
Audio is streamed directly from the publisher (ivoox.com) as published in their RSS feed. Play Podcasts does not host this file. Rights-holders can request removal through the copyright & takedown page.
Show Notes
El artículo 324. Tramas maestras (4) – La trama de rescate se publicó primero en Academia Guiones y guionistas.
Hoy continuamos la serie que nos va a llevar a analizar las 20 tramas maestras que propuso Ronald Tobias. Ya vimos las tres primeras tramas de búsqueda, aventuras y persecución, y continuamos con la trama de rescate.
Pero antes os recuerdo que en la plataforma de cursosdeguion.com podéis aprender todo lo necesario para escribir guiones y convertiros en guionistas. Tenemos cursos que enseñan a escribir cortos, largos, series, webseries, documentales, cómics… 53 cursos a día de hoy y cada semana salen tres clases nuevas.
Hoy continuamos con el Curso de Análisis de Largometraje: Viaje del héroe. Y vamos a analizar una película muy divertida de los 80 que ya se ha convertido en un clásico. Veremos cómo el protagonista de Regreso al futuro atraviesa las doce etapas del Viaje del Héroe.
Y el sábado continúa el curso de Formato de Guion Avanzado en el que vemos cómo escribir algunos elementos concretos. En clases anteriores vimos cómo utilizar los guiones y puntos suspensivos en un guion, cómo escribir pantallas partidas y secuencias de montaje y cómo escribir nombres diferentes de un mismo personaje en un guion. En esta veremos cómo escribir canciones.
Y hablando de canciones, ya queda menos para el estreno en España de Explota explota, la película musical que coescribí. Será el 2 de octubre. Para los que todavía no hayáis visto el póster os dejo un enlace que lo muestra y habla de ella.
Y recordaros que ya está en funcionamiento el II Concurso de Guiones de cortometraje. Ya me están llegando los primeros guiones. Ya sabéis lo que tenéis que hacer, a pensar en un guion de 10 páginas y a sentarse a escribir. Y si tenéis alguna duda en el proceso podéis buscar en el buscador de la web que seguro que hay algún podcast o curso que os la soluciona.
Las tramas maestras de Roland Tobias
Continuamos con la propuesta de Ronald Tobias sobre las 20 tramas maestras de su libro El Guion y la trama. Fundamentos de la escritura dramática audiovisual.
Ronald Tobias hace una distinción entre las tramas definidas por la acción y las tramas definidas por el personaje. En el podcast vamos a ir viendo las 20 tramas poco a poco, ya analizamos la trama de búsqueda, la trama de aventura, y la trama de persecución; hoy pasamos a otra trama regida por la acción: la trama de rescate.
La trama de rescate
Como la trama de aventura, el héroe de la trama de rescate debe explorar el mundo. Como en la trama de búsqueda, el héroe de la trama de rescate busca a alguien o algo. Y como en la trama de persecución, el héroe, por lo habitual, persigue al antagonista.
La trama del rescate, como las otras, es una trama física: depende más de la acción que las sutilezas psicológicas de los personajes. Pero las similitudes acaban aquí. La trama de rescate se basa en gran medida en el tercer lado del triángulo: el antagonista.
La historia depende de las acciones entre los tres personajes: el protagonista, la víctima, y el antagonista cada uno de los cuales posee una función específica. Los personajes están en función de la trama (en contraste con una trama puesta al servicio de los personajes), lo que es una condición de una trama física.
Como espectadores, nos interesamos más por la acción que implica a los tres personajes principales que como tres seres humanos excepcionales. El conflicto es una consecuencia de la búsqueda y de los esfuerzos del héroe por recuperar lo que ha perdido.
Antes de examinar el papel de los personajes principales, examinemos el papel de la trama misma. El argumento moral que se encuentra en el corazón de esta trama suele ser claro: El antagonista es el villano y el protagonista es el héroe.
El lector disfruta de la persecución más que cualquier otra cosa y parece satisfecho con la sencilla moral que yace en la base del relato. Bajo estas condiciones, es difícil desarrollar un argumento moral que posea dos caras igualmente válidas, lógicas y atractivas.
Como escritor para la televisión, Ronald se fija en el tipo de relatos que a las cadenas de televisión les gusta producir —no las películas que compilan a las productoras de cine, sino las películas que ellas mismas producen, a menudo llamadas «Películas de la semana ».
Varias películas televisivas se han realizado sobre secuestros infantiles. Uno de los padres, enajenado, al que el juez ha negado la custodia de su hijo, le secuestra y desaparece. El triángulo de personajes lo constituye el padre, la madre y el hijo. El conflicto principal se produce entre el padre y la madre; el niño es la víctima.
Todas las «Películas de la semana» tratan el tema de una forma tradicional: un héroe (el padre o la madre), un villano (el padre o la madre) y una víctima (el niño). El guion más habitual presenta a un padre violento y mentalmente desequilibrado que secuestra a su hijo cuando el juez le niega la custodia. Exigiendo los derechos de su paternidad (su plataforma moral), desaparece después de raptar a su hijo de su hogar o del patio del colegio.
La madre (que posee su propia plataforma moral) emplea el resto de la película buscando y recuperando a su hijo. ¿No resulta esto familiar?
Según Tobias los mejores relatos no se tienen de la oposición bueno-contra-malo sino de la oposición bueno-contra-bueno. ¿Qué pasaría si elimináramos al padre malvado que desafía el mandato del juez y secuestra cruelmente a su hijo? La historia que a él le parece interesante es la presentación a ambos padres con un derecho moral similar sobre el niño. ¿Qué ocurre entonces?
Pero en las tramas de rescate el concepto de rescate parece implicar bueno-contra-malo. Es inherente a la palabra «rescate». Ser rescatado es ser librado de un encierro, de un peligro, de la violencia o de la maldad.
Se puede ver cómo esta trama, en cierta forma, no permite el tipo de desarrollo de los personajes que sería necesario para elaborar una historia interesante a no ser que se trate de una trama de acción, en la que la persecución y el rescate sean el centro principal de atención.
Examinemos ahora el papel de cada uno de los tres personajes principales.
El protagonista
La acción de la trama nos lleva a centrarse en el protagonista, ya que él es quien realiza la búsqueda. La situación es clara y sin ambages. El protagonista tiene alguna clase de relación con la persona que es objeto de la búsqueda. Esta relación proporciona la motivación necesaria para llevar a cabo la búsqueda. La relación más poderosa y más común es la amorosa. El príncipe desea rescatar a la princesa. El esposo desea rescatar a su mujer. Una madre quiere rescatar a su hijo.
La relación puede basarse en razones menos idealistas, como en el caso de los mercenarios que han sido pagados para encontrar a alguien, pero casi siempre surge alguna razón idealista en su motivación. Incluso en un caso como el de Los siete magníficos (basado en la película de Akira Kurosawa, Los siete samurais), los endurecidos mercenarios que aceptan defender a la pequeña localidad mexicana de los bandoleros, lo hacen por un sentido de la justicia.
Cualquiera que sea la motivación, es un fuerte impulso moral que procura combatir el mal o la injusticia. A menudo el héroe debe llegar hasta el fin del mundo para encontrar lo que busca. Puede ser de manera literal, como en el caso de los príncipes que han de internarse en el reino del Mal, o puede ser figurado, en el sentido de que el héroe debe viajar por un territorio que es ajeno (por ejemplo, otra ciudad).
La clave está en que el protagonista va a un lugar desconocido para él, lo que le coloca en desventaja. Debe superar esa desventaja para acometer el rescate. Es un signo de la mayor fuerza del héroe tener el combate en el terreno del villano y vencer, que hacerlo en un lugar que le sea familiar. Del mismo modo, es una fuente de mayor tensión. El enfoque moral del protagonista en estas situaciones se centra más en su oponente que en la persona o cosa que busca, lo que hace que esta trama parezca un duelo o competición entre él y el antagonista.
El antagonista
La mayor parte de los relatos que versan sobre el rescate trata sobre los secuestros. Conocemos bien el patrón. El malvado mago rapta a la bella princesa y se la lleva a su castillo para su disfrute personal. Este modelo no ha cambiado mucho en los últimos cinco mil años. El malvado mago adopta muchas formas en la literatura moderna, pero no es difícil reconocerle. Puede haber perdido todos sus poderes mágicos, pero el lado malvado de su personalidad permanece intacto.
El antagonista es, desde luego, un personaje a remolque del protagonista. Puesto que es el protagonista quien debe llevar a cabo la búsqueda, puesto que habitualmente seguimos las andanzas del protagonista y no del antagonista, solo nos encontramos al antagonista de tanto en tanto para recordar sus poderes y lo que el protagonista ha de superar para alzarse con el triunfo.
Cuanto más poderoso sea el oponente, más significativa es la victoria. Por lo tanto, el antagonista debe interferir continuamente en los esfuerzos que hace el protagonista para llevar a cabo el rescate. La pareja interactúa para crear la tensión del relato. Como cuando John Wayne quien intenta rescatar a Natalie Wood del jefe comanche Scar en Centauros del desierto.
Esto no quiere decir que el villano sea un personaje incidental, ya que los momentos en los que él y el héroe se enfrenta a son cruciales. El antagonista es una excusa cuya función es despojar al protagonista de aquel que él cree que le pertenece. A menudo es sagaz, lo que le permite esquivar a su oponente hasta el tercer acto.
La víctima
En la trama de rescate, el conflicto reside entre el protagonista y el antagonista. La víctima es el último lado del triángulo. Sin la víctima, por supuesto, no hay relato, pero la víctima es, de hecho, algo incidental en la trama.
Rara vez es la víctima algo más que la encarnación metafórica de lo que el héroe está buscando. En el guion de William Goldman La princesa prometida es la princesa que tiene ser salvada, y todo lo que se necesita saber es que es hermosa y pura.
En cierta forma la víctima es como el McGuffin de Hitchcock: el personaje al que todos buscan y a quien nadie le importa. No nos interesa demasiado lo que siente y menos aún lo que piensa. En este sentido, la víctima es más un objeto que un ser humano. Conocemos a Rapunzel por su largo y hermoso cabello, pero ¿qué más sabemos de ella? Solo sabemos que ha sido encerrada en una prisión por los pecados de sus padres. No sabemos si ha cursado el bachillerato, si es ambiciosa, si tiene hermanos o hermanas, etc. Lo que es importante es que existe y así el rey puede intentar rescatarla (y fracasa en el intento).
Estructura
En una trama de aventuras, el protagonista puede enfrentarse a una cierta cantidad de eventos que solo vagamente se vinculan con la trama. Pero en una trama de rescate, aunque el protagonista tenga que explorar el mundo, se encuentra volcado en una tarea concreta (rescatar a alguien).
La clave de la trama de aventura es el aprendizaje del héroe, mientras que la clave de la trama de rescate es salvar a alguien o algo. La trama de rescate posee tres fases dramáticas, que se corresponde con la estructura en tres actos.
El primer acto es la separación. El protagonista es separado de la víctima por el antagonista, lo que constituye el incidente motivador. El primer acto presenta al héroe y a la víctima, y afecta la relación que existe entre ambos, para que comprendamos por qué no es posible que los dos personajes se mantengan separados. El rapto tiene lugar al final del primer acto (durante el primer revés de la situación) King Kong rapta a la chica.
El segundo acto es la persecución. El protagonista, ultrajado, persigue al antagonista. Lo que el protagonista hace y a dónde va se define principalmente por las acciones del antagonista. Si el antagonista mora el Reino de las Tinieblas, el protagonista debe internarse en él. Si el antagonista se oculta en un campo de maíz en la mitad de Kansas, allí tendrán que dirigirse al protagonista.
Los obstáculos que el protagonista encuentra a lo largo del camino son por lo general obra del antagonista. Trampas, trucos, maniobras de diversión, pistas falsas y similares. El auténtico héroe persevera y supera las dificultades, no sin esfuerzo.
El héroe aventurero rara vez sufre una desventaja significativa. Si resulta herido, la herida no es lo bastante grave como para impedirle proseguir: no existe obstáculo que le impida perseguir al antagonista.
Ya que el lector conoce, al menos intuitivamente, el resultado de la persecución, es importante que el escritor haga que la persecución resulte lo más entretenida posible. Las trampas, trucos y giros en la situación deben ser difíciles e ingeniosos. Si son predecibles, queda bien poco por ofrecer al lector.
El tercer acto constituye la inevitable confrontación entre el protagonista y el antagonista. Habitualmente, es un choque entre las fuerzas del bien y del mal. Ya conocemos la fórmula. Como en el segundo acto, puesto que el lector sabe bien cuál será el resultado, el guionista debe proporcionar las sorpresas de otra manera: las escenas de confrontación mismas. Deben ser entretenidas y estar llenas de sorpresas.
Cuando Luke Skywalker se enfrenta finalmente con Darth Vader, sabemos que será el resultado. Después de todo, Darth Vader lleva un casco de color negro. ¿La sorpresa? El duelo es entre padre e hijo.
Hay otras formas de sorprender al espectador. En Los profesionales descubrimos que la mujer a la que todos han intentado rescatar no desea ser rescatada. No fue secuestrada; se marchó para huir de su marido. Se puede querer sorprender al lector haciendo que el héroe fracase. Esto desde luego constituiría una sorpresa, pero hay que tener cuidado. No hay que desilusionar al lector. Necesitamos una razón muy convincente para hacer algo así. El lector posee ciertas expectativas, y a menos que se haya ido elaborando una base para ese final, probablemente el lector rechazará tajantemente ese final.
Rescate
La trama de rescate se basa en las reglas quizás más que cualquier otra trama. Posee unos personajes y unas situaciones bien delimitados. Pero no subestimemos su inmenso atractivo. Como las tramas de venganza y de tentación, es una de las más satisfactorias desde el punto de vista emocional. Confirmar el orden moral del universo al vencer al mal; restaura el orden en un mundo caótico y reafirma el poder del amor.
Resumen
- Esta trama se basa más en la acción que en la caracterización de los personajes.
- El triángulo de personajes debe constar de un héroe, un villano y una víctima. El héroe debe rescatar a la víctima del poder del villano.
- El aspecto moral de esta trama tiene una presentación en blanco y negro.
- El centro de atención debe residir en la búsqueda del villano por parte del héroe.
- El héroe debe estar en continuo movimiento para encontrar al villano y habitualmente debe enfrentarse a este en su terreno.
- El héroe ha de definirse a través de su relación con el villano.
- Emplearemos al antagonista como un instrumento cuyo propósito es arrebatar al protagonista algo que cree él que es suyo.
- Mostramos que el antagonista interfiere continuamente en los progresos del héroe.
- La víctima es por lo general, el personaje más débil de los tres y su función principal es servir de excusa para enfrentar al héroe con el antagonista.
- Desarrollaremos las tres fases dramáticas de separación, búsqueda y confrontación y reunión.
Y así terminamos el podcast de hoy en el que hemos analizado una de las tramas maestras de Ronald Tobias: la trama de rescate. Si os ha sido útil, agradecería comentarios y valoraciones en Itunes, Ivoox, Youtube o Spotify. O que compartáis este podcast por redes sociales. Y por supuesto agradecer a los que os suscribís a los cursos de Guion o contratáis las consultorías y mentorías que ayudáis a que el podcast se mantenga. Estaremos juntos los martes y jueves con nuevas técnicas, estrategias y análisis para que aprendamos entre todos a ser mejores guionistas.
El artículo 324. Tramas maestras (4) – La trama de rescate se publicó primero en Academia Guiones y guionistas.