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Show Notes
El artículo 256. Cómo usar el lenguaje no verbal en un guion se publicó primero en Academia Guiones y guionistas.
Los guionistas escribimos en nuestros guiones los diálogos de nuestros personajes. Pero hay una parte muy importante de la comunicación que dejamos de lado, normalmente para que trabajen los actores, el lenguaje no verbal. Hoy vemos cómo usar el lenguaje no verbal en un guion.
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Continuamos con el curso de Guion de videojuegos con una clase que va a analizar uno de los géneros de videojuegos en los que el guionista tiene más trabajo, los videojuegos de aventuras.
La semana pasada os anunciaba el inicio del rodaje de la última película que he escrito: Explota Explota. Como bien adivinasteis muchos es una comedia musical con las canciones de Raffaella Carrà. Ya ha salido un reseña en la revista Fotogramas, por lo que os dejo un enlace por si queréis saber algo más o ver una fotografía del elenco: Explota Explota en la revista Fotogramas.
El lenguaje no verbal
Lo primero toca definir el lenguaje no verbal, que sería la comunicación que expresan nuestros personajes sin que utilicen la lengua. Es decir, las formas de transmitir mensajes que no requieren de las palabras ni del lenguaje verbal.
Por eso no debemos confundir la comunicación no verbal con la comunicación no oral, o sea, la que no pasa por los diálogos de nuestros personajes. Si un personaje escribe en un papel o emplea un lenguaje de señas como el de los sordomudos ya está empleando la lengua.
La comunicación no verbal en una película tiene que ver con gestos, sonidos o movimientos de nuestros personajes que suelen acompañar al uso del lenguaje verbal para matizarlo y encaminarlo. Tanto es así que es posible transmitir no verbalmente un mensaje contrario a lo que se expresa mediante las palabras.
Normalmente son los actores los encargados de transmitir el lenguaje no verbal de los personajes. Ellos interpretan las intenciones del personaje en la escena y las muestran a través de sus gestos y acciones. Algunos lo hacen de forma consciente y otros inconsciente a través su interpretación.
Pero, ¿y si ayudamos a los actores desde el guion? ¿Y si podemos indicar los gestos, posturas y acciones de nuestros personajes para mostrar qué quieren, ya sea de forma consciente como inconsciente?
Todos tenemos claro que los italianos hablan con sus manos y es hermoso y expresivo. ¿Qué hacen tus personajes con sus cuerpos mientras hablan? Te propongo desde aquí que observes a las personas en su vida real para ver los gestos que usan mientras conversan.
La conversación corporal puede ser cualquier cosa, desde una expresión facial (por ejemplo, mirar los ojos) hasta una comunicación no verbal (lenguaje corporal).
Las seis formas de incorporar el lenguaje no verbal en un guion
Además de los diálogos, los guionistas podemos incorporar el lenguaje no verbal a nuestros personajes para comunicar en una escena. La clave es ir más allá de lo que quieren expresar conscientemente e intentar analizar qué expresan inconscientemente. Muchas veces esto será contradictorio, lo que nos permitirá jugar con el contexto de la escena.
Vamos a analizar seis canales del lenguaje corporal que podemos utilizar para enriquecer nuestros guiones y complementar el lenguaje verbal que utilizamos cuando escribimos los diálogos.
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Expresiones faciales
Las expresiones de la cara es la forma más directa de que nuestros personajes muestren sus emociones. Los espectadores están acostumbrados a interpretar las expresiones de la cara de una forma inmediata e inconsciente.
Como aprendimos en la película de Pixar Inside out existen las emociones básicas que todo ser humano posee independientemente de la cultura, raza o lugar del mundo donde haya nacido. En realidad, las emociones básicas según la psicología son seis: alegría, tristeza, miedo, asco, ira y también sorpresa. Sin embargo la sorpresa no está personificada en la película.
También se puede llevar el lenguaje corporal un paso más allá creando tics a los personajes. Es posible que cuando nuestro personaje mienta le brillen los ojos o se muerda el labio. Los personajes también pueden mostrar cuando están enfermos, nerviosos o asustados por medio de sus tics.
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Gestos
El segundo elemento que podemos incorporar a nuestros personajes es el lenguaje corporal, los gestos. Hay gestos que tienen un cariz cultural, y dependen del país del que procedes. Pero otro tipo de gestos tienen un origen genético: Si dos personajes discuten sacan pecho, como también lo hacen los animales cuando se enfrentan entre sí.
Cuando hablan, nuestros personajes suelen tener gestos que ilustran lo que dicen y le dan credibilidad. Pero si en lugar de ilustrar lo que hablan, lo contradicen, estamos mostrando el subtexto. Por eso es importante recordar que los gestos a menudo son más reveladores que las palabras y, a menudo, pueden contradecirlas.
Por ejemplo si buscas una situación en la que el lenguaje físico contribuya a poner de relieve el subtexto tendremos un momento dramáticamente intenso, en lugar de una insípida frase.
ANTONIO
¿Te gustaría cenar conmigo una noche?
ROSA
(sin levantar la vista de un libro)
Eh… claro, Antonio… podría estar bien.
Con gestos también podemos manifestar nuestro afecto y sentimientos, regular y dirigir una conversación, o reaccionar a algo y mostrar tu opinión sin necesidad de utilizar palabras.
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Posturas
Dentro del lenguaje corporal también hay un elemento que podemos integrar a nuestros guiones y son las posturas de nuestros personajes. La postura corporal expresa básicamente el grado de interés y apertura hacia los demás, reflejados en la exposición y orientación del torso.
Hay posturas expansivas que indican satisfacción y actividad, como despatarrarse mostrando un dominio territorial de la situación, o que una mujer se saque el zapato y juguetee con él en un cita.
También hay posturas de contracción que se vinculan a la negatividad y la pasividad. Si un personaje cruza sus brazos mostrará que está incómodo con la situación. O si un personaje está cómodo con las piernas cruzadas y pasa algo y las descruza muestra su incomodidad.
Visualmente, la postura tiene también una gran incidencia en nuestra imagen personal, sobre todo para transmitir confianza, estabilidad y seguridad. Hay posturas como ponerse con las brazos en jarras o colocar las manos detrás de la cabeza que muestran posiciones de dominación en una determinada situación, como una reunión de negocios.
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El tacto
El término háptica designa la ciencia del tacto, por analogía con la acústica (el oído) y la óptica (la vista). También analiza la influencia del tacto en la forma de relacionarnos. El tacto resulta imprescindible a la hora de que nuestros personajes establezcan intimidad, denota compromiso, y revela información muy sensible, como la posición de dominio en una escena.
Y eso por no olvidarnos de que el contacto físico tiene un marcado componente cultural: en los países latinos y árabes la gente se toca más, por ejemplo, que en Norteamérica o Japón.
Si nosotros queremos que dos personajes establezcan una buena relación podemos recurrir a un breve y leve toque en zonas “no comprometidas” del cuerpo como brazos, hombros y parte alta de la espalda.
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El espacio interpersonal
La proxémica tiene su origen en la antropología y nos informa del uso del espacio en la interacción, de la intimidad personal y de cómo y con quién lo utilizamos. Es el canal más directo del lenguaje corporal a la hora de mostrarnos cercanos o distantes. Y nos sirve para sugerir intimidad, agresividad o pasión, por ejemplo.
¿Qué relación tienen tus personajes con el espacio de los demás? Gracias a la proxémica podemos diferenciar distintas distancias entre nuestros personajes.
- La distancia íntima, menor de 45 cms., indica que los dos personajes tienen una relación muy personal. Es el territorio que el individuo delimita como inexpugnable, al cual solo tienen acceso algunas personas “muy privilegiadas” y que no es traspasable por nadie más. Ya sea por interés sentimental o familiar, los personajes pueden acercarse sin que esté mal visto.
- La distancia personal, entre 46 y 120 cms., es la distancia en el que únicamente dejamos entrar a las personas más cercanas, como amigos conocidos o a personas como, por ejemplo, compañeros de trabajo o estudio. Es decir, que usaremos con los personajes que tienen afinidad y que comparten experiencias privadas que no sean íntimas. Si estiran el brazo, llegarían a tocar al personaje con el que están manteniendo la conversación. Estas distancias se dan en la oficina, reuniones, asambleas, fiestas, conversaciones amistosas o de trabajo.
- La distancia social, entre 120 y 360 cms., es la distancia que separa a unos personajes de los extraños. Se utiliza con los personajes con quienes no tienen ninguna relación amistosa, la gente que no se conoce bien. Es el territorio reservado para las interacciones sociales que permite establecer una relación más o menos profunda con una persona. Es el espacio que otorga una cierta seguridad y capacidad de maniobra.
- La distancia pública, a más de 360 cms., es la distancia idónea para dirigirse a un grupo de personas. El territorio de los cuatro metros hasta el límite de lo visible o audible es donde establecemos un mayor número de contactos de tipo sobre todo superficial. El tono de voz es alto y esta distancia es la que se utiliza en las conferencias, coloquios o charlas.
Nosotros debemos plantearnos cómo nuestros personajes se acercan a los demás y si ese acercamiento genera algún tipo de incomodidad o no. Y dejarlo claro en el guion.
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Paralenguaje
La voz puede decir mucho más que las palabras: el paralenguaje es el indicador emocional más fiable, junto con las expresiones faciales. El volumen, tono o velocidad de nuestra voz revela mucha información, especialmente cuando intentamos ocultar nuestras emociones.
Si quieres mostrar que algo no va bien entre dos personajes haz que se note por el tono o velocidad de su voz. Y si quieres hacer un personaje cómico o que tenga poca credibilidad ponle una voz nasal, un tono agudo o un volumen alto.
Y recuerda siempre que el silencio también comunica.
Ejercicio de lenguaje no verbal
Con el objetivo de que introduzcas en cada escena acciones físicas que subrayen el significado de los diálogos y les añadan matices, te propongo un ejercicio:
- Elige una escena de tu guion en la que tengas claro el conflicto entre tus personajes.
- Escribe sus diálogos.
- Piensa en cómo sustituir todo el diálogo por acciones, gestos, posturas, expresiones…
- Escribe una tercera versión donde se conserve parte del diálogo pero que hayas sustituido otra parte por acciones físicas que enfaticen la situación y acciones.
Y con este ejercicio termino este programa en el que hemos analizado el lenguaje no verbal en un guion. Si os ha sido útil, agradecería comentarios y valoraciones en Itunes, Ivoox, Youtube o Spotify. O que compartáis este podcast por redes sociales. Y por supuesto agradecer a los que os suscribís a los cursos de Guion o contratáis las consultorías y mentorías que ayudáis a que el podcast se mantenga. Estaremos juntos los martes y jueves con nuevas técnicas, estrategias y análisis para que aprendamos entre todos a ser mejores guionistas.
El artículo 256. Cómo usar el lenguaje no verbal en un guion se publicó primero en Academia Guiones y guionistas.