
Marketing Online
3,086 episodes — Page 2 of 62
3028. Extensión de Claude para Chrome
Sexta entrega del ciclo de Claude. Veamos lo que podemos llegar a hacer con la extensión de Claude para Google Chrome. Muy loco. El futuro ya está aquí. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de KlearPlan, en el que aprendemos a a utilizar la herramienta como si fuera un consultor profesional que nos acompaña en la toma de decisiones. ¡A por él! Y ahora sí, vamos al lío! Hoy quiero hablaros de una auténtica locura tecnológica, la extensión de Cloud para Google Chrome. De verdad, estamos viviendo unos tiempos que hace unos años nos habrían parecido ciencia ficción. Y lo más fuerte es que esto no ha hecho más que empezar. La idea es muy sencilla. Darle a Cloud acceso directo a nuestro navegador. Instalamos la extensión, aparece una barra lateral a la derecha y, a partir de ahí, tenemos a Cloud trabajando codo con codo con nosotros mientras navegamos. No es solo un chat al que le hacemos preguntas: es un asistente que ve lo que vemos y actúa sobre ello. Podemos empezar por lo básico. Estamos leyendo un artículo, viendo un vídeo de YouTube o analizando una web y le pedimos que nos lo resuma. Nos explica qué ofrece esa página, cuál es la propuesta de valor o qué puntos clave hay que tener en cuenta. Hasta aquí, podríamos pensar que no hay nada demasiado nuevo. Pero la cosa se pone interesante cuando le pedimos que navegue por nosotros. Podemos decirle que busque un producto concreto en varias tiendas online, que compare precios, que analice características y que nos proponga las mejores opciones. Y lo vemos trabajar: abre pestañas, crea un grupo de trabajo, va saltando de una web a otra y nos trae un resumen final con las mejores alternativas. Incluso puede completar la compra si se lo pedimos. Sí, aún es un poco más lento que una persona experta que ya sabe dónde clicar. Pero es muchísimo más rápido que alguien que lo hace por primera vez. Y lo mejor es que aprende. La segunda vez que hace la misma tarea, ya sabe por dónde ir. Otra maravilla es el rellenado de formularios. Como Cloud tiene acceso a los datos que le permitimos usar, puede completar automáticamente campos de contacto, datos fiscales o información de empresa. Le pegamos los datos de un cliente y le decimos que cree la ficha en el CRM o que genere la factura, y lo hace. Adiós a copiar y pegar campo por campo. También puede extraer información de páginas web. Podemos pedirle que recorra una lista de webs y nos saque los correos electrónicos, o que nos genere un CSV con los datos que queramos. Todo ese trabajo mecánico y repetitivo desaparece. Y aquí entra algo muy potente: los workflows. Podemos enseñarle cómo hacemos una tarea paso a paso (por ejemplo, introducir un cliente en un CRM) y convertirlo en una especie de macro. A partir de ahí, repetirá ese proceso automáticamente con nuevos datos. Si además lo combinamos con tareas programadas, podemos crear automatizaciones diarias: limpieza de Gmail, clasificación de correos, envío de avisos a Slack… ¡Imaginación al poder! Me encanta también el modo planificación. Antes de lanzarse a ejecutar algo, podemos pedirle que nos explique el plan. Qué webs va a visitar, qué criterios va a aplicar, qué límites va a tener en cuenta. Ajustamos el plan, quitamos, añadimos, afinamos… y solo cuando todo encaja le damos luz verde. Es una forma de frenar ese impulso de “ya lo hago” que tienen los modelos de IA y asegurarnos de que van por donde nosotros queremos. Otra aplicación brutal es cuando lo combinamos con nuestras herramientas habituales trabajando con varias pestañas a la vez. Podemos pedirle que nos haga un informe completo del negocio cruzando datos de Analytics, Stripe, WooCommerce o nuestro CRM. Abre cada plataforma, revisa los datos, detecta posibles discrepancias y lo vuelca todo en un documento. Tarda unos minutos, sí. Pero lo hace. Y bien. :) Incluso puede editar documentos colaborativos, aplicar cambios sugeridos en comentarios, organizar correos, buscar alojamientos para vacaciones, generar tutoriales en formato GIF mostrando dónde hay que hacer clic en nuestro propio software… Es una pasada, la verdad. Estamos pasando de pedir respuestas a tener agentes que actúan por nosotros dentro del navegador. Y esto cambia las reglas del juego. Nos ahorra tiempo, elimina tareas repetitivas y nos permite centrarnos en lo que realmente aporta valor. Y ojo, porque esto es solo una pieza del puzzle. Aún quedan más cosas por ver en este ciclo. Pero quería que entendierais el potencial real de algo tan "simple" como una extensión de navegador. :) Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing onl
3027. Claude Code
Quinta entrega del ciclo de Claude. Veamos qué es Claude Code, dónde podemos utilizarlo, y qué qué podemos hacer con él. Una maravilla. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos el curso de KlearPlan, en el que aprendemos a a utilizar la herramienta como si fuera un consultor profesional que nos acompaña en la toma de decisiones. ¡A por él! Y ahora sí, vamos al lío! Hoy quiero hablaros de Claude Code y poner un poco de orden, porque cuando uno empieza a buscar información se encuentra con un batiburrillo importante. Que si es una app, que si va por terminal, que si se integra en no sé qué editor… Vamos a aclararlo bien. Claude Code es, básicamente, una herramienta de codificación agéntica. Traducido: Es como un chat al estilo ChatGPT, pero especializado en programar. Tú le hablas y te responde, sí. Pero la gracia no es conversar, sino que puede leer tu código, modificar archivos, ejecutar comandos, conectarse por terminal a tu hosting y hacer cambios reales en tu proyecto. Está optimizado para tocar código, no solo para explicarlo. Ahora bien, ¿dónde vive exactamente Claude Code? Pues en varios sitios. El origen fue la terminal. Abres la terminal de tu sistema operativo y trabajas desde ahí, a base de comandos. Es más rudo, más “pantalla verde”, pero funciona. De hecho, sigue siendo una opción muy potente para quienes están cómodos en ese entorno. Luego tenemos la integración con IDEs, es decir, editores de código como Visual Studio Code, Nova o PHPStorm. Aquí puedes instalar una extensión y tener a Claude Code dentro del propio entorno donde programas. Esto es ideal si quieres combinar lo mejor de los dos mundos: tocar código manualmente cuando quieras y, además, pedirle a la IA que revise, corrija o genere partes del proyecto. También está la app de escritorio de Claude. Dentro de esa app puedes cambiar entre varios modos: chat normal, código (Claude Code) y cowork. En el modo código, que es el que nos interesa hoy, la filosofía es clara: él lo hace todo. No tocas el código directamente. Si quieres cambiar una tilde, se lo pides. Si quieres añadir un salto de línea, se lo pides. Está pensado especialmente para evitar que alguien rompa algo por meter mano donde no toca. Además, puedes trabajar en local o en remoto. Si trabajas en local, puedes activar Git para que registre todos los cambios. Esto es clave. Si tres días después algo deja de funcionar, puedes volver atrás fácilmente. Pero ojo: hay que activarlo desde el principio. En la versión web, en cambio, no puedes trabajar en local. Todo va en GitHub. Creas un repositorio, le das permiso y Claude Code trabaja sobre ese proyecto en la nube. Esto es perfecto si trabajas desde varios ordenadores o quieres tenerlo todo centralizado online. Y la app móvil también trabaja en GitHub, no en local, lo cual tiene bastante sentido. Una vez elegido dónde lo vas a usar, hay un paso que recomiendo siempre: ejecutar el comando /init. Esto hace que Claude Code analice todo el proyecto y genere un archivo Claude.md en formato Markdown con un resumen de cómo está estructurado. Es como darle contexto. A partir de ahí puedes añadirle un “todo” con tareas pendientes y consultarlo cuando quieras. Es como tener el roadmap del proyecto dentro del propio sistema. Luego vienen las opciones más avanzadas: Los custom commands, que son comandos personalizados que tú defines para no repetir siempre la misma instrucción larga; las skills, que son algo más estructurado y avanzado, y que incluso pueden activarse automáticamente por contexto; y los hooks, que se ejecutan siempre antes o después de cada petición, por ejemplo para registrar cambios o guardar un log. Además, Claude Code tiene tres modos de actuación muy interesantes: hablar, planificar o programar. En hablar, simplemente conversa contigo sin modificar archivos. En planificar, te dice qué piensa hacer antes de tocar nada. Y en programar, entra a saco y hace los cambios. Esto te permite ir paso a paso y tener control total sobre lo que ocurre. En definitiva, Claude Code es una auténtica pasada si trabajáis con proyectos de desarrollo, tanto si sois programadores como si no queréis tocar una sola línea de código. Podéis elegir entorno, modo de trabajo, nivel de automatización… y adaptarlo a vuestro flujo. Es, para entendernos, el equivalente a Codex en el ecosistema de OpenAI. Una herramienta pensada no solo para explicar código, sino para trabajar directamente con él. Dentro de poco tendréis curso completo en Boluda donde lo veremos todo con calma y ejemplos reales. Porque una cosa es contarlo y otra muy distinta verlo en acción. :) Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto
3026. Preguntas y KlearPlan
Hoy contesto preguntas sobre vendehumos, podcasts dirigidos oyentes de habla hispana, y descuentos estratégicos versus descuentos sin criterio. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empezamos el curso de KlearPlan, en el que aprendemos a a utilizar la herramienta como si fuera un consultor profesional que nos acompaña en la toma de decisiones. ¡A por él! Y ahora sí, vamos a por las preguntas de la jornada. 1. Hola Joan y audiencia. Oye, felicidades por el nuevo campus, ¡está genial! Y muchas gracias por todo lo que compartes. Te quería preguntar... últimamente veo cierto auge de ofertas de cursillos o clases sencillas muy baratas (tripwire) con promesas irresistibles, como forma de entrada a un embudo en el que luego te acribillan a upsells y mensajes de venta de programas más caros, etc. También veo publicidades de marketers que prometen que esto es el nuevo boom y te enseñan cómo hacerlo. ¿Crees que es así y que el inbound marketing "de toda la vida" está en declive? ¿Qué recomendarías para emprendedores noveles? ¡Muchas gracias! ¡Y un abrazo! (Nuria) 2. Hola, Joan. Quisiera saber cómo hacer para que Spotify genere los capítulos automáticos en podcasts no alojados allí, así como también las transcripciones. Mi podcast lo publico en esa plataforma, pero desde mi web con el plugin Seriously Simple Podcasting. He visto que tu podcast si muestra todo esto, pero sé que tú no lo tienes alojado en Spotify. Gracias, y saludos. Moisés (Moisés) 3. Hola, Joan. Por aquí estoy de nuevo. Tengo la siguiente duda: ¿cómo manejar el asunto de los acentos en un podcast al que no sólo le llegas a la gente del país donde vives, sino a una audiencia que puede ser internacional? Te explico mi caso para ponerte en contexto. Soy inmigrante en un país latinoamericano, pero yo sigo hablando con mi acento de origen, con algunas palabras del país donde vivo, eso sí. El asunto es que no quiero cambiar mi acento, pero tampoco estar todo el tiempo desdoblándome al hablar para que me entiendan. Por ejemplo, decir "carro" y "auto". O fíjate en este otro ejemplo: bus, micro y colectivo. Las tres palabras significan lo mismo. Pienso en una audiencia hispanohablante, no exclusivamente local. ¿Qué consejos puedes darme? ¿Cómo lo manejas tú para mantener la conexión con tu audiencia? Gracias. (Moisés) 4. hola joan y equipo! nos vemos en breve en los directos del bootcamp! qué ganas de empezar! te mando una duda para los lunes. Tengo una membresía pequeña (unos 60 suscriptores) y me planteo crear un plan anual con descuento para mejorar la tesorería. El miedo que tengo es que si muchos se pasan al anual, pierda ingresos recurrentes mensuales y me desordene el flujo de caja. ¿Tiene sentido ofrecer anual desde el principio o esperar a tener más volumen? Gracias por todo. (Diego) En cuanto a mis respuestas, empecemos con la reflexión de Nuria sobre el auge de los tripwires baratos, los embudos agresivos y las promesas irresistibles. ¿Está el inbound marketing en declive? Mi respuesta es clara: no. El inbound marketing sigue funcionando, y funciona muy bien cuando se hace con criterio. El problema no es el modelo, sino el exceso de ruido. Lo que ha cambiado no es la eficacia de crear contenido de valor, sino la cantidad de humos que hay alrededor. Hoy es extremadamente fácil montar una landing con promesas exageradas, testimonios dudosos y un storytelling fabricado. Con herramientas de inteligencia artificial, cualquiera puede inventarse una trayectoria, una empresa en cualquier parte del mundo y un personaje aparentemente impecable. Y cuando ese proyecto se quema, se crea otro, y otro más. Eso genera desconfianza, claro. Pero precisamente ahí está la oportunidad. El valor diferencial ahora no está solo en saber hacer marketing, sino en generar confianza real y sostenida en el tiempo. La credibilidad es el nuevo activo escaso. Por parte del profesional, toca destacar con coherencia y consistencia. Por parte del consumidor, toca aprender a separar la paja del trigo. Si queréis profundizar en cómo detectar señales sospechosas, os recomiendo escuchar el episodio 1235. Señales de humo donde explico precisamente cómo identificar cuándo alguien os está vendiendo la moto. Después Moisés me pregunta sobre los capítulos automáticos y las transcripciones en Spotify cuando el podcast no está alojado allí. En mi caso, yo alojo el podcast en mi propio servidor, dentro de WordPress. Lo que veis como capítulos son notas del programa y estructura que preparo yo. En cuanto a las transcripciones y segmentación automática, Spotify suele generarlas por su cuenta, especialmente si el podcast está alojado allí. Si no os aparecen, revisad la configuración dentro de Spotify, porque puede que tengáis alguna opción desactivada. Y si lleváis pocos episodios, a veces simplemente es cuestión de tiempo. Moisés también plantea algo muy interesante: cóm
3025. Artefactos de Claude
Cuarta entrega del ciclo de Claude. Veamos cómo funcionan los artefactos, para qué sirven, casos de uso y para qué son ideales de la muerte. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy finaliza el curso de Google Workspace, en el que aprendemos a configurar y utilizar toda la suite de Google Workspace de forma práctica y óptima con inteligencia artificial. Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de los artefactos, una de las funcionalidades más potentes de Claude. Si hace cinco años me hubieran dicho que estaríamos creando aplicaciones completas simplemente conversando con una inteligencia artificial, no me lo habría creído. Y, sin embargo, aquí estamos. Los artefactos son, básicamente, ventanas dentro de Claude donde podemos generar contenido interactivo. Estamos chateando con el modelo y, en cualquier momento, podemos pedirle que cree un artefacto: Una aplicación, un juego, un documento, un gráfico, código… lo que queramos. Por ejemplo, podemos decirle “créame el juego de la serpiente” y lo genera directamente ahí, listo para usar. Sin configuraciones raras, sin instalar nada. Todo sucede en la propia conversación. Pero esto solo ha hecho que empezar... Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda.com, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores. Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos. Os animo a probarlos con vuestros propios proyectos. Jugad, experimentad, cread pequeñas apps útiles para vuestro día a día. Estoy convencido de que más de uno va a encontrar ahí una forma distinta de materializar vuestras ideas. Así pues, espero que os guste, que os aporte valor y sobre todo que os sea útil. :) Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces, ¡muy buen fin de semana!
3024. Proyectos de Claude
Tercera entrega del ciclo de Claude. Veamos cómo funcionan los proyectos. Alcance, límites, usos y diferencias con los de ChatGPT. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy entramos ya en la recta final del curso de Google Workspace, en el que aprendemos a configurar y utilizar toda la suite de Google Workspace de forma práctica y óptima con inteligencia artificial. Y ahora sí, vamos al lío. Hablemos de los proyectos de Claude, porque aunque a simple vista se parecen mucho a los de ChatGPT, tienen matices importantes que vale la pena entender bien antes de lanzarse a trabajar con ellos. Un proyecto en Claude es, básicamente, una forma de agrupar conversaciones bajo un mismo paraguas. Es como una carpeta donde metemos varios chats relacionados con un mismo tema. Hasta aquí, todo bastante estándar. Pero la diferencia clave está en cómo gestionan la memoria. Cada proyecto tiene su propia memoria completamente encapsulada. Todo lo que ocurre dentro se queda dentro. No se puede cruzar información con otros proyectos, y tampoco podemos decidir que un proyecto “vea” lo que pasa en otro. Esto, comparado con ChatGPT, donde sí podemos jugar más con referencias cruzadas, es una limitación clara. Y hay algo que a mí personalmente me parece un poco bajón. Los chats dentro de un mismo proyecto no pueden hablar entre ellos. Es decir, no se referencian directamente. Aunque estén en el mismo proyecto, funcionan como conversaciones independientes. Eso sí, comparten las instrucciones, memoria y los archivos del proyecto, que es donde está realmente la gracia. Cada proyecto permite definir instrucciones propias. Yo, por ejemplo, tengo uno montado para escribir el libro con las memorias de mi abuela. En las instrucciones explico el contexto. Que son textos digitalizados, que queremos convertirlos en libro, cuál es el enfoque… Y esas instrucciones sí se comparten automáticamente entre todos los chats del proyecto. Además, podemos adjuntar archivos: TXT, PDF, DOC, CSV, HTML, EPUB, ODT… incluso imágenes como JPG o PNG. Cada archivo tiene un límite de 30 MB, pero el número de archivos es ilimitado. Si uno pesa más, lo partimos y listo. Y aquí viene lo potente: todo ese contenido pasa a formar parte del contexto disponible para los chats del proyecto. El límite estándar es de 200.000 tokens, que para que nos entendamos equivale aproximadamente a unas 500 páginas DIN A4 llenas de texto. Es decir, un libro completo sin problema. Si superamos ese límite (y estamos en un plan de pago), entra en juego el modo RAG (Retrieval Augmented Generation), que permite trabajar con hasta 10 millones de tokens. Estamos hablando de unas 25.000 páginas, el equivalente a unos 60 libros. Una pequeña enciclopedia en memoria. En mi caso, todas las memorias digitalizadas de mi abuela ocupan apenas un 8% de la capacidad del proyecto. Son casi 1.900 líneas de texto, y voy sobradísimo. Eso me permite pedirle que genere un índice teniendo en cuenta absolutamente todo el material, sin que se deje nada por el camino. Y eso, para escribir un libro, es una maravilla. Ahora bien, ojo con un detalle importante... Si subimos un archivo desde Google Drive o GitHub, no queda sincronizado. Es simplemente una copia. Si modificamos el original, tendremos que volver a subirlo. Y lo mismo ocurre con el contenido añadido manualmente desde el formulario interno: no se puede editar. Si queréis cambiar algo, hay que eliminar y volver a crear. Esto se debe a que todo se vectoriza para poder hacer búsquedas semánticas eficientes, y no es tan sencillo como editar un texto plano. A nivel de interfaz, es muy sencillo. Tenemos una vista en forma de grid con todos los proyectos, buscador, ordenación por fecha… Podemos marcar proyectos o chats como destacados con una estrellita y aparecerán en la barra lateral. Y dentro del proyecto, simplemente empezamos a chatear y ya queda vinculado. Hay también una memoria automática del proyecto que se va generando con el tiempo. Al principio está vacía, pero cuando acumulamos varias conversaciones, aparece un resumen general de lo que se está trabajando en el proyecto. Es una forma de tener una visión global, ya que los chats no se comunican directamente entre ellos. En cuanto a planes, el gratuito permite hasta 5 proyectos y el límite de 200.000 tokens. Los planes de pago eliminan el límite de proyectos y permiten activar el RAG al superar ese contexto. Y si tenéis plan Team o Enterprise, podéis compartir proyectos con otras personas del equipo. Pero no vale compartir por enlace público; tiene que ser gente dentro de la organización. Personalmente, para trabajar con grandes volúmenes de información (como escribir un libro o analizar documentación extensa) me encanta cómo funciona Claude. Esa capacidad de contexto masivo y su manera de hacer preguntas antes de lanzarse a ejecutar me parece brillante. Te obliga a definir mej
3023. Configurando Claude de forma óptima
Segunda entrega del ciclo de Claude. Ahora que ya tenemos la visión global, nos metemos de lleno en la configuración, para sacarle el máximo provecho. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos ya pasando el ecuador del curso de Google Workspace, en el que aprendemos a configurar y utilizar toda la suite de Google Workspace de forma práctica y óptima con inteligencia artificial. Y ahora sí, vamos al lío. Veamos cómo empezar a usar Claude con buen pie. Porque una de las razones por las que muchas veces nos decepcionan las respuestas de una IA no es el modelo en sí, sino que entramos, empezamos a escribir… y no hemos configurado absolutamente nada. Y claro, así es difícil que el resultado sea el que esperamos. Lo primero que hago siempre es pasar por la configuración inicial. Ahí podéis decirle vuestro nombre, cómo queréis que os llame, a qué os dedicáis dentro de las opciones que propone, y sobre todo vuestras preferencias personales. Esto es clave. Idioma, sistema métrico, grados centígrados en lugar de Fahrenheit, el tipo de respuestas que os encajan más… Todo eso ayuda muchísimo a que Claude os entienda mejor desde el minuto uno. Cuanto más contexto le dais, mejores respuestas vais a obtener. Después está el tema de las notificaciones. En el navegador no quiero ninguna, pero sí me interesa que me avise por correo cuando termina una búsqueda profunda. Así no tengo que estar pendiente. Le pido una búsqueda profunda (investigación), sigo con mi vida y cuando llega el mail sé que ya puedo ir a leer la respuesta con calma. También podéis personalizar la apariencia, el modo oscuro o claro, la fuente e incluso la voz si usáis funciones de audio. Y luego está el tema de compartir datos de uso de forma anónima. Yo, personalmente, no tengo problema en activarlo para ayudar a mejorar el sistema. No manejo secretos de Estado, así que adelante. Evidentemente, si alguien tiene motivos para ser más prudente, aquí puede decir que no sin problema. En cuanto al pago, Claude tiene algo que me parece especialmente interesante. Además de la versión gratuita y las suscripciones mensuales, permite pagar por uso, exactamente igual que cuando trabajas con una API. Esto es ideal si vas a usarlo a rachas, con picos de trabajo muy concretos. Si en cambio sois constantes y lo usáis cada día, probablemente os saldrá más a cuenta una suscripción. Yo empecé pagando por uso y acabé pasando a una suscripción porque, sencillamente, lo utilizo muchísimo. Incluso el saldo que ya tenía cargado se me descontó automáticamente, lo cual fue un detalle muy cómodo. Otro punto fuerte son los conectores. Ahora mismo se puede conectar con Google Drive, Gmail, Calendar y GitHub. Esto abre un mundo de posibilidades. Desde buscar documentos en Drive sin recordar el nombre exacto, hasta resumir correos, ver qué mensajes tenéis pendientes de responder o gestionar eventos del calendario. En el caso de GitHub, esto es especialmente potente para programar, trabajando directamente sobre repositorios con control de versiones. Y además, atención... ¡A añadir el vuestro propio! Todo esto funciona gracias a algo de lo que vais a oír hablar muchísimo en los próximos años: MCP, el Model Context Protocol. Pensad en ello como el pegamento que permite que los modelos de IA se entiendan con APIs y servicios externos de forma estándar y segura. A nivel de chat, la experiencia es muy similar a otras IAs, pero con algunos detalles que me han encantado. Podéis adjuntar archivos, enlazar documentos de Drive, hacer capturas de pantalla directamente desde la interfaz y, algo que me parece brillante, elegir el estilo de respuesta en cada momento. No de forma global, sino respuesta a respuesta. Normal, conciso, explicativo, formal o incluso un estilo personalizado que hayáis creado vosotros. Esto es comodísimo y ojalá otras plataformas tomen nota. También podéis activar o desactivar conectores según lo que necesitéis en cada consulta, elegir el modelo que queréis usar en ese momento y ser conscientes de que cuanto más avanzado es el modelo, más consumo de créditos implica. Claude os muestra claramente vuestro nivel de uso y os avisa cuando os estáis acercando a los límites, así que no hay sustos. Por último, hay distintos modos de trabajo, como el modo aprendizaje, que estructura las respuestas casi como si fueran lecciones, o el modo investigación, que equivale a las búsquedas profundas. Un detalle que me parece muy bueno, es que cuando la tarea lo requiere, Claude no se lanza a responder sin más, sino que antes os hace preguntas para alinearse con vosotros. Me pasó, por ejemplo, al empezar a trabajar en el libro de las memorias de mi abuela. Antes de escribir una sola línea, me preguntó por el tono, el público y cómo tratar ciertos contenidos. Ese tipo de interacción marca una gran diferencia en el resultado final. En definitiva, Claude tiene peculiar
3022. Todo sobre Claude
Empezamos ciclo (si queréis) sobre Claude, uno de los principales rivales de ChatGPT, de la gente de Anthropic. Veamos qué es y qué podemos hacer con él. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos el curso de Google Workspace, en el que aprendemos a configurar y utilizar toda la suite de Google Workspace de forma práctica y óptima con inteligencia artificial. También destacar la oferta de Antonio Saavedra, que ha llegado ya a nivel 60, y ofrece un 20% de descuento en su academia Aptis Prepare para todos los suscriptores. ¡Gracias, Antonio! :) Y ahora sí, vamos al lío. En este episodio quiero poneros al día sobre Claude, una herramienta de inteligencia artificial que ya os mencioné hace tiempo, pero que en los últimos meses ha pegado un acelerón espectacular. Hasta el punto de que, para según qué tareas, especialmente en programación, se ha convertido en mi opción principal. No porque ChatGPT no sea bueno, que lo es, sino porque Claude ha evolucionado muy rápido y ha afinado mucho algunas áreas clave. Para situarnos, Claude es el chat de Anthropic, igual que ChatGPT es de OpenAI, Gemini de Google o Grok de xAI. Compiten entre ellos y eso, como usuarios, nos beneficia muchísimo. Hoy quería hacer una visión general de todo el ecosistema de Claude y, si os encaja, abrir un ciclo en el podcast para ir profundizando paso a paso, como hice en su día con ChatGPT. Empiezo por Claude en la web. Entráis en Claude.ai y os encontráis con una experiencia muy familiar. Chats en una barra lateral, conversación principal en el centro y poco más. A simple vista parece “otro ChatGPT”, pero tiene matices interesantes. Por ejemplo, los proyectos. Funcionan de forma parecida a los proyectos de ChatGPT, con memoria propia, instrucciones y archivos asociados. Yo, por ejemplo, tengo un proyecto personal para convertir las memorias manuscritas de mi abuela en un libro. Ahí tengo las instrucciones explicando el contexto, los archivos con todas las transcripciones y voy trabajando poco a poco en darles forma. Claude no se “aprende” todo de golpe, pero sabe que tiene ese material y puede consultarlo cuando hace falta. Hasta aquí, pocas diferencias relevantes. Pero cuando entramos en los artefactos, la cosa se pone interesante. Los artefactos son una especie de espacio visual donde Claude genera y muestra resultados complejos: desde textos largos hasta aplicaciones, juegos o herramientas completas. Le puedes pedir, por ejemplo, que te haga el juego de la serpiente y te lo monta ahí mismo, con un botón para ver el resultado y otro para ver el código. La gran diferencia respecto a Canvas en ChatGPT es que aquí no tocas nada directamente. Todo se hace pidiéndoselo a Claude. Tú dices qué quieres cambiar y él lo hace. Es muy “modo terminal”, muy fiel a la esencia original de Claude. Otra pata importante es Claude Code, que es su entorno específico para trabajar con programación. En la versión web, esto funciona obligatoriamente conectado a GitHub. No puedes decirle “hazme un script suelto”; necesitas un repositorio. Puede sonar engorroso al principio, pero tiene una ventaja brutal: el control de versiones. Todo queda registrado, y si días después ves que algo se rompió, puedes deshacer cambios sin drama. Luego está la parte de conectores, que vendrían a ser lo mismo que las apps de ChatGPT. Puedes darle acceso a Gmail, Google Drive, Calendar o GitHub para que trabaje con esa información: resumir correos, revisar archivos, modificar eventos… Todo bastante potente y cada vez más integrado. Hasta aquí, lo que sería Claude en la web. Pero donde realmente empieza la fiesta es en la aplicación de escritorio. Ahí aparecen tres entornos claros: chat, code y cowork. El chat es lo mismo que ya conocemos. El entorno code es similar a Claude Code, pero con una diferencia clave: aquí puedes trabajar en local, sobre una carpeta de tu ordenador, sin pasar por GitHub. Y si quieres control de versiones, puedes activar git directamente en esa carpeta. Lo mejor de ambos mundos. Y finalmente está cowork, que es probablemente lo más potente… y también lo más delicado. Aquí Claude actúa como un agente capaz de interactuar con nuestro ordenador. Crear carpetas, modificar archivos, generar PDFs, abrir aplicaciones e incluso navegar por la web. Con extensiones y plugins puede hacer auténticas barbaridades productivas, pero también hay que ir con cuidado. Siempre conviene pedirle que explique qué va a hacer antes de ejecutarlo, para evitar sustos o liadas innecesarias. Además, Claude tiene extensión para Chrome, que te acompaña mientras navegas, resume páginas, interactúa con servicios como Spotify, Figma o incluso mensajería, y se integra muy bien con el flujo de trabajo diario. Es un “copiloto” bastante serio. En resumen, hoy quería daros una visión global de Claude: la versión web, la app de escritorio, el trabajo con código, los a
3021. Preguntas y Workspace IA
Hoy contesto preguntas sobre programar con IA, límites de privacidad en la marca personal, la importancia del naming, y el pasilleo en los eventos. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empezamos el curso de Google Workspace, en el que aprendemos a configurar y utilizar toda la suite de Google Workspace de forma práctica y óptima con inteligencia artificial. Y ahora sí, vamos a por las preguntas de la jornada. Aquí las tenemos: 1. Hola Joan y equipo! Antes de nada, felicitar al equipo de ninjas por su gran labor. me ha encantado lo del chat proactivo de soporte, sois fantásticos! Quisiera montar algo parecido en mi web, hay curso para ello? (Raúl) 2. Hola Joan, Estoy montando una marca personal y me cuesta decidir cuánto mostrar de mi vida personal y cuánto centrarme solo en el contenido profesional. ¿Dónde pondrías tú el límite para no perder autenticidad ni invadir tu privacidad? Gracias por compartir siempre desde la experiencia. (Ana) 3. Muy buenas Joan, Tengo claro el producto que quiero lanzar, pero no el nombre. Llevo semanas bloqueado porque ningún nombre me convence del todo. ¿Hasta qué punto es importante el naming al inicio? ¿Lanzarías con un nombre “regular” y lo cambiarías después si hace falta? Gracias por ayudar a desbloquear estas tonterías que nos frenan tanto. (Un abrazo) (Rubén) 4. Aupa Joan!! gracias por compartir contenido tan bueno y sin adornos. Quería preguntarte por tips para captación de clientes, soy arquitecto y quiero ponerme por cuenta propia. Tras 150 mails a puerta fría solo he tenido UNA respuesta de un administrador de fincas (mi cliente objetivo ahora), no sé si tengo que ofrecer "comisión tipo referido" por pedirme presupuesto (las malas lenguas dicen que se "unta" mucho en estos campos), ofrecerles bajada de precios del 50% o anunciarme en la radio XD. Te agradecería alguna línea de acción (tengo blog y algunas redes que ando nutriendo de contenido poco a poco). Muchas gracias!! (Jose) Empiezo con el feedback de Raúl sobre el nuevo chat proactivo de soporte que hemos incorporado en Boluda. Es una mejora pensada para estar más cerca de vosotros: el equipo de soporte puede ver quién está conectado haciendo cursos y, si lo considera oportuno, abrir un chat de forma proactiva para ofrecer ayuda. No se trata de molestar, sino de dar calor humano y acompañamiento, especialmente a quienes quizá no se atreverían a abrir un ticket por su cuenta. La acogida ha sido espectacular, tanto por los mensajes dentro del propio chat como por correos personales que he recibido. En cuanto a cómo implementar algo parecido, explico que ya hay cursos con los que se puede hacer, como el de SiteGround AI Studio o crear apps con ChatGPT, y adelanto que vienen más cursos centrados en programar y crear este tipo de funcionalidades con ayuda de la inteligencia artificial. Además, recuerdo que siempre podéis pedir nuevos cursos desde el campus o preguntarle directamente a Sara, que os orientará sobre qué formación encaja mejor con lo que queréis hacer. Después respondo a Ana, que está construyendo su marca personal y duda sobre cuánto mostrar de su vida privada sin perder autenticidad ni invadir su intimidad. Aquí mi opinión es clara, y es que el límite lo pone cada uno. En mi caso, el foco es el marketing online y, de forma natural, voy añadiendo pinceladas personales cuando surge, a veces como off topic y otras integradas en el contenido. Creo que funciona cuando es fluido y sincero, no cuando se fuerza para generar morbo o atención. También insisto en que hay que tener claros los límites, consensuarlos si hay familia de por medio y no tener miedo a parar y regrabar si notas que te has pasado. Es un tema que da para mucho más, y por eso dejo abierta la puerta a profundizar en un episodio entero si os interesa. A continuación contesto a Rubén, que tiene claro su producto pero está bloqueado con el naming. Aquí soy muy directo. El nombre es importante, pero no puede convertirse en un freno eterno. Mi consejo es marcar una fecha límite. Hasta ese día, pensar, hacer brainstorming, comprobar dominios y redes sociales. Llegado el momento, elegir el mejor de los que haya, aunque no sea perfecto, y lanzar. Siempre se puede cambiar más adelante si aparece una idea mejor. Para aprender más, tenéis el curso de naming. Por último, respondo a José, arquitecto que quiere captar clientes y está frustrado tras muchos intentos a puerta fría. Aquí pongo el foco en algo clave, las normas no escritas de cada sector. Muchas veces no están en blogs ni en libros, sino en las conversaciones informales. Por eso recomiendo buscar mentores o acudir a eventos del sector, (os dejo el enlace de comunicARQ) no tanto por las charlas en sí, sino por el “pasilleo”, donde realmente se aprende cómo funciona el mercado, qué se ofrece, qué se espera y qué prácticas son habituales. Escuchar a la gente adecuada
3020. Cómo he reprogramado Boluda.com con IA
Hoy os cuento paso a paso cómo he creado a Sara, el campus, el directorio de profesionales y el networking, con la ayuda de la inteligencia artificial. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy finaliza curso de Gamma, en el que aprendemos a crear presentaciones, documentos y páginas web visuales de forma rápida, utilizando inteligencia artificial. ¡A por él! Y ahora sí, vamos al lío. En este episodio os explico cómo he hecho yo solo todos los cambios recientes de boluda.com apoyándome en inteligencia artificial. Si entráis logueados en la web ya lo habréis visto: nuevo campus, directorio, networking, gamificación, mejoras en Sara… Todo eso no ha salido de un gran equipo técnico, sino de una combinación de base de conocimientos, método y muchísima IA bien utilizada. Empiezo poniendo las cartas sobre la mesa. Yo no soy programador profesional. Tengo una base sólida: entiendo cómo funcionan los bucles, las variables, las condicionales, sé leer código y entender qué hace, pero no me pongáis a picar una arquitectura compleja desde cero. Precisamente por eso siempre que he necesitado desarrollos importantes he trabajado con programadores. Esta vez decidí hacer el experimento conmigo mismo y con mi propia casa. Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda.com, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores. Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos. Y esto no se queda aquí. En breve tendréis en boluda.com varios cursos donde enseñaré todo este proceso paso a paso, usando distintas inteligencias artificiales y creando aplicaciones reales desde cero. Mi objetivo es que, viendo ejemplos prácticos, le pilléis el truco y perdáis el miedo. :) Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces, ¡muy buen fin de semana!
3019. Gamificación
Hoy os cuento cómo funciona la gamificación de Boluda, y qué puntos debemos tener en cuenta si queremos incorporar esta estrategia en nuestros proyectos. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos entrando ya en la recta final del curso de Gamma, en el que aprendemos a crear presentaciones, documentos y páginas web visuales de forma rápida, utilizando inteligencia artificial. ¡A por él! Y ahora sí, vamos al lío. Hoy entramos de lleno a la gamificación aplicada a proyectos digitales y, especialmente, a los membership sites. Mi objetivo es que entendáis cómo diseñar un sistema de recompensas que motive, fidelice y, sobre todo, sea sostenible a largo plazo. Porque gamificar está muy bien… hasta que deja de escalar y se convierte en un problema. En esencia, hay dos grandes tipos de recompensas que podéis aplicar en vuestros proyectos. Por un lado están las recompensas continuas, aquellas que mejoran mes a mes simplemente por el hecho de seguir suscritos. Por otro, las recompensas por tramos, hitos o intervalos, que se desbloquean cuando se alcanza un nivel concreto. La clave es que, mientras me escucháis, vayáis pensando cómo podríais adaptar estas ideas a vuestra propia membresía. Las recompensas continuas son incrementales. Cada mes que pasa, el suscriptor gana algo más. En boluda.com esto se traduce en cuatro beneficios claros: El primero son más boletos para el sorteo mensual de una consultoría conmigo. Cuántos más meses lleváis, más opciones tenéis. El segundo es un mayor peso en las votaciones de nuevos cursos, de forma que quienes llevan más tiempo tienen más influencia en las decisiones de contenido. El tercero es la prioridad en soporte, ya que las consultas se atienden teniendo en cuenta el nivel del suscriptor. Y el cuarto es la prioridad en las preguntas que respondo los lunes en el podcast. Todo se ordena automáticamente por nivel, sin fricción y sin trabajo manual extra. Después paso a las recompensas por tramos, que funcionan al alcanzar determinados hitos. Aquí el planteamiento es distinto: no mejoran cada mes, sino que se desbloquean al llegar a un nivel concreto. En mi caso, lo he estructurado cada 10 niveles, y he preparado recompensas hasta el nivel 200 para curarme en salud. Así evito improvisar cuando alguien llegue muy arriba y gano tiempo para pensar con calma las siguientes. El gran aprendizaje aquí es que las recompensas deben ser escalables. No podéis prometer algo que, cuando llegue mucha gente a ese nivel, os consuma todo el tiempo o los recursos. Por eso agrupé las recompensas en cinco categorías claras y repetibles: regalar meses de suscripción, descuentos, recompensas relacionadas con el podcast, libros y ventajas vinculadas a Sara, la IA de boluda.com. En el caso de los meses regalables, a ciertos niveles podéis obsequiar uno o varios meses de membresía a quien queráis, acumulándolos y usándolos cuando os convenga. Los descuentos funcionan de forma automática y progresiva, aplicándose directamente en el carrito según el nivel del suscriptor. Las recompensas de libros permiten obtener mis libros y guías a coste cero, descargándolos sin ningún proceso manual por mi parte. Todo está pensado para aportar valor sin añadir carga de trabajo. Las recompensas relacionadas con el podcast van un paso más allá. Desde menciones en el programa, pasando por la posibilidad de elegir la temática de un episodio, hasta consultorías express en directo y, finalmente, la invitación a participar en el podcast al llegar al nivel 200. Son recompensas que no solo benefician al suscriptor, sino también al resto de oyentes, porque aprender viendo casos reales es una de las formas más potentes de formación. Por último, explico las recompensas vinculadas a Sara. A determinados niveles se desbloquean más mensajes y versiones más avanzadas de la IA. Para evitar problemas futuros con cambios de modelos, opté por una nomenclatura ochentera: Sara 8 bits, 16 bits, 32 bits y 64 bits. Cuanto más tiempo lleváis en la plataforma, más “lista” es Sara y más podéis interactuar con ella. Es vital recordar que una buena estrategia de gamificación debe ser valiosa para el usuario, pero también totalmente escalable y automatizada. Hay que pensar qué pasará cuando llegue mucha gente, qué partes requerirán intervención manual y cuáles no. No es fácil encontrar ese equilibrio, pero cuando se consigue, la gamificación se convierte en una herramienta brutal de fidelización. :) Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
3018. Sara GPT
Hoy os cuento cómo funciona Sara GPT, la nueva versión del chatbot de Sara, disponible para todos los suscriptores de Boluda.com. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de Gamma, en el que aprendemos a crear presentaciones, documentos y páginas web visuales de forma rápida, utilizando inteligencia artificial. ¡A por él! Y ahora sí, vamos al lío. En este episodio os hablo de uno de los grandes cambios recientes en boluda.com: la nueva Sara. Antes os encontrabais con un formulario bastante apañado, pero limitado. Servía para calcular cosas concretas, valorar ideas de negocio o generar algún contenido puntual. Funcionaba, sí, pero se quedaba corto. Eso ha cambiado por completo desde la llegada del campus. Ahora, lo que tenéis delante es un chat en toda regla, al estilo ChatGPT. Podéis hablar con Sara, preguntarle lo que queráis, y además no hace falta que os presentéis. Ya sabe quiénes sois, cuánto tiempo lleváis en boluda.com y, si estáis en el directorio, incluso a qué os dedicáis. Conoce vuestro perfil porque forma parte del propio ecosistema de la web. La clave está en que Sara conoce todo mi universo de contenidos. Sabe de los cursos, de los podcasts, de los libros, de Boluda en general, de casos reales y también de la información que vosotros habéis añadido en vuestro perfil. Si le preguntáis qué sabe de vosotros, os puede responder cosas muy concretas: si habéis pasado por un mastermind, vuestro nivel, vuestra antigüedad o el tipo de empresa que tenéis. Todo eso lo cruza porque extrae información de muchas fuentes distintas. Para llegar a esto, el trabajo no ha sido simplemente decirle “aquí tienes mi web, búscate la vida”. Eso no funciona así. Lo primero ha sido reunir todos los datos: exportar cursos, podcasts, textos, transcripciones y notas. En mi caso, lo hice desde WordPress con herramientas como WP All Export. Pero exportar no es suficiente. Hay que limpiar todo ese contenido: eliminar HTML, shortcodes, restos de XML o CSV y cualquier cosa que estorbe. Después, toca darle forma semántica, que es lo realmente importante. No se trata de parámetros técnicos, sino de estructurar la información de forma que tenga sentido: número de episodio, título, contenido, fecha; nombre del curso, clase, categoría… todo bien ordenado y legible. Hay fuentes que son más fáciles. Los libros, por ejemplo, simplemente los he subido en PDF o en TXT, y listo. Pero una vez que todo está limpio y preparado, todavía queda un paso clave: la vectorización. Los modelos de lenguaje no trabajan con texto como lo hacemos nosotros, sino con números. Toda esa información se convierte en vectores que luego sirven para encontrar respuestas por similitud. Cuando preguntáis algo, vuestra pregunta también se transforma en vectores y se compara con esa base de datos para devolver la mejor respuesta posible. Y sí, aunque suene raro, funciona de forma casi mágica. Para vectorizar todo, he optado por usar OpenAI. La vectorización en sí es gratuita; lo que se paga es el almacenamiento. Subo toda la información a lo que llaman una Vector Store, que vendría a ser la memoria de Sara. Esa memoria se suma al conocimiento general del modelo de lenguaje, y así tenemos una Sara que no solo sabe “de todo un poco”, sino que sabe muchísimo sobre Boluda. Eso sí, aquí surge otro problema... Yo genero contenido nuevo cada día. Cada mañana hay podcast, y cada día hay dos clases nuevas. Sara no lo sabe automáticamente. Para solucionarlo, lo que hago es generar archivos de texto con el contenido nuevo y, de momento, una vez al mes actualizo la base y la subo de nuevo. Más adelante pasaré a hacerlo semanalmente, y si hiciera falta, incluso a diario. No se hace en tiempo real porque reprocesar todo constantemente no tendría sentido ni a nivel técnico ni de costes. Con eso ya tenemos lista la memoria. Pero aquí no acaba la cosa. El segundo pilar a tratar, es la personalidad. Esto es mucho más sencillo. Aquí no hay que vectorizar nada, solo definir cómo es Sara: su forma de hablar, su carácter, sus referencias. Le he creado una personalidad muy concreta, inspirada en varios personajes de ficción, y eso se define con texto e instrucciones claras. Incluso podéis apoyaros en un LLM para pulir esa descripción y dejarla perfecta. El tercer eje es la inteligencia, que depende del modelo de IA que se utilice. Y aquí hay muchísimas opciones: modelos más rápidos, más lentos, más baratos, más caros, más o menos inteligentes (gpt-4, gpt-5, gpt-5-2, versiones nano, mini, pro, turbo...). Cuanto más potente es el modelo, más tarda en responder y más cuesta cada interacción. Y claro, siendo miles de usuarios, esto hay que controlarlo muy bien. Por eso he optado por un sistema de gamificación. El acceso a Sara y el nivel de inteligencia con el que responde dependen de vuestra antigüedad en boluda.com. Cuanto más tiempo lleváis, más m
3017. Campus
Con mucha ilusión, hoy lanzo, inauguro y anuncio el campus de Boluda, un rediseño completo de la web para todos los alumnos y alumnas. ¡A disfrutarlo! Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos el curso de Gamma, en el que aprendemos a crear presentaciones, documentos y páginas web visuales de forma rápida, utilizando inteligencia artificial. ¡A por él! Y ahora sí, vamos al lío. He adelantado tres meses un regalo que estaba pensado para el aniversario del podcast (16 de mayo) porque, sinceramente, ¡no podía esperar más! Ese regalo es el nuevo campus de Boluda. Una remodelación completa, profunda y pensada para todos los suscriptores, que cambia por completo la forma de moverse, descubrir y aprovechar todo lo que hay dentro. Algunos ya tenéis acceso y otros lo iréis recibiendo poco a poco, pero la idea es clara: centralizarlo todo en un entorno mucho más claro, usable y agradable. El campus se organiza alrededor de un panel principal o dashboard que actúa como punto de partida. Ahí se ve, de un solo vistazo, lo más importante de la academia, acceso directo a los cursos, al directorio, al networking y al podcast premium. Dos pilares de contenido y dos de comunidad, para que desde el primer momento quede clara la propuesta de valor y no haya dudas de todo lo que incluye formar parte de Boluda. Ojo con la importancia del onboarding, especialmente para los nuevos suscriptores, y cómo el campus ayuda a entender rápidamente por dónde empezar. A partir de ahí, se muestran contenidos recientes, actividad de la comunidad y accesos directos que evitan esa sensación de “sé que hay muchas cosas, pero no sé dónde están”. Una parte clave del nuevo campus es la barra lateral izquierda, siempre accesible y colapsable, donde se concentran todas las secciones: cursos con buscador mejorado, directorio, networking, podcasts premium, soporte, itinerarios formativos, descargas, propuestas de nuevos cursos, envío de preguntas para el podcast y un buscador universal que lo encuentra absolutamente todo. La idea es que nunca más tengáis la sensación de que algo existe pero no sabéis cómo llegar a ello. Le doy especial importancia al enfoque de comunidad. Por eso explico la nueva sección de ofertas destacadas, donde no promociono cosas mías, sino vuestras propias ofertas como profesionales, y el nuevo sistema de suscripción al newsletter, simplificado al máximo para que decidáis fácilmente si queréis recibir avisos o no. Este dashboard irá evolucionando y que, a largo plazo, la idea es que cada uno pueda personalizarlo a su gusto, activando o desactivando widgets. De momento, os pido feedback, porque este campus tiene sentido precisamente gracias a vosotros y a lo que vais proponiendo. Hay más novedades, como la nueva versión de Sara, o el buscador global, que os comentaré en próximos episodios. En fin, ha sido un regalo adelantado, pero que nadie se amarga por un dulce. Eso sí...para el aniversario oficial algo habrá que inventar. ;) Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
3016. Preguntas y Gamma App
Hoy contesto preguntas sobre apps familiares, membership sites híbridos, pivotar o no pivotar, y cómo empezar a cobrar por una comunidad. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empezamos el curso de Gamma, en el que aprendemos a crear presentaciones, documentos y páginas web visuales de forma rápida, utilizando inteligencia artificial. ¡A por él! Y ahora sí, vamos a por las preguntas del día: 1. Hoy no vengo a preguntarte nada.... Inspirado por tu episodio 'Cómo nos organizamos en casa' me gustaría compartir contigo una idea de negocio que he tenido porque he detectado una necesidad, pero no tengo las fortalezas para llevarlo a cabo, ni técnicas ni de tiempo. Si la analizas y la ves interesante y alguien se anima a llevarla a cabo, aquí tiene el primer cliente! Se trata de un SaaS de gestión familiar, inspirada en el modelo de Odoo, que ayude a simplificar la organización familiar. Integraría diversas aplicaciones para el día a día. La más potente sería la de finanzas personales (con vinculación bancaria, gestión de préstamos y tarjetas, presupuestos, etc.) Otras apps serían la de gestión de tareas domésticas, calendario escolar y extraescolar (fechas de exámenes, etc), listas de la compra, inventario de productos con tiendas (proveedores) donde se suelen comprar, calendario familiar (vinculado con G-Calendar). Imaginación al poder! Gracias por todo y saludos (Pablo) 2. Qt??? Hacía mucho que no contactaba contigo y ha llegado el momento, jejje. Voy a crear una membresía y he escuchado todos los podcats y la verdad es que me has aclarado bastantes dudas sobre producto y precio la verdad. Ahora estoy viendo tus videos. Así que voy a aprovechar a preguntarte alguna duda que tengo, si no te importa. Te lo agradecería muchísimo. Porque estoy en ese momento de emoción pero quiero ir con cabeza. Estoy especializada en piel madura y quiero que las mujeres aprendan a cuidar su piel y a maquillarse para verse bien. Hay tanto exceso de información ahora en redes (es que ni yo como maquilladora me entero, tengo que reconocer que me hartan las redes) que a las mujeres de esta edad les satura y además no todas están en redes. Me está funcionando muy bien el neceser regalo (que lleva dentro en una tarjetita un taller de maquillaje) y los cursos privados a grupos de amigas. Casi todas me llegan por google. Trabajo bastante el SEO y tengo una comunidad de 110 personas tanto en un canal de whatsapp como en la newsletter que envío cada domingo (los domingos de autocuidado) desde hace casi un año. A lo que voy, las alumnas vienen a los talleres y se van ... o vuelven dentro de unos meses pero me falta una herramienta que les permita seguir la rutina del cuidado de la piel y el maquillaje a su ritmo. Por eso quiero lanzar este espacio que lo he llamado El club del autocuidado y así no me cierro solo a Valladolid. Estoy pensando en 9,95€ al mes con oferta de lanzamiento a 7,95€ durante el primer mes, lo ves ajustado para ofrecer además de los videos una comunidad en Telegram para hablar y para dudas. Los contenidos (para los videos crearé zona privada en Vimeo) he pensado en hacerlos semanales y con una temática: Si, por ejemplo, hablamos de la limpieza de la piel, 2 video explicativos con detalle, un pdf de marcas recomendadas y otro PDF de hoja de ruta (es una idea, ya veremos qué forma le doy) pero creo que si cada semana hay algo pues es más fácil que nos sigan. Somos 2 personas (mi compañera Cristina que además tiene una tienda de regalos en Valladolid) y yo. Ella controla el tema de preparar las cosas bonitas (como los neceseres regalo) y los envíos por si hacemos algún sorteo de producto entre las suscriptoras y hay que enviar un paquetito. He pensado en poner un plugin de gamificación para hacer algún sorteo o reto ... (tenemos acuerdos con marcas de cosmética con descuentos como maquilladoras). Ya veremos ... Pues ahí voy ... perdona el rollo que te he soltado ... lo voy a hacer minimalista, con una única suscripción, y ahora a pulir los contenidos y los precios. Habrá oferta de lanzamiento y a ver si puedo hacerlo en Marzo y en Febrero grabar. ¿Cómo lo ves? Qué te parece? Muchas gracias de antemano por escucharme. Un abrazo!!, (Alicia) 3. Hola Joan, He lanzado varios productos digitales pequeños, todos con ventas modestas. No sé si insistir y mejorar uno de ellos o crear algo completamente nuevo con lo aprendido. ¿Cómo decides tú cuándo pivotar y cuándo insistir un poco más? Gracias por tu sinceridad. (Mónica) 4. Buenas Joan, Tengo una comunidad pequeña pero muy activa en Telegram. Me planteo monetizarla, pero no quiero romper el buen ambiente ni que la gente sienta que ahora todo es vender. ¿Cómo introducirías un modelo de pago sin cargarte la comunidad? Gracias por adelantado. (Javi) ¡Y hasta aquí las preguntas de la jornada! Espero que las respuestas hayan sido de interés y de ayuda tanto p
3015. Crear un segundo cerebro
Hoy vemos cómo crear un segundo cerebro. De dónde surge el concepto del cerebro digital, qué utilidades podemos darle, y qué herramientas podemos usar. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy finaliza el curso de Gemini, en el que estamos aprendiendo a dominar el ecosistema de inteligencia artificial de Google para integrarlo en nuestro día a día y potenciar nuestra productividad al máximo. Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros del second brain, del segundo cerebro, del cerebro digital… llamadlo como queráis. La idea es muy sencilla: igual que cuando el disco duro del ordenador se queda pequeño compramos uno externo, hacemos exactamente lo mismo, pero con nuestra mente. Vivimos rodeados de información. Aprendemos cosas constantemente, consumimos contenidos, tenemos ideas, recibimos correos, mensajes, llamadas, newsletters, documentos, fotos… y todo eso no cabe en la cabeza. O, mejor dicho, cabe un rato, pero luego se pierde. Porque no nos acordamos ni de lo que cenamos ayer. El second brain nace precisamente de esa necesidad de descargar información. No es nada nuevo: siempre hemos tomado apuntes, subrayado libros, escrito diarios o hecho listas. Lo nuevo es ponerle nombre y método. En 2022, Tiago Forte popularizó el concepto con su libro Building a Second Brain, pero en realidad llevamos toda la vida haciendo esto de una forma u otra. Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda.com, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores. Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos. Así que mi recomendación es clara: montad vuestro second brain, hacedlo fácil y dejad que la inteligencia artificial haga el trabajo pesado. Si sois unos Sheldon Cooper igual no lo necesitáis, pero al resto os aseguro que os va a cambiar la forma de pensar y de trabajar. Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces, ¡muy buen fin de semana!
3014. Campaña crowdfunding 6: Brainstorming
Hoy hacemos un brainstorming en falso directo con Valentí Acconcia, para ver cómo plantear el funcionamiento y reglas de la baraja del emprendedor. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos entrando ya la recta final del curso de Gemini, en el que estamos aprendiendo a dominar el ecosistema de inteligencia artificial de Google para integrarlo en nuestro día a día y potenciar nuestra productividad al máximo. Y ahora sí, vamos al lío. En este episodio me acompaña Valentí Acconcia, amigo de hace muchos años y consultor especializado en crowdfunding, para compartir con vosotros algo poco habitual. Un brainstorming en abierto. No venimos con una idea cerrada ni con un producto decidido, sino con el proceso real que hay detrás cuando una comunidad participa de verdad en la creación de algo nuevo. Todo parte de una votación clara. Os pregunté si preferíais que el proyecto fuera un juego o una herramienta, y la respuesta fue contundente: herramienta. Y aquí pasa algo muy interesante, y Valentí lo explica muy bien. Cuando tienes una comunidad madura, acostumbrada a opinar y a participar, el crowdfunding deja de ser solo financiación y se convierte en un ajuste fino entre lo que se quiere crear y lo que realmente se necesita. Esto reduce muchísimo el riesgo de lanzar algo que no encaje. A partir de ahí empezamos a explorar posibilidades. La idea base es una baraja de cartas pensada para ayudar a emprendedores y negocios a trabajar mejor su día a día. No algo que se use una vez al año, como un canvas clásico, sino una herramienta viva, que se pueda sacar cada mañana y decir: “Vale, ¿qué toca hoy?”. Hablamos de varias aproximaciones. Una de ellas es que las cartas planteen retos concretos: investigar una red social, probar un formato nuevo, analizar una métrica distinta, salir de la zona de confort. Otra posibilidad es introducir roles: Pensar un reto desde el punto de vista del CEO, del CTO, del perfil técnico, del marketing… incluso aunque estéis solos. Ponerse en el papel del otro es una forma brutal de aprender y de detectar ángulos que normalmente no veis. También aparece con fuerza la idea de usar la metodología ADEP: análisis, diagnóstico, estrategia y plan de acción. Cartas que os obliguen a recorrer ese camino, pero de forma no obvia, forzando el pensamiento lateral. No siempre mirar analytics cuando habláis de alcance, no siempre redes cuando pensáis en crecimiento. Justamente lo interesante es que las combinaciones os lleven a conclusiones distintas a las habituales. Y aquí entra una de las ideas más interesante. Las cartas pueden ser finitas, pero el contenido no. En ciertas cartas, un QR puede llevaros a noticias actuales, a tendencias, a proyectos que se están financiando ahora mismo, a oportunidades reales del mercado. Eso convierte la baraja en algo vivo, que evoluciona con el tiempo y que os obliga a conectar vuestro negocio con lo que pasa ahí fuera. Durante la charla también surge una pregunta clave: ¿Planteamos la baraja para usar en solitario o en grupo? La respuesta aún no está cerrada, y aquí es donde vuestra opinión vuelve a ser fundamental. Puede ser una herramienta individual, pero también algo que funcione con socios o equipos pequeños, usando las mismas cartas con dinámicas distintas. La conclusión es clara. No queremos decidir esto solos. Queremos que el producto final sea el resultado de un gran brainstorming colectivo. Por eso hemos dejado abierto el formulario en boluda.com/baraja, para que nos digáis qué os interesa más, qué dinámica os encaja, o incluso si tenéis una idea completamente distinta. Este episodio no va de presentar un producto, sino de enseñaros cómo se construye de verdad algo con la comunidad en el centro. Si lo hacemos bien, no solo tendremos una mejor herramienta, sino también un proyecto con mucho más engagement y sentido para todos. Ahora os toca a vosotros. Decidnos qué queréis crear. :) Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
3013. Cómo subir precios (bien hecho)
Hoy vemos la mejor estrategia para subir precios, y aprovechar tanto el FOMO para conseguir ventas, como para fidelizar y aumentar la percepción de valor. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de Gemini, en el que aprenderemos a dominar el ecosistema de inteligencia artificial de Google para integrarlo en nuestro día a día y potenciar nuestra productividad al máximo. Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una duda que surge mucho en las preguntas de los lunes, y a lo que, curiosamente, nunca le había dedicado un episodio entero: Cómo subir precios… pero bien hecho. Subir precios no va de apretar un botón y ya está. La clave, siempre, es el proceso. Para mí hay una estrategia que funciona una y otra vez, en mis proyectos y en los de clientes, y empieza por algo muy sencillo: avisar. Nada de subir precios de golpe y por sorpresa. Para empezar, se comunica con antelación, se explica cuándo será la subida y qué productos o servicios se verán afectados. Incluso se puede contar el motivo: más valor, más funcionalidades, crecimiento del proyecto… lo que tenga sentido en vuestro caso. Ese tiempo entre el aviso y la subida es oro puro. ¿Por qué? Porque provoca acción. Hay gente que quizá pensaba comprar “algún día”, pero al saber que el precio va a subir dentro de dos o tres semanas, se decide. Esto es especialmente potente en membership sites, porque no hablamos de una compra puntual, sino de una cuota recurrente. Aprovechar el precio antiguo antes de la subida es un incentivo enorme. El segundo punto, y para mí uno de los más importantes, es mantener el precio a los clientes actuales siempre que sea posible. Esto tiene muchísimos beneficios. Por un lado, genera una percepción brutal de valor: están pagando 15 por algo que ahora vale 24. Ese “gap” se nota y se agradece. Por otro, aumenta muchísimo la fidelidad y la retención. La gente piensa: “¿Por qué me voy a ir si aquí me mantienen el precio?”. A mí me ha pasado como cliente, por ejemplo con herramientas que uso desde hace años y que me conservan tarifas antiguas. Aunque haya alternativas, ni me planteo cambiar. Además, seamos sinceros: también hay un punto humano. Si alguien confió en vosotros cuando empezabais, cuando el proyecto aún no tenía el recorrido actual, tiene todo el sentido cuidar a esa gente. No es solo estrategia, también es coherencia y valores. A nivel de comunicación, aquí conviene segmentar. A los clientes actuales se les dice claramente que el precio sube, pero que a ellos no les afecta. Tranquilidad y refuerzo de la relación. Al resto del público, el mensaje es distinto: “Voy a subir precios, si estabais pensando en apuntaros, ahora es el momento”. Son objetivos distintos. A unos queremos retenerlos y a otros atraerlos. Y sí, avisar hace que mucha gente compre antes, pero también empuja a los eternos del “el mes que viene”, "otro día", "hoy no me va bien"... Ese síndrome de “ya lo haré” que nunca llega. El aviso rompe esa inercia y convierte la intención en acción. Después viene el tercer paso: subir el precio. Y aquí pueden pasar dos cosas. Que todo vaya bien y el proyecto siga creciendo con el nuevo precio. Perfecto. O que os hayáis pasado y las ventas se frenen en seco. ¿Y qué pasa entonces? Absolutamente nada. Siempre estáis a tiempo de bajar precios. No se caen los anillos por hacerlo. De hecho, bajar precios suele ser bien recibido por los clientes. Otra opción intermedia es jugar con descuentos puntuales: Black Friday, aniversarios, fechas señaladas… Esto permite testear si el problema real es el precio. Eso sí, cuidado con abusar, porque si siempre hay descuentos, la gente acaba esperando y nunca paga el precio completo. En resumen, subir precios no es un drama si se hace con cabeza: avisar con tiempo, mantener precios a los clientes actuales, comunicar bien según el público y, si algo no funciona, corregir sin miedo. Es una estrategia probada, sencilla y muy efectiva. :) Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
3012. Doctor Business
Hoy vemos cómo afrontar la estrategia ADEP de un negocio como un médico lo haría con uno de sus pacientes. Toca metáfora. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos con el curso de Gemini, en el que aprenderemos a dominar el ecosistema de inteligencia artificial de Google para integrarlo en nuestro día a día y potenciar nuestra productividad al máximo. Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una interesante analogía. EL Doctor Business. De hecho, un consultor no deja de ser un médico de empresas. Los problemas cambian, pero la lógica para tratarlos es muy parecida. Por eso utilizo siempre la metodología ADEP: Análisis, Diagnóstico, Estrategia y Plan de acción. Empiezo por el análisis, que no es más que mirar datos. Igual que cuando vais al médico y os toma la temperatura, os ausculta o revisa los reflejos, en un negocio miramos ingresos, visitas, conversiones, recurrencia, costes… Todo lo que nos ayude a entender qué está pasando. A veces hay tantos datos que abruman, así que la clave es recopilar solo los que de verdad son relevantes. Con esos datos pasamos al diagnóstico. Aquí ya no miramos números, sino que ponemos nombre al problema. Igual que un médico dice “esto es un catarro” o “esto es una infección”, en un negocio podemos decir “esto es un problema de alcance” o “esto es un problema de conversión”. Puede que el producto sea bueno y la web funcione bien, pero no llegue suficiente gente. O justo al revés: mucha audiencia, pero nadie compra. Identificar bien la “enfermedad” es fundamental. Después viene la estrategia, que es decidir por dónde vamos a atacar el problema. El médico decide si hace falta descanso, medicación o algo más serio. En un negocio ocurre lo mismo: ¿vamos a apostar por difusión?, ¿por publicidad?, ¿por contenido?, ¿por mejorar la oferta? Aquí todavía no hacemos nada concreto, solo elegimos el camino. Y finalmente llegamos al plan de acción, que sería la receta. Acciones concretas, claras y ejecutables: lanzar campañas de Ads, colaborar con creadores de contenido, abrir un podcast, cambiar un CTA, ajustar un copy… Lo que toque según la estrategia elegida. Ahora bien, aquí es donde entran tres máximas que siempre sigo para no liarnos más de la cuenta. La primera es aprovechar lo que ya tenemos. Igual que un médico no te manda al Kilimanjaro a buscar una planta rara si tienes una farmacia en la esquina, en un negocio debemos tirar de nuestras fortalezas. Eso está en la F del DAFO. Si sabes escribir, escribe. Si sabes hablar, habla. Si tienes dinero, paga a quien sepa hacer lo que tú no haces bien. No tiene sentido forzarnos a hacer cosas que no encajan con nosotros cuando ya tenemos recursos disponibles. La segunda máxima es ir de lo más fácil a lo más difícil. No se trata de matar moscas a cañonazos. Si el problema se puede arreglar cambiando un botón o ajustando un mensaje, no tiene sentido rehacer toda la web o montar un proyecto gigantesco. Muchas veces, lo más simple es también lo más rápido y lo que antes da resultados. Y la tercera máxima es ir de lo menos radical a lo más radical. Ojo, porque fácil no siempre significa poco agresivo. Cambiar un precio es facilísimo, pero puede ser un cambio muy radical. Antes de tocar cosas clave como la propuesta de valor o el pricing, probemos ajustes pequeños: un texto, un CTA, una estructura. Busquemos ese 20 % de esfuerzo que nos puede dar el 80 % de resultado. Con estas tres reglas (fortalezas, facilidad y grado de radicalidad), el plan de acción deja de ser un caos de ideas y se convierte en una hoja de ruta clara y lógica. A veces tocará ser más contundente, sí, pero que sea porque no queda otra, no porque nos hayamos flipado a la primera. Esta es, en esencia, mi forma de trabajar como “doctor de negocios”. Espero que os sirva tanto para vuestros propios proyectos como para ayudar a clientes, porque tener este marco mental ahorra tiempo, dinero y muchos dolores de cabeza. :) Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
3011. Preguntas y Gemini
Hoy contesto preguntas sobre email marketing, la era de la IA, el auge de los second brains, nicho mínimo viable, y externalizar servicios. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empezamos con el curso de Gemini, en el que aprenderemos a dominar el ecosistema de inteligencia artificial de Google para integrarlo en nuestro día a día y potenciar nuestra productividad al máximo. Y ahora sí, aquí van las preguntas del día: 1. Hola Joan, Hokage del Marketing, y sus ninjas de soporte. Gracias totales. Hace un mes lancé un libro en Amazon apoyado por el curso de autopublicación. Puse el libro gratis y corrí la voz. Con este método llegué a un número interesante de lectores: amigos, familiares, y algunos extraños en RRSS. Ahora, para la siguiente fase, ¿qué podría hacer? Sé que el marketing de Amazon es ideal, pero mi libro tiene algunas escenas que no son para niños y por esto no puedo usarlo, así que ¿hay alternativa? ¿Ads en Meta, o X? Tú me dirás. Tengo una web donde comparto entradas sobre literatura fantástica, horror y ciencia ficción, los temas de mi libro, y puse allí un anuncio que lleva a Amazon: ranghul.com. Hace poco hice un vídeo de un hombre lobo con mi libro con vids (videos) y lo estoy compartiendo en Meta, pero me gustaría saber qué jutsus (técnicas/estrategias) conoces. (Carlos) 2. Hola Joan y equipo de soporte! Espero que este 2026 os esté yendo genial! Tengo una pregunta para que Joan conteste un lunes, sobre la IA. Tal como está avanzando, crees que ahora sí que puede representar un riesgo para muchos negocios? por ejemplo de desarrollo de software (Pepa) 3. Hola joan, felicidades por esos 3000 episodios, vamos a por los 10.000. XD Quería preguntarte sobre todo el tema del second brain. cómo lo ves? qué opinas de todo esto? vale la pena empezar a crear esa base de datos de alguna forma?? (Joaquin) 4. Hola Joan, Estoy dudando entre nichar mucho mi proyecto o dejarlo más abierto para no “cerrarme puertas”. Entiendo la teoría de nichar, pero en la práctica me da miedo quedarme sin mercado. ¿Cómo decides tú hasta qué punto nichar sin pasarte? Gracias por todo. (Sandra) 5. Muy buenas, Tengo un e-commerce pequeño y estoy valorando externalizar atención al cliente, pero me preocupa perder el trato cercano que tanto valoran mis clientes. ¿En qué momento crees que externalizar deja de ser un riesgo y pasa a ser una mejora? Un saludo y gracias por el contenido. (Luis) ¡Y hasta aquí las preguntas de la jornada! Espero que las respuestas hayan sido de interés y de ayuda tanto para los que han preguntado como para los que han escuchado. Os recomiendo ampliar lo comentado con el episodio 2869. Google Groups para la duda de Carlos, y si queréis aprender a hacerlo, el curso de newsletters con Google Groups, que es el servicio que utilizo yo para mi newsletter, gratis e ilimitado. También os dejo el enlace de la web Will Robots Take My Job para la pregunta de Pepa, así como del episodio 2583. GPTs y nichos mínimos viables para Sandra. Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana martes con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!
3010. Programar con ChatGPT
Hoy os cuento cómo programar con ChatGPT (y otros modelos de IA). Qué opciones tenemos (de la más simple a la más profesional), y qué podemos lograr. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos ya entrando en la recta final del curso de Moodle para Fundae, en el que vemos cómo construir una academia que cumpla los requisitos de la formación bonificada de Fundae. ¡A por él! Ahora sí, vamos al lío. En este episodio os cuento, con un ejemplo muy real, cómo he estado programando con inteligencia artificial y qué formas tenemos hoy en día de hacerlo según el nivel de complejidad del proyecto. Todo el sistema del directorio de profesionales (formularios, validaciones, verificación de datos, uso del Gravatar, Open Graph para redes sociales...) lo he hecho a medida, sin plugins, programando con ayuda de ChatGPT. Y no porque yo sea programador profesional, sino porque quería poner a prueba hasta dónde se puede llegar usando bien estas herramientas. Y ahora sí, vamos al lío. Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda.com, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores. Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos. Como podéis ver, hay distintos niveles para programar con inteligencia artificial, y cada uno tiene su uso. Es clave entender el mapa completo y luego, si queréis, profundizar paso a paso en cada herramienta. Si os apetece, puedo convertir todo esto en un ciclo más detallado y práctico. Y si no, ningún problema: volvemos al marketing puro y duro. :) Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces, ¡Muy buen fin de semana!
3009. Canvas de ChatGPT
Hoy vemos qué son los canvas en ChatGPT, cómo invocarlos, utilizarlos, las tres formas de edición, sus límites, y qué podemos hacer con ellos. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos ya entrando en la recta final del curso de Moodle para Fundae, en el que vemos cómo construir una academia que cumpla los requisitos de la formación bonificada de Fundae. ¡A por él! Ahora sí, vamos al lío. Hoy os hablo de Canvas, una de esas funcionalidades de ChatGPT que, cuando la entiendes bien, te cambia por completo la forma de trabajar con textos y código. Canvas nace para resolver un problema muy típico. El “rollo patatero” de pedir un texto, luego pedir un cambio, que lo reescriba entero, luego pedir otro ajuste... y así en bucle. En lugar de eso, Canvas crea un documento editable, vivo, que puedes ir puliendo sin perder el contexto ni volver a empezar cada vez. Es como tener un Word o un Google Docs integrado dentro de ChatGPT, con la IA actuando como copiloto. Básicamente puede hacerse de dos formas: Pidiéndolo directamente (“abre un Canvas…”) o desde el botón de +, buscando el icono de la hoja con el lápiz. Una vez abierto, el texto aparece dentro de un recuadro especial y, desde ahí, tienes tres opciones rápidas: copiar el contenido, editarlo o descargarlo en PDF, Word o Markdown. Cuando entramos en modo edición es donde Canvas brilla de verdad. Por un lado, podéis editar el documento a mano, como en cualquier procesador de textos: escribir, borrar, mover párrafos, cambiar títulos… Por otro lado, podéis seguir usando el chat, pero ahora todo lo que pidáis se aplicará directamente sobre el documento. Traducirlo, cambiar el tono, hacerlo más cariñoso o más informal. El texto se transforma delante de vuestros ojos, sin duplicarse ni desordenarse. Y finalmente, podéis editar con los accesos directos, que son muy prácticos. Podéis gestionar emojis (añadirlos, quitarlos o distribuirlos), pulir el formato para dejar el texto “niquelado”, adaptar el nivel de dificultad (desde un texto académico hasta uno para niños), cambiar la extensión, alargando o acortando el contenido con un simple control deslizante, o incluso activar sugerencias que funcionan como comentarios críticos, tipo post-it, que podéis aceptar o descartar uno a uno. Canvas también funciona con código, y aquí cambia ligeramente el enfoque. Aparecen las líneas numeradas y los accesos directos se adaptan al mundo del desarrollo: añadir comentarios explicativos, insertar logs, detectar bugs, revisar el código, o incluso cambiarlo de lenguaje de programación, por ejemplo de PHP a Python o JavaScript. Es una herramienta especialmente potente para iterar sobre código sin miedo a romperlo todo. Otro punto muy interesante es que podéis tener varios Canvas dentro de una misma conversación. Podéis cerrar uno, seguir hablando, abrir otro distinto, y luego acceder a todos desde un pequeño icono arriba a la derecha que lista todos los documentos creados en ese chat. Todo queda ordenado y accesible. Y si os preocupa “liarla” con algún cambio, tranquilidad: Canvas tiene control de versiones. Podéis ver qué ha cambiado en cada edición, revisar diferencias y volver a versiones anteriores, incluso días después. No es un simple deshacer, es un historial completo del documento. Eso sí, Canvas tiene límites. No es infinito. A partir de unos 5.000 tokens (aproximadamente 4.000 palabras), empieza a fallar. OpenAI no documenta claramente estos límites y parece que van ajustándolos, pero para cartas, artículos, documentos habituales o código razonable, es más que suficiente. En resumen, Canvas merecía un episodio propio. Es una herramienta pensada para trabajar mejor, no solo para “hablar” con ChatGPT. Os animo a probarla conscientemente: la próxima vez que tengáis que escribir un texto importante o trabajar un código con iteraciones, usad Canvas y comparad la experiencia. Y si descubrís usos nuevos o ideas que no haya comentado, me encantará que me lo digáis, ya sea a través del formulario de contacto o de un comentario en Spotify. :) Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
3008. Compartir en ChatGPT
Hoy vemos las diferentes formas (y definiciones) de compartir desde ChatGPT. Conversaciones, canvas, proyectos, GPTs, y chats grupales. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos ya en pleno curso de Moodle para Fundae, en el que vemos cómo construir una academia que cumpla los requisitos de la formación bonificada de Fundae. ¡A por él! Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de algo que, a primera vista, parece sencillo pero que en realidad tiene más miga de lo que parece: cómo compartir en ChatGPT. Porque sí, se puede compartir… pero no todo se comparte igual, ni funciona de la misma forma. Así que vamos a poner un poco de orden y a arrojar algo de luz sobre todas las opciones que tenemos. Para empezar, la forma más simple de compartir es una conversación concreta. Imaginad que estáis hablando con ChatGPT sobre dónde ir de vacaciones, llegáis a una conclusión y pensáis: “Esto se lo tengo que enseñar a mi pareja”. En ese caso, basta con darle al botón de “compartir” que hay arriba a la derecha y se genera un enlace. Ese enlace permite que cualquiera vea esa conversación completa, de principio a fin, incluso aunque no tenga cuenta en ChatGPT. Es, básicamente, como un copiar-pegar, pero mucho más cómodo. Eso sí, hay un detalle importante: ese enlace no se actualiza solo. Si seguís escribiendo después en la conversación, lo nuevo no se verá en el enlace… a no ser que volváis a darle al botón de compartir. Sí, es raro, pero así funciona. Ojo, el enlace es el mismo, pero solo se “refresca” el contenido cuando lo compartís de nuevo. Y si en algún momento os arrepentís, siempre podéis borrar esos enlaces desde la configuración de datos y dejarlo todo cerrado. Además, si la persona que recibe el enlace decide seguir escribiendo en esa conversación, lo que ocurre no es que os “meta mano” en la vuestra. Se crea una copia, un clon, que continúa solo en su cuenta. Es como hacer una fotocopia de unos apuntes: a partir de ahí, cada uno escribe en su hoja y no afecta al original. Este mismo sistema funciona también con los Canvas, que son documentos editables dentro de ChatGPT, muy parecidos a un Google Docs. Podéis usarlos para textos largos, biografías, currículums o cualquier documento que queráis ir retocando poco a poco. Un Canvas se puede compartir igual que una conversación, mediante enlace, y pasa exactamente lo mismo: quien lo abre ve el documento tal como estaba en ese momento, y si lo modifica, trabaja sobre su propia copia. El siguiente nivel es compartir proyectos. Un proyecto es como una carpeta que agrupa conversaciones, instrucciones y contexto. Cuando compartís un proyecto, lo que estáis haciendo es compartir todo ese conjunto de chats que existían en ese momento. De nuevo, es una “fotocopia”, pero en lugar de un folio, es una libreta entera. Si alguien entra y continúa una conversación, se crea una versión duplicada dentro del proyecto. Esto puede ser útil, pero también se vuelve caótico muy rápido si varias personas empiezan a escribir, porque aparecen copias y más copias de conversaciones. No es la mejor opción si lo que buscáis es una charla fluida entre varias personas. Luego tenemos otra forma de compartir que es totalmente distinta: los GPTs personalizados. Aquí no compartís una conversación ni un proyecto, sino una herramienta. Creáis un GPT con unas instrucciones, un tono y quizá una base de conocimiento concreta, y lo compartís para que otros lo usen. Cada persona tendrá sus propias conversaciones con ese GPT, independientes de las vuestras. Es una forma muy potente de compartir “cómo piensa” o “cómo responde” ese GPT, pero no lo que se ha hablado con él. Y por último, llegamos a la opción más reciente: los chats grupales. Esto sí que se parece mucho a un grupo de WhatsApp, pero con ChatGPT dentro. Invitáis a otras personas a una conversación y todos escribís en el mismo hilo, en tiempo real. Aquí no hay copias ni clones. Todo está sincronizado. ChatGPT participa cuando toca, responde a preguntas y sabe cuándo los mensajes son entre personas y cuándo van dirigidos a él. Incluso podéis mencionar a alguien con arroba, igual que en un grupo clásico. Eso sí, los chats grupales no se pueden compartir con enlaces externos, por motivos de privacidad. En resumen, en ChatGPT se puede compartir de muchas formas: conversaciones, Canvas, proyectos, GPTs personalizados y chats grupales. Cada una tiene su lógica, sus ventajas y sus limitaciones. Lo importante es entender qué estáis compartiendo exactamente en cada caso: una "fotocopia" fija, una copia editable, una herramienta o una conversación en vivo. Espero que con esto tengáis más claro el panorama y que al menos una de estas opciones para compartir desde ChatGPT os encaje para vuestros proyectos personales o profesionales. :) Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas
3007. GPTs de ChatGPT
Hoy os cuento qué son los GPTs personalizados, por qué están en tierra de nadie (entre las apps y los proyectos) y qué se puede hacer exactamente con ellos. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos el curso de Moodle para Fundae, en el que vemos cómo construir una academia que cumpla los requisitos de la formación bonificada de Fundae. ¡A por él! Finalmente, recordar que ayer abrimos el directorio de profesionales. Ya podéis rellenar vuestras fichas si queréis aparecer en él. Ahora sí, vamos al lío. Hoy vemos una de las herramientas de ChatGPT que más dudas genera ahora mismo: los GPTs personalizados. Ya hemos visto ChatGPT Cero, cómo configurarlo bien, las búsquedas profundas, los proyectos, las tareas y las apps… y justo por eso, al llegar a los GPTs, la sensación es clara: están un poco en tierra de nadie. Para empezar, aclaremos conceptos. Un GPT personalizado no deja de ser un ChatGPT con instrucciones fijas. Le definimos una personalidad, un rol, unos objetivos claros y, si queremos, le damos conocimiento propio subiéndole archivos como PDFs, textos o documentos. Es, por decirlo de forma sencilla, un ChatGPT “de nicho”, pensado para hacer siempre lo mismo y hacerlo de una manera concreta. Crear uno es muy fácil. No hace falta saber programar ni nada parecido. Desde el editor de GPTs le damos un nombre, una descripción, escribimos las instrucciones (cómo debe pensar, cómo debe responder, con qué tono, con qué nivel de detalle), y listo. Incluso podemos definir frases de inicio para guiar la conversación, como esos botones que aparecen en muchos chatbots con opciones tipo “quiero saber el estado de mi pedido”. Además, podemos subirle contenido propio para que lo tenga en cuenta. Por ejemplo, si estamos escribiendo un libro, podemos subir el manuscrito y decirle que actúe como editor de estilo. A partir de ahí, todas las respuestas las dará basándose en ese contenido. También podemos elegir el modelo, activar o desactivar capacidades como la búsqueda web, el uso de Canvas o el análisis de código, y decidir si el GPT será privado, público o accesible solo mediante enlace. Hasta aquí, todo suena bastante bien. El problema aparece cuando lo comparamos con el resto de herramientas que ya tenemos. Frente a las apps, los GPTs se quedan cortos. Las apps pueden interactuar entre ellas, encadenar acciones y trabajar con varios servicios a la vez. Con los GPTs no: solo puedes hablar con uno cada vez. No puedes decir “oye Gmail, pásame esto” y luego “Drive, guárdalo aquí” dentro del mismo flujo. Si hablas con un GPT, hablas con ese GPT y punto. Y frente a los proyectos, el contraste es todavía más claro. En un proyecto puedes definir instrucciones, subir conocimiento, trabajar con múltiples conversaciones, elegir modelos distintos según lo que necesites y, sobre todo, mantener todo organizado y con continuidad. Los GPTs personalizados no se pueden meter dentro de proyectos, no tienen memoria, no saben quién eres ni recuerdan nada de otras conversaciones. Si les preguntas tu nombre o cualquier preferencia personal, no lo saben, aunque ChatGPT sí lo tenga guardado en su memoria general. Esto hace que, en la práctica, muchas veces tenga más sentido crear directamente un proyecto bien configurado que montar un GPT personalizado. Todo queda más ordenado, más flexible y más potente para el día a día. ¿Dónde encajan entonces los GPTs? Quizás como paso intermedio hacia algo más avanzado, por ejemplo cuando queremos conectar con una API externa mediante acciones, pero sin llegar a desarrollar una app completa. Ahora mismo los GPTs personalizados generan mucha confusión. No está nada claro para la mayoría de usuarios cuándo usar un GPT, cuándo usar un proyecto y cuándo tiene sentido una app. Y no es raro pensar que, si no los mejoran mucho o no los integran mejor con el resto del sistema, podrían acabar desapareciendo o transformándose en otra cosa. Ojo, este es solo mi punto de vista. Seguro que hay casos de uso muy concretos en los que los GPTs personalizados encajan perfectamente. Si es vuestro caso, me encantará leerlo. Dejadme un comentario en Spotify y contadme para qué los usáis vosotros. :) Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
3006. Preguntas y Moodle para Fundae
Hoy contestamos preguntas sobre lanzar side projects con poco tiempo, validar productos, hacer tests A/B, y monetizar audiencias de YouTube. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empezamos el curso de Moodle para Fundae, en el que vemos cómo construir una academia que cumpla los requisitos de la formación bonificada de Fundae. Y finalmente, recordar que ayer abrimos el directorio de profesionales. Ya podéis rellenar vuestras fichas si queréis aparecer en él. :) Ahora sí, aquí van las preguntas del día: 1. Hola Joan. Estoy lanzando Wylok, una plataforma de stock con IA pensada para marcas y equipos creativos que necesitan crear y adaptar contenido visual rápido: editar imágenes, integrar productos, generar variantes o incluso vídeo a partir de una imagen. Además del stock, también ofrezco sesiones visuales creadas con IA a medida, que luego se suben a la plataforma para que los clientes puedan seguir editando y reutilizando esas imágenes dentro de Wylok. Es un side project que estoy desarrollando en paralelo a mi trabajo principal. Me motiva mucho y creo que tiene potencial, pero ahora mismo no puedo invertir en publicidad ni ads para darle visibilidad. Mi pregunta es: ¿Qué estrategias de marketing recomendarías para dar a conocer un producto así sin presupuesto, y empezar a llegar a un público amplio (marcas, creativos, agencias)? Gracias por todo el valor que aportas cada semana. (Jose Antonio) 2. Hola Joan, Trabajo en un ecommerce y queremos lanzar un test A/B en la web para validar qué tipo de imagen genera más ventas: foto de producto en silueta vs foto del mismo producto en modelo. La idea es poder aplicar después ese criterio de presentación al conjunto del catálogo. Las opciones que estamos valorando ahora (como Instant / syncX) son soluciones backend o híbridas, que permiten ejecutar el test sin desarrollo complejo, pero no son un A/B test frontend puro con persistencia estricta por usuario. Antes de avanzar, me gustaría conocer tu opinión: 1. ¿Te parecen suficientes estas soluciones para obtener una conclusión fiable en este caso? 2. ¿Cuántos productos recomendarías someter al test para que el resultado sea representativo? 3. ¿O crees que sería necesario optar sí o sí por una solución frontend para extrapolar la decisión con más seguridad a todo el catálogo? Gracias y saludos. (Beatriz) 3. Hola Joan. Hace unas semanas te escribí a través del podcast para pedirte orientación sobre el lanzamiento de una plataforma de membresía premium centrada en documentales de historia, arte y patrimonio. Te expongo la situación de forma resumida. Gestiono un canal de YouTube dedicado a estas temáticas con unos 79.000 suscriptores y una lista de correo de alrededor de 1.200 personas. El objetivo de la membresía era reducir progresivamente mi dependencia de YouTube como fuente de ingresos y construir un espacio propio y sostenible, apoyado en mi web y en el email como pilares del proyecto, y no en una plataforma externa. Con una mezcla de ilusión, incertidumbre y cierto vértigo, lancé la membresía utilizando Easy Restrict. Durante varias semanas trabajé de forma intensiva en la creación de contenidos audiovisuales para asegurar un catálogo inicial sólido desde el primer momento. Aunque era prudente con las expectativas, el tamaño y el rendimiento del canal me hacían pensar que podía haber una base suficiente de usuarios dispuestos a dar el salto al formato premium. El resultado, tras todo ese esfuerzo —plugin, producción de contenidos y tiempo invertido— ha sido que solo seis personas se han suscrito, una cifra que hace inviable mantener la plataforma. El impacto ha sido duro y frustrante, hasta el punto de plantearme seriamente su cierre. La suscripción tiene un precio de 6 euros al mes e incluye acceso a documentales de unos 30 minutos de duración sobre historia y patrimonio, además de audios orientados a la interpretación del arte. Se trata de un contenido muy cuidado y exclusivo. Mi sensación es que el problema principal está en la falta de encaje entre lo que ofrezco y el perfil de buena parte de mi audiencia. Esto me podría llevar a pensar que muchos consumidores de este tipo de contenidos sobre historia y arte, no están especialmente dispuestos a pagar por un formato premium, pero al mismo tiempo sé que existe público real que se gasta el dinero en libros de historia, viajes culturales o paga a personas y guías turísticos especializados para comprender mejor los lugares que visita. Y tengo claro que disposición a pagar hay. En el canal de youtbe he ido publicando vídeos sobre la Edad Media, la vida en los castillos o la construcción de las catedrales góticas; alcanzando algunos de ellos cientos de miles de visualizaciones; dos de ellos en concreto superando el millón. Pero ese interés no se traduce en conversiones. Lo mismo sucede con la lista de correo: de 1.200 suscriptores, solo
3005. Apps de ChatGPT
Hoy os cuento cómo uso las apps de ChatGPT a nivel profesional. Cuáles uso, qué hago con ellas, y cómo aprovecharlas para nuestra empresa o proyecto. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy finaliza el curso de Suno, en el que aprendemos a crear canciones completas utilizando inteligencia artificial, pasando de una idea inicial a una producción final lista para compartir. ¡A por él! Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de las apps de ChatGPT. Hasta ahora, el uso habitual era bastante simple. Entrábamos en una conversación, le escribíamos un texto largo y nos respondía. Incluso cuando le pedíamos que buscara algo en internet, seguía siendo una relación bastante “externa”: ChatGPT contestando desde fuera de nuestros datos y de nuestro negocio. Con las apps, esto cambia por completo. Las apps (antes llamadas plugins y luego connectors) son una forma de conectar ChatGPT con herramientas externas. Es decir, permiten que desde una conversación podamos interactuar con aplicaciones que ya usamos: correo, documentos, calendarios, CRMs, herramientas de diseño, plataformas de pago, etc. Todo sin salir de ChatGPT. Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda.com, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores. Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos. Esto acaba de empezar. Ahora mismo todavía es relativamente sencillo de entender y de usar, pero a medida que se vayan incorporando más posibilidades, solo tendremos que aprender un poco cada día. Y cuando te acostumbras a pedir las cosas así, no hay vuelta atrás. Espero que algo de todo esto os haya despertado la curiosidad y os animéis a probarlo este fin de semana. La semana que viene hablaremos de la confusión habitual entre apps y GPTs personalizados, que da para otro episodio entero. Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces, ¡muy buen fin de semana!
3004. Tareas de ChatGPT
Hoy os cuento cómo uso las tareas de ChatGPT a nivel profesional, qué uso les doy y cómo las configuro para ahorrar tiempo y ser más proactivo. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos entrando ya en la recta final del curso de Suno, en el que aprendemos a crear canciones completas utilizando inteligencia artificial, pasando de una idea inicial a una producción final lista para compartir. ¡A por él! Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una funcionalidad de ChatGPT que, bien aplicada, puede ser una auténtica palanca de productividad para vuestro negocio: las tareas. Cuando usamos ChatGPT normalmente, lo hacemos para obtener una respuesta inmediata. Preguntamos algo y nos contesta en ese momento. Las tareas funcionan justo al revés. Aquí no le pedimos algo para ahora, sino para más adelante, ya sea de forma puntual o recurrente. Es decir, le decimos: "quiero que cada día", "quiero que dentro de tres meses", "quiero que una vez a la semana"… y ChatGPT se encarga de hacerlo sin que tengamos que acordarnos. Un ejemplo muy simple sería pedirle que cada día a las 8 de la mañana nos pase el parte del tiempo de nuestra ciudad. Pero donde esto se vuelve realmente interesante no es en los recordatorios básicos, sino en aquellas tareas donde ChatGPT puede aportar valor, no solo avisar. Por ejemplo, alertas de inversión, resúmenes automáticos, análisis de datos, seguimiento de proyectos o propuestas de ideas. En mi caso, por ejemplo, tengo tareas que cada día me avisan de empresas que han caído con fuerza en bolsa, o tareas que me envían un resumen de buenas noticias del mundo. También se pueden crear tareas puntuales, como pedirle que el 1 de febrero me recuerde que tengo que abrir el directorio de boluda.com. Cuando llega el momento, ChatGPT abre una conversación y, si quieres, además te manda una notificación por navegador o por correo electrónico. Ahora bien, aquí hago una reflexión importante: para simples recordatorios tipo "tengo una reunión" o "tengo que hacer una llamada", no hace falta inteligencia artificial. Para eso ya tenemos el calendario o una app de tareas. La gracia de las tareas de ChatGPT es usarlas cuando tiene que hacer algo por vosotros: buscar información, analizar, resumir, proponer, comparar o reflexionar. Aplicado al emprendimiento, esto encaja de maravilla con uno de nuestros grandes problemas: La falta de seguimiento. No tanto porque se nos olviden cosas, sino porque lanzamos proyectos, productos o ideas y luego no los revisamos como deberíamos. Con tareas, podemos decirle a ChatGPT: "Dentro de tres meses, revisa esto", o "Búscame información actualizada sobre este mercado y dime qué ha cambiado". También se puede usar para revisiones periódicas, por ejemplo de Stripe, para que nos diga altas, bajas y métricas clave, o para el podcast, pidiéndole que nos proponga temas en función del contenido publicado o del feedback recibido. Incluso para inversiones: pedirle que dentro de x tiempo analice qué ha pasado con una compra que hicimos y nos lo resuma. Otra aplicación que me encanta es la reflexión estratégica. Por ejemplo, pedirle que dentro de 30 días nos haga preguntas clave sobre un proyecto que acabamos de lanzar. En mi caso, lo hago con el directorio: un mes después del lanzamiento, ChatGPT me preguntará qué uso ha tenido, qué feedback he recibido, qué ha funcionado y qué no. Es como tener a alguien que te obliga a parar y pensar. Eso sí, hay que tener cuidado. No conviene crear demasiadas tareas, porque entonces pasa como con las listas de tareas infinitas: acabamos ignorándolas. Tampoco tareas demasiado genéricas o que no lleven a ninguna acción concreta. Y, sobre todo, no usarlas como un simple sustituto del calendario. A nivel práctico, crear una tarea es facilísimo. Se hace siempre desde una conversación con ChatGPT. A día de hoy, no se pueden crear directamente desde el panel de tareas. Luego, si queréis editarlas, pausarlas o borrarlas, tenéis que ir a Settings (preferencias, ajustes), y de ahí a Schedules (tareas), donde podéis cambiar el nombre, las instrucciones, la periodicidad o la hora. Aquí he detectado un comportamiento curioso. Como las tareas se crean desde una conversación, esa conversación es donde aparecen los resultados cuando la tarea se ejecuta. Si borráis esa conversación, a veces ChatGPT crea una nueva automáticamente cuando llega el momento de la tarea… y otras veces la tarea se queda pausada. En la documentación oficial dice que debería crear una nueva conversación, pero en la práctica no siempre ocurre así. Si os pasa, simplemente podéis reanudar la tarea desde el panel. Para empezar hoy mismo, os propongo algo muy sencillo. Slegid un área de vuestro negocio (finanzas, marketing, contenidos, lo que sea) y cread una o dos tareas como máximo. Probadlas durante una semana. Ajustad las instrucciones si el resultado no es exactam
3003. Proyectos de ChatGPT
Hoy os cuento cómo uso los proyectos de ChatGPT a nivel profesional, qué uso les doy, así como esas buenas prácticas que optimizan los resultados. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de Suno, en el que aprendemos a crear canciones completas utilizando inteligencia artificial, pasando de una idea inicial a una producción final lista para compartir. ¡A por él! Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero contaros cómo estoy usando los proyectos de ChatGPT para trabajar con clientes y por qué, sinceramente, me parece una de las mejores formas de organizar el trabajo con inteligencia artificial cuando tienes varios frentes abiertos. Un proyecto, para entendernos, es como una carpeta dentro de ChatGPT, pero una carpeta "viva". No solo sirve para agrupar conversaciones, sino que tiene memoria propia, contexto persistente, archivos asociados e instrucciones personalizadas. Cuando creáis un proyecto, podéis decidir si comparte memoria con otros o si queda totalmente aislado. Esto es clave, porque esa decisión no se puede cambiar después. Yo, para clientes, siempre los creo aislados, para evitar cualquier mezcla de información. Cada cliente es su mundo, y su proyecto también. Mi forma de trabajar es muy clara: un proyecto por cliente. Da igual que tengáis uno, seis o veinte. Cada cliente tiene su propio espacio. En las instrucciones del proyecto explico qué tipo de cliente es, a qué se dedica, en qué le voy a ayudar (estrategia, copy, marketing, análisis…) y qué espero exactamente de ChatGPT dentro de ese proyecto. Es como hacerle un briefing permanente. Una vez creado el proyecto, empiezo siempre igual. Creo una conversación llamada General. Ahí construyo la base de conocimiento. Lo primero que hago es una búsqueda profunda para que ChatGPT investigue al cliente: su web, su presencia online, qué hace, cómo comunica. Cuando vuelve con el informe, le pido un resumen. Después hago otra búsqueda profunda sobre el sector en el que opera ese cliente, enfocada a crecimiento, oportunidades, riesgos o lo que toque en cada caso. Todo esto queda en esa conversación general, que actúa como el "dossier" del cliente. El siguiente paso es subir archivos. Aquí hay dos grandes fuentes. Por un lado, toda la documentación que me pasa el propio cliente: datos, informes, estrategias anteriores, métricas, lo que sea. Por otro lado, la documentación que genero yo con KlearPlan. Ahí relleno todos los datos del cliente, ejecuto los análisis y exporto absolutamente todo en PDF: DAFO, canvas, roadmap, estrategias, informes… Son decenas de archivos, pero merece la pena, porque a partir de ese momento ChatGPT tiene todo el contexto del negocio. Hasta aquí solo hay una conversación, la general. Y esto es importante: no voy abriendo chats nuevos a lo loco. Soy muy pesado con el orden. Lo que hago es crear conversaciones fijas, que siempre son las mismas: una para estrategia, otra para brainstorming, otra para reuniones, otra para mails… Cada conversación tiene un objetivo claro y no se mezcla con las demás. Las renombro para tenerlas siempre localizadas y no perder tiempo. A partir de ahí, el proyecto crece solo. En algunos clientes añado más conversaciones si hace falta, pero esa base casi siempre es suficiente. Además, creo dos tareas automáticas dentro del proyecto: una semanal y una mensual. La semanal se encarga de buscar noticias y novedades del sector que puedan ser relevantes para el cliente. Cada lunes recibo el resumen sin tener que hacer nada. La mensual sirve para preparar la reunión con el cliente: unos días antes, ChatGPT revisa todo lo trabajado, las noticias, las decisiones anteriores y me prepara una especie de acta o guion para la reunión. Las reuniones las grabo y las transcribo con Tactiq. Después exporto la transcripción, el resumen y las acciones, y lo subo todo a la conversación "REUNIONES" del proyecto. Así queda todo documentado y, además, sirve de base para la tarea mensual que prepara la siguiente reunión. Es un círculo perfecto. En cuanto a compartir proyectos, aquí soy bastante tajante. Con clientes, no comparto el proyecto entero. Demasiado caos. Cualquiera podría crear conversaciones nuevas, borrar cosas o desordenarlo todo. Lo que sí hago, en algunos casos, es compartir una conversación concreta, como la de reuniones. Eso genera una copia en el ChatGPT del cliente, pero no afecta a la mía. Cada uno sigue su camino sin pisarse. Para moverme rápido entre proyectos y conversaciones, uso accesos directos. Al principio lo hacía con marcadores, pero ahora uso TextExpander. Tengo guardadas las URLs de cada conversación importante y accedo escribiendo una pequeña abreviatura. No es obligatorio, pero cuando trabajas así cada día, se nota muchísimo. Y ya está. Así es como organizo los proyectos de ChatGPT para clientes. También los uso para inversión, temas personales o proyectos propio
3002. Búsquedas profundas de ChatGPT
Hoy os cuento cómo uso las búsquedas profundas de ChatGPT, qué uso les doy, así como esas buenas prácticas que optimizan el resultado obtenido. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos el curso de Suno, en el que aprendemos a crear canciones completas utilizando inteligencia artificial, pasando de una idea inicial a una producción final lista para compartir. ¡A por él! Ahora sí, vamos al lío. En este episodio he querido profundizar en uno de los usos más potentes de ChatGPT para negocios y emprendedores: las búsquedas profundas. Lo primero que he aclarado es qué son exactamente. Una búsqueda profunda no es simplemente buscar en internet ni pedirle a ChatGPT una respuesta rápida. Es un proceso de investigación guiado, donde el modelo trabaja con un objetivo claro, itera, contrasta información, cambia de enfoque si algo no encaja y acaba estructurando conclusiones. No es inmediato, puede tardar varios minutos, pero el resultado es muchísimo más rico y útil. La gran diferencia está entre un prompt básico, que da una respuesta directa y rápida, y una búsqueda profunda, que es casi como encargarle un informe a un analista. En estas búsquedas se ve cómo va probando fuentes, descartando lo que no sirve y afinando el resultado. Para mí, es la funcionalidad más potente que han añadido los modelos de IA hasta ahora, y ha cambiado por completo mi forma de trabajar. ¿Por qué es tan útil para negocios y emprendedores? Básicamente por tres motivos muy claros: nos falta tiempo, estamos saturados de información y muchas veces tenemos que tomar decisiones sin todos los datos que nos gustaría. ChatGPT no sustituye nuestro criterio, pero sí nos ahorra horas y horas de investigación y, sobre todo, nos ordena el caos. Además, algo clave: nos obliga a pensar mejor el problema, porque nos hace preguntas antes de ponerse a investigar. Cuando activáis una búsqueda profunda. Ya sea porque el propio prompt lo provoca o activándola explícitamente, lo primero que hace ChatGPT es preguntar. Y esto es oro. No solo mejora el resultado final, sino que nos ayuda a concretar qué queremos exactamente. Por ejemplo, si pedimos información sobre un sector, nos preguntará el país, el tipo de producto, el enfoque… Eso evita conclusiones erróneas y nos obliga a definir bien el objetivo. A partir de ahí, los casos de uso son infinitos. Investigación de mercados y nichos, análisis de tendencias, detección de oportunidades o riesgos, estudios de gasto de los consumidores… Todo con fuentes citadas, que luego podemos revisar una a una. Y esto es fundamental: no hay que quedarse solo con el informe, sino ir a las fuentes, comprobar de dónde salen los datos y valorar su calidad. Uno de los usos que más he compartido es el de inversión en bolsa. En mi caso, trabajo siempre dentro de un proyecto específico, con un contexto muy claro: value investing, largo plazo, método Warren Buffett. Primero le doy datos objetivos (ratios, balances), luego identificamos la empresa y, solo entonces, lanzo la búsqueda profunda. El resultado suele ser un análisis muy afinado, que en la mayoría de ocasiones coincide con mi propio criterio, aunque la decisión final siempre pasa por el filtro humano. Otro caso muy potente es el análisis de la competencia. Primero una búsqueda profunda sobre tu propia empresa, luego otra para identificar competidores y, a partir de ahí, búsquedas profundas individuales para analizar pros, contras, posicionamiento y oportunidades. Todo con contexto y por fases, nunca de golpe. También funciona muy bien para validar ideas de negocio, simular escenarios, detectar objeciones reales, preparar estrategias de contenidos, definir clientes ideales, estructurar embudos, preparar cambios de precios o lanzamientos de productos. Incluso para crear contexto inicial en una conversación y, a partir de ahí, seguir profundizando con preguntas más estratégicas. La clave para que una búsqueda profunda funcione bien es sencilla, pero fundamental. Primero, dar un buen contexto. Segundo, definir un objetivo claro. Y tercero, no pedirlo todo en un solo prompt. Hay que trabajar por fases, dejar que ChatGPT haga preguntas y construir la investigación paso a paso. Eso marca una diferencia brutal en la calidad del resultado. Las búsquedas profundas no son solo para ahorrar tiempo (que también) ni para delegar decisiones. Son una ayuda para pensar mejor y decidir mejor. Pero la decisión final siempre debe ser nuestra. ChatGPT puede equivocarse, puede alucinar y puede darnos la razón si no le pedimos lo contrario. Por eso es tan importante activar el "modo abogado del diablo" y pedirle que ponga el dedo en la llaga. Así pues, usad las búsquedas profundas como un copiloto exigente, no como una bola de cristal. Bien planteadas, son una ventaja competitiva enorme. :) Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoracion
3001. Preguntas y Suno
Hoy respondo preguntas sobre inbound marketing, conversiones, escalabilidad de negocios, lead magnets, infoproductos, empezar a emprender, y mucho más. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empezamos el curso de Suno, en el que aprendemos a crear canciones completas utilizando inteligencia artificial, pasando de una idea inicial a una producción final lista para compartir. ¡A por él! Y ahora, vamos a por las preguntas de la jornada: 1. Hola Joan y equipo, Llevo años creando contenido gratuito (blog, newsletter y YouTube) y tengo bastante tráfico, pero cuando intento vender algo, la conversión es bajísima. La sensación es que mi audiencia me ve como “el que explica” pero no como “el que vende”. ¿Cómo se cambia esa percepción sin cargarte la confianza construida durante años? Gracias por tanto valor. (David) 2. Hola Joan, Tengo un proyecto que funciona bien a nivel de ingresos, pero cada vez me ocupa más tiempo y energía. No es que vaya mal, al contrario, pero siento que he creado algo que depende demasiado de mí. ¿Cómo detectas cuándo un negocio es rentable pero poco escalable, y qué señales te hacen decidir si vale la pena transformarlo o cerrarlo? Gracias por compartir siempre la parte menos bonita del emprendimiento. (Óscar) 3. Muy buenas Joan, Estoy lanzando un infoproducto y me cuesta horrores decidir el contenido. Tengo la sensación de que si no lo explico todo, se quedará corto, y si explico demasiado, será inmanejable. ¿Cómo decides tú cuándo un contenido está “suficientemente bien” para lanzarlo, sin caer en el perfeccionismo? Un abrazo y gracias por el podcast diario. (Cristina) 4. Hola Joan y equipo, Tengo una web con bastantes visitas gracias a SEO, pero la mayoría de usuarios solo entran, leen y se van. La tasa de suscripción a la newsletter es bajísima. ¿Qué suele fallar en estos casos: el lead magnet, el momento en el que se ofrece, o simplemente el tipo de tráfico? Gracias por tu opinión. (Raúl) 5. Buenas Joan, Trabajo por cuenta ajena, pero estoy montando un proyecto en paralelo. El problema no es tanto el tiempo, sino el cansancio mental al llegar a casa. ¿Recomiendas avanzar poco a poco aunque sea muy lento, o parar y esperar a tener más margen mental? Gracias el podcst y lis curso (Marcos) ¡Y hasta aquí las preguntas de la jornada! Espero que las respuestas hayan sido de interés y de ayuda tanto para los que han preguntado como para los que han escuchado. Os recomiendo ampliar lo comentado con el episodio 1835. Matriz del Boston Consulting Group y el 277. Teoría de los cliductos para las dudas de Óscar, así como el 2970. Cómo saber QUÉ vender a tu comunidad para la pregunta de David. Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana martes con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!
3000. El directorio de profesionales de Boluda.com
Hoy celebramos los 3.000 episodios de este podcast, con el lanzamiento del directorio de profesionales de Boluda.com, con vosotros como protagonistas. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy finaliza el curso de Affinity, una alternativa a Photoshop, InDesign e Illustrator (todo en una), y encima totalmente gratuita. Una locura, vamos. ¡A por él! Ahora sí, vamos al lío. Hoy no es un episodio cualquiera. Hoy celebramos el episodio 3.000 de marketing online. Tres mil episodios, más de once años de podcast diario, y a punto de cumplir doce desde aquel 16 de mayo de 2014 en el que empezó todo. Se dice rápido, pero detrás hay muchísimo trabajo, constancia y, sobre todo, una comunidad increíble que lo ha hecho posible. Por eso, para celebrar este hito tan redondo, quería hacer algo especial. Algo que no fuera solo simbólico, sino útil. Un regalo pensado para vosotros, que sois quienes sostenéis Boluda.com y este proyecto día tras día. Y de ahí nace la gran novedad de este episodio: el lanzamiento del directorio de profesionales. Se trata de un directorio público en el que cada suscriptor puede tener su propio perfil profesional. Una ficha completa con vuestro nombre, cargo, empresa, foto, biografía y una descripción clara de qué ofrecéis. La idea es que el directorio posicione bien en Google, que la gente os contacte y que os lleguen oportunidades trabajo. Dentro de cada ficha también aparecen varios elementos que aportan contexto y confianza. Por un lado, el sistema de antigüedad en boluda.com, representado con estrellas según el tiempo que lleváis en la comunidad: miembros veteranos, históricos y fundadores. Es una forma de reconocer vuestro recorrido y vuestro compromiso durante estos años. :) Además, en los perfiles se muestran las formaciones avanzadas que hayáis hecho conmigo directamente, como el mastermind, las mentorías o el curso de libertad financiera, en los que he trabajado con vosotros personalmente. Y, en esos casos, estoy añadiendo algo muy personal: Una reseña escrita por mí, explicando cómo ha sido trabajar con esa persona, cuáles son sus puntos fuertes y mi valoración profesional real. Nada automático ni genérico, sino texto hecho uno a uno. Aún me faltan bastantes por escribir, pero ahí estoy. Cada perfil incluye también enlaces a vuestra web y redes sociales, y un formulario de contacto integrado para que cualquier persona interesada pueda escribiros directamente. Así facilitamos al máximo la captación de leads, tanto desde visitas externas como desde recomendaciones que hacemos el equipo de soporte o yo mismo cuando alguien nos pide referencias. Ojo, nadie aparece en el directorio por defecto. Sois vosotros quienes decidís si queréis estar o no. Para ello tenéis que entrar en boluda.com/directorio, donde ahora mismo veréis un formulario para rellenar vuestros datos. He pedido lo mínimo imprescindible para que el perfil tenga sentido y pueda posicionar bien: Nombre, cargo, web, una buena descripción profesional, y vuestra propuesta de valor. Durante estos últimos días de enero el directorio estará en fase de preparación. Tenéis tiempo para completar vuestra ficha, revisar que todo esté correcto, crear o ajustar vuestro Gravatar y, muy importante, enviarme feedback. Si echáis en falta algún campo o creéis que se puede mejorar algo, este es el momento ideal para decirlo. A partir del 1 de febrero abriré el directorio al público. La intención con todo esto es triple: Daros visibilidad, agradecer vuestro apoyo a lo largo del tiempo y ayudaros a conseguir clientes. Un directorio sin personas no tiene sentido, y este proyecto existe precisamente gracias a vosotros. Así que este episodio 3.000 no podía celebrarse de otra manera. Ahora os toca a vosotros. Entrad en el directorio, rellenad el formulario con calma y cariño, y ayudadme a pulir esta herramienta para que sea realmente útil para todos. Y ahora... ¡A por los 4.000! :D Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces, ¡Muy buen fin de semana!
2999. Configurando ChatGPT de forma óptima
Hoy os cuento mis buenas prácticas para configurar ChatGPT de forma óptima para respuestas mejores y más rápidas. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy entramos ya en la recta final del curso de Affinity, una alternativa a Photoshop, InDesign e Illustrator (todo en una), y encima totalmente gratuita. Una locura, vamos. ¡A por él! Ahora sí, vamos al lío. Después de la buena acogida del episodio 2968. ChatGPT cero, he pensado en hacer un ciclo sobre cómo utilizo ChatGPT en mi día a día, empezando por lo más básico: la configuración. Porque si esta parte no la tenemos bien afinada, los resultados nunca van a ser todo lo buenos que podrían ser. ChatGPT tiene un nivel de personalización enorme, y aprovecharlo marca una diferencia brutal en la calidad de las respuestas. Os cuento cómo lo tengo yo configurado, no para que lo copiéis tal cual, sino para que veáis hasta dónde se puede llegar y luego lo adaptéis a vuestras propias necesidades. Empiezo por el estilo de las respuestas. Por defecto viene uno estándar, pero podéis indicarle si queréis respuestas más profesionales, amigables, cercanas, eficientes, incluso con un punto más informal o “nerd”. En mi caso lo dejo en el modo por defecto porque lo uso tanto para trabajo como para temas personales. Pero, por ejemplo, a mi madre se lo configuré como amigable, porque lo usa casi como una compañera para su podcast y sus viajes. Si vosotros lo usáis solo para trabajo, tiene todo el sentido ponerlo en modo profesional y evitar florituras innecesarias. Luego está el apartado de características, que para mí es clave. Aquí podéis regular cosas como la calidez, el entusiasmo, el uso de emojis o la tendencia a responder con listas. A mí me pasó que, de repente, ChatGPT empezó a contestar todo con listas interminables y emojis por todas partes. No era un error: era una opción activada. Desde aquí podéis decirle claramente que queréis menos listas y menos emojis, o incluso ninguno. Yo lo tengo así: si quiero una lista, ya la pediré. Si no, prefiero respuestas en texto normal, más naturales. En las instrucciones personalizadas es donde podéis afinar aún más. Podéis ponerle un nombre (en mi caso se llama Sara) y decirle exactamente cómo queréis que os responda. Este campo es oro. Aquí le indico que no use emojis, que no abuse del guion medio, que no meta líneas separadoras entre párrafos, que sea directo al grano y que no me esté preguntando constantemente si quiero algo más. Todo eso que os da rabia cuando leéis una respuesta, se lo podéis decir aquí una sola vez y olvidaros para siempre. Otro punto importante es el apartado "Sobre ti". Aquí le explico quién soy, a qué me dedico y también datos personales y familiares. Un consejo clave: cuando pongáis información de personas, usad fechas de nacimiento, no edades. Si le decís que alguien tiene 15 años, siempre tendrá 15. Si le decís la fecha de nacimiento, ChatGPT puede calcular la edad correctamente y tenerlo siempre actualizado. Esto mejora muchísimo el contexto y, por tanto, las respuestas. También os recomiendo activar las memorias. ChatGPT puede recordar conversaciones anteriores, usar el historial de navegación si utilizáis su navegador, y guardar incluso grabaciones si usáis la función de grabar conversaciones. Yo lo tengo todo activado porque cuanto más contexto tiene, mejor trabaja. En cuanto a las integraciones con aplicaciones de terceros, para mí Gmail y Google Drive son imprescindibles. Con Gmail puedo preguntarle si tengo correos importantes pendientes de responder o recibir cada mañana un resumen con lo más relevante del día anterior. Con Google Drive puedo hacer búsquedas profundas dentro de mis propios documentos: revisar textos, detectar incoherencias, analizar información de clientes o trabajar sobre libros y proyectos que tengo guardados ahí. Luego están las tareas, que es otra de las joyas. Aquí podéis programar acciones periódicas. Yo, por ejemplo, tengo una tarea diaria que me manda un correo con las mejores noticias del día anterior para empezar la mañana con buen ánimo. También tengo alertas de bolsa: le indico que me avise solo si una empresa cae más de un cierto porcentaje, para analizar si hay oportunidad de inversión. Todo esto funciona de forma automática y os llega por correo. Si tenéis hijos, el control parental también es muy interesante. Podéis limitar horarios, funciones disponibles, uso de memoria, imágenes o voz. Mis hijos mayores usan ChatGPT y tener este control me da mucha tranquilidad. A partir de aquí, entro ya en el uso práctico. Un consejo fundamental: cuando preguntéis por cosas recientes, forzad siempre el "buscar online" al final del prompt. A día de hoy el conocimiento base de ChatGPT tiene una fecha de corte en agosto de 2025, y si no le decís que busque en internet, puede responder con información desactualizada. Basta con añadir al final del prompt
2998. Cocreando webs con Ángel Cabaleiro
Hoy viene Ángel Cabaleiro a contar el negocio de cocreación web que ha montado, en el que monta la web en directo con el cliente a través de videollamada. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy cruzamos el ecuador del curso de Affinity, una alternativa a Photoshop, InDesign e Illustrator (todo en una), y encima totalmente gratuita. Una locura, vamos. ¡A por él! Ahora sí, vamos al lío. En el episodio de hoy doy paso a una charla con Ángel Caballeiro, alguien a quien conocéis bien porque durante años fue técnico en Boluda.com y que ahora ha dado el salto por su cuenta. Lo traigo al podcast porque ha montado un servicio que conecta directamente con una idea de negocio que ya comenté en el episodio 1397. Idea de negocio: Webs a domicilio. Solo que en este caso la ha llevado un paso más allá y la ha adaptado perfectamente a la era digital. Ángel se ha especializado en lo que él llama cocreación web. El concepto es muy sencillo, pero a la vez muy potente: hacer la web del cliente mientras este está presente, viendo todo el proceso, aprendiendo y tomando decisiones en tiempo real. Nada de encargos opacos ni de intercambios infinitos de correos. Aquí se trabaja juntos, en videollamada, compartiendo pantalla, contratando el dominio, el hosting, instalando plugins y maquetando la web paso a paso. Lo interesante de este enfoque es que el cliente no solo acaba con la web hecha, sino también con el conocimiento de cómo se ha hecho. Ve cómo se toman las decisiones, entiende por qué se elige un plugin u otro, cómo se ajustan estilos, colores o tipografías, y puede corregir o redefinir cosas en el mismo momento. Eso evita rehacer trabajo y, sobre todo, elimina esa sensación tan habitual de "no era exactamente lo que tenía en la cabeza". Ángel explica que este servicio nació de detectar una necesidad muy clara en las consultorías: muchas personas no querían solo consejos, querían que alguien hiciera mientras ellos miraban. Y esa necesidad se repetía. A partir de ahí lo convirtió en un servicio estructurado, basado en sesiones uno a uno, donde él trabaja y el cliente aprende, pregunta y decide. Una parte clave del valor que aporta es la experiencia acumulada. Después de más de una década trabajando con WordPress, años en soporte técnico y muchos proyectos a sus espaldas, Ángel va a tiro fijo. Sabe qué hosting recomendar, qué plugins funcionan de verdad y cuáles son pura morralla, qué combinaciones son compatibles y cuáles van a dar problemas. Esa curación ahorra una cantidad enorme de tiempo, frustración y errores. Hablamos también de tiempos y precios, porque es una de las grandes dudas habituales. Una web estándar puede estar lista en unas ocho horas, mientras que proyectos más complejos, como academias online, pueden irse a veinte horas o más. La diferencia frente a otros servicios es que aquí el cliente ve exactamente en qué se invierte cada minuto. No hay fe ciega: las horas son productivas, visibles y aprovechadas al máximo. Ángel ofrece packs de horas, y deja claro algo importante: comparar el precio por hora sin tener en cuenta la eficiencia es un error. Alguien con experiencia puede resolver en una hora lo que otra persona tardaría diez, y eso, al final, es más barato y mucho más efectivo. Además, muchas sesiones sirven para desbloquear problemas concretos que llevaban semanas atascando a la gente. Otro punto que me parece brillante es que todas las sesiones se graban. Se hacen por Zoom, se suben en oculto a YouTube y el cliente puede revisarlas cuando quiera. Eso convierte cada sesión en un pequeño curso personalizado, al que se puede volver una y otra vez. Y si después surgen dudas, Ángel también responde por email. Entramos en detalles más técnicos, hablando de su stack habitual: WordPress, el tema Astra en versión Pro y Kadence Blocks para maquetar. Ángel explica por qué se siente cómodo con esta combinación, por rendimiento, flexibilidad y facilidad de uso, tanto para él como para el cliente. También comentamos compatibilidades con Elementor, WooCommerce o sistemas de academias, y cómo Astra facilita mucho el trabajo sin obligarte a un ecosistema cerrado. Y es que a veces pagar una herramienta o un servicio profesional no es un gasto, sino una forma de ahorrar tiempo, dolores de cabeza y energía. Y eso, cuando te dedicas a esto, vale oro. Si os encaja la idea de aprender mientras se crea vuestra web, de entender realmente lo que tenéis entre manos y de no depender siempre de terceros, este modelo de cocreación es una opción muy a tener en cuenta, y Ángel un profesional súper recomendable. :) Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con má
2997. Affinity
Hoy hablamos de Affinity, la alternativa gratuita a Photoshop, InDesign e Illustrator. Yo no tengo voz, con lo que en esta ocasión, Sara locuta el episodio. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy cruzamos el ecuador del curso de Affinity, una alternativa a Photoshop, InDesign e Illustrator (todo en una), y encima totalmente gratuita. Una locura, vamos. ¡A por él! Y ahora sí, vamos al lío. Affinity, tal y como existe hoy, es una aplicación de diseño profesional unificada, gratuita y de escritorio, que nace tras la compra de Serif por parte de Canva. Ya no hablamos de tres programas separados (Designer, Photo y Publisher), sino de una sola app que integra en el mismo entorno el diseño vectorial, la edición de imágenes y la maquetación editorial. Todo ocurre dentro del mismo archivo y sin cambiar de programa, lo que permite trabajar de forma continua y muy fluida en cualquier proyecto visual. En la práctica, Affinity permite hacer exactamente el mismo tipo de trabajos que se hacían con Illustrator, Photoshop e InDesign, pero desde una única aplicación. Se pueden crear logotipos, ilustraciones, iconos y gráficos vectoriales con precisión profesional, editar y retocar fotografías con capas, máscaras, ajustes no destructivos y soporte RAW y maquetar documentos multipágina como ebooks, dossiers, catálogos, revistas o PDFs comerciales con control tipográfico avanzado, páginas maestras y estilos globales. Todo esto está pensado para producción real, no para diseños “de juguete”. Los archivos pueden ir directamente a imprenta o a publicación digital sin problemas. Para marketing online y creación de contenidos, Affinity cubre prácticamente todo el ciclo visual. Sirve para diseñar creatividades para redes sociales, anuncios, banners, portadas de infoproductos, lead magnets, presentaciones, material corporativo y contenidos editoriales largos. Es especialmente potente cuando se quiere coherencia visual, control absoluto del diseño y calidad profesional. No trabaja con plantillas prefabricadas como Canva, sino que da libertad total, lo que implica más control… y también una mayor curva de aprendizaje si no vienes del mundo del diseño. En cuanto a compatibilidad, Affinity abre y exporta los formatos más usados del sector: PSD, PDF, SVG, PNG, JPG, TIFF, EPS y archivos de intercambio de InDesign. Esto permite trabajar con clientes, imprentas o colaboradores que usan Adobe sin quedar aislado. El rendimiento es uno de sus grandes puntos fuertes: es muy rápido, aprovecha bien la GPU y maneja documentos grandes con mucha soltura, normalmente mejor que Adobe en equipos equivalentes. Lo que no hace Affinity es vídeo, animación, motion graphics ni diseño colaborativo en tiempo real. No sustituye a Premiere, After Effects, Figma o herramientas de prototipado colaborativo. Tampoco tiene un ecosistema masivo de plugins ni automatizaciones avanzadas orientadas a publicación directa en redes. Es software creativo puro, de escritorio, centrado en diseño gráfico estático de alta calidad. El cambio clave tras la entrada de Canva es el modelo de negocio. Affinity es ahora completamente gratuita para siempre en su núcleo: todas las funciones de diseño, edición, maquetación y exportación están disponibles sin pagar. La única parte de pago es la integración de herramientas de inteligencia artificial de Canva, como el borrado automático de fondos o el relleno generativo, que requieren una suscripción a Canva Pro. Estas funciones son un extra de productividad, no algo imprescindible: todo se puede hacer igualmente de forma manual dentro de Affinity. Además, existe integración con Canva como plataforma. Los diseños creados en Affinity pueden enviarse a Canva para que otros miembros del equipo los editen, adapten o reutilicen, lo que encaja muy bien en entornos de marketing donde conviven perfiles técnicos y no técnicos. Affinity actúa como la herramienta de creación avanzada, y Canva como el espacio de colaboración y distribución. En resumen, Affinity sí puede sustituir completamente a Adobe para una gran mayoría de diseñadores, marketers, creadores de contenido, emprendedores y pequeñas empresas que trabajan con diseño gráfico, fotografía y maquetación. No reemplaza todo el ecosistema Adobe en entornos muy especializados o corporativos, pero ofrece una alternativa profesional real, rápida y ahora gratuita. Es uno de los movimientos más importantes del sector en años y cambia por completo el punto de partida: hoy cualquiera puede acceder a herramientas de diseño de nivel profesional sin coste, y eso tiene un impacto directo en cómo se crea, se comunica y se vende online. En fin, os invito a echar un vistazo al curso de Affinity, y os recomiendo encarecidamente que le deis una oportunidad, ya que podéis ahorraros varios cientos de euros si actualmente estáis pagando Adobe. :) Muchas gracias a todos por vuestras valoraci
2996. Preguntas y Affinity
Hoy contesto preguntas sobre creación de comunidades, canibalizaciones de productos, y subidas de precios peligrosas. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy cruzamos el ecuador del curso de Affinity, una alternativa a Photoshop, InDesign e Illustrator (todo en una), y encima totalmente gratuita. Una locura, vamos. ¡A por él! Y ahora sí, vamos a por las preguntas de la jornada: 1. Buenas Joan, me animo a escribirte después de mucho tiempo. Primero de todo felicitarte y agradecerte todo el apoyo que nos das a través de tus cursos y contenido útil! Actualmente estoy creando un proyecto de guías digitales de turismo slow y sostenible por ahora en Madrid. Aún estoy empezando y el turismo es un tipo de negocio donde el cliente compra el producto, hace el viaje y de forma natural desaparece. Esto es algo que va en contra de lo que se busca en los negocios de crear clientes fieles y comunidad. Sabiendo esto ¿Cómo enfocarías un negocio así para que sea rentable y escalable sin comunidad ni membership, basado en productos y SEO? Gracias de antemano y felices fiestas. (Alfredo) 2. Hola Joan, Tengo una academia online con cursos evergreen y una membresía mensual. El problema es que cada vez que lanzo un curso nuevo, la membresía se resiente: hay bajas porque algunos alumnos prefieren pagar solo el curso puntual. ¿Tiene sentido separar completamente ambos modelos o es mejor asumir esa canibalización como algo normal? ¿Cómo lo enfocarías para que la membresía no se convierta en “el producto barato”? Gracias y un abrazo. (Carlos) 3. Buenas Joan, Tengo un SaaS muy de nicho que cobra 19 €/mes y da un servicio bastante específico. Me estoy planteando subir precios, pero el miedo a perder usuarios me paraliza. ¿Hay alguna forma “segura” de testear una subida de precios sin liarla ni generar enfado? ¿O en estos casos es mejor subir y asumir consecuencias? Gracias por el podcast diario, es mi café de cada mañana. (Marta) Tenía más preguntas a responder, pero mi voz no daba más de sí, prefiero descansar y regresar mañana en lugar de forzarla. Espero que las respuestas hayan sido de interés y de ayuda tanto para los que han preguntado como para los que han escuchado. Os recomiendo ampliar lo comentado con el episodio 2530. Básicos del marketing online: Crear una comunidad para la pregunta de Alfredo, y el curso de estrategias de precios para las dudas de Marta. :) Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana martes con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!
2995. Las decisiones que más impacto han tenido en mi tranquilidad personal
Hoy os cuento las decisiones que he tomado a nivel personal (y profesional) que más impacto han tenido en mi tranquilidad. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy cruzamos el ecuador del curso de SiteGround AI Studio, una suite de inteligencia artificial de SiteGround en la que podemos probar todos los modelos de IA de audio, texto y video de las principales plataformas. ¡A por él! :) Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero compartir con vosotros las decisiones personales y profesionales que más impacto han tenido en mi tranquilidad personal. No es una lista universal ni una receta mágica. Es simplemente lo que, en mi caso, me ha permitido dormir mejor, vivir con menos ruido mental y sentir que tengo el control de mi vida. Cada persona es un mundo, pero quizá alguna de estas decisiones os encaje o, como mínimo, os ayude a reflexionar sobre las vuestras. :) Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda.com, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores. Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos. Os recomiendo hacer una lista de aquello que os preocupa, os genera estrés o no os deja dormir del todo bien. A partir de ahí, pensad qué decisiones podríais tomar para minimizar ese ruido y empezar a trabajar en ello. La tranquilidad no es gratuita. Siempre tiene un precio. En mi caso, he decidido pagarlo encantado. :) Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces, ¡muy buen fin de semana!
2994. Cómo nos organizamos en casa
Hoy toca un offtopic como la copa de un pino. Os cuento cómo nos organizamos en casa, y qué estrategia seguimos para no volvernos locos con los peques. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy cruzamos el ecuador del curso de SiteGround AI Studio, una suite de inteligencia artificial de SiteGround en la que podemos probar todos los modelos de IA de audio, texto y video de las principales plataformas. ¡A por él! :) Y ahora sí, vamos al lío. ALERTA OFFTOPIC: Hoy quiero compartir con vosotros cómo nos organizamos en casa. No para que copiéis exactamente lo que hacemos nosotros, porque cada familia es un mundo, sino para que entendáis la metodología y la podáis adaptar a vuestra realidad. La clave de todo es bastante sencilla: repartir las tareas en función de las capacidades, las habilidades y, si es posible, los intereses de cada uno. No todo el mundo sirve para todo, ni tiene sentido forzar a alguien a hacer una tarea que odia o que no se le da bien. En nuestro caso, por ejemplo, yo me encargo de la compra y de las finanzas familiares. No porque “me toque”, sino porque me gusta. Disfruto comparando supermercados, precios, portes, hojas de cálculo y presupuestos. A Laura, en cambio, eso le da auténtico pánico. Sin embargo, ella compra la ropa de los niños sin ningún problema, conoce telas, tallas y materiales, y además le gusta hacerlo. A mí, sinceramente, eso me supera. Así que cada uno hace lo que mejor sabe hacer y lo que menos fricción genera. Con la comida pasa algo parecido. Cocinamos entre los dos, según el día y el trabajo que tenga cada uno, aunque reconozco que Laura cocina más que yo. Ninguno de los dos es especialmente fan de la cocina, así que lo repartimos. En cambio, en casa de mis padres era distinto: a mi padre siempre le ha encantado cocinar, y asumió ese rol de forma natural. No hay reglas universales, solo contextos distintos. Los niños también forman parte del sistema Los niños, evidentemente, también entran en la ecuación. Creo firmemente que deben tener responsabilidades desde pequeños, siempre adaptadas a su edad y capacidades. En casa, cada uno recoge su plato, su vaso y sus cubiertos, y los mete en el lavavajillas. Además, repartimos tareas comunes: uno recoge lo que queda en la mesa, otro llena el lavavajillas y otro lo vacía. No es un sistema perfecto, pero está adaptado a la realidad de cada uno. Jan vacía el lavavajillas porque llega a las estanterías. Sam es más pequeño y no tendría sentido ponerle esa tarea. Todo esto se ajusta según van creciendo y cambiando las circunstancias. Y aquí viene una parte importante: las consecuencias. Si no se cumplen las tareas, hay consecuencias claras, conocidas de antemano y proporcionales. En nuestro caso, por ejemplo, puede ser 24 horas sin pantallas. No es un castigo desmesurado, pero sí algo que realmente les importa. Eso sí, hay tres reglas básicas que intento cumplir siempre. Primero, las normas se explican antes, no en caliente. Segundo, las consecuencias se cumplen siempre, sin excepciones. Y tercero, deben ser proporcionales. Si nos pasamos o improvisamos enfadados, el sistema se rompe. No solo consecuencias negativas: también incentivos Igual que en la vida adulta, no solo existe el “si no haces esto, pasa esto otro”. También hay consecuencias positivas. No se trata de pagar a los niños por recoger la mesa, pero sí de reconocer cuando las cosas se hacen bien. Por ejemplo, si durante la semana todo ha funcionado, el fin de semana podemos hacer algo especial: ir al cine, comprar un juego o planear una actividad que nos apetezca a todos. Y también hay momentos en los que simplemente hay premios sorpresa, sin que estén ligados a nada concreto. Eso genera un círculo virtuoso: colaborar hace que todos estemos mejor. El sistema importa más que los detalles Todo esto, en el fondo, es aplicar la metodología ADEP doméstico: análisis, diagnóstico, estrategia y plan de acción. Ver qué tareas hay, quién puede hacer qué, qué no está funcionando y cómo podemos mejorarlo. Un ejemplo claro fue el tema de la colada, que era un caos absoluto. La ropa acababa por todas partes y, de repente, nadie tenía nada que ponerse. Probamos varias cosas hasta que dimos con un sistema que reparte pequeñas tareas entre todos: yo hago una “redada” nocturna y programo la lavadora para que acabe el programa a las 7 del día siguiente, Laura se encarga de ponerla a secar por la mañana, yo reparto la ropa y los niños se organizan entre ellos para guardarla. No es magia, es método. No os digo que este sistema sea el mejor ni que tengáis que copiarlo. Lo importante es sentarse, pensar una solución realista, probarla y ajustarla. Un sistema imperfecto pero existente siempre es mejor que el caos. Organizarse para dejar de apagar fuegos Al final, de lo que se trata es de dedicar un poco de tiempo a organizarse para no vivir constantemente apagando fuegos
2993. Preguntas sobre n8n, validación, y reseñas de negocios sensibles
Hoy respondo preguntas sobre validar un proyecto, reseñas en ciertos negocios sensibles, y lanzamientos de productos físicos con prototipo. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy cruzamos el ecuador del curso de SiteGround AI Studio, una suite de inteligencia artificial de SiteGround en la que podemos probar todos los modelos de IA de audio, texto y video de las principales plataformas. ¡A por él! :) Y ahora sí, vamos a por la segunda jornada de preguntas: 1. ¡Buenas Joan! Soy Juan Jose Iñigo, tengo 43 años. Te sigo desde hace años, aunque solo tengo nivel 12, te descubrí por una entrevista que te hizo Luis Ramos de Libros para Emprendedores. Quiero especializarme en n8n, por ser libre, gratis y puedo instalarlo en local (Ya tengo un equipo exclusivo para automatizaciones). He visto mucha demanda, pero también mucho vende humo, se me ha ocurrido montar un grupo privado de Telegram. La idea es ir subiendo en él, 1 o 2 plantillas por semana y explicar cómo conectarlas, el verdadero valor será que los miembros podrán pedirme flujos según sus necesidades, para ir subiendo al grupo. Será una forma de aportar y practicar, por unos 10 €/mes. Se me ocurrió dejar un enlace a un formulario de google en el espacio Networking para ver si hay interés, antes de montar todo. Si hay interés, más adelante añadiré Zapier y Make. ¡Un abrazo grande y gracias por todo lo que compartes! (Juán José) 2. ¡Ey Joan! Bon día!! ¿Qué tal? Te escribo porque tengo una duda de esas que igual te encajan para el pódcast. Estoy ayudando con el marketing online a una amiga psicóloga. El servicio lo da genial, tanto presencial como online, los pacientes salen encantados… pero claro, cuando llega el momento de pedir una reseña en Google My Profile, muchos se echan atrás por temas de privacidad. Es totalmente entendible, pero a nivel de visibilidad local es un problema, porque al final casi nadie quiere dejar constancia pública de que ha ido al psicólogo. La pregunta es: ¿cómo enfocarías tú este tema? ¿Hay alguna estrategia o alternativa que recomiendes para conseguir prueba social sin comprometer la privacidad de los pacientes? No sé si hay algún tip o enfoque ético que hayas visto funcionar en sectores sensibles. Si te cuadra, estaría guay si lo comentas en el pódcast. ¡Seguro que a más de uno le sirve! Muchas gracias!! Un abrazo, (Juan) 3. Muy buenas, Joan. Soy Alberto, suscriptor y oyente habitual del podcast. Los episodios del crowdfunding para tu baraja me están resultando muy interesantes y me han animado a mandarte esta pregunta. Tengo un proyecto muy incipiente: un bebedero para perros que enfría el agua de forma activa. Tengo el modelo de utilidad registrado y estoy validando el funcionamiento, intentando construir un prototipo artesanal yo mismo. El camino que tengo en mente pasa por lanzar una campaña de crowdfunding, pero ahora mismo estoy atascado en la fase previa. La falta de dinero para invertir limita la creación de un prototipo profesional (me piden unos 10.000€), que es condición necesaria para plantear el crowdfunding. Y, al mismo tiempo, la propia campaña va a requerir inversión. ¿Cómo sueles enfocar este tipo de bloqueos en proyectos de producto físico? Muchas gracias por todo. Un saludo. (Alberto) ¡Y hasta aquí las preguntas del día! Espero que las respuestas hayan sido de interés y de ayuda tanto para los que han preguntado como para los que han escuchado. Para ampliar lo comentado, os recomiendo escuchar el episodio 2949. Vamos a montar una campaña de crowdfunding de principio a fin, en el que hablamos con Valentí Acconcia sobre los básicos del crowdfunding, así como el curso de n8n, muy recomendable. :) Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
2992. Preguntas sobre cursos, membresías y ChatGPT Cero
Hoy respondo preguntas sobre conversiones, membresías, y de los GPTs personalizados versus los proyectos en ChatGPT. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos el curso de SiteGround AI Studio, una suite de inteligencia artificial de SiteGround en la que podemos probar todos los modelos de IA desde un único lugar. ¡A por él! :) Y ahora sí, vamos a por la segunda jornada de preguntas: 1. Hola Joan y equipo, Tengo una escuela de yoga online en la que tenía sólo cursos para profundizar en la práctica de yoga. Desde el verano, inspirada por un episodio del podcast que se llamaba algo así como "el caso de la caligrafía invisible" me animé a montar una membresía como siempre recomiendas, no brainer, y que fuese por un lado un producto de entrada a los cursos de ticket más alto y por otro lado una fuente de ingresos recurrentes. El caso es que arrancó con 10 personas, pero 4 meses después hay 15... aunque la promociono en redes sociales y mi lista de correos no consigo que crezca a buen ritmo. No sé si se percibe como demasiado barato, si no sé transmitir su valor, si doy poco, si doy mucho... en fin... te dejo la web para que me des tu opinión: https://enyogate.com/cursos/clases-de-yoga-online-info/ En caso de que haya que subir el precio también me preocupa perder a las personas que ya están apuntadas... Gracias por todo y un abrazo. (Verónica) 2. Muy buenos días Joan! Soy Paqui de OverHouse! Boluder, Asiler, Klearplanner, Masterminder y Pluribuser :) No sé si se me olvida algo jaja. Cómo comentabas en el episodio de ChatGPT Zero, me gustaría que hicieses una segunda parte sobre cómo usas los agentes, las tareas y el modo de investigación profunda. GRACIAS infinitas por toda la ayuda que nos brindas día a día. Porque sin ti esto no sería lo que es. Sin ti esto, simplemente, no sería :)) Abrazo! (Paqui) 3. Hola Joan Saludos desde Tucuman, al norte de Argentina, te escucho hace años. Pregunta estuve escuchando el podcast 2968. ChatGPT cero y me pareció muy interesante pero al querer aplicarlo choco con lo siguiente, yo uso mucho GPT personalizados y estos chats no se pueden mover dentro de proyectos, lo consulté con ChatGPT y me siguiere hacer la charla con el GPT personalizado y al final hacer un resumen y pasarlo al proyecto pero no me parece practico. Tu comentaste que no tienes ningún chat fuera de los proyectos ¿Como haces? Desde ya muchas Gracias y saludos !!!! (Gustavo) ¡Y hasta aquí las preguntas del día! Espero que las respuestas hayan sido de interés y de ayuda tanto para los que han preguntado como para los que han escuchado. :) Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
2991. Preguntas y SiteGround AI Studio
Hoy respondo preguntas sobre cómo no depender de los portales de reservas, cuándo crear una app, y el uso de ChatGPT cero. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empezamos el curso de SiteGround AI Studio, una suite de inteligencia artificial de SiteGround en la que podemos probar todos los modelos de IA desde un único lugar. ¡A por él! :) Y ahora sí, vamos a por las preguntas de la jornada: 1. Buenas noches Joan, Al hilo del podcast de hoy donde se comenta las comisiones abusivas de algunas plataformas, me gustaría hacer una consulta. Tengo un alojamiento turístico, es imprescindible anunciarse en Airbnb, Booking, Toprural, etc. Aunque hacen una magnífica labor comercial, las comisiones son muy muy altas. En una búsqueda en Google, prácticamente no aparecemos, ni por la ciudad cultural donde estamos, ni el entorno, ni las actividades alternativas. El 89% de nuestros clientes son de fuera de España, por lo que lo tenemos más difícil para llegar a ellos y para fidelizarlos. Aunque necesitaría una consultoría ¿Hay alguna manera de escalar posiciones en los buscadores para depender un poco menos de las plataformas? Pagar por click es insostenible. Las grandes plataformas tienen acaparado las primeras posiciones de los buscadores. Muchas gracias de antemano *Si tienes intención de visitar Sevilla con tu familia, no dudes ponerte en contacto conmigo ;), arreglaremos el precio. Por supuesto que lo hago extensible a todo el equipo de Soporte. (Manolo) 2. Buenos días equipo Boluda y seguidoras/seguidores del podcast de Joan. Joan hace unos dias en una pregunta de los lunes algo comentaste que en tu respuesta incluiste el termino “web-app”. Derivado de ello, pedirte por favor si pudieras explicar de forma sencilla la diferencia entre una página web, una web-app y una app móvil. Y, si es posible, comentar también: Cuándo conviene usar cada una. Qué aporta cada opción a nivel de experiencia de usuario. Qué factores hay que tener en cuenta antes de decidir entre web, web-app o app • Qué herramientas o tecnologías se utilizan normalmente para desarrollar cada una Creo que muchas veces se habla de “hacer una app” sin tener claro si realmente es necesaria o si una buena web o con una web-app, se puede cubrir lo mismo. Gracias, y enhorabuena por el contenido que compartes. (Gabriel) 3. Hola! Pregunta para Joan a raíz del episodio ChatGPT cero. ¿Hay algún truco, hack, puente interdimensional que permita mover una conversación creada con un gpt, a un proyecto? Llevo tiempo intentando organizar chatpgt por proyectos, pero me he encontrado con el handicap de que cuando la conversación se ha creado usando un gpt de los que salen en la sección/biblioteca de gpts configurados, ya no tienes la opción de mover esa conversación a un proyecto. Gracias desde ya por la respuesta y por ayudarme a tener un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar. (Neus) ¡Y hasta aquí las preguntas de la jornada! Espero que las respuestas hayan sido de interés y de ayuda tanto para los que han preguntado como para los que han escuchado. Os recomiendo ampliar lo comentado con el Curso de Adalo para crear una app nativa, como comenta Gabriel, así como el episodio 2968. ChatGPT cero que comenta Neusl Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana martes con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!
2990. Ciclo métricas y analítica: Segmentación
Hoy finalizamos el ciclo hablando de la segmentación, una técnica que cambiará por completo cómo analizamos e interpretamos las métricas de nuestra web. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy finaliza el curso de Google Looker Studio, una estupenda herramienta gratuita para crear paneles de control con los datos de nuestros negocios. Ahora sí, vamos al lío. Hoy cerramos el ciclo de métricas y analítica hablando de algo que, sin exagerar, lo cambia absolutamente todo: la segmentación. Porque después de estas tres semanas viendo métricas, informes, tasas, embudos y porcentajes, toca dar un paso más y entender cómo convertir todo eso en decisiones útiles de verdad. En Analytics, una misma métrica puede decir cosas totalmente opuestas según cómo la mires. Y la diferencia no está en la métrica en sí, sino en si la estás analizando segmentada o no. Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda.com, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores. Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos. Este ha sido el último episodio del ciclo navideño de métricas y analítica. No espero que lo apliquéis todo de golpe ni que haya sido una revelación constante, pero con que os quedéis con cuatro o cinco ideas prácticas para empezar 2026 con buen pie, yo ya me doy por más que satisfecho. Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor, y la programación habitual: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces, ¡muy buen fin de semana!
2989. Ciclo métricas y analítica: Asistencia a la conversión
Hoy hablamos de las conversiones asistidas. Que Harry sea el que mate a Lord no significa que sin Hermione o Ron hubiera podido hacerlo. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos ya entrando en la recta final del curso de Google Looker Studio, una estupenda herramienta gratuita para crear paneles de control con los datos de nuestros negocios. Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una métrica que suele pasar muy desapercibida, pero que es absolutamente clave si no queremos tomar malas decisiones: la asistencia a la conversión. Normalmente, cuando miramos Analytics, nos fijamos en qué página convierte, en el embudo, en el último clic… en todo lo que ya hemos visto estos días. Pero aquí aparece una pregunta interesante: ¿qué pasa con todas esas páginas o contenidos que no convierten directamente, pero que ayudan a vender? Porque sí, existen. Y mucho. Qué es la asistencia a la conversión (y por qué importa tanto) La asistencia a la conversión es cuando una página, un contenido o un canal ayuda a que una conversión ocurra, aunque no sea el último paso del proceso. No es quien marca el gol, pero sí quien da el pase clave. Todos decimos que Harry mata a Voldemort… pero si no fuera por Neville cargándose a Nagini, por Hermione, por Ron y por unos cuantos más, Harry no llega ni a la mitad de la saga. Pues esto es exactamente lo mismo. La conversión final es Harry. Las asistencias son Hermione, Ron, Neville… y todos los que hacen posible que eso ocurra. Un recorrido realista del usuario Imaginad un caso muy típico: Un usuario entra un día en vuestra web por un artículo. No convierte. Se va. Otro día vuelve a la home. Tampoco convierte. Más adelante os ve en un podcast, en redes o en un anuncio. Y finalmente, al tercer o cuarto contacto, convierte. ¿Quién ha convertido aquí? ¿El artículo inicial? ¿La home? ¿El anuncio? ¿El podcast? La respuesta es: todos han asistido. Y si quitáis cualquiera de esas piezas, es muy probable que la conversión no ocurra. Por eso esto no es blanco o negro. Es una escala de grises. El gran error: mirar solo el último clic Uno de los errores más habituales es analizar solo el último clic y tomar decisiones a partir de ahí. Y claro, así pasan cosas como: Infravalorar el marketing de contenidos. Pausar campañas que “no convierten”. Dejar de crear contenido porque “no genera ventas”. Optimizar solo la última página del embudo. Es como darle todo el mérito a Harry y olvidarse del resto del equipo. Resultado: En la primera peli, la palma. Esto se ve clarísimo en los supermercados. Hay productos con poco margen que, vistos de forma aislada, parece que no valen la pena. Pero si los quitas, la gente deja de hacer la compra completa… y se va a otro súper, donde "lo tienen todo". Con el contenido pasa exactamente lo mismo. Ese artículo que no convierte, puede ser el motivo por el que alguien vuelve más adelante y acaba comprando. Si lo eliminamos, no perdemos solo ese contenido: perdemos toda la venta. Medir la asistencia a la conversión nos permite valorar correctamente la parte alta del embudo, entender recorridos largos, que ocurren en varias sesiones, tomar mejores decisiones estratégicas de contenido y publicidad, y evitar cargarnos piezas clave del sistema sin darnos cuenta. ¿Entonces qué miramos? En Analytics tenemos informes específicos para ver esto: las asistencias, las rutas del usuario, las páginas previas a la conversión, los eventos que han ocurrido antes de que alguien acabe comprando. Cuando empezamos a mirar esto con calma y vemos patrones, es una auténtica pasada. De repente entendemos dónde se atasca el embudo, qué piezas son imprescindibles y dónde tiene sentido optimizar. Es como una operación de corazón. Si sabemos exactamente dónde está el problema, podemos intervenir con precisión. Si no, vamos tocando cosas a ciegas, y eso suele acabar mal. La idea clave que quiero que os llevéis hoy es muy sencilla: si solo miramos el último clic, estamos analizando solo el final de la película. Y claro, así parece que todo lo hizo Harry. Pero sin todo lo anterior, la historia no existe. Así que os lanzo la pregunta de siempre: ¿sabéis qué páginas, qué contenidos o qué secciones de vuestra web están asistiendo más a las conversiones? Si la respuesta es no, ya estáis tardando en ir a mirarlo. Así pues, jugad un rato a lo que os hayan traído los Reyes y luego abrid Analytics. Porque ahí, en esas asistencias que nadie mira, suele haber muchísimo dinero escondido. Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
2988. Ciclo métricas y analítica: Embudo de conversión
Hoy hablamos del embudo de conversión. Qué es, cómo interpretarlo, errores comunes de su análisis y qué acciones podemos tomar con esa información. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de Google Looker Studio, una estupenda herramienta gratuita para crear paneles de control (dashboards) con los datos de nuestro negocio. Ahora sí, vamos al lío. Hoy toca cerrar el círculo. Anteayer hablamos de las páginas de entrada, ayer de las páginas de salida y, justo en medio de todo esto, está el embudo de conversión. Que es donde realmente pasan las cosas interesantes. Porque las métricas sueltas nos dan números, sí. Pero un embudo de conversión, de principio a fin, nos cuenta una historia. Y hoy quiero que aprendamos a leer esa historia. Un embudo de conversión es la secuencia de pasos que da un usuario desde que entra en una página hasta que completa un objetivo. Nada más. No es una métrica, es un recorrido. Y de ese recorrido sí que luego podemos sacar métricas. Por ejemplo, la tasa de conversión, que ya comentamos la semana pasada. Esa métrica reina que nos dice cuántos de los que entran acaban convirtiendo. Pero el embudo va mucho más allá, porque nos permite analizar qué pasa paso a paso. Imaginad un ejemplo muy simple. Llega alguien a una página de contenido, por ejemplo, a este post. Entra, lo lee un poco y hace clic en el CTA que veis arriba a la derecha. Rellena el formulario de suscripción y llega a la página de gracias. Ya está. Ese es el embudo. Cada una de esas páginas forma parte del recorrido. Y cuanto menos largo sea ese recorrido, más fácil es que alguien llegue al final. Esto no es física cuántica. Cuantos más clics, más posibilidades de perder a alguien por el camino. Y aquí viene lo potente del informe de embudo de conversión. Nos permite ver por qué convierte la gente… y por qué no. Podemos mirar página a página y ver dónde se va la gente. Igual vemos que en la primera página se va un 2 %, en la segunda otro 2 %, y de repente en la tercera se va un 10 %. ¿Qué ha pasado aquí? Algo raro hay. Eso es oro puro, porque ya no estamos optimizando a ciegas. No es “vamos a cambiar cosas a ver si mejora”. No. Aquí vemos claramente dónde está el problema y podemos atacar ese punto concreto. Además, los embudos suelen verse de forma visual, como un flujo que empieza ancho y se va estrechando poco a poco. Y cada estrechamiento fuerte canta muchísimo. Ves claramente dónde hay una fuga, y podemos priorizar. Y ojo, muy importante: mirad siempre el embudo por dispositivos. Porque muchas veces el problema no es la página en sí, sino cómo se ve en móvil. Igual en escritorio se va un 2 % y en móvil se va un 20 %. El promedio parece aceptable, pero cuando segmentas ves el desastre. Botones que no se ven, textos que no aparecen, formularios sin etiquetas… Todo eso se detecta enseguida cuando miras el embudo por dispositivo. Y no hace falta ni entrar a mirar la web “a ojo”, el propio informe ya te está gritando dónde está el problema. Las caídas en un embudo son normales. Siempre se va gente. Si no, tendríamos un 100 % de conversión y estaríamos todos forrados. Pero hay caídas sospechosas. Cambios bruscos. Saltos enormes de un paso a otro. Diferencias exageradas entre móvil y escritorio. Eso no es normal. Muchas veces también nos encontramos pasos innecesarios. El típico checkout de tres pasos que nunca he entendido. Primero, datos personales. Luego, datos de facturación. Luego, datos de envío. Luego invoca a la Virgen de la fuensanta. ¿Por qué? Todo eso se puede hacer en una sola página, con un par de campos condicionales y ya está. Y cuando ves el embudo y ves que en cada paso se pierde gente, se te quitan las ganas de complicar la vida, os lo aseguro. Otro punto clave: no mezclemos tráficos. Cuando analicéis un embudo, separad por canal, por fuente y por medio. Porque si no, solo vais a ver promedios. Y los promedios engañan muchísimo. El embudo de tráfico orgánico no se comporta igual que el de tráfico pagado, ni el de redes sociales, ni el de email. Si lo mezclamos todo, perdemos información valiosísima. Y sí, aunque dé pereza, hay que analizar cada paso del embudo, uno a uno. Porque pequeñas mejoras al principio del recorrido se arrastran hacia adelante. Un 1 % menos de fuga en el primer paso no afecta solo a ese paso, afecta a todo lo que viene después. Por eso, aunque la tasa de conversión sea importantísima, es una métrica incompleta. Te dice el resultado final, pero no te dice el porqué. El embudo es el contexto que necesita la tasa de conversión para poder mejorarla. Intentar subir la tasa sin saber dónde se pierde la gente, es como querer mejorar tus notas sin saber qué asignaturas suspendes. Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. C
2987. Ciclo métricas y analítica: Páginas de salida
Hoy analizamos el informe de páginas de salida (que no siempre son malas). Qué es, cómo interpretarlo y qué acciones podemos tomar con esa información. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos el curso de Google Looker Studio, una estupenda herramienta gratuita para crear paneles de control (dashboards) con los datos de nuestro negocio. Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una métrica que casi nadie mira y que, cuando se mira, suele generar más confusión que claridad: las páginas de salida. Si ayer día hablábamos de las páginas de entrada (por dónde entra la gente en nuestra web), hoy toca ver justo lo contrario: por dónde se van. Igual que alguien puede entrar en una casa por la puerta, por una ventana o por donde sea, también puede salir por muchos sitios distintos. Y no pasa nada. O no siempre pasa nada. Antes de nada, dejemos claro qué es una página de salida: es la última página que ve un usuario antes de abandonar nuestra web. Puede ser porque cierra el navegador, porque se va a Google, o porque hace clic en un enlace externo que hemos puesto nosotros mismos. Y esto último es importante: que alguien se vaya no es automáticamente algo malo. Todas las sesiones, absolutamente todas, terminan en una salida. El 100 %. Así que lo primero que os diría es: no os frustréis cuando miréis este informe. No es como el de páginas de entrada, que suele ser más agradecido. Aquí hay que mirar con un poco más de cabeza. Hay muchas páginas en las que es perfectamente normal que la gente se vaya. Por ejemplo, un artículo de blog informativo. Alguien llega buscando información, la encuentra, hace clic en un enlace —a una herramienta, a un recurso, a una recomendación— y se va. Fin. Misión cumplida. Eso no es un problema. De hecho, muchas veces queremos que eso ocurra. Si hablamos de una herramienta, sea nuestra o no, es lógico que el usuario haga clic y salga. Lo único que podemos hacer ahí es aplicar buenas prácticas: por ejemplo, que los enlaces externos se abran en una pestaña nueva, para dejar la puerta abierta a que vuelvan. Ahora bien, hay páginas en las que sí deberíamos prestar mucha atención a las salidas. Y aquí entra en juego el objetivo de la página. No es lo mismo una página informativa que una página dentro de un proceso de conversión. Pensad, por ejemplo, en un formulario de contacto. Si alguien llega a la página, empieza a rellenarlo y se va sin enviarlo, ahí tenemos un problema. O en un checkout: si la gente se va justo antes de pagar, mal asunto. O en una landing con una campaña detrás, diseñada para convertir. En estos casos, una salida sí es una señal de alerta. También hay otro punto clave que solemos desaprovechar muchísimo: las páginas de gracias. Después de contactar, después de comprar, después de registrarse… justo ahí el usuario ya ha dado un paso muy importante hacia nosotros. Y muchas veces lo único que hacemos es decir “gracias” y ya está. Es una oportunidad perdida enorme. En ese momento podemos proponer algo más: leer un artículo, escuchar un episodio del podcast, descargar un recurso, unirse a un canal, conocer mejor el proyecto. No para vender más necesariamente, sino para seguir construyendo relación. No debemos dar por hecho que todo el mundo que convierte ya nos conoce. Puede que alguien llegue, compre, y no tenga ni idea de que tenemos un blog, un podcast o una comunidad. Aprovechemos ese momento. A la hora de analizar las páginas de salida, hay varios errores muy habituales. El primero, obsesionarse. La gente se va a ir, sí o sí. El segundo, no tener en cuenta el tipo de página: hay salidas perfectamente justificadas. El tercero, mirar solo el porcentaje sin segmentar por canal. No es lo mismo alguien que viene frío desde una red social que un lead templado que llega desde un email. Y por último, no analizar esto en el tiempo. Si una página forma parte de un embudo y tiene una tasa de salida alta, ahí hablamos de lo que se conoce como leaking: la pérdida de usuarios dentro del funnel. No se trata de eliminar por completo las salidas (eso es imposible), sino de detectar dónde se nos está escapando más gente y por qué. En resumen, la idea clave con la que me gustaría que os quedaseis es esta: una página de salida no es ni buena ni mala por sí misma. Solo es un problema cuando la salida interrumpe el objetivo del usuario… y el nuestro, que normalmente suele ser el mismo. Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana martes con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡A abrir regalos!
2986. Ciclo métricas y analítica: Páginas de entrada
Hoy analizamos el informe de páginas de entrada. Qué es, cómo interpretarlo y qué acciones podemos tomar con esa información. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empieza el curso de Google Looker Studio, una estupenda herramienta gratuita para crear paneles de control (dashboards) con los datos de nuestro negocio. Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de uno de esos informes de Analytics que, aunque no suele ser el más popular, es de los más potentes para entender cómo funciona una web de verdad: el informe de páginas de entrada. Antes de nada, aclaremos conceptos. Tradicionalmente se ha hablado de landing pages o páginas de aterrizaje, pero a mí este término no me acaba de convencer. Suele asociarse a páginas creadas expresamente para vender, con anuncios, CTAs agresivos y campañas de Ads detrás. Y no va de eso. Aquí hablamos de páginas de entrada, es decir, la primera página que ve un usuario cuando inicia una sesión en vuestra web. Y ojo, porque esa página no tiene por qué ser la home. De hecho, muchas veces no lo es. Puede ser un post del blog, una categoría, una ficha de producto o cualquier URL que tengáis publicada. Cualquiera. La página de entrada es simplemente por dónde empieza la visita. ¿Por qué es tan importante este informe? Porque nos dice cómo nos descubren. No solo desde dónde vienen (Google, redes, tráfico directo…), sino a qué página llegan primero. Y aquí es donde empiezan las sorpresas. A veces descubrimos que hay un post olvidado, una página que nadie tenía en el radar, que se ha posicionado muy bien y está trayendo tráfico… y conversiones. De hecho, lo realmente interesante llega cuando segmentamos por visitas que han convertido. Ahí es cuando vemos qué páginas de entrada no solo atraen visitas, sino que generan resultados. Puede que la home aparezca la primera, sí, pero casi siempre hay muchas otras páginas que están funcionando igual o mejor. Y esas son las que deberíamos analizar a fondo para entender qué tienen de especial. Las páginas de entrada son clave por dos motivos principales. Primero, porque son la primera impresión. Y ya sabéis: no hay segundas oportunidades para una primera impresión. Y segundo, porque son las únicas páginas que pueden provocar rebote. El rebote solo puede darse en la página de entrada. El usuario llega, ve algo… y se va. Por eso es tan útil cruzar este informe con conversiones. Veréis que las páginas que convierten suelen tener rebote cero, por definición. La pregunta no es esa, sino otra mucho más importante: ¿por qué funcionan? ¿Qué tienen que hace que la gente no se vaya y siga avanzando? Aquí aparece uno de los errores más habituales: pensar que solo la home o las landings “de campaña” deben estar bien pensadas. No. Todas y cada una de las páginas de vuestra web deberían funcionar como página de entrada. Siempre deberíamos preguntarnos: ¿qué pasa si alguien llega directamente aquí? ¿Tiene claro quiénes somos? ¿Sabe qué puede hacer a continuación? Lo que deberíamos evitar a toda costa es el callejón sin salida. Esa página que informa, sí, pero que no invita a hacer nada más. Da igual que sea un post de blog. Siempre debería haber una siguiente acción posible: un enlace a contenido relacionado, un CTA contextual, un reproductor, un PDF, otro episodio… algo. No hace falta ser agresivos, pero sí guiar un poco, como en Ikea, con la famosa flechita que te dice “sigue por aquí”. Otro punto clave es cruzar las páginas de entrada con los canales. No todas las páginas funcionan igual con todas las fuentes. Puede que una página tenga una conversión mediocre en global, pero si segmentamos vemos que convierte muchísimo cuando el tráfico viene de Google orgánico, y fatal cuando viene de pago. Si solo miramos el promedio, nos perdemos esta información tan valiosa. Por eso, el análisis no se hace solo mirando el listado general. Hay que ir una a una, al menos las principales. Yo siempre recomiendo analizar las diez primeras (quitando la home) y hacerse preguntas como: ¿Cuál es el objetivo real de esta página? ¿Está pensada para descubrir la marca, para informar, para vender? ¿Qué hace el usuario después de entrar aquí? ¿A dónde va antes de convertir? Y algo que siempre digo: deberíais saber cuáles son vuestras páginas de entrada que más convierten. No todas, pero sí las 2, 3 o 5 principales. Si tenéis un negocio online y no sabéis esto, mal. Muy mal. Es información básica para tomar decisiones. Por último, como con cualquier métrica, hay que compararla consigo misma a lo largo del tiempo. Ver si esa página convierte más o menos que antes, si se ha estancado o si ha caído. Y cuando cae, preguntarse por qué. A veces la respuesta está en algo tan simple como un cambio que hicimos sin darnos cuenta. Así que ya lo sabéis: antes de iros a la cabalgata de Reyes, echadle un vistazo al informe de páginas de entrada. Quitad la home, mirad
2985. Ciclo métricas y analítica: Eventos
Hoy hablamos de los eventos. Una métrica que podemos hacer a medida, que enriquece y cambia por completo los informes y métricas de nuestra web. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy finaliza el curso de Descript, una estupenda herramienta para editar audio y video a partir de texto, con varias funcionalidades de IA que son una gozada. ¡A por él! Y ahora sí, vamos al lío. Quiero hablaros de una de esas maravillas que, cuando las entiendes bien, te cambian por completo la forma de mirar Analytics: los eventos. Mirar Analytics sin eventos es, básicamente, quedarse con media película. Sí, vemos páginas vistas, sesiones, conversiones… y oye, las conversiones ya nos dicen algo. Pero aun así, nos falta la parte más importante: el comportamiento real de las personas que visitan nuestra web. Los eventos son justo eso: acciones concretas que hace el usuario y que nosotros decidimos medir. Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda.com, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores. Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos. Así que mi recomendación es clara: pensad primero qué os interesa medir, tal y como os he contado, definid esos eventos clave, implementadlos con los plugins que hemos visto, y luego volved a mirar los informes. Veréis que el salto es brutal, de verdad. Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más métricas navideñas. Hasta entonces, ¡muy buen fin de semana!
2984. Ciclo métricas y analítica: Tasa de conversión
Hoy hablamos de la tasa de conversión. Qué es, cómo calcularlas, valores promedio en los que debería estar, cómo deberíamos segmentarla, y mucho más. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos entrando ya en la recta final del curso de Descript, una estupenda herramienta para editar audio y video a partir de texto, con varias funcionalidades de IA que son una gozada. ¡A por él! Y ahora sí, vamos al lío. Hoy vemos la madre de todas las métricas: la tasa de conversión. Porque si hay una métrica que conecta directamente el tráfico con el negocio, es esta. Se trata del porcentaje de usuarios o de sesiones que completan una acción concreta. Y aquí viene la clave importante: una conversión no es necesariamente una venta. Una conversión es, simplemente, un objetivo cumplido. Punto. Muchas veces ese objetivo será vender, claro, pero no siempre. Puede ser una suscripción a una newsletter, un registro gratuito, una descarga, un clic en un botón, o incluso algo tan sencillo como mostrar un teléfono oculto en un portal inmobiliario. Si la acción que habíamos definido como objetivo se cumple, eso es una conversión. La fórmula, además, es insultantemente simple: conversiones dividido entre visitas. Nada más. Una conversión entre 100 visitas es un 1%. Dos conversiones entre 100 visitas, un 2%. Diez conversiones entre 1.000 visitas, otra vez un 1%. Aquí no hay interpretaciones ni "depende de la interpretación del juez". Es una simple división. Esta métrica es muy importante porque conecta las visitas con el negocio. Nos dice cuántas de las personas que llegan a aportar valor: ingresos, leads, contactos, registros en el CRM o lo que sea que tengamos definido como objetivo. Da contexto a todas las demás métricas y, además, tiene algo muy potente: se puede optimizar sin necesidad de aumentar el tráfico. Imaginemos que tenemos 1.000 visitas al mes y una tasa de conversión del 1%. Podemos intentar atraer más tráfico, claro, pero llega un punto en el que vuestro mercado es el que es. El famoso TAM, SAM y SOM. Quizá ya estáis llegando a casi todo vuestro público potencial. En ese caso, mejorar la tasa de conversión de un 1% a un 2% implica duplicar resultados con el mismo tráfico. Y eso, en muchos negocios, impacta directa o indirectamente en los ingresos. Eso sí, cuando analizamos la tasa de conversión, no basta con mirar el dato global. Es imprescindible segmentar. Como mínimo, por canal: orgánico, redes sociales, tráfico directo, email, publicidad. Y si queremos afinar más, por fuente y medio. Porque no convierte igual alguien que llega desde Google orgánico que alguien que viene de un anuncio, ni alguien que llega desde redes sociales de forma orgánica que desde una campaña pagada. De hecho, aquí suelen aparecer sorpresas. Puede que tengáis una tasa de conversión global del 1%, pero al segmentar veáis que en Google orgánico es del 2% y en redes sociales es del 0%. Si no miráis esto, seguiréis repartiendo esfuerzos sin saber que quizá estáis invirtiendo tiempo, dinero y energía en un canal que no convierte nada. Además de la tasa en sí, hay dos factores más que no podemos ignorar. El primero es el volumen absoluto de conversiones. Una tasa del 5% suena espectacular, pero si solo tenéis 20 visitas al año, eso se traduce en una conversión anual. Y el segundo es el coste por conversión. Podemos tener una tasa muy alta y muchas ventas, pero perder dinero si captar cada cliente nos cuesta más de lo que nos deja. Aquí es donde entran en juego métricas como el CAC, que ya hemos comentado en este ciclo. Llegados a este punto, siempre hago la misma pregunta: ¿cuál es vuestra tasa de conversión? No solo la global, sino también por canal y, si puede ser, por fuente y medio. A partir de ahí podemos hablar de valores de referencia, pero siempre con pinzas. A nivel muy general, y solo como orientación, en e-commerce suele moverse entre el 1% y el 3%. En lead magnets puede subir al 2%–10%. En newsletters, entre el 1% y el 5%. En SaaS, en pruebas gratuitas, puede ir del 5% al 20%. Y en landings muy calientes, incluso superar el 10%. Insisto: son rangos amplios, orientativos y muy dependientes del contexto. Por eso, más importante que compararnos con el mercado es compararnos con nosotros mismos. Nuestro mejor benchmark es nuestro histórico: mes contra mes, año contra año, o el antes y el después de un cambio concreto. Pasar de un 1% a un 1,1% ya es una mejora. No esperéis saltos mágicos del 1% al 10% de un día para otro. Esto va de pequeños ajustes constantes: un copy, un botón, una propuesta de valor, un precio. Como un bonsái, poco a poco. Así que nada de frustrarse si estamos por debajo del promedio. El promedio es eso: un promedio. Hay gente por encima y gente por debajo. Lo importante es mejorar nuestro dato, entender qué funciona y qué no, y seguir optimizando. Sin agobiarse. Y ahora sí, lo dejo aquí, que me he
2983. Ciclo métricas y analítica: Canales, fuente y medio
Hoy hablamos del informe de canales de adquisición, y del de fuente y medio. Veremos en qué se diferencia, para qué sirve cada uno, y cómo analizarlos. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de Descript, una estupenda herramienta para editar audio y video a partir de texto, con varias funcionalidades de IA que son una maravilla. ¡A por él! Ahora sí, vamos al lío. Vamos a hablar de canales, fuentes y medios. Tres conceptos muy habituales en analítica… y también muy fáciles de mezclar si no los tenemos claros. Así que en este episodio quiero poner un poco de orden, explicar las diferencias y, sobre todo, ver cuándo mirar cada informe y para qué sirve realmente. Cuando entramos en cualquier herramienta de analítica, uno de los primeros informes que solemos mirar es el de canales de adquisición. Aquí lo que hace la plataforma es agrupar el tráfico en grandes bloques: orgánico, directo, social, referidos, email, pago, etc. No es una agrupación aleatoria, sino contextual, y está bien pensada para darnos una visión rápida de por dónde nos llega la audiencia. Este informe es muy útil para detectar tendencias generales. Por ejemplo, ver que la mayoría de conversiones vienen de redes sociales puede llevarnos a una decisión estratégica clara: potenciar ese canal. El problema es que ahí se queda. El canal nos dice el "qué", pero no el "cómo". Es un poco como ir al médico y que te diga: tienes fiebre. Vale, perfecto, ya sabemos algo. Pero ahora necesitamos saber qué la provoca para decidir el tratamiento concreto. Con los canales pasa lo mismo: nos orientan, pero no nos permiten afinar. Para eso está el siguiente nivel: el informe de fuente/medio, que normalmente aparece siempre junto, separado por una barra. Y aquí conviene entender bien cada parte. La fuente responde a una pregunta muy simple: ¿de dónde viene el usuario? Google, Facebook, una newsletter, una web concreta, un blog, un podcast… Es el origen exacto del tráfico. El medio, en cambio, nos dice cómo ha llegado ese usuario. Es decir, el tipo de tráfico: orgánico, de pago, referido, email, afiliado, etc. Así podemos distinguir, por ejemplo, entre Google orgánico y Google Ads, o entre Facebook orgánico y Facebook de pago. Por eso se suelen mostrar juntos: porque combinando ambos sabemos de dónde viene la visita y en qué condiciones. Y aquí sí, aquí ya podemos empezar a tomar decisiones de verdad. Mientras que los canales sirven para tener una visión rápida y estratégica del negocio, fuente y medio son el informe que debemos mirar cuando queremos optimizar campañas, ajustar presupuestos o decidir dónde invertir. De hecho, si hay dinero de por medio, casi siempre la respuesta es clara: hay que mirar fuente/medio. Uno de los errores más habituales es mezclarlo todo, analizar sin segmentar o confiar ciegamente en métricas como el canal "directo", que puede significar muchas cosas distintas: gente que escribe la URL, que nos tiene en favoritos, que viene desde un enlace sin etiquetar… Otro fallo clásico es no usar las UTMs, que son esas etiquetas en las URLs que permiten decirle a la herramienta de analítica exactamente qué campaña, medio o acción está generando ese tráfico. Hablo de esto más a fondo en el episodio 1020. Herramienta URL Google. Pero no se trata solo de ver qué trae más visitas. Lo importante es qué trae mejores visitas. Y aquí entra en juego algo clave en Analytics 4: el engagement. Ya no se pone tanto el foco en el rebote, sino en su contrario: el engagement rate. Una visita se considera con engagement si cumple al menos una de estas condiciones: dura más de 10 segundos, tiene más de una página vista o genera una conversión. Es decir, visitas con un mínimo de calidad. Si filtramos nuestros informes para quedarnos solo con las visitas con engagement, o directamente con las que han convertido, el informe de fuente/medio se convierte en una auténtica joya. De repente vemos con claridad qué combinaciones nos están dando resultados reales. Podemos ordenar por número de conversiones, por porcentaje de conversión e incluso, si tenemos todo bien configurado, por facturación generada. Y si además tenemos las plataformas de publicidad bien vinculadas, también veremos el gasto. Así podemos comparar fácilmente cuánto hemos invertido en un canal y cuánto nos ha devuelto. Ahí es donde la analítica deja de ser un montón de números y pasa a ser una herramienta para decidir: qué escalar, qué mantener y qué recortar. Mi recomendación es muy clara. Entrad en vuestra herramienta de analítica, id al informe de fuente/medio, filtrad por visitas con engagement o por conversiones, ordenad de mayor a menor y fijaos en ese top cinco o top diez. Veréis que suele haber unas pocas fuentes que destacan claramente y luego una larga cola. Y ahora la pregunta clave: ¿les estáis dando el cariño que merecen? A veces será Google, a veces u
2982. Ciclo métricas y analítica: Tiempo medio de página y sesión
Hoy hablamos del tiempo medio de página y sesión. Cómo saber cuál es el óptimo, cómo mejorarlo, y qué deberíamos tener en cuenta al analizarlo. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezó el curso de Descript, una estupenda herramienta para editar audio y video a partir de texto, con varias funcionalidades de IA que son una maravilla. ¡A por él! Ahora sí, vamos al lío. Hoy vamos a hablar de dos métricas que siempre van de la mano y que suelen generar bastante confusión: el tiempo medio en página y la duración media de la sesión. Son métricas clásicas, muy conocidas, pero también muy mal interpretadas si no se entienden bien. Cuando hablamos de tiempo medio en página, nos referimos al tiempo que una persona pasa en una URL concreta de nuestra web. No en toda la web, sino en una página específica. Por ejemplo, alguien entra en la home, se queda unos segundos, luego hace clic en un producto, después mira el carrito, pasa por el checkout… Todo ese tiempo se reparte entre páginas distintas. Cada una tiene su propio tiempo medio. En cambio, la duración media de la sesión es el tiempo total de la visita. Desde que alguien entra en la web hasta que se va, ya sea porque cierra el navegador, cambia de pestaña o se va a otra web. Es decir, la sesión es el conjunto de todas esas páginas vistas durante una misma visita. Es importante tener clara esta diferencia, porque muchas veces se habla del tiempo en página cuando en realidad se está pensando en el tiempo total de la visita. Aquí aparece un problema clásico que ya comentamos al hablar de la tasa de rebote: la última interacción. Analytics (y herramientas similares) solo puede medir el tiempo entre acciones. Cuando alguien hace clic y pasa de una página a otra, sabemos cuánto tiempo ha estado en la primera. Pero la última página de la sesión suele contar como cero, porque no hay un “clic de me voy”. Simplemente la persona se va… y no sabemos cuándo. Esto provoca que tanto el tiempo medio en página como la duración media de la sesión estén siempre un poco sesgados. Y por eso mismo no existen valores universales del tipo "menos de X es malo" o "más de Y es bueno". Todo depende. ¿Depende de qué? Del tipo de web, del tipo de página y, sobre todo, del objetivo que tenga esa página. No es lo mismo una landing que una home, un e-commerce, un blog, una página de contacto o una revista digital. En una revista, por ejemplo, el tiempo en página suele ser clave. De hecho, por eso muchas publicaciones dividen los artículos largos en varias páginas: no solo para mostrar más publicidad, sino también para poder medir si realmente se ha leído el contenido, ya que cada clic les da información. En cambio, en una página de contacto, un tiempo bajo puede ser una buena señal. La persona entra, escribe y envía el formulario. Objetivo cumplido. En una página de ventas impulsiva, estar 30 minutos puede ser una mala noticia, porque significa que algo no está claro y la persona se enfría. Por eso, en lugar de buscar baremos genéricos, os propongo otra cosa: definir vuestro propio tiempo óptimo. Haced una simulación real. Entrad en vuestra web como si fuerais un usuario nuevo. Leed el contenido con calma normal, sin ir en diagonal, pero sin forzar la lentitud. Mirad el titular, el texto, haced clic donde tocaría, llegad hasta la conversión (que no tiene por qué ser una compra: puede ser un lead, un contacto o una suscripción). Y cronometradlo. Ese tiempo es vuestro objetivo razonable. Luego podéis pedirle a otras personas que hagan lo mismo: vuestra pareja, vuestros hijos, vuestros padres, alguien que no conozca el proyecto. Con 5 o 10 pruebas ya tendréis un baremo bastante realista. A partir de ahí, sí: vais a Analytics y comparáis. ¿La gente se queda más tiempo del que debería? ¿Menos? ¿Dónde se va? ¿En qué página se atasca? Y aquí es donde entran los eventos. El tiempo por sí solo dice poco si no lo acompañamos de contexto. Podemos medir scroll, clics, reproducciones de vídeo, disparadores de modales o pop-ups… Todo eso nos ayuda a entender qué está pasando de verdad. Por ejemplo, saber si alguien ha llegado al 50 % del scroll, si ha hecho clic en un vídeo, si ha visto más de X segundos, o si se ha activado un pop-up tras 30 segundos en página. Todo eso aporta información y, de paso, ayuda a reducir rebotes artificiales. Con todo esto, queda claro que sesiones cortas no siempre son malas, y sesiones largas no siempre son buenas. Lo importante es si ese tiempo encaja con el objetivo de la página. Más adelante lo ligaremos con la métrica reina: la tasa de conversión. Ahí es donde veremos realmente qué intervalos de tiempo convierten mejor y qué hacer en consecuencia: añadir información, simplificar páginas, acelerar decisiones o justo lo contrario. De momento, os dejo deberes sencillos: mirad vuestros tiempos, pensad si tienen sentido y analizad la tendencia. Compa
2981. Ciclo métricas y analítica: Tasa de rebote
Hoy hablamos de la tasa de rebote (bounce rate). Qué es, cuándo tenerla en cuenta, en qué valores deberíamos estar, y cómo analizar las visitas en función de esta. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empieza el curso de Descript, una estupenda herramienta para editar audio y video a partir de texto, con varias funcionalidades de IA que son una maravilla. ¡A por él! Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una de esas métricas clásicas que todos deberíamos tener muy controladas: la tasa de rebote. Ese porcentaje que aparece en Analytics, Matomo o en la herramienta de analítica que uséis, y que muchas veces miramos de reojo… pero que dice muchísimo sobre la calidad real de nuestras visitas. ¿Qué es exactamente la tasa de rebote? La tasa de rebote (o bounce rate, para los más anglófilos) indica el porcentaje de personas que entran en vuestra web y se van sin interactuar con nada. Ojo, porque esto es clave: no significa que se vayan rápido, significa que se van sin hacer ninguna acción. Una persona puede entrar en vuestra web, quedarse tres segundos… o tres días y medio, y si no hace clic, no envía un formulario, no navega a otra página, para la analítica eso es rebote. Da igual el tiempo que haya estado. ¿Qué valores son buenos y cuáles son malos? Como referencia general, podemos usar estos baremos: Menos del 30%: bien Entre 30% y 50%: normal Entre 50% y 70%: mal Más del 70%: problema claro Y aquí os lanzo la pregunta incómoda: ¿sabéis ahora mismo cuál es la tasa de rebote de vuestra web? Si no lo sabéis, parad un momento, id a vuestra herramienta de analítica y miradlo. De verdad, estas métricas básicas hay que tenerlas más o menos ubicadas. Cuando el rebote no es necesariamente malo Hay casos concretos en los que un rebote alto puede tener sentido. Por ejemplo un post de blog puramente informativo, una página de contacto sin formulario (solo teléfono o WhatsApp), una landing informativa... Alguien entra, encuentra justo lo que buscaba y se va. Perfecto. Pero incluso en estos casos, casi siempre se puede mejorar algo. Porque aquí viene una idea clave: debemos evitar las páginas “callejón sin salida”. En cualquier página de vuestra web debería haber una acción posible, aunque sea mínima. Un CTA hacia otro contenido, un formulario, un botón, un enlace contextual, una suscripción al newsletter... Da igual si es una página informativa: siempre podemos guiar un poco más al usuario. Si alguien entra, mira y se va sin que le hayamos invitado a hacer nada, estamos desaprovechando tráfico. Pero ojo, que hay páginas donde un rebote alto es claramente un problema. La home, una landing de venta, una página de captación, un producto que no se añade al carrito... Ahí la intención está clara. Si la gente entra y se va sin hacer nada, algo no está funcionando. Usuarios logueados y “trampas” técnicas En algunos casos, como academias o membership sites, el objetivo no siempre es que el usuario haga clic, sino que consuma contenido. Por ejemplo, quizás queremos excluir del análisis a los usuarios logueados, separarlos en un segmento distinto, o forzar eventos de scroll o de tiempo para que no cuenten como rebote. Se puede hacer, sí. Pero yo aquí soy bastante claro: antes de anular el rebote con código, poned un CTA. Un enlace, un botón, algo con sentido común que acerque al usuario al objetivo real de esa página. Alguien que se pasa cinco horas sin hacer nada y se va… sigue siendo rebote. Alguien que entra tres segundos, hace clic y se va… ya no lo es. Cómo analizar bien las visitas: filtrad el rebote Esto lo recomiendo siempre. Cuando vayáis a analizar tráfico, conversiones, canales o campañas, filtrad primero las visitas con rebote y quitadlas del análisis. Si este mes tenéis 10.000 visitas, pero 7.000 son rebote, analizad solo las 3.000 buenas. El resto no aporta información útil para tomar decisiones. Porque... ¿De qué me sirven 100.000 visitas de TikTok, si todas son rebote? Y si queréis ir un paso más allá, podéis filtrar directamente por visitas que han convertido. Analizar solo a la gente que compra es brutal para saber qué canales funcionan de verdad. En resumen La tasa de rebote sirve para detectar problemas claros en páginas clave, identificar tráfico de baja calidad, mejorar estructuras, CTAs y recorridos, y limpiar la analítica para tomar mejores decisiones. Os recomiendo que hoy mismo miréis vuestra tasa de rebote, veáis en qué valores estáis y actuéis en consecuencia. Porque entender esta métrica cambia mucho la forma en la que analizamos una web. Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a la
2980. Ciclo métricas y analítica: Coste de adquisición
Hoy hablamos del CAC (Customer Acquisition Cost), el coste de adquisición de un nuevo cliente, y de cómo calcularlo de forma correcta. Ojo, que no es fácil. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy finaliza el curso de Linear, una estupenda aplicación para la gestión de tareas y proyectos. ¡A por él, que está estupendo! Ahora sí, vamos al lío. Hoy os quiero hablar de una de esas métricas clave que, aunque muchas veces mencionamos de pasada, pocas veces calculamos con rigor: el CAC, o coste de adquisición de cliente. Y creedme, si no lo tenemos bien calculado, estamos volando a ciegas. Hasta ahora hemos repasado otras métricas más comunes y visibles como el MRR, el ARPU, el Lifetime Value o la retención. Todo esto lo podemos encontrar fácilmente en plataformas como Stripe, WooCommerce, EDD, etc. Pero el CAC es distinto. ¿Por qué? Porque no hay una plataforma mágica que nos diga el CAC exacto. Tenemos que construirlo nosotros, y ahí es donde muchos fallamos. Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda.com, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores. Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos. Claro, teniendo en cuenta todos estos costes, puede que los números no sean "tan bonitos "como imaginabais. Pero sí serán mucho más reales. Y con datos reales, se toman mejores decisiones. :) Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más métricas navideñas. Hasta entonces, ¡muy buen fin de semana!
2979. Ciclo métricas y analítica: Retención (y churn)
Hoy hablamos de la retención (o el churn, según se mire), qué es, la importancia que tiene, cómo calcularlo, y cómo mejorarlo. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos ya entrando en la recta final del curso de Linear, una estupenda aplicación para la gestión de tareas y proyectos. ¡A por él, que está estupendo! Ahora sí, vamos al lío. Hoy os quiero hablar de la retención. O del churn. Se habla mucho del churn, es decir, de cuánta gente se da de baja como cliente. Pero se habla poco de la retención, y creo que es casi mejor enfocarlo así. Al final, es lo mismo: cuánta gente sigue, cuánta gente se va. Verlo en positivo o en negativo, pero en ambos casos hablamos de estabilidad. De saber si el negocio tiene fugas. No sé si os acordáis de esos problemas de secundaria con depósitos que se llenan y grifos que pierden agua. Pues el churn es ese grifo abierto. Por mucho que entre agua, si el grifo está perdiendo constantemente, nunca llegaremos a llenar el depósito. El churn funciona igual. Puede que estéis captando nuevos clientes, pero si se os van por debajo, no creceréis. Por eso siempre pregunto: ¿cuál es vuestra tasa de retención? ¿La sabéis? Porque si no la sabéis, es peor que tener una mala. Al menos, si la conocéis, podréis actuar. Esta métrica es especialmente relevante en negocios de suscripción, sin embargo, aplica a casi todos. Si ofrecéis un servicio, un producto o contenido que puede repetirse en el tiempo, la retención importa. Incluso si tenéis un negocio tradicional, como una clínica dental: si un paciente vuelve a hacerse una higiene al año siguiente, eso es retención. Si no, algo pasa. Técnicamente, la retención es el porcentaje de clientes que siguen activos después de un periodo. Suele ser mensual, pero puede ser anual u otro, según el tipo de negocio. El churn es justo lo contrario: los que no se han mantenido. Si tenéis un 95% de retención, tenéis un 5% de churn. Simple. Una buena retención depende del sector, pero como orientación: por encima del 90% mensual, buena señal. Por debajo del 5% de churn, genial. Más de un 10%, algo empieza a fallar: onboarding, precio, valor percibido, segmentación... Ojo también a la tendencia. Tener un 5% de churn ahora puede ser bueno o malo, según si antes teníais un 10% (genial) o un 2% (preocupante). Y también hay que tener en cuenta el churn acumulado. Con los años, es normal que aumente un poco, porque hay clientes antiguos que se dan de baja tras mucho tiempo. Eso influye. El churn determina si el negocio crece con estabilidad. Podéis captar mucho, pero si se os van muchos también, no avanzáis. Es por eso que suele ser buena idea centrarnos primero en fidelización y luego en captación. Porque una buena retención multiplica el Lifetime Value y reduce el CAC efectivo. Más tiempo, más facturación por cliente, menor coste por adquisición efectiva. Tranquilidad financiera. ¿Cómo se calcula? Muy fácil: cogemos el número de clientes al inicio de un periodo (por ejemplo, 25 de noviembre) y el número de clientes activos al final del periodo (25 de diciembre). Lo dividimos, y eso es la retención. Si nos da un 95%, entonces el churn es del 5%, pues siempre son de suma 100%. Si el resultado es bueno, brindamos con cava navideño. Si no, a repasar y corregir. Si tenéis una herramienta como Stripe o PayPal, seguro que ya os lo muestra. Si no, hacedlo a mano. Pero hacedlo. Y si tenéis un churn por encima del 10%, prioridad total: trabajad la retención. No tiene sentido acelerar si el motor está roto. Primero, arreglemos el coche. Luego, metamos gas. :) Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Feliz Navidad!