
Micropolíticas de la insurrección 4: La máquina de guerra. Devenires, nomadismos y aparato de captura
Devenir · Devenir
April 2, 20211h 58m
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Show Notes
Micropolíticas de la insurrección 4: La máquina de guerra. Devenires, nomadismos y aparato de captura.
Esta es una sesión de Raúl Sanchez Cedillo que nadie debería dejar de escuchar...
Las líneas de fuga resuenan a escapismo, salirse de la verdad del capitalismo con fórmulas individuales. Pero esto entraña sus peligros de retorno a la verdad del capital sino se construye un plan. Plan de consistencia, el programa donde la multiplicidad se vuelve multitud,, una materialidad colectiva dónde actúa lo que nuestros autores llamarían un devenir imperceptible.
Un programa, un plan de consistencia que necesita fuerzas propias que se concretan en la construcción de máquinas de guerra, entendidas como mecanismos materiales, frente a los propósitos de un capitalismo que retorna y codifica cualquier devenir hacia su territorio.
Contra el esfuerzo del deseo de fuga actuará el Estado como aparato de captura que se apropia de las máquinas de guerra, de los elementos de polarización, de los binarismos y planifica de manera anticipada su territorio de verdad. En esta sesión veremos esa tensión entre el Estado como ejemplo central de captura capitalista frente a las posibles fugas orquestadas, planificadas, que se producen a nivel micropolitico...
PRESENTACIÓN DEL CURSO
No future. No hay futuro. Félix Guattari y Antonio Negri retomaron este lema punk en su obra Las verdades nómadas con la intención de tomar el pulso al estado de ánimo que se produjo a principios de la década de los ochenta. El neoliberalismo triunfante y el desplome del “socialismo real” arrasó material y emocionalmente con buena parte de las revoluciones vividas tras los mayos del 68.
Sin duda, aquella derrota fue una derrota material, pero también afectiva. El tiempo del capitalismo, esto es “la capacidad de traducir cualquier secuencia de la vida en términos de cambio y cuantificación económica” y el “control de todos los tiempos singulares de la vida” llevó a sentir en carne propia el triunfo de la pegajosa verdad del capitalismo, su axiomática.
Cualquier apuesta política y vital nadaba en un mar de fondo atravesado por la falta de expectativas, el fin de la historia y la depresión material y subjetiva de los cuerpos. Frente a esto, el nuevo espíritu del capitalismo ofrecía su receta: la singularidad. “Sé tú mismo”; “elige tu propia vida”, “cura tus malestares”. El individualismo como única salida, el grupo y las comunidades de clase definidas como un extraño y peligroso lugar. La vuelta a la familia nuclear como referente central y el triunfo de estados de ánimo conservadores se presentaron como los nuevos puntos de partida. El neoliberalismo era también una forma de gobierno de la economía de los afectos.
No pocos vieron en esa absorción perversa de los imaginarios de las revueltas obreras y estudiantiles contra el trabajo industrial y burocrático y la alienación existencial, llevada a cabo por el capitalismo atlántico triunfante, una especie de revolución pasiva del capital, que integraba en la nueva axiomática versiones desfiguradas de la imaginación emancipadora del largo 68 mundial.
Año 2021, la pandemia. De nuevo la resaca de una gran crisis económica no resuelta y un largo proceso de movilizaciones e inestabilidad política. Una vez más, un horizonte catastrófico producido por la crisis capitalista y acompañado por la pandemia. Confinamientos, crisis de cuidados, un planeta en la ruina, la pobreza extrema. En términos políticos nos volvemos a encontrar con un cuadro de desánimo, depresivo y de vuelta a posiciones vitales (y políticas) conservadoras.
Ante esto, se plantean dos cuestiones centrales. La primera: debemos cartografiar y entender el momento micropolítico de nuestro tiempo: sus estados de ánimo, sus malestares, sus miedos, su locura. Necesitamos pensar herramientas que nos permitan encarar una revolución desde los poros mismos de nuestra sociedad y sus afectos, una revolución molecular. La segunda, frente a la atomización conservadora o la singularización vacía se debe oponer un nuevo proyecto y ética comunistas. Comunismo como proyecto de reparto material de la riqueza, comunismo como “conjunto de de prácticas sociales de transformación de las conciencias y de las realidades en el ámbito de lo político y lo social, de lo histórico y lo cotidiano, de lo colectivo y lo individual, de lo consciente y lo inconsciente”. En definitiva, desplegar las potencias sociales que produzcan alegría y rebeldía.
Pero ¿qué significa una revolución molecular?¿Qué es la micropolítica? En este curso nos meteremos de lleno a pensar políticamente nuestro presente a través de las propuestas de Gilles Deleuze y Félix Guattari, dos de los filósofos que con mayor acierto y complejidad han pensado el capitalismo y sus malestares, pero también y sobre todo una cartografía adecuada a los nuevos deseos y necesidades que han nacido y renacido con las rebeliones contra el mercado mundial capitalista.
METODOLOGÍA
Este curso está pensado para quienes quieran afrontar la actual crisis con herramientas teóricas y perspectivas que aborden la complejidad micropolítica del capitalismo actual en su colonización y ataque contra la vida.
Las sesiones contarán con textos de referencia y se desarrollarán con exposiciones introductorias de entorno a 50 minutos y debates posteriores. Además contaremos con una entrevista realizada para este curso con Antonio Negri y una sesión con Suely Rolnik.