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8 de marzo, la lucha de las mujeres por sobrevivir

8 de marzo, la lucha de las mujeres por sobrevivir

NotiFórmula PM · Radio Fórmula QR

March 7, 20193m 11s

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Show Notes

Por Adriana Varillas   En México, cada dos horas con 40 minutos, una niña o a una mujer es asesinada y, seguramente, culpada por ello. En México, 66 de cada 100 mujeres, sufren violencia familiar, sexual o feminicida y, muy probablemente, serán juzgadas y culpadas por ello. En 2018, mataron en nuestro país a tres mil 580 mujeres y sí, muchas de ellas, fueron o son culpadas por haber sido asesinadas. Las cifras anteriores que nos ponen en contexto sobre lo que padecen las mujeres en nuestro país, las aportó públicamente Olga Sánchez Cordero, una mujer, la primera en 119 años, en ser nombrada como titular de la Secretaría de Gobernación en México, un puesto -como muchos otros- diseñado, pensado y tradicionalmente ocupado, por hombres. Al dar a conocer el “Plan emergente para garantizar la Integridad, la Seguridad y la Vida de las Mujeres y las Niñas en México”, diseñado por el gobierno federal, Sánchez Cordero dijo también algo aún más espeluznante: Que el feminicidio infantil, es decir, el asesinato en agravio de las niñas, va en aumento. Ni lo dude, seguramente habrá quienes culpen a sus madres, tías o abuelas por no cuidarlas adecuadamente. Este país es así. Ejercen violencia en nuestra contra, nos lastiman, nos insultan, nos descalifican, nos acosan, nos imponen, nos anulan, nos minimizan, nos matan… y resulta que somos las culpables, ya sea por aguantarnos y resignarnos o por rebelarnos y defendernos. Por callarnos o por alzar la voz. La socióloga y periodista feminista, Lucia Lagunes, afirma que no es casual que la violencia contra las mujeres vaya en aumento. Se trata -dice la activista especializada en Perspectiva de Género- de sembrar y mantener el miedo, como un elemento que impida el avance de las mujeres, porque eso estropea la estructura patriarcal que domina todos los ámbitos de acción y de vida, no sólo en nuestro país, sino en el mundo. Vivir con miedo y con culpa está normalizado en las mujeres. Tanto, que ni cuenta nos damos. Y sin embargo, durante siglos, muchas mujeres han aprendido a no paralizarse por las adversidades y el terror y han salido a conquistar sus derechos y los de otras mujeres. Lo han hecho desde sus trincheras, con la valentía que no es la ausencia del miedo, sino el avance pese a él. Lo han hecho desde la sororidad, que es la empatía y la solidaridad que se teje entre mujeres, a veces escasa, pero latente y presente, sobre todo si se cultiva. Lo han hecho preparadas o improvisadas, instruidas o carentes de formación académica; organizadas y unidas, pero también en solitario. En tenis o en tacones. Las mujeres, para sobrevivir, hemos tenido que salir históricamente de la cocina impuesta, a las escuelas y universidades, a las calles, al espacio público, a defender nuestros derechos y a hacernos escuchar frente a quienes se oponen y pese a la violencia a granel. Eso es hoy el 8 de marzo. Ojalá llegue un día, seguido de muchos otros, en los que más allá del piropo y la florecita, podamos ser respetadas, valoradas, no violentadas, ni asesinadas, por ser mujeres.