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La evolución del mal (1) Papa Doc, presidente vitalicio de Haití.

La evolución del mal (1) Papa Doc, presidente vitalicio de Haití.

Solo Documental · BANUS

December 8, 201649m 37s

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Show Notes

François Duvalier, conocido con el sobrenombre de Papa Doc (Puerto Príncipe, Haití, 14 de abril de 1907 - 21 de abril de 1971), fue un médico y político haitiano, presidente constitucional de su país a partir de 1957 y posteriormente, desde 1964 y hasta su muerte en 1971, dictador de Haití en calidad de presidente vitalicio. Fue sucedido por su hijo Jean-Claude Duvalier. Duvalier nació en Puerto Príncipe, la capital de Haití, en el seno de una familia humilde de agricultores negros originarios de la isla de Martinica. A pesar de ello, consiguió empezar sus estudios de Medicina (de ahí su apodo de "Papa Doc"). Debido a sus labores médicas en la lucha contra el tifus, el paludismo y otras enfermedades tropicales con la gente más desfavorecida, alcanzó una gran consideración y notoriedad en el país. En 1939 se casa con Simone Ovide y en 1946 llega a ser director general del Servicio Sanitario Nacional. En 1949 pasó a ser Ministro de Sanidad y de Trabajo. Tras oponerse al golpe de Estado que llevó a cabo Paul Eugène Magloire se ve obligado a esconderse y a pasar a la clandestinidad hasta que se proclama una amnistía en 1956. En 1957 las circunstancias cambian, se promulga una nueva Constitución y François Duvalier, apoyado por sectores del mundo castrense, triunfa en las elecciones, convirtiéndose en Presidente de Haití para un período de 6 años. Llevó a cabo una campaña electoral de tipo populista, preconizando una estrategia de afirmación de la negritud, en la que apelaba a la mayoría afrohaitiana y que se oponía a la élite mulata que estaba en el poder. Duvalier renovó la tradición del vudú y posteriormente lo usó para consolidar su poder, afirmando que él mismo era un hougan (es decir, un sacerdote vudú). Duvalier imitó de modo deliberado la imagen del Barón Samedi (deidad de la muerte y los cementerios en el panteón vudú) en un intento de resultar aún más convincente. Usaba frecuentemente gafas de sol y hablaba con un fuerte tono nasal. El 22 de diciembre de 1958 entre las localidades Jimaní y Mal Pase, Duvalier y su homólogo en la vecina República Dominicana, Rafael Trujillo, firmaron un acuerdo de mutua protección. El acuerdo establecía entre otras cosas que ninguno de los dos gobiernos permitiría en sus respectivos territorios actividades subversivas en su contra, ni que los exiliados políticos realizaran propaganda sistemática incitando al empleo de la violencia en contra de sus Estados. En su país, Duvalier utilizó tanto el asesinato como la expulsión para eliminar a sus adversarios políticos. Se calcula que fueron más de 30.000 las personas asesinadas. Los ataques llevados a cabo contra Duvalier por algunos militares fueron reprimidos con una especial dureza: en 1967, la explosión de algunas bombas en las cercanías del Palacio Nacional acarreó la ejecución de veinte oficiales de la Guardia Presidencial. En esta ocasión, los barcos de la Marina bombardearon durante casi todo el día el Palacio Nacional. Eran barcos viejos, tres en total que, armados con cañones obsoletos, hicieron su mejor esfuerzo por sublevarse y derrocar a Duvalier. En el transcurso de dicho día la única oposición que hubo de parte de las fuerzas leales a Duvalier fue el intento de repeler a los marinos sublevados con el único avión de la Fuerza Aérea, un P-54 reliquia de la Segunda Guerra Mundial. El avión al filo del mediodía intentó ametrallar a uno de los barcos fallando todas las ráfagas de ametralladora disparadas. Las trazadoras hicieron impacto únicamente en el mar azul profundo de la bahía. La refriega entre barcos y el P-54 duró unos cuantos segundos. Acto seguido el avión aterrizó y no volvió a despegar más, por lo que es probable que hubiese recibido algún daño. Al filo del atardecer los barcos tomaron rumbo a Cuba llegando a Guantánamo, donde recibieron asilo. En tierra quedaron docenas de marinos que por una u otra razón no pudieron abordar. Sus casas fueron saqueadas y luego quemadas. Aquellos que corrieron con mejor suerte lograron refugiarse en las embajadas. Guatemala recibió, a través de su embajada en Puerto Príncipe, a la familia de uno de los capitanes que participó en el ataque. Aquellas familias que no lograron huir en los barcos y que no pudieron obtener asilo en alguna embajada sufrieron las represalias del Gobierno. El reinado del terror de Duvalier mantuvo el país bajo su control directo hasta su muerte en 1971. François Duvalier fue glorificado por sus seguidores casi como una divinidad y a su muerte, según su voluntad y la Constitución que él mismo había diseñado, le sucedió su hijo, Jean-Claude Duvalier, Baby Doc, que pasó también a ser presidente vitalicio contando solo con 19 años de edad. A la muerte de François Duvalier, Haití era el país más pobre de América, ocupaba el primer puesto en analfabetismo y la salud pública estaba en un estado desastroso. Al ser derrocado su hijo en 1986, tras 15 años de presidencia, el cuerpo de François Duvalier fue desenterrado y apaleado ritualmente.