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Votar en el reino del ridículo

Votar en el reino del ridículo

Karina Mariani Editoriales · karina mariani

September 28, 202116m 51s

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Show Notes

¿Podríamos tener un sistema más transparente, barato, limpio, rápido e inteligente? Sí, más vale. En principio se debería terminar con la lista sábana y elegir uninominalmente a los candidatos. Es perverso someter a alguien que honestamente quiera participar en política a hacerse con un ejército de candidatos que lo acompañen. También se debería detonar el cúmulo de requisitos para formar un partido y terminar así con la milonga extorsiva de los sellos. Y en el tema específicamente partidario, la forma en que internamente se eligen candidatos no debería ser un problema del Estado, que tampoco debería financiarlos. Los partidos políticos no deberían costarnos un peso. Respecto de la fiscalización y del tema boletas, la boleta única de papel resolvería la inmensa mayoría de los problemas. Simplificaría la fiscalización y significaría imprimir solamente las cantidades necesarias y no boletas de más por las dudas (guiño guiño). No tendrían que andar los partidos y los empleados públicos repartiendo esos kilómetros de papel y nos ahorraríamos también los sobres para meter el voto y la polémica suscitada alrededor del fluido utilizado para pegar la solapita. ­ Los pasos para terminar con nuestro ridículo sistema electoral son tan simples, baratos y conllevan tantos beneficios que no hay manera de explicar por qué no se hacen. ¡Bah!, sí hay manera. Cambiar el sistema significaría cambiar unas reglas del juego que inventaron los que se benefician de él y lo tienen como medio de vida, son los que una vez adentro cerraron la puerta, tiraron la llave y pusieron alambres de púa. Quienes no cambian el sistema son los miembros de una casta que se siente extremadamente cómoda porque regula el ingreso al poder político. Son los administradores de este ridículo sistema, ese que no piensan largar, aunque sea maquiavélicamente ridículo.­