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Show Notes
El artículo 578. Cómo se escribió el guion de La isla mínima se publicó primero en Academia Guiones y guionistas.
Hoy en el pódcast vamos a recuperar un texto escrito por Rafael Cobos y Alberto Rodríguez en el que recuerdan cómo surgió el guion de La Isla Mínima. El texto es muy interesante porque nos ayudan a entender su método de trabajo y nos da algunas ideas que podemos incorporar a nuestro propio sistema. Y también podrás descargarte el guion.
Pero antes os recuerdo que en la plataforma de cursosdeguion.com podéis aprender todo lo necesario para escribir guiones y convertiros en guionistas. Cada vez más productos necesitan un guion, no solo las series y las películas, y tener conocimientos de storytelling nos ayuda a contar historias en vídeos, redes sociales y hasta newsletters. Tenemos cursos que enseñan a escribir cortos, largos, series, webseries, documentales, cómics… Hay más de 85 cursos a día de hoy y cada semana salen clases nuevas.
Hoy comenzamos un curso nuevo: Curso de Comedia romántica. Todos recordamos alguna comedia romántica en nuestra vida que nos hizo pasar un momento en el cine espectacular. En este curso veremos los elementos que hay que tener en cuenta cuando quieres escribir una comedia romántica, ya sea una película o una serie. En la primera clase analizamos Cuando Harry encontró a Sally como ejemplo universal de comedia romántica.
Esta semana tuvimos conexión en Discord en la que hablamos de guion y contesté algunas preguntas y secretos sobre el oficio de guionista. Esto se va a instaurar como una costumbre. Todos los meses podréis conectar a Discord y preguntarme lo que queráis cara a cara. Ya os iré avisando de las fechas pero será siempre a fin de mes. Para mí siempre es un placer hablar con guionistas y es un buen lugar donde dar la bienvenida a las nuevas y los nuevos suscriptores.
Cómo se escribió el guion de La Isla Mínima
Hoy vuelvo a traer al pódcast un guion publicado gracias al Proyecto 70 Teclas.
En el verano de 2013, un grupo de guionistas nos reunimos en la madrileña Librería Ocho y Medio para brindar por Jesús Robles, por María Silveyro y por Begoña Robles. Reparamos una vez más en la deuda que habíamos contraído con Ocho y Medio, que durante años publicó un buen número de guiones cinematográficos que siempre nos parecían un auténtico regalo. ¿Qué hacía falta para retomar la colección de guiones? No se trataba de esperar a que otros lo hicieran, ¿cuántos de nosotros estábamos dispuestos a colaborar económicamente para que fuera posible editar los nuevos títulos?
Esa fue la propuesta: una acción sencilla y directa. Cada guionista colaborador, una tecla. Entre todos, un teclado dispuesto a escribir el nuevo rumbo de la colección Espiral. Hay que decir que la respuesta de la profesión fue rápida y abrumadora. Y a los guionistas pronto se sumó la colaboración de la entidad de gestión DAMA, que da respaldo a una iniciativa que sigue estando en nuestras manos.
Sinopsis de La isla mínima
1980. Pedro, un prometedor policía de homicidios, ve truncada su ascendente carrera cuando publica una carta en un periódico criticando las declaraciones antidemocráticas de un importante militar. Como castigo, es trasladado desde la capital a un remoto pueblo de la marisma sevillana a investigar la desaparición de dos chicas adolescentes. Lo acompaña Juan, un policía de ideología opuesta, también expedientado. Juntos, deberán superar sus diferencias de métodos y descubrir a un asesino en una comunidad en conflicto por la cosecha del arroz y en un país que trata de conciliar pasado y presente en el tránsito convulso hacia la democracia.
Cómo nació el guion de La Isla Mínima
Dentro de la publicación, además del guion hay varios textos escritos por los actores y por los guionistas.
Os leo el texto escrito por Rafael Cobos y Alberto Rodríguez publicado en el libro de 8 y medio:
Nuestro proceso de escritura comienza con la búsqueda del tema. Nos reunimos diariamente en la cafetería de un amigo –Marigalante en Sevilla, para más señas – y durante meses, si es posible, vamos poniendo sobre la mesa nuestras obsesiones, aquello que nos molesta y preocupa hasta dar con un tema definitivo, algo en lo que coincidimos que queremos contar y que más tarde cristalizará en un personaje y en una historia.
A partir de ahí, vamos llenando una especie de saco con ideas o sensaciones relacionadas con el mismo: fotografías, películas, una línea de diálogo, un pensamiento peregrino, una cita, un cuento aislado, una novela… Cualquier fuente es buena. Todas terminan unidas por un hilo invisible, mágico, y casi todas terminan estando en la película en alguna de sus sucesivas y recónditas capas.
En el caso de La isla mínima, este proceso se hizo por partida doble porque nació dos veces. La primera, a comienzos de 2006; en primavera de 2013, la segunda.
Estas son algunas de esas notas extraídas del saco que comparten:
Nuestros personajes llegan al lugar de los hechos al anochecer casi, nunca ha ocurrido algo así. Hay un río cerca, es normal encontrar ahogados; ahogados que puede traer la corriente río abajo desde otras ciudades, desde otros pueblos, hinchados, podridos, con las gafas aún colocadas aunque desnudos. Los ahogados suelen perder la ropa, se les desprende del contacto prolongado con el agua.
Un paisaje al atardecer tal que este:
(Fotografía extraída de internet, un lucio justo al atardecer)
Por el camino del fondo aparece un jeep, un land rover. En él viene un trabajador de la marisma, dos policías, el juez, un secretario. El hallazgo es terrible. Y no sé por qué me recuerda a esto, como te dije antes por teléfono:
(Se reproducía una fotografía de la obra de Marcel Duchamp Etant Donnes…)
La obra de Duchamp, un diorama que se encuentra tras una puerta, el cuerpo desnudo, la lámpara en la mano… Todo es un disparate, bello y terrible al mismo tiempo. Más para un asesinato.
Primera pregunta: ¿no son ellos demasiado pequeños para hacer esto, quiero decir, cómo se sentirían nuestros protagonistas en mitad de esa nada, donde el silencio es total, algún pájaro, una pala y a desenterrar los muertos y la voz del juez, y el policía que va desenterrando, va haciendo una descripción aséptica, profesional…?
Me entra una especie de pena por esos pequeños seres en la nada, sin comprender nada de lo que ha ocurrido. Y de nuevo las voces del secretario y del forense. Es una melancolía extraña, una especie de prueba de la insignificancia de la vida.
(Fotografía extraída de internet, otro atardecer junto a un lucio)
Y así transcurre nuestra primera secuencia, con ese tipo que no entiende nada, que casi no puede mirar los cadáveres.
Callado, con el atardecer en los ojos, sin entender nada. … – Mal no empieza. Es güena esta peli, ¿no?
11 de febrero de 2006
La perversión del género. La historia me funciona bien cuando vamos pegados al género pero nos salimos del cliché. Pongo por ejemplo al policía Andrés Guadalajara. Una motivación inusual en una película de género, quizás porque se pueda ver como demasiado débil. Precisamente eso es lo que me gusta: que sea débil. Esa debilidad es lo que le da fuerza.
No necesitamos que su familia vuele por los aires o maten a su hermano. El hecho sencillo de sentir una vida truncada y la presencia de un niño solo en ese mundo infinito mueven al policía a meterse en esta historia. Ahí veo un acierto, en lo pequeño que se hace grande. Así es como debe moverse la película, entre pequeños gestos(…)
21 de marzo de 2006
Sigo obsesionado con el policía y el niño. Ese extraño testigo de su enfermedad mortal, de su muerte. La madre del niño ha aparecido brutalmente asesinada. El policía tiene que comunicárselo al niño. Debe sacarlo del colegio y llevarlo a un centro.
La historia del pequeño Andrés.
En el pasillo del colegio habló con una profesora joven que se puso a temblar como un flan. Le dijo que ella no pensaba decirle nada al niño, que se lo explicase él y luego desapareció. Él se quedó en el pasillo mirando los dibujos de escolares que andaban colgados de las paredes.
Luego miró alrededor y encontró un banco diminuto, como facturado en un país de enanitos. Se sentó allí y esperó. Un rato después apareció la profesora con el niño. El niño tenía una cartera nueva, casi más grande que él.
La profesora llevaba una mano a la espalda del crío y parecía empujarle, al menos de pensamiento, hacia la calle. El policía y el niño salieron del colegio. Montaron en el coche patrulla. Y arrancó. “¿Cómo te llamas?”, preguntó el policía. “Andrés”, dijo el niño. “¿Y tú?”, preguntó el niño. “Andrés”, respondió Andrés. “¿Cuántos años tienes?”, “Siete. Pronto ocho. En Mayo haré ocho”. No hablaron más en un rato, mientras iban saliendo de la marisma en dirección a la autovía(…)
1 de abril de 2006
Email.
Tenemos arranque de la Versión Cero: (Le siguen 10 páginas de guion)
Email.
Estoy de acuerdo. Algo le falta a la historia. Otra dimensión. Contenido. Profundidad. Pese a los aciertos, es mejor dormirla. Al cajón. Es probable que necesitemos un tiempo hasta encontrar esa capa que le falta.
14 de marzo de 2013
“En una de las paredes, encima de la cama de Alfonso, hay clavada una cruz de hojalata. En la cruz cinco círculos. Uno en cada brazo, el quinto en el centro. En cada círculo el retrato en esmalte de un Jefe de Estado. En torno a la efigie de los mismos y según la persona de quien se trata: Viva Franco. Viva Jalifa. Viva Salazar. Viva Mussolini. Viva Hitler”.
Por el río abajo. Alfonso Grosso y Armando López Salinas. Albia literaria. Segunda edición, 1977.
1 de abril de 2013
En uno de los documentales – no sé si en Atado y bien atado o en No se os puede dejar solos-, se habla de Jesús Merino, comisario de la policía nacional de Alcobendas. En 1979 remite una carta a El País, donde defiende la libertad de prensa y critica las declaraciones antidemocráticas de Jaime Miláns del Bosch. Como consecuencia de esa carta, se le abre un expediente disciplinario y es apartado de su cargo(…)
11 de mayo de 2013
Secuestro y asesinato de Yolanda (1980).
Yolanda González Martín fue secuestrada a última hora de la tarde del día 1 de febrero de 1980 en su domicilio, Calle Tembleque (Barrio de Aluche), de Madrid, cuando se hallaba sola (convivía en un “piso de estudiantes” con su novio y con otra compañera del PST), y al que los secuestradores irrumpieron engañando a Yolanda enseñando carnés falsos de autoridades policiales.
Al regresar a la medianoche su novio a la vivienda encontró todo ordenado y las luces encendidas, pero no estaba ni Yolanda ni la otra compañera de piso. Pensó que estaría en alguna reunión tardía por sus actividades en la coordinadora estudiantil.
Al despertarse en la mañana del día 2 de febrero notó, extrañado, que el bolso, cartera y DNI de Yolanda estaban en la mesa del salón, preocupado por si hubiera sido detenida hizo varias gestiones telefónicas en instancias policiales y judiciales de Madrid para averiguar su paradero, sin resultado.
En la misma mañana al regresar la compañera de piso y de partido, con dos amigos, se encontró en el piso con policías de paisano registrando la vivienda. Fueron llevados a la Dirección General de Seguridad donde fueron interrogados sobre sus actividades políticas y su posible relación con ETA. El novio, por la tarde, al acudir a la sede del partido le informaron sobre el fatal destino de Yolanda.
Parece ser que los secuestradores se presentaron el día 1 por la mañana en la vivienda y al no encontrar a nadie, decidieron volver por la tarde-noche.
Yolanda González Martín fue asesinada por varios miembros de Fuerza Nueva y por un agente de la Policía Nacional, antigua Policía Armada(…)
Septiembre de 2013
Email.
¿Has visto la noticia? Una jueza argentina ha dictado cuatro órdenes de detención internacional contra tres miembros de la Brigada Político y Social. Uno de ellos –condecorado por Martín Villa en el 77, ni más ni menos- llegó a ser condenado en 1974 por una falta de malos tratos y otra de coacciones a un estudiante. Y un año antes, en 1973, ya había sido condenado por otra falta de lesiones. Pese a tener un amplio historial judicial por presuntas torturas, fue absuelto de todos los procesos judiciales en los que estaba envuelto por la Ley de Amnistía.
Puedes descargar el guion de La isla mínima aquí.
Aprendizajes del proceso de escritura de La isla Mínima
- Dejar que la historia aparezca poco a poco. Comienzan preguntándose sobre temas que les interesan y van acumulando un “saco con ideas o sensaciones relacionadas con el mismo: fotografías, películas, una línea de diálogo, un pensamiento peregrino, una cita, un cuento aislado, una novela…”
- Si la historia no termina de cuadrar, se puede dejar en hibernación. No olvidarse de ella, pero sí dejarla un tiempo hasta que surja el impulso o la idea para terminarla.
Así terminamos el pódcast de hoy en el que hemos visto cómo surgió el guion de La isla mínima. No sin agradecer a los que os suscribís a los cursos de Guion o contratáis las consultorías y mentorías que ayudáis a que el pódcast se mantenga. Estaremos juntos los martes y jueves con nuevas técnicas, estrategias y análisis para que aprendamos entre todos a ser mejores guionistas.
El artículo 578. Cómo se escribió el guion de La isla mínima se publicó primero en Academia Guiones y guionistas.