
Orar con GPS
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La Ascensión

La Divina Misericordia
La grandeza de Dios, su omnipotencia, destaca en la capacidad que tiene de cargar con nuestra miseria

Misa funeral de D. Francisco Fernández-Carvajal
Un sacerdote que se ha gastado por amor a Jesucristo y en servicio de la Iglesia y de las almas.

Un Dios que duerme
Dios no ha muerto, pero en este siglo XXI está durmiendo en la barca de León. Si tienes fe, puedes dejarle descansar

La Eucaristía
El misterio de nuestra fe; Dios nos entrega su fuerza, nos entrega su divinidad, se nos entrega Él.

La Cuaresma
Orar para prepararse al Paso del Señor, para un encuentro cercano con Cristo.

El soñador
Leemos en el Evangelio cómo san José recibió la voluntad de Dios mediante un sueño. Y sabemos por la Biblia que, al primero que llevó el nombre de José, sus hermanos le decían al verle: -¡Ahí viene el soñador! Quizá todo los que os llamáis así, de alguna forma, participáis de esa característica: sois personas valientes, audaces, soñadores.

La sombra del Padre
La Providencia de Dios actúa a través de nosotros.

Ocupar el sitio de Dios: Tentación contra la esperanza
El deseo de éxito, la concupiscencia de los ojos o todo lo que se puede comprar con el dinero: el poner nuestra esperanza en las cosas de la tierra. El corazón humano en esta tierra tiene unas ganas enormes de triunfar. San Juan que llama a este deseo «concupiscencia de los ojos» (1 Jn 2, 16). Como si el hombre se deslumbrase por los focos del éxito.

Un hombre realista
José no se dejó de llevar de esos pensamientos negativos. No se recreó en su mala suerte. Lo que hace un hombre de fe es aceptar la realidad, no intentar enfadarse con ella.

Un hombre débil
Para los que aman a Dios todas las cosas les resultan para bien. Y esto es así porque la Providencia de Dios sabe sacar bienes de todos los males; y de los grandes males, grandes bienes.

Tentación contra la fe
Es muy humano ser tentado. Nuestro paso por esta tierra tiene mucho de tiempo de prueba. Todos los hombres han pasado por esta experiencia, así que no tiene nada de extraño que el mismo Jesús sufriese tentaciones, porque es un hombre auténtico, semejante a nosotros, incluso más humano. Además el comportamiento de Jesús frente a las tentaciones nos enseña cómo debemos superarlas.

La clave para entender a Jesús
El Señor no quiere agobiarnos ¿Por qué nos agobiamos?

La oración de Jesús
Los sentimientos de Jesús eran muy fuertes. El alma humana del Señor estaba sometida a una presión tremenda. Su corazón tan sensible notaba como si dos planchas de acero quisieran prensarlo. Y así estrujado como una oliva le sucedió que su sangre salió fuera, y su cuerpo sudó sangre. Getsemani significa «almazara» molino donde se prensa la aceituna.

La prisa que no mata
Todas las prisas no son tóxicas, hay momentos en los que la rapidez es fruto de la alegría. Los pastores se apresuraron, fueron los primeros en ver. Indudablemente, si algo merece nuestra ilusión y nuestra prisa son las cosas de Dios.

En el día de Tomás de Aquino
«¿Qué quieres que te dé?». Al principio de su misión como rey de Israel, Salomón pidió al Señor lo que consideraba el don más importante: «Concede a tus siervo un corazón dócil» (1 R 3, 9). Así suele traducirse. Pero una versión más fiel al texto original debería decir: «Dame, Señor, un corazón que escuche».

Amistad
Nos cuenta el Evangelio que, después de su Resurrección, cierto día Jesús le preguntó a Pedro que si de verdad era su amigo. Pedro, había negado que no conocía al Señor.

Epifanía
Unos magos se presentaron en Jerusalén preguntando por el Rey de los judíos, que según pensaban acababa de nacer, porque habían visto su estrella.

San Juan Evangelista
Dice su Evangelio: el mundo fue hecho por Él, y el mundo no lo conoció. Vino a los suyos y los suyos no le recibieron. Sin embargo el menor de los Apóstoles, recibió al Señor cuando Jesús le llamó.

San Esteban
Ayer celebramos el nacimiento temporal de nuestro Rey eterno; hoy celebramos el triunfal martirio de su soldado. Hoy el soldado, saliendo del tabernáculo de su cuerpo, triunfador, ha emigrado al cielo.

La primera sonrisa
Allí estaba yo mirando al Niño hasta que se despertó, y de vez en cuando le guiñaba un ojo. Hasta que él miró mis grandísimas orejas, y me sonrió. Fue la primera sonrisa del mejor hombre que ha existido.

La posada, los pañales y el pesebre
Y mientras estaban allí [en Belén] le llegó el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada (Lc 2,6s).

¡ALÉGRATE!
En el sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David: la virgen se llamaba María» (Lc 1, 26s).

El nuevo Elías
Uno de los personajes del tiempo de Adviento es Juan el Bautista. Fue el precursor de Jesús y también es el que con su ejemplo nos prepara para la Navidad. Su padre, que se llamaba Zacarías, era sacerdote

La historia de un ciego y un mudo
Uno de los personajes del tiempo de Adviento es Juan el Bautista. Fue el precursor de Jesús y también es el que nos prepara para la Navidad. Su padre se llamaba Zacarías, y era sacerdote de la Antigua Ley.

¿De dónde viene Jesús?
San Mateo comienza su Evangelio con la genealogía de Jesús. Pues, en esa lista figuran dos personas que son decisivos para entender de «dónde» procede el Señor: uno es Abrahán, y otro David. Uno viene a anunciar que la misión de Jesús es para todos los pueblos y el otro que su reino será para siempre.

Dar fruto
imaginación y creatividad para hacer la voluntad De Dios

El Adviento
Negociad mientras vuelvo... .................................................

El empadronamiento
Dios es el Señor del tiempo y quiso que el nacimiento de su Hijo quedase en- marcado en el contexto de la historia de los hombres, a la que él iba a dar un nuevo inicio, y por eso, sucesos y personas fueron madurando, hasta que llegó el momento.

Tiempos de María
Nació sin pecado, gracias a Jesús: La Inmaculada Concepción es una de las celebraciones más importantes de la Virgen, por eso, nos hemos preparado con una novena; un 8 de dic de 1854, el Papa Pio IX definió como dogma de fe, que la Virgen fue concebida sin pecado original.

Tiempos de melura
En Galicia se habla de melura cuando el agua cae en forma de miel. Pues ahora estamos en un tiempo sentimental y se toma por bueno lo que produce buenos sentimientos, donde lo melifluo nos invade como si se tratase de una lluvia de azúcar.

Tiempos de postureo
La hipocresía es una enfermedad de la vida espiritual que consiste en el postureo. Ya que no se puede alcanzar la virtud, por lo menos se aparenta. Por vanidad se ocultan los fallos, se maquillan. Al hipócrita le gustaría ser lo que aparenta, pero no hace nada para cambiar.

Tiempos de eucaristía
En el Evangelio que acabamos de escuchar se nos habla de que el Señor realiza curaciones y multiplica los panes (cfr. Mt 15, 29-37). Parece como si las dos cosas estuviesen unidas: Eucaristía y milagros.

Tiempos de alegría
Tres de las cuatro exhortaciones apostólicas del Papa, llevan por título: La alegría del Evangelio, La alegría del amor y Alegraos y regocijaos. Algo nos querrá decir el Señor a través de su vicario...

Tiempos de fe
Todos nosotros tenemos nuestra historia. El evangelio nos cuenta la de un militar que se convierte gracias a su fe (cfr. Mt 8, 5-11). También cada uno podría contar el relato de su vida...

Tiempos recios
En el Evangelio hemos escuchado esas palabras de Jesús: estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. (Mt 24, 37-44). El Señor quiere decirnos hoy, que estemos preparados para los acontecimientos que se avecinan. La iluminación de las calles, las tiendas con los regalos, las felicitaciones de Navidad todo nos va a recordar esa idea: Dios está cerca (cfr. Segunda Lectura de la Misa: Rm 13, 11-14).

Tiempos de amigos
La Iglesia comienza la Misa de hoy –el primer día de la novena a la Inmaculada– con estas palabras: El Señor, junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos, a Pedro y Andrés, y los llamó: Venid conmigo y os haré pescadores de hombres (Antífona de Entrada de la Misa: cfr. Mt 4,18-19).

A modo de vuelo
Nuestra oración, cuando no acompaña el sentimiento.

Fieles difuntos
Meditación sobre LA ESPERANZA CRISTIANA EN EL DÍA DE LOS FIELES DIFUNTOS

La coronación de María como Reina y Señora de todo lo creado
«Una gran señal apareció en el cielo: una mujer, vestida de sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza» (Ap 12, 1). «Finalmente, la Virgen inmaculada, preservada libre de toda mancha de pecado original, terminado el curso de su vida en la tierra, fue llevada a la gloria del cielo y elevada al trono por el Señor como Reina del universo, para ser conformada más plenamente a su Hijo, Señor de los Señores y vencedor del pecado y de la muerte» (CIC, 966).

La Asunción de María al Cielo
Meditación del cuarto Misterio Glorioso: La Asunción de María al cielo. «Todas las generaciones me llamarán bienaventurada porque el Señor ha hecho obras grandes en mí» (Lc 1, 48-49). «La Santísima Virgen María, cumplido el curso de su vida terrena, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo, en donde ella participa ya en la gloria de la resurrección de su Hijo, anticipando la resurrección de todos los miembros de su Cuerpo» (CIC, 974).

La venida del Espíritu Santo
«Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse» (Hch 2, 1-4). «"Espíritu Santo", tal es el nombre propio de Aquél que adoramos y glorificamos con el Padre y el Hijo. La Iglesia ha recibido este nombre del Señor y lo profesa en el Bautismo de sus nuevos hijos» (CIC, 691).

La Ascensión del Señor
Los primeros cristianos notaron la ausencia del Señor. Su Humanidad se marchó al cielo el día de la Ascensión (cfr. Lc 24, 46-53). Y ellos seguro que se quedaron con una sensación extraña. María guardaría con cariño la ropa de Jesús, e incluso su casa todavía conservaría su olor. Pero ya no iban a ver más sus manos grandes de carpintero, ni su simpática sonrisa, ni oirían el tono de su voz… Se fue.

La Resurrección del Señor
«El primer día de la semana, muy de mañana, fueron al sepulcro llevando los aromas que habían preparado. Pero encontraron que la piedra había sido retirada del sepulcro, y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. No sabían que pensar de esto, cuando se presentaron ante ellas dos hombres con vestidos resplandecientes. Ellas, despavoridas, miraban al suelo, y ellos les dijeron: "¿Por qué buscáis ente los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado"» (Lc 24, 1-6). «"Si no resucitó Cristo, vana es nuestra predicación, vana también vuestra fe" (1Cor 15, 14). La Resurrección constituye ante todo la confirmación de todo lo que Cristo hizo y enseñó» (CIC, 651).

Muerte en la Cruz
«Llegados al lugar llamado "La Calavera", le crucificaron allí a él y a los dos malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía: "Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen"... Era ya eso de mediodía cuando, al eclipsarse el sol, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la media tarde. El velo del Santuario se rasgó por medio y Jesús, dando un fuerte grito dijo: "Padre, en tus manos pongo mis espíritu" y, dicho esto, expiró» (Lc 23, 33-46). «"Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras" (1Cor 15, 3)» (CIC, 619). Cerrar

Jesús con la Cruz a cuestas
«Y obligaron a uno que pasaba, a Simón de Cirene, que volvía del campo, el padre de Alejandro y de Rufo, a que llevara su cruz. Lo condujeron al lugar del Gólgota, que quiere decir de la "Calavera"» (Mc 15, 21-22). «Al aceptar en su voluntad humana que se haga la voluntad del Padre, acepta su muerte como redentora para "llevar nuestras faltas en su cuerpo sobre el madero" (1P 2, 24)» (CIC, 612).

La Coronación de Espinas
«Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la cohorte. Lo desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre la cabeza, y en su mano derecha una caña, y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: "Salve, Rey de los judío"». (Mt 27, 27-29) «El amor hasta el extremo es el que confiere su valor de redención y de reparación, de expiación y de satisfacción al sacrificio de Cristo. Nos ha conocido y amado a todos en la ofrenda de su vida» (CIC, 616).

La Flagelación de Jesús
«Pilato puso en libertad a Barrabás; y a Jesús, después de haberlo hecho azotar, lo entregó para que fuera crucificado» (Mt 27, 26).

La oración en el Huerto
«Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y dijo a sus discípulos: "Sentaos aquí mientras voy a orar". Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a sentir tristeza y angustia. Entonces les dijo: "Mi alma está triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad conmigo". Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra, y suplicaba así: "Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tú"» (Mt 26, 36-39).

La institución de la Eucaristía
«Mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: "Tomad, comed, éste es mi cuerpo"» (Mt 26, 26). «Al celebrar la última Cena con sus apóstoles en el transcurso del banquete pascual, Jesús dio su sentido definitivo a la pascua judía. En efecto, el paso de Jesús a su Padre por su muerte y su resurrección, la Pascua nueva, es anticipada en la Cena y celebrada en la Eucaristía que da cumplimiento a la pascua judía y anticipa la pascua final de la Iglesia en la gloria del Reino» (CIC, 1.341).