
La Traviata
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Repasamos algunas de las arias para tenor, soprano, mezzosoprano, barítono y bajo más de las historia de la ópera
Repasamos algunas de las arias para tenor, soprano, mezzosoprano, barítono y bajo más de las historia de la ópera. En esta primera entrega, que continuará en el siguiente programa, disfrutamos de arias de La flauta mágica (Mozart), Riigoletto (Verdi), El barbero d Sevilla (Rossini), La sonnambula (Bellini), La traviata (Verdi), Carmen (Bizet), Tosca (Puccini) y Los cuentos de Hoffman (Offenbach).
Compositores que a lo largo de la historia han compuesto música para la Misa de difuntos
Son muchos los compositores que a lo largo de la historia han compuesto música para la Misa de difuntos, es decir, Requiems. A capella durante la época del canto Gregoriano, o bien con orquesta, coros y solistas, más adelante, generalmente estos Requiems han mantenido el canon de la iglesia cristiana con números fijos de la liturgia para este tipo de celebraciones: Introito, Kyrie, Dies Irae, Recordare, Dominu Iesu Christie, Sanctus, Agnus Dei y Comunión. No obstante, en el período romántico, los compositores han integrado dentro de estos números de la liturgia sagrada otros, intercalando asimismo el latín con otras lenguas. Compositores agnósticos, como Verdi o Brahms, no dudaron en poner música a una obra con un trasfondo religioso tan marcado y consiguieron integrar en sus requiems la espiritualidad y la sensibilidad necesarias para transmitir el perdón, la esperanza, misericordia, compasión e, incluso, optimismo. Hoy visitamos los Requiems de Mozart, Verdi, Brahms, Dvorak, Britten, Fauré, Jenkins y Lloyd Weber.
Monográfico sobre Réquiems
La música sacra cristiana fue una forma de expresión musical nacida desde el comienzo del cristianismo, en un principio herencia de la música judía (cantilación) siendo desarrollada durante los siglos posteriores en multitud de formas, relacionadas con los distintos ritos. Desde su aparición hasta la actualidad, la música sacra occidental ha producido formas musicales tales como la misa, el Réquiem, el Te Deum, el Magníficat, el Stabat Mater, el Oratorio, la Cantata, el Motete, el Salmo o el Villancico, entre otras. Hoy repasamos algunas de estas formas vocales sacras partiendo desde el Canto Gregoriano y visitando el Gloria a 7 voces de Monteverdi, el Gloria de Vivaldi, el Motete BWV 227 de Bach, la Missa Brevis nº 9 de Mozart, el Te Deum de Charpentier, el Stabat Mater de Kódaly y, para finalizar, el Ave María de Margarita Lorenzo de Reizabal. El volumen II de LA MÚSICA VOCAL SACRA abordará un monográfico sobre Réquiems.
Como morir de amor por un troyano
Ópera barroca del compositor inglés Henry Purcell sobre un libreto a partir de La Eneida de Virgilio. Obra maestra de Purcell, con una obertura y tres actos, orquestada para orquesta de cuerda con continuo y de una duración aproximada de 1 hora y 15 minutos. Dido y Eneas es una de las óperas más importantes del barroco y está considerada la primera ópera nacional inglesa. La música de Dido y Eneas demuestra que Purcell era capaz de incorporar a su propio estilo tanto los logros de la escuela músico-teatral inglesa del siglo XVII, como las influencias que otras fuentes continentales ejercieron sobre la misma. De esta forma, esta obra maestra incluye danzas y coros, elementos propios de la tradición francesa, constituyendo estos últimos una parte importante de la obra, ya que se mezclan libremente con los solos durante toda la ópera. La orquesta consta de cuerdas y continuo y los recitativos no son ni el rápido parloteo del recitativo secco italiano, ni los ritmos estilizados del recitativo operístico francés, sino que se encuentran a caballo entre ambos. La acción transcurre en Cartago tras la caída de Troya. Cuando el príncipe troyano Eneas y su tropa naufragan en Cartago, él y la reina Dido se enamoran. Pero, por envidia a Dido, las brujas se confabulan y le hacen creer al héroe que debe partir y que su destino es refundar Troya. Dido, se lamenta ya que no puede vivir sin su amor, sin embargo, cuando Eneas decide quedarse, ella lo rechaza, y se deja morir.