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El Bombardeo de Alemania

El Bombardeo de Alemania

Solo Documental · BANUS

March 29, 201745m 0s

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Show Notes

Los británicos, en un primer momento, y más tarde los norteamericanos, comenzaron por probar los efectos de los bombarderos sobre las ciudades como en Mönchenglabach o en Mannhein dónde una sola bomba destruyó todo el hospital provincial. El Bomber Command estimó que se perdía muchos recursos en la localización de los blancos industriales y legítimos de modo que en 1941 se comenzó a renunciar a la localización de estos blancos pasando al bombardeo indiscriminado de las ciudades. Sobre Alemania; se lanzaron 1.356.828 bombas incendiarias. El profesor Lindemann recibió la confianza de Winston Churchill y lo propuso como jefe del gabinete británico al frente de los bombardeos. Lindemann presentó un informe que defendía el bombardero aéreo masivo sobre las ciudades alemanas en el marco de una campaña aérea que empezaría en 1942. El gabinete británico aceptó las directrices de Lindemann y fue Harris en encargado de llevar a cabo las doctrinas del profesor volviéndose una parte fundamental en la guerra total contra Alemania. En el informe de Lindemann se ponía como objetivo prioritario los centros industriales alemanes y destruir tantas casas como fuera posible. Viviendas de obreros que fueron arrasadas con tormentas de fuego y bombas explosivas de hasta cinco toneladas de peso. Al destruir las casas de los obreros se produciría un colapso en la industria alemana, sus cálculos mostraron que el Bomber Command de la RAF podría destruir la mayoría de las casas urbanas de Alemania. El plan resultó en un principio muy polémico antes incluso de comenzar, pero el gobierno pensó que era la única manera de atacar directamente a Alemania y además los soviéticos, acuciados por la necesidad, reclamaban a los aliados occidentales un segundo frente para distraer tropas alemanas ahora empeñadas en Rusia. Con la idea de destruir casas en 6 ataques aéreos sobre la cuenca del Rhur en 1943 dejaron sin hogar a 40.000 personas en Duisburgo el 13 de mayo, más de 50.000 en Dortmund el 24, 80.000 en Wuppertal el día 30, 140.000 en Düsseoldorf el 12 de junio, 72.000 en Krefeld el 22 y a 33.000 personas en Mülheim el día 23. En total 415.000 personas sin hogar en poco menos de dos meses. En septiembre de 1942 Arthur Harris afirmó “No puedo esperar que con un despliegue de 600 o 700 bombarderos sucumba la mayor potencia industrial de Europa. Pero con 30.000 bombarderos la guerra sí se acaba mañana”.La ofensiva sobre el Rhur comenzó en 1943 bombardeando sus ciudades e industrias como sucedió en Remscheid. Tras el último ataque sobre la ciudad el 30 de julio 21.000 civiles habían muerto, de las 14.000 viviendas que tenía la ciudad 11.000 quedaron destruidas. Ese mismo día una formación de 273 bombarderos arrasaron el 83% de una superficie urbana donde vivían 95.000 personas. La humareda sobre la ciudad se elevó 4.500 metros en el cielo, después cayeron cinco bombas de 2 toneladas por minuto durante 45 minutos. La dotación de bombarderos que disponía el Bomber Command no permitía acabar con un objetivo de una sola vez de modo que las incursiones se repetían, así Colonia fue atacada 262 veces, Essen en 272, Dusseldorf en 243 y Duisburgo en 299. Según el plan entre 1943 y 1944 se debería arrojar sobre Alemania 1.250.000 toneladas de bombas “25 millones de alemanes quedan sin techo, 900.000 mueren y un millón resultan gravemente heridos" La justificación fueron varias, la destrucción de las casas de los obreros provocaría el colapso de la industria alemana y según sus estudios (de Lindemann) el Bomber Command de la RAF podría destruir la mayoría de las casas urbanas de Alemania. En un principio, el plan resultó muy polémico. Los británicos en un primer momento, y más tarde los norteamericanos, comenzaron por probar los efectos de los bombardeos sobre las ciudades como en Mönchengladbach o en Mannhein donde una sola bomba destruyó todo el hospital provincial. Otro de los motivos fue que el Bomber Command estimó que se perdían muchos recursos en la localización de los blancos industriales y en 1941 se comenzó a renunciar a la localización de estos blancos. En agosto, el Gobierno y el Parlamento presentaron un estudio, el informe Butt que venía a indicar la proporción de aviones que alcanzaban su objetivo con circunstancias ideales y era de un tercio. Por objetivo se entendía a partir del informe Butt un área de 8 kilómetros entorno al objetivo principal. Los ataques de pricipios de la guerra poco tenían que ver con la devastación causada, sobre todo, a partir de 1943 ya abandonada el idealismo de la correcta localización de los blancos militares legítimos . De este modo, el domingo de Ramos de 1942 un formación de 432 bombarderos cargados con 400 toneladas de bombas, dos tercios de ellas incendiarias, se dirigieron a Lübeck. Las llamas devoraron todo lo que pudieron, muelles, grúas, almacenes y 1.500 casas históricas. En total ardieron 130 kilómetros de calles, el 62% de las casas fueron destruidas o gravemente dañadas. La catedral que databa de 1173 fue arrasada, junto con las 25.000 bombas incendiarias de racimo se empleó por primera vez la bomba de benzol y goma de 250 libras. La ciencia se puso una vez más al servicio de la destrucción y el consejo científico de Churchill, cuya cabeza visible era el profesor Cherwell, había calculado que eran necesarias 10.000 bombas incendiarias para dejar sin techo a 22 millones de alemanes, un tercio de la población total, y acabar así con la resistencia. Según el plan entre 1943 y 1944 se debería arrojar sobre Alemania 1.250.000 toneladas de bombas. De acuerdo con las estimaciones de Portal los británicos hasta el otoño de 1942 ya habían arrojado 60.000 toneladas de bombas. Pero no solo se trataba de atacar a la población civil y núcleos urbanos. Se idearon otros medios para incendiar las cosechas, provocar incendios forestales en la Selva Negra y bosques turingios. Sin embargo los campos alemanes resultaron demasiado verdes para que el fuego ocasionase daños y finalmente, los ingenios incendiarios ideados para tal fin (Razzley y Decker) fueron lanzados sobre las ciudades. Otro ingenio incendiario que funcionaba mejor fue una bomba líquida de 30 libras, su producción comenzó en 1940 y para 1944 se habían lanzado sobre las ciudades alemanas 30.000 bombas de este tipo. Solo media 83 centímetros de largo, de forma alargada similar a un puro podía penetrar varias plantas de un edificio al caer desde los bombarderos. Al chocar se extendía una solución viscosa de benzol y goma que cubría una superficie de 40 por 50 metros, al arder esta solución era inextinguible por medios caseros. Otro de los objetivos "militares" para los británicos fueron las presas del Rhin. Los primeros objetivos fueron los diques del valle de Möhne y los del valle de Sorpe, a 17 kilómetros de distancia. Ambos proporcionaban el 70% de las necesidades de la cuenca del Rhur y agua potable para 4 millones de personas. Más grandes aún eran las presas de valle de Eder con una capacidad de 202 millones de metros cúbicos de agua. La voladura de este embalse cortó la navegación fluvial por el tramo superior del río Weser, secó el río Ackerbau y anegó la ciudad de Kassel. En total 210 millones de toneladas de agua se tragaron la vida de 1.300 civiles. Nueve meses después de esto los británicos contemplaron la posibilidad de atacar Alemania con agentes bacteriológicos, con bombas de 1´8 kilos rellenas de esporas de carbunco, media docena de bombarderos podrían transportar la cantidad suficiente para aniquilar todo en un radio de 2´5 kilómetros cuadrados y hacer esta área inhabitable en lo sucesivo. Estas armas se encargaron a EE.UU. el 8 de marzo de 1944 pero el desembarco en Normandía terminó, afortunadamente, con su futuro empleo. Los ingleses habían descargado en nueve meses la mitad del tonelaje que habían lanzado durante los 60 anteriores, desde el comienzo de la ofensiva sobre el Rhur hasta finales de 1943 se había matado a 8.100 civiles al mes, pero esta escalofriante cifra aumentó hasta los 13.500 a partir de julio de 1944. Los preparativos para el desembarco de Normanía provocó bombardeos sobre objetivos franceses matando a 120.000 civiles franceses. Bucarest fue atacada el 17 de abril de 1944 matando a 12.000 civiles en el ataque. Con la ofensiva terrestre bloqueada entre septiembre y diciembre de 1944 la flota de bombarderos aliados exterminaron a 107.000 civiles, solo un año antes en ese mismo lapso de tiempo acabaron con la vida de 23.500 personas.Durante el último año de guerra los americanos lanzaron un promedio de una tonelada de bombas cada minuto, 165.000 toneladas entre el 16 de septiembre y el 31 de diciembre de 1944. Los británicos, por su parte, arrojan 265.000 toneladas más con su flota de 72.800 aparatos entre agosto y diciembre del mismo año. La segunda ofensiva sobre la cuenca del Rhur comenzó el 18 de febrero bombardeando la ciudad de Wesel, con 24.000 habitantes, en tres oleadas consecutivas. Tras los ataques el 97% de la ciudad fue destruida por completo y al final de la ofensiva sobre el Rhur entre octubre y diciembre 15.000 civiles habían muerto por los bombardeos aliados. El 12 de marzo el objetivo de 1.108 bombarderos fue Dortmund de la que desapareció un área de un kilómetro de ancho por cinco de largo por la acción de 4.158 toneladas de bombas. Durante 1944 los bombardeos causaron la muerte de 127 civiles al día, pero esta cifra aumentó hasta las 1.023 personas entre enero de 1945 y el final de la guerra.