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Show Notes
El artículo 478. Shakespeare guionista 2: La trama coral se publicó primero en Academia Guiones y guionistas.
¿Cómo crear una trama coral? Hoy lo analizaremos gracias al libro El mundo, un escenario. Shakespeare: el guionista invisible escrito por Jordi Balló y Xavier Pérez. Este es el segundo podcast de una serie en el que analizaremos las estrategias narrativas que comparte Shakespeare con los guionistas de la actualidad.
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Shakespeare, guionista del s. XXI
A menudo se dice que hoy en día Shakespeare se dedicaría al cine o la televisión: Es una manera de reconocer su impronta en las ficciones contemporáneas.
Los autores del libro afirman que si Shakespeare no nos hubiera regalado su teatro hace ya cuatro siglos, nadie podría escribir Los Soprano con los poderosos recursos narrativos de que hace gala esta ficción contemporánea.
Ya analicé en un podcast el recurso narrativo de In media res y hoy continuamos con la trama coral.
La trama coral en las narraciones contemporáneas
Uno de los factores que han convertido la serie The wire en una de las obras canónicas de la cultura audiovisual contemporánea es su propuesta de atomización de escenarios y personajes.
La propuesta narrativa supone una visión radicalmente horizontal del mundo escenográfico (todos los espacios son contemplados desde el mismo nivel de intensidad) y una fragmentación del tiempo narrativo qué somete las secuencias a duraciones a veces inferiores a los 10 segundos. La idea es que todo sucede a la vez y es igual de significativo.
La consecuencia más visible de esta diversidad escénica de The wire es la imposibilidad de reconocer a un protagonista principal. Aunque pudiera parecer que lo es el policía irlandés Jimmy Mcnulty, no dispone de más espacio narrativo que los demás personajes, y el equipo de vigilancia policial no cobra más relieve que los diferentes grupos de delincuentes con los que se enfrenta.
La atomización de The wire es tan radical que integra una media de ocho tramas distintas por episodio, generando una trama coral.
El teatro renacentista inglés asumió la polifonía de voces y la alternancia de acciones y escenarios como rasgo distintivo que a su vez facilitó el enorme dinamismo de esas obras.
En la obra de Shakespeare podemos ver un decantamiento radical en el proceso de poner en duda la noción del protagonismo. Mientras que la estructura de las obras de Christopher Marlowe descansa en el héroe, las de Shakespeare, ya en su primera trilogía sobre Enrique VI, se basan en un proceso histórico.
La asunción del conjunto del país como espacio sobre el que articular una dramaturgia nacional, plantea un reparto coral que tan pronto da voz a los amos como a los criados, a los reyes como a los soldados, a los viejos como a los jóvenes, a los hombres como a las mujeres.
Esta democratización de la trama coral aniquila la escala moral. Shakespeare no otorga más protagonismo a los personajes que podríamos calificar de positivos, y por tanto como héroes, sino que aborda cada una de las múltiples figuras que pueblan el país atendiendo a sus razones y procurando evidenciar sus pensamientos antagónicos.
Toda ficción posterior que aspire a reflejar la evolución política de una determinada sociedad deberá asumir este principio democrático de reparto de los núcleos de interés en todos los estratos sociales.
La diversidad de los puntos de vista
Si pensamos en la consigna de Renoir de que en este mundo todos tienen sus razones, llegamos a la alternancia de puntos de vista que encontró en Ciudadano Kane una de las fórmulas más afortunadas.
A pesar del aparente protagonismo del magnate, la investigación efectuada por un periodista con el fin de descubrir el sentido de las últimas palabras de Kane, articula el biopic a partir de entrevistas que ocupan, en cada una de las partes, un protagonismo particular.
Este sistema encuentra un punto de sofisticación mayor en Rashomon, dónde Kurosawa reconstruye una violación y un asesinato a partir de distintos testigos antagónicos: la verdad objetiva es imposible de encontrar, pues cada subjetividad aporta elementos que se contradicen con los demás relatos.
Los dos reinos
Una de las revoluciones indiscutibles de la narrativa audiovisual del Siglo XXI se ha basado en la diseminación moral. Ya lo hemos visto en el ejemplo de The wire, donde policías y delincuentes merecen los mismos minutos dramáticos y permiten, de esta forma, un abordaje imparcial a las razones y circunstancias de cada bando.
George R. R. Martin, creador de la saga literaria de fantasía heroica Canción de hielo y fuego, hace girar cada capítulo de sus novelas en torno al nombre de un personaje diferente con el fin de repartir la acción y el punto de vista en función de todos los personajes en conflicto.
Partiendo de un principio que Shakespeare siempre usó con sabiduría, la complacencia en el carisma de los personajes tocados por el aura de la maldad, Martin recrea con convicción figuras de una moralidad solo comparable a su elocuencia.
En clave de ciencia ficción, la serie Fringe ha convertido este modelo en un principio revolucionario. Se plantea la existencia de dos universos paralelos con puntos de intersección que permiten el tránsito. Uno de ellos corresponde al presente de los espectadores, pero el otro muestra diferencias obvias siendo la más significativa la existencia de las Torres Gemelas qué ningún terrorista ha derrumbado.
Fringe inicia la crónica de este cruce de reinos a partir del protagonismo de un equipo de investigadores que pertenecen a nuestro universo. Aparentemente, el mundo alternativo se postula como un doble maligno y oscuro de los héroes.
El cambio de protagonismo
En Julio César, el personaje del título parece encabezar el interés dramático de Shakespeare, pero muere asesinado en el centro mismo de la tragedia, creando un modernísimo efecto de desdoblamiento de la trama a partir de un agujero central que exige una gran movilidad dramática interna para llenarse de nuevo.
En Psicosis, Alfred Hitchcock propone un cambio de protagonismo en el centro de la película. Durante la primera parte de la película nos muestran el protagonismo exclusivo de Marian, que muere en la famosa escena de la ducha. Con este crimen la película desequilibra la base del sistema de identificación tradicional del público, y lo pone en situación para que pueda descubrir que la trama general es superior a la noción de protagonista.
Sin secundarios
Shakespeare, del mismo modo en que se permitía cambiar el protagonismo de una obra en su parte central, o hacer desaparecer a su héroe durante un acto entero (Hamlet), o dar el protagonismo clausural a una compañía de cómicos (El sueño de una noche de verano), relativizó las nociones de protagonista y secundario.
En la ficción moderna se ha transformado la funcionalidad del secundario colocándolo en el centro de interés específico de cada escena concreta.
Las tramas rimadas
La existencia de más de una trama en la articulación del relato dramático es una característica prácticamente irrenunciable de la ficción de todos los tiempos. El reto es saber superponer tramas y protagonistas distintos que articularan una especie de rima dialéctica entre sus respectivos significados. Normalmente, esa superposición se dirime entre la trama principal y la trama secundaria.
La dramaturgia de Shakespeare hace que, las tramas superpuestas y los eventuales cruces entre una y otra, desmonte la convención de trama principal y secundaria. Así aflora una complejidad orgánica en la que todos los elementos dramáticos adquieren una importancia estructural.
A este principio se adecuan algunas ficciones contemporáneas como muchas de las películas corales de Woody Allen como Delitos y faltas o Melinda melinda.
Así terminamos el podcast de hoy en el que hemos analizado el recurso de la trama coral utilizado tanto por Shakespeare como por los guionistas actuales. No sin agradecer a los que os suscribís a los cursos de Guion o contratáis las consultorías y mentorías que ayudáis a que el podcast se mantenga. Estaremos juntos los martes y jueves con nuevas técnicas, estrategias y análisis para que aprendamos entre todos a ser mejores guionistas.
El artículo 478. Shakespeare guionista 2: La trama coral se publicó primero en Academia Guiones y guionistas.