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Show Notes
El artículo 614. Así vendí mi guion: Good Will Hunting se publicó primero en Academia Guiones y guionistas.
Hoy comienzo una serie nueva en el pódcast: Así vendí mi guion, dedicada a ver cómo se escribieron y vendieron los guiones más famosos. Y comenzamos con un clásico de hace 25 años que ganó el Óscar al mejor Guion: Good Will Hunting. Y vamos a hacerlo de una forma original porque nos lo va a contar uno de sus guionistas, el propio Matt Damon.
Pero antes os recuerdo que en la plataforma de cursosdeguion.com podéis aprender todo lo necesario para escribir guiones y convertiros en guionistas. Cada vez más productos necesitan un guion, no solo las series y las películas, y tener conocimientos de storytelling nos ayuda a contar historias en vídeos, redes sociales y hasta newsletters. Tenemos cursos que enseñan a escribir cortos, largos, series, webseries, documentales, cómics… Hay más de 90 cursos a día de hoy y cada semana salen clases nuevas.
Hoy continuamos con el celebrado Curso de Inteligencia Artificial para Guionistas. El uso de la IA de forma masiva tiene tan solo unos meses de vida, pero ya está mostrando que puede ser una herramienta para muchas profesiones. Entre ellas, la de guionista. En este curso vemos todos los usos que podemos darle a día de hoy con ejemplos, para que podáis reproducirlo en vuestras casas.
En la clase vigésima veremos un software de guion que ya ha incorporado la IA como asistente. Es algo que en un futuro vamos a ver en muchos de los programas de escritura, ya sean de guion o no. En la clase vemos cómo entro en el programa y lo utilizo en directo.
Para celebrar que hoy vamos a hablar de un guion escrito por dos actores, esta semana tenéis el libro de “Descripciones de personajes. 100 ejemplos” para todos los suscriptores de la plataforma. La presentación de los personajes protagonistas es uno de los secretos de los grandes guionistas… y uno de los descuidos más importantes de los que no lo son.
En este libro de más de 100 páginas explico cómo describir personajes en un guion y muestro ejemplos de 100 personajes clásicos extraídos de sus guiones originales. Podéis descargarlo desde la página de descargas de la zona de suscriptores de cursosdeguion.com.
Pero atentos porque solo se puede descargar durante una semana y desaparecerá de la web. Y no lo pondré a la venta nunca. Por lo que si lo quieres, solo se puede descargar por tiempo limitado.
Una serie sobre la venta de guiones famosos
En el Twitter de Jorge Corrales, @Yosoycorra, pude leer un hilo que contaba parte de la historia de cómo Matt Damon y Ben Affleck escribieron El Indomable Will Hunting. Fue bonito ver los pasos que tuvieron que pasar desde que tuvieron la idea hasta la película se hizo y ganaran el Óscar al Mejor Guion Original.
Y leyendo ese hilo se me ocurrió una nueva serie de pódcast sobre cómo se escribieron guiones famosos. Ya hice uno contando cómo se escribió El discurso del Rey. Para esta serie me voy a tomar la libertad en meterme en la piel del guionista y contar la historia en primera persona. En el pódcast de hoy, Matt Damon nos cuenta cómo vendió “Good Will Hunting”.
Así vendí mi guion: Good Will Hunting. Por Matt Damon.
- Aquí puedes leer el Guion: Good Will Hunting.
Mi educación temprana fue en la Cambridge Alternative School y más tarde en la Cambridge Rindge and Latin School, donde me gradué en 1988. Desde muy joven, siempre me destacaba como estudiante. Creo que fue en gran parte debido a la influencia de mi maestro de drama, Gerry Speca, que me motivó a actuar en obras de teatro para obtener créditos extra.
Fue durante este tiempo que me hice muy amigo de Ben Affleck. Teníamos mucho en común, especialmente nuestro amor por la actuación. Esa amistad y el amor por la actuación finalmente nos llevarían a colaborar en uno de los proyectos más importantes de nuestras vidas, “Good Will Hunting”.
Después de terminar la secundaria, decidí seguir estudiando e ingresé a la Universidad de Harvard para estudiar inglés. Pero incluso en ese entonces, sabía que lo que realmente quería era ser actor. Durante mi tiempo en la universidad, tuve la oportunidad de aparecer como extra en algunas películas, incluyendo “Mystic Pizza” (1988) y “Field of Dreams” (1989).
Estaba en mi último año de universidad y solo me quedaban un par de asignaturas para terminar. Así que pensé, ¿por qué no me apunto también al curso de dramaturgia? El proyecto para aprobar el curso era escribir el primer acto de una obra de teatro con una sola localización y dos personajes. Recuerdo que se me ocurrió una interacción interesante entre un joven superdotado y un terapeuta.
Como no necesitaba aprobar el curso, decidí ser audaz. En lugar de una obra de teatro, escribí el primer acto de una película. Era una salida de lo tradicional, sí, pero algo dentro de mí me decía que tenía que hacerlo. En ese momento, no tenía idea de que esta pequeña tarea se convertiría en el comienzo de una de las experiencias más gratificantes de mi vida.
Luego vino la sorpresa. Cuando recibí la nota de mi profesor, no podía creerlo. Había obtenido un A+, la nota más alta posible. Pero más importante que la nota, fue el comentario que dejó: “Es muy bueno, sigue escribiendo”. Ese simple reconocimiento de mi trabajo fue un empujón enorme para mí. Me hizo creer que quizás tenía algo que ofrecer al mundo del cine. Y eso fue lo que hice: seguí escribiendo.
Después de dejar Harvard y mudarme a Los Ángeles, volví a la idea que había comenzado en la universidad. Mi viejo amigo Ben Affleck y yo estábamos luchando como actores, por lo que decidimos tomar el asunto en nuestras propias manos. Empezamos a expandir esa escena, a desarrollar a los personajes, a darle una trama, un arco. Nos inspiró la idea de un genio matemático que, a pesar de su brillantez, está plagado de problemas emocionales debido a su difícil infancia.
Cuando Ben y yo comenzamos a escribir el guion, originalmente lo ideamos como un thriller. En nuestra mente, teníamos un joven del lado rudo y violento del sur de Boston con una inteligencia superior, siendo reclutado por el FBI para trabajar para el gobierno porque es capaz de romper cualquier código.
Pero durante el proceso de reescritura, el guion comenzó a tomar una forma diferente. Decidimos que la historia realmente debía centrarse en el viaje emocional de este personaje y sus interacciones con las personas que lo rodean. Esta decisión transformó completamente la película y creo que fue para mejor.
Después de 4 años de trabajo, con pequeños papeles en películas, tuvimos nuestra gran oportunidad: La productora Castle Rock nos compró el guion por 600 mil dólares. Cuando recibimos el cheque pensamos que ya éramos ricos de por vida, ‘¡nunca tendré que volver a trabajar!’, Me dijo Ben.
Nos repartimos esa cantidad, 300.000 dólares cada uno. Nuestros agentes se quedaron con 30.000 dólares, así que cada uno teníamos 270.000 dólares. Pagamos unos 160.000 dólares en impuestos, y nos quedaron 110.000 dólares.
Cada uno compró un Jeep Cherokees de 55.000, Nos quedaron 55.000, alquilamos una casa por 5.000 dólares al mes junto al Hollywood Bowl, y en seis meses estábamos arruinados.
Nosotros queríamos protagonizar la película, pero el estudio no estaba de acuerdo con ello, y algunos ejecutivos querían a Brad Pitt y Leonardo DiCaprio en nuestro lugar.
Antes de firmar, nuestro guion pasó por las manos de algunos profesionales, incluyendo a William Goldman y Rob Reiner. Nos dijeron algo clave: esto no es una película, son dos.
Teníamos que elegir… O un thriller sobre una víctima de una agencia malvada. O una historia humana sobre la relación de un paciente que no quiere ver a su psicólogo.
Rob Reiner, el presidente de Castle Rock Entertainment, nos insistió en que nos alejáramos del aspecto de thriller y nos centráramos en la relación entre Will Hunting, el personaje que yo interpretaba, y su psicólogo, interpretado por Robin Williams.
El legendario guionista William Goldman también leyó nuestro guion y sugirió que el clímax de la historia debería ser la decisión de Will de seguir a su novia Skylar a California. Pero Goldman siempre ha negado que haya escrito o revisado nuestro guion. Incluso en su libro “Which Lie Did I Tell?”, escribió que su única contribución fue estar de acuerdo con los comentarios de Reiner.
Ben y yo hablamos y discutimos cuánto nos gustaría hacer un thriller, pero… esa historia del chico de South Boston nos tocaba mucho. Ambos conocíamos a chicos incapaces de abrirse, de contar lo que realmente sentían y por eso, desperdiciaban su vida.
Después de reescribir, los problemas comenzaron con la productora, tanto que la iban a dejar morir. Ben y yo nos dimos cuenta de que no estaban leyendo las nuevas versiones. Así que decidimos meter escenas porno entre el psicólogo y Will. Nadie nos dijo nada.
Fue durante esta época cuando Ben y yo nos encontramos con Kevin Smith, con quien trabajamos en “Mallrats” y “Chasing Amy”. Ben le pasó el guion y esto es lo que nos dijo: “Me senté en el water con el guion y dos horas después seguía sentado en el water, llorando a lágrima viva”.
Al ver que teníamos problemas con Castle Rock, Smith y su socio productor Scott Mosier llevaron nuestro guion a Miramax y convencieron a Harvey Weinstein para que pagara un millón de dólares a Castle Rock por el guion. Por eso los acreditaron como coproductores ejecutivos de la película. Y finalmente, Miramax compró nuestro guion a Castle Rock.
Ben le prometió a Kevin que se lo agradecería si alguna vez ganaba un Óscar, y lo olvidó de inmediato. Después le dijo que si lo volvía a ganar, le juraba por Dios, se lo agradecería, y también lo volvió a olvidar.
Le debemos mucho a Kevin. Hizo eso, creyó. Recuerdo que me escribió un email por aquel entonces al estilo típico de Kevin diciendo, ‘Puse en marcha tu película cuando estaba en la mierda y me quedé todo el tiempo’.
Después de que Miramax adquirió los derechos, la película recibió luz verde para entrar en producción. Había muchos directores reconocidos en consideración para dirigirla, incluyendo a Mel Gibson, Michael Mann y Steven Soderbergh.
Incluso Ben le preguntó a Kevin Smith si estaría interesado en dirigir, pero declinó. Ben y yo finalmente seleccionamos a Gus Van Sant, cuyo trabajo anterior en “Drugstore Cowboy” nos había impresionado mucho. Miramax estuvo de acuerdo y contrató a Van Sant para dirigir la película.
Recuerdo que la única condición que pusimos cuando vendimos el guion fue que queríamos protagonizar la película. Eso fue algo audaz de nuestra parte, considerando que no éramos nombres muy reconocidos en ese momento. Pero Harvey estuvo de acuerdo, y eso nos permitió interpretar los roles que habíamos imaginado mientras escribíamos la película.
Kevin salvó ‘El indomable Will Hunting’. Estábamos estancados, y la habríamos perdido. Se habría hecho con otras personas y todavía estaríamos muy enfadados, estoy seguro. Habríamos sido los escritores, pero no los actores. Queríamos ser los protagonistas, y consiguió que el productor ejecutivo Jon Gordon creyese en ello.
Recuerdo el primer día de rodaje, cuando Robin Williams y Stellan Skarsgård estaban filmando una de las escenas. Ben y yo nos encontrábamos al margen, observando cómo estos increíbles actores daban vida a los personajes que habíamos creado en nuestra mente y habíamos plasmado en el papel.
Las emociones eran intensas y, antes de que me diera cuenta, sentí un nudo en la garganta y las lágrimas comenzaron a caer por mi rostro. Miré a Ben y vi que él también estaba llorando. En ese momento, no fueron lágrimas de tristeza, sino lágrimas de felicidad absoluta.
Habíamos esperado cinco años para que nuestra película se hiciera realidad. Habíamos pasado innumerables noches escribiendo, reescribiendo y soñando con este momento. Y ahora, finalmente, estaba sucediendo. Nuestra historia, nuestros personajes, nuestra película… todo se estaba volviendo real.
Ese día fue uno de los más emocionantes y gratificantes de mi vida. Me recordó por qué me enamoré de la actuación y la escritura en primer lugar. Fue la prueba de que los sueños realmente pueden hacerse realidad si tienes la valentía de perseguirlos y la resistencia para superar todos los obstáculos que se te presenten.
Una de las mejores experiencias del rodaje fue trabajar con Robin Williams. Si fueses a hacer una película con dos primerizos que la escribieron y la van a protagonizar, pensarías, ‘Ok, ¿cómo va a ir esto?’.
En aquel momento, Robin era la estrella más grande del mundo, pero nunca pareció condescendiente, preocupado o impaciente. Simplemente llegó con ese espíritu colaborativo y lo abrazó.
Más bien estuvo en plan ‘¿Cómo ha estado? ¿Qué piensas? Creo que deberíamos hacerlo mañana otra vez’. Yo le decía, ‘Robin, lo has hecho 40 veces. ¡Y todas han sido geniales! No necesitamos rodarlo otra vez mañana, pero él volvía a hacer su monólogo poniendo todo su corazón y su alma en él.
El personaje que interpreta Robin Williams, Sean Maguire, tiene una conexión personal muy profunda para Ben y para mí. Está inspirado en dos de las personas más importantes de nuestras vidas: mi madre y el padre de Ben. En cierto sentido, Sean es una síntesis de estos dos personajes.
El indomable Will Hunting nos hizo ganadores de dos premios Óscar: Mejor guion original, un logro que compartí con mi buen amigo Ben Affleck, y Mejor actor secundario, un honor que se llevó el increíble Robin Williams. La victoria fue un momento de euforia pura; algo que Ben y yo nunca habíamos soñado cuando comenzamos a trabajar en el guion en nuestros días de universidad.
Robin, siempre generoso y divertido, hizo un gesto que me emocionó profundamente. Envió una réplica en miniatura de su estatuilla a Peer Augustinski, el actor que dobló su voz en alemán, con una nota que decía: “Gracias por hacerme famoso en Alemania”. Ese fue Robin, siempre pensando en los demás, y siempre divertido.
Fue un viaje increíble, y algo que nunca olvidaré. Cuando miras atrás, es alucinante ver cómo una pequeña escena de una clase de dramaturgia puede convertirse en una película ganadora del Óscar. Estoy agradecido por cada paso de este proceso y por todas las personas que nos ayudaron a lo largo del camino.
Así terminamos el pódcast de hoy en el que hemos visto el primero de la serie de Así vendí mi guion: Good Will Hunting. No sin agradecer a los que os suscribís a los cursos de Guion o contratáis las consultorías y mentorías que ayudáis a que el pódcast se mantenga. Estaremos juntos los martes y jueves con nuevas técnicas, estrategias y análisis para que aprendamos entre todos a ser mejores guionistas.
El artículo 614. Así vendí mi guion: Good Will Hunting se publicó primero en Academia Guiones y guionistas.