PLAY PODCASTS
438. Subtexto. ¿Qué es? ¿Cómo lo encuentras?

438. Subtexto. ¿Qué es? ¿Cómo lo encuentras?

Guiones y guionistas

August 24, 202122m 5s

Audio is streamed directly from the publisher (ivoox.com) as published in their RSS feed. Play Podcasts does not host this file. Rights-holders can request removal through the copyright & takedown page.

Show Notes

El artículo 438. Subtexto. ¿Qué es? ¿Cómo lo encuentras? se publicó primero en Academia Guiones y guionistas.

Hoy vamos a hablar de uno de los recursos más valiosos de un guion, el subtexto. ¿Qué es? Y lo vamos a hacer con la ayuda de un libro que es un joya. Su autora es la famosa analista de guion Linda Seger y su título: El secreto del mejor cine. El subtexto en el guion y la novela.

Pero antes os recuerdo que en la plataforma de cursosdeguion.com podéis aprender todo lo necesario para escribir guiones y convertiros en guionistas. Tenemos cursos que enseñan a escribir cortos, largos, series, webseries, documentales, cómics… 72 cursos a día de hoy y cada semana salen clases nuevas.

Y continuamos con el Curso de Tramas de Personajes basado en las tramas maestras de Ronald Tobías. Hoy vemos la trama de sacrificio. Una trama que se viene repitiendo desde hace miles de años en las historias, sobre todo en las religiosas, y que podemos encontrar en películas famosas como Casablanca.

Y el jueves continuamos con el curso de Cine Experimental. Esta clase vamos a ver un tipo de cine experimental que ha tenido mucha influencia en varias películas famosas. Me refiero al cine abstracto. Veremos en qué consiste este tipo de cine con múltiples ejemplos.

Y la suscripción también te da acceso a la comunidad de guionistas que hemos creado en un servidor privado de Discord. Un lugar donde relacionarnos entre guionistas para crecer juntos. Vamos, que la comunidad está activa aunque sea agosto y se publican concursos de guion y recursos.

Os recuerdo que sigue abierto el III Concurso Internacional de Guiones de Cortometraje Guiones y guionistas.  Queda una semana para que acabe el plazo. Podéis presentaros todos y tan solo hace falta un guion de ficción de 10 páginas como máximo. Si queréis podéis ver las bases donde aclaro las condiciones y los premios.

Subtexto. ¿Qué es? ¿Cómo lo encuentras?

Y ahora vamos con el libro de Linda Seger para ver si entendemos un poco más en qué consiste esto del subtexto.

Subtexto - que es-Según Linda en drama, más que en cualquier otra forma de expresión artística, los personajes ni dicen siempre lo que piensan, ni dicen siempre la verdad. Esto no significa que la eludan, o la nieguen, o que mientan siempre. A veces sí, y a veces ni ellos mismos se creen lo que dicen. Puede que ni siquiera sepan cuál es la verdad. O que les resulte incómoda. 

En el buen drama, encontramos las palabras «en sí mismas» y «la verdad que esconden debajo». ¿Dónde está el texto y dónde el subtexto? No es lo mismo. No debería serlo.

¿Qué son el texto y el subtexto?

El texto está compuesto por las palabras y los gestos que vemos. En principio es algo expresado de manera directa, honesta y en plan «di-las-cosas-como-son». Si te pregunto: «¿Cómo voy de San Francisco a Chicago?», me dirás con claridad, sin subtexto: «Tomas la autopista 80 Este, sales en la Avenida Michigan, y llegas al centro de Chicago». No existe un sentido oculto; solo una respuesta adecuada y directa.

Pero si la pregunta se la haces a “un bomboncito” y ella te contesta, con un guiño: «¿Y para qué quieres ir a Chicago con la cantidad de diversión que tenemos por aquí?», ya no estaremos ante una respuesta directa. Todo un mar de posibles significados yace bajo la superficie de la inocente respuesta. Te está ofreciendo un plan: Tiene cosas en la cabeza que no te está diciendo. Si lo pillas, dirás: «No, gracias», o decidirás quedarte un rato más con ella.

Encontramos «subtexto» continuamente en la vida diaria. El subtexto vende automóviles y lavadoras, inscripciones universitarias y cerveza. «Compra nuestro producto y serás feliz, rico y atractivo, como los del anuncio».

El subtexto no es solo el significado que yace bajo las palabras, sino también las asociaciones que evocan el diálogo y las imágenes. Tú, como escritor, eliges las palabras: el diálogo y la descripción. Pero buscas unas palabras y acciones que reflejen y evoquen un significado alternativo.

El texto es la punta del iceberg, pero el subtexto es todo lo que hay debajo, lo que empuja hacia arriba al texto y le da forma. Es el sentido implícito, no el explícito. La gran literatura, y el gran drama, son subterráneos. Son subtexto todas las capas que enriquecen el texto. Las grandes historias y los grandes personajes cobran vida precisamente por debajo de las palabras del texto.

Evitar el diálogo de obviedades

Cuando un escritor escribe un diálogo excesivamente obvio decimos que es un diálogo “on the nose”, nos cuenta en cada momento lo que ya sabemos. Los personajes dicen exactamente lo que quieren decir, en frases ordenadas y lógicas. Resulta aburrido. Soso. Suena como una conferencia, o un sermón, o un tratado, o un currículum vitae. Le falta vida emocional. Se pierde el sentido de una persona concreta que habla con todos los matices y detalles que forman parte de la vida real. 

Nosotros, como público o como lectores, solo nos quedamos con lo que escuchamos. Sin nada más que debatir o pensar o ponderar, salvo lo superficial. Sin profundidad ni intriga. Los personajes dan la información, recitan la historia y la exposición, y comentan cosas sin importancia. Hablan y hablan, y nada más.

En un diálogo obvio, los personajes son rectilíneos. Lo saben todo, y lo entienden todo tan bien que lo explican todo. Nos cuentan sus problemas psicológicos; se conocen perfectamente y tienen total clarividencia. Nos pueden contar exactamente todo lo que pasa y por qué. Nos dicen con precisión por qué son como son, y qué traumas infantiles les causaron sus problemas psicológicos. Nada hay oculto.

Cuando todo está en el texto, todo lo que pasa está «en» las líneas, no «entre» las líneas, como debe suceder en la buena escritura. Pero falta la parte más importante: los motivos y pensamientos ocultos, las emociones y verdades humanas hacen que adquiera significados múltiples.

Si, por el contrario, un escritor señala el camino, si sugiere, si apunta hacia donde se dirige una historia realmente, entonces el público obtiene mucha más información de la que obtendría de una simple línea de diálogo.

¿Cómo sabemos que hay subtexto?

En este libro, Linda Seger utiliza una definición relativamente amplia de «subtexto», porque «lo que está debajo» no se refiere solo a las palabras. El «subtexto» también se encuentra debajo de los gestos, comportamientos, acciones, imágenes, y del propio género en que un texto está escrito.

Por lo general el subtexto no es algo que se pueda señalar con el dedo. Es algo que se siente. Lo sientes, aunque no lo veas ni lo escuches.

Sabemos que encontramos subtexto por los sentimientos de incertidumbre que nos produce y las preguntas que nos suscita. Escuchamos el texto, pero algo nos llama la atención. Nos topamos con el subtexto cuando decimos: «Vamos a ver…, eso no tiene mucho sentido. ¿Qué ha querido decir realmente esta persona?». O, pensamos: «¡Venga ya!, ¡No me creo una palabra de lo que está diciendo!». O sentimos una inquietud, y dudamos: «Aquí hay más de lo que parece. Me pregunto qué está tramando realmente este personaje, y por qué está haciendo eso».

El subtexto nos hace preguntarnos «por qué»; y muchas veces no podemos respondernos, y el escritor nos hace esperar la respuesta mientras sigue sugiriendo implicaciones. Una de Las novelas favoritas de Linda Seger de John Grisham es El testamento. En el segundo capítulo, un anciano habla con una cámara de video acerca de su testamento, aclarando que está bien de la cabeza. Luego salta por una ventana. Como lectores nos preguntamos «¿Por qué?». Algo extraño está pasando, pero nos llevará la mayor parte de la novela el llegar al fondo de ese porqué.

En Ciudadano Kane, Kane dice la palabra «Rosebud» y muere. ¿Quién o qué es «Rosebud»? La respuesta está en el subtexto de la vida de Charles Foster Kane. La película entera trata de explicar y desvelar el subtexto que da forma al texto conocido de esa vida aparentemente llena de éxito.

Aprender subtexto

La psicoterapeuta Dra. Rachel Ballon dice que, desde niños, comenzamos nuestras vidas con el texto. Los niños suelen ser muy directos, hasta que los adultos les enseñan a ser menos directos para que sepan «adaptarse socialmente». Aprenden subtexto a medida que entienden el comportamiento social, las normas sociales, lo que es aceptable y lo que no. A lo mejor un niño ve a su tía Jenny y grita: «No quiero darle un beso. Es muy fea». Los padres quedan consternados, avergonzados y rápidamente enseñan al niño a alejarse de ese texto. 

El niño aprende a decir: «Hola, tía Jenny. Estoy resfriado y no puedo darte un beso». El niño aprende a ocultar el texto en el subtexto. Podríamos pensar que el subtexto se genera con más frecuencia en las relaciones familiares y profesionales o en nuevas relaciones amorosas, circunstancias en las que no todo puede expresarse de manera directa. Pero se puede encontrar en todas partes, incluso en eventos nacionales e internacionales.

Un presidente de un país o un dictador dice: «¡Vamos a la guerra para defender la libertad!». Bueno, puede ser. Pero a lo mejor lo estudias con más detalle, y te das cuenta de que el enemigo tiene muchos campos de petróleo o enormes plantaciones de caucho, u otros recursos de riqueza que se convertirán en el botín de la guerra. O, caes en la cuenta de que este gobernante ya ha emprendido varias guerras y la libertad no ha sido el resultado de ninguna de ellas.

Ni siquiera los amigos se dicen siempre la verdad. Cuando le preguntas a una amiga: «¿Crees que este vestido me hace más gorda?», te puede contestar de muchas maneras, unas con subtexto, otras sin él. Podría contestarte con un texto directo: «Sí, pero solo alrededor de la cintura, y algo en torno a las caderas. Y el trasero te sale un pelín más que con tu otra ropa. Por lo demás, tiene un color precioso».

O te contesta: «No, está bien. ¡Es un vestido muy cuco!». Y te quedas pensando: «¿Eso qué quiere decir?». Ya dudas si comprarte o no el vestido. A veces te fijas en lo que no te ha dicho: «¡Estás impresionante con ese vestido! ¡Parece hecho para ti! ¡Van a hacer cola en la calle para verte!». Quizá tu amiga te dice la verdad, y el vestido es cuco y tienes que comprarlo. La respuesta parece directa, sin subtexto. Y tal vez lo es. Pero te quedas preocupada por la palabra «cuco».

O puedes intentar adivinar el subtexto. Tal vez tu amiga piensa en secreto, «¡Qué bien le sienta! ¡Qué buen gusto! ¡Yo quiero uno como ese!». Y los celos aletean en su cabecita. O el atractivo amigo platónico que siempre pensaste que era «solo un amigo», de repente parece que te mira de una manera divertida y desconocida. Quizá esté a punto de decir: «Estás impresionante. ¡Nunca te había visto tan espectacular! ¡Me has conquistado!». O a lo mejor sugiere que no te compres el vestido, pensando que vas demasiado atractiva y no quiere que atraigas a nadie más. O, a lo mejor, incluso te dice: «Es demasiado caro», o: «Bueno, quizá no es tan natural como este otro». Son mareos mentales que te dejan confusa.

Cuando estás confusa o confuso, probablemente experimentas el subtexto. Algo sucede bajo la superficie. No sabes qué es, desde luego, ni a dónde te va a llevar. No sabes qué va a entrar en ebullición y qué va a quedarse oculto. Pero algo te incomoda, un posible conflicto olvidado que se te viene a la cabeza. O un problema que surge en tu relación con una determinada persona, o un giro que van a dar los acontecimientos, que te encaminarán en una dirección nueva y maravillosa. Quizá algo que se ha ido filtrando en tus pensamientos ocultos sale a la luz y encuentras que hay como una atracción mutua. Quizá tú también estás tejiendo subtexto, sin querer.

A lo mejor te pones ese vestido para conocer la reacción de un amigo y ver si algo más puede pasar entre los dos. Dejas el botón superior desabrochado para percibir su comprensión del subtexto. Te preguntas si la blusa está suficientemente ajustada al busto porque «tiendes a tenerlo grande» (esperando, por supuesto, que él se dé cuenta). Luego, bajas recatadamente los ojos y miras hacia arriba justo a tiempo para ver que él está tratando de ocultar una sonrisa.

O quizá te pones el vestido para que tu amigo se entere de que ahora estás interesada en otra persona y te preparas para ir a un restaurante elegante —con aquel chico tan majo que conociste la semana pasada—. De cualquier manera, los personajes van adquiriendo diversas capas. Ahora hay subtexto.

Lo dejamos aquí. Hemos visto las primeras páginas del interesante libro de Linda Seger sobre el Subtexto. Si queréis más, os remito al libro : El secreto del mejor cine. El subtexto en el guion y la novela. Merece la pena.

Y así terminamos el podcast de hoy. Si os ha sido útil, agradecería comentarios y valoraciones en Itunes, Ivoox, Youtube o Spotify. O que compartáis este podcast por redes sociales. Y por supuesto agradecer a los que os suscribís a los cursos de Guion o contratáis las consultorías y mentorías que ayudáis a que el podcast se mantenga. Estaremos juntos los martes y jueves con nuevas técnicas, estrategias y análisis para que aprendamos entre todos a ser mejores guionistas. 

El artículo 438. Subtexto. ¿Qué es? ¿Cómo lo encuentras? se publicó primero en Academia Guiones y guionistas.