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Diálogos y debates Fundación Rafael del Pino

Diálogos y debates Fundación Rafael del Pino

296 episodes — Page 5 of 6

Otra realidad. ¿Cómo sería un mundo justo y una sociedad igualitaria? versión en español

El 17 de marzo de 2021, la Fundación Rafael del Pino organizó el diálogo “Otra realidad. ¿Cómo sería un mundo justo y una sociedad igualitaria?” en el que participaron Yanis Varoufakis, exministro de Finanzas de Grecia y cofundador del movimiento internacional DiEM25, y Daniel Lacalle, economista jefe en Tressis.

Mar 18, 202153 min

Otra realidad. ¿Cómo sería un mundo justo y una sociedad igualitaria? english version

El 17 de marzo de 2021, la Fundación Rafael del Pino organizó el diálogo “Otra realidad. ¿Cómo sería un mundo justo y una sociedad igualitaria?” en el que participaron Yanis Varoufakis, exministro de Finanzas de Grecia y cofundador del movimiento internacional DiEM25, y Daniel Lacalle, economista jefe en Tressis.

Mar 18, 202153 min

Decálogo del buen ciudadano: Ciudadanía e interés común en el siglo XXI

El 2 de febrero de 2021, la Fundación Rafael del Pino organizó el diálogo online con Víctor Lapuente, Catedrático en la Universidad de Gotemburgo y profesor visitante en Esade, sobre el tema “Decálogo del buen ciudadano: Ciudadanía e interés común en el siglo XXI”, con motivo de la publicación del libro del mismo título del que es autor. Según Víctor Lapuente, el problema que vivimos hoy en día es una borrachera de narcisismo, de individualismo, que lleva a que cada bando político (derecha e izquierda) acuse al otro de ser responsable de los problemas. La responsabilidad de lo que ha pasado en las últimas décadas, sin embargo, es conjunta, lo es tanto de la derecha como de la izquierda. La polarización que estamos viendo hoy en día tiene mucho que ver con el individualismo dominante en la sociedad, con los cambios que se han producido en la izquierda y en la derecha. La derecha ha pasado de los políticos demócrata cristianos que construyeron Europa tras la Segunda Guerra Mundial a los políticos oportunistas de hoy que, en vez de enorgullecerse de construir lo público, lo hacen de no pagar impuestos. Hay muchos pensadores que dieron alas a este individualismo de la derecha. Menos comentado es el individualismo de la izquierda, que observamos en todas las democracias occidentales a partir de la década de los sesenta. Por entonces, los pensadores progresistas defendían la idea de que la patria es una comunidad inacabada que nos exige sacrificios y deberes. Ahora la izquierda se limita a ofrecer derechos, sin que vengan acompañados de deberes. Por tanto, la derecha ha matado a Dios, que daba un código moral a los políticos de derechas, y la izquierda ha matado a la patria, lo que ha generado ciudadanos que se sienten solos. Esto ha dado lugar a la paradoja de que, durante la pandemia, estamos viendo un amento del malestar social, a pesar de que estamos en el momento de mayor bienestar de la historia. El momento en que la izquierda occidental deja de reclamar el servicio militar obligatorio y pedir esfuerzos por la patria, a causa de la guerra de Vietnam, coincide con la transición en España con lo que le resulta muy difícil enarbolar la idea de patria. Ahora, algunos países nórdicos están volviendo a pedir el sacrificio de chicos y chicas al llegar a la mayoría de edad, con el servicio militar y el servicio civil, pero en la izquierda española no se habla de eso, sino de las propuestas de Piketty de derechos de renta universal. Esa idea es rentable y da votos a corto plazo. El problema de base es una verdad molesta e incomoda para muchos, que detectamos en las grandes obras de arte de la Humanidad, y es la idea de que el poder tiene un lado siniestro e invisible. Hay tener mucho cuidado con la tendencia humana a endiosarse, sobre todo de las personas que ocupan el poder. En algún momento de la historia, alguien inventa la idea de dios como antídoto contra ese endiosamiento de los humanos, de los líderes religiosos y políticos. El concepto sano de dios es que ningún individuo en la sociedad se crea un dios. Es la base de la democracia americana. Es fundamental ese gran igualador social, que permite que no haya nadie por encima de los demás. Las sociedades han avanzado cuando los individuos han compartido una creencia generalizada en una deidad o en una idea cívica como la patria. Además, lo que nos diferencia a los seres humanos de los animales es que nosotros tenemos la necesidad innata de buscarle sentido a la vida. Si no la llenamos con un dios trascendente, buscamos cubrir esa necesidad en la política, con revoluciones como la francesa o el reciente asalto al Capitolio en Washington. Con ello, hemos convertido la lucha política en una lucha religiosa, en vez de ser un espacio pragmático, desacralizado. Por tanto, hemos de encontrar, a nivel individual, un ideal trascendental, para no vernos huérfanos de identidad y evitar dejarnos seducir por populistas o extremistas. Dicen los psicólogos que hemos aumentado nuestro nivel de narcisismo en un 30%. Eso nos lo inculcan desde la escuela con la idea de empoderarnos. Eso tiene un reverso siniestro, que es que cuando no conseguimos lo que queremos, la culpa tiene que ser de otros, lo que fomenta el victimismo. Pero si nos salen bien los planes, entonces querremos más y más pensando en controlar cosas que están fuera de nuestro alcance, que solo dependen de nosotros parcialmente. Prestamos una atención desmesurada a estas metas y no nos concentramos en las cosas que podemos controlar, como las actitudes, capacidades o sentimientos. Hay cosas que no podemos controlar, como la salud, el dinero o el amor. El narcisismo nos lleva a dedicar cada vez más esfuerzos a esas cosas y nos lleva a la frustración. En la crisis financiera internacional se hizo un buen diagnóstico, cuestionando el lema de que la avaricia es buena. Sin embargo, a la hora de resolver ese problema moral, nadie puso sobre la mesa la necesidad de transformarnos nosotros como individuos. Se habló de refo

Feb 3, 202152 min

Hacienda somos todos. María Blanco, Carlos Rodríguez Braun y Luis Daniel Ávila

El 28 de enero de 2021, la Fundación Rafael del Pino organizó el diálogo online titulado “Hacienda somos todos”, en el que participaron María Blanco, profesora de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad CEU-San Pablo; Carlos Rodríguez Braun, catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad Complutense de Madrid, y Luis Daniel Ávila, consultor de comunicación, productor audiovisual, fotógrafo y diseñador gráfico. María Blanco inició el diálogo comentando que youtubers como El Rubius se van a refugios fiscales como Andorra para protegerse frene a las piedras tributarias que se arrojan contra los emprendedores. Carlos Rodríguez Braun aclaró que el término “paraíso fiscal” se originó en un error de traducción. Viene de la expresión en inglés “tax haven”. “Haven” significa refugio, pero alguien la confundió con “heaven”, que significa cielo. Es decir, un sitio adónde vas porque te persiguen. De ahí el error. En temas fiscales también se produce un equívoco, porque las autoridades lanzan el mensaje de que el único impuesto malo es el que no se paga y, de esta forma, eluden el debate de los impuestos que sí se pagan. Lo de los paraísos fiscales, por tanto, es un truco para desviar la atención. Luis Daniel Ávila añadió que personas como El Rubius están cumpliendo con quien tienen que cumplir, que es con sus familias y consigo mismos. Además, no está prohibido que una persona se mueva a donde quiera, incluido Andorra. Esto le recuerda una frase de Thomas Sowell, que no entendía por qué se tildaba de avaricioso al que quiere disfrutar del dinero conseguido con su trabajo y no a quien quiere vivir del dinero ajeno. Rodríguez Braun recuerda que hay que pagar impuestos porque no hacerlo es cometer un delito. La cuestión, por tanto, no es si hay que pagarlos o no, sino porque hay que pagarlos, puesto que el Estado nunca explica la verdadera razón. Lo que hace es lanzar propaganda para tratar de disolver el Estado en la sociedad, diciendo que estamos todos de acuerdo, que pagar impuestos es en beneficio de la comunidad y se paga por ese beneficio, para tener educación o sanidad. Pero esto es un equívoco, porque no se paga para tener educación, sino porque si no se paga impuestos, uno va a la cárcel. María Blanco no sabe cuál es la cantidad de impuestos que habría que pagar. La respuesta depende de la capacidad de generar riqueza de una sociedad. Los bienes y servicios en los que el Gobierno emplea el dinero deberían reducirse al mínimo, lo que dependerá de la economía y del momento en que estemos. El ciudadano, con ese dinero, podría financiar el médico o la sanidad que elija, no el servicio que le diga el Estado. Educación y sanidad son servicios que deberían alcanzar a todos, pero su provisión no debe provenir necesariamente del Estado, porque lo que proporciona el Estado nunca es gratuito. El nivel de impuestos debe ser el adecuado para que la mayor parte del dinero posible esté en el bolsillo de los ciudadanos, para que el ciudadano pueda adquirir todos los bienes y servicios que desee de la mejor manera posible. Rodríguez Braun aclaró que esta cuestión del impuesto mínimo encierra bastantes trampas. Desde el punto de vista teórico, Knut Wicksell se planteó esta cuestión a finales del siglo XIX en un artículo sobre cuál puede ser la tributación justa. La clave del asunto es que tiene que ser una imposición en la que todos estemos de acuerdo. La unanimidad es lo más parecido a una fiscalidad que cumpla la justicia. En la realidad estamos muy lejos de eso, con un Estado que redistribuye para darles a unos quitándoles a otros. Con una mayoría cualificada habría sido mucho más difícil subir los impuestos que lo que ha sido en la práctica. El gasto público sube hasta que la rentabilidad política del último euro gastado resulte inferior al último euro recaudado. Luis Daniel Ávila dijo que muchas veces tenemos la impresión de que no podemos disminuir los impuestos y el gasto porque hay ciertos servicios necesarios que solo pueden ser administrados por el Estado, como educación o pensiones. Pero antes, estas actividades fueron provistas por proveedores privados y a precios convenientes. En el siglo XX, el Estado se metió en estos nichos y expulsó a los proveedores privados, compitiendo con ellos y haciéndoles pagar la cuenta. Esto sucedió a principios del siglo XX. En internet existe ya, per se, la educación gratuita y de calidad que cualquier persona pueda necesitar. ¿Cuándo se ha incorporado eso al sistema educativo? Respecto a la progresividad del sistema fiscal, María Blanco señaló que asumimos que los ricos no aportan nada, o que todos aportamos exactamente por igual. Se piensa que solo se aporta si se da dinero al Estado, no si se hacen otras cosas, como el empleo que uno crea, las expectativas que se generan. Pero eso no se considera aportación, solo lo que se da al Estado, que es una decisión que toman los gobernantes de acuerdo con sus propios criterios e intereses. Solo tiene en cuent

Feb 1, 20211h 9m

Qué hay que reformar en la Administración Pública española.

El 14 de enero de 2021, la Fundación Rafael del Pino organizó el diálogo “Qué hay que reformar en la Administración Pública española”. En el acto participaron Elisa de la Nuez, secretaria general de la Fundación Hay Derecho; Jesús Fernández-Villaverde, catedrático de Economía en la Universidad de Pensilvania, y Víctor Lapuente, catedrático en la Universidad de Gotemburgo (Suecia) y profesor visitante en Esade (España). Víctor Lapuente explicó que existen dos obstáculos a la eficiencia de la administración: su politización y su burocratización. Son dos patologías que se complementan de manera perversa. La politización es nuestro mayor problema. La variable institucional del aparato del Estado más correlacionada con la eficacia de los resultados del sector público es el nivel de politización, en el que las conexiones políticas importan para hacer carrera en la Administración. España está a la cabeza de las economías emergentes y a la cola de la OCDE en la clasificación de politización. Respecto de la burocratización, tenemos funcionarios de por vida prestando servicios del estado del bienestar cuando en otros países fueron sustituidos por personal laboral. Esto, unido a procedimientos de relación con la administración altamente burocratizados, con muchos controles ex ante, cuando otros países han transitado a controles ex post, reduce la eficiencia de la Administración. Lo que deberíamos hacer es avanzar en la despolitización, por ejemplo, introduciendo los directivos públicos, como existen en la mayoría de países occidentales, que tienen incentivos de carrera para hacer mejor las cosas. Esto va en contra de la cultura de los cuerpos de la administración. También hay que avanzar en la desburocratización, dando más autonomía en la gestión de los recursos humanos. De alguna manera se ha hecho durante la pandemia, por ejemplo, en los hospitales, lo que evitó su colapso. Jesús Fernández-Villaverde se refirió a sus experiencias muy decepcionantes con la Administración española, tanto por politización como por burocratización. Hizo un intento de mejorar la educación universitaria y se encontró una vez tras otra con esas tendencias. También le sorprendió la enorme burocratización para aspectos secundarios. La reticencia profunda a estos cambios es muy importante. Hay que pasar de una mentalidad de controles ex ante a otras de controles ex post. En España hay que presentar muchos papeles y hacer muchos trámites, pero nadie comprueba después si las cosas se han hecho bien o no. Hay que empezar a centrarse en los resultados y en tener sistemas que midan las consecuencias. Una crítica frecuente contra los cambios es que España está llena de españoles, que los españoles somos como somos y si se intenta despolitizar y desburocratizar la Administración eso nunca va a ocurrir. Ese pesimismo, sin embargo, es incorrecto. Portugal, Irlanda han cambiado mucho su Administración Pública. Si ellos han sido capaces de hacerlo, nosotros también podemos. Además, en los últimos cuarenta años ha habido sectores de la sociedad española que lo han hecho muy bien. Hay una agenda clara de reformas y esas reformas son posibles. No será fácil, por los intereses creados, pero es posible. Podemos tener un sistema de gestión más flexible, independiente y con más respeto a los resultados. Elisa de la Nuez destacó que nuestras administraciones tienen problemas claros de falta de capacidad de gestión, no solo con la pandemia, que se agravan con la fragmentación. También, por ejemplo, con los fondos europeos. La sociedad española va percibiendo ese problema, por ejemplo, con los bajos ritmos de vacunación. Esto no es una sorpresa porque la excesiva politización se traduce en falta de profesionalidad, en administraciones muy reactivas y poco planificadoras. La politización supone una penetración en las administraciones que deja de lado una dirección profesional que tenga capacidad de gestión y de anticipación a los acontecimientos. No es casualidad que los países que han despolitizado y desburocratizado sus administraciones, éstas tengan mayor capacidad de gestión. Muchas veces se aprueban políticas que no se pueden gestionar por falta de recursos, como en el caso del ingreso mínimo vital. Hay otra cuestión, la enorme cantidad de funcionarios que se va a jubilar en los próximos años. Por eso, ahora es el momento para ver qué tipo de perfiles necesita la Administración que queremos. El poder ejecutivo piensa que si asume muchas competencias puede paliar esa falta de capacidad, pero no tiene en cuenta que faltan esas manos que le tienen que ayudar. Ante este problema, la solución que plantea el político es acumular poder y cuando constata que eso no funciona traslada el asunto a las comunidades autónomas. Es un problema no del color político del gobierno sino de herramientas de gestión. Con los fondos europeos ocurre lo mismo, está muy concentrado en la parte política pero no funciona porque faltan los elementos de gestión. Además, se transmite la sen

Jan 15, 20211h 30m

Economía de la Eurozona: viabilidad de las uniones monetarias. Luis de Guindos, Pedro Schwartz y Juan Castañeda

La Fundación Rafael del Pino organizó, el 17 de diciembre de 2020, el diálogo titulado “Economía de la Eurozona. Viabilidad de las uniones monetarias”, en el que participaron Luis de Guindos, vicepresidente del Banco Central Europeo; Pedro Schwartz, catedrático de Economía de la Universidad Camilo José Cela, y Juan Castañeda, profesor de economía en la Universidad de Buckingham y director del Institute of International Monetary Research (Buckingham), con motivo de la publicación de la obra de Juan Castañeda, Alessandro Roselli y Geoffrey Wood titulada «The Economics of Monetary Unions. Past Experiences and the Eurozone», editada por Routledge. Pedro Schwartz empezó comentando que la Unión Monetaria Europea ha resistido a grandes dificultades en su corta viva. Sigue viva porque se está transformando. De una manera indirecta, el patrón oro es el modelo que ha intentado repetir el euro para hacer una unión monetaria. El patrón oro fue una unión monetaria de mucho éxito. Las convergencias deseables dentro de una unión monetaria siguen las reglas del siglo XIX, especialmente las de Bagehot, que escribió “Lombard Street” y definió cómo funcionaba el patrón oro. Lo que tienen que mirar las autoridades, en primer lugar, es lo que Bagehot denominó ratio de cobertura, esto es cuanta moneda internacional tienen que tener los distintos miembros para que no haya peligro de que la gente huya del euro, tanto en el país como en el resto del mundo. Luego está el ratio de preocupación, que refleja cuando las cosas empiezan a ponerse de tal manera que hay que tomar medidas. La pregunta sobre cómo organizar el euro se plantea respecto a si se hace de él un sistema automático como el patrón oro, o si por otras razones se cambia a un sistema en el que ninguno de los miembros de la unión monetaria se ve forzado a abandonar la situación. Ahora hay que preguntarse por qué ya no se aplican las reglas de Maastricht sobre las que se fundó el euro. No se aplican porque habría supuesto la expulsión de Grecia del euro. Y como el euro es nuevo y está creando su reputación, una salida de uno de sus miembros habría puesto en peligro el euro. En este contexto, la pregunta es si debemos crear una unión fiscal para acompañar a la unión monetaria. Ahora, cuando estábamos recuperándonos de la crisis de 2008, ha llegado la crisis del Covid-19, que ha trastocado la política monetaria del BCE, que ha prolongado los tipos de interés hacia cero. La oferta monetaria en Europa y en Estados Unidos ha crecido a cifras extraordinarias. Se ha suspendido la obligación de reducir los déficits públicos por debajo del 3% del PIB. Se ha permitido al BCE la compra de deuda pública de forma indirecta, lo que es un cambio en las condiciones de Maastricht. Por fin, habría que ver si los fondos europeos para la recuperación van a ser condicionales, si se dan a ciegas o se impone una forma de reorganizar la economía. La pregunta, por tanto, es cómo volver a una política monetaria normal después de los líos de liquidez que el BCE ha creado en la zona euro. Juan Castañeda se refirió a cuán óptima es el área del euro en comparación con otras economías. Para ello, Castañeda y Schwartz calculan un índice de convergencia macroeconómica a partir de doce indicadores macroeconómicos del área euro. Empiezan por calcular la desviación típica para tratar de estimar cuán de convergentes o cuán de divergentes han sido las economías de los países del área euro en relación a esos doce indicadores. Esos doce indicadores se agrupan en cuatro subíndices: aquellos que se relacionan con el ciclo económico de un país (PIB, PIB per cápita y tasa de desempleo), los que se refieren a la competitividad (IPC, costes laborales y tipo de cambio real), finanzas públicas (tasas de variación del déficit y la deuda pública, en porcentaje del PIB) e indicadores monetarios (tasas de variación del crecimiento monetario, del crédito al sector privado, la balanza por cuenta corriente y los saldos de Target2). Para calcular el índice se toma como año base 1999, el año de creación del euro y se calcula la desviación típica para cada año y para cada uno de los países que formaban parte del área euro en cada momento. La dispersión se calcula de dos formas alternativas. Primero se calcula la desviación típica de la media no ponderada de la Eurozona, como si la dispersión de cada uno de los estados miembros importara lo mismo. La segunda manera es calcular la desviación típica respecto de una media ponderada en función del peso económico de cada Estado miembro en la Eurozona. Las dos formas de cálculo son relevantes. Con la primera, la dispersión en crecimiento económico y finanzas públicas es bastante baja. Las lecciones que nos da el euro desde 1998 son bastante positivas. Las malas noticias vienen por los indicadores monetarios porque la dispersión ha aumentado, sobre todo a partir de la crisis de 2008. Y la dispersión en los indicadores de competitividad ha crecido incluso más. En este caso, las diferencia

Dec 21, 20201h 13m

Cómo la colisión de las grandes tendencias actuales remodelará el futuro de todo, Mauro Guillén y Moisés Naím

La Fundación Rafael del Pino organizó el diálogo en directo a través de www.frdelpino.es titulado «Cómo la colisión de las grandes tendencias actuales remodelará el futuro de todo» en el que participaron Mauro Guillén y Moisés Naím con motivo de la publicación de la obra de Mauro Guillén titulada «2030 Viajando hacia el fin del mundo tal y como lo conocemos», editada por Deusto. Mauro F. Guillén es ex Director del Joseph H. Lauder Institute de la Universidad de Pennsylvania, un programa de investigación y docencia que combina la administración de empresas y las relaciones internacionales, y Catedrático de Dirección Internacional de Empresas en la Wharton School, donde ocupa la Cátedra Dr. Felix Zandman. Ha sido titular de la Cátedra Rafael del Pino en el año 2003.Formado como sociólogo y economista político, ha estudiado las empresas multinacionales y el proceso de globalización durante veinte años. De los múltiples reconocimientos que ha obtenido, destaca el IV Premio Fundación Banco Herrero al mejor investigador español en ciencias sociales menor de 40 años. Moises Naím es Columnista y analista venezolano, es autor de una decena de libros sobre economía y política internacional.En la actualidad, es senior associate en el Carnegie Endowment for International Peace. Es analista de El País y sus columnas semanales son reproducidas por los principales periódicos en América Latina y Europa. Entre 1996 y 2010, Naím dirigió la revista Foreign Policy, que circula en 160 países y se publica en siete idiomas. Antes de dedicarse al análisis y el periodismo, Naím trabajó en el sector público y la docencia. Fue ministro de Industria y Comercio de Venezuela a comienzos de los años noventa, director del Banco Central de Venezuela y director ejecutivo del Banco Mundial. Previamente ejerció como director académico y profesor del IESA en Caracas, así como profesor visitante en universidades de Estados Unidos, Europa y Latinoamérica. Moisés Naím es presidente del directorio del Population Action International (PAI) y también del Grupo de los Cincuenta (G-50), así como miembro del consejo de dirección del International Crisis Group y del National Endowment for Democracy. Naím obtuvo el Ph.D. y la maestría del Massachussetts Institute of Technology.

Nov 24, 20201h 6m

Por qué el liberalismo funciona, english version

La Fundación Rafael del Pino organizó el diálogo en directo a través de www.frdelpino.es titulado «Por qué el liberalismo funciona» en el que participaron Deirdre N. McCloskey y Manuel Conthe. Deirdre Nansen McCloskey es profesora emérita de Economía, Historia, Lengua Inglesa y Comunicación de la Universidad de Illinois en Chicago. Formada como economista en Harvard en la década 1960, ha escrito cerca de cuatrocientos artículos académicos sobre teoría económica, historia económica, filosofía, retórica, teoría estadística, feminismo, ética y derecho. Es, además, autora de veinte libros, entre ellos Las virtudes burguesas. Ética para la era del comercio (Fondo de Cultura Económica, 2015). Manuel Conthe es Columnista y presidente del Consejo Asesor de Expansión. Manuel Conthe es árbitro internacional español independiente. Abogado y economista, y antiguo regulador del mercado de valores, es un experto reconocido en finanzas, mercados energéticos, transacciones de fusiones y adquisiciones, valoración de daños y perjuicios y, de forma más general, litigios económicos y corporativos. Anteriormente, en calidad de funcionario del Reino de España, fue Director General de Transacciones e Inversiones extranjeras (1987-1988), Director General del Tesoro y Política Financiera (1988-1995), Secretario de Estado de Economía (1995-1996), Vice-presidente para el Sector Financiero en el Banco Mundial (1999-2002) y Presidente de la CNMV (2004-2007). Fue también Socio de una consultora financiera (2002-2004). Durante sus años en Bruselas (1996-1999) como Asesor Jefe de Asuntos Económicos y Comerciales en la Representación Española ante la Unión Europea, estuvo muy implicado en negociaciones sobre comercio internacional e inversiones así como en paneles de arbitraje de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Es autor de tres libros sobre paradojas económicas y políticas, teoría de juegos y sesgos cognitivos en derecho y economía (“Behavioral Law & Economics”).

Nov 21, 20201h 7m

Por qué el liberalismo funciona, versión en castellano

La Fundación Rafael del Pino organizó el diálogo en directo a través de www.frdelpino.es titulado «Por qué el liberalismo funciona» en el que participaron Deirdre N. McCloskey y Manuel Conthe. Deirdre Nansen McCloskey es profesora emérita de Economía, Historia, Lengua Inglesa y Comunicación de la Universidad de Illinois en Chicago. Formada como economista en Harvard en la década 1960, ha escrito cerca de cuatrocientos artículos académicos sobre teoría económica, historia económica, filosofía, retórica, teoría estadística, feminismo, ética y derecho. Es, además, autora de veinte libros, entre ellos Las virtudes burguesas. Ética para la era del comercio (Fondo de Cultura Económica, 2015). Manuel Conthe es Columnista y presidente del Consejo Asesor de Expansión. Manuel Conthe es árbitro internacional español independiente. Abogado y economista, y antiguo regulador del mercado de valores, es un experto reconocido en finanzas, mercados energéticos, transacciones de fusiones y adquisiciones, valoración de daños y perjuicios y, de forma más general, litigios económicos y corporativos. Anteriormente, en calidad de funcionario del Reino de España, fue Director General de Transacciones e Inversiones extranjeras (1987-1988), Director General del Tesoro y Política Financiera (1988-1995), Secretario de Estado de Economía (1995-1996), Vice-presidente para el Sector Financiero en el Banco Mundial (1999-2002) y Presidente de la CNMV (2004-2007). Fue también Socio de una consultora financiera (2002-2004). Durante sus años en Bruselas (1996-1999) como Asesor Jefe de Asuntos Económicos y Comerciales en la Representación Española ante la Unión Europea, estuvo muy implicado en negociaciones sobre comercio internacional e inversiones así como en paneles de arbitraje de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Es autor de tres libros sobre paradojas económicas y políticas, teoría de juegos y sesgos cognitivos en derecho y economía (“Behavioral Law & Economics”).

Nov 21, 20201h 7m

¿Qué nos deparará la Revolución Digital? Carme Artigas, Elena Pisonero, Javier Andrés y Rafael Doménech

La Fundación Rafael del Pino organizó, el 10 de noviembre de 2020, el diálogo en directo a través de www.frdelpino.es titulado «¿Qué nos deparará la Revolución Digital? Nuevas políticas para una nueva economía» con motivo de la publicación de la obra de Javier Andrés y Rafael Doménech «La era de la disrupción digital. Empleo, desigualdad y bienestar social ante las nuevas tecnologías globales» editada por Deusto. En el que participaron Carme Artigas, Elena Pisonero, Javier Andrés y Rafael Doménech.

Nov 11, 20201h 29m

I Foro sobre la Economía Global. La Unión Europea en un escenario mundial pospandémico.

El 5 de noviembre de 2020 tuvo lugar la segunda sesión del I Foro de la Economía Global, organizado conjuntamente por el Círculo de Empresario y la Fundación Rafael del Pino. La jornada, dedicada al tema "La Unión Europea en un escenario mundial pospandémico" contó con la participación de Miriam González Durántez, Socia, Cohen & Gresser LLP; Pedro Passos Coelho, Ex-Primer Ministro de Portugal; Emilio Lamo de Espinosa, Presidente, Real Instituto Elcano; Guntram Wolff, Director, Bruegel Eric Chaney, Asesor económico, Institut Montaigne.

Nov 6, 20201h 16m

I Forum on the Global Economy. The European Union in a post-pandemic world stage.

El 5 de noviembre de 2020 tuvo lugar la segunda sesión del I Foro de la Economía Global, organizado conjuntamente por el Círculo de Empresario y la Fundación Rafael del Pino. La jornada, dedicada al tema "La Unión Europea en un escenario mundial pospandémico" contó con la participación de Miriam González Durántez, Socia, Cohen & Gresser LLP; Pedro Passos Coelho, Ex-Primer Ministro de Portugal; Emilio Lamo de Espinosa, Presidente, Real Instituto Elcano; Guntram Wolff, Director, Bruegel Eric Chaney, Asesor económico, Institut Montaigne.

Nov 6, 20201h 16m

I Foro sobre la Economía Global. Recuperación de la economía mundial después de la pandemia

El 4 de noviembre de 2020 tuvo lugar la primera sesión del I Foro de la Economía Global, organizado conjuntamente por el Círculo de Empresario y la Fundación Rafael del Pino. La jornada, dedicada al tema “Recuperación de la economía mundial tras la pandemia”, contó con la participación de Bart van Ark, director del UK Productivity Institute; Nathalie Tocci, directora del Instituto Affari Internazionali; Jesús Fernández-Villaverde, catedrático de Economía de la University of Pennsylvania; Martina Larkin, directora para Europa y Eurasia del World Economic Forum, e Ignacio de la Torre, socio y economista jefe de Arcano Partners.

Nov 5, 202059 min

I Forum on the Global Economy. Recovery of the World Economy after the Pandemic.

El 4 de noviembre de 2020 tuvo lugar la primera sesión del I Foro de la Economía Global, organizado conjuntamente por el Círculo de Empresario y la Fundación Rafael del Pino. La jornada, dedicada al tema “Recuperación de la economía mundial tras la pandemia”, contó con la participación de Bart van Ark, director del UK Productivity Institute; Nathalie Tocci, directora del Istituto Affari Internazionali; Jesús Fernández-Villaverde, catedrático de Economía de la University of Pennsylvania; Martina Larkin, directora para Europa y Eurasia del World Economic Forum, e Ignacio de la Torre, socio y economista jefe de Arcano Partners.

Nov 5, 20201h 0m

Diálogo entre Madeleine Albright, Mircea Geoana, Susana Malcorra y Nicholas Burns, versión en castellano.

El 2 de julio de 2020, la Fundación Rafael del Pino, junto con el Belfer Center for Science and International Affairs de la Harvard Kennedy School y la IE School of Global and Public Affairs, organizaron la Conferencia Transatlántica, que este año estuvo dedicada al tema “Redefiniendo la seguridad transatlántica inclusiva en la era del Covid”. En él participaron Madeleine Albright, ex Secretaria de Estado de los Estados Unidos, y Mircea Geoana, Secretario General Adjunto de la OTAN.

Jul 7, 202055 min

Diálogo entre Madeleine Albright, Mircea Geoana, Susana Malcorra y Nicholas Burns. English version

El 2 de julio de 2020, la Fundación Rafael del Pino, junto con el Belfer Center for Science and International Affairs de la Harvard Kennedy School y la IE School of Global and Public Affairs, organizaron la Conferencia Transatlántica, que este año estuvo dedicada al tema “Redefiniendo la seguridad transatlántica inclusiva en la era del Covid”. En él participaron Madeleine Albright, ex Secretaria de Estado de los Estados Unidos, y Mircea Geoana, Secretario General Adjunto de la OTAN.

Jul 6, 202055 min

Eficacia de las decisiones para controlar la pandemia: El valor del Big Data, english version

El 29 de junio de 2020, la Fundación Rafael del Pino organizó el diálogo “Eficacia de las decisiones para controlar la pandemia: el valor del Big Data”, en el que participaron Anette Hosoi, decana asociada de la Escuela de Ingeniería del MIT, y Ali Jadbabaie, JR East Professor en el Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental y director asociado del Instituto de Datos, Sistemas y Sociedad (IDSS), también del MIT. Anette Hosoi explicó que el IDSS es un sistema que utiliza datos y sistemas de análisis de grandes datos para enfrentarse a problemas que afectan a la sociedad. En el IDSS están bien preparados para dar una solución al coronavirus porque están acostumbrados a interactuar para ver como encajan las leyes físicas con el comportamiento. En segundo lugar, está la parte de los datos. Una serie de instituciones, como la Universidad John Hopkins o el New York Times, pusieron a disposición del público muchos datos. Con ellos pudieron empezar a plantear posibles soluciones, estudiar la crisis desde distintas facetas, predecir cuándo se va a producir la siguiente oleada, cómo encaja con los impactos económicos, cómo afecta a los asuntos relativos a la justicia y la equidad, cuáles son los mecanismos físicos básicos de transmisión. Con esa información es posible diseñar políticas a nivel de universidades, ciudades y estados. Ali Jadbabaie comentó lo interesante que fue ver que con el coronavirus estaban funcionando de forma distinta a como lo hacen habitualmente los académicos, Normalmente discurren, piensan, dedican años a la redacción de un artículo académico. Ahora han tenido que reaccionar de forma inmediata, porque las reuniones para estudiar los datos eran cotidianas. No es un ejercicio académico, sino que va a tener consecuencias en términos de políticas. El IDSS ha sido diseñado para conseguir estos objetivos. Anette Hosoi dijo que los resultados pueden encontrarse en la página del IDSS. Todavía no han superado el proceso de revisión académica porque no ha habido tiempo. Se trata de que esas ideas las examine el resto de la comunidad para poder conseguir soluciones. Ali Jadbabaie señaló que la crisis del coronavirus ha sido un ejercicio para los alumnos y doctorandos del IDSS, que están en el programa de Ingeniería Social. El coronavirus es un problema multifacético, en el que confluyen datos, procesos biológicos, mecanismos de transmisión, aspectos sociales. Anette Hosoi destacó que se pusieron a trabajar rápidamente porque el coronavirus es un problema perentorio, en el que el propio COVID pone limitaciones. Afortunadamente, los datos estaban disponibles. Superar el obstáculo de conseguirlos ha sido esencial. Ali Jadbabaie indicó que muchos de los participantes en el trabajo llevan estudiando las redes y la propagación de epidemias desde hace mucho tiempo. Otras personas en el grupo han estudiado problemas muy parecidos. Conocemos los modelos epidémicos. Lo que ha sido un desafío es que, por la naturaleza de crecimiento exponencial del problema, las trayectorias de propagación de la epidemia son muy sensibles a los presupuestos que utilicemos. Por eso, los cálculos estimativos han sido muy distintos. El problema es que hay demasiadas partes en movimiento, muchas sensibilidades. Una de las posibilidades de aproximación al problema es mediante un modelo mecanicista. Básicamente, con él intentan explicar la propagación del virus en función de las ecuaciones utilizando las informaciones recabadas. El otro planteamiento es estudiarlo como un ejercicio de ajuste de curva. Lo que queremos hacer es elegir una función de base para conseguir que encajen los parámetros. Ambos planteamientos existen con sus ventajas y desventajas. Hemos intentado establecer el vínculo entre ambas perspectivas. Anette Hosoi añadió que, como estamos ante una crisis global, deben ponerse manos a la obra todos los investigadores juntos. Este no es el momento de ser territoriales. Hay algo especial en el grupo del IDSS que es la amplitud de miras y de conocimientos del grupo en su conjunto. La propagación de la enfermedad es un problema de fluidos porque son aerosoles o gotículas. Por eso hay que hay que comprender el proceso físico de propagación. Es un ejemplo de la importancia de tener equipos interdisciplinares. Ella es ingeniera experta en mecánica de fluidos, un conocimiento necesario para resolver el problema. En el IDSS están acostumbrados a trabajar de forma interdisciplinar. Gracias a ello, explica Ali Jadbabaie, entienden qué está pasando y cómo se produce, aunque hay otra serie de problemas a largo plazo que también hay que estudiar. Uno de los ingredientes clave en su trabajo es la capacidad de ser muy exigente con las evaluaciones de políticas e hipótesis de contraste. La idea es que a menudo lo que queremos hacer es contar con un grupo de control y otro de tratamiento, pero no siempre es posible hacerlo porque no tenemos un universo paralelo. Pero los distintos países han tomado distintas decisiones. Había que aprovec

Jun 30, 202039 min

Eficacia de las decisiones para controlar la pandemia: El valor del Big Data, versión en español.

El 29 de junio de 2020, la Fundación Rafael del Pino organizó el diálogo “Eficacia de las decisiones para controlar la pandemia: el valor del Big Data”, en el que participaron Anette Hosoi, decana asociada de la Escuela de Ingeniería del MIT, y Ali Jadbabaie, JR East Professor en el Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental y director asociado del Instituto de Datos, Sistemas y Sociedad (IDSS), también del MIT. Anette Hosoi explicó que el IDSS es un sistema que utiliza datos y sistemas de análisis de grandes datos para enfrentarse a problemas que afectan a la sociedad. En el IDSS están bien preparados para dar una solución al coronavirus porque están acostumbrados a interactuar para ver como encajan las leyes físicas con el comportamiento. En segundo lugar, está la parte de los datos. Una serie de instituciones, como la Universidad John Hopkins o el New York Times, pusieron a disposición del público muchos datos. Con ellos pudieron empezar a plantear posibles soluciones, estudiar la crisis desde distintas facetas, predecir cuándo se va a producir la siguiente oleada, cómo encaja con los impactos económicos, cómo afecta a los asuntos relativos a la justicia y la equidad, cuáles son los mecanismos físicos básicos de transmisión. Con esa información es posible diseñar políticas a nivel de universidades, ciudades y estados. Ali Jadbabaie comentó lo interesante que fue ver que con el coronavirus estaban funcionando de forma distinta a como lo hacen habitualmente los académicos, Normalmente discurren, piensan, dedican años a la redacción de un artículo académico. Ahora han tenido que reaccionar de forma inmediata, porque las reuniones para estudiar los datos eran cotidianas. No es un ejercicio académico, sino que va a tener consecuencias en términos de políticas. El IDSS ha sido diseñado para conseguir estos objetivos. Anette Hosoi dijo que los resultados pueden encontrarse en la página del IDSS. Todavía no han superado el proceso de revisión académica porque no ha habido tiempo. Se trata de que esas ideas las examine el resto de la comunidad para poder conseguir soluciones. Ali Jadbabaie señaló que la crisis del coronavirus ha sido un ejercicio para los alumnos y doctorandos del IDSS, que están en el programa de Ingeniería Social. El coronavirus es un problema multifacético, en el que confluyen datos, procesos biológicos, mecanismos de transmisión, aspectos sociales. Anette Hosoi destacó que se pusieron a trabajar rápidamente porque el coronavirus es un problema perentorio, en el que el propio COVID pone limitaciones. Afortunadamente, los datos estaban disponibles. Superar el obstáculo de conseguirlos ha sido esencial. Ali Jadbabaie indicó que muchos de los participantes en el trabajo llevan estudiando las redes y la propagación de epidemias desde hace mucho tiempo. Otras personas en el grupo han estudiado problemas muy parecidos. Conocemos los modelos epidémicos. Lo que ha sido un desafío es que, por la naturaleza de crecimiento exponencial del problema, las trayectorias de propagación de la epidemia son muy sensibles a los presupuestos que utilicemos. Por eso, los cálculos estimativos han sido muy distintos. El problema es que hay demasiadas partes en movimiento, muchas sensibilidades. Una de las posibilidades de aproximación al problema es mediante un modelo mecanicista. Básicamente, con él intentan explicar la propagación del virus en función de las ecuaciones utilizando las informaciones recabadas. El otro planteamiento es estudiarlo como un ejercicio de ajuste de curva. Lo que queremos hacer es elegir una función de base para conseguir que encajen los parámetros. Ambos planteamientos existen con sus ventajas y desventajas. Hemos intentado establecer el vínculo entre ambas perspectivas. Anette Hosoi añadió que, como estamos ante una crisis global, deben ponerse manos a la obra todos los investigadores juntos. Este no es el momento de ser territoriales. Hay algo especial en el grupo del IDSS que es la amplitud de miras y de conocimientos del grupo en su conjunto. La propagación de la enfermedad es un problema de fluidos porque son aerosoles o gotículas. Por eso hay que hay que comprender el proceso físico de propagación. Es un ejemplo de la importancia de tener equipos interdisciplinares. Ella es ingeniera experta en mecánica de fluidos, un conocimiento necesario para resolver el problema. En el IDSS están acostumbrados a trabajar de forma interdisciplinar. Gracias a ello, explica Ali Jadbabaie, entienden qué está pasando y cómo se produce, aunque hay otra serie de problemas a largo plazo que también hay que estudiar. Uno de los ingredientes clave en su trabajo es la capacidad de ser muy exigente con las evaluaciones de políticas e hipótesis de contraste. La idea es que a menudo lo que queremos hacer es contar con un grupo de control y otro de tratamiento, pero no siempre es posible hacerlo porque no tenemos un universo paralelo. Pero los distintos países han tomado distintas decisiones. Había que aprovec

Jun 30, 202039 min

La economía española en tiempos de pandemia

La Fundación Rafael del Pino organizó, el 25 de junio de 2020, el diálogo titulado “La economía española en tiempos de pandemia” con motivo de la publicación de la obra de igual título, editada por la editorial Debate. En el acto participaron Ángel de la Fuente, Juan Francisco Jimeno, Rafael Domenech, Luis Garicano, Jorge Galindo, Francisco Beltrán, Cristina Borra, Florentino Felgueroso, Libertad González, Ismael Sanz, Antonio García-Pascual y Antonia Díaz Jorge Galindo, director de Economía Política en EsadeEcPol comentó que este virus es nuevo. De ahí se deriva la incertidumbre que rodea todo lo que implica conocer por qué nos está afectando tanto. El COVID es un equilibrio perfecto entre grado de letalidad y capacidad de contagio. Si fuera como el SARS le costaría más contagiar a otras personas porque la agresividad con su huésped resultaría excesiva. Si fuera como la gripe no tendría una consecuencia mayor. El 1% de los contagiados acaba muriendo y un porcentaje algo más alto acaba en la UCI. Con el SARS, la tasa de fatalidad era del 10%. El COVID se contagia más fácilmente, lo que puede provocar el colapso del sistema hospitalario. Ese es el reto central sanitario que nos plantea el virus. Además, el 94% de la población sigue siendo susceptible de contraer el virus. El virus se contagia con rapidez. Una persona puede contagiar a otras tres de media, el doble que en una gripe normal. Con las medidas de confinamiento se consiguió reducir ese número a menos de uno. Lo que no sabemos es si al salir del confinamiento las nuevas precauciones van a ser suficientes. Esta situación se puede abordar con herramientas que combatan la severidad del virus, pero eso no reduce la capacidad de contagio. Hay que impedir que el 94% de la población que queda por contagiar lo contraiga. Evitar la concentración de personas es muy importante para frenar la expansión del virus. Por tanto, tenemos que tomar medidas con este tipo de eventos y, si suceden, actuar lo más rápidamente posible, adelantándose al virus, sabiendo en que lugares, para que personas y perfiles laborales es más probable el contagio, rastrear los contactos de esas personas y aislarlas. Se trata de evitar un segundo pico de contagios. ¿Hasta cuándo? La vacuna es la respuesta a ese hasta cuando, si funciona, se produce y se distribuye de manera eficaz. Se precisa tiempo para tenerla, para montar las fábricas en las que producirla, etc. La vacuna ayuda a construir la inmunidad. Hasta entonces, tenemos que seguir en la tarea de medir, rastrear, aislar. Seguir con medidas de distancia social que tengan la menor disrupción en la vida de las personas. Y habrá que construir capacidad médica y hospitalaria para cuando se produzcan contagios. Francisco Beltrán, profesor asociado en la Norwegian University of Science and Technology, indicó que la gripe española de 1918 es la mejor pandemia que se puede comparar con la situación actual. Fue un episodio brutal. Infectó a casi un tercio de la población mundial y murieron más de cincuenta millones de personas. A pesar de que han pasado más de cien años, los procesos de difusión del COVID están siguiendo patrones muy similares. Siguen las interacciones entre las personas, los movimientos de población y el virus va siguiendo esos caminos. El alcance fue global y muy desigual, entre otras cosas por las medidas para contener el alcance de la enfermedad, como las medidas de higiene pública como cierre de escuelas y cuarentenas, etc. Lo más preocupante son las tres oleadas de la gripe de 1918. Empezó en primavera, el verano fue tranquilo y volvió con mucha fuera en el otoño, con mucha más mortalidad. Esto hace que nos cuestionemos las consecuencias de una reapertura de la economía antes de lo previsto. El ritmo y la duración de estas olas vino marcado por los patrones de desplazamiento y el hecho de que hubiera o no medidas de distancia social. Es un tipo de medidas que, si las poblaciones son capaces de llevarlas a cabo durante un largo periodo de tiempo, el impacto sobre las vidas es menor, pero el impacto económico es mayor. El coste de las medidas de cerrar la economía es muy alto y nos preguntamos si justifica esos cierres. Hay pocos estudios que hayan analizado este tema de forma rigurosa. Los que hay apuntan a que no existe tal disyuntiva. Cerrar economía salva vidas y tiene un impacto económico positivo a largo plazo porque acelera la recuperación posterior. Otra de las lecciones de la gripe española es el impacto a nivel interno de la propia sociedad, donde también hay impactos desiguales. La gripe de 1918 tuvo un mayor impacto en los grupos de renta baja. El impacto también fue desigual por género y raza. Esto se está repitiendo ahora, por lo que deberíamos prestarle atención y atajarlo. Cristina Borra, profesora de Microeconomía y Economía del Trabajo en la Universidad de Sevilla, destacó que todos los países han impuesto medidas de aislamiento social, antes o después, aunque en momentos diferentes de la expansión de

Jun 26, 20201h 31m

El nuevo paradigma del aprendizaje de por vida: el futuro es ya presente. Samuel Martín-Barbero y Sebastian Royo

El 18 de junio de 2020 la Fundación Rafael del Pino organizó el diálogo titulado “El nuevo paradigma del aprendizaje de por vida: el futuro es ya presente”, en el que participaron Samuel Martín-Barbero, ex decano de la Facultad de Comunicación de la IE University, ex rector de la Universidad Camilo José Cela y actualmente Distinguished Presidential Fellow de la University of Miami, y Sebastián Royo, visiting scholar at Harvard University’s Minda de Gunzburg Center for European Studies. Sebastián Royo comentó que una de las grandes sorpresas y decepciones que se ha producido en los últimos años en Estados Unidos ha sido la pérdida de confianza en el sector educativo y en el valor de las titulaciones universitarias. Esto viene dado por la desconexión entre el coste de la educación superior y su valor a la hora de salir al mercado de trabajo. El modelo que hemos tenido de desentenderse de los estudiantes cuando salen de la universidad está obsoleto. El proceso de aprendizaje debe ser continuo para poder resolver esa cuestión del valor de la educación. Samuel Martín-Barbero se pregunta si el aprendizaje para toda la vía pertenece o no al ámbito universitario. Apenas encontramos departamentos que destinan recursos, energía y vocación a cubrir ese segmento formativo que viene después de una educación reglada. Conceptualmente, el aprendizaje a lo largo de toda la vida lleva dos décadas en Estados Unidos siendo algo sobre lo que se ha construido un corpus teórico para acercar a esa población mayor y trabajadora que quiere estudiar hacia una formación y una educación profesional. Pero hace un siglo ya había figuras de renombre que concebían que, en el espíritu americano, la formación tenía que estar siempre presente. La educación por correspondencia, por ejemplo, era una forma de educación para toda la vida. Las universidades, sin embargo, han prestado poca atención a este tema, lo que ha llevado a que otros proveedores se encarguen de cubrir esa demanda. Cuando se habla de formación a lo largo de toda la vida hay que tener en cuenta que son las instituciones educativas, antes que el profesorado, las que tienen que tomar la decisión al respecto porque esas son las reglas de juego. Con esas reglas, al profesor se le mide por su capacidad de producción científica. Por tanto, ¿hasta qué punto tiene capacidad de influencia en el proceso y los mecanismos de compensación? Son los líderes de las instituciones, los estados y los órganos reguladores los que tienen que dictaminar si tiene sentido que, en vez de poner al alumno en el centro de su ser, sea la ciencia y la carrera científica las que deban estar. En muchos países existen instituciones que se posicionan a favor del profesor, la docencia y el aprendizaje frente a la investigación. En ellos se presta una atención creciente a todo lo que tiene que ver con la experiencia dentro y fuera del aula, con la experiencia de vida, de acompañar con un conocimiento necesariamente formal en su proceso de madurez. Esta pregunta requiere de una reflexión de tipo institucional. Hay profesores magníficos que llevan la vocación en las venas, otros que llevan la investigación. El equilibrio entre esas dos fuerzas será lo que determine el valor de la educación. Sebastián Royo considera que esto es una decisión estratégica para las universidades. Teniendo en cuenta que las universidades tienen perfiles muy diferentes, para unas puede ser una parte muy importante y para otras no, pero para la mayoría de las universidades estadounidenses la salida profesional de los estudiantes se ha convertido en un tema casi existencial. Si no son capaces de responder a esa demanda otros agentes van a ser los que den la respuesta, con un coste mucho más bajo y buscando un segmento de mercado muy diferenciado. La prioridad número uno, por tanto, es que los programas garanticen la salida profesional de los estudiantes y que sean un punto de partida que garantice una carrera profesional. La educación tiene un papel clave porque el currículo lo deciden los profesores. El reto es que se involucren en este espíritu de diseñar los currículos para los estudiantes. Los estudiantes no vendrán a las universidades si no ven que van a tener salidas profesionales, sobre todo si se tienen que endeudar para poder pagar la universidad. Samuel Martín-Barbero coincide en que la empleabilidad es clave. Es un elemento de atracción que están empleando las universidades para conseguir alumnos, hablando de las ventajas competitivas de tener formación universitaria frente a no tenerla. Es evidente porque las familias buscan un retorno de la inversión a partir de un coste enorme o de una deuda descomunal que van a tener para toda la vida. Esta variable juega un elemento clave. Pero ¿el problema de la empleabilidad es algo a resolver solo por la universidad? No. Las empresas deben aproximarse a la universidad de una forma distinta a como lo hacen ahora, para diseñar el currículo conjuntamente con ella. No se trata solo de contrat

Jun 19, 20201h 26m

Libertad o Igualdad. Cayetana Álvarez de Toledo, Daniel Lacalle y Pilar García de la Granja.

El 4 de junio de 2020 la Fundación Rafael del Pino organizó el diálogo sobre “Libertad o igualdad. Por qué el desarrollo del capitalismo social es la única solución a los retos del nuevo milenio”, en el que participaron Cayetana Álvarez de Toledo, diputada del PP por Barcelona, y Daniel Lacalle, economista jefe de Tressis, con motivo de la publicación del libro de Lacalle del mismo título. Daniel Lacalle explicó que escribió el libro como petición ante la avalancha de soluciones mágicas que estaba proponiendo el ala más radical de los Demócratas de Estados Unidos. Proponían cosas como que el gobierno lo controle todo, que aumente el gasto público, que se controlen los precios, que haya una renta básica, que se imprima dinero, que se aumenten los impuestos a los ricos. El libro, por ello, es un manual para debatir y rebatir estas soluciones mágicas. Estas cosas, que parecen inocuas, esconden la búsqueda del control del ciudadano, la represión y la destrucción de la capacidad de los individuos de mejorar. Medidas como las del COVID-19 son un camino de servidumbre. El texto aporta argumentos para rebatir y dar soluciones, porque la única manera de afrontar el reto del COVID-19 es con libertad, competencia, innovación, iniciativa individual. Necesitamos muchas más empresas y menos Pablo Iglesias. La expresión “capitalismo social” es una provocación para demostrar al lector lo que ha conseguido la manipulación del lenguaje, que es que poner la palabra social chirríe. Por eso hay que recuperar la idea de la libertad, porque es lo mejor para la sociedad. Cuando el populismo habla de justicia social en realidad habla de aleatoriedad política, de clientelismo. No hay nada más social que el capitalismo. Las recetas que se tomaron para salir de la crisis de 2008 nos condujeron a un mayor nivel de intervencionismo y a un recorte de la libertad individual. Hubo una inyección dinero y un aumento enorme del control que ejercen los gobiernos. En esta crisis lo último que deberíamos pensar es en darle más poder a políticos incapaces de prever el riesgo, que decidieron conscientemente ocultarlo y que deciden algo brutal que es el cierre de la economía sin coordinación con los agentes económicos. ¿Cómo se nos puede ocurrir la idea de que esas personas tengan el control de la economía? Un gobierno que ante las quejas de los ciudadanos oculta los datos, manipula la información, anula a los que le critican, es algo malo. Los países que lo han hecho mejor en esta situación son los que tienen más libertad y menos gasto. Cayetana Álvarez de Toledo recordó que no todos los sistemas ideológicos son iguales. Unos generan libertad, prosperidad y felicidad y otros sistemas dictatoriales y pobreza. En España, el nacional populismo de izquierdas tiene un plan. El nacionalismo tiene un plan de disgregación y escisión. Podemos tiene un plan de creación de un estado autoritario de izquierdas. El PSOE tiene el plan de permanencia en el poder a cualquier precio. La pregunta es cuál es el plan del espacio liberal conservador para la defensa del espacio de libertad y de prosperidad económica. La respuesta tiene que venir por tener ideas y defenderlas, que no es fácil. Tener ideas implica asumir que se va a tener un conflicto con quien tiene ideas contrarias. La pedagogía, por eso, es un elemento esencial en la batalla por la libertad. Cuando los fundamentos de la libertad están siendo atacados, hay que reivindicarlos. En España y en Europa hay un equilibrio entre espacio liberal y socialdemócrata. Es un equilibrio entre la tradición de la libertad y la de igualdad ante la ley y la igualdad de oportunidades. Esos dos grandes pactos españoles en que se concreta ese equilibrio, el pacto constitucional que nos hace libres e iguales, y los Pactos de la Moncloa, son los que ahora están en tela de juicio. Están siendo sometidos a una enorme erosión por parte del gobierno y de sus aliados. El gobierno de izquierdas radical y sus aliados separatistas están atacando esos equilibrios. El libro de Daniel Lacalle es optimista. A lo largo de los trescientos últimos años las políticas de libertad han traído un alto grado de prosperidad, hecho por hecho, dato por dato. Han provocado unos niveles de salida de pobreza y de bienestar absolutamente apabullantes. El libro reivindica ese postulado frente al pesimismo de los rupturistas. Lo que une a Sánchez, Iglesias y los nacionalistas es un pesimismo rupturista. En su pesimismo, el modelo constitucional y el estado del bienestar han fracasado y hay que superarlo con nacionalizaciones, etc. Frente a eso, hay que contraponer un optimismo racional basado en actitudes reformistas, en la continuidad iniciada en España hace cuarenta años y en Europa unas décadas más. El libro, sigue Álvarez de Toledo, ofrece una visión del ciudadano como una persona adulta, exigente, capaz de ponerse de pie, salir adelante, con el apoyo del gobierno que sea necesario para sostener a los más vulnerables, pero no para sustituirle ni para t

Jun 5, 20201h 29m

Las claves del poder mundial tras la Gran Epidemia. Joseph S. Nye y Álvaro Renedo, versión en español

El 14 de mayo de 2020 la Fundación Rafael del Pino organizó el diálogo con Joseph Nye, profesor de Gobierno de la Kennedy School de la Universidad de Harvard, que trató sobre “Las claves del poder mundial tras la Gran Epidemia”. El profesor Nye se refirió al orden mundial y el impacto que la Gran Pandemia puede tener sobre él. Según dijo, nos encontramos en la primera parte de una representación que tiene otros muchos actos, por lo que cualquier estimación que podamos hacer en estos momentos puede ser incorrecta. En este sentido, convendría recordar que, en 1918, cuando tuvimos aquella gran gripe que mató a más gente que la Primera Guerra Mundial, se trató de una segunda oleada que acabó con más vidas que la primera. Por esto, todavía no podemos saber cuál será el resultado final. La otra cuestión histórica que es interesante recordar es que, a pesar del daño tan terrible que provocó la epidemia de gripe de 1918, ésta no tuvo un gran efecto sobre las sociedades, ni sobre el equilibrio de poder global. La Primera Guerra Mundial sí tuvo un gran efecto, pero la pandemia de gripe no. Por eso, corremos el riesgo de que intentemos pensar que, porque algo es tan grande como la crisis actual del coronavirus, va a tratarse de un acontecimiento que va a tener grandes efectos. Hay ocasiones en la historia en las que pequeños acontecimientos desencadenan grandes efectos y otras en las que los grandes acontecimientos generan efectos no tan grandes como esperábamos que fuesen. Por eso, no cree que esto vaya a ser un acontecimiento geopolítico por el cual China vaya a superar a Estados Unidos. Tampoco creo que vaya a suponer el fin de la democracia, como ha proclamado alguna gente. La Unión Europea le preocupa un poco, aunque no cree que vaya a ser el fin de la Unión Europea. No obstante, el caso reciente del Constitucional alemán es preocupante. Hay muchas cuestiones sobre las que no podemos asegurar nada. Pero es pronto para lanzarnos a pensar que el mundo va a cambiar de arriba abajo, porque parezca que lo está haciendo ahora. Por lo que se refiere a la Unión Europea, Nye señaló que hemos visto en el pasado muchas situaciones en las que parecía que la UE iba a fallar, pero todavía hay un compromiso muy fuerte con el proyecto europeo en su conjunto. Eso le lleva a pensar que, en efecto, va a haber una segunda parte del partido más fuerte, en la que la UE saldrá a ganar. Para conseguirlo hay que dar algunos pasos difíciles. Habría que crear un fondo europeo de recuperación. La Comisión Europea ha hablado de tres billones de euros. Eso es necesario, pero quizá no suficiente. También debería haber eurobonos, en forma de bonos perpetuos, en vez de añadirlos a la deuda. Esto sería un paso en la buena dirección. Esto podría hacerse, pero la respuesta todavía no ha sido tan fuerte como debería. Si se tiene en cuenta su historia, la UE será capaz de hacer algo, pero todavía tienen que tomarse decisiones difíciles que puedan justificar esa fe en la UE. Para Nye, el nacionalismo es un problema constante. La forma en que los líderes afronten el nacionalismo puede transformarlo de una fuerza negativa en otra positiva. Las decisiones extraordinarias adoptadas por Jean Monnet tras el final de la Segunda Guerra Mundial facilitaron la integración de Alemania, a pesar de que había sido invadida por Francia por tercera vez. Monnet tuvo la inteligencia de darse cuenta de que esa situación de ocupación de Alemania podía volver a estimular el sentimiento nacionalista germano si no compartían los recursos de carbón y acero. Entonces no tendrían ese tipo de nacionalismo y, en efecto, eso fue lo que sucedió. Ese nacionalismo alemán que se desarrolló después de la Guerra Fría se identificó a sí mismo con Europa. Un político dijo que una Alemania fuerte tendría que ser europea. En este sentido, lo que tendríamos que estar viendo ahora son líderes que no nieguen el nacionalismo. Todos los países tienen sentimientos nacionales. Los líderes deben canalizar ese nacionalismo en direcciones positivas. Nye ha analizado esta cuestión en su último libro “Do morals matter?”. En él plantea la cuestión de que se puede decir de la idea de Donald Trump de America First. La respuesta es que cada país tiene que decir que sus intereses son lo primero. Macron tiene que decir que Francia primero. La diferencia no es si un líder elegido por la gente antepone los intereses de su país. La cuestión es cómo define esos intereses. Ahí es dónde aparece el componente moral y dónde los grandes líderes dicen que pueden defender los intereses de su nación, pero que tienen que ponerlos en un contexto más amplio que incluye los intereses de otros. En el caso de Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, eso significó el Plan Marshall, que fue bueno para los americanos, pero también para los europeos. Volviendo al ejemplo de Jean Monnet, esto significa que hay que darse cuenta de que Monnet, De Gasperi, Schuman, estaban defendiendo los intereses nacionales, pero veían

May 18, 202042 min

Las claves del poder mundial tras la Gran Epidemia. Joseph S. Nye y Álvaro Renedo. English version

El 14 de mayo de 2020 la Fundación Rafael del Pino organizó el diálogo con Joseph Nye, profesor de Gobierno de la Kennedy School de la Universidad de Harvard, que trató sobre “Las claves del poder mundial tras la Gran Epidemia”. El profesor Nye se refirió al orden mundial y el impacto que la Gran Pandemia puede tener sobre él. Según dijo, nos encontramos en la primera parte de una representación que tiene otros muchos actos, por lo que cualquier estimación que podamos hacer en estos momentos puede ser incorrecta. En este sentido, convendría recordar que, en 1918, cuando tuvimos aquella gran gripe que mató a más gente que la Primera Guerra Mundial, se trató de una segunda oleada que acabó con más vidas que la primera. Por esto, todavía no podemos saber cuál será el resultado final. La otra cuestión histórica que es interesante recordar es que, a pesar del daño tan terrible que provocó la epidemia de gripe de 1918, ésta no tuvo un gran efecto sobre las sociedades, ni sobre el equilibrio de poder global. La Primera Guerra Mundial sí tuvo un gran efecto, pero la pandemia de gripe no. Por eso, corremos el riesgo de que intentemos pensar que, porque algo es tan grande como la crisis actual del coronavirus, va a tratarse de un acontecimiento que va a tener grandes efectos. Hay ocasiones en la historia en las que pequeños acontecimientos desencadenan grandes efectos y otras en las que los grandes acontecimientos generan efectos no tan grandes como esperábamos que fuesen. Por eso, no cree que esto vaya a ser un acontecimiento geopolítico por el cual China vaya a superar a Estados Unidos. Tampoco creo que vaya a suponer el fin de la democracia, como ha proclamado alguna gente. La Unión Europea le preocupa un poco, aunque no cree que vaya a ser el fin de la Unión Europea. No obstante, el caso reciente del Constitucional alemán es preocupante. Hay muchas cuestiones sobre las que no podemos asegurar nada. Pero es pronto para lanzarnos a pensar que el mundo va a cambiar de arriba abajo, porque parezca que lo está haciendo ahora. Por lo que se refiere a la Unión Europea, Nye señaló que hemos visto en el pasado muchas situaciones en las que parecía que la UE iba a fallar, pero todavía hay un compromiso muy fuerte con el proyecto europeo en su conjunto. Eso le lleva a pensar que, en efecto, va a haber una segunda parte del partido más fuerte, en la que la UE saldrá a ganar. Para conseguirlo hay que dar algunos pasos difíciles. Habría que crear un fondo europeo de recuperación. La Comisión Europea ha hablado de tres billones de euros. Eso es necesario, pero quizá no suficiente. También debería haber eurobonos, en forma de bonos perpetuos, en vez de añadirlos a la deuda. Esto sería un paso en la buena dirección. Esto podría hacerse, pero la respuesta todavía no ha sido tan fuerte como debería. Si se tiene en cuenta su historia, la UE será capaz de hacer algo, pero todavía tienen que tomarse decisiones difíciles que puedan justificar esa fe en la UE. Para Nye, el nacionalismo es un problema constante. La forma en que los líderes afronten el nacionalismo puede transformarlo de una fuerza negativa en otra positiva. Las decisiones extraordinarias adoptadas por Jean Monnet tras el final de la Segunda Guerra Mundial facilitaron la integración de Alemania, a pesar de que había sido invadida por Francia por tercera vez. Monnet tuvo la inteligencia de darse cuenta de que esa situación de ocupación de Alemania podía volver a estimular el sentimiento nacionalista germano si no compartían los recursos de carbón y acero. Entonces no tendrían ese tipo de nacionalismo y, en efecto, eso fue lo que sucedió. Ese nacionalismo alemán que se desarrolló después de la Guerra Fría se identificó a sí mismo con Europa. Un político dijo que una Alemania fuerte tendría que ser europea. En este sentido, lo que tendríamos que estar viendo ahora son líderes que no nieguen el nacionalismo. Todos los países tienen sentimientos nacionales. Los líderes deben canalizar ese nacionalismo en direcciones positivas. Nye ha analizado esta cuestión en su último libro “Do morals matter?”. En él plantea la cuestión de que se puede decir de la idea de Donald Trump de America First. La respuesta es que cada país tiene que decir que sus intereses son lo primero. Macron tiene que decir que Francia primero. La diferencia no es si un líder elegido por la gente antepone los intereses de su país. La cuestión es cómo define esos intereses. Ahí es dónde aparece el componente moral y dónde los grandes líderes dicen que pueden defender los intereses de su nación, pero que tienen que ponerlos en un contexto más amplio que incluye los intereses de otros. En el caso de Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, eso significó el Plan Marshall, que fue bueno para los americanos, pero también para los europeos. Volviendo al ejemplo de Jean Monnet, esto significa que hay que darse cuenta de que Monnet, De Gasperi, Schuman, estaban defendiendo los intereses nacionales, pero veían

May 18, 202042 min

La gran pandemia ¿está la libertad amenazada? Adela Cortina, Carlos Rodríguez Braun y Pedro Schwartz

La Fundación Rafael del Pino organizó el 7 de mayo de 2020 , el diálogo en directo a través de www.frdelpino.es titulado «La gran pandemia ¿está la libertad amenazada?» en el que participaron Adela Cortina, Carlos Rodríguez Braun y Pedro Schwartz. Adela Cortina es catedrática de Ética y Filosofía Jurídica, Moral y Política de la Universidad de Valencia desde 1986, además de directora de la Fundación ÉTNOR, para la ética de los negocios y las organizaciones. En 1969 ingresa en el departamento de Metafísica de la Universidad de Valencia. La concesión de una beca le permite ampliar sus estudios en las universidades de Munich y Fráncfort, donde entra en contacto con la filosofía de Jürgen Habermas y Karl-Otto Apel. De vuelta en la recién estrenada España democrática, en la segunda mitad de la década de 1970, le hace plantearse la necesidad de buscar una “ética para todos”, convirtiendo desde ese momento esta ciencia en materia de su estudio y dedicación. Entre su abundante producción, cabe citar “Ética mínima” (1986), “Alianza y Contrato” (2005), “La escuela de Fráncfort: crítica y utopía” (2008). Carlos Rodríguez Braun es un experto en pensamiento y liberalismo económico con reconocimiento internacional por sus publicaciones y conferencias. Este doctor en Economía hispano-argentino se caracteriza por aunar el rigor académico con el afán divulgativo. Es miembro de la Academia Nacional de Ciencias Económicas de Argentina y catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad Complutense de Madrid, y combina la publicación de libros y artículos académicos con la colaboración con medios de comunicación escritos y audiovisuales. Es un referente y creador de opinión sobre la realidad económica, política y social, además de un defensor de la globalización y el liberalismo. Actualmente es columnista de La Razón, Expansión, Actualidad Económica y Libertad Digital y participa diariamente en Onda Cero Radio. Ha publicado artículos en revistas de prestigio como History of Political Economy, American Journal of Economics and Sociology, European Journal of the History of Economic Thought o el Journal des Économistes et des Études Humaines, y también es evaluador y forma parte de los consejos asesores de publicaciones científicas en España y otros países. Pedro Schwartz es Doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y en Ciencias Políticas por la London School of Economics (LSE). Miembro del Consejo de Administración del Centre for European Policy Studies, y de la Mont Pèlerin Society, de la que fue presidente de 2014 a 2016. Forma parte del Consejo Académico Asesor del Liberales Institut de Zurich y es Adjunt Scholar en Cato Institute. Escribe con regularidad en Expansión, Actualidad Económica, ABC y Financial Times.

May 8, 20201h 20m

¿ Desglobalización ? Mauro Guillén y Emilio Ontiveros.

El 28 de abril de 2020, la Fundación Rafael del Pino organizó el diálogo online titulado “¿Desglobalización?” en el que participaron Mauro F. Guillén, catedrático de Dirección Internacional de Empresas en la Wharton School, y Emilio Ontiveros, catedrático de Economía de la Empresa de la Universidad Autónoma de Madrid. Emilio Ontiveros inició el diálogo comentando que la dinámica de la globalización había registrado una interrupción, una amenaza seria, cuando hace cuatro años, con la llegada a la Presidencia de Donald Trump, Estados Unidos adoptó una serie de decisiones que pusieron en cuestión el sistema económico internacional que había facilitado los flujos de comercio, personas e información. Un sistema que Estados Unidos contribuyó a construir y con el que estaba comprometido. Lo que ha ocurrido con la pandemia puede alterar esa dinámica. La primera manifestación de esta crisis fue una perturbación en las cadenas de valor globales, que son el paradigma de la nueva globalización, y que hoy todavía están interrumpidas. El sector del automóvil está siendo tributario de esa perturbación de la oferta. Por tanto, vamos a registrar una ralentización en los vectores de la globalización, no tanto en mercancías como en los flujos de inversión directa. Los gobiernos, además, han generado incentivos fiscales para la repatriación de la inversión directa. Ahora, se van a revisar las dependencias de procesos de producción en Asia, incluso en China. Va a haber una globalización más cuidadosa, las decisiones de internacionalización de las empresas van a ser más esmeradas para evitar situaciones como las que hemos visto. Mauro F. Guillén añadió que estas tendencias ya venían de atrás y esta crisis las acelera, por ejemplo, el proteccionismo comercial y el populismo. En lo que tiene que ver con las empresas que se nutren de aprovisionamientos globales en el exterior, esto es un cambio que ya se veía desde hace dos años como consecuencia de las guerras comerciales. Las empresas estaban acortando sus cadenas de aprovisionamiento, estaban diversificando los orígenes de los productos que adquirían. El gran perdedor de esto es China, mientras que los ganadores son Tailandia, Vietnam, México y Europa del Este. Ahora, las multinacionales le han visto las orejas al lobo y ya están trabajando para reconfigurar sus cadenas de valor para que sean más resistentes a este tipo de shocks. Esto ya lo vimos también en 2011 con el tsunami de Japón. Esto va a tener dos efectos, el primero un cambio de las estrategias de las empresas, pero también una reducción de la eficiencia y un aumento de los costes, y posiblemente de los precios de un gran abanico de productos y servicios para el consumidor final. Tendremos que aceptarlo a cambio de una mayor protección frente a estos episodios que general disrupciones generalizadas en las cadenas de valor, algo que no nos podemos permitir. Las empresas se van a alejar de las cadenas just in time para acercarse a cadenas seguras. Esto es algo que los gobiernos no deberían regular, salvo en sectores muy estratégicos, como equipamientos médicos. Ontiveros comentó que una de las consecuencias de esta menor globalización, de una integración menor de procesos productivos es que haya mayores costes y, por tanto, precios de consumo más altos. Pero el alcance de esto es menor porque estamos en tasas de inflación en mínimos históricos. De hecho, se está coqueteando con la deflación de forma descarada. La otra razón por la que el alcance es limitado es el impacto deflacionista que tiene la tecnología. La pandemia va a aumentar la alfabetización digital en todos los órdenes, las familias, las empresas, sobre todo el aumento de la propensión tecnológica de las mismas empresas, incluidas microempresas que sin salir de casa están tratando de localizar mercados exteriores. Lo que preocupa más es lo que supondría volver a la articulación de bloques nacionales o, simplemente, de alianzas o acuerdos regionales. Esa es la principal amenaza. Esa extensión de acuerdos comerciales no acaba siendo buena para el consumidor porque la libre movilidad de los factores y de los datos es buena. La dinámica de introspección implica una pedagogía mala, una vuelta a una suerte de guerra fría con China, con bloques, que implica tensiones comerciales, tecnológicas, de propiedad intelectual. En estos momentos, es preciso revisitar Bretton Woods, reclamar ese ecumenismo de Keynes de verdadera multilateralización. Respecto a ese último punto, Guillén recordó que Keynes tenía muy presente la lección de la Gran Depresión, que se debió en gran medida a la oleada proteccionista. Esto es algo que tenemos que resistir a toda costa. Una de las cosas más dañinas es que la gente piense que la globalización económica va en contra de sus intereses, en forma de caída del bienestar a largo plazo de la población. Por lo que se refiere a la intervención de los estados en los sectores estratégicos, Ontiveros advirtió de que se trata de un elemento nuevo e

Apr 29, 20201h 19m

Escenarios y perspectivas económicas y financieras tras la Gran Epidemia. Javier Díaz Giménez y Daniel Lacalle

El 21 de abril de 2020, la Fundación Rafael del Pino organizó el diálogo online sobre “Escenarios y perspectivas económicas y financieras tras la Gran Epidemia”, en el que participaron Javier Díaz Jiménez, profesor de Economía en el IESE, y Daniel Lacalle, economista jefe en Tressis. Para Javier Díaz, esta crisis es diferente de otras crisis económicas. Es mucho más especial que ninguna de ellas porque las causas son excepcionales. Esta crisis se debe a un parón obligatorio de la actividad económica, a un cambio brutal en el contexto en el que se produce. Se trata, además, de una crisis de proporciones desconocidas y sin planificación para afrontarlas. Las consecuencias, en cambio, van a ser parecidas a las de otras crisis. Habrá paro, quiebra de empresas, reconfiguración de sectores productivos. Ahora bien, las empresas que van a quebrar ya tenían antes problemas con su modelo de negocio. Lo que hace la crisis es acelera ese cambio. Esas empresas van a verse muy afectadas. La cuestión es cómo gestionamos la transición hacia ese nuevo mundo, porque España vende proximidad. Y ese tipo de actividades se va a ver muy penalizado mientras no haya una vacuna. La clave, por tanto, reside en cuándo vamos a contar con una terapia eficaz. Mientras no exista, el contexto va a ser muy complicado. Daniel Lacalle coincide en que esta crisis es muy diferente y añade que es la primera crisis generalizada en prácticamente todos los sectores de la economía. Esto se debe a que la decisión de combatir la pandemia mediante el cierre de la economía por decreto genera un efecto mayor y de más largo plazo. Estamos acostumbrados a que las crisis sean de demanda de consumo, de demanda de crédito. Pero esta no es así. El gran problema estriba en el diseño de la lucha contra la crisis. Ante el riesgo sanitario, que colapsa la cadena sanitaria, se decide el cierre forzoso de la economía. Y las medidas que se toman pretenden incentivar una demanda que no existe y que no viene acompañada por una respuesta del lado de la oferta porque la economía está cerrada. El gran problema es, también, el efecto a posteriori. En primer lugar, habrá un cambio radical en la forma del consumo. En los últimos años hemos estado ignorando las señales de la economía y lo hemos fiado todo a la política monetaria y la política fiscal. Mientras veíamos que los sectores rescatados se contraían, los servicios mantenían la economía artificialmente dopada. Por tanto, se han tomado unas decisiones basadas en un diagnóstico equivocado: que la economía tiene una fortaleza que no es tal. El segundo problema reside en considerar que el cierre forzoso es como unas vacaciones y que después todo vuelve a la normalidad. Pero no va a ser así porque el cambio en las decisiones de consumo e inversión va a ser dramático y la recuperación no va a generarse mediante el apalancamiento. El tercer error consiste en creer que las políticas de demanda van a fortalecer la economía de cara al futuro. Lo que están haciendo es rescatar a sectores con problemas. Por tanto, la mala asignación de capital por decisión gubernamental va a ser todavía más agresiva que en 2008. Además, en 2008 había una serie de mecanismos que permitían que los sectores de alta productividad se financiaran mediante mecanismos diferentes. Ahora, los recursos se van a reasignar a sectores que generaban baja productividad y bajo crecimiento y provocaban un bajo funcionamiento de la economía. Por lo que se refiere al escenario europeo, Javier Díaz recordó que lo que dominaba en diciembre era el Brexit y la respuesta de la UE al mismo. Este asunto ahora se ha convertido en algo trivial. La UE tenían un problema gravísimo: que no es una zona monetaria óptima. También tenía que aclarar de qué se trata la UE, si es un mercado único o si es una unión más política. La crisis actual y la forma en que la están gestionando Italia y España van a agudizar brutalmente esas contradicciones. La respuesta europea frente a la crisis ha sido la de sálvese quien pueda. Europa sigue siendo un mercado único, pero no tiene liderazgo ni proyecto político bien definido. En este escenario, Italia lo va a pasar peor que España y podría llegar a plantearse la salida de la UE. El mercado único, por tanto, está más amenazado que nunca, ya que no hay capacidad para gestionar una quiebra de Italia o España tal y como están configurados los tratados en estos momentos. Va a ser muy difícil contener esta situación sin un cambio en los tratados. La duda es quién va a quebrar, cómo vamos a organizar las quiebras y quién decide quien quiebra. Si hacemos algo, vamos a favorecer a unos sectores y países y vamos a perjudicar a otros. Podemos intentar distribuir los costes y tendremos que hacerlo dentro de un contexto en el que los países no tienen bancos centrales nacionales que puedan emitir moneda. Si España tuvieran un banco central propio, el mix de política sería diferente y ya tendríamos hoy una renta básica, porque es ahora cuando la necesitamos. A

Apr 22, 20201h 27m

Fintech, pequeña y mediana empresa y la respuesta a la crisis del Covid-19. Versión en español.

La Fundación Rafael del Pino organizó, el 16 de abril de 2020 a las 18.30, el diálogo en directo a través de www.frdelpino.es titulado «Fintech, pequeña y mediana empresa y la respuesta a la crisis del Covid-19. Retos, oportunidades y propuestas de acción» en el que participaron Karen Mills y Mercedes Delgado.

Apr 17, 202042 min

Fintech, pequeña y mediana empresa y la respuesta a la crisis del Covid-19. English version

La Fundación Rafael del Pino organizó, el 16 de abril de 2020 a las 18.30, el diálogo en directo a través de www.frdelpino.es titulado «Fintech, pequeña y mediana empresa y la respuesta a la crisis del Covid-19. Retos, oportunidades y propuestas de acción» en el que participaron Karen Mills y Mercedes Delgado.

Apr 17, 202042 min

¿Qué está pasando en la economía mundial? Manuel Balmaseda, Alicia García Herrero y Pedro Antonio Merino.

El 8 de abril de 2020, la Fundación Rafael del Pino organizó el diálogo online sobre “¿Qué está pasando en la economía mundial?”, en el que participaron Manuel Balmaseda, economista jefe de CEMEX; Alicia García Herrero, economista jefe de Asia-Pacífico de NATIXIS, y Pedro Antonio Merino, director de estudios y economista jefe de REPSOL. Alicia García Herrero llamó la atención sobre el hecho de que la reacción de Asia en primera instancia a la crisis del coronavirus fue bastante diferente a la de Europa. Esos países ahora están en una segunda fase de contagio, que llaman de importación de casos de Europa y de Estados Unidos. En esa primera fase solo hubo 60 millones de personas confinadas, todas ellas en la provincia de Hubei. En el resto del país, en cambio, no se produjeron confinamientos. Por tanto, la movilidad ha sido muy superior. Aun así, el impacto económico en toda Asia está siendo dramático. La excepción, hasta el momento, es Taiwan.

Apr 13, 20201h 16m

La economía española después de la crisis del COVID-19. Prioridades de política económica

La Fundación Rafael del Pino organizó, el 31 de marzo de 2020 , el diálogo titulado «La economía española después de la crisis del COVID-19. Prioridades de política económica» en el que participaron Jesús Fernández Villaverde, Luis Garicano y Tano Santos.

Apr 1, 202054 min

El sector exterior de la economía española frente al nuevo escenario internacional

El 24 de febrero de 2020 tuvo lugar en la Fundación Rafael del Pino el encuentro “El sector exterior de la economía española frente al nuevo escenario internacional”, con motivo de la publicación del monográfico sobre el sector exterior publicado por el Colegio de Economistas de Madrid.

Feb 27, 20201h 17m

Economía política y lucha por un mundo mejor. Paul Krugman y Mauro F. Guillén, versión en español.

El 18 de febrero de 2020 tuvo lugar, en la Fundación Rafael del Pino, el diálogo entre Paul Krugman, premio Nobel de Economía en 2008, y Mauro F. Guillén, Dr. Felix Zandman Professor of International Management de la Wharton School of Management, sobre “Economía, política y la lucha por un futuro mejor”, con motivo de la presentación del libro de Krugman del mismo título.

Feb 21, 202045 min

Economía política y lucha por un mundo mejor. Paul Krugman y Mauro F. Guillén, english version

El 18 de febrero de 2020 tuvo lugar, en la Fundación Rafael del Pino, el diálogo entre Paul Krugman, premio Nobel de Economía en 2008, y Mauro F. Guillén, Dr. Felix Zandman Professor of International Management de la Wharton School of Management, sobre “Economía, política y la lucha por un futuro mejor”, con motivo de la presentación del libro de Krugman del mismo título.

Feb 21, 202045 min

Una España mejor. Mariano Rajoy y Carlos Herrera

El 4 de diciembre de 2019 tuvo lugar, en la Fundación Rafael del Pino, la conferencia del ex presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con motivo de la presentación de su libro “Una España mejor”. Rajoy, dijo, nunca se había planteado escribir un libro. Por eso, nunca escribió una línea con el objetivo de plasmarla en volumen alguno. Por tanto, nunca llevó un diario, con lo cual tuvo que hablar con muchas personas para poder recordar hechos importantes. Entonces, ¿por qué lo ha escrito? Porque algunas personas, todas amigas, le hicieron tres reflexiones que le llevaron a modificar su criterio. La primera reflexión le exigía cumplir con el deber de contar su visión de un periodo de la historia de España que no ha sido intranscendente, de una etapa que vivió en primera persona, como presidente del Gobierno, de manera intensa. La segunda razón fue que, si él no aportaba su versión de lo que entonces sucedió, otros podrían hacerlo y era más que posible que, conociendo a algunos que circulan por aquí, lo hicieran de manera menos cariñosa y humilde con su persona. La tercera fue que siempre pensó que las experiencias de unos pueden resultarle útiles a otros más adelante. Por eso, quería transmitir algunas experiencias que pueden tener cierta utilidad en el futuro. Su libro es un análisis de la última etapa del PP en el Gobierno de la Nación. Lo que ha pretendido es entrar en el detalle de los acontecimientos más relevantes que se produjeron en el tiempo en el que fue presidente del Gobierno. En el texto se habla mucho de economía, de la España que se encontró, de las reformas que hicieron, del empleo, del rescate bancario, de las polémicas que se vivieron en la Unión Europea en ese periodo. Habla, también, de la inmigración, que es el tema más importante que tenemos que abordar en el futuro, en España y en la Unión Europea. Un tema, este, en el que tanta demagogia hacen unos y otros, unos contra los inmigrantes y otros contra las fronteras. Asimismo, se habla de la sucesión en la Corona y de la disolución de ETA, y del bipartidismo, y de la corrupción, y de la presunción de inocencia, y de los inquisidores que florecen por doquier, y de la moción de censura. Y de las dudas que suscitaron a muchas personas las decisiones que tomó. Y de Cataluña y las dudas que suscitaron las decisiones que tomó en este tema. En el libro aparecen algunas ideas que se han convertido en convicciones con el tiempo. Rajoy recordó que España vivió en los últimos años la peor crisis económica de su historia. El paro superó los seis millones de personas, había desequilibrios económicos de todo tipo, el sistema financiero español estaba en la UCI. Y lo peor era la sensación generalizada de que no había futuro. Gracias al esfuerzo de la sociedad española se pudo dar la vuelta a esa situación, volviendo al crecimiento en 2014 y creciendo más del 3% hasta 2017. Con el PP se crearon más de medio millón de puestos de trabajo al año, el sector exterior tuvo un empuje fundamental gracias a las empresas, se hizo el saneamiento del sistema bancario y se restauró la confianza en la economía española. Según Rajoy, controlar las cuentas públicas es fundamental para cualquier país que quiera mejorar su bienestar. Las Administraciones Públicas no pueden gastar lo que no tienen. En segundo lugar, hay que hacer reformas para adaptarse al mundo en que vivimos, que cambia muy rápidamente. Los efectos de las que hizo todavía están ahí, pero de la inercia no se vive, y desde la moción de censura no se ha hecho hada. Ahora bien, por suerte, tampoco se han derogado las que se hicieron durante su etapa de Gobierno. Otra recomendación de Rajoy es que un gobernante debe tener convicciones. Lo que de ninguna manera puede hacer un gobernante es obviar la realidad, no se puede ser un frívolo. Ortega y Gasset dijo que toda realidad ignorada prepara su venganza. El gobernante tampoco puede ser un doctrinario. Por eso, a los seis meses de la llegada del PP al gobierno se habían subido los impuestos, se había nacionalizado la banca y se había hecho una gigantesca operación de deuda pública para que aflorara todas las deudas de todas las administraciones y, de esta forma, pagar los cinco millones de facturas que debían a los proveedores. Eso era lo que demandaba la realidad en aquel momento. No eran los objetivos del PP, pero, si no se hubiera hecho todo eso, España hubiera quebrado. Una vez que se conjuró ese peligro, se bajaron los impuestos y se privatizaron las entidades financieras nacionalizadas. Es importante también que el gobernante preserve su independencia y tenga un criterio sobre lo importante, que escuche, y conviene escuchar al que sabe. Luego, tiene que decidir pensando siempre en el interés general. Durante su mandato, hubo que decidir, y mucho, sobre cuestiones importantes, como el rescate del sistema financiero, las reformas económicas, el nivel de gasto público porque se habían perdido 70.000 millones de euros de recaudación, sobre la aplicación del artí

Dec 16, 201942 min

El futuro del capitalismo. Paul Collier y Jose Ignacio Torreblanca. English version

El 20 de noviembre de 2019 tuvo lugar en la Fundación Rafael del Pino el diálogo con Paul Collier, catedrático de Economía y Políticas Públicas en la Blavatnik School of Government de la Universidad de Oxford y académico asociado en el St. Anthony's College, con motivo de la presentación de su libro “El futuro del capitalismo”. Según Collier, el libro habla de dos divisiones sociales que empezaron a gestarse en la década de los 80 y que se han hecho más profundas en los últimos años, en especial en la mayor parte de las economías avanzadas. Una de estas divisiones es de carácter espacial, entre las áreas metropolitanas muy ricas, como Madrid o Barcelona, y las ciudades de provincias. La otra división que ha surgido muy recientemente es entre personas con un alto nivel educativo, que han desarrollado cualificaciones avanzadas que son muy valiosas, y las personas que no han tenido la oportunidad de recibir esa educación. Estas últimas son personas que saben trabajar con sus manos, pero esas capacitaciones cada vez valen menos. Por tanto, hay una división espacial y hay una división educativa y ambas se autoalimentan porque si eres un niño nacido en el medio rural tratas de irte a una metrópoli. Esto agrava los problemas en las regiones que quedan rezagadas. Este libro es muy oportuno, dijo Collier, porque es su propia vida. Está a caballo entre estas dos divisiones. Ahora vive en Oxford, una ciudad muy rica, pero nació en Sheffield, una ciudad desgarrada. Es una zona que se está muriendo. Sheffield fue una ciudad muy rica y avanzada, pero como la industria siderúrgica se fue a Corea del Sur, la ciudad entró en declive. Respecto a la división educativa, Collier tuvo la suerte de ir a la universidad, pero su familia no. Sus padres tuvieron que dejar el colegio cuando tenían doce años. Así es que Collier experimentó esta división tan amarga y lo triste es que no se ha hecho nada para evitarlas, por lo que se han hecho más profundas y han provocado que las personas que se han quedado atrás se hayan amotinado, por ejemplo, a través del Brexit, o de la revuelta de los chalecos amarillos en Francia. El problema es que las revueltas no conllevan soluciones; son solamente una expresión de ira. Por tanto, lo que quizá pase con el Brexit es que los británicos se queden en una isla en medio de la nada. Y es que el Brexit no es una estrategia contra Bruselas, sino una expresión de ira contra el desdén y la actitud de las élites de las metrópolis. ¿Es el capitalismo el responsable? El capitalismo lleva existiendo doscientos cincuenta años y en diez mil años de historia del ser humano, es el único sistema que hemos encontrado capaz de elevar el nivel de vida y bienestar de las personas. El capitalismo es una combinación de la capacidad de aprovechamiento de las economías de escala y de la especialización. Las empresas, por tanto, son un elemento esencial del capitalismo. La genialidad de este sistema es que combina una cierta disciplina resultado de la competencia con un sistema descentralizado de toma de decisiones, pero también permite mucha colaboración entre las empresas. El otro sistema que combinaba las economías de escala con la especialización era el comunismo, pero no funcionó porque no había un sistema descentralizado de toma de decisiones, ni existía la disciplina de la competencia. El capitalismo, por tanto, es un sistema muy valioso, pero no funciona en modo piloto automático. Cada cierto tiempo descarrila, y en los doscientos cincuenta años de capitalismo ha descarrillado peligrosamente tres veces, al menos. El primer descarrilamiento se produjo en las ciudades industriales del norte de Inglaterra, en la zona que fue la cuna del capitalismo. La segunda vez fue la Gran Depresión. La tercera vez es la que vivimos ahora, con estas divisiones que empezaron en los años ochenta. La ciudad de más éxito en toda Europa en el siglo XIX era Bradford. Era una ciudad muy productiva, pero, en 1840, las condiciones de vida de la gente eran terribles, porque vivía hacinada, sin infraestructuras públicas. En 1849, se produjeron brotes de cólera, la gente empezó a morir y la esperanza de vida se desplomó a 19 años. Esta experiencia del alcalde le transformó totalmente. Era un industrial muy rico y regaló toda su fortuna, en parte a sus empleados. Construyó una ciudad totalmente nueva para ellos. El resto de su fortuna la dedicó a mejorar las infraestructuras. La gente respondió a ello muy bien: los trabajadores le eran leales y la gente le adoraba como a un héroe. Si vamos a Westley, la cuna del movimiento corporativo, en 1840, allí encontramos las mismas angustias. Las familias decidieron que había que hacer algo y lo que hicieron fue construir un sistema de mutualidades. Ese movimiento corporativo mutualista se convirtió en la funeraria más grande de todo el país. Así fueron solucionando las nuevas angustias propiciadas por el capitalismo. Si ahora vamos a Halifax, también en la década de 1840, allí vemos que se creo una coop

Nov 22, 20191h 0m

El futuro del capitalismo. Paul Collier y Jose Ignacio Torreblanca. Versión en español

El 20 de noviembre de 2019 tuvo lugar en la Fundación Rafael del Pino el diálogo con Paul Collier, catedrático de Economía y Políticas Públicas en la Blavatnik School of Government de la Universidad de Oxford y académico asociado en el St. Anthony's College, con motivo de la presentación de su libro “El futuro del capitalismo”. Según Collier, el libro habla de dos divisiones sociales que empezaron a gestarse en la década de los 80 y que se han hecho más profundas en los últimos años, en especial en la mayor parte de las economías avanzadas. Una de estas divisiones es de carácter espacial, entre las áreas metropolitanas muy ricas, como Madrid o Barcelona, y las ciudades de provincias. La otra división que ha surgido muy recientemente es entre personas con un alto nivel educativo, que han desarrollado cualificaciones avanzadas que son muy valiosas, y las personas que no han tenido la oportunidad de recibir esa educación. Estas últimas son personas que saben trabajar con sus manos, pero esas capacitaciones cada vez valen menos. Por tanto, hay una división espacial y hay una división educativa y ambas se autoalimentan porque si eres un niño nacido en el medio rural tratas de irte a una metrópoli. Esto agrava los problemas en las regiones que quedan rezagadas. Este libro es muy oportuno, dijo Collier, porque es su propia vida. Está a caballo entre estas dos divisiones. Ahora vive en Oxford, una ciudad muy rica, pero nació en Sheffield, una ciudad desgarrada. Es una zona que se está muriendo. Sheffield fue una ciudad muy rica y avanzada, pero como la industria siderúrgica se fue a Corea del Sur, la ciudad entró en declive. Respecto a la división educativa, Collier tuvo la suerte de ir a la universidad, pero su familia no. Sus padres tuvieron que dejar el colegio cuando tenían doce años. Así es que Collier experimentó esta división tan amarga y lo triste es que no se ha hecho nada para evitarlas, por lo que se han hecho más profundas y han provocado que las personas que se han quedado atrás se hayan amotinado, por ejemplo, a través del Brexit, o de la revuelta de los chalecos amarillos en Francia. El problema es que las revueltas no conllevan soluciones; son solamente una expresión de ira. Por tanto, lo que quizá pase con el Brexit es que los británicos se queden en una isla en medio de la nada. Y es que el Brexit no es una estrategia contra Bruselas, sino una expresión de ira contra el desdén y la actitud de las élites de las metrópolis. ¿Es el capitalismo el responsable? El capitalismo lleva existiendo doscientos cincuenta años y en diez mil años de historia del ser humano, es el único sistema que hemos encontrado capaz de elevar el nivel de vida y bienestar de las personas. El capitalismo es una combinación de la capacidad de aprovechamiento de las economías de escala y de la especialización. Las empresas, por tanto, son un elemento esencial del capitalismo. La genialidad de este sistema es que combina una cierta disciplina resultado de la competencia con un sistema descentralizado de toma de decisiones, pero también permite mucha colaboración entre las empresas. El otro sistema que combinaba las economías de escala con la especialización era el comunismo, pero no funcionó porque no había un sistema descentralizado de toma de decisiones, ni existía la disciplina de la competencia. El capitalismo, por tanto, es un sistema muy valioso, pero no funciona en modo piloto automático. Cada cierto tiempo descarrila, y en los doscientos cincuenta años de capitalismo ha descarrillado peligrosamente tres veces, al menos. El primer descarrilamiento se produjo en las ciudades industriales del norte de Inglaterra, en la zona que fue la cuna del capitalismo. La segunda vez fue la Gran Depresión. La tercera vez es la que vivimos ahora, con estas divisiones que empezaron en los años ochenta. La ciudad de más éxito en toda Europa en el siglo XIX era Bradford. Era una ciudad muy productiva, pero, en 1840, las condiciones de vida de la gente eran terribles, porque vivía hacinada, sin infraestructuras públicas. En 1849, se produjeron brotes de cólera, la gente empezó a morir y la esperanza de vida se desplomó a 19 años. Esta experiencia del alcalde le transformó totalmente. Era un industrial muy rico y regaló toda su fortuna, en parte a sus empleados. Construyó una ciudad totalmente nueva para ellos. El resto de su fortuna la dedicó a mejorar las infraestructuras. La gente respondió a ello muy bien: los trabajadores le eran leales y la gente le adoraba como a un héroe. Si vamos a Westley, la cuna del movimiento corporativo, en 1840, allí encontramos las mismas angustias. Las familias decidieron que había que hacer algo y lo que hicieron fue construir un sistema de mutualidades. Ese movimiento corporativo mutualista se convirtió en la funeraria más grande de todo el país. Así fueron solucionando las nuevas angustias propiciadas por el capitalismo. Si ahora vamos a Halifax, también en la década de 1840, allí vemos que se creo una coop

Nov 22, 20191h 0m

Devuélveme el poder. Miriam González Durántez y Ana Pastor

El 13 de noviembre de 2019 tuvo lugar, en la Fundación Rafael del Pino, la conferencia de Miriam González, abogada especialista en Derecho de la Unión Europea y fundadora del movimiento internacional “Inspiring girls”, titulada “Devuélveme el poder: por qué urge una reforma liberal en España”, con motivo de la presentación de su libro “Devuélveme el poder porque es mío”. Para Miriam González, el concepto de rendir cuentas es el liberalismo, aunque se ha entendido de manera muy distinta en diferentes países. Las posibilidades de reforma en España, en este sentido, se ven de manera pesimista. Sin embargo, cuando las cosas se analizan área por área lo que hay que cambiar, se aprecia que algunas cosas son fáciles de cambiar. A veces, basta con abrir una página web. Para ello, solo hace falta voluntad política. Por desgracia, en España se ha normalizado eso de no rendir cuentas cuando en muchos otros países eso no sucede. Parte de nuestros problemas surgen de la Transición, porque fue necesario alcanzar consensos que uniesen a todos, encajando una serie de poderes fácticos, lo que implica acumular el poder. Uno de los ejemplos más claros son las listas electorales cerradas. Pero cosas que valían entonces, hoy ya no sirven. Por ello, no sirve instalarse en el inmovilismo después de cuatro décadas. En consecuencia, se genera un círculo vicioso en el que los políticos concentran el poder. A continuación, empiezan a no rendir cuentas y los ciudadanos se ven menos empoderados para cambiar las cosas y controlan menos lo que están haciendo los políticos. Así es que esa concentración del poder se ha expandido, por ejemplo, a través de las manipulaciones de la contratación pública, o a través de una legislación que es poco transparente y que es excesiva. Por tanto, hace falta algo tan fácil como cambiar estas tendencias, empezar a poner temas sobre las mesas y ver cómo vamos a adaptar el sistema desde dentro para que no se rompa desde fuera. Muchas de las cosas que podemos hacer para mejorar nuestro sistema son fáciles y sencillas. El problema es que la gente esta dando como normales cosas que no lo son. En el Reino Unido, por ejemplo, hay un comité de ética por el que hay que pasar obligatoriamente, cosa que no sucede en España. Si el comité detecta un conflicto de intereses, retiran al político. En España se puede hacer también, pero falta voluntad política. La seguridad, los guardaespaldas, ese boato que se crea en España en torno a los políticos, esos signos de coches y casas oficiales, esos grupos enormes de asesores no solo tienen un coste económico. Tienen también un coste de poder porque alejan al político de los ciudadanos. En otros países, esto suele ocurrir en la primera línea de la política y esto los lleva a distanciarse de ello. En esa línea, a veces se necesita a gente que te diga si lo estás haciendo bien. Lo que es absolutamente inusual es lo que sucede en España, donde esa situación no se da solo en la primera línea política, sino también en la segunda, en la tercera, en las autoridades regionales y locales. En muchos sitios hay políticos corruptos, que están donde están porque la gente los vota. Pero, al final, la responsabilidad de ello es de los ciudadanos, que a veces se hacen cómplices, que muchas veces no son conscientes de la importancia que tiene su voto. Ahora bien, si los ciudadanos de otros países tuvieran un sistema político como el español, también estarían ocurriendo los casos de corrupción que suceden en España. El problema, por tanto, es del sistema. No puede ser que hayan surgido un montón de casos de corrupción, muchos de los cuales han ido por el camino de la Justicia, y que esa Justicia siga siendo lenta y no se haya reformado cuando hemos tenido muchos años para hacerlo. En vez cambiar el sistema, seguimos con él como estaba. Lo mismo cabe decir por lo que se refiere a la competencia de las empresas. Esa discusión sobre las distintas reformas es algo que nos tiene que interesar a todos. A todos nos interesa seguir con el sistema constitucional, que el país prospere, que dejemos a las generaciones futuras un país mejor que el que hemos recibido de las generaciones anteriores. Pero no hemos logrado generar ese clamor popular a causa de esa gran acumulación de poder. La Constitución española debe reformarse, pero es una discusión que debe ir por fases. La primea fase es una fase técnica, que consiste en ver lo que hacen en otros sitios y comparar con lo que hacemos nosotros. Pero no todo es reforma de la Carta Magna. Para que los parlamentarios vayan todas las semanas a su circunscripción, a reunirse con sus votantes, no hay que reformar la Constitución. Para que los organismos de control de los contratos públicos sean transparentes, tampoco. Para abrir una página web para hacer consultas legislativas, lo mismo. Esas cosas, sin embargo, no se están haciendo. Lo más preocupante es la cantidad de políticos con sueldo en todos los niveles de la Administración. Son, además, los que nombran

Nov 20, 201941 min

Un proyecto para España. Eduardo Serra, Ana Palacio, Javier Gomá, Joaquín Leguina y Javier Ruiz

El 30 de octubre de 2019 tuvo lugar en la Fundación Rafael del Pino el diálogo titulado “Un proyecto para España”, en el que participaron Ana Palacio, ex ministra de Asuntos Exteriores; Javier Gomá, director de la Fundación Juan March, y Joaquín Leguina, ex presidente de la Comunidad de Madrid. El primero en intervenir fue Javier Gomá, quien indicó que, si tenemos que preguntar por la esencia de lo español, tendremos que acudir a la historia de España. En su opinión, para poder responder, tenemos que recuperar la capacidad de asombro sobre los logros históricos españoles. Entre ellos, Gomá destacaría la Transición, que la describió como una revolución que tuvo lugar entre 1975 y 1978. Esa revolución implicó un desplazamiento súbito de la soberanía desde el jefe del Estado al pueblo. La Transición es una revolución que mejora revoluciones anteriores, como la inglesa, la americana, la francesa o la rusa. Las mejora porque la Transición española se hizo a través de la ley, no mediante la violencia como en los otros casos. De esta forma, España dio un ejemplo, tardío pero excelente, de una revolución pacífica que significo la mayoría de edad de España como país moderno. Gracias a la Transición, en España se vive mejor que nunca. En paralelo al progreso económico se produjo un progreso moral. Por tal se entiende la sustitución de la ley de la naturaleza, que es la ley del más fuerte, por la ley del amor, que es la ley del más débil. Esto nos hace vivir una vida mejor y más digna de ser vivida. La paradoja reside en que, aunque vivimos en el mejor momento de la historia, se extiende una sensación de tristeza, descontento, indignación, cólera. Esto se debe a que, en la medida en que nuestro sentimiento de la dignidad es cada vez más importante, mayor es el número de cosas que consideramos inaceptables. Por último, está el problema del cortoplacismo. A los políticos les preocupa el plazo parlamentario de cuatro años y a las empresas el balance anual. Por tanto, ¿quién se hace cargo del largo plazo? Es aquí cuando aparece la importancia de contar con una ciudadanía ilustrada. Una sociedad que descansa en una ciudadanía que no ha sido educada bien, no es sostenible, por mucho que tenga buenas leyes. Si las leyes y las instituciones no descansan en una sociedad ilustrada, todo es inútil. Una ciudadanía ilustrada es, por encima de todo, una sociedad que es consciente de su dignidad, que hace de su ciudadano ilustrado un buen votante que distingue entre buenos y malos partidos políticos, que discrimina entre las empresas que tienen buenas prácticas y las que no, que diferencia entre medios de comunicación que ayudan a formar la opinión pública de aquellos otros que tratan de manipular la verdad. A continuación, intervino Joaquín Leguina, ex presidente de la Comunidad de Madrid, quien dijo que los currículums de los actuales diputados no le llegan a la suela de los zapatos a los de los diputados de la Transición. Para arreglar eso, los partidos se inventaron las primarias, que son un fraude total, porque quienes participan en ellas no representan al electorado del partido, sino a la facción más sectaria del mismo. Además, una vez que es elegido el líder en un plebiscito, éste se adueña del partido y elimina a los que no están con él. Los líderes políticos españoles, además, se miran más el ombligo que a la sociedad. No son capaces de ponerse de acuerdo. Son unos incompetentes incapaces de formar un gobierno porque anteponen los intereses personales a los de la sociedad. Esto se arreglaría con una ley de partidos de verdad, porque los partidos carecen de obligaciones. Además, una persona no puede ser representante de la ciudadanía si no ha trabajado en su vida. Sin embargo, el porcentaje de representantes que nunca ha trabajado va creciendo inexorablemente y, a este paso, va a llegar al cien por cien. Esto no puede ser. Por ello, hay que exigir reglas dentro de los partidos, que han de ser democráticos en su funcionamiento y su composición, porque el sistema asambleario, plebiscitario no tiene que ver con la democracia. La última en intervenir fue Ana Palacio, ex ministra de Asuntos Exteriores. A su juicio, no somos conscientes del privilegio que supone ser español. También denuncio que hoy, en España, tenemos una relación entre los ciudadanos y los poderes públicos que se asemeja cada vez más a la relación consumidor proveedor de servicios. La Transición, dijo, fue un éxito mayúsculo y en la reconciliación se vio el papel de las élites. Había una conciencia tácita. Los españoles, además, queríamos ser como el resto de los europeos, no ser diferentes de ellos. Eso implicaba estar en dónde siempre hemos pertenecido, pero con una democracia, porque España era ontológicamente Europa y había contribuido a configurarla desde los romanos. Aún así, los españoles necesitamos vernos en el espejo de los extranjeros. Esto forma parte de la peculiaridad de ser español. Los tres ejes que han definido España son nuestro anclaje en la c

Nov 5, 20191h 8m

La política monetaria en un nuevo escenario económico y geopolítico. Versión en español.

La Fundación Rafael del Pino, el Global Interdependence Center y el BBVA organizaron, el 3 de octubre de 2019, el encuentro “Política monetaria en un nuevo escenario económico y geopolítico” en el que participaron Charles Evans y Luis de Guindos moderado por Rafael Repullo. Charles Evans es el noveno presidente y director ejecutivo del Banco de la Reserva Federal de Chicago, así como miembro, con derecho a voto, del Federal Open Market Committee. Antes de convertirse en presidente de este Banco, fue vicepresidente senior del mismo y desarrolló labores de supervisión de las entidades del sistema y de análisis de la política monetaria, los mercados financieros y la economía regional. Charles Evans se licenció en ciencias económicas en la Universidad de Virginia y se doctoró en economía en la Carnegie-Mellon University. Ha sido profesor en las universidades de Chicago, Michigan y South Carolina y ha publicado sus investigaciones académicas en prestigiosas revistas como el Journal of Political Economy, la American Economic Review, el Journal of Monetary Economics, el Quarterly Journal of Economics o el the Handbook of Macroeconomics. Luis de Guindos Jurado es vicepresidente del Banco Central Europeo. Fue ministro de Economía, Industria y Competitividad del Gobierno de España entre 2016 y 2018. En la X Legislatura fue ministro de Economía y Competitividad y desde el 15 de abril de 2016 asumió los asuntos del Ministerio de Industria, Energía y Turismo tras la renuncia de su predecesor, José Manuel Soria (pero sin asumir la titularidad del Ministerio). Pertenece al Cuerpo Superior de Técnicos Comerciales y Economistas del Estado y donde ocupó distintos cargos. Ha trabajado en compañías de servicios financieros siendo miembro del consejo asesor de Lehman Brothers a nivel europeo y director en España y Portugal hasta su quiebra en 2008. Fue director del Instituto de Empresa desde 20102? y perteneció al Consejo de Administración de Endesa con carácter de externo independiente.

Oct 8, 201911 min

La política monetaria en un nuevo escenario económico y geopolítico. English version.

La Fundación Rafael del Pino, el Global Interdependence Center y el BBVA organizaron, el 3 de octubre de 2019, el encuentro “Política monetaria en un nuevo escenario económico y geopolítico” en el que participaron Charles Evans y Luis de Guindos moderado por Rafael Repullo. Charles Evans es el noveno presidente y director ejecutivo del Banco de la Reserva Federal de Chicago, así como miembro, con derecho a voto, del Federal Open Market Committee. Antes de convertirse en presidente de este Banco, fue vicepresidente senior del mismo y desarrolló labores de supervisión de las entidades del sistema y de análisis de la política monetaria, los mercados financieros y la economía regional. Charles Evans se licenció en ciencias económicas en la Universidad de Virginia y se doctoró en economía en la Carnegie-Mellon University. Ha sido profesor en las universidades de Chicago, Michigan y South Carolina y ha publicado sus investigaciones académicas en prestigiosas revistas como el Journal of Political Economy, la American Economic Review, el Journal of Monetary Economics, el Quarterly Journal of Economics o el the Handbook of Macroeconomics. Luis de Guindos Jurado es vicepresidente del Banco Central Europeo. Fue ministro de Economía, Industria y Competitividad del Gobierno de España entre 2016 y 2018. En la X Legislatura fue ministro de Economía y Competitividad y desde el 15 de abril de 2016 asumió los asuntos del Ministerio de Industria, Energía y Turismo tras la renuncia de su predecesor, José Manuel Soria (pero sin asumir la titularidad del Ministerio). Pertenece al Cuerpo Superior de Técnicos Comerciales y Economistas del Estado y donde ocupó distintos cargos. Ha trabajado en compañías de servicios financieros siendo miembro del consejo asesor de Lehman Brothers a nivel europeo y director en España y Portugal hasta su quiebra en 2008. Fue director del Instituto de Empresa desde 20102? y perteneció al Consejo de Administración de Endesa con carácter de externo independiente.

Oct 8, 201910 min

Diálogo entre Karen Mills y Mercedes Delgado. El sueño americano. Versión en español.

El 26 de septiembre de 2019 tuvo lugar en la Fundación Rafael del Pino la conferencia de Karen G. Mills, Senior Fellow en la Harvard Business School, ex miembro del Gabinete del presidente Barack Obama, titulada “El sueño americano: ¿cómo la inteligencia artificial ayuda a la pequeña y mediana empresa?”. En su intervención, Mills quiso abordar dos asuntos, que están relacionados. El primero de ellos es la inteligencia artificial. Mucha gente piensa que la primera forma en que nos afectará la inteligencia artificial son los coches autónomos. Esto, sin embargo, todavía pertenece a un futuro lejano. En cambio, el impacto de la inteligencia artificial sobre la banca y, en particular, en la actividad bancaria relacionada con las pequeñas empresas se va a producir mucho más pronto. De aquí a dieciocho meses o, como mucho, dos años podrá apreciarse su efecto en la banca para pequeñas empresas y consumidores. La otra cosa de la que quiero hablar es de la importancia de las pequeñas empresas y del impacto que tendrá la inteligencia artificial en ellas. Por ambos motivos escribió su libro Fintech, Small Business & the American Dream: How Technology Is Transforming Lending and Shaping a New Era of Small Business Opportunity. La razón de hacerlo se produjo hace diez años, cuando trabajaba en la administración de Barack Obama como responsable de las pequeñas empresas. Una de las cosas que hacía difícil este trabajo era el momento en que había que llevarlo a cabo. Acepté el puesto en el primer trimestre de 2009, cuando se inició la recesión provocada por la crisis financiera. La crisis afectó mucho más a las pymes que a las grandes empresas, por lo que la destrucción de empleo fue mucho más intensa en ellas. La causa de este comportamiento diferente estriba en que, en las crisis financieras, las empresas que más sufren son aquellas más dependientes del crédito. Este es el caso de las pequeñas empresas. Por eso, desde la Casa Blanca había que hacer algo para conseguir que las pequeñas empresas volvieran a tener acceso al crédito. Para ello, se creó un sistema de garantía crediticia para este tipo de compañías, que cubría el 90% del préstamo. El impacto de esta medida fue inmediato. Más de mil bancos en menos de seis meses volvieron a prestar a las pequeñas empresas. Esto le enseño el grado tan enorme de dependencia del crédito que tenían estas compañías, así como el impacto que se puede generar si se consigue que haya disponibilidad de crédito para ellas. Hoy en día, la importancia de esta cuestión se aprecia perfectamente si se tiene en cuenta que la mitad de la gente en Estados Unidos, y el 70% en España, trabaja para una pequeña empresa. A pesar de ello, los gobiernos y los economistas no han prestado suficiente atención a las pequeñas empresas. Esto se debe a que los gobiernos y los economistas piensan primero en los consumidores. Después lo hacen en la inversión en equipos, que la realiza mayoritariamente la gran empresa. Luego piensan en el gasto público. Por ello, la mayoría de los grandes modelos macroeconómicos tienden a ignorar a las pequeñas empresas. Por eso hay que recordar que las pequeñas empresas en España aportan el 70% del empleo y el 90% del PIB. Otra cuestión que hay que tener en cuenta respecto a las pequeñas empresas es que, cuando nos referimos a ellas, no estamos hablando de Silicon Valley. De lo que estamos hablando es de esos pequeños negocios que forman parte de la vida diaria de la gente. En Estados Unidos hay treinta millones de pequeñas empresas, de las cuales veinticuatro millones no tienen empleados. Ese último segmento, además, está creciendo debido a la ‘gig economy’, o economía de los pequeños encargos. La mayoría del resto de negocios son, por ejemplo, cafés, tintorerías, etc. Hay un segmento en particular que es importante, que es el de las pequeñas empresas que actúan como proveedores de otras compañías. Este es un segmento al que es preciso prestar una atención particular porque es un segmento que necesita capital para poder gestionar su negocio. ¿Cuál es el problema? Que la banca no ha cambiado en los últimos cincuenta o cien años. Una pequeña empresa que demande un crédito necesita aportar una pila de papeles, que el banco revisa exhaustivamente. Pero, como no pueden ver dentro de las empresas, suele pedir garantías personales para poder conceder el préstamo, ya que, si no pueden ver dentro de las empresas, no pueden saber cómo hacen dinero las pequeñas empresas. A este problema se le conoce como opacidad informativa. La tecnología, sin embargo, ayuda a resolverlo porque, a través del big data, etc., permite a los bancos ver dentro de las pequeñas empresas. La segunda causa de fricción que dificulta la financiación de las pequeñas empresas es el retraso en el proceso de concesión de créditos, debido al tiempo que se necesita para analizar multitud de negocios todos ellos pertenecientes a sectores diferentes. La utilización del big data puede ser de gran ayuda, ya que aportaría al b

Oct 2, 201926 min

Diálogo entre Karen Mills y Mercedes Delgado. El sueño americano. English version

El 26 de septiembre de 2019 tuvo lugar en la Fundación Rafael del Pino la conferencia de Karen G. Mills, Senior Fellow en la Harvard Business School, ex miembro del Gabinete del presidente Barack Obama, titulada “El sueño americano: ¿cómo la inteligencia artificial ayuda a la pequeña y mediana empresa?”. En su intervención, Mills quiso abordar dos asuntos, que están relacionados. El primero de ellos es la inteligencia artificial. Mucha gente piensa que la primera forma en que nos afectará la inteligencia artificial son los coches autónomos. Esto, sin embargo, todavía pertenece a un futuro lejano. En cambio, el impacto de la inteligencia artificial sobre la banca y, en particular, en la actividad bancaria relacionada con las pequeñas empresas se va a producir mucho más pronto. De aquí a dieciocho meses o, como mucho, dos años podrá apreciarse su efecto en la banca para pequeñas empresas y consumidores. La otra cosa de la que quiero hablar es de la importancia de las pequeñas empresas y del impacto que tendrá la inteligencia artificial en ellas. Por ambos motivos escribió su libro Fintech, Small Business & the American Dream: How Technology Is Transforming Lending and Shaping a New Era of Small Business Opportunity. La razón de hacerlo se produjo hace diez años, cuando trabajaba en la administración de Barack Obama como responsable de las pequeñas empresas. Una de las cosas que hacía difícil este trabajo era el momento en que había que llevarlo a cabo. Acepté el puesto en el primer trimestre de 2009, cuando se inició la recesión provocada por la crisis financiera. La crisis afectó mucho más a las pymes que a las grandes empresas, por lo que la destrucción de empleo fue mucho más intensa en ellas. La causa de este comportamiento diferente estriba en que, en las crisis financieras, las empresas que más sufren son aquellas más dependientes del crédito. Este es el caso de las pequeñas empresas. Por eso, desde la Casa Blanca había que hacer algo para conseguir que las pequeñas empresas volvieran a tener acceso al crédito. Para ello, se creó un sistema de garantía crediticia para este tipo de compañías, que cubría el 90% del préstamo. El impacto de esta medida fue inmediato. Más de mil bancos en menos de seis meses volvieron a prestar a las pequeñas empresas. Esto le enseño el grado tan enorme de dependencia del crédito que tenían estas compañías, así como el impacto que se puede generar si se consigue que haya disponibilidad de crédito para ellas. Hoy en día, la importancia de esta cuestión se aprecia perfectamente si se tiene en cuenta que la mitad de la gente en Estados Unidos, y el 70% en España, trabaja para una pequeña empresa. A pesar de ello, los gobiernos y los economistas no han prestado suficiente atención a las pequeñas empresas. Esto se debe a que los gobiernos y los economistas piensan primero en los consumidores. Después lo hacen en la inversión en equipos, que la realiza mayoritariamente la gran empresa. Luego piensan en el gasto público. Por ello, la mayoría de los grandes modelos macroeconómicos tienden a ignorar a las pequeñas empresas. Por eso hay que recordar que las pequeñas empresas en España aportan el 70% del empleo y el 90% del PIB. Otra cuestión que hay que tener en cuenta respecto a las pequeñas empresas es que, cuando nos referimos a ellas, no estamos hablando de Silicon Valley. De lo que estamos hablando es de esos pequeños negocios que forman parte de la vida diaria de la gente. En Estados Unidos hay treinta millones de pequeñas empresas, de las cuales veinticuatro millones no tienen empleados. Ese último segmento, además, está creciendo debido a la ‘gig economy’, o economía de los pequeños encargos. La mayoría del resto de negocios son, por ejemplo, cafés, tintorerías, etc. Hay un segmento en particular que es importante, que es el de las pequeñas empresas que actúan como proveedores de otras compañías. Este es un segmento al que es preciso prestar una atención particular porque es un segmento que necesita capital para poder gestionar su negocio. ¿Cuál es el problema? Que la banca no ha cambiado en los últimos cincuenta o cien años. Una pequeña empresa que demande un crédito necesita aportar una pila de papeles, que el banco revisa exhaustivamente. Pero, como no pueden ver dentro de las empresas, suele pedir garantías personales para poder conceder el préstamo, ya que, si no pueden ver dentro de las empresas, no pueden saber cómo hacen dinero las pequeñas empresas. A este problema se le conoce como opacidad informativa. La tecnología, sin embargo, ayuda a resolverlo porque, a través del big data, etc., permite a los bancos ver dentro de las pequeñas empresas. La segunda causa de fricción que dificulta la financiación de las pequeñas empresas es el retraso en el proceso de concesión de créditos, debido al tiempo que se necesita para analizar multitud de negocios todos ellos pertenecientes a sectores diferentes. La utilización del big data puede ser de gran ayuda, ya que aportaría al b

Oct 2, 201925 min

La guerra fría tecnológica y la nueva geopolítica bipolar

La Fundación Rafael del Pino organizó, el día 9 de septiembre a las 19 horas el diálogo «La guerra fría tecnológica y la nueva geopolítica bipolar» en el que intervendrán Fidel Sendagorta, Manuel Muñiz y Georgina Higueras. Fidel Sendagorta, fue Director General para América del Norte, Asia y el Pacífico en el Ministerio de Asuntos Exteriores de España de 2015 a 2018. En 2014, fue Secretario General del Consejo España-Estados Unidos. Fue embajador en Egipto desde octubre de 2010 hasta mayo de 2014. Anteriormente, fue Director General para el Mediterráneo, Magreb y Oriente Medio (2008-2011), Embajador en misión especial para Asuntos del Mediterráneo (2007-2008) y Director de la Oficina de Análisis y Previsión en el Ministerio de Asuntos Exteriores. Fue becario Rafael del Pino-MAEC con el Proyecto sobre Europa y la relación transatlántica desde septiembre de 2018 hasta julio de 2019. Diplomático desde 1984, ha servido en varios puestos diplomáticos en las Embajadas de España en Tokio, La Habana y Rabat, así como en la Representación Permanente de España ante la Unión Europea en Bruselas. En el Ministerio de Relaciones Exteriores, también fue Asesor del Secretario de Estado para la Cooperación Internacional e Iberoamérica de 1991 a 1993 y fue Subdirector General en el Gabinete del Ministro de 1993 a 1996. Fidel Sendagorta es Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y Diploma en Estudios Internacionales por la Escuela Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores de España. De 2003 a 2008 dio clases en la Escuela Diplomática y publicó el ensayo «Europa entre dos luces: ¿declive o renacimiento?» (Biblioteca Nueva, Madrid 2007). Además, es miembro del Consejo Científico del Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos. Manuel Muñiz, Catedrático Rafael del pino de Transformación Global y Decano de la Escuela de Asuntos Globales y Públicos del IE y Catedrático Rafael del Pino de Transformación Global. Es asimismo el Director del Centro para la Gobernanza del Cambio del IE, una institución dedicada al estudio de los retos planteados por la aceleración del cambio tecnológico y social en los sectores público y privado. El trabajo académico del Dr. Muñiz se concentra en los campos de la innovación, disrupción, economía política y gobernanza regional y global. Entre los años 2015 y 2017 el Dr. Muñiz dirigió el Programa de Relaciones Transatlánticas de la Universidad de Harvard. Desde 2017 es Senior Associate y uno de los promotores del Project on Europe and the Transatlantic Relationship del Harvard Belfer Center for Science and International Affairs. A lo largo de su carrera el Dr. Muñiz ha dado consejo a gobiernos y organizaciones internacionales como las Naciones Unidas, el G20, la Comisión Europea o el Departamento de Seguridad Nacional de España. Asimismo ha publicado ensayos o ha sido entrevistado por publicaciones como The New York Times, The Washington Post o Project Syndicate. El Dr. Muñiz posee una Licenciatura en Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, un Master en Bolsa y Mercados Financieros del Instituto de Estudios Bursátiles, un Master en Administración Pública de la Kennedy School of Government y un Doctorado en Relaciones Internacionales de la Universidad de Oxford. Ha sido, asimismo, David Rockefeller Fellow de la Comisión Trilateral y Millennium Fellow del Atlantic Council. En el año 2016 fue nombrado por Esglobal como uno de los 25 intelectuales que están redefiniendo el pensamiento iberoamericano. Georgina Higueras, es licenciada en Ciencias de la Información y máster en Historia Contemporánea por la Universidad Complutense de Madrid. En 1979 se fue a China para realizar un postgrado en Historia de las Relaciones Internacionales de China (1839-1949) en la Universidad de Pekín (Beida). Su larga y prolífica carrera periodística incluye las corresponsalías de EFE en Pekín, Washington y Estrasburgo y de la Cadena SER en Moscú, pero sobre todo destacó como referencia imprescindible de la información de Asia en España durante sus dos largas décadas como editora para ese continente de El País. Ha sido corresponsal de guerra en las contiendas de Afganistán, el golfo Pérsico, Chechenia, Georgia, Líbano…; y enviada especial a catástrofes naturales (el ciclón de Bangladesh de 1991, el terremoto de Irán de 2003, el tsunami de 2004 y el de Fukushima de 2011…); magnicidios (Zia ul Haq, Benazir Bhutto, Rajiv Gandhi…) y acontecimientos históricos como la matanza de Tiananmen. Ha entrevistado a líderes mundiales (Jiang Zemin, Mijaíl Gorbachov, Yasir Arafat, Isaac Rabin…) y ha vertido ese caudal de experiencias en libros como China, la venganza del dragón y El despertar de Asia. Es coautora de China en mis ojos y, con Gustavo Martín Garzo y Manuel Rivas, de Haití, una apuesta por la esperanza.

Sep 10, 201958 min

El líder ante la innovación. Tommaso Canonici y Antonio Núñez

Con motivo de la publicación de la obra "El líder ante la innovación" de Tommaso Canonici y Antonio Núñez, el 5 de junio de 2018 tuvo lugar, en la Fundación Rafael del Pino, el diálogo sobre “El líder ante la innovación”, en el que participaron José D. Bogas Gálvez, consejero delegado de Endesa; Iñaki Ereño, consejero delegado de Sanitas; Marieta Jiménez, consejera delegada de Merck España; Tommaso Canonici, socio fundador y director general de Opinno Europa y Antonio Núñez, socio y consejero delegado de Parangon Partners. Antonio Núñez explicó que el libro del que es coautor es un libro para los altos directivos y sus equipos que quieran realmente innovar. No es un libro de teoría, sino en clave personal para quienes quieran crear organizaciones innovadoras. El libro es la destilación de las conversaciones con más de cien CEOs, con los que se habla de las claves para innovar y cuáles son las barreras y los obstáculos que surgen en el camino. Tommaso Canonici, el otro coautor, explicó que las decisiones que tomen hoy las empresas en materia de innovación van a afectar a las compañías mucho más de lo que se cree. Para explicar el verdadero alcance de esas decisiones puso el ejemplo de los motores del Space Shuttle. En todas las versiones del cohete, es lo único que siempre ha sido igual, debido a que se fabrican en Utah y tienen que transportarse a Cabo Cañaveral. El transporte se hace en tren y los cohetes no pueden superar las dimensiones de los túneles que tienen que atravesar en el trayecto. La anchura de los túneles viene determinada por la de las vías, las cuales tienen la anchura de una calzada romana, la cual venía determinada por la distancia necesaria para que dos caballos pudieran caminar juntos. Así es que algo tan lejano en el tiempo como las vías romanas determinan el tamaño de los motores del Space Shuttle. Canonici, a continuación, presentó 5+1 consejos, extraídos del libro, que consideró muy importantes para el líder innovador. El primero es que el CEO como tomador único de decisiones es ineficaz y peligroso. A la hora de innovar, el poder distribuir la toma de decisiones hace que el efecto amígdala, que puede bloquear a la persona en situaciones de incertidumbre. Segundo consejo: hasta dónde sea posible, el líder debe inspirar en la organización una actitud de emprendimiento. Da igual cual sea su modelo de negocio, porque va a tener una fecha de caducidad. Necesitamos intraemprendedores que aporten las ideas para seguir sobreviviendo. Tercer consejo: la innovación ha de formar parte de la agenda del presidente y del consejo. Cuando el capital es escaso, invertir en eficiencia genera un 6% más de valor, pero invertir en innovación genera cinco veces más valor. El problema reside en que la mayoría de los consejos hicieron su MBA cuando el capital era caro y había que apostar por la eficiencia. Ahora hay que entender que las cosas han cambiado. Cuarto consejo: en esta nueva realidad no paran de aparecer cosas nuevas. El sentido común le permitirá al CEO filtrar lo que vale y lo que no vale. No se trata de incorporar la última tecnología, sino de cambiar todo lo que viene detrás, la mayoría de las veces personas. Las culturas corporativas no son estáticas, sino que evolucionan con el tiempo y se pueden cambiar. Para cambiar una organización necesitamos que las personas quieran cambiar, sepan cambiar y puedan cambiar, lo que implica enseñar a las personas a innovar. Quinto consejo: innovar es entender los cambios en las necesidades de los clientes. El ADN de la empresa innovadora se compone de ser capaz de adelantarse a las tendencias, pensar en sus clientes, ser ágil y que todo el mundo en su seno innove. Último consejo: para cambiar e innovar hace falta entusiasmar a la gente. El papel del CEO es inspirar a los demás, pero es el único que tiene una perspectiva global. Además, necesita a sus equipos. Para concluir su visión de lo que es un líder innovador, Canonici trajo a colación una frase de un inmigrante italiano en Estados Unidos: “Salí hacia Estados Unidos pensando que las carreteras iban a ser de oro, pero cuando llegué allí ni eran de oro, ni había carretera. Me estaban esperando a mí para construirlas”. Antonio Núñez indicó que la primera clave importante para la innovación es la implicación del líder. Entre sus cualidades, lo primero es tener una visión estratégica de la innovación. En segundo lugar, está la capacidad de innovar y mover a toda la organización. No menos importante son los valores: la ejemplaridad del líder es lo que le legitima. Además, tiene que ser una persona flexible, con capacidad de cambio, de resiliencia. Y tiene que saber comunicar. El consejo debe supervisar al equipo ejecutivo. Hay preguntas como el modelo de negocio que se debe tener, cuáles son los socios, las capacidades adecuadas, el mix de productos y servicios que hay que poner en el mercado. De ahí la importancia de incorporar a los consejos perfiles innovadores, para que el consejo sea diverso. Mariet

Jun 10, 20191h 20m

La música de la transformación. Íñigo Pírfano y Álvaro González-Alorda

La Fundación Rafael del Pino organizó, el 30 de mayo de 2019, el diálogo «La música de la transformación. Una inspiradora conversación entre un director de orquesta y un experto en gestión del cambio.» en el que intervendrán Íñigo Pírfano y Álvaro González-Alorda.

May 31, 20191h 0m

Propuestas liberales para la economía española Luis Garicano y Daniel Lacalle

La Fundación Rafael del Pino organizó, el 23 de abril de 2019, el diálogo “Propuestas liberales para la economía española” en el que intervinieron Luis Garicano y Daniel Lacalle. Luis Garicano es una figura reconocida a nivel internacional por su investigación sobre cuestiones como el impacto de la tecnología en el desarrollo económico mundial y en la organización de la actividad económica o el futuro del empleo en la economía del conocimiento. En 2017 se incorporó a IE como profesor de Estrategia y Economía, donde dirige el Centro para la Economía Digital desde el cual se impulsará y financiará el desarrollo de estudios en campos de la economía, empresa, sociología y mundo jurídico. Desde el Centro, se diseñarán cursos para los alumnos de IE Business School y se organizarán conferencias para difundir los resultados de su investigación. Garicano ha desarrollado su amplia carrera docente en la Universidad de Chicago y London School of Economics, donde ha ejercido como profesor titular y catedrático; además ha sido profesor visitante en MIT y London Business School. Así mismo, ha ocupado posiciones como economista de la Comisión Europea y en McKinsey & Company. Garicano centra su investigación en el impacto que la gestión empresarial y la tecnología tienen sobre variables económicas agregadas como la distribución de salarios, la productividad o el crecimiento económico. Entre sus líneas de investigación figura también el análisis de la crisis económica de la Eurozona. En esta línea, ha realizado propuestas económicas sobre el diseño de la Eurozona, como los European Safe Bonds, que están en la actualidad en consideración por la Comisión Europea y el BCE. Es Licenciado en Ciencias Económicas y Derecho por la Universidad de Valladolid, cuenta con un Máster en Estudios Económicos Europeos en el Colegio de Europa de Brujas, Master en Ciencias Económicas y Doctorado por la Universidad de Chicago. Fue recientemente elegido Vicepresidente de ALDE – Partido de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa, es en la actualidad Responsable del Área de Economía y Empleo de Ciudadanos. Ha colaborado como columnista en medios internacionales y españoles como Financial Times, Wall Street Journal, El País o El Mundo. Su investigación ha sido publicada en prestigiosas publicaciones internacionales como The Quarterly Journal of Economics, The Journal of Political Economy, The American Economic Review, The Review of Economic Studies, Management Science y Organization Science. Daniel Lacalle es economista, asesor internacional y Economista Jefe en Tressis. Doctor en economía, licenciado en Ciencias Empresariales por la Universidad de Madrid, posee el título de Analista Financiero Internacional CIIA (Certified International Investment Analyst), posgrado por el IESE (Universidad de Navarra) y máster en Investigación Económica. Su carrera en gestión de carteras e inversión comenzó en el hedge fund Citadel, en Estados Unidos y Londres, y continuó en Ecofin Limited, abarcando renta variable, fija, capital de riesgo y materias primas, y posteriormente en PIMCO. Ha sido votado durante cinco años consecutivos en el Top 3 de los mejores gestores del Extel Survey, el ranking de Thomson Reuters, en las categorías general, petróleo y eléctricas. Previamente a su etapa como gestor, trabajó como analista financiero en ABN Amro (hoy RBS), y llevó a cabo distintas responsabilidades en Repsol y Enagas, donde recibió el premio a la mejor OPV (IR Awards 2002). Daniel Lacalle escribe regularmente en El Español y colabora habitualmente en La Sexta, en la CNBC, CNN, Epoch Times, Hedgeye, Mises, The Commentator y en The Wall Street Journal. Es también profesor en el Instituto de Empresa, UNED, OMMA, IEB y en la London School of Economics and Political Science. Asimismo, ha escrito los libros Nosotros, los mercados, Viaje a la libertad económica, La madre de todas las batallas, Acabemos con el paro, La Pizarra de Daniel Lacalle y La Gran Trampa, todos ellos publicados en Deusto y convertidos en bestsellers tanto en su edición original en español como en sus traducciones al inglés y al portugués.

Apr 24, 20191h 22m

El valor de las cosas. Quién produce y quién gana en la economía global. Mariana Mazzucato y Manuel Muñiz ,español.

El 11 de abril de 2019 tuvo lugar en la Fundación Rafael del Pino el diálogo con Mariana Mazzucato, catedrática de Economía de la Innovación y Valor Público en la University College London y fundadora y directora del Institute for Innovation and Public Purpose, con motivo de la presentación de su obra de la obra del mismo título. Para explicar por qué escribió el libro, Mariana Mazzucato indicó que le sorprendió que, al día siguiente de que el Partido Laborista perdiese las elecciones de 2015 Tony Blair explicase la derrota, en un artículo, porque no habían llegado a los creadores de riqueza. El Partido Laborista no tiene una concepción completa de dónde viene la riqueza y, según el artículo, perdió porque no apoyó a los empresarios.

Apr 24, 201945 min

El valor de las cosas. Quién produce y quién gana en la economía global. Mazzucato y Manuel Muñiz, english version

El 11 de abril de 2019 tuvo lugar en la Fundación Rafael del Pino el diálogo con Mariana Mazzucato, catedrática de Economía de la Innovación y Valor Público en la University College London y fundadora y directora del Institute for Innovation and Public Purpose, con motivo de la presentación de su obra de la obra del mismo título. Para explicar por qué escribió el libro, Mariana Mazzucato indicó que le sorprendió que, al día siguiente de que el Partido Laborista perdiese las elecciones de 2015 Tony Blair explicase la derrota, en un artículo, porque no habían llegado a los creadores de riqueza. El Partido Laborista no tiene una concepción completa de dónde viene la riqueza y, según el artículo, perdió porque no apoyó a los empresarios.

Apr 24, 201944 min

La Unión hace la fuerza. Europa ante los desafíos del siglo XXI Ana Palacio, Pablo Hernández de Cos y Federico Steinberg

La Fundación Rafael de Pino organizó, el día 3 de abril de 2019 , el diálogo “La Unión hace la fuerza. Europa ante los desafíos del siglo XXI” en el que intervinieron Ana Palacio, Pablo Hernández de Cos y Federico Steinberg con motivo de la publicación de la obra de igual título coordinada por Álvaro Anchuelo, Enrique Feás y Federico Steinberg y editada por la editorial Deusto.

Apr 4, 20191h 4m

Cómo hacer a España líder en libertad económica Daniel Lacalle y James M. Roberts

El 6 de marzo de 2019 tuvo lugar, en la Fundación Rafael del Pino, el diálogo entre James M. Roberts, research fellow for Economic Freedom and Growth en la Heritage Foundation, y Daniel Lacalle, doctor en economía y economista jefe y gestor en Tressis, con motivo de la presentación del “Informe sobre la libertad económica 2018”. James Roberts explicó que la Heritage Foundation empezó a elaborar el índice de libertad económica en 1995 porque, tras la caída del muro de Berlín y el final de la Unión Soviética, se había demostrado que el socialismo no era un régimen político que pudiera funcionar. Fue un régimen que dio lugar a la muerte de millones de personas y al sufrimiento de otros muchos millones más. La creación del índice fue promovida por liberales, los cuales, reflexionando lo que había sucedo en la guerra fría, empezaron a estudiar los cimientos de lo que había sido la mayor fase de prosperidad de la historia de la humanidad. Con esos elementos se construyó el índice. Otra razón para hacerlo fue la necesidad de dar una respuesta a los proyectos de ayuda al desarrollo organizados por la izquierda. En ellos había cada vez más intervención gubernamental. Nosotros, sin embargo, decíamos que esa no era la solución para sacar a los países subdesarrollados de la pobreza. La solución, por el contrario, está en todas aquellas cosas más relacionadas con la libertad económica, porque son las más beneficiosas. Los países que se presentan como modelos de bienestar son los que tienen los más altos índices de libertad económica. A medida que los países van mejorando, se producen pequeños cambios en el papel de la legislación, la justicia, el gobierno, etc. que, a su vez, impulsan nuevas mejoras. Lo que hace el índice es mostrar a las claras que las economías más favorables a los negocios y la creación de riqueza ofrecen más beneficios a todo el mundo. El índice de libertad económica, por ello, es en realidad un índice social. La media mundial de libertad económica ha mejorado gracias a la globalización y a que cada vez más países se han alejado del comunismo. Esta es una tendencia bastante consistente a partir de la guerra fría, aunque con la crisis financiera hubo un retroceso bastante importante. Estados Unidos respondió a la crisis con una política de expansión del gasto público y el déficit presupuestario, mientras que la Reserva Federal lo hizo mediante un aumento enorme de su balance. Este año se ha producido algún pequeño retroceso en materia de libertad económica como consecuencia del Brexit y de algunos otros cambios que se están produciendo en la escena global. Algunos gobiernos han optado por utilizar estos eventos como excusa para intervenir y aumentar el gasto público. Los países que tienen más libertad económica son los que tienen mayores cotas de libertad. Europa sigue estando a la cabeza, pero nunca es suficiente. Hay que tener en cuenta que, una vez que desaparece la libertad económica, es muy difícil recuperarla. En África, debido a ello, están rezagados y tienen que trabajar mucho más para ponerse a la altura de otros países. En Estados Unidos, la libertad económica cayó en los últimos diez años y solo se ha vuelto a enderezar con las reformas de Trump. Daniel Lacalle comentó que España, al implementar reformas de oferta, empezó a conseguir un crecimiento muy superior a la media europea y al nivel máximo que se esperaba que España pudiera conseguir. Como consecuencia de ello, el crecimiento del empleo fue el doble de lo que se esperaba. Lo que hay que hacer es dejar que la economía respire. Es fácil pensar que el gobierno tiene que hacer algo cuando las cosas van mal, pero, en realidad, cuando dejas que las empresas prosperen y las familias disfruten de sus ingresos, ves resultados mejores. Esto es así no solo en España, sino también en Estados unidos, que ahora crece a un ritmo que se supone que tendría que ser de la mitad. James Roberts recalcó al respecto lo impresionante que es lo que puede hacer un poquito de disrupción, lo que se consigue desafiando el consenso. Por eso, la libertad económica consigue erradicar la pobreza en muchos sitios. Estados Unidos es un ejemplo con las medidas de Trump, que ya están deparando resultados positivos. Por supuesto, esto va en contra de toda esa retórica que dice que la intensidad de la pobreza en el mundo en desarrollo solo puede atacarse mediante intervenciones gubernamentales. En España también vemos lo mismo. Para el caso español, Daniel Lacalle señaló que, cuando hay más apertura se reduce la tasa de paro. La desigualdad, la pobreza han mejorado cuando empezó a mejorar la libertad económica. Crear libertad económica implica una mejora muy importante en la economía y en la distribución real de la riqueza. Creando empleo se reduce la desigualad, pero esto no se puede hacer a través de medidas gubernamentales. Las políticas de demanda son cada vez más inefectivas mientras que las basadas en la oferta crean un efecto potencial positivo, que es lo que ha

Mar 12, 20191h 8m