
Show overview
Audios IDI has been publishing since 2017, and across the 9 years since has built a catalogue of 523 episodes. That works out to roughly 100 hours of audio in total. Releases follow a weekly cadence.
Episodes typically run under ten minutes — most land between 7 min and 12 min — though episode length varies meaningfully from one episode to the next. None of the episodes are flagged explicit by the publisher. It is catalogued as a ES-language Religion & Spirituality show.
The show is actively publishing — the most recent episode landed yesterday, with 26 episodes already out so far this year. Published by IDI AR Guanajuato Queretaro.
From the publisher
Audios realizados para el desarrollo de la Iglesia de Dios (Israelita) y cualquier oyente que nos honre escuchando lo que queremos compartir.
Latest Episodes
View all 523 episodesLa purificacion de la mujer.
El velo: contexto, principio y vigencia.
Reverencia en la casa de oración.
Soberbia vs la humildad
Debemos asistir a la iglesia.
La unidad en la iglesia.
La iglesia de Dios y su disciplina.
Los 2520 días
Los 1335 días.
Los 2300 días
Las setenta semanas.
Las velas o vigilias.
Las horas
El año judío
La rotacióny traslación de la tierra.
El mes.

El día.
¿Sabías que el día no es solo una medida astronómica, sino un concierto divino? Dios estableció leyes para el cielo y la tierra, definiendo la luz y las tinieblas como un ciclo perfecto para la vida. Un día literal se compone de tarde y mañana. Como leemos en Génesis capítulo 1, versículo 5: Y llamó Dios á la luz Día, y á las tinieblas llamó Noche: y fué la tarde y la mañana un día. Dios es el dueño del tiempo, y el Señor Jesús nos recordó que el día tiene doce horas de luz para caminar sin tropezar. En la Biblia, "día" puede ser literal, profético o un periodo de gracia. Mientras nosotros contamos horas, para Dios mil años son como el día de ayer. Pero hay un día especial apartado desde la creación: el Sábado, hecho por causa del hombre para su reposo y encuentro con el Creador. Hoy es el "día de salud". No endurezcas tu corazón si oyes Su voz. Redime el tiempo y busca al Señor mientras puede ser hallado, pues Él ha prefijado nuestros tiempos para que le encontremos.

El tiempo
El tiempo no es un accidente, es un diseño divino. Desde el principio de la creación, Dios estableció el orden de los días, las noches y las sazones para que el ser humano camine con un propósito eterno. Cada actividad humana tiene su momento bajo el sol. Escuchemos la cadencia original de Eclesiastés capítulo 3, versículos 1, 5 y 6. PARA todas las cosas hay sazón: y todo lo que se quiere debajo del cielo, tiene su tiempo... Tiempo de esparcir las piedras, y tiempo de allegar las piedras... Tiempo de agenciar, y tiempo de perder: tiempo de guardar, y tiempo de arrojar. Aunque medimos nuestra vida en segundos, para el Creador el tiempo es distinto. Él habita en luz inaccesible: y nos invita a entender que nuestra vida es fugaz, como un vapor, pero con un valor incalculable ante Sus ojos. Redime el tiempo. No camines como necio, sino como sabio, aprovechando cada día para traer sabiduría al corazón. ¿Cómo estás viviendo hoy conforme a la sazón de Dios?

El reino milenial
El reino milenial es el fundamento de nuestra esperanza. Según Apocalipsis capítulo 20, versículo 6: "Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección: la segunda muerte no tiene potestad en éstos: antes serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años." Este tiempo, llamado por el Señor Jesús “la regeneración”, marca la restauración total de todas las cosas. Cristo aparecerá en gloria sobre el monte de las Olivas, estableciendo un reino que, como la piedra en el sueño de Nabucodonosor, desmenuzará los reinos de la tierra para convertirse en un monte eterno de justicia. En este paraíso, los dignos de la resurrección experimentarán un cambio físico glorioso: serán como los ángeles y no podrán morir jamás. La tierra recuperará la productividad del Edén: no habrá más hambre, llanto ni enfermedad. Las armas se convertirán en herramientas de labranza y, como profetizó Isaías, el lobo y el cordero pacerán juntos en perfecta paz. Será un reino justo, donde los niños jugarán en las plazas sin peligro y los hombres disfrutarán del fruto de su trabajo. Este es el galardón para quienes perseveran. Como dice la Escritura: “Aquí está la paciencia de los santos: aquí están los que guardan los mandamientos de Dios, y la fe de Jesús.”

La septima plaga
Resumen: La Séptima Plaga y el Retorno de Cristo La séptima plaga representa la culminación de la ira de Dios sobre la tierra y el evento previo al regreso de Jesucristo en gloria. Se caracteriza por el anuncio celestial "Hecho es", que indica el cumplimiento del juicio divino. 1. Los Dos Fenómenos Centrales La plaga se manifiesta a través de dos desastres naturales de magnitudes sin precedentes: El Gran Terremoto: Será el sismo más grande en la historia de la humanidad. El texto lo compara con el terremoto de Valdivia (1960) para dar una idea de su poder, pero aclara que este será superior: las ciudades caerán, las islas desaparecerán y los montes serán removidos. Este evento transformará la geografía del planeta antes del reino mesiánico. El Granizo Gigante: Caerán piedras del cielo con un peso aproximado de 30 a 34 kg (un talento). A pesar de la devastación, el texto señala que los hombres no se arrepentirán, sino que blasfemarán contra Dios. 2. Conexiones Proféticas El estudio vincula este evento con otras profecías bíblicas: Zacarías 14: Menciona el partimiento del Monte de las Olivas y la venida de Jehová con sus santos. Isaías 2: Describe cómo la soberbia humana será abatida y los hombres intentarán esconderse en las peñas ante la majestad de Dios. El Sexto Sello: Se considera contemporáneo a esta plaga, mostrando un cielo que se aparta y una humanidad aterrorizada por "la ira del Cordero". 3. El Propósito y la Esperanza para la Iglesia Aunque el panorama es de juicio y destrucción para el mundo impío, el texto concluye con un mensaje de preparación y consuelo para los fieles: Consumación: Las plagas cierran el ciclo de la ira de Dios. Protección Divina: Se exhorta a la Iglesia a guardar los mandamientos y ser temerosos de Dios. Se citan promesas como el Salmo 27:5, asegurando que Dios esconderá a su pueblo en su tabernáculo durante el día del mal.