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Fernando Esteso en las Grandes Biografías de Zafarrancho Vilima
Episode 398

Fernando Esteso en las Grandes Biografías de Zafarrancho Vilima

Hoy recordaremos la vida del único hombre capaz de convencer a toda una nación de que un señor de Zaragoza, con menos cuello que un muñeco de Lego, podía ser el mayor imán de mujeres de la Península Ibérica. Hablamos de Fernando Julián Esteso Allué, el titán que nos enseñó que entre una sueca en bikini y un chiste de gangosos, el español de los 70 siempre elegía las dos cosas. Fernando nació el 16 de febrero de 1945 en Zaragoza en una familia de itinerantes joteros, empezando a trabajar de payaso junto a sus padres siendo muy niño. Vamos, que Fernando no pisó un colegio ni pa resguardarse de la lluvia. En 1964, con 19 años, se mudó aquí a Madrid para probar suerte con el teatro de variedades, donde aprendió que si no tienes la mandíbula de Brad Pitt, lo mejor es poner cara de estar oliendo un queso rancio y cantar el "Bellotero". Aquella canción fue el primer algoritmo de la historia: si la escuchabas tres veces, te daban ganas de invadir Gibraltar con una boina y fumándote un Ducados. En 1972, Fernando se casó con Maria José Egea con quién tuvo a su hijo Fernando y su hija Arancha. El matrimonio se divorció en 1992 porque no se habían dado cuenta que habían pasado 20 años que si no se divorcian antes. En los 80, mientras el resto del mundo descubría la informática, Fernando estaba ocupado fundando la "Iglesia del Ombligo". Junto a su compadre Andrés Pajares, formó un dúo que tenía más química que Breaking Bad y más vello pectoral que una alfombra de IKEA. Sus películas eran tan profundas que el guión solía escribirse en la parte de atrás de una cuenta de marisquería. Él era el héroe que España necesitaba: un tipo que siempre perdía los pantalones, pero nunca el hambre. Fernando se convirtió en la época del destape y de las películas erotico-humorísticas en el rey de la taquilla y mientras otros se retiraban a escribir memorias intensas, Fernando se mantenía ahí, con su dignidad intacta y su bigote imperturbable, recordándonos una época en la que la libertad de expresión consistía básicamente en ver a una señora en topless mientras un señor gritaba: "¡Ramona, dame de comer!". En esta época Fernando ya medía lo mismo que un frigorífico de camping y llevaba el bigote que parecía el flequillo de un poni. En 1993, apartado casi del cine, fue fichado por Telecinco donde presentó La Ruleta de la Fortuna y Veraneando con Bertín Osborne, otro que huele fuerte a Barón Dandy y a carajillo. Pero de repente Telecinco dijo que debido al deterioro físico y mental del actor ya no lo podían poner a presentar ni el Teletienda y el juez le dijo a Telecinco que eso estaba mu feo, que eso no se le dice ni a Javier Cárdenas y obligó a indemnizar a Fernando con más de 1 millón de euros. Entrados ya en la década del 2010, Fernando se mudó a Valencia y siguió participando esporádicamente en producciones de gran calidad como Torrente 4 y 5, La que se avecina o Gym Tony y en 2011 grabó una nueva versión de La Ramona junto a King Africa, que no hacía ninguna falta, pero al hombre le hacía ilusión. Desgraciadamente, el 1 de febrero de 2026, con 80 años, Fernando no se pudo terminar el carajillo, aunque ustedes siempre podrán recordarlo cuando vean a una mujer haciendo topless o tengan que montarle a su sobrino un muñequito de Lego.

Zafarrancho Vilima

February 23, 20264m 0strailer

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Show Notes

Hoy recordaremos la vida del único hombre capaz de convencer a toda una nación de que un señor de Zaragoza, con menos cuello que un muñeco de Lego, podía ser el mayor imán de mujeres de la Península Ibérica. Hablamos de Fernando Julián Esteso Allué, el titán que nos enseñó que entre una sueca en bikini y un chiste de gangosos, el español de los 70 siempre elegía las dos cosas. Fernando nació el 16 de febrero de 1945 en Zaragoza en una familia de itinerantes joteros, empezando a trabajar de payaso junto a sus padres siendo muy niño. Vamos, que Fernando no pisó un colegio ni pa resguardarse de la lluvia. En 1964, con 19 años, se mudó aquí a Madrid para probar suerte con el teatro de variedades, donde aprendió que si no tienes la mandíbula de Brad Pitt, lo mejor es poner cara de estar oliendo un queso rancio y cantar el "Bellotero". Aquella canción fue el primer algoritmo de la historia: si la escuchabas tres veces, te daban ganas de invadir Gibraltar con una boina y fumándote un Ducados. En 1972, Fernando se casó con Maria José Egea con quién tuvo a su hijo Fernando y su hija Arancha. El matrimonio se divorció en 1992 porque no se habían dado cuenta que habían pasado 20 años que si no se divorcian antes. En los 80, mientras el resto del mundo descubría la informática, Fernando estaba ocupado fundando la "Iglesia del Ombligo". Junto a su compadre Andrés Pajares, formó un dúo que tenía más química que Breaking Bad y más vello pectoral que una alfombra de IKEA. Sus películas eran tan profundas que el guión solía escribirse en la parte de atrás de una cuenta de marisquería. Él era el héroe que España necesitaba: un tipo que siempre perdía los pantalones, pero nunca el hambre. Fernando se convirtió en la época del destape y de las películas erotico-humorísticas en el rey de la taquilla y mientras otros se retiraban a escribir memorias intensas, Fernando se mantenía ahí, con su dignidad intacta y su bigote imperturbable, recordándonos una época en la que la libertad de expresión consistía básicamente en ver a una señora en topless mientras un señor gritaba: "¡Ramona, dame de comer!". En esta época Fernando ya medía lo mismo que un frigorífico de camping y llevaba el bigote que parecía el flequillo de un poni. En 1993, apartado casi del cine, fue fichado por Telecinco donde presentó La Ruleta de la Fortuna y Veraneando con Bertín Osborne, otro que huele fuerte a Barón Dandy y a carajillo. Pero de repente Telecinco dijo que debido al deterioro físico y mental del actor ya no lo podían poner a presentar ni el Teletienda y el juez le dijo a Telecinco que eso estaba mu feo, que eso no se le dice ni a Javier Cárdenas y obligó a indemnizar a Fernando con más de 1 millón de euros. Entrados ya en la década del 2010, Fernando se mudó a Valencia y siguió participando esporádicamente en producciones de gran calidad como Torrente 4 y 5, La que se avecina o Gym Tony y en 2011 grabó una nueva versión de La Ramona junto a King Africa, que no hacía ninguna falta, pero al hombre le hacía ilusión. Desgraciadamente, el 1 de febrero de 2026, con 80 años, Fernando no se pudo terminar el carajillo, aunque ustedes siempre podrán recordarlo cuando vean a una mujer haciendo topless o tengan que montarle a su sobrino un muñequito de Lego.

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