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260. De qué se habla en una newsletter de guion

260. De qué se habla en una newsletter de guion

Guiones y guionistas

November 26, 201918m 2s

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El artículo 260. De qué se habla en una newsletter de guion se publicó primero en Academia Guiones y guionistas.

Como ya os comenté, este mes he comenzado una newsletter de guion en la que cuento algunas reflexiones propias sobre el mundo del guionista. Muchos de vosotros la seguís ya. Tiene bastante continuidad, porque estoy lanzando un mail cinco días a la semana, de lunes a viernes. Y como algunos me habéis preguntado de qué se trata voy a leeros algunos de los mails hoy en el programa. Así si os interesa solo tenéis que suscribiros gratuitamente en la web para recibirlos.

newsletter de guion

Pero antes os recuerdo que en cursosdeguion.com tenéis todo lo necesario para escribir vuestras propias historias y convertiros en guionistas. Guion de cortos, largos, series, webseries, documentales, cómic, animación… 41 cursos a día de hoy y cada semana salen tres clases nuevas.

Continuamos con el curso de Guion de videojuegos con una clase en la que vamos a ver los dos tipos de narrativa de un videojuego, la narrativa embebida y la emergente. Veremos en qué consisten y cuándo se utilizan.

Y anunciaros que ayer comenzó el Black Friday en cursosdeguion.com. Bueno la Black Week porque va a estar hasta el lunes de Cybermonday… o hasta que se agoten las unidades porque la oferta está limitada. Echadle un ojo porque hay ofertas que reducen hasta un 45% el precio normal de la suscripción.

La newsletter de guion

Y ahora os leo alguno de los mails que contiene la newsletter de guion.

1. Nadie sabe nada.

“Las aventuras de un guionista en Hollywood” de William Goldman es un libro que te recomiendo leer al 100%. Aunque no tengas interés en el guion.

Es raro que estés en esta lista y no tengas interés en el guion, pero oye, cosas más raras se han visto.

Sea como sea te lo recomiendo.

Hay una parte del libro que dice…

“Nadie sabe nada. Si hay un primer punto primordial en este libro, es este.

Nadie sabe nada. Nadie en el mundo del cine sabe con certeza qué es lo que va a funcionar. En todos los casos se trata de una corazonada y, si se tiene suerte, una corazonada bien entrenada”.

Me encanta esta parte del libro, porque se puede aplicar a todos los procesos de la producción de una película.

Nadie sabe nada cuando van a estrenar una película. Por mucho que se gasten en promoción hay ejemplos de Hollywood de grandes batacazos que han estado a punto de hundir un estudio.

Nadie sabe nada cuando comienza a rodar una película. Por mucha química que haya en el rodaje están lanzándose a un abismo. Y lo saben. Sobre todo el productor.

Y por supuesto nadie sabe nada cuando leen TU guion e intentan predecir el gusto del público con varios años de adelanto.

En el libro también cuenta que En busca del arca perdida, una de las películas más taquilleras de la historia, creada por dos genios de la industria como Steven Spielberg y George Lucas, fue rechaza por todos los estudios….

… hasta que Paramount la sacó adelante.

¿Por qué Paramount la aceptó?

Porque nadie sabe nada.

¿Por qué los demás estudios la rechazaron?

Porque nadie sabe nada.

Pero lo que ya te digo es que pase lo que pase si quieres que se haga la película vas a tener que conseguir que ELLOS se lean tu guion.

Y para eso tienen que conocerte.

Por eso creé el curso de Marca personal para guionistas, que está incluido en la plataforma de cursos de guion.

2. Tu idea no vale nada.

Una de las cosas que más me preguntan los que llegan a la web es…

“David, tengo una gran idea para una película, ¿quieres que la escribamos juntos?”

Dicho así, la verdad es que cuando me plantean esta pregunta no puedo evitar sonreír.

Y, aunque no le escribo esto, ¿sabéis lo que me dan ganas de contestar?:

“No, no quiero escribir tu película porque tu “gran idea”… no vale NADA”.

Y no es nada personal.

Lo pienso sin haber escuchado primero esa “gran idea”.

Es que yo soy de los que piensan que las ideas no valen nada.

Si ahora mismo nos juntamos tú y yo a tomar una cerveza se nos van a ocurrir por lo menos media docena de “grandes ideas” para hacer una película.

Seguro.

Lo que vale no es tanto la “gran idea”, sino sentarse frente a la computadora, tener un método de trabajo, y escribirla.

Y después reescribirla hasta que el guion funcione como un reloj suizo.

Pero para eso hace falta sentarse frente al ordenador y darle.

Un día…

… y otro día… 

… y otro día… 

… y otro día…

Y para sacarle tiempo al tiempo y escribir todos los días hay que ser muy productivo.

Por eso uno de los primeros cursos que implementé en la plataforma fue el de Productividad para Guionistas. Si quieres ser más productivo hay que saber cómo.

3. Seguro que tú también sabes lo peor de Netflix.

El otro día por la noche llegué a casa bastante cansado y pensé, mira, es sábado, creo que un buen plan es tomar una copa de vino y ver una peli en Netflix.

Andrea acababa de dormir a Bruno y se sumó al plan.

Y ahí comenzó nuestra aventura de elegir peli.

Lo primero fue ver con qué usuario entrar, porque no es lo mismo entrar con el suyo que con el mío. 

Fue un debate corto, porque como mi nombre es el primero le di directamente. En el fondo da un poco igual porque tenemos mucho gustos parecidos.

Ahí todavía no me había dado cuenta del error que habíamos cometido: no saber qué queríamos ver antes de encender Netflix.

Comenzamos por la sección de “Nuevos lanzamientos”.

Como había muchas pelis que no conocíamos entramos en cada una y nos leímos las sinopsis.

Y entre una y otra debatíamos si era la adecuada para el momento.

Pero como hay muchas películas seguimos viendo carteles atractivos… y leyendo sinopsis.

Y después de ver las de “Nuevos lanzamientos” nos pasamos a las de “Tendencias”

En ese momento fue cuando me di cuenta de que Andrea comenzaba a cabecear.

Y ahí cometí el segundo error, en lugar de tomar una decisión rápida y ver cualquier cosa seguí buscando “la mejor opción” para esa noche especial.

El caso es que cuando elegí una para ver, Andrea ya se estaba lavando los dientes y enfilando la cama.

Y así me encontré, solo, con la única compañía de una copa de vino.

Y al final acabé viendo un episodio de Gravity Falls, que es una serie infantil que veo con Bruno y a la que estoy enganchado yo más que él.

No quiero que en la plataforma de cursos de guion pase lo mismo que con Netflix, por lo que hice una página donde muestro dos itinerarios con los cursos, para que sepas qué curso hacer y en qué orden según tus intereses.

4. No hagas caso a mis consejos.

Cuando era pequeño una de las cosas que más me fastidiaban de los profesores era esa necesidad de demostrar autoridad.

Yo soy el que mando aquí.

Se hace así porque yo lo digo.

Todavía recuerdo el primer suspenso que tuve en mi vida.

Tenía diez años y yo era un buen estudiante, no porque ambicionase tener notas altas, sino porque era curioso y me gustaba aprender.

El profesor hizo una pregunta y levantaron un par de alumnos la mano para contestar. Yo la levanté después.

Entonces Don Javier, que se llamaba así aunque le llamábamos “El chato” por su nariz, me miró fijamente y me dijo:

“A ti no te quiero preguntar ahora”.

Y bajé la mano. Sumiso pero algo tenso.

Un rato después hizo otra pregunta y me miró directamente a mí.

Entonces yo le contesté (no sé de dónde me salió esa respuesta):

“Pues ahora no le quiero contestar”.

Entonces El Chato, que era el profesor y tenía la autoridad, me dijo:

“Pues cuando vengan tus padres a preguntarme por qué has suspendido les voy a decir lo mismo: no les quiero contestar”.

Y así fue como me llegó el primer suspenso de mi vida. Por desafiar lo establecido.

Pero no aprendí la lección y sigo poniendo en duda muchas de las verdades incuestionables.

Y creo que nosotros como guionistas debemos desafiar esas reglas, normas y paradigmas que nos indican cómo escribir las historias.

En el curso de Estructuras Narrativas vemos las reglas clásicas que hay que respetar al estructurar un guion… y cómo se pueden romper con estructuras antitrama.

Debéis poner en duda todo lo que os enseñamos los profesores de guion, el primero a mí, y encontrar vuestro propio camino.

PD: Pero claro, para romper las reglas primero hay que conocerlas.

5. ¿Tu plagio es voluntario o involuntario?

Seguro que te ha pasado alguna vez:

De repente te cuentan una idea muy buena para una película. Y el que te la cuenta está entusiasmado con su idea, pero…

… tú recuerdas que esa idea se la contaste tú hace unos días. Que esa idea es tuya. Recuerdas incluso el momento en que se la dijiste.

… pero el que te la cuenta lo hace como si fuera suya. Como si fuera original.

Está apropiándose tu idea con todo el descaro delante de tus propias narices… y lo más fuerte es que no parece darse cuenta. 

Tranquilo porque ha sido un episodio de criptomnesia.

¿Cripto qué?

La criptomnesia es una alteración de la memoria consistente en evocar un recuerdo y no reconocerlo como tal, de manera que la idea parece nueva y personal. 

Se supone que este “plagio involuntario” es de buena fe. Que quien te lo cuenta no se está dando cuenta de que esa idea no es original, sino que la está recuperando de su memoria sin darse cuenta.

Está tipificado médicamente.

Ahora sí, eso no exculpa a los que voluntariamente plagian ideas ajenas sin atribuir los créditos correspondientes. Que estos también existen.

Eso se llama plagio deliberado. Y es muy feo.

Si no conocías la palabra criptomnesia ya puedes incorporarla a tu vocabulario. Eso sí, que no sea una excusa para robar ideas impunemente.

Si no quieres que te roben tus guiones lo mejor es registrarlos. En la plataforma tenemos un curso de Registro de Guion que te da todas las claves para registrar tus obras, tanto presencial como digitalmente.

6. De orugas mariposas y transformaciones

Si eres asiduo a mis podcast ya sabrás que yo siempre digo que las ideas están sobrevaloradas.

Con grandes ideas se pueden hacer guiones horribles y con ideas mediocres grandes guiones. 

Ayer Juan, uno de mis alumnos de la escuela de cine, me dijo que tenía dos ideas y no sabía por cuál decantarse para hacer el guion del cortometraje final.

Yo le dije que no me las contara. Que las dos son igual de buenas e igual de malas. Que eligiese la que más le apeteciese contar, la que sintiese más.

Mientras Juan se decidía por una, recordé una frase de R. Buckminster Fuller que me encanta: “Nada hay en la oruga que te indica que se va a convertir en mariposa.”

Insisto, las dos ideas eran igual de buenas o malas. Él tenía que decidir cuál quería contar.

No dejéis que os tiren abajo una idea que os guste porque solo vosotros sabéis lo que hay en su interior… 

…porque solo vosotros sabéis qué hay dentro de la oruga.

Es vuestra oruga y por fuera puede parecer fea, lenta o insulsa… Pero solo vosotros intuís la mariposa en que se puede convertir.

Normalmente la gente está acostumbrada a juzgar las bondades de la mariposa, pero pocos saben verlas cuando todavía es oruga.

Para saber ver desde fuera el potencial de una oruga hay que saber de orugas, de mariposas y de transformaciones.

Si tú tienes una oruga y quieres transformarla en mariposa debes aprender cómo. En el curso de Guion de Largometraje desde Cero explico todos los pasos.

7. David contra Goliat (Woody Allen)

¿Quién soy yo para enfrentarme a Woody Allen y contradecirle? 

Pues la verdad es que, comparando su longeva y maravillosa carrera con la pequeñez de la mía, nadie.

Pero hoy lo hice. Y gané la batalla.

Vamos por partes. En la clase de hoy en la escuela de cine leímos el guion de un alumno en pantalla.

Es el método que utilizo siempre. Los alumnos leen los personajes y yo las descripciones mientras el autor solo escucha.

En un momento vi que el autor había escrito la voz en off de un personaje en la sección de descripciones. Paré y le expliqué que eso se escribe en el elemento diálogos, pues es donde ponemos lo que queremos que digan los actores.

Él me contestó que había sacado el ejemplo de un guion de Woody Allen. 

La tensión se mascaba en el ambiente.

David contra Goliat.

¿De qué guion? Pregunté para ganar tiempo.

De Manhattan, me dijo sin titubear.

Ahí saqué una piedra y la puse en mi onda, pero no disparé.

Le dije que, aunque Woody lo haya escrito así, la forma correcta de escribirlo es ponerlo en los diálogos. Y para quitar hierro, le dije que de cada regla que doy en clase seguro que encontramos algún ejemplo de otro guionista que hizo lo contrario. 

Escribir un guion no es matemática.

Pero no disparé mi onda, sino que decidí continuar leyendo el guion.

Entonces pasó lo que tenía que pasar, que el alumno que leía el personaje con voz en off se confundió un par de veces al no saber si un párrafo era diálogo o descripción.

Y ahí sí lancé mi piedra contra el ojo de Goliat. Les expliqué que el formato tiene un sentido, y es que todos entendamos donde va cada cosa. Si alguien se lo salta, por muy Woody Allen que seas y hayas tenido 16 nominaciones al oscar al mejor guion (récord) y ganado 3… Pues puedes inducir al error.

Pero todo esto ya lo sabéis los que habéis hecho el curso de Formato de Guion de la plataforma. Lo explico en la primera clase.

8. El tiempo necesario para escribir un guion

Una de las preguntas que siempre me hacen los alumnos es: ¿Cuánto se tarda en escribir un guion?

Pues depende, por su puesto. No es lo mismo escribir un cortometraje, que un largo o que preparar una serie.

Pero no solo influye la longitud de lo que escribamos, una variable muy importante es la experiencia que tengamos.

Porque un cortometraje puede escribirse en una tarde, una semana, un mes o tres meses.

Tres meses puede parecerte mucho tiempo, pero si comienzas desde cero no es tanto.

De hecho, los cursos que imparto de Guion Inicial en escuelas de cine suelen durar tres meses, con clases de 3 horas a la semana.

Y tres meses no es mucho tiempo, porque para escribir un guion de cortometraje primero debes conocer y controlar las nociones de storyline, escaleta y tratamiento. 

También deberás manejar la estructura y saber crear y desarrollar personajes. Y por último conocer el formato de guion y aprender a dialogar.

Porque escribir un guion no es el tiempo que te lleva materialmente escribirlo, sino el tiempo que te lleva aprender los conocimientos necesarios para poder escribirlo. Y que tenga cierta calidad, claro.

Ahora que lo pienso 3 meses son pocos.

Por eso la oferta de Black Friday que comienza hoy es solo para la suscripción trimestral y anual.

Lo suficiente para que no solo veas los cursos, sino que también escribas.

Pero tienes que darte prisa porque hay suscripciones limitadas:

20 suscripciones trimestrales a 24 $ (Sale a 8 $ al mes)

10 suscripciones anuales a 80 $ (Sale a 6,6 $ al mes)

PD: No te relajes, la oferta dura hasta el lunes 2 de diciembre o hasta que se agoten existencias.

Y con este consejo termino este programa en el que hemos visto qué contiene una newsletter de guion. Si os ha sido útil, agradecería comentarios y valoraciones en Itunes, Ivoox, Youtube o Spotify. O que compartáis este podcast por redes sociales. Y por supuesto agradecer a los que os suscribís a los cursos de Guion o contratáis las consultorías y mentorías que ayudáis a que el podcast se mantenga. Estaremos juntos los martes y jueves con nuevas técnicas, estrategias y análisis para que aprendamos entre todos a ser mejores guionistas. 

El artículo 260. De qué se habla en una newsletter de guion se publicó primero en Academia Guiones y guionistas.