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Josue, la matanza epica

Josue, la matanza epica

Solo Documental · BANUS

November 11, 201643m 56s

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Show Notes

Josué fue un brillante líder militar con una gran influencia espiritual. Sin embargo, la clave de sus triunfos era su sumisión a Dios. Cuando Dios hablaba, Josué escuchaba y obedecía. La obediencia de Josué sirvió de modelo a Israel. Por lo tanto, el pueblo fue fiel a Dios durante la vida de Josué. El libro de Josué se divide en dos partes principales. La primera narra los hechos relacionados con la conquista de Canaán. Después de cruzar el Jordán en seco, los israelitas acamparon cerca de la gran ciudad de Jericó. Dios mandó al pueblo que la conquistaran mediante trece marchas alrededor de la ciudad, al cabo de las cuales tocarían las bocinas y gritarían. Debido a que siguieron esta singular estrategia de Dios, ganaron. Después de la destrucción de Jericó, comenzaron a atacar al pequeño pueblo de Hai. Su primer ataque fracasó debido al pecado de uno de los israelitas. Después que los hombres de Israel apedrearon a Acán y a su familia, quitando el pecado de en medio de la comunidad, los israelitas conquistaron a Hai. En la siguiente batalla contra los amorreos, Dios hizo que aun el sol se detuviera para ayudar a los israelitas en su victoria. Finalmente, después de derrotar a otros grupos de cananeos dirigidos por Jabín y sus aliados, poseyeron la mayor parte de la tierra. La segunda parte del libro de Josué narra la distribución y el establecimiento del pueblo en el territorio conquistado. El libro concluye con el discurso final de Josué y su muerte. Josué se comprometió a una obediencia total a Dios y este libro habla de la obediencia. Sea que conquistaran enemigos o poblaran la tierra, el pueblo de Dios tenía que hacerlo como Dios mandaba. En su mensaje final al pueblo, Josué enfatizó la importancia de la obediencia a Dios. «Guardad, pues, con diligencia, vuestras almas, para que améis a Jehová vuestro Dios» (23.11), y «escogeos hoy a quién sirváis[…] pero yo y mi casa serviremos a Jehová» (24.15).