PLAY PODCASTS
Witold Gombrowicz: Los Maestros del Pensamiento

Witold Gombrowicz: Los Maestros del Pensamiento

Devenir · Devenir

September 20, 20191h 35m

Audio is streamed directly from the publisher (ivoox.com) as published in their RSS feed. Play Podcasts does not host this file. Rights-holders can request removal through the copyright & takedown page.

Show Notes

Curso en doce audios impartido por Tomás Abraham. Cada vez que Witold Gombrowicz sale a cubierta a fumar un cigarrillo y mira hacia el horizonte, siente incertidumbre, pero también mucha adrenalina. Enciende el tabaco con sumo cuidado —el viento en el Océano Atlántico apaga cualquier cosa—, apoya sus codos en la baranda del barco y observa esa línea difusa que divide el mar del cielo. Allá adelante, al fondo, lo espera Buenos Aires. Puede pasarse horas mirando ese punto lejano. Estamos a fines de agosto. Año 1939. Son varios días de viaje. Mientras el barco cruza el planeta y deja atrás Europa, estalla la Segunda Guerra Mundial y los nazis invaden Polonia. Se entera al pisar suelo argentino y esa adrenalina empieza a transformarse en tristeza. Ya no puede regresar. Debe quedarse aquí. Ahora le toca sobrevivir. Llegó a la Argentina invitado por una embajada de escritores polacos que residía aquí, donde la generación anterior a la suya plantó bandera: en 1897 llegaron los primeros inmigrantes polacos, unas 120 personas provenientes de Galitzia. Y así fueron llegando más y más. Uno de ellos, aunque en soledad, fue Gombrowicz. Decidió quedarse. Pasaron los días, las ayudas se evaporan y, sin trabajo ni ingresos económicos, la desesperación empezó a mostrarle los dientes. Pero en este país sudamericano los polacos ya eran una comunidad entonces se movieron algunas fichas y consiguió un puesto en la sucursal argentina del Banco Polaco. Sobrevivir, de eso se trataba. Ahora, en Buenos Aires, plena década infame, Witold Gombrowicz se levanta temprano, se pone el traje, la corbata y se mete en el banco. Cuando sus jefes salen o cuando la cantidad de trabajo merma un poco, ejecuta su gran pasión, su necesidad estética, artística y política, el lenguaje con el cual desafía al mundo: la literatura. Así, oculto, refugiado, de trampa, robándole ratos al sistema financiero internacional, escribe la novela Transatlántico. Pero, ¿y si no fue escrita en ese contexto? ¿Y si todo es un gran relato ficcional que él mismo construyó para que su vida se disloque de esa capa de realidad que lo aprisiona? ¿Y si todo esto es literatura? Pues mejor, que lo sea. Lo impropio fue en Gombrowicz lo más propio: se esmeró en no encajar a lo largo de toda su vida", escribió el crítico literario. Ahí hay una clave: no querer encajar nunca. Por eso la mentira, por eso la ficción. No para encajar, sino para desencajarse él y desencajarnos a todos nosotros. "Para mí es un autor absolutamente actual, por un montón de motivos, pero sintetizando: es un autor que provoca, que molesta, que incomoda, que moviliza. Leerlo no es necesariamente una experiencia placentera, pero sí transformadora. Es difícil terminar un libro y quedar indemne...