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465. Las siete tramas básicas de Christopher Booker (3ª parte)

465. Las siete tramas básicas de Christopher Booker (3ª parte)

Guiones y guionistas

December 7, 202120m 55s

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Show Notes

El artículo 465. Las siete tramas básicas de Christopher Booker (3ª parte) se publicó primero en Academia Guiones y guionistas.

Hoy continuamos hablando de las tramas de Christopher Booker. Ya vimos en los podcasts anteriores las cinco primeras tramas básicas, por lo que hoy continuamos con las dos restantes. Y de regalo veremos también las otras dos tramas menores.

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Tramas básicas de Christopher Booker 

argumentos universalesEn los dos podcasts pasados comenzamos a ver la clasificación de tramas hecha por el periodista y escritor Christopher Booker y explicada en su libro The Seven Basic Plots: Why We Tell Stories (Las Siete Tramas Básicas: Por Qué Contamos Historias) 

Ya vimos las cinco primeras, continuemos con las dos restantes y las dos menores.

  1. Tragedia.

Como vimos en la trama anterior, la comedia está caracterizada porque los personajes suelen vivir un final feliz. En la tragedia sufren el destino contrario, y en la mayoría de estas historias no consiguen su meta o no resuelven el conflicto como ellos esperaban.

Aquí no hay héroes triunfantes y monstruos derrotados… En lugar de ello, en esta trama encontramos un giro distinto, que terminará en pérdida, muerte o sufrimiento.

Entran dentro de esta trama las tragedias griegas como Edipo Rey o Electra; las tragedias de Shakespeare como Romeo y Julieta, Macbeth, Otelo, Hamlet o El Rey Lear; clásicos de la literatura como Anna Karenina, Madame Bovary o Fausto; películas como Bonnie y Clyde, Jules y Jim o Scarface y series como Breaking Bad.

Estas historias suelen empezar con un protagonista incompleto y roto que a menudo se obsesiona con un deseo prohibido. Ese Walter White que se mete en el mundo de la droga para pagarse el tratamiento de cáncer y dejar dinero a su familia. 

Ese protagonista lucha por conseguir cumplir su deseo y lo logra. Pero no es lo que él esperaba, o su deseo, a menudo cargado de egoísmo, causa la desdicha a los demás. Al final, el protagonista sufre y es consumido por su propio deseo.

La descripción que hace Booker de las tragedias se acerca mucho al concepto de Tragedia Clásica. Es la historia del villano, cayendo en espiral hacia el mal y luego siendo derrotado por el héroe. 

Como pudimos comprobar en el final de Breaking Bad, la resolución se logra solo con la muerte o la destrucción del personaje principal. El final trágico es visto como justo, incluso aunque podamos simpatizar con el villano y ver algunas de sus elecciones como correctas o forzadas por las circunstancias.

  1. En la etapa de Anticipación el protagonista se siente incompleto o insatisfecho y se centra en alguna gratificación inusual, un objeto de deseo o un curso de acción extraño. 
  2. En el Sueño, el protagonista sigue este comportamiento hasta que no hay retorno. Al principio las cosas van bien, aunque esté haciendo “cosas malas” nadie se percata ni lo persigue. Incluso si lo atrapan, nadie parece poder detenerlo y piensa que puede salirse con la suya. 
  3. Llegada la Frustración, las cosas comienzan a ir mal, primero de forma imperceptible pero los problemas van creciendo. Quizás él refuerce entonces su comportamiento o se sienta un poco amenazado, aunque sea de forma imaginaria. 
  4. En la Pesadilla las cosas comienzan a irse seriamente fuera del control del protagonista. Comienza a sentirse amenazado y solo. Las fuerzas que actúan en contra y el destino parecen cernirse sobre él. 
  5. Finalmente sobreviene la Destrucción. El protagonista está a punto de caer, por algún acto final de violencia o debido a los distintos enemigos que ha hecho. La muerte o la destrucción del héroe trágico libera al mundo que le rodea de la oscuridad que había forjado, y el mundo sin él se regocija.

Como en las tragedias griegas, el espectador aprende la lección con el final trágico del protagonista. Como vimos, el protagonista de estas historias tiene un defecto importante de carácter o comete un grave error que, en última instancia, es su ruina. Su desafortunado final evoca lástima por su locura y la caída de un personaje fundamentalmente «bueno». 

  1. Renacimiento.

En la última trama podemos encontrar al héroe siendo presa de un hechizo o maldición o cualquier reto que lo enferma, hacer fracasar o mantiene incompetente. Antes de que pueda liberarse y ser redimido. 

Podemos ver ejemplos de este argumento en cuentos infantiles como El príncipe rana, La bella durmiente, La reina de las nieves o La bella y la bestia; novelas como El jardín secreto o Un cuento de navidad de Charles Dickens; y películas como Mi villano favorito, Cómo el Grinch se robó la Navidad o la saga de Star Wars.

Estas narraciones nos hablan de un protagonista que cae en espiral hacia el mal y luego, en el último segundo, sufre una transformación gracias a una figura redentora o a otra encarnación de su propia personalidad encerrada en su interior. 

Esta figura salvadora enseña al protagonista a amar y a ver las cosas como son, lo que incluye, a veces, un reordenamiento de prioridades.

Este tipo de historias muestran a un protagonista atrapado en un entorno negativo por un poder malvado o aspectos negativos de su carácter. Hasta que un personajes catalizador (mago, fantasma, hada, el niño que fue) lo ayudan a salir despertando su habilidad de amar y reordenando sus prioridades en la vida.

Es la forma más optimista de la Tragedia, con final feliz. Uno de los problemas con esta trama es que el héroe no se ocupa activamente de su problema, debe ser rescatado por otra persona, y por lo tanto evita la resolución de su conflicto interno.

Las etapas son: 

  1. En la Anticipación el protagonista cae bajo la sombra de un poder oscuro, que puede ser externo o interno.
  2. En el Sueño, parece que le va bien, que esta nueva versión de sí mismo prospera gracias a su nueva naturaleza y la amenaza parece incluso desvanecerse. 
  3. En la Frustración, todos los malos augurios y sombras regresan con toda su fuerza, hasta que el héroe se ve encarcelado en el estado de muerte en vida. 
  4. Esa Pesadilla continúa, hasta que el poder oscuro parece haber ganado completamente. 
  5. Finalmente llega la ansiada redención, sobreviene el Escape milagroso, donde un personaje fuertemente simbólico logra la redención del protagonista.

Terminamos la trama recordando que un evento importante suele obligar al personaje principal a enmendar sus formas durante el transcurso de estas historias. Lo que provoca que se convierta en una mejor persona.

  1. Misterio

El Misterio es un argumento que Booker considera de menor categoría, por lo que lo separa de los siete argumentos básicos. Al igual que ocurre con la comedia o la tragedia, el misterio podría tratarse de un género más que de uno de los siete argumentos básicos, aunque Booker lo enumera como tal. 

En la ficción basada en este argumento hay un protagonista que se ve envuelto, por casualidad o por intención propia, en un hecho horrible y debe descubrir qué ha ocurrido. 

Podemos incluir en este argumento las novelas de detectives y suspense típicas de Agatha Christie, el Sherlock Holmes de Conan Doyle o la película moderna de Rian Johnson Puñales por la espalda.

Al inicio de estas tramas se presenta al lector el suceso, y a continuación se introduce al protagonista y su vinculación con el hecho. A lo largo de la historia, el protagonista investiga y recopila información para esclarecer los hechos, aunque algunas de las pistas suelen ser falsas y lo llevan a conclusiones erróneas o a un punto muerto. Al final el misterio es resuelto, y el protagonista se ve envuelto en una confrontación climática con el antagonista.

A Booker no le gusta la trama básica de misterio porque el detective o investigador no tiene conexión personal con los personajes que ha de entrevistar o con el crimen que está investigando. Por lo tanto, argumenta Booker, el detective no tiene ningún conflicto interno que resolver. 

Esto puede ser cierto en muchos misterios, incluyendo algunos de Conan Doyle o Agatha Christie. Sin embargo, en otras historias como Chinatown, Asesinato en el Orient Express y El halcón maltés, el detective tiene un interés personal en el terreno, lo que da lugar al deseado conflicto interno, a menudo un dilema moral.

No obstante, es cierto que los argumentos de misterio a menudo no dejan al lector con la sensación de que el mundo ha sido totalmente curado… después de todo, las víctimas inocentes siguen estando muertas. Esto lo diferencia de la mayoría de las historias básicas, con la excepción quizás de la Tragedia.

  1. La rebelión contra el poder

Aunque Booker afirma que tanto el anterior como este son argumentos menores con poca representación en la literatura, en los últimos años ha sido quizá el que más ha proliferado con la aparición de un gran número de sagas distópicas en las que los héroes se rebelan contra el sistema o la entidad que gobierna y controla su mundo en una clara actitud de protesta social. 

En este argumento, la orientación suele dedicarse a presentar al protagonista y al mundo, mísero y corrupto debido al influjo de quienes están en el poder. El protagonista puede decidir acabar con el sistema por voluntad propia, pero es más común que sufra un acontecimiento que lo lleve a rebelarse contra el poder

La tensión aumenta cada vez más, hasta que finalmente se desarrolla una batalla final en la que el protagonista sale victorioso y el poder es derrocado. 

Clásicos de la literatura como 1984 de George Orwell o Fahrenheit 451 de Ray Bradbury; otros más modernos como Los juegos del hambre o El cuento de la criada que han tenido sus adaptaciones de cine y televisión, nos cuentan las historias de mundos distópicos donde unos jóvenes luchan para mejorar el mundo oscuro en el que viven. El último ejemplo sería la serie El juego del Calamar.

El héroe es una figura solitaria que inicialmente presiente que “el Único” lo quiere controlar y dirigir. El protagonista cree que debe conservar su independencia o la negativa a someterse. Con el tiempo, él se enfrenta con el impresionante poder de “el Único” y lo vence, pasando a formar parte del resto del mundo otra vez.

En algunas versiones, “el Único” es retratado como benevolente, como en la historia de Job, mientras que en otros el lector se queda convencido de que es malévolo, como en 1984 o Brasil. 

En The Matrix, la resistencia de Neo finalmente lleva a un mundo mejor. En la serie de Los Juegos del Hambre la rebelión de Katniss finalmente conduce a la caída tanto del tirano original como de su potencial sucesor, lo que resulta en un mundo más libre.

En este argumento, Booker tampoco establece etapas por considerarlo menor.

Así terminamos el podcast de hoy en el que hemos terminado de analizar las siete tramas básicas de Christopher Booker. No sin agradecer a los que os suscribís a los cursos de Guion o contratáis las consultorías y mentorías que ayudáis a que el podcast se mantenga. Estaremos juntos los martes y jueves con nuevas técnicas, estrategias y análisis para que aprendamos entre todos a ser mejores guionistas.

El artículo 465. Las siete tramas básicas de Christopher Booker (3ª parte) se publicó primero en Academia Guiones y guionistas.