la agricultura que debían ser llevadas al Templo en Jerusalén; la prohibición de cocinar carne con leche; el precepto de rezar. En total, la sección Mishpatím contiene 53 preceptos – 23 positivos (que implican hacer algo) y 30 negativos (que implican prohibiciones). Elohim promete traer al Pueblo de Israel a la Tierra Santa y los advierte para que no tomen los caminos paganos de los habitantes actuales de la misma. El Pueblo Hebreo proclama: "Haremos y escucharemos" todo lo que Elohim nos manda. Dejando a Aarón y Jur a cargo del campamento Israelita, Moshe asciende al Monte Sinaí y permanece allí por cuarenta días y cuarenta noches para recibir la Torá de Elohim.

Parashat: Mishpatím I (5782)
Luego de la revelación en el Monte Sinaí, Elohim dicta una serie de leyes al Pueblo de Israel. Estas incluyen las leyes de sirvientes; las penas por asesinato, secuestro, asalto y robo; penas civiles por daños, las leyes sobre prestamos, las responsabilidades de los "Cuatro guardianes"; y las reglas que gobiernan la conducta de la justicia en las cortes. También son dadas leyes advirtiendo contra el maltrato a extranjeros

Parashat: Itró II (5782)
Elohim proclama las Diez palabra, mandando al pueblo de Israel a creer en Elohim, no adorar ídolos o mencionar el nombre de Elohim en vano, observar el Shabat, honrar padre y madre, no matar, no cometer adulterio, no robar, no dar falso testimonio ni desear la propiedad del prójimo. La gente dice a Moshe que la revelación es demasiado fuerte para soportarla, rogándole que reciba la Torá de Elohim y luego la transmita a ellos.

Parashat: Itró I (5782)
El suegro de Moshe, Itró, oye sobre los grandes milagros que Elohim hizo por el pueblo de Israel, y viene desde Midián hasta el campamento Israelita, trayendo consigo la mujer de Moshe y sus dos hijos. Itró aconseja a Moshe nombrar una jerarquía de magistrados y jueces para ayudarlo en la tarea de gobernar y administrar justicia a la gente. Los Hijos de Israel acampan frente al Monte Sinaí, donde son informados que Elohim los ha elegido como su “nación de sacerdotes” y “nación santa”. Las personas responden proclamando “Todo los que Elohim dijo, lo haremos”. En el sexto día del tercer mes (Siván), siete semanas luego del Éxodo, toda la nación de Israel se reúne al pie del Monte Sinaí. Elohim desciende sobre la montaña en medio de truenos, rayos, humo y los sonidos del shofar, y manda a Moshe ascender.

Parashat: Beshalaj II (5782)
En el desierto, la gente sufre sed y hambre y repetidamente se quejan ante Moshe y Aarón. Elohim endulza milagrosamente las amargas aguas de Mará, y luego hace que Moshe extraiga agua de una roca a través de golpearla con su bastón; hace descender maná del cielo antes del rocío cada mañana para desaparecer del campamento Israelita por la noche. Los Hijos de Israel son instruidos para recolectar una doble porción de maná los viernes, porque éste no descenderá los Sábados, el día de descanso decretado por Elohim. Algunos desobedecen y salen a recolectar maná en el séptimo día, pero no encuentran nada. Aarón preserva una pequeña cantidad de maná en un jarro, como un testimonio para futuras generaciones. En Refidím, el pueblo es atacado por los Amalekím, quienes son derrotados por las plegarias de Moshe y un ejército juntado por Ioshua.

Parashat: Beshalaj I (5782).
Poco tiempo luego de que los Hijos de Israel salieron de Egipto, el Faraón los persigue para forzarlos a volver; los Israelitas se encuentran atrapados entre el ejército del Faraón y el mar. Elohim le dice a Moshe que eleve su bastón por sobre el agua; el mar se abre para dejar pasar al Pueblo Judío, y luego se cierra sobre los egipcios. Moshe y los Hijos de Israel cantan una canción de alabanza y agradecimiento a Elohim.

Parashat: Bo II (5782).
La carne asada de la ofrenda debía ser comida esa misma noche junto con matzá (pan ácimo) y hierbas amargas. La muerte del primogénito finalmente rompe la resistencia del Faraón y literalmente echa a los Hijos de Israel de su tierra. Tan rápido parten, sin tiempo para que sus masas leuden, que las únicas provisiones que tienen son sin leudar. Antes de irse, piden de sus vecinos egipcios oro, plata y ropas, vaciando a Egipto de su fortuna. Los Hijos de Israel son mandados a consagrar todos los primogénitos y observar el aniversario del Éxodo cada año a través de deshacerse de todo alimento leudado durante siete días, comiendo matzá, y contando la historia del Éxodo a sus hijos. También son mandados a ponerse Tefilín (filacterias) en el brazo y la cabeza, como un recordatorio del Éxodo y su compromiso para con Elohim.

Parashat: Bo I (5782)
Las últimas tres plagas son enviadas sobre Egipto: langostas devoran todas las cosechas y vegetales; una oscuridad tangible envuelve a la tierra; y todos los primogénitos de Egipto son eliminados la medianoche del 15 de Nisan. Elohim manda a entregar la primer Mitzva (precepto) a Israel: establecer un calendario basado en el ciclo mensual lunar. Los Israelitas son también instruidos para ofrecer un “Sacrificio pascual” a Elohim: un cordero o un cabrito que debía ser degollado y parte de su sangre debía ser salpicada sobre las jambas de las puertas de cada casa Israelita, para que Elohim las saltee cuando venga a matar a los primogénitos egipcios. La carne asada de la ofrenda debía ser comida esa misma noche junto con matzá (pan ácimo) y hierbas amargas.

Parashat: Vaerá II (5782).
Una plaga de ranas asota la tierra; piojos infestan todos los hombres y bestias; hordas de animales salvajes invaden las ciudades; la peste mata a los animales domésticos; dolorosas ampollas afligen a los egipcios. Para la séptima plaga, fuego y hielo se combinan para descender del cielo como una lluvia devastadora. Aún, "el corazón del Faraón se endureció y no dejaba a los Hijos de Israel ir, como Elohim había dicho a Moshe".

Parashat: Vaerá I (5782)
Elohim se revela a Moshe. Utilizando las "cuatro expresiones de redención", El promete sacar a los Hijos de Israel de Egipto, redimirlos de su servidumbre, para después adquirirlos como Su pueblo elegido en el Monte Sinaí; luego El los llevaría a la tierra que le prometió a los patriarcas como su eterno legado. Moshe y Aarón hablan con el Faraón repetidas veces para demandarle, en nombre de Elohim, "Deja salir a Mi pueblo, para que me sirvan en el desierto". El Faraón se niega en todas las veces. El bastón de Aarón se vuelve una serpiente y se traga los bastones mágicos de los brujos egipcios. Elohim envía una serie de plagas sobre Egipto. Las aguas del río Nilo se vuelven sangre

Parashat: Shemot II (5782).
Allí rescata a las hijas de Itró, se casa con una de ellas – Tzipora, y se vuelve el pastor del ganado de su suegro. Elohim se aparece a Moshe en una zarza ardiente al pie del Monte Sinaí, y le instruye ir hacia el Faraón y exigirle: "Deja ir a mi pueblo, para que Me sirvan". Aarón, el hermano de Moshe, es designado como su portavoz. En Egipto, Moshe y Aarón reúnen a los ancianos del pueblo de Israel para decirles que el tiempo de la redención llegó. La gente les cree; pero el Faraón se niega a dejarlos ir, además intensificando el sufrimiento del pueblo. Moshe retorna hacia Elohim y protesta: "¿Por qué has hecho el mal con esta gente?". Elohim le promete que la redención está cercana

Parashat: Shemot I (5782)
Los Hijos de Israel se multiplican en Egipto. Amenazado por la creciente cantidad de Israelitas, el Faraón los esclaviza y ordena a las parteras hebreas Shifra y Pua, matar a todos los varones que nazcan. Cuando ellas no cumplen, manda a su propia gente a arrojar a los bebes hebreos al Nilo. Iojeved, la hija de Levi, y su marido Amram tienen un hijo. El niño es colocado en un canasto en el río, mientras su hermana, Miriam, observa desde lejos. La hija del Faraón descubre al niño, lo cría como propio y lo llama Moshe. Ya de joven, Moshe deja el palacio y descubre las dificultades de sus hermanos. Ve a un egipcio golpeando a un hebreo y mata al Egipcio. Al próximo día ve dos judíos peleando entre ellos; cuando los advierte, éstos revelan lo que Moshe hizo el día anterior, así viéndose forzado a huir de Egipto hacia Midián.

Parashat: Vaiejí II (5782)
cosechadores de olivas de Asher. Reuben es advertido por haber "confundido el matrimonio de su padre"; Shimón y Leví por la masacre de Shjem y el plan contra Iosef. Naftalí es dotado con la velocidad de un ciervo, Biniamín con la ferocidad del lobo y Iosef es bendecido con belleza y fertilidad. Una gran procesión funeraria consistente en los descendientes de Iaacov, ministros del Faraón, los ciudadanos más ilustres de Egipto y la caballería Egipcia acompañan a Iaacov en su último viaje a la Tierra Santa, donde es enterrado en la Cueva de Majpelá en Jevrón. Iosef también fallece en Egipto, a los 110 años. Él también ordena que sus huesos sean llevados de Egipto a la Tierra Santa, pero esto ocurriría sólo con el éxodo de los Israelitas de Egipto, muchos años después. Antes de morir, Iosef deja a los Hijos de Israel el testamento del cual tomarán esperanza y fe en los difíciles años venideros: Elohim seguramente los recordará, y te elevará fuera de esta tierra, a la tierra que prometió a Avraham, Itzjak y Iaacov".

Parashat: Vaiejí I (5782)
Iaacov vive los últimos 17 años de su vida en Egipto. Antes de fallecer, pide a Iosef que jure que lo enterrará en la Tierra Santa. Luego bendice a los dos hijos de Iosef, Menashe y Efraim, elevándolos al nivel de sus propios hijos, como progenitores de tribus en la nación de Israel. El patriarca desea revelar el final de los días a sus hijos, pero es impedido por Elohim. Iaacov bendice a sus hijos, asignando a cada uno su rol como tribu: Iehuda producirá líderes, legisladores y reyes; los sacerdotes provendrán de Leví, sabios de Isajar, navegantes de Zvulún, maestros de escuela de Shimón, soldados de Gad, jueces de Dan y cosechadores de olivas de Asher.

Parashat: Vaigash II (5782).
Los hermanos se apresuran a volver a Cnaan con las noticias. Iaacov viaja a Egipto con sus hijos y sus familias, setenta almas en total, y es reunido con su amado hijo luego de 22 años. Camino a Egipto recibe la promesa del Creador: "No temas en descender a Egipto; porque allí te haré una gran nación. Yo descenderé contigo a Egipto, y con seguridad, Yo te sacaré de allí" Iosef reúne toda la riqueza de Egipto vendiendo comida y semillas durante los años de hambruna. El Faraón le da a la familia de Iaacov la fértil tierra de Goshen para establecerse, y los hijos de Israel prosperan en el exilio en Egipto.

Parashat: Vaigash I (5782)
Iehuda se acerca a Iosef para pedir por la liberación de Biniamín, ofreciéndose a así mismo como esclavo al líder Egipcio en lugar de su hermano. Luego de presenciar la lealtad de sus hermanos unos a los otros, Iosef revela su identidad diciendo "Yo soy Iosef. ¿Mi padre aún está vivo?" Los hermanos son invadidos por la vergüenza y el remordimiento, pero Iosef los reconforta. "No fueron ustedes los que me enviaron aquí," les dice, "sino Elohim. Todo fue ordenado desde el cielo para salvarnos, y a toda la región, de la hambruna." Los hermanos se apresuran a volver a Cnaan con las noticias. Iaacov viaja a Egipto con sus hijos y sus familias, setenta almas en total, y es reunido con su amado hijo luego de 22 años. Camino a Egipto recibe la promesa del Creador: "No temas en descender a Egipto; porque allí te haré una gran nación. Yo descenderé contigo a Egipto, y con seguridad, Yo te sacaré de allí"

Parashat: Miketz II (5782).
Más tarde, los hermanos descubren que el dinero que pagaron por sus provisiones les es misteriosamente devuelto. Iaacov accede a enviar a Biniamín sólo después de que Iehuda asume una responsabilidad personal y eterna por el. Esta vez Iosef los recibe amablemente, libera a Shimón, y los invita a una elegante comida en su casa. Pero luego introduce su copa de oro, supuestamente imbuida de poderes mágicos, en la bolsa de Biniamín. Cuando los hermanos parten a la mañana siguiente hacia su casa, son perseguidos, revisados y arrestados cuando se descubre la copa. Iosef ofrece liberarlos y retener sólo a Biniamín como su esclavo.

Parashat: Miketz I (5782)
La prisión de Iosef termina cuando el Faraón sueña con siete vacas gordas que son tragadas por siete vacas flacas, y con siete espigas gordas tragadas por siete espigas delgadas. Iosef interpreta los sueños diciendo que significan que siete años de abundancia serán seguidos de siete años de hambruna, y aconseja al Faraón almacenar grano durante los siete años de abundancia. El Faraón nombra a Iosef como gobernador sobre Egipto. Iosef se casa con Asnat, hija de Potifar, y tienen dos hijos, Menashé y Efraím. La hambruna se esparce por toda la región, y sólo se puede conseguir comida en Egipto. Diez de los hermanos de Iosef vienen a Egipto para comprar grano; el más joven, Biniamín, se queda en casa, porque Iaacov teme por su seguridad. Iosef reconoce a sus hermanos, pero éstos no lo reconocen a él; él los acusa de espías, insiste en que traigan a Biniamín para probar que ellos son quienes dicen ser, y pone prisionero a Shimón como rehén.

Parashat: Vaieshev II (5782).
Iehuda no quiere que Tamar se case con su tercer hijo. Determinada a tener un hijo de la familia de Yehuda, Tamar se disfraza como una prostituta y seduce a Yehuda mismo. Más tarde, Yehuda se entera de que Tamar está embarazada y la manda a matar por infidelidad, pero cuando ella muestra ciertos objetos personales que Yehuda dejó como garantía de pago, él admite públicamente que es el padre. Tamar tiene dos hijos, Peretz (ancestro del Rey David) y Zeraj. Yosef es llevado a Egipto y vendido a Potifar, el ministro encargado de las carnicerías del Faraón. Elohim bendice todo lo que él hace y pronto es nombrado encargado de todas las propiedades de su amo. La mujer de Potifar desea al muchacho; cuando Yosef se niega a estar con ella, ella le dice a su marido que el sirviente hebreo trató de forzarla, y lo envían a prisión. Yosef gana la confianza de los carceleros, quienes le otorgan un cargo importante en la administración de la prisión. En prisión, Yosef se encuentra con el Maestro de Coperos y Maestro de Panaderos del Faraón, ambos encarcelados por el rey. Los dos tienen un sueño, que Yosef interpreta; en tres días, les dice, el Maestro de Coperos será liberado y el Maestro de Panaderos será ahorcado. Yosef le pide al Maestro de Coperos que interceda por él ante el Faraón. Las predicciones de Yosef se cumplen, pero el Maestro de Coperos se olvida de Yosef.

Parashat: Vaieshev I (5782)
Yaacov se establece en Jevrón con sus 12 hijos. Su favorito es Yosef, de 17 años. Los hermanos de Yosef están celosos por el trato preferencial que recibe, como por ejemplo, del saco multicolor que Yaacov le hizo. Yosef les cuenta a sus hermanos dos sueños que tiene, que profetizan que él esta destinado a gobernar sobre ellos, aumentando la envidia y el odio hacia él. Shimón y Levi planean matarlo, pero Reuvén sugiere, a cambio, arrojarlo en un pozo, con la intención de volver más tarde y salvarlo. Mientras Yosef está en el pozo, Yehuda lo vende a una caravana de Ishmaelitas. Los hermanos manchan el saco especial de Yosef en la sangre de un cabrito y se lo muestran a su padre, haciéndole pensar que su más querido hijo fue devorado por una bestia salvaje. Yehuda se casa y tiene tres hijos. El mayor, Er, muere joven y sin hijos, y su mujer, Tamar, es dada en matrimonio a su segundo hijo, Onan. Onan peca al derramar su simiente y, también, muere joven. Yehuda no quiere que Tamar se case con su tercer hijo. Determinada a tener un hijo de la familia de Yehuda, Tamar se disfraza como una prostituta y seduce a Yehuda mismo.

Parashat: Vaishlaj II (5782).
Iaacov y Eisav se encuentran, abrazan y besan, pero se separan. Iaacov compra un terreno cerca de Shjem, cuyo príncipe, también llamado Shjem, rapta y viola a la hija de Iaacov, Dina. Los hermanos de Dina, Shimón y Levi, vengan la desgracia matando todos los habitantes masculinos de la ciudad, luego de dejarlos indefensos al convencerlos de circuncidarse. Iaacov continúa su viaje. Rajel muere mientras daba a luz a su segundo hijo, Biniamín, y es enterrada al lado del camino cerca de Betlejem. Ruvén pierde los méritos de su primogenitud porque interfiere con la vida marital de su padre. Iaacov llega a Jevrón, a su padre Itzjak, quien más tarde muere a los 180 años (Rivka fallece antes de la llegada de Iaacov). Nuestra sección concluye con un recuento detallado de las esposas de Eisav, hijos y nietos, y las historias familiares de la gente de Seir, entre quienes Eisav vive.

Parashat: Vaishlaj I (5782)
Yaacov vuelve a la Tierra Santa luego de veinte años de vivir en Jaran, y envía ángeles emisarios a Eisav con la esperanza de lograr una reconciliación; pero sus mensajeros reportan que su hermano está en camino hacia él con 400 hombres de armados. Iacov se prepara para la guerra, ora y envía un gran regalo a Eisav (que consistía en cientos de ovejas y vacas) para calmarlo. Esa noche, Iaacov atraviesa su familia y posesiones por el río Iabok. lucha con un varon misterioso hasta el amanecer. Iaacov sufre de una cadera dislocada, pero vence, y le da el nombre de Israel, que significa “aquel que prevalece con ayuda de Elohim”. Iaacov y Eisav se encuentran, abrazan y besan, pero se separan.

Parashat: Vaietzé II (5782).
Iaacov ya estuvo en Jaran por catorce años y desea retornar a su casa, pero Laban lo convence de quedarse, ofreciéndole sus ovejas como paga por el trabajo. Iaacov prospera, a pesar de los repetidos intentos de Laban por arruinarlo. Luego de seis años, Iaacov deja Jaran a escondidas, temiendo que Laban no le permitiría irse con la familia y riquezas por las cuales había trabajado. Laban y Iaacov hacen un pacto en el Monte Gal-Ed, y Iaacov continúa viaje hacia la Tierra Santa, donde es encontrado por malajim.

Parashat: Vaietzé I (5782)
Iaacov deja su lugar de nacimiento en Beer Sheva y viaja a Jaran. En el camino se encuentra con “el lugar” y duerme allí, soñando con una escalera que conecta el cielo con la tierra, y con ángeles subiendo y descendiendo por ella; Elohim se le aparece y promete que la tierra sobre la cual está acostado será dada a sus descendientes. Por la mañana, Iaacov eleva la piedra sobre la cual apoyó su cabeza como una altar y un monumento, prometiendo que será la casa de Elohim. Iaacov se queda en Jaran, donde trabaja para su tío Laban, cuidando sus ovejas. Laban concuerda en darle su hija menor, Rajel, a quien Iaacov ama, para casarse con ella, como paga por siete años de trabajo. Pero en la noche del casamiento, Laban le entrega a la hija mayor, Lea, un engaño que Iaacov sólo descubre a la mañana. Iaacov se casa con Rajel también, una semana más tarde, luego de aceptar trabajar siete años más para Laban. Lea tiene seis hijos, Ruvén, Shimón, Levi, Iehuda, Isajar y Zvulún, y una hija, Dina, mientras que Rajel es estéril. Rajel le da a Iaacov su sirvienta, Bilá, para tener hijos con ella para Rajel, y dos hijos más, Dan y Naftalí, nacen. Lea hace lo mismo con su sirvienta, Zilpá, de quien nacen Gad y Asher. Finalmente, las plegarias de Rajel son respondidas y nace Iosef.

Parashat: Toldot II (5782).
Trabaja la tierra, destapa los pozos que su padre Avraham cavó y cava una serie de nuevos pozos de agua: sobre los dos primeros hay una lucha contra los Filisteos, pero las aguas del tercer pozo son disfrutadas con tranquilidad. Eisav se casa con dos mujeres Jititas. Itzjak se pone anciano y ciego, y expresa su deseo de bendecir a Eisav antes de su muerte. Mientras Eisav sale a cazar para preparar la comida preferida de su padre, Rivka viste a Iaacov con la ropa de Eisav, cubre sus brazos con piel de cabra para simular a su velludo hermano, prepara un plato similar y envía a Iaacov hacia su padre. Iaacov recibe la bendición de su padre para tener “el rocío del cielo y lo mejor de la tierra” y para gobernar a su hermano. Cuando Eisav vuelve y el engaño es revelado, todo lo que Itzjak puede hacer por su hijo es predecir que vivirá por su espada y que, cuando Iaacov descienda, Eisav subirá. Iaacov deja su casa hacia Jarán para escaparse de la ira de Eisav y para encontrar una esposa en la familia del hermano de su madre, Laban. Eisav se casa con una tercera mujer, Majlat, la hija de Ishmael.

Parashat: Toldot I (5782)
Itzjak se casa con Rivka. Luego de veinte años sin hijos, sus plegarias son respondidas y Rivka concibe. El embarazo es difícil, ya que “los niños se pelean dentro suyo”; Elohim le dice que tiene “dos naciones en su vientre”, y que su hijo menor prevalecerá por sobre el mayor. Eisav sale primero. Iaacov nace tomando el talón de Eisav. Eisav crece para ser un “cazador, un hombre del campo”; Iaacov es un “hombre completo”, un habitante de las tiendas del estudio. Itzjak prefiere a Eisav, Rivka a Iaacov. Volviendo exhausto y hambriento del campo luego del día de caza, Eisav vende a Iaacov los méritos que le corresponden como primogénito por un guiso de lentejas rojas. En Grar, en la tierra de los Filisteos, Itzjak presenta a Rivka como su hermana, por temor a ser asesinado por alguien que desee la belleza de Rivka. Trabaja la tierra, destapa los pozos que su padre Avraham cavó y cava una serie de nuevos pozos de agua: sobre los dos primeros hay una lucha contra los Filisteos, pero las aguas del tercer pozo son disfrutadas con tranquilidad.

Parashat: Jaiei Sará II (5782)
Rivka retorna con Eliezer a la tierra de Canaan, donde encuentran a Itzjak rezando en el campo. Itzjak se casa con Rivka, la ama, y es confortado por la pérdida de su madre. Avraham toma una nueva esposa, Keturá y tiene seis hijos más, pero Itzjak es designado como su único heredero. Avraham muere a los 175 años y es enterrado al lado de Sara, por sus dos hijos mayores, Ishmael e Itzjak.

Parashat: Jaiei Sará I (5782)
Sara fallece a la edad de 127 años y es enterrada en la Cueva de Majpelá en Jevrón, la cual Avraham adquiere de Efrón el Jití por 400 shekels de plata. El sirviente de Avraham, Eliezer, es enviado, cargado de regalos, a Jarán, para buscar una esposa para Itzjak. En el pozo de agua del pueblo, Eliezer pide una señal a Elohim: cuando las doncellas vienen al pozo, él pedirá agua para beber; la mujer que ofrezca darle de beber a sus camellos también, será la mujer destinada para el hijo de su maestro. Rivka, la hija del sobrino de Avraham, Betuel, aparece en el pozo y pasa "la prueba". Eliezer es invitado a su casa, donde repite la historia de los eventos del día.

Parashat: Vaierá (5782) II
a esposa de Lot se convierte en una estatua de sal cuando transgrede el mandato de no mirar hacia atrás a la ciudad en fuego mientras se escapan. Mientras se refugiaban en una caverna, las dos hijas de Lot (creyendo que ellas y su padre eran los únicos vivos en todo el mundo) embriagan a su padre, se acuestan con él y quedan embarazadas. Los dos hijos nacidos de este incidente son los padres de las naciones de Amón y Mob. Avraham se muda a Grar, donde el rey Filisteo Avimelej toma a Sara, que es presentada como la hermana de Avraham, a su palacio. En un sueño, Elohim advierte a Avimelej que morirá a menos que devuelva la mujer a su marido. Avraham explica que temía ser asesinado por la hermosa Sara. Elohim recuerda Su promesa a Sara y le da, junto con Avraham, un hijo, que es llamado Itzjak ("se reirá"). Itzjak es circuncidado a los ocho días; Avraham tiene 100 años y Sara 90 en el momento del nacimiento. Hagar e Ishmael son echados de la casa de Avraham y deambulan por el desierto; Elohim oye el llanto del muchacho agonizante y le salva la vida mostrándole a su madre un pozo de agua. Avimelej hace un pacto con Avraham en Beer Sheva, donde Avraham le entrega siete ovejas como símbolo del pacto. Elohim prueba la devoción de Avraham mandándole a sacrificar a su hijo Itzjak en el Monte Moria (el Monte del Templo) en Jerusalén. Itzjak es atado y colocado en el altar, y Avraham levanta el cuchillo para degollar a su hijo. Una voz del cielo lo llama a detenerse; un carnero, atrapado en los arbustos por sus cuernos, es ofrecido en lugar de Itzjak. Avraham recibe la noticia del nacimiento de una hija a su sobrino Betuel.

Parashat: Vaierá (5782) I
Elohim se revela a sí mismo a Avraham tres días después de la circuncisión del primer judío a la edad de 99 años; pero Avraham se retira rápidamente del encuentro para preparar una comida para tres invitados que aparecen en el calor del desierto. Uno los tres la palabra de Adonay, disfrazados de hombres, anuncia que, exactamente en un año, la infértil Sara dará a luz a un hijo. Sara se ríe. Avraham suplica a Elohim para salvar la perversa ciudad de Sdom. los ángeles disfrazados de humanos arriban a la ciudad perdida, donde el sobrino de Avraham, Lot, les extiende su hospitalidad y los protege de las malvadas intenciones de la multitud. Los dos huéspedes revelan que vinieron a destruir el lugar y para salvar a Lot y su familia. La esposa de Lot se convierte en una estatua de sal cuando transgrede el mandato de no mirar hacia atrás a la ciudad en fuego mientras se escapan.

Parashat Lej Lejá II (5782)
Lot se separa de Avram y se establece en la malvada ciudad de Sdom, donde es capturado cuando el ejército de Quedarlaomer y sus tres aliados conquistan las cinco ciudades del Valle de Sdom. Avram sale con una pequeña banda a rescatar a su sobrino, derrota a los cuatro reyes, y es bendecido por Malki-Tzedek el rey de Salem (Jerusalén). Elohim sella el Pacto Entre las Partes con Avram, donde el exilio y la persecución (Galut) del pueblo judío le son informados y la Tierra Santa es asignada a ellos como su herencia eterna. Aún sin hijos diez años luego de su arribo a la Tierra, Sarai le dice a Avram que se case con su sirvienta Hagar. Hagar concibe, se vuelve insolente hacia su señora, y se escapa cuando Sarai la trata duro; un Malaj la convence de retornar y le dice que su hijo será el padre de una nación numerosa. Ishmael nace en el año 86 de la vida de Avram. Trece años después, Elohim cambia el nombre de Avram por Avraham ("padre de multitudes") y el de Sarai por Sara ("princesa"), y promete que tendrán un hijo; de este hijo, a quien deben llamar Itzjak ("se reirá"), surgirá la gran nación con la cual Elohim establecerá Su pacto especial. Avraham es mandado a circuncidarse a si mismo y a sus descendientes como "una señal del pacto entre tu y Yo".

Parashat: Lej Lejá I (5782)
Elohim habla con Avram, diciéndole "Vete de tu tierra, de tu lugar de nacimiento y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré". Allí, dice Elohim, hará de Avram una gran nación. Avram y su mujer Sarai, acompañados por su sobrino Lot, viajan a la Tierra de Cnaan, donde Avram construye un altar y continúa difundiendo el mensaje de Elohim. La hambruna causa que el primer Hebreo viaje a Egipto, donde la hermosa Sarai es llevada al palacio del Faraón; Avram se escapa de la muerte porque se presentan como hermano y hermana. Una plaga evita que el rey egipcio toque a Sarai y ella lo convence de que debe devolverla a Avram y compensarlo con oro, plata y ganado. De vuelta en la Tierra de Cnaan, Lot se separa de Avram y se establece en la malvada ciudad de Sdom.

Parashat: Noaj II (5782)
Elohim instruye a Noaj sobre la santidad de la vida; el asesinato es un crimen de pena capital, y, si bien el hombre tiene permitido comer carne de animales, tiene prohibido comer carne o beber sangre tomadas de un animal vivo. Noaj planta un viñedo y se embriaga con su producto. Dos de sus hijos, Shem y Iafet, son bendecidos por cubrir la desnudez de su padre, mientras que su tercer hijo, Jam, es maldecido por sacar ventaja de su desgracia. Los descendientes de Noaj quedan como un solo pueblo, con un lenguaje y una cultura comunes por diez generaciones. Luego desafían a su Creador al construir una gran torre que simboliza su invencibilidad; Elohim confunde su lenguaje de manera que "uno no comprende la lengua del otro", causando que abandonen su proyecto y se dispersen por la tierra, separándose en setenta naciones. La sección de Noaj concluye con la cronología de las diez generaciones desde Noaj hasta Avram (luego Avraham), y sus viajes desde su lugar de nacimiento en Ur Casdím a Jarán, en camino hacia la Tierra de Canaan

Parashat: Noaj I (5782)
Elohim manda a Noaj, la única persona justa en un mundo consumido por la violencia y la corrupción, a construir una teivá ("Arca"), recubierta de brea en su interior y exterior. Un gran diluvio, dice Elohim, eliminará toda vida de la faz de la tierra; pero el arca flotará en el agua, resguardando a Noaj y a su familia, junto a dos miembros (macho y hembra) de cada especie animal. Lluvia cae por 40 días y noches, y las aguas fluyen por 150 días más antes de comenzar a retroceder. El arca se reposa sobre el Monte Ararat, y desde su ventana, Noaj envía un cuervo, y luego una serie de palomas, "para ver si las aguas se fueron de la faz de la tierra". Cuando la tierra se secó completamente, exactamente un año solar (365 días) luego del comienzo del Diluvio, Elohim manda a Noaj a salir de la teivá y re-popular la tierra. Noaj construye un altar y ofrece sacrificios a Elohim. Elohim jura nunca más destruir toda la humanidad por causa de sus acciones, y establece al arco iris como testimonio de Su nuevo pacto con el hombre.

Parashat Bereshit III El Árbol del bien y el mal (5782)
Adam y Javá son puestos en el Gan Edén y son mandados a no comer del "Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal". La serpiente persuade a Javá de violar el mandato, y ella comparte el fruto prohibido con su marido. Debido a su pecado, Elohim decreta que el hombre experimentará la muerte, retornando al suelo de donde fue formado; y que toda ganancia vendrá solamente a través de duro esfuerzo y dificultades. El hombre es echado del Jardín. Javá tiene dos hijos, Caín y Hevel. Caín discute con Hevel, lo asesina y se vuelve nómade. Adam tiene un tercer hijo, Shet, cuyo descendiente en la décima generación, Noaj, es el único hombre justo en un mundo corrupto.

Parashat Bereshit II El poder de la creación (5782)
5° día aves y peces, 6° día animales, hombres y mujer. Y el 7° día descansó, indicando que los seres humanos debemos descansar y celebrar Shabat. Los primeros humanos, Adán y Eva, desobedecen la única prohibición que reciben de Elohim y comen el fruto del árbol de la sabiduría.

Parashat Bereshit I (5782)
La Torá comienza declarando que en el principio Hashem creó el cielo y la tierra de la nada. El primer día de la Creación, Elohim separó a la luz de la oscuridad. El segundo día, arregló el rakía (firmamento) para separar las aguas del cielo y de la tierra. El tercer día, acumuló las aguas en un lugar, permitiendo que la tierra fuera visible. El cuarto día, creó y ubicó a los astros. El quinto día, Elohim creó a la fauna acuática y a las aves. Por último, el sexto día día creó a los reptiles, a los animales terrestres, y finalmente a los seres humanos.

Shemini Atzeret el secreto del 8
Shemini Atzeret (Hebreo: שמיני עצרת - "el Octavo (día) de la Asamblea") se celebra el 22º día del mes hebreo de Tishréi. Este día oficialmente termina la fiesta de Sucot. Pero enseguida comienza la fiesta de Simjat Torá. A menudo se refieren a esta fiesta equivocadamente como el octavo día de la Fiesta de Sucot. Actualmente, esta fiesta se celebra en la Diáspora judía durante dos días, el segundo día, que es referido por separado, como Simjat Torá.

Parashat: Vezot Habrajá (5782)
Esta parashá relata como Moshe sube al Monte Nevó, desde donde ve la Tierra Prometida. "Y Moshe, el sirviente de Elohim, murió allí, en la Tierra de Moab por boca de Elohim...y nadie conoce su lugar de sepultura hasta el día de hoy". La Torá concluye mencionando que "Desde entonces no hubo otro profeta como Moshe en Israel, a quien Elohim conoció cara a cara...y con la mano poderosa y las grandes temibles acciones que Moshé hizo frente a los ojos de todo Israel".

Parashat: Haazinu (5782)
Una gran parte de la porción de la Torá Haazinu (Oigan) consiste en una "canción" de 70 líneas dicha por Moshe al pueblo de Israel en el último día de su vida. Llamando al cielo y la tierra como testigos, Moshe exhorta al pueblo "Recuerda los días de antaño / Considera los años de muchas generaciones / Pregunta a tu padre, y él te relatará / A tus ancianos, y ellos te dirán" como Elohim eligió para sí mismo y les legó una hermosa tierra. La canción también advierte sobre las dificultades de la abundancia: "Ieshurún engordó y pateó / Tu has engordado, grueso, anadeado / El olvidó a Elohim que lo hizo / Despreció la Roca de su salvación" — y las terribles calamidades que ocurrirían, que Moshe como Elohim "ocultando Su rostro". Sin embargo, hacia el final, él promete, Elohim será vengado por la sangre de sus sirvientes y se reconciliará con su pueblo y su tierra. La parashá concluye con la instrucción de Elohim hacia Moshe de subir a la cima del Monte Nevó, desde donde observará la Tierra Prometida antes de morir ahí. "Tu verás la tierra frente a ti; pero no entrarás allí, a la tierra que Yo doy a los hijos de Israel"

Yom HaKipurim y sus días de esplendor
11 Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. 12 Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Elohim ; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. 13 Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras.

Yom Kippur (5782)
DIA DE LA EXPIACION Diez días después tiene lugar el día de la expiación o Yom Kippur. Este era el día cuando al Sumo Cohem le era permitido ingresar al Lugar Santísimo, esparcir sangre sobre el arca del pacto y expiar por los pecados de Israel. Este es un día muy solemne, cuando los judíos ayunan y oran y piden perdón. Los rabinos enseñan que tenemos diez días desde el inicio de la fiesta de las trompetas hasta el cierre del Yom Kippur para arrepentirnos. Según esta tradición, si uno no se arrepiente durante estos diez días, Elohim borrará ese nombre del libro de la vida, y en algún momento durante el año siguiente morirá. Este es un día de juzgamiento, expiación y limpieza. Proféticamente, mira al día futuro de juzgamiento y limpieza inmediatamente luego del retorno de Yahoshua. Este juzgamiento se describe posteriormente en el capítulo veinticinco del libro de Mateo. Yahoshua nos dice que después que El regrese, El establecerá Su trono y juzgará a las naciones. Aquellas naciones e individuos que se volvieron a Elohim serán bienvenidas a Su reino. Aquellas naciones e individuos que no se arrepintieron serán echados de la vida en el reino. Tiene sentido que este juzgamiento ocurrirá en el mismo día de algún futuro Yom Kippur.

Parashat :Vaiélej (5782)
La sección de Vaiélej (y él fue) recuenta los eventos del último día de la vida terrenal de Moshé. "Tengo ciento y veinte años hoy," dice Moshé al pueblo, "y no puedo salir y entrar más". Moshé transfiere el liderazgo a Yoshúa, y escribe (o concluye la escritura de) la Torá en un rollo que deja en manos de los Leviím para ser guardado en el Arca del Pacto. El precepto de Hakel (reunir) es dado: cada siete años, durante el festival de Sucot del primer año del ciclo de Shmitá (año sabático), todo el pueblo judío, hombres, mujeres y niños, deben reunirse en el Templo de Ierushaláim, donde el rey debe leer de la Torá frente a ellos. Vaielej concluye con la predicción de que el pueblo Hebreo se apartará del pacto con Elohim, causando que Elohim se oculte, pero también con la promesa de que las palabras de la Torá "no serán olvidadas de las bocas de tus descendientes".

Parashat: Nitzavim (5781)
La sección de Nitzavím (firmes) contiene algunos de los principios más fundamentales de la fe Hebrea: La unión del pueblo Hebreo: "Todos ustedes se encuentran hoy firmes ante Elohim, su Elohim, los jefes de sus tribus, los ancianos, los oficiales, todos los hombres de Israel; los niños, las mujeres, el extraño que vive con ustedes; desde el leñador hasta el aguatero". La futura redención: Moshé advierte sobre el exilio y la desolación de la tierra que ocurrirá si el pueblo abandona las leyes de Adonay. Sin embargo luego profetiza que, al final, "Retornarás hacia Elohim... Aunque tus desterrados estén en el extremos del cielo, también de allí te reunirá Elohim... y te traerá a la tierra que tus padres poseyeron". La practicidad de la Torá: Porque este mandato que te prescribo hoy no está más allá de ti, ni está lejos. No está en el cielo... No está del otro lado del mar... Por el contrario, es muy cercano a ti, en tu boca, en tu corazón, para que lo lleves a la práctica". El libre albedrío: "Mira, pongo ante ti hoy, la vida y lo bueno, la muerte y lo malo... Y elegirás la vida".

Parashat: Ki Tavó II (5781)
La última parte de Ki Tavó consiste en la Tojajá (reprimenda). Luego de listar las bendiciones con las cuales Elohim premiará a la gente cuando ellos sigan las leyes de la Torá, Moshe da una larga y dura lista de cosas malas, como enfermedad, hambruna, pobreza y exilio, que ocurrirán si ellos abandonan los preceptos de Elohim. Moshe concluye diciendo al pueblo que sólo hoy, cuarenta años después de su nacimiento como pueblo, alcanzaron "un corazón para saber, ojos para ver y oídos para escuchar".