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Conspiracion, Roosevelt y Pearl Harbour

Conspiracion, Roosevelt y Pearl Harbour

Solo Documental · BANUS

May 21, 202145m 11s

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Show Notes

Pearl Harbor: í‚¿Lo sabí­a Roosevelt de antemano? í‚¿Hubo una maniobra para encubrir la verdad? Desde 1942 se ha especulado mucho sobre si el ataque a Pearl Harbour fue una sorpresa o, por el contrario, los americanos tendieron una trampa a los japoneses para que estos entraran en una guerra que no podí­an ganar. Así­ la opinión pública de los EEUU, antibelicista, se decantarí­a contra el "Eje". Hoy ya no queda dudas de que esta tesis es auténtica. Este artí­culo de The lone conspirators lo demuestra. El 6 de diciembre de 1941 se le entrega a Franklin Delano Roosevelt un mensaje interceptado por la Marina de los EE.UU. Enviado desde Tokio a una de las embajadas japonesas en Washington, estaba cifrado en el código diplomático de alto nivel japonés (el código púrpura) y declaraba la intención de Japón de poner fin a las relaciones con los EE.UU. Una vez leí­da la transmisión de trece páginas, Roosevelt afirmó: "Esto significa guerra". Pero entonces hizo algo un tanto extraño: absolutamente nada. Sí­, eso es. Conocí­a la secreta declaración de guerra de los japoneses pero nunca se lo comunicó a quienes necesitaban saberlo: el almirante Husband E. Kimmel, comandante en jefe de la Flota de los EE.UU. en el Pací­fico, en Pearl Harbor (Hawai) y el teniente general Walter Short. Todos los militares sabí­an que, en caso de que los japoneses atacaran, el objetivo serí­a Pearl Harbor. Al amanecer de la mañana siguiente, un escuadrón japonés bombardeó Pearl Harbor en un ataque sorpresa que resultó ser eso, una gran sorpresa. Por lo menos para Kimmel, Short y los otros 4575 soldados americanos que allí­ murieron. La sorpresa no lo fue tanto probablemente para los generales George G. Marshall y Leonar T. Gerou y los almirantes Harold R. Stark y Richmond Kelly Turner, altos rangos militares en Washington, y los únicos autorizados para revelar ese tipo de información confidencial a mandos desplazados. Kimmel y Short, sin embargo, no recibieron el mensaje descifrado de la declaración de guerra hasta por la mañana, cuando el ataque ya habí­a comenzado en el Pací­fico.